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Enamorándome de Ramón Capítulo 40

27 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

jorge: si no nos hubiera visto,

ella estaría viva.

me hace daño estar cerca de ti.

no podemos seguir juntos.

francisco: este té es relajante

y te va a caer bien.

fabiola: gracias.

francisco: ¿quieres hablar

del accidente de tus papás

o de la muerte de tu tía?

fabiola: es que no es solo eso

lo que me tiene así.

me peleé con ramón.

francisco: ¿por qué?

fabiola: me desilusionó.

francisco: era obvio, fabiola.

son muy distintos.

tú no tienes nada que ver

con él.

fabiola: no, no es por lo que tú

piensas, para nada me siento

distinta a ramón,

al contrario.

en muchas cosas somos

muy afines.

lo que pasó fue un problema

como cualquier otro.

todos tenemos problemas, ¿no?

francisco: pues sí.

¿pero entonces crees que las

cosas se arreglan entre ustedes?

fabiola: no sé y ya no quiero

hablar del tema.

¿cómo viste a la abuela?

¿está muy afectada

por lo de mi tía?

francisco: sí.

yo por eso me quedé

todo este tiempo con ella.

deberían visitarla.

parece que tu abuela

me importa más a mí que

a ustedes que son sus nietas.

fabiola: claro,

porque no es tu abuela.

ramón: ese imbécil va aprovechar

cualquier oportunidad

para estar cerca de ella.

francisco: me gustaría

seguir viéndote.

¿me lo vas a permitir?

fabiola: no, tu y yo ya

terminamos.

no insistas, por favor.

francisco: ¿pero cuál es

el problema? me acabas de decir

que ramón y tú terminaron.

fabiola: no hemos terminado.

solamente estamos enojados.

no debí contarte.

francisco: sea lo que sea,

no te olvides que te quiero,

fabiola, y te seguiré

queriendo siempre.

fabiola: francisco pasó

a saludarme, pero ya se va.

francisco: sí, ya me voy.

que estén bien, buenas noches.

juana: buenas noches.

ya sé que estás enojada

con ramón, pero que te estés

consolando con este muchachito

de esta manera, yo no creo

que esté nada bien.

fabiola: no me estaba

consolando. me lo encontré

en la puerta, me dijo que venía

de ver a mi abuela.

juana: ay, mi hija.

está situación ya está bien

difícil para mí y si de por sí

que tú y ramón sean novios

ya lo es, ahora que estén

peleados pues peor

porque yo no puedo estar

tomando partido ni por uno,

ni por otro.

fabiola: lo sé, juana.

juana: y tampoco quiero

estarme enterando de por qué

están peleados, pero yo no puedo

hacerme ahora de la vista gorda

cuando te encuentro

con este muchacho.

fabiola: tienes toda la razón.

no hay que hacer cosas buenas

que parezcan malas,

pero aunque no lo quieras

saber, yo sí necesito

contarte por qué me peleé

con ramón.

juana: no, no, no...

fabiola: por favor, por favor.

necesito hacerlo.

juana: cuéntame pues.

fabiola: ayer dalia me dio

unos aretes de brillantes

diciéndome que ramón

los había olvidado en su casa.

pensó que eran míos

y obviamente no.

a mí me empezó a dar vueltas

la cabeza pensando de dónde

los podía haber sacado

y cuando se lo pregunté

me dijo que eran de la tal

sofía, que se le había olvidado

regresárselos.

y para mí no es fácil aceptar

que esa chava le haya dejado

unos aretes de brillantes

y que ramón

no le dé importancia.

juana: ¿y tú qué crees

que haya pasado?

fabiola: pues que no me quiso

contar nada porque obviamente

esa chava es mucho más

importante para el

de lo que él quiere reconocer

y solamente me está usando

para olvidarla.

juana: ¿tú ya sabías de sofía?

fabiola: sí, porque una vez

se le salió decirme su nombre

y como que medio me contó.

ah, pero eso sí, el sí

se pone mega celoso

con francisco cuando yo nunca

le he ocultado nada de él.

juana: pues, qué te puedo decir.

nomás te puedo aconsejar

que hablen y aclaren sus cosas

y vean si quieren seguir juntos

o no.

fabiola: eso voy hacer.

juana: ándale ya,

vamos a dormir

que ya fue un día muy difícil.

chula, se te va hacer tarde.

córrele.

no se te vaya olvidar

que hoy tenemos cita

con el doctor linares.

yo te voy acompañar.

ya está listo el desayuno.

