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Enamorándome de Ramón Capítulo 46

30 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

diego: oye, pa, por cierto,

¿cómo está mi mamá?

antonio: el doctor dice

que necesita quedar en cama

unos días más.

diego: por mi hermanito,

¿verdad?

antonio: sí, por tu hermanito.

diego: ¿y verdad que yo también

lo voy a cuidar?

antonio: lo vamos a cuidar

los dos.

por el momento, voy a vivir

con ustedes.

diego: ¡ya!

ay, te quiero.

antonio: yo también te quiero,

campeón, hermoso.

diego: te amo.

antonio: yo también, chiquito,

te amo.

ramón: estudié en tijuana

la carrera de técnico

automotriz.

y, pues, desde que llegué

aquí a méxico, estuve trabajando

en un taller.

yo le sé a todas las marcas,

desde un cambio de aceite

hasta un ajuste en general.

cisniega: mira, eso está bien,

pero ¿por qué dejaste

de trabajar en ese taller?

ramón: ah, pues...

pues, porque--

pues, porque bajó la chamba.

y como yo era el nuevo ahí

en el taller,

ya sabe cómo son las cosas.

me tocó las de perder, ¿no?

pero, si usted quiere,

yo puedo empezar hoy mismo.

le damos aquí a estos coches,

¿cómo ve?

cisniega: a mí sí me gustaría,

pero antes necesito

que me traigas

dos cartas de recomendación

y tu certificado

de técnico automotriz.

diego: ponle más queso.

antonio: y jitomate y aguacate.

y lechuga.

diego: y mayonesa.

antonio: ¿no prefieres

mejor mostaza?

diego: no, guácala.

antonio: bueno,

para ti con mayonesa.

para tu mamá y para mí

con mostaza.

roxana: antonio,

¿me ayudas a ir al baño?

antonio: sí, ahí voy.

ahora vengo.

no te comas todo el jamón, ¿eh?

no seas tramposo.

fabiola: ¿cómo te fue, mi amor?

ramón: más o menos, morrilla,

la verdad.

ajá.

fui a tres lugares,

en dos ya no hay ningún puesto,

y en el otro, pues, me piden

unas cartas de recomendación.

fabiola: ¿y cuál es el problema?

ramón: pues, las cartas,

¿quién me las va a dar?

fabiola: pues yo.

mi amor, yo soy tu exjefa, ¿no?

ramón: sí, pero eso

no es objetivo, mi amor.

tú eres mi novia.

fabiola: pero la carta te la voy

a hacer como tu jefa,

no como tu novia.

y la otra se la podrías pedir

a...

ramón: ¿ya ves?

no conozco a nadie.

fabiola: ah, ya,

a luisa o a benito.

ramón: ¿y a poco una carta

de ellos me va a servir?

fabiola: claro, mi amor,

es una carta de recomendación.

se trata nada más

de que digan que te conocen

y que eres una persona

en la que se puede confiar.

ramón: pues sí.

eres lista, ¿eh, morrilla?

fabiola: muy lista.

bueno, vamos de una vez

a un cibercafé

y hacemos mi carta.

ahí mismo nos la imprimen.

ramón: ah, pues, vamos.

fabiola: oye, ¿y después pasamos

a mi casa por unas cosas

que necesito?

ramón: ajá, lo que tú quieras.

fabiola: bueno, ¿quién maneja?

ramón: la que tiene

que practicar.

ambos: [ríen]

ramón: vámonos.

roxana: estoy sangrando.

ramón: "por medio

de la presente,

hago constar que conozco

al señor ramón lópez ortiz,

quien trabajó como mecánico

en el prestigioso taller

automotriz medfer.

constato

que es un excelente técnico

y conoce el funcionamiento

de la mayor parte

de las marcas existentes

en el mercado.

además, es una persona

responsable, eficaz, creativa,

propositiva, amable, honrada".

ambos: "y solidaria".

ramón: no, morrilla.

[ríe]

"extiendo la presente

a petición del interesado

para los fines

que considere convenientes.

atentamente,

licenciada fabiola medina

fernández, gerente general".

no, pues, con esto me van

a poner jefe del taller,

morrilla.

fabiola: y eso que no puse

que eres muy guapo,

que cocinas superrico

y que haces el amor aún mejor.

ramón: ¿así que gerente

general?

fabiola: para apantallar.

no creo que llamen, ¿o sí?

ramón: no sé, mi licenciada.

ambos: [ríen]

ramón: licenciada.

ambos: [ríen]

ramón: gracias, con permiso.

juana: buenos días, nabor.

nabor : buenos días.

fabiola: hola, nabor.

nabor: ¿cómo está, señorita?

fabiola: bien, gracias.

