null: nullpx
Cargando Video...

Enamorándome de Ramón Capítulo 58

9 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

sofía: ¿ramón?

tenemos que llevarlo

con un doctor,

ayúdame a llevarlo

a un hospital, por favor.

>> pero ¿cómo, señorita?

si el más cercano está como

a dos horas de coche de aquí.

sofía: la camioneta.

>> olvídelo, señorita,

está inservible,

vamos a tener que llevarlo

a su pobre casa.

salvador: ey, rulo,

dalia está en su lugar,

te toca ver cómo le sacas

el teléfono.

rulo: ya estás,

para luego es tarde.

¿qué hubo, dalita?

dalia: ¿qué quieres?

rulo: ay, ni porque hoy te ves

más bonita que nunca

se te quita lo arisca.

dalia: ¿qué quieres?

no me hagas perder el tiempo.

rulo: dame un disco nuevo

de frenos 69 88.

dalia: aquí tienes.

rulo: gracias, mi reina.

salvador: espérate.

¿lo tienes?

rulo: simón.

hasta la pregunta ofende, pues,

¿qué pasó?

salvador: ¿cómo?

¿trajiste el celular?

pensé que nada más ibas a sacar

el número de la doña y ya.

rulo: pues,

es que la oportunidad

se me dio en charola.

mira, aquí está, apunta.

55 78 66

salvador: ¿78?

rulo: 66 08 10,

listo.

ahora te toca devolverlo.

salvador: espérate,

¿cómo le hago?

rulo: si serás,

¿te pregunté yo cómo sacarle

el número?

métele coco, no seas baboso,

órale.

salvador: está bien, está bien,

está bien.

ahí voy, ahí voy, espérate.

diego: ¡papito!

antonio: hijo.

¿cómo estás, mi niño?

diego: bien,

fuimos a comer hamburguesas.

antonio: ah, ¿sí?

diego: oye, pa,

¿por qué tú no viniste?

antonio: porque tu mamá

no me avisó,

de hecho, no debió

haber ido por ti a la escuela

y menos manejar su coche.

roxana: ya me siento bien.

diego: oye, ma,

¿me puedo ir a mi cuarto?

roxana: sí, mi amor.

antonio: ¿qué te pasa, roxana?

¿qué tienes en la cabeza?

tu embarazo es de alto riesgo,

tienes que guardar reposo.

roxana: te digo que me siento

muy bien.

antonio: y las recomendaciones

del doctor, ¿qué?

¿no te importan?

¿te da igual?

roxana: no, no me da igual,

pero qué quieres que haga

después de nuestra conversación

de anoche, ¿eh?

tengo que empezar a valerme

por mí misma.

antonio: te volviste loca.

roxana: ah, tal vez,

pero prefiero poner los pies

en la tierra.

si ya no voy a contar

con tu ayuda más vale

que me vaya acostumbrando.

antonio: no,

yo nunca te dije eso,

sabes muy bien que te voy

a apoyar a ti y a mis hijos.

roxana: pues,

yo no quiero solo tu apoyo.

antonio: no te puedo dar

otra cosa.

roxana: entonces,

no te quiero cerca de mi vida.

antonio: roxana, por favor,

entra en razón, roxana.

diego: no peleen,

no quiero que se peleen.

roxana: no te preocupes,

mi amor,

posiblemente esta es una de las

últimas peleas que oyes

entre tu papá y yo.

salvador: ¿dalia?

dalia: ¿qué se te ofrece?

salvador: eh, necesito una banda

de estas, ¿no tendrás?

dalia: a ver.

estás de suerte, es la última.

salvador: gracias.

[música]

[música]

valente: buenas tardes.

adalgisa: buenas tardes,

¿en qué te puedo servir?

valente: venía por el anuncio.

adalgisa: ah,

es por el puesto de chofer.

valente: ¿tú trabajas aquí?

adalgisa: sí, yo me encargo

de vender las criptas.

valente: dime una cosa,

¿el chofer que solicitan

no es para manejar carrozas

funerarias?

adalgisa: ay, no,

lamentablemente no,

aquí no tenemos nada que ver

con difuntitos,

solo con sus cenizas.

valente: ¿por qué

lamentablemente?

adalgisa: bueno,

porque en una funeraria

uno tiene más contacto

con la gente,

puede dar consuelo

a los familiares del difunto.