ándale, apúrate a bañar.

¿ya te vas?

fabiola: sí, ya.

juana: ¿y no vas a desayunar?

fabiola: no, no tengo hambre.

juana: hija, pero no

te malpases, el problema

es con ramón, no con la comida.

ándale.

ya te piqué la fruta,

te puse melón, como te gusta,

te hice tus chilaquiles.

no me vas a dejar

con el desayuno hecho, ¿verdad?

fabiola: no, claro que no.

juana: ahí está.

total, si llegas un poquito

tarde, ¿qué? no pasa nada.

vamos.

fabiola: bueno, está bien.

sí quiero chilaquiles.

ya me dio hambre.

dalia: ve nada más cómo

te dejaron esos infelices.

ya me dijeron que otra vez

te asaltaron.

ramón: ah, despacito.

dalia: perdón, perdón.

ramón: estoy bien,

pero me duele un poco.

tranquila.

dalia: en cuanto me enteré,

pensé en ir a verte,

pero me imaginé que estarías

en el velorio

de la señora virginia.

ramón: pues estuve

acompañando a fabiola.

dalia: entiendo.

debe haber sido muy duro

para toda la familia.

no tiene ni tres meses

que se murió don ricardo

y su esposa y ahora

la señora virginia.

¿y tú cómo te sientes?

ramón: bien, ahí la llevo.

de repente me duele,

pero estoy muy bien.

dalia: deberías decirle

a don antonio

que te de unos días.

ramón: ¿para qué?

dalia: no puedes estar

trabajando así--

ramón: a ver, estoy bien--

dalia: si quieres yo le digo.

ramón: que no hace falta, dalia.

es cosa de que me cuide y ya.

es algo muy ligero.

dalia: a ver.

ramón: pero estoy bien,

puedo trabajar bien, de verdad.

fabiola: buenos días.

dalia: ¿sigue enojada?

ramón: voy a cambiarme.

sara: hola.

sí, claro. pensé que estabas

enojada conmigo.

no, yo tampoco.

¿qué te pasa, andrea?

te ves mal.

¿la mamá de jorge?

ay, dios santo, ¿cómo?

ay, qué horror.

¿y cómo está jorge?

pobrecito.

debe de ser horrible

que se te muera tu mamá.

perdón, perdón, se me había

olvidado que a ti se te murieron

tus dos papá y eso debe de ser

aun peor.

ay, amiga.

claro que sí, cuenta conmigo.

¿y dónde está jorge?

¿cómo que no sabes?

si ustedes siempre se vienen

juntos a la escuela.

emilia: si querías consuelo,

¿por qué fuiste a buscar

a susana y no a mí?

osvaldo: te llamé

y no me contestaste.

créeme que hubiera preferido

que tú me consolaras.

emilia: debe haber sido

un golpe muy duro para ti.

osvaldo: la última vez

que la vi, fue de casualidad

afuera del supermercado

y ni caso le hice.

la metí en el mismo paquete

que mi papá cuando ella siempre

fue a todo dar conmigo.

por ella nunca me habría ido

de la casa.

no tuve ni chance de despedirme,

decirle todo lo que la quería

y lo buena madre que fue.

roxana: él es antonio fernández,

mi esposo.

doctor: ¿cómo le va?

mucho gusto.

por favor, siéntense.

antonio: gracias.

bueno, doctor.

¿qué hay que hacer?

doctor: bueno, a usted solo

le voy a tomar una muestra

del interior de su mejilla

y a usted señora le voy

a pedir que pase a la sala

de exploración para hacerle

una punción de líquido

amniótico.

antonio: doctor, ¿seguro que no

hay riesgo para el bebé?

doctor: no, no se preocupe.

ninguno.

roxana: todo va a salir bien.

te espero en la sala

de espera.

antonio: muy bien.

doctor: adelante.

roxana: con permiso.

francisco: buenas tardes.

fabiola: ¿qué haces aquí?

francisco: vine a ver

cómo sigues.

te traje algo de comer

para que no te malpases

y no me salgas con que no

tienes hambre porque te traje

tu comida favorita,

brochetas...

estas son para mí,

y teriyaki.

