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Crónicas: Padre sólo hay uno

Univision23 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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maría: la casa regada,

todo tirado,

era la vida que eduardo chamú

había llevado los últimos años

con su pareja.

hasta poco antes de esa noche,

chamú había vivido

en costa mesa, california,

junto a su mujer

y sus seis hijos, pero se cansó

de los malos tratos para él

y de la negligencia

con sus niños.

eduardo: la caché yo.

al dejarla en el apartamento

con los niños,

salió ella a bailar

y dejó a los niños solos

en el apartamento.

los cuales ellos me llamaron

para que yo fuera ante ellos

porque tenían miedo.

entonces, este, fue cuando la--

la confronté yo a ella.

locutor: noticias univisión

presenta...

"crónicas".

esta noche,

"padre solo hay uno".

félix: muy buenas noches,

gracias por estar con nosotros

para una nueva edición

de "crónicas,

historias que hacen historia".

les saluda félix de bedout.

maría: y maría antonieta

collins. buenas noches, félix.

qué bueno

que nos están acompañando,

porque hoy les tenemos

lo que podría considerarse

como un milagro moderno

en medio de la peor etapa,

félix, para los indocumentados

en los estados unidos.

y es que esta es la historia

de un hombre que logró

lo inimaginable cuando,

como miles, estaba a las puertas

de la deportación.

félix: pero además hay que decir

que el caso de eduardo chamú

no era uno más de tantos

que ven los jueces a diario.

porque este humilde mexicano,

sin proponérselo,

se convirtió de un día para otro

en padre y madre de seis hijos.

y esa fue la clave

para todo lo que le sucedería

en la vida.

>> óyeme,

no te hagas la dormida.

estabas tomando otra vez,

¿verdad?

contéstame.

esta sala huele a puro cigarro.

>> ¿qué diablos quieres, eh?

¿qué te importa lo que haga

con mi vida, eh?

>> no grites.

¿no ves que los niños

están dormidos?

>> ¿y qué? que me escuchen.

estoy harta de esta vida

de miseria.

¡harta de tantos chamacos!

>> pero si son tus hijos.

a ti lo único que te importa

es divertirte y tomar

con tus amigotas y tus amigotes.

>> ¿sabes qué?

estoy hasta el gorro de ti,

de los chamacos,

de todo, de todos.

un día de estos me largo

y no vuelven a saber de mí--

¡nunca!

¡estoy harta!

eduardo: yo pienso que ella

me fue infiel y pues hubo

una ocasión que, este--

me fui a trabajar

y pues me dijeron mis niños

que había ido ella

con otro hombre.

maría: eduardo aprendió

en carne propia

el popular refrán:

"no conoces con quién vives

hasta que te separas

o te divorcias".

su expareja lo demandó

por pensión alimenticia

o "child support"

para sus seis criaturas,

pensando que en las cortes

las cosas serían

a favor de ella.

eduardo: como a los 15 días,

nos llamaron a los dos

que como padres,

pues nos tocaba pagar

la mitad a cada uno.

>> pues no.

no te voy a dar

ni un quinto más.

ya lo dijeron aquí.

tenemos que trabajar ambos

para sacar a los niños adelante.

50 por ciento tú

y 50 por ciento yo.

>> cállate.

cállate, eduardo.

es que no lo puedo creer.

si tú eres el padre.

tu obligación es mantenernos.

recuerda.

yo dejé de limpiar casas

para cuidar de tus hijos, ¿eh?

>> perdóname,

pero yo no hice solo

a los chamacos.

además, ¿no ves cuánto gano?

la jueza simplemente

hizo justicia.

aquí tenemos que apoquinar

a los niños entre los dos.

>> pues no me parece justo.

lo correcto es que tú des

todo tu dinero para mantenerlos.

es que son seis chamacos.

>> pues a mí no me molesta

mantener a los niños.

ah, pero la señora quiso

venir a la corte

para pedir pensión alimenticia

pensando que a mí me iban

a dejar sin comer.

pues le salió el tiro

por la culata.