en eso trabajaba

cuando vivía en chicago.

valente: ¿trabajabas en una

funeraria?

adalgisa: ay, sí,

y vieras cómo extraño

ese trabajo.

valente: bueno,

para todo hay gustos.

adalgisa: vamos,

te llevo con el gerente.

valente: gracias.

margarita: hola.

pedro: margarita, pasa,

siéntate.

margarita: gracias, con permiso.

pedro: hace mucho que no

te veía, ¿cómo estás?

margarita: pues, fuera de

que me quedé sin trabajo,

bien, bien, gracias.

pedro: bueno,

si no es indiscreción

cuéntame por qué saliste

del despacho de porfirio.

margarita: pues, no me salí,

más bien me salieron,

me tendieron una trampa en un

caso que estábamos llevando

contra el grupo cresta.

alguien estuvo filtrando

información desde mi correo

electrónico,

perdimos el juicio

y porfirio me tachó de traidora.

pedro: podrías demandarlos

por calumniarte.

margarita: sí, lo sé, pero

aunque logre limpiar mi imagen

nada me va a quitar el dolor.

la verdad, es que yo prefiero

no moverle más y dejarlo así.

pedro: es tu decisión,

pero si cambias de parecer

podemos ayudarte en la demanda.

margarita: muchas gracias.

pedro: bueno,

ahora hablemos de trabajo.

¿te parecería bien que te hagas

cargo de los asuntos

de derecho mercantil?

margarita: ¡me encantaría!

y muchas gracias por

la oportunidad,

prometo no fallarle.

¿cuándo quiere que empiece?

pedro: mañana mismo si quieres.

voy a hablar con el contador

para que prepare tu contrato.

margarita: gracias.

pedro: oye, supe lo de fabiola,

jamás me imaginé

que ese muchacho

fuera a dejarla plantada, jamás.

¿cómo está?

margarita: pues, bien, bien,

tratando de superarlo,

todos la estamos apoyando,

hasta mi mamá y mi hermano.

de hecho,

me tiene muy sorprendida porque

está de lo más tolerante.

imagínese,

hasta está saliendo con juana

y parece que traen

un romance por ahí.

francisco: ¿y si después

de cenar nos vamos a bailar?

fabiola: ¿bailar?

hace muchísimo que no voy

a bailar.

francisco: yo tampoco,

pero estoy tan contento

de que estés conmigo

de que se me antojó.

fabiola: pero a ti ni siquiera

te gusta bailar.

francisco: no, no me gusta,

y bailó pésimo,

pero es la única manera

que se me ocurre de tenerte

en mis brazos.

fabiola: francisco...

francisco: es lo que más deseo

en este mundo

y sé que te prometí

que no te iba a presionar,

pero bailar

no compromete a nadie.

fabiola: francisco,

se te ocurre cada cosa.

francisco: me muero de amor

por ti, esa es la única verdad,

y voy a hacer lo que sea

por recuperar tu amor.

>> con esto tiene que bajarle

la fiebre.

sofía: si por lo menos

reaccionaras

y me dijeras algo, ramón.

>> hay que tener fe, señorita,

y pedirle a dios que esté bien

de sus adentros,

porque el golpe fue muy fuerte.

[celular]

juana: ¿qué pasó, chula?

¿ya vienes?

fabiola: no, santiago me invitó

a cenar, llego más tarde.

juana: ah, bueno, pues,

diviértete, ándale.

[celular]

número privado.

¿bueno?

rulo: ¿juana lópez?

juana: ajá, ¿quién habla?

rulo: tenemos a su hijo,

si quiere verlo de nuevo

va a pagar por su vida.

[música]

[música]

juana: no, eso no puede ser.

rulo: mire, doña,

allá ustedes si no me cree,

pero cuando aparezca el cuerpo

de su hijo por ahí tirado,

entonces, sí se va a arrepentir.

y si lo quiere volver a ver

enterito, pues,

más se vale que afloje

500.000 $ dolarucos.

yo le vuelvo a llamar

para decirle cómo y cuándo

hacemos el intercambio,

y ni se le ocurra llamar a la

policía porque nos quebramos

a su tesoro.

salvador: no manches, rulo...

pareces todo un profesional.

rulo: nomás para que veas

de qué lado masca la iguana.

juana: mi hijo está secuestrado.

francisco: no puedo dejar

de repetirte que te amo.