[timbre]

jorge: yo abro.

sara: me acabo de enterar

que se murió tu mamá.

lo siento mucho.

jorge: gracias.

pásale, por favor.

sara: gracias.

solo vengo a darte el pésame

y a pedirte que me perdones.

me siento muy mal,

me porté como una idiota.

ya entendí que no me puedes ver

nada más que como amiga

y lo acepto.

¿borrón y cuenta nueva?

me da cosa verte así

de triste.

¿no quieres que vayamos al cine?

hay una película buenísima.

yo ya la vi, pero por ti

la vuelvo a ver.

jorge: no hace falta.

la verdad, no tengo ganas

de salir.

sara: está bien,

como tú quieras.

¿podemos jugar cartas?

jorge: ok.

déjame ir a buscarlas.

fabiola: está buenísimo.

¿dónde lo compraste?

francisco: el que yo hago

me queda muchísimo mejor.

fabiola: la última vez

que intestaste hacer sushi

te quedó como engrudo.

francisco: pero bien

que te lo comiste.

ambos: [ríen]

ramón: ¿qué haces aquí?

francisco: vine a ver

cómo estaba fabiola

y le traje de comer.

¿algún problema?

ramón: lo hay.

fabiola es mi novia, no tuya.

y si alguien tiene que traerle

de comer, pues soy yo, no tú.

fabiola: ramón, por favor.

es un detalle.

ramón: qué detalle,

ni que detalle.

tú no tienes por qué darle

entrada a este tipo.

francisco: no sé por qué haces

tanto escándalo.

solo estamos platicando.

ramón: no soy ningún idiota.

todo es un jueguito

para que regrese contigo.

¿crees que no me doy cuenta?

fabiola: ya basta, ramón.

estás exagerando, de verdad.

después hablamos.

por favor.

ramón: ¿me estás corriendo,

quieres que me vaya?

francisco: no, no, no,

el que se va soy yo.

no fue mi intención causarte

ningún problema.

luego te llamo.

ramón: tú no tienes nada

que hablar con ella,

así que no vuelvas a buscarla.

fabiola: ya, ramón, por favor.

francisco: discúlpame,

su relación conmigo

no es asunto tuyo y mientras

ella acepte mi amistad,

no voy a dejar de verla.

ramón: lárgate ya.

fabiola: ¿qué te pasa?

ramón: ¿cómo que qué me pasa,

no te das cuenta o qué?

tenemos una bronca

y lo primero que haces es

darle entrada a ese imbécil.

fabiola: solamente vino a ver

cómo estaba por lo de mi tía.

ramón: por favor, fabiola.

nadie consuela a sus exnovias,

por favor.

fabiola: pero sí se queda

con unos aretes de brillantes.

ramón: ya supéralo,

eso ya pasó.

fabiola: ¿ah, sí?

lo mismo te digo de francisco.

supéralo.

¿sabes qué es lo que más mal

me pone?

ramón: ¿qué?

fabiola: verte tan irracional.

no creí que el ramón

del que yo me enamoré

fuera así,

pareces un cavernícola.

y, ¿sabes qué?

por favor, salte de mi oficina

porque me estás poniendo muy,

pero muy de malas.

salte.

[música]

[música]

julio: lo siento, virginia.

nunca estuviste de acuerdo,

pero...

no puedo dejar pasar

esta oportunidad.

luisa: tu papá no ha salido

de su cuarto en todo el día.

pregúntale si va a comer.

jorge: ahorita regreso.

ah, papá.

justo te iba a preguntar

si vas a comer.

julio: buenas tardes.

¿qué tal?

sara: buenas tardes, señor.

siento mucho lo de su esposa.

julio: gracias.

hijo, no voy a comer,

tengo que salir.

coman ustedes.

hasta luego.

sara: que le vaya bien, señor.

jorge: ¿comemos?

sara: si quieres,

pero seguimos después.

conste que te iba ganando.

[timbre]

jorge: hola, andrea.