¿a poco le tocó descansar

a benito?

nabor: sí, le toca hasta mañana.

fabiola: qué caray, mi amor.

ramón: pues, ve por tus cosas.

aquí te espero, corazón.

fabiola: no me tardo.

antonio: sí, doctor,

roxana tuvo un sangrado leve.

está muy asustada.

sí, ya está recostada.

sí, está bien,

yo le digo, gracias.

el doctor ya viene para acá,

dice que te tranquilices

y que no te muevas de la cama

por ningún motivo.

roxana: no quiero perder

a mi bebé.

antonio: no tiene

por qué suceder.

tranquilízate, por favor.

mira, voy con diego,

no quiero que se alarme.

estábamos haciendo

unos sándwiches para comer.

¿quieres algo?

roxana: no, no quiero nada.

ve con él.

gracias.

[llora]

[celular]

benito: ¿bueno?

ramón: buenos días, benito.

benito: ¿quién habla?

ramón: ramón.

perdón que te moleste,

pero ¿puedo pedirte un favor?

benito: dime,

¿para qué soy bueno?

ramón: pues, fíjate que necesito

una carta de recomendación.

¿hay modo de que me la hagas?

es que me quedé sin chamba.

benito: ¿y eso?

ramón: pues, decidimos vivir

juntos fabiola y yo,

y, pues, no le pareció

a don antonio.

me corrió.

y estoy buscando chamba,

y ahí donde fui al taller a--

a pedir eso, pues, me pidieron

dos cartas de recomendación.

¿me puedes echar la mano,

benito?

benito: con mucho gusto,

yo te la hago.

nomás dame chance

de buscar en dónde anotar

para que me digas

cómo la quieres, ¿no?

a ver.

dame tu nombre completo.

ramón: sí.

ramón lópez ortiz.

[música]

hortensia: ¿tú?

fabiola: ¿abuela?

hortensia: ¿ya te hartaste

de vivir con el mecánico?

fabiola: no, al contrario,

estoy más feliz que nunca.

y ya que te veo,

quiero que me expliques,

¿por qué le dijiste a francisco

que me fui a vivir con ramón?

hortensia: porque alguien

te tiene que detener.

fabiola: ¿y creíste

que, diciéndoselo a francisco,

iba a desistir?

hortensia: lo hice por tu bien.

fabiola: ¿por mi bien?

hortensia: sí.

fabiola: lo hiciste

porque siempre quieres

que se haga tu voluntad.

hortensia: no, no es

mi voluntad.

es que tú no te das cuenta

que vas a desgraciar tu vida

yéndote a vivir

con un vil mecánico,

con el hijo de una sirvienta.

fabiola: ¿y eso qué?

yo no soy una mujer clasista

y prejuiciosa como tú.

todo tu odio

viene porque mi abuelo

te dejó por fanny, tu sirvienta.

hortensia: no, eso no es cierto,

yo dejé a tu abuelo--

fabiola: lo que haya hecho

mi abuelo me tiene

muy sin cuidado.

nunca voy a entender

por qué te preocupan tanto

las apariencias, el qué dirán.

hortensia: ay.

fabiola: ay, no, no, no,

ni me salgas con tus chantajes.

si tienes fuerza

para despreciar a ramón,

eso quiere decir

que no estás tan mal.

hortensia: pero ¿cómo me estás

diciendo eso?

estoy enferma,

estos dolores de cabeza

me tienen muy mal.

fabiola: pues, discúlpame,

pero no te creo.

y no vuelvas a meterte

en mi relación.

déjanos en paz, por favor.

hortensia: escúchame bien

lo que voy a decirte,

yo nunca voy a aceptar

esa relación,

y, si tú insistes con eso,

a mí me das por muerta.

fabiola: pues, ¡como tú quieras!

hortensia: [suspira]

andrea: fabiola, regresaste.

fabiola: no,

solo vine por unas cosas

y no pienso regresar.

andrea: ah.

es que pensé que tú y ramón

habían reflexionado y--

fabiola: ah, ¿sigues pensando

que estamos haciendo mal?

jamás lo esperé de ti, andrea.

andrea: es que lo hicieron

todo tan al aventón

y tan sin pensar.

fabiola: quisimos hacer

las cosas bien,

les dijimos a todos

que nos queríamos casar,

y, como todos se opusieron,

no nos dejaron ninguna opción.