veo tus ojos, tu pelo, tu rostro

y no hago más que desearte.

fabiola: ya, francisco,

por favor, no sigas,

sabes perfectamente--

francisco: [chista]

no digas nada,

solo escucho mi corazón,

mis latidos dicen más

que mil palabras.

fabiola: francisco...

no, no, por favor, francisco,

no, no, esto no debe ser, no,

por favor.

francisco: por favor, fabiola,

dame una oportunidad,

no me importa si tengo

que seguir esperando

a que me ames como yo a ti,

pero quiero hacerlo a tu lado.

fabiola: francisco, por favor,

hay que seguir así,

así como estamos.

por ahora solo te puedo decir

que me siento muy a gusto

contigo y me siento protegida.

francisco: sabes que sí,

puedes contar conmigo

para lo que sea,

eres la mujer de mi vida.

fabiola: gracias.

susana: gracias.

julio: buenas noches,

qué guapa.

susana: viniendo de ti

es todo un halago.

julio: ¿qué celebramos?

susana: todavía nada,

pero podemos buscar un buen

motivo para hacerlo, ¿no?

julio: suena muy bien.

juana: ¡don julio!

don julio, por favor,

lo necesito.

ay, dios mío, no hay nadie.

¿ahora qué hago?

>> ya vine, vieja.

>> ay, gracias, viejo,

con esto tiene que mejorar.

sofía: ¿qué es eso?

>> un poco de borraja

para el golpe

y para la fiebre

albahaca y laurel.

sofía: pero lo que necesita

ramón es un doctor.

>> sí, señorita,

pero le digo que está muy lejos,

no tenemos cómo llevarlo.

además, no sabemos qué pasó

con lo de la camioneta.

capaz y que hasta nos andan

buscando.

sofía: es que ramón

se puede morir aquí.

>> cuando menos no empeorar,

espero que con los remedios

de mi mujer le ayuden, eh.

ya mañana veremos qué podemos

hacer.

juana: cuídamelo mucho,

por favor,

no me lo sueltes ni un minuto

porque quién sabe qué le pueden

hacer esos maleantes.

ay, pero si yo sabía,

yo sabía que mi hijo no le

podía haber hecho a fabiola.

pues, si mi hijo es bueno.

ay, dios mío, ¿qué hago?

¿ahora qué hago?

julio: [ríe]

parece que la suerte

está conmigo.

susana: no solo la suerte.

>> ¿apuestas?

[celular]

susana: ¿quién es juana?

julio: la sirvienta que trabaja

en casa de mis sobrinas.

susana: y,

¿por qué te llama a ti?

julio: yo qué voy a saber.

rulo: tranquilo, tranquilo,

tranquilo, es el mío.

el otro solo es para el bisnes.

¿bueno?

¿jonathan?

no, no, mi reina,

te equivocaste de número,

pero aquí estoy yo para

cumplirte tus deseos.

ay, se me hace que se enojó.

salvador: te pasas.

rulo: a ver, de le llamo al doc

para presionarlo.

salvador: dijiste que le ibas

a dar una semana.

rulo: ah, aunque sea nada más

por fregar, ando de creativo.

contestadora: "el número que

usted marcó no está disponible--

rulo: no contestó,

el muy canijo se está poniendo

sus moños.

le mando un mensajito para

que sienta pasos en la azotea.

salvador: estas inspirado,

hermano.

rulo: [silba]

"o me contestas o le doy

tu número al bocanegra".

fabiola: ¿algún problema?

francisco: un paciente que está

preocupado por la reacción

de una medicina que le di.

permíteme, voy a hablar con él

para tranquilizarlo.

fabiola: sí, sí, sí, ve.

ay, es muy buena persona

y me siento muy a gusto con él.

[celular]

rulo: el miedo no anda en burro.

¿qué hubo, doc?

¿muy ocupadito? ¿o qué?

francisco: no vuelvas a

amenazarme,

quedamos que en una semana.

rulo: bájale, bájale,

no te esponjes,

las reglas las pongo yo

y con esa actitud

me da ganas de cambiarlas.