>> pues no te quiero ver más

la cara, ¿mm?

maría: eduardo no sabía

que esa sería la última

confrontación con la mujer,

ni que lo que vendría

se convertiría

en una gran pesadilla.

decidida a todo,

la mujer puso en marcha

lo que sería su nueva vida,

y en esta, sus hijos

no tenían cabida.

>> "yo abandono a mis hijos

porque quiero mi libertad.

no quiero problemas.

engañé a mi pareja

y me iba a los bailes.

me cachó en la movida.

quiero disfrutar mi vida

y libertad".

maría: la confesión escrita

de puño y letra

apenas era la primera

de dos dramáticas cartas

que cambiarían la vida

de eduardo y los seis niños.

>> solo llamé para decirte

que tienes que recoger

a los chamacos, ¿eh?

ya que no me quisiste dar

la pensión alimenticia

para todos, yo me largo

de esta casa.

ah, y te aconsejo

que no te tardes,

porque yo ya me voy.

adiós.

eduardo: me dice: "¿sabes?

ven por tus hijos, porque--"

[solloza]

dice...

dice: "yo me voy a salir".

ok.

[solloza]

maría: con la angustia

de no saber lo que encontraría,

salió corriendo del trabajo

a buscar a sus hijos.

>> hola, hijos.

todos: hola, pa.

>> ¿cómo están?

todos: bien.

>> hola, chamaco.

¿cómo van, eh?

todos: bien.

>> ah, bueno,

me alegra mucho.

>> hola, papá.

>> hola.

¿y su mamá dónde está?

>> no sé, papá.

cuando llegamos de la escuela

mi mamá no estaba.

pero te dejó eso ahí

encima de la mesa.

>> papá, ¿podemos salir a jugar

un ratito al parque?

>> claro, mi hijo.

jueguen un rato,

mientras yo miro

qué les preparo de comer.

al menos unas quesadillas, ¿sí?

ahora al rato se las hago.

acompáñalos.

>> oíste a tu papá.

bueno, nos vamos todos

para el parque.

el que llegue de último,

va de arquero, ¿eh?

>> [solloza]

qué bárbara.

esta mujer no tiene perdón

de dios.

maría: quedaba todavía por leer

una segunda carta que sería

más devastadora que la anterior.

>> "yo, ana silvia,

en pleno uso de mis facultades,

entrego la custodia total

de los niños".

eduardo: josé chamú,

johnny chamú, adiel chamú,

adrián chamú, jason chamú

y jefferson chamú

al señor eduardo chamú.

>> ¿yo qué voy a hacer

con mis hijitos ahora?

[llaman a la puerta]

>> buenas, don eduardo.

>> ¿cómo estás? pásale.

¿qué lo trae por acá?

>> pues aquí,

con malas noticias para usted.

>> ¿más malas noticias

de las que tengo? no creo.

>> pues ni modo.

pero como van varios meses

que no paga la renta,

tiene que desocupar

el departamento inmediatamente.

>> ¿qué?

pero si yo siempre pago

a tiempo.

>> pero cuando usted estaba acá.

desde que se fue,

del pago nada de nada.

>> mi mujer me acaba de dejar

y no tengo dónde ir

con los niños.

>> pues lo siento,

pero yo estoy aquí

para que me entregue las llaves.

no se meta en problemas,

eduardo.

sabe que de cualquier cosa

viene la policía.

eduardo: solo saqué a ellos.

todo lo material y todo, pues,

quedó en el apartamento.

no saqué nada más que a ellos.

maría: si alguien hubiera pedido

una imagen de la desesperación,

seguro que entonces

le habrían dado una fotografía

de eduardo chamú.

>> dios mío,

¿y ahora qué voy a hacer?