algún día, andrea,

te vas a enamorar,

y a ver qué sientes

si, en lugar de apoyarte,

todos te dan la espalda.

andrea: tú sabes que a mí ramón

me cae muy bien.

fabiola: ¿sí? y entonces,

¿por qué te pusiste

de parte de ellos?

andrea: no, solo te dije

que no hicieran las cosas

sin pensar.

fabiola: ya, no tiene caso

volver a lo mismo.

estoy con ramón

y soy muy feliz, ¿ok?

eso es lo único que me importa.

andrea: pero yo no quiero estar

separada de ti.

fabiola: algún día

tenía que pasar, nena.

andrea: sí, pero no así,

peleadas como estamos.

¿me puedes dar un abrazo?

fabiola: claro que sí.

andrea: te extraño mucho.

fabiola: yo también,

imagínate si no, burrita.

sentía que me quedaba sola

en el mundo,

que solo tenía a ramón.

andrea: no, no pienses eso.

aunque las cosas se hayan dado

como se dieron,

tú sabes que cuentas conmigo.

fabiola: ¿de verdad?

andrea: sí.

por sobre todas las cosas,

somos hermanas,

y espero de todo corazón

que no te equivoques

y que seas muy pero muy feliz.

fabiola: gracias.

no sabes cuánta falta

me hacían tus palabras.

nena, ya me voy,

solo me hacía falta

llevarme mi acta de nacimiento

y mi pasaporte.

necesito encontrar trabajo,

y ramón también.

¿sí supiste que mi tío antonio

lo corrió?

andrea: sí.

fabiola: a mí no me corrió

porque no puede.

pero, de todas maneras,

no voy a seguir en el taller.

bueno, ya me voy

antes de que llegue juana,

no la quiero ni ver.

andrea: oye, ¿y te puedo ir

a visitar?

fabiola: claro que sí,

cuando tú quieras.

andrea: tiene toda la razón,

yo también estaba dispuesta

a jugármela por jorge,

y ella no quiso

jugársela conmigo.

porfirio: ya leí el borrador

de la demanda de cresta.

le hice algunas correcciones,

pero, en general,

me parece muy bien

por donde vas a atacar

el problema.

margarita: entonces,

¿tengo luz verde?

porfirio: sí, adelante.

margarita: gracias.

porfirio.

porfirio: ¿mande?

margarita: sobre lo que pasó

el sábado...

porfirio: no, no te preocupes,

ya lo olvidé.

margarita: ¿cómo?

¿ya lo olvidaste?

porfirio: es lo mejor, ¿no?

margarita: pues sí,

pero es que no me gusta

esta sensación que tengo.

parece que algo se rompió

entre nosotros.

porfirio: ¿de dónde sacas eso?

todo sigue igual.

margarita: pues, te he sentido

muy frío, como alejado.

porfirio: simplemente es porque

no quiero confusiones.

margarita: no te preocupes,

no vuelvo a tocar el tema.

y tampoco va a volver a pasar.

ramón: te tardaste.

fabiola: ay, mi amor.

primero me encontré

con mi abuela

y nos dimos un agarrón.

la muy cínica reconoció

que fue ella la que habló

con francisco.

ramón: ¿para qué le movías,

mi amor?

yo te lo dije.

fabiola: no, es que no le iba

a decir nada,

pero, como me la topé

en el elevador,

pues, la verdad, no me aguanté.

y después platiqué con andrea.

ya nos reconciliamos.

ambos: [ríen]

ramón: qué gran noticia.

fabiola: ajá.

ramón: me alegro mucho, mi amor.

oye, ¿y viste a mi jefa?

fabiola: no estaba,

y, la verdad, mejor, mi amor.

todavía estoy muy enojada

con ella.

roxana: el sangrado me tiene

muy asustada.

doctor: con el medicamento

que te apliqué, tiene que parar

el sangrado.

trata de estar tranquila,

recuerda que el bebé recibe

toda tu angustia.

vamos a hacer todo lo posible

para que se logre, ¿sí?

bueno, te dejo

y, cualquier cosa,

no dudes en llamarme.

roxana: gracias.

antonio: gracias.

[música]

[música]

adalgisa: hola, tía.

fredesvinda: hola.

adalgisa: ¿qué haces?

fredesvinda: aquí viendo

mi novela.