¿cómo vamos con la lana?

francisco: en eso estoy,

solo faltan que aprueben

la solicitud del dinero

que pedí prestado.

rulo: ah, está bien, está bien,

veo que te moviste.

así hasta da gusto

hacer negocios contigo,

ahí estamos en contacto,

buenas noches.

este doc que se las da

de muy acá

y tuvo que pedir prestado

para pagarnos, está...

juana: ay, dios mío,

¿ahora dónde apunte el número

del despacho de don julio?

tiene que está trabajando

todavía.

[timbre]

ay, don pedro, pásele.

pedro: sí.

juana, ¿por qué no me dijiste

que estabas saliendo con julio?

juana: ¿eh?

ay, don pedro,

ahorita le explico todo

ese asunto,

nomás que ahorita necesito

que me ayude porque tienen

secuestrado a mi ramón.

pedro: ¿cómo?

juana: ajá.

me acaban de hablar

y me pidieron medio millón de

dólares para regresármelo vivo.

pedro: pero qué barbaridad.

entonces, ¿de dónde sacaron que

se había ido con esa muchacha

de tijuana?

juana: pues, no sé, no sé,

no sé, ya no entiendo nada,

no más necesito

que me lo regresen con vida.

pedro: cálmate,

hay que descartar que no esté

siendo víctima de una extorsión

y que ni siquiera

tengan a ramón.

¿ya le marcaste a su celular?

juana: no.

pedro: bueno, empecemos por ahí.

juana: a ver.

pedro: yo marco, yo marco,

estás muy nerviosa.

juana: ay, sí.

pedro: aquí está, ese.

contestadora: "el número que

usted marcó no está disponible--

pedro: no contesta.

juana: ya ve, pues,

porque ellos lo tienen,

sí lo tienen.

[música]

[música]

fabiola: ¿pudiste tranquilizar

a tu paciente?

francisco: sí, todo bien.

fabiola: ay, qué bueno.

me encanta que seas médico,

me encanta que te dediques

a ayudar a los demás.

francisco: es lo que más

me gusta hacer en la vida.

fabiola: oye, y por cierto,

mi abuela me dijo

que gracias a las medicinas

que le recetaste está muy bien,

que se le quitaron

todos sus dolores.

bueno, la verdad,

aquí entre nos,

nunca le creí mucho,

es tan manipuladora.

francisco: no andas tan mal,

le hice estudios

y todo salió bien,

pero de cualquier forma

me alegro de que ya esté mejor.

¿pedimos la cuenta?

fabiola: sí.

oye, ¿de verdad quieres

que vayamos a bailar?

francisco: claro,

lo dije en serio.

fabiola: ¿qué?

francisco: ¿no te hace ilusión

bailar conmigo?

fabiola: francisco, no, a ver,

espérate, me encantaría, pero,

pero no, mañana hay que trabajar

temprano.

vamos el fin de semana, ¿va?

francisco: [piensa] esta cayó

redondita.

pedro: ¿estas segura que en

estos días tu hijo

no se ha comunicado con nadie?

juana: pues, no, no que yo sepa.

pedro: ¿a quién más podría

llamarle?

juana: ay, don pedro, no sé,

a mi comadre luisa,

a mi comadre,

no se me ocurre nadie más.

pedro: sí, sí, márcale,

pregúntale.

luisa: me alegro mucho de que

ya hayas encontrado trabajo,

aunque sea en una funeraria.

valente: no es funeraria,

son mausoleos.

luisa: ay,

para el caso es lo mismo.

[teléfono]

¿bueno?

juana: comadre,

¿has sabido algo de ramón?

luisa: no, nada, ¿por qué?

juana: pues, es que me hablaron

para decirme que lo tienen

secuestrado y yo no sé

si me están engañando o no.

luisa: úchale.

a ver, valente,

¿a ti no te ha llamado ramón?

juana: valente,

¿su amigo de tijuana?

luisa: sí.

juana: a ver, pásamelo,

pásamelo.

luisa: es juana,

quiere hablar contigo.

valente: señora, buenas noches,

¿cómo está?

juana: ay, hijo, pues,

bien angustiada,

¿sabes algo de ramón?

valente: nada,

le he estado marcando a su

celular y no entra la llamada.

juana: ay, dios mío, mi hijo.

valente: ¿qué pasa, señora?

juana: pues, es que hace rato

hablo un hombre y me dijo

que lo tenía secuestrado.

valente: con razón desapareció

así de pronto,

yo sabía que algo raro

hay en todo esto.

ramón no es capaz de dejar

plantado a nadie

y mucho menos a su novia.