¿venías a ver si quería comer

contigo?

gracias, pero ya invité

a comer a sara.

sara: hola, andrea.

si quieres ir,

por mí no hay problema, ¿eh?

ramón: ¡ah!

dalia: ¿qué pasa, qué pasa?

ramón: [grita]

[gruñe]

estoy que me lleva la fregada.

todo me sale mal

desde que aparecieron

esos dichosos aretes.

dalia: discúlpame.

neta, si hubiera sabido

que no eran de fabiola,

no se los entrego.

ramón: olvídalo, no pasa nada.

dalia: mira nada más

qué machucón te pusiste.

vamos para que te cure.

ramón: no, no pasa nada.

dalia: ¿cómo que no pasa nada?

estás sangrando

y se te puede infectar.

ramón: estoy bien, dalia.

dalia: vamos ramón, ya.

pedro: buenas tardes.

juana: buenas tardes,

don pedro. pásele.

pedro: gracias, gracias.

pasaba por aquí y me detuve

para preguntarte cómo va todo.

juana: perdóneme, pero es

que se me pasó avisarle.

pedro: ¿avisarme qué?

juana: que la señora virginia

falleció.

pedro: ¿virginia?

juana: ajá.

pedro: pero, ¿cuándo?

juana: ante ayer.

tuvo un accidente en el coche

y la llevaron al hospital

y todo, pero pues no.

no la pudieron salvar.

pues ya se imaginará

cómo están don julio

y sus hijos.

pedro: qué barbaridad.

primero su hermano y kati

y ahora su esposa.

ya tendré oportunidad

para darles el pésame.

juana: ah, y también le cuento

que ya entregué el dinero

de julio para que lo invierta

en la empresa que nos aconsejó.

pedro: ¿y por qué a julio?

juana: ah, pues porque me dijo

que hiciera una transferencia

y como yo no sé de esas cosas

se me hizo más fácil

que el hiciera todo.

pedro: aunque sea julio,

no seas tan confiada.

pídele copia de todo.

juana: no, sí, no se preocupe.

el me la ofreció.

pedro: ¿están las muchachas?

quisiera saludarlas.

juana: fabiola está

en su trabajo, pero andrea sí.

déjeme le aviso.

pedro: sí, gracias.

juana: andrea.

aquí está don pedro,

te quiere saludar.

pedro: ¿cómo has estado?

triste, ¿pero cómo no?

es una tragedia.

juana: bueno, usted nos

perdonará, pero es que tenemos

cita con el doctor linares.

y si no nos vamos ahorita,

vamos a llegar tarde.

pedro: si quieren, yo las llevo.

juana: pues sí, muchas gracias.

le tomamos la palabra.

pedro: por favor.

juana: me cambio rápido.

pedro: adelante.

juana: gracias, don pedro.

vente, mi hija.

dalia: ¿te duele?

ramón: un poco.

dalia: a ver.

te voy a poner esto,

te va arder,

pero aguántate.

ramón: [grita]

dalia: ya, ya, ya, ya.

no seas llorón, ya.

fabiola: ¿qué te pasó?

ramón: me machuqué.

dalia: si quieres,

sigue curándolo tú.

por lo que veo, el enojo

va en serio.

ramón: apúrate, ándale.

dalia: uy, qué genio.

ay, no te la agarres conmigo.

ya, ya, okay.

aguántese.

pedro: julio.

me acabo de enterar.

lo siento mucho.

julio: gracias, pedro.

juana: ¿cómo se siente?

julio: mucho mejor, gracias.

juana: pero, y después

de todo lo que pasó anoche,

¿no debería estar descansando?

julio: tenía que salir

a atender unos asuntos.

nos vemos luego.

hasta luego, con permiso.

pedro: cuídate.

juana: pobrecito, ¿no?

le va a llevar mucho tiempo

superar la pérdida

de doña virginia.

pedro: años,

te lo digo por experiencia.

mi mujer tiene muchos años

de muerta y aún no logro

superarlo.

juana: ay, lo siento mucho.

vámonos, hija, vente.

julio: ¿qué hace pedro

con juana?

que no se le ocurra

andar averiguando.

tengo que tener

mucho cuidado con él.

[celular]

bueno.

>> señor medina,

le hablo del banco mercantil

internacional

solo para confirmarle

que el depósito de los $400.000

ya quedó a su cuenta.

julio: gracias.