¿y a ti cómo te fue?

adalgisa: ay, súper,

no paré en todo el día.

vendí cinco criptas

y seis paquetes de incineración

con todo y urna.

y no me vas a creer

dónde conseguí

todos esos clientes.

fredesvinda: ¿dónde?

adalgisa: ay, en el metro.

me fui plática y plática

con toda la gente.

fredesvinda: últimamente,

te veo muy animosa.

adalgisa: ay, sí, ¿verdad?

yo creo que es porque me sienta

muy bien méxico.

¿quedó atolito de la mañana?

fredesvinda: sí,

en el refrigerador.

adalgisa: ay, ¿te caliento

un poco?

fredesvinda: no, no,

mi hijita, gracias.

no sé por qué benito

lo hizo de fresa.

adalgisa: ay, no, tía,

está buenísimo.

ramón: muchas gracias, benito.

a ver.

benito: hombre, ¿qué agradeces?

para eso están los amigos.

espérame, espérame,

déjame te la leo.

"a quién corresponda,

yo, su seguro servidor

benito suárez,

me permito informarle

que conozco amplia

y detalladamente

a mi buen amigo,

qué digo 'amigo',

amiguísimo,

ramón lópez ortiz.

le aseguro que se trata

de una persona responsable,

chambeadora y el mejor mecánico

de la ciudad

y pueblos circunvecinos".

fabiola: [ríe]

ramón: esto es demasiado,

benito.

benito: no, no, no, no,

espérate, espérate,

todavía no termino.

mira, mira, mira.

"por lo anterior,

no tengo inconveniente

en recomendárselo ampliamente.

dele la chamba,

no se va a arrepentir,

y, de antemano,

le agradezco la atención

y facilidades

que le puedan brindar.

atentamente,

benito suárez solórzano".

¿eh, qué tal?

fabiola: [ríe]

es increíble, benito,

mil gracias.

benito: con mucho gusto.

ahí me dijo ramón un poquito

de cómo están las cosas

en tu familia.

y quiero que sepan

que estoy, pues, para apoyarlos

en lo que sea.

cuando hay amor,

hay amor.

o lo que es lo mismo,

lo que es lindo, es lindo.

ramón: eso que ni qué.

¿cenas con nosotros?

benito: ay, ¿qué más quisiera?

pero no, pues, tengo cosas

que hacer.

pero será para la próxima.

y ya saben,

lo que necesiten.

suerte en la chamba.

seguro te la van a dar.

ramón: primero dios,

primero dios.

[ríe]

gracias, benito.

fabiola: gracias, benito.

ramón: hasta luego.

benito: hasta luego.

ramón: ¿cómo ves, morrilla?

ambos: [ríen]

fabiola: ay, te la van a dar,

te la van a dar.

ramón: sí, sí, esperemos que sí,

¿verdad?

mira nomás qué bonito.

verónica: hs construcciones

los va a demandar

porque no se les ha pagado

el 100 % de los costos

de la construcción

del centro comercial plaza.

no tengo el contrato,

pero, al parecer,

ustedes quedaron en pagar

el 100 % de lo invertido por hs

al término de la venta.

edmundo: sí.

verónica: ¿y efectivamente

no se lo han pagado?

edmundo: ¿puedes apropiarte

de las pruebas

que van a avalar esa demanda?

verónica: sí.

edmundo: hazlo.

en cuanto las tengas,

te pones en contacto conmigo.

buenas noches.

[celular]

benito: ah, caray, es mi mamá.

luisa: ay, qué tino tiene.

no le contestes.

benito: no, ¿cómo crees?

¿qué tal si se trata

de una emergencia?

¿qué pasó, mamita?

bien, aquí chambeando, ¿y tú?

qué bueno, mamita.

¿que mi prima qué?

luisa: encima, es la prima.

benito: déjame ver

qué puedo hacer.

te marco en un ratito.

buenas noches, doc,

disculpe que lo moleste,

pero creo que estamos

en problemas, oiga.

se me hace que mi prima

se tomó las medicinas

que le recetó a mi mamá.

marcial: ya no hay mayonesa.

osvaldo: mañana me toca ir

al súper.

marcial: hay que hacer

una lista, ¿no?

osvaldo: sí, a ver.

falta, bueno, mayonesa,

cervezas,

cervezas.

aceitunas, ¿qué más?

faltaba jamón.

marcial: espagueti.

osvaldo: espagueti, pastas.