[celular]

osvaldo: ¿por qué

no me contesta?

[celular]

susana: bueno,

¿pero qué quieres?

te dije que no quería saber

nada de ti.

osvaldo: ¿por qué?

yo no tuve la culpa de nada.

susana: bueno, digamos

que se me acabó el gusto.

osvaldo: pues, a mí no.

susana: pues, lo siento,

ya no me quites el tiempo.

me da gusto que la suerte

esté contigo,

pero hay otro tipo de placeres

que podríamos disfrutar juntos.

julio: no lo dudo.

susana: ¿vamos a mi casa?

julio: ¿y tu hija?

susana: ya no vive conmigo.

valente: dice que el tipo que

le hablo le pidió 500.000 $

de rescate.

luisa: ay, dios mío,

eso explica por qué

no llegó a la boda.

valente: ¿de dónde va a sacar

la señora juana ese dinero?

luisa: eso quiere decir que esos

canijos saben que lo tiene.

valente: ¿la señora juana

tiene 500.000 $?

luisa: los papás de fabiola

murieron en un accidente aéreo

y dejaron un seguro

por 1 millón de dólares

a nombre de juana.

valente: ah, caray.

luisa: ese dinero lo único que

ha ocasionado son problemas.

dalia: [piensa] eso debe ser

obra del desgraciado

de francisco.

luisa: los que lo secuestraron

saben que juana

tiene ese dinero.

ay, pobre ramón,

¿cómo estará?

dios quiera que lo mantengan

en vida esos desalmados.

pedro: tenemos que llamarle

a la policía para que rastreen

esta llamada.

juana: no, no, don pedro, no,

no porque me dijeron

que si le hablo a la policía

lo van a matar.

pedro: la policía

tiene sus métodos

para que eso no suceda, juana.

voy a marcarle a un amigo

que tiene contactos

con los de antisecuestros.

juana: no, don pedro, no,

de verdad, por favor, no,

no quiero que me lo maten, no.

pedro: mira, de cualquier manera

necesitamos apoyo especializado,

esta situación

es muy complicada, juana.

juana: mire, vamos a esperar

a que nos vuelvan a hablar

y le prometo que después le

hablamos a quien usted quiera,

¿sí?

pedro: bueno, está bien,

está bien,

pero cuando te llamen

tienes que tratar de estar muy

serena y exigirles una prueba

de que tienen vivo a ramón, eh.

juana: ay.

[llora]

contestadora: "el número que

usted marcó no está disponible".

dalia: desgraciado,

ahora sí te pasaste,

con razón no te importó

cuando te conté lo de sofía.

claro, ya tenías tu plan.

juana: ¿cuándo será que me van

a volver a hablar?

pedro: bueno, se van a tomar su

tiempo, lo que les interesa

es tenerte atemorizada

para que termines cediendo.

juana: y mientras tanto

mi hijo está sufriendo.

[llora]

oiga, don pedro,

y esto lo tiene que saber

fabiola,

tiene que saber que ramón

no la plantó,

que todo pasó porque

lo secuestraron.

don pedro,

¿me puede llevar con ella?

pedro: claro, vamos, vamos.

juana: nomás, nomás voy por

mi suéter, espérenme tantito.

héctor: señor medina.

julio: gracias, héctor.

héctor: gracias, para servirle.

julio: ¿y? ¿te sigo?

susana: deja tu coche aquí,

mañana pasamos por él.

¿o qué?

¿tienes que llegar a tu casa?

ve pidiendo mi coche,

voy al tocador.

roxana: ¿dónde estabas?

¿otra vez consolando

a tu amiga margarita?

antonio: no, me fui a tomar

una copa.

roxana: ¿solo?

antonio: sí, tenía mucho

que pensar sobre nosotros.

roxana: y, ¿qué pensaste?

antonio: en que no puedo seguir

así,

tu actitud de egoísta

y caprichosa me rebasa,

no lo soporto.

roxana: es por qué tú haces

que me sienta insegura,

si te pusieras en mi lugar

te darías cuenta de la

desventaja en la que estoy.

me siento inútil, fea,

abandonada.

antonio: roxana,

ninguno de los dos

buscó esta situación,

pero se dio y no nos queda más

que enfrentarla.

cada quien desde su posición,

a mí me toca apoyarte y a ti

cuidar de ese bebé

que va a nacer y ya, nada más.

roxana: no quiero,

no quiero ser solo

una incubadora.

julio: gracias, joven,

enseguida me muevo,

estoy esperando a alguien.