[música]

[música]

antonio: ¿dónde te quieres

quedar?

roxana: aquí, en el sillón

está bien.

coman, por favor.

diego debe tener mucha hambre.

diego: sí, tengo mucha hambre.

pa, ¿me podrías dar

una hamburguesa

y sentarme junto a mi mamá?

antonio: sí, a ver.

llévale una a tu mami,

ándale.

diego: aquí tienes.

roxana: gracias.

diego: de nada.

roxana: ¿tú no vas a comer?

antonio: no, ya me tengo

que ir.

cualquier cosa, me marcas

al celular, por favor.

diego: pero, ¿para qué,

si yo voy a cuidarla?

¿verdad, ma?

antonio: te recojo en la noche,

campeón.

prefiero que duermas conmigo

para mañana tempranito

irnos a la escuela.

diego: bueno, está bien.

antonio: beso.

te quiero mucho.

diego: yo también, pa.

descansa.

roxana: gracias por todo.

antonio: pórtate bien.

diego: sí, pa. te cuidas.

antonio: sí.

diego: oye, ma.

por cierto, ¿mi papá y tú

ya van a estar juntos

otra vez?

roxana: no lo sé, mi amor.

por ahora nada más

me está cuidando.

diego: ma, por cierto,

¿de qué estás enferma?

roxana: en realidad,

no estoy enferma.

diego: ¿entonces qué te pasa,

qué tienes?

roxana: te voy a contar

un secreto, pero me tienes

que prometer que no

se lo vas a decir a nadie.

diego: prometido.

yo no le digo a nadie.

roxana: vas a tener

un hermanito.

diego: ¿qué?

margarita: ¿antonio?

antonio: ¿qué pasó, margarita?

margarita: ¿ya les hicieron

el estudio?

antonio: ya.

acabo de dejar a roxana

en su casa.

margarita: ¿cómo te sientes,

quieres que comamos?

antonio: sí, paso por ti.

me hace falta verte,

hablar contigo.

margarita: a mí también.

[alerta celular]

emilia: pues, dormir conmigo.

osvaldo: ¿quién era?

emilia: susana.

cuando la veas, tendrás

que inventarle algo

porque acabas de rechazarle

una invitación a cenar.

osvaldo: [ríe] te pasas.

emilia: de aquí no sales

hasta mañana, eh.

doctor: ¿cómo estás?

adelante, pasa.

siéntate.

¿cómo te has sentido?

¿alguna novedad? bueno.

no te desesperes.

vamos a iniciar de nuevo

con la relajación para entrar

en estado hipnótico.

¿por qué crees

que no sirve de nada?

tú sientes que no hemos

avanzado, pero no es así.

ya me has dicho el nombre

de tu primo.

murió su mamá...

cuanto lo siento.

¿cómo te afectó la noticia?

has pensado en tus papás.

con una muerte tan cercana

como la de tu tía, es lógico

que te haga recordar

a la de tus padres.

¿qué has pensado?

te volvió la tristeza.

vamos a intentar la hipnosis

otra vez, seguramente

te va ayudar a entender

esa tristeza. ¿no?

¿por qué estás tan reticente?

está bien.

vamos a tratar de hacer

el mismo ejercicio,

pero sin hipnosis. ¿sí?

mira, aquí tengo una serie

de palabras que has balbuceado

en sesiones anteriores

en estado hipnótico.

vamos a ver si las relacionas

con algo, ¿sí?

avión.

la muerte de tus papás...

arquitectura.

tu carrera.

libro.

está bien, no te preocupes.

jorge.

curiosamente, jorge

es la única palabra

que has dicho en voz alta.

necesito que me digas

con qué relacionas a jorge.

eres muy cercana a él, ¿verdad?

me parece que jorge puede ser

la clave de muchas cosas.

una sesión con tu primo

sería de mucha utilidad.