[timbre]

julio: ¿puedo pasar?

marcial: licenciado medina.

julio: ¿qué tal? buenas noches.

osvaldo: ¿se conocen?

julio: sí, de la compañía

donde trabaja.

osvaldo: es mi papá.

marcial: qué chiquito

es el mundo.

julio: ¿me permitiría hablar

con mi hijo?

marcial: sí, por supuesto.

permiso.

osvaldo: ¿qué quieres?

julio: hablar.

osvaldo: ¿de qué?

julio: ¿con qué dinero

estás viviendo?

osvaldo: eso no es asunto tuyo.

julio: osvaldo, por favor,

olvidemos todo.

regresa a la casa.

osvaldo: ¿olvidarlo?

no, no, lo que me hiciste

no te lo voy a perdonar nunca.

buenas noches, papá.

julio: toma, lo vas a necesitar.

osvaldo: no me interesa

tu dinero.

órale.

sí que se siente culpable.

adalgisa: listo.

¿qué tal quedó?

fredesvinda: muy bien,

mi hijita, muy arreglado.

[ríe]

[teléfono]

¿bueno?

benito: mamita,

subí a ver al doctor,

el que vive en el 201,

y le conté los síntomas

que tiene adalgisa.

me dijo que se tomara

unas pastillas.

¿tienes dónde apuntar?

fredesvinda: sí, espérame.

a ver, dime, mi hijito.

benito: es cápsulas

de polididona

de 200 miligramos.

vete de volada a la farmacia,

le das una y con eso

se le va a bajar la euforia.

cualquier cosa me llamas, ¿eh?

va.

debo tener más cuidado

de en dónde pongo la medicina

de mi mamá.

lo primero que vamos a comprar

ahora que nos cambiemos

es una cama matrimonial,

porque en esta apenas

si cabemos, ¿eh?

fabiola: ay, no, mi amor,

yo quiero seguir así,

pegadita a ti.

ramón: sí, así vamos a seguir.

pero, pues, un poco de amplitud

no nos caería nada mal.

fabiola: entonces, ¿sí estás

pensando en que nos cambiemos

de aquí?

ramón: ajá.

algo un poco más grande,

fabiola.

tú estás acostumbrada a esas--

fabiola: [chista]

mi amor,

olvídate de a lo que

yo haya estado acostumbrada.

eso ya pasó,

ahora mi vida es contigo.

y con lo que nos alcance

para nuestro trabajo.

¿que no entiendes

que me basta contigo?

ramón: [ríe]

y contigo.

pero si encontramos

algo mejorcito, nos cambiamos.

no solo por ti, fabiola,

sino por nosotros.

quiero una buena estufa

para cocinarte bien rico.

fabiola: y para que me enseñes

a cocinar.

bueno, y yo, a cambio,

te voy a lavar la ropa

con lavadora, obvio.

ramón: muy bien, trato hecho.

fabiola: [ríe]

ramón: hay que comprar lavadora

también entonces.

fabiola: y sábanas y toallas.

ramón: ah, pues, entonces,

debería buscar otra chamba.

fabiola: mi amor, ¿a qué hora?

cualquier taller te va a tener

ocupado todo el día.

ramón: pues sí, pero puedo

trabajar también los domingos,

no pasa nada.

fabiola: no, los domingos tienen

que ser solo para nosotros.

sofía: ¿y ahora cómo te voy

a encontrar, ramón?

[música]

[música]

sofía: ¿cuándo cerraron

el negocio?

hombre: no tiene mucho,

será hace tres o cuatro semanas.

sofía: ah.

¿sabe si se cambiaron

a otro lado?

hombre: pues, no me haga

mucho caso, pero creo

que don cipriano, el dueño,

andaba con planes de irse

a vivir para el otro lado.

sofía: ¿y de valente sabe algo?

hombre: ¿valente?

sofía: sí, el chavito

que trabajaba aquí.

hombre: no, ni idea.

sofía: de pura casualidad,

¿no sabe dónde vive

don cipriano?

hombre: sí, vive aquí cerca,

frente el parque juárez.

sofía: frente al parque juárez.

yo pregunto por él, gracias.

ramón: buenos días.

aura: hola, ¿cómo estás?

ramón: bien, gracias.

aura: ay, qué bueno.

ramón: traigo todo

lo que me pidió tu patrón.

aura: ay, pues, no está,

tuvo que salir

y no sé a qué hora regresará,

pero yo se los entrego.