>> no se preocupe.

adelante, por favor.

[música]

[música]

osvaldo: oye, carnal, carnal,

¿quién iba con la señora

que se acaba de ir en ese coche?

>> uy, ni idea, joven,

soy nuevo aquí.

en un momento le traigo

su coche.

osvaldo: maldita susana,

por su culpa me voy a quedar

sin nada.

nada mal.

¿nadia?

daniela: no, creo que me estás

confundiendo.

osvaldo: ¿no eres nadia zavala?

daniela: no.

osvaldo: podría jurar

que eras ella, son igualitas.

daniela: pues, dicen que todos

tenemos un doble por ahí.

osvaldo: perdón, me confundí,

osvaldo medina, muchísimo gusto.

daniela: daniela ríos,

pero si quieres llámame nadia.

osvaldo: no, no, para nada,

dany es hermoso.

¿ya te vas?

daniela: sí, parece que hoy

no es mi día de suerte.

osvaldo: pues,

parece que el mío sí,

¿me aceptas una copa?

antonio: roxana, por favor,

tienes que calmarte,

piensa en el bebé

que llevas dentro.

roxana: eso es lo único

que te importa.

antonio: y,

¿cómo no me va a importar?

lo único que estás haciendo

es transmitirle tu angustia.

roxana: estoy harta de estar

metida en la cama.

antonio: solamente

son unos meses,

luego vas a retomar tu vida.

roxana: y mientras me tengo que

aguantar que tú hagas la tuya

y que estés aquí por lástima.

antonio: no, no es lástima,

lo hago por ese bebé

que va a nacer,

por él y por diego

se capaz de todo.

roxana: ¿hasta de aguantarme

a mí?

pues, no, no quiero tu limosna,

antonio,

lo mejor hubiera sido

que este bebé no naciera.

antonio: no, no, no lo digas.

no se te ocurra renegar de él,

ese bebé no tiene la culpa

de nada.

roxana: entonces,

no me hagas sentir

como si él y yo

fuéramos un error en tu vida.

[llora]

sofía: tienes que echarle ganas,

ramón, por favor,

no te dejes vencer.

juntos vamos a salir de esta,

¿sí?

y te juro que por el amor

que te tengo, si es necesario,

no me vuelves a ver, pero vive,

por favor, tienes que vivir.

¿ramón?

me apretó la mano

y abrió los ojos,

está reaccionando.

>> bendito sea dios.

sofía: ¡ramón!

ramón, ¿qué tienes, ramón?

está convulsionando.

margarita: ay...

buenas noches, pasen,

pasen, por favor.

fabiola: gracias.

francisco: ¿qué tal, margarita?

hace tiempo que no te veía.

margarita: sí, verdad, bastante.

francisco: ¿me permites pasar

a tu baño?

margarita: ay, claro, adelante,

es la puerta de la izquierda.

francisco: gracias.

margarita: de nada.

¿qué onda, eh?

fabiola: me invitó a cenar.

tía, se ha portado

muy lindo conmigo y yo...

me estoy dejando querer.

margarita: mientras no lo hagas

por despecho, está bien.

¿quieren café?

fabiola: sí, sí, sí, gracias.

margarita: ahorita se los

traigo.

[timbre]

fabiola: yo abro.

¡voy!

juana: chula,

ramón no te dejo plantada,

lo tienen secuestrado.

fabiola: no, no,

eso no puede ser.

juana: me acaban de hablar

para pedirme el rescate.

fabiola: no, no,

eso no puede ser, juana.

juana: ya sé,

y todos pensamos mal

de mi hijo,

pero lo tienen secuestrado,

pobrecito.

fabiola: juana,

lo del secuestros una mentira.

juana: ¿por qué?

¿por qué dices eso?

fabiola: por esto.

juana: dios mío.

fabiola: ¿ahora entiendes

por qué no puedo creer

que sea cierto?

juana: es que no puede ser.

fabiola: ¿qué en no estás

viendo, juana?