¿por qué no?

nos puede ayudar a encontrar

eso que te bloquea

y que te impide hablar.

bueno, está bien.

no te voy a insistir.

pero entonces tienes

que permitirme entrar

en hipnosis.

en estos momento tus emociones

han salido a la superficie.

es el mejor momento

para entender qué te bloquea

el habla.

ponte cómoda, por favor

y relájate, ¿sí?

antonio: el estudio es

muy sencillo.

no se corre ningún riesgo.

margarita: ¿y los resultados

cuándo se los dan?

antonio: en dos días,

se me van hacer eternos.

margarita: ¿y cómo van las cosas

entre tú y roxana?

por la muerte de virginia

han estado muy cerca, ¿no?

antonio: ¿qué quieres decir?

margarita: pues nada

en particular, nada más

te estoy preguntando.

antonio: entre roxana y yo

no ha pasada nada

de lo que te imaginas.

el asunto de su embarazo

no tiene nada que ver

con romance.

margarita: pero como sea,

te la pasas mucho más con ella

que conmigo.

antonio: por favor, lo que menos

necesito de ti ahora

son tus reclamos.

margarita: sí tienes razón.

discúlpame, por favor.

es que entiende que aunque sé

que en este momento tengo

que ser la más comprensiva,

también tengo mi corazoncito.

antonio: discúlpame,

me he portado muy egoísta

contigo, perdón.

margarita: disculpado.

bueno, ¿y diego cómo está?

antonio: insiste que quiere

tener un hermanito.

lo voy a llevar a la casa

porque es más fácil

llevármelo de ahí a la escuela.

está más cerca, tengo más tiempo

para llegar...

juana: qué frío está haciendo

y tú no traes con qué taparte.

vente, mi hija.

hortensia: ¿de dónde vienen?

juana: buenas noches, señora.

venimos de ver

al doctor de andrea.

hortensia: ah, qué bien.

¿y ya hablas?

siempre he pensado que esos

psicólogos son puro dinero

tirado a la basura.

bueno, me voy contigo

para que me cuentes

que haces en esas sesiones.

sí, ya sé que no hablas.

fue un decir.

me lo vas a tener que escribir.

aunque sea una lata

estar leyendo tu pizarrita,

niña.

y tú, me preparas algo

de cenar porque no he comido.

vámonos.

hazme un queso panela asado

con salsa verde

y un café con leche.

juana: ¿café a esta hora?

pues ya no va a dormir.

hortensia: no te pedí

tu opinión.

haz lo te dije y ya.

juana: sí, señora.

¿y tú, andrea, lo mismo?

ahorita se los traigo.

hortensia: a ver,

cuéntame de tu doctor.

bueno, escríbemelo pues.

¿qué has logrado con terapia?

me lo imaginé.

esos loqueros no sirven

para nada.

todo está aquí en tu cabeza,

mi hijita. es cosa de voluntad.

si todos los días haces

ejercicio, como lavarte

los dientes, vas a ver

que terminas por hablar

porque tus cuerdas vocales

están bien, ¿verdad?

ahí está.

a ver. vamos a intentarlo.

di a.

pero con fuerza, criatura.

¿a eso le llamas fuerza?

no se te oye ni el aire.

mira, así.

[grita] ¡a!

hazlo.

ramón: fabiola.

fabiola: [resuella]

oye, me asustaste.

ramón: perdóname.

y pues...también perdóname

porque me porté como un idiota.

te lo digo de corazón.

fabiola: está bien.

que te disculpe no significa

que las cosas cambien

entre nosotros.

ramón: ¿hasta cuándo vamos

a estar así?

te necesito, ¿sabes?

fabiola: yo también,

pero al ramón del que yo

me enamoré.

no al que me hace sentir

insegura, al celoso, irracional,

al que explota

con cualquier provocación.

buenas noches.

¿puedes cerrar, por favor?

[música]

[música]

juana: esta andrea que deja

todo por todas partes.

¿esto qué es?

"día a día guardo en mi corazón

un poco más de amor para ti".

ah, esta niña tiene

un enamorado

y no me ha dicho nada.

diego: papi.

¿por qué no podemos vivir

todos juntos?

antonio: bueno, porque tu mamá

y yo estamos separados.

diego: separados, ¿por qué?

antonio: lo que pasa es

que ya no nos entendemos

como al principio.

diego: es que como ahora

voy a...

es que me choca venir de aquí

para allá y de aquí para allá.

antonio: velo por el lado

bueno, tienes dos casas,

dos cuartos,

juguetes en los dos lados.

diego: ah, bueno.

es que...

antonio: ¿es que qué?

diego: tengo un secreto.

antonio: ¿tienes un secreto

sobre qué?

diego: no te lo puedo decir

y no te lo quiero decir

porque es un secreto.

antonio: pues sí.

si no, no sería secreto,

¿verdad?

diego: ok.