[ríe]

ramón: muchas gracias.

aura: ay, viviste en tijuana.

ramón: ajá.

aura: yo tengo familia allá.

el año pasado fui y nos cruzamos

a san diego, de shopping.

ramón: ¿en serio?

aura: sí, estuvo padre.

ramón: órale.

aura: ah.

con esto y las cartas

de recomendación, estoy segura

que mi patrón sí te contrata.

es muy buena gente.

ramón: pues, ojalá.

aura: ya verás que sí,

quédate tranquilo.

en cuanto llegue,

le doy tus papeles.

llámame al rato y seguro mañana

nos vemos por aquí.

ramón: sí, sí, sí.

aura: por cierto, me llamo aura,

mucho gusto.

ramón: ah, mucho gusto, aura.

aura: de nada,

que te vaya muy bien.

ramón: yo te llamo al ratito.

aura: sí, por favor.

nos vemos mañana, bye.

ramón: nos vemos.

benito: buenos días, mamita.

fredesvinda: buenos días,

mi hijito.

benito: ¿y ahora?

¿qué hace adalgisa

durmiendo en el sillón?

fredesvinda: pues, ahí se quedó,

¿que no la viste anoche

que llegaste?

benito: no, ni siquiera prendí

la luz, me fui directo

a mi cuarto.

fredesvinda: anoche le di

la pastilla que me dijiste,

y, como no se quedaba quieta,

pues, le di otra.

y así--así como la ves

se quedó dormida.

benito: ¿cómo se te ocurre?

la pudiste haber mandado

al otro mundo.

fredesvinda: ay, cállate,

dios nos libre.

al rato se le pasa el efecto

y se despierta como si nada.

benito: no va a llegar

a trabajar.

fredesvinda: ya hablé

para avisar

que amaneció resfriada,

y, como ayer le fue muy bien

en las ventas, pues, me dijeron

que no había problema.

benito: menos mal.

¿y tú cómo te sientes, mamá?

fredesvinda: yo muy bien,

mi hijito.

benito: qué bueno, mamita,

porque quiero que hablemos

de luisa.

fredesvinda: hoy entra

el frente frío número 32.

dijeron en el radio que va

a bajar mucho la temperatura.

voy a traerte un suéter

para que no pases frío.

sofía: disculpe, señor,

¿usted conoce a don cipriano?

hombre: sí.

sofía: ¿y sabe dónde vive?

hombre: sí, en esa casa.

sofía: muchas gracias.

hombre: de nada.

sofía: hola, señora, disculpe,

¿aquí vive el señor cipriano?

señora: sí, aquí vive,

¿quién lo busca?

sofía: sofía vázquez.

señora: ahorita lo llamo.

con permiso.

cipriano: dígame, señorita,

¿qué se le ofrece?

sofía: hola, señor.

necesito localizar

a ramón lópez,

el joven que trabajaba

para usted, ¿se acuerda?

cipriano: uy, señorita,

hace tiempo

que no sé nada de él.

lo último que supe es que se fue

a vivir a la ciudad de méxico.

sofía: ah.

¿y valente, el otro joven

que trabajaba con usted?

¿sabe dónde lo puedo localizar?

cipriano: permítame, voy a ir

por la agenda del negocio,

ahí debo tener su dirección,

ahorita se la traigo.

sofía: muchas gracias, señor.

[teléfono]

dalia: ¿automotriz medfer?

cisniega: buenos días,

¿me podría comunicar con la

licenciada fabiola medina?

dalia: ¿para qué asunto?

cisniega: mire, es en relación

a ramón lópez.

trajo una carta

de recomendación suya

y me gustaría hablar con ella.

dalia: fabiola ya no trabaja

aquí, y no es licenciada.

si quiere saber algo de ramón,

yo se lo puedo decir.

lo corrió mi patrón

porque se pasó de listo.

cisniega: ah, qué caray.

bueno, pues, muchas gracias.

dalia: no podré impedir

que estén juntos,

pero les voy a hacer

la vida imposible.

fabiola: sí, señorita,

llamo por el puesto

de secretaria

que están ofreciendo.

bueno, no precisamente,

pero tengo experiencia

en oficina

y en trabajos administrativos.

ay, ¿y no pueden hacer

una excepción?

bueno, entiendo,

gracias de todos modos.

ramón: ya llegué, mi amor,

me pasé al súper.

fabiola: ¿y cómo te fue

con lo de las cartas?

ramón: parece que muy bien.

fabiola: ¿sí?

ramón: sí, mi amor.

digo, digo,

no estaba el dueño del taller,

pero la persona

que me recogió todo, pues,

me comentó que estaba

todo en perfecto orden,

que me veía ya

con un pie dentro.

fabiola: ay, mi amor, qué bueno.

ramón: sí.