¡se fue con la estúpida esa!

margarita: así es, vivía aquí,

en el departamento de enfrente,

me contó que venía de tijuana

en busca de un ramón

y nunca pensé

que al que buscaba

era a tu hijo.

fabiola: todo está muy claro,

juana, ramón solo me utilizó.

juana: pero es que, entonces,

¿por qué me están hablando

a mí para pedirme un rescate?

francisco: disculpa, juana,

pero creo que ese

ya no es problema de fabiola.

juana: a ver, mi hija,

pero ¿si todo lo que hemos

pensado es un mal entendido

y a ramón sí le pasó algo?

margarita: entiendo, entiendo,

juana, que quieras pensar eso,

es tu hijo,

pero lamentablemente no es así,

los hechos dicen otra cosa

y ramón no es una buena persona.

fabiola: y, perdóname, juana,

pero yo ya no quiero oír hablar

más de él.

pedro: vámonos, juana.

juana: es que--

margarita: ¿qué no te dice que

él mismo no planeo su secuestró

para sacarte dinero?

anda con una mafiosa,

se puede esperar cualquier cosa

de él.

¿cuándo te pidieron?

juana: medio millón de dólares.

fabiola: no se te vaya a ocurrir

tocar el dinero que dejaron

mis papás.

pedro: vámonos, juana.

juana: sí.

francisco: tranquila, fabiola.

fabiola: no, ¿cómo--cómo se

atreve a venir a defenderlo

después de todo lo que me hizo?

me siento como una estúpida,

¿cómo puede pensar que me iba

a preferir a mí

en lugar de su hijo?

francisco: era de esperarse

que lo defendiera,

pero qué bueno que le dijiste

que no podía tocar el dinero,

fabiola.

fabiola: ya, da igual, da igual,

si quiere lo puede hacer,

el dinero está a su nombre.

francisco: no entiendo cómo

juana puede ser tan ingenua,

es obvio que ramón

lo planeó todo.

margarita: es que si la tipa

no te hubiera mandado la foto,

hasta yo dudaría,

pero con eso ni para qué

darle más vueltas.

fabiola: ya, ya, ya, por favor,

¿podemos dejar de hablar

del tema?

ya estoy harta de escuchar

de hablar de ramón.

[música]

[música]

juana: pues, sea como sea

yo no voy a dejar de defender

a mi hijo.

usted me entiende, ¿verdad?

pedro: claro que te entiendo,

es tu hijo.

juana: y usted cree que, que

lo que dijo fabiola sea cierto,

¿qué ramón tenga que ver

con lo de su secuestro?

pedro: pues, no lo sé.

juana: es que eso estaría

horrible.

pedro: es una conjetura dicha

por alguien que está muy dolida.

a mí lo que me da mucho

en que pensar es esa,

esa foto que le mostró.

juana: sí, a mí también.

¿y no será que lo secuestraron

después?

digo, porque ya no sé

qué es peor,

ahora que esté secuestrado

o pensar que mi hijo

me quiere quitar a mí el dinero

pedro: ¿qué te digo?

juana: muchas gracias por estar

conmigo, don pedro.

y yo sé que yo le debo una

disculpa por lo de don julio,

por no decírselo,

pero si no se lo dije

le juro que fue

por no lastimarlo.

pedro: no te preocupes,

te lo pregunté porque

me lo comentó margarita,

pero nada más.

el que me lo hubieras dicho

o no, pues,

no cambia lo que sientes

por mi.

ya me quedó claro que solo soy

un amigo para ti.

luisa: ay, dios mío,

¿qué estará pasando?

y mi comadre que no me llama,

¿será que le habló?

valente: no, déjala,

seguro está esperando

que la vuelvan a llamar.

ahorita no queda de otra

más que esperar.

luisa: ay, no lo puedo creer,

mi ahijado secuestrado

y todos tachándolo de lo peor.

valente: es que todo lo acusaba

y ahí sí ni cómo defenderlo.

luisa: pues, en estos momentos

preferiría que se hubiera

escapado con esa muchacha,

aunque sea hija

de un delincuente,

por lo menos estaría bien.

ay, dios mío,

no quiero ni imaginarme

lo que le están haciendo.

valente: no, no, no, no,

no piense en eso

y esperemos que todo

se resuelva de la mejor manera.

luisa: pues, la única manera

es pagando el rescate

y espero que mi comadre

no lo piense dos veces.

le pese al que le pese

sus patrones decidieran dejarle

el dinero a ella

y tiene todo el derecho

de usarlo para salvar

la vida de su hijo.