¡voy a tener un hermanito!

pero no quiero tener

una hermanita.

antonio: ¿por qué?

las niñas son muy lindas.

diego: es que un día javier--

siempre su hermanita

lo obliga a jugar

a la comidita

y que es el papá

de sus muñecas.

antonio: ¿ah, sí?

diego: yo yo no quiero que a mí

me pase.

antonio: pues a mí kati

no me obligaba a hacer eso.

jugaba conmigo a los cochecitos,

andaba conmigo en la bicicleta,

jugábamos a las escondidillas.

nos llevábamos muy bien.

diego: ¿y la querías mucho?

antonio: sí, la quería

muchísimo.

diego: bueno, pero que no

duerma en mi cuarto.

antonio: vamos hacer una cosa.

luego nos preocupamos por eso.

¿sí? luego vemos.

[olfatea] huele como raro,

como que alguien necesita

un baño.

alguien necesita un baño.

oiga, zorrillito.

a ver, híjole.

vamos, vamos.

hortensia: no me digas

que ya tienes sueño

si es tempranísimo.

ándale, prende la tele

y vamos a ver la novela.

uy.

juana: ¿qué tiene, señora?

¿le duele algo?

hortensia: ¿qué demonios

le pones tú al café

que siempre que lo tomo

en esta casa

me duele la cabeza?

juana: no tiene nada

en especial, más bien yo creo

que no le cae bien.

no debería tomar

café de noche.

hortensia: tú qué sabes.

bueno, yo ya me voy.

necesito una pastilla

para el dolor y dejé

el pastillero en mi casa.

otro día seguimos platicando,

mi hijita.

juana: sí, te agota la paciencia

pero es tu abuela.

ah, dejaste un libro

en la cocina y se cayó

una notita.

¿quién te escribe

cosas tan bonitas?

¿estás enamorada?

¿qué?

pues creo que metí la pata.

pues, ni modo.

benito: oye, oye, no hagas

como si no existo.

tenemos que hablar.

luisa: ¿qué no he sido clara?

lo nuestro se terminó.

¿así, o más claro?

benito: no me puedes mandar

al diablo así como así.

son cinco años.

luisa: por eso mismo,

cinco años de mi vida

perdidos a tu lado.

ya me cansé, benito.

así que si te vi,

ni te conozco.

[celular]

benito: bueno.

ramón: ey, benito.

benito: sí, ¿quién habla?

ramón: soy ramón.

¿estás en la chamba?

benito: sí, ¿por?

ramón: pues a ver si me hacías

un parito por ahí,

para que me eches la mano.

benito: te digo

que estoy chambeando.

ah, bueno.

así la cosa cambia.

dime qué tengo qué hacer.

hortensia: es el café

que prepara la vieja esa.

¿pero a mí quién me manda

estar tomando esa porquería?

seguro algo le ha de poner

que siempre me hace daño.

benito: ¿qué horas son?

ramón: ya son las cinco.

benito: sí que eres

madrugador.

lo que es capaz uno de hacer

por amor, si yo te contara.

ramón: pues cuando quieras

unas chelitas y me platicas.

vamos, pues.

esto nos va llevar tiempo.

quiero que sea lo primero

que vea al rato que se levante.

vamos.

vámonos ya.

vente, benito.

vámonos.

jorge: yo maté a mi mamá.

andrea: no, fue un accidente.

jorge: ¡no!

si no nos hubiera visto,

seguiría viva.

fue mi culpa.

>> es cierto,

el mató su mamá,

igual que tú

mataste a tus papás.

tú pediste

que te trajeran ese libro,

por ti cambiaron el vuelo.

tú los mataste.

fuiste tú.

¡fuiste tú!

andrea: yo no los maté.

[jadea]

fabiola: te amo

con toda mi alma.

juana: chula--

¿qué tienes, mi hija?

¿por qué estás llorando?

andrea: yo no los maté.

juana: ay, dios.

estás hablando.

andrea: yo no los maté, juana.

yo no los maté.

juana: andrea, ¿estás hablando?

¡estás hablando,

recuperaste tu voz!

[música]

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