¿a ti cómo te fue?

fabiola: ay, pues,

yo no he tenido tanta suerte.

pero estoy segura

que en algún lugar

está esperando

un trabajo para mí.

ramón: esa actitud me gusta,

morrilla.

fabiola: ¡sí!

ramón: [ríe]

¿sabes qué?

voy a llamar al taller.

a ver si ya llegó el dueño, ¿no?

vamos a ver qué pasa.

¿dónde estaba?

aquí mero.

fabiola: ajá.

ramón: buenas tardes.

sí, ¿con el señor cisniega,

por favor?

cisniega: él habla.

ramón: ramón lópez,

hablo por la chamba.

cisniega: no sé

cómo te atreves.

hablé a medfer.

la tal señorita fabiola

ni es licenciada

ni trabaja ahí.

y a ti te corrieron

porque te quisiste

pasar de listo.

fabiola: ¿qué--qué pasó?

ramón: pues, no sé quién

le contestó en el taller,

porque dijo pestes de nosotros.

fabiola: ¿qué?

ay, no, mi amor,

no me digas eso.

ramón: adiós, chamba, morrilla.

fabiola: [suspira]

mi amor, nunca me lo imaginé,

pero al mal tiempo, buena cara,

no nos queda más

que seguir buscando.

ramón: está bueno, pues.

fabiola: venga.

[música]

[música]

juana: don pedro, buenas tardes,

pase.

pedro: buenas tardes.

¿no te interrumpo?

juana: no.

no, ¿cómo cree?

pedro: bueno, nada más pasaba

para ver cómo estás.

¿cómo te sientes?

juana: ay, pues, ¿qué le digo?

todo está igual.

andrea me dijo que vino fabiola

a buscar algunas cosas,

pero, pues, yo no la vi.

pedro: y eso te tiene

muy triste.

juana: pues, imagínese.

¿quiere un cafecito o algo?

pedro: no, no, no,

hoy no quiero que me atiendas.

mejor vamos a sentarnos

para platicar.

juana: no, hombre,

¿cómo cree, don pedro?

no, yo me siento muy mal.

porque, por un lado,

estoy bien enojada

con lo que hicieron

fabiola y ramón, y por otro,

pues, estoy preocupada

porque yo quisiera ayudarlos,

pero sé que no debo.

pedro: déjalos vivir su vida,

equivocarse, rectificar,

luchar por lo que creen.

¿no te acuerdas

de lo que tú deseabas

cuando eras joven?

juana: yo creo que la juventud

me la brinqué, don pedro.

desde que era una niña,

ayudaba a mi mamá

y luego tuve que sacar

a mi hijo adelante.

y no sé dónde se habrá

quedado perdida mi juventud.

pedro: nunca es tarde

para recuperarla.

juana: nomás quisiera saber

por qué se preocupa usted tanto

por mí.

pedro: porque te veo muy sola.

no me gusta verte así.

juana: es que estoy muy sola.

[llora]

pedro: juana,

me tienes a mí.

juana: y eso lo sé, don pedro,

y de verdad se lo agradezco

mucho, pero...

no entiendo muy bien

por qué lo hace, pero...

pedro: lo hago porque...

porque te estimo mucho,

y porque...

veo que las cosas siempre

han sido muy difíciles para ti.

juana: es la segunda vez

que me presta usted su pañuelo

para secarme las lágrimas.

tome.

y ahora sí, déjeme atenderlo,

¿no? porque no me hallo.

¿qué le traigo?

¿un cafecito, agua? ¿un té?

pedro: café.

juana: ahorita se lo traigo.

[timbre]

señora: buenas tardes.

sofía: buenas tardes,

ando buscando a valente.

¿le podría decir

que sofía vázquez lo busca?

señora: uy, señorita,

ya no vive aquí,

se fue a san diego.

sofía: ay, no me diga,

¿y cuándo regresa?

señora: ¿quién sabe?

como cerraron el negocio

donde trabajaba,

pues, dijo que iba a ir

a buscar suerte por allá.

sofía: ah, ¿y de casualidad

no tendrá algún teléfono?

señora: no, señorita,

yo nomás le rentaba un cuarto,

yo no sé nada de su vida.

susana: listo.

no pueden saber

que fui yo quien lo mandó.

emilia: ¿no vas a ir

a la universidad?

susana: más tarde.

emilia: ¿cómo te sientes?

susana: mucho mejor.

le acabo de tirar un negocio

a osvaldo.

emilia: ¿qué clase de negocio?

susana: uno.

y con eso, seguro terminan

expulsándolo de la universidad.

osvaldo: no te vayan a cachar,

¿eh?

hombre: no hay bronca.

gracias, hermano.

osvaldo: unos exámenes más

y me alcanza para un coche.