[timbre]

andrea: ya, déjame.

santiago: hola, george.

george: hola.

andrea: ¿qué haces aquí?

george: vine a buscarte porque

necesito el libro que te presté.

andrea: y, ¿no está juana?

george: pues, al parecer, no.

andrea: qué raro, pasen.

¿juana?

no está, voy a buscar el libro.

santiago: george,

¿qué libro le prestaste?

¿el de cuando las catedrales

eran blancas?

george: no, hacia una

arquitectura, con permiso.

santiago: propio.

george: andas muy cariñosa

con tu arquitecto, ¿no?

andrea: igual que tú con sara,

no, dice que besas muy bien.

george: ah, pues, tú dime.

andrea: aquí está tu libro,

¿se lo vas a prestar a sara?

george: ¿te importaría?

andrea: ay, claro que no,

pregunté por preguntar.

george: no, lo que deberías

preguntarme es qué siento

al verte tan acaramelada

con tu novio.

andrea: ¿para qué pregunto

sí se ve que éstas celosísimo?

george: ah, ¿y no te importa?

andrea: la verdad, no,

y sorry por ti, eh,

pero yo estoy muy feliz

con santiago.

george: lo dices por herirme.

andrea: ay, ya,

tampoco te creas tan importante.

george: mira, este es el libro,

¿lo conocías?

santiago: uy, sí, claro, esta,

en específico,

es una edición bien bonita.

entonces, también te gusta

la arquitectura, ¿o qué?

george: sí, sí, y desde que

andrea entró a la carrera, pues,

me interese más en el tema,

es que siempre hemos sido

muy cercanos.

santiago: mira, de hecho,

hay un libro bien bonito igual,

es de ítalo calvino,

no es de arquitectura

precisamente,

pero se refiere a las ciudades

como inventadas por imaginación,

como, como ciudades del deseo,

ciudades de la memoria,

ciudades de los signos.

george: ¿ciudades de la

imaginación?

santiago: sí, sí, bueno,

lo que el autor supone

que cuando vamos a determinado

lugar, equis lugar,

no solamente se crea de memoria

lo que vimos,

sino más bien también

por lo que sentimos,

las sensaciones y eso

nos lleva a construir, pues,

nuestras propias ciudades.

george: órale, suena muy padre.

¿cómo se llama el libro?

santiago: ciudades invisibles.

george: ah, pues, lo voy a leer.

es más, de hecho,

yo también te puedo recomendar

uno,

lo compré guiado por el nombre

y resultó que está buenísimo.

trata de las relaciones humanas

entre seres marginados.

santiago: creo que ya sé

de cuál estás hablando,

¿no es uno que se llama

"la soledad de los números

primos".?

george: exacto.

santiago: ¿sí?

george: ¿apoco lo leíste?

santiago: sí, es muy bueno,

de hecho, bueno, me gustó mucho.

qué raro, bueno, no sé,

como que se me hace que tenemos

mucho más en común

de lo que yo pensaba.

un día, con confianza,

llégale a la casa,

pedimos unas cervecitas,

puedes ver cosas

que te interesen.

francisco: deberías tomarte un

calmante para que te relajes y

puedas descansar.

fabiola: no.

¿sabes lo que me gustaría?

desaparecer del planeta,

quiero irme lejos

y no volver a oír hablar

de ramón nunca en mi vida.

francisco: vámonos.

fabiola: ¿cómo?

francisco: vámonos de méxico,

cásate conmigo

y nos vamos juntos a europa

o a canadá,

puedo conseguir una beca.

fabiola: ¿no te importa casarte

con una mujer que en este

momento lo único que quiere

es olvidar?

francisco: si esa es la mujer

que amo...

no.

fabiola: pero yo no te amo,

tú lo sabes.

francisco: por el momento,

con lo que yo siento por ti

basta, mi amor.

estoy seguro que más adelante,

cuando ya hayas sanado

tu corazón,

cuando todo esto lo recuerdes

apenas como un mal sueño,

me vas a poder amar.

fabiola: eres tan lindo,

francisco.

me estás demostrando tanta

nobleza, tanto amor,

que me duele no poder

corresponderte.

francisco: en este momento ni

siquiera te lo estoy pidiendo,

solo piensa lo que te dije.

casémonos y vámonos

lejos de aquí.

¿qué dices?

Cargando Playlist...