¿para dónde me jalo

a los chamacos?

maría: félix, eduardo chamú

fue campesino en los cultivos

de pera, de uva, de manzana...

trabajo muy fuerte.

pero lo que enfrentaría después

era algo para lo que un hombre

difícilmente está preparado.

félix: imagínate.

el mayor de los seis hijos

tenía 13 años.

los gemelos apenas

habían cumplido cuatro.

y las penurias apenas comenzaban

como vamos a ver al regresar.

locutor: mantente

félix: agobiado

por la situación,

eduardo chamú sintió

que el mundo se le venía encima.

su mujer lo abandonó

dejándolo a cargo de los seis--

seis hijos que tuvieron

en común.

maría: y para colmo de males,

félix, faltaba algo.

no pagó el departamento

la señora y esto los dejó

viviendo en plena calle,

como verdaderos desamparados.

félix: eduardo chamú

estaba ilusionado.

parecía que finalmente lograría

lo que tanto trabajo

le estaba costando conseguir.

un sitio donde vivir.

>> ¿entonces?

¿qué le parece el departamento?

>> no, está muy bonito.

>> ¿qué le parecieron

las recámaras?

>> están muy amplias.

ahí cabemos

toda mi familia y yo.

>> por cierto,

hábleme de su familia.

¿cuántos hijos tiene?

>> seis.

>> ¿seis hijos?

>> sí, mis seis niños y yo.

pero solo somos nosotros.

no tenemos perrito ni gatito.

>> [ríe] pues menos mal

que no tienen perro ni gato.

eduardo: las personas me decían

que eran muchos niños

y cuando ibas a solicitar

para un apartamento, pues,

mi crédito no me daba

para un apartamento.

>> bueno, vamos a llenar

la aplicación.

¿me da su licencia de conducir,

por favor?

félix: su condición

de inmigrante sin documentos

conspiraba en su contra

hasta para tener un techo

donde cobijarse.

>> no, yo no tengo licencia.

>> bueno, entonces

su número de seguro social.

>> no, tampoco tengo

seguro social.

>> así no podemos.

qué pena con usted,

señor eduardo.

>> pero yo le prometo

que no le voy a fallar

con la renta.

yo tengo trabajo

y haré lo posible

con tal de quedarme aquí

con mis hijitos.

>> ¿seis hijos?

mire, usted me ha hecho

perder el tiempo.

este departamento

es para cuatro personas,

no para siete.

ya ni hablemos

de los meses de depósito,

ni el primer mes de renta.

¿usted trata de que alguien

le vaya a rentar un departamento

sin papeles?

por favor.

félix: decepcionado,

decenas de veces

eduardo vio esfumarse

la posibilidad

de tener un hogar.

estaba literalmente en la calle,

con todo y sus hijos.

eduardo: las personas

me rechazaban para tener

un hogar o un cuarto donde--

pues donde vivir.

>> papá, ¿por qué no podemos

vivir en una casa como antes

con mi mamá?

>> ¿o dormir en una cama?

félix: las inocentes preguntas

se volvían dardos

que se clavaban

en su corazón de padre.

>> miren, lo importante

es que estemos todos juntos.

somos una familia.

eduardo: lo más difícil

que sentía yo,

que me preguntaran de ella.

y pues--no poderles explicar

de la manera que ella

ya no quería estar con ellos.

>> juro que vamos a salir

de esto.

ahora súbanse.

súbanse a la van

que tenemos que ir a hacer

unos mandados.

a ver, vamos para adentro.

eduardo: entonces yo trataba

de--de este...

pues manejar.

y pues ellos no sabían

dónde andaban.

entonces me aparqueaba yo

en las calles y--

y hacía noche.

les digo: "aquí nos vamos

a quedar mientras, y pues,

mañana vamos a seguir buscando".

adiel: a veces lo veía llorar

porque no sabía qué hacer

en esos momentos.

para sacarnos a mí

y a mis hermanos adelante.

félix: a costa de lo que fuera,

eduardo intentó que sus hijos

llevaron una vida

medianamente normal,

haciendo de la van su hogar.

>> órale, chamacos