[celular]

justo estaba pensando en ti.

hoy salgo temprano

de la universidad,

¿nos vamos a ver?

emilia: no sé.

te llamo para advertirte,

acabo de hablar con susana,

algo hizo para perjudicarte,

no sé exactamente qué fue,

solo dijo que acababa

de tumbarte un negocio y--

y lo más seguro

es que con eso te iban

a expulsar de la universidad.

osvaldo: no le hagas caso.

emilia: lo dijo muy convencida.

¿de qué negocio hablaba?

osvaldo: no, ni idea,

está enojada.

piensa que la dejé

por alguien más.

pero--pero, bueno,

te llamo después,

tengo que entrar a clase.

marcial, ¿dónde andas?

tenemos una bronca,

parece que alguien dio un pitazo

sobre los exámenes.

no, no es seguro, pero más vale

que estemos de acuerdo

por si revienta la bomba.

sale, pues, ahí te veo.

esta me la vas a pagar, susana.

[música]

ramón: a ver, ¿qué te parece

este, mi amor?

"línea de locomoción colectiva

necesita chofer,

zumpango, estado de méxico".

fabiola: ay, no, no, mi amor,

eso es lejísimos.

ramón: no importa,

chamba es chamba.

fabiola: ¿cómo que no importa?

de aquí a allá

es como dos o tres horas,

y luego regresarte otras tantas.

no vas a dormir nunca,

y luego no te voy a ver.

ramón: sí, ¿verdad?

voy a buscar algo más cerca

de aquí, a ver.

oye, mi vida,

¿cómo se llama la calle

de aquí al lado?

fabiola: [ríe]

ramón: ¿así de cerca o más?

fabiola: ay, a ver.

mira, a ver, escucha esto:

"negocio en expansión

solicita señorita bien dispuesta

para atender teléfonos.

indispensable,

buen carácter y disposición

para complacer al cliente".

¿cómo ves?

ramón: eso del buen carácter

no sé si lo cumplas, la verdad.

pero, pues, no pierdes nada

con intentarlo.

marca, marca, no, marca.

fabiola: voy a llamar.

ramón: no se asuste, morrilla.

fabiola: buenas tardes,

hablo por lo del anuncio.

sí, sí, sí, gracias, yo espero.

[susurra] me van a pasar

con el gerente.

buenas tardes, señor.

sí, sí, sí, ¿cómo no?

tengo todo el horario

disponible.

¿quiere que le repita

algunas frases?

sí, sí, digo, está bien,

dígame cuáles frases.

¿usted quiere que yo repita

todas esas cochinadas?

bueno, pues, ¿qué se imaginó?

ramón: ¿qué pasó?

fabiola: el tipo ese

es un cochino.

quería que le repitiera

unas frases asquerosísimas

para ver cómo se me oían.

oye, ¿qué trabajo es ese?

ramón: no, pues, seguramente

era para atender una "hotline",

mi amor.

eres una chava ingenua.

fabiola: ay.

ramón: [ríe]

venga para acá, ven.

fabiola: qué asco.

sofía: "ramón

lópez ortiz".

ramón: sí, señor, soy mecánico.

sí, pero ¿por qué no podría

operar una grúa?

ah, perfecto,

ahí llego mañana temprano, ¿eh?

muchas gracias.

creo que ya tengo chamba,

morrilla.

fabiola: [grita]

¡amor!

[ríe]

¿de qué?

ramón: pues, de mecánico

y operador de grúa.

hay un sueldo base,

pero, pues, se ganan comisiones

y propinas según la emergencia

que se requiera.

así que voy mañana

a las oficinas.

fabiola: ay, mi amor,

suena increíble.

oye, yo también creo

que ya encontré uno.

ramón: ¿ah, sí?

¿qué es, otra hotline, morrilla?

fabiola: ya, no te burles,

es en una boutique, mira.

me encanta la idea

de vender ropa.

ramón: puede ser muy divertido

para ti.

¿qué hacemos, mi amor?

¿ponemos una veladora

para que se nos haga?

¿o te hago una hamburguesitas?

fabiola: no, unas hamburguesas,

me muero de hambre.

ramón: sabía que ibas

a decir eso, ¿eh?

te conozco.

¿me ayudas?

[ríe]

sofía: ay, nada.

fui una tonta.

debí haberle dicho la verdad.

ay, ¿ahora cómo voy

a encontrarlo?

[alerta de mensaje]

¿hola?

señorita, quiero reservar

un boleto para la ciudad

de méxico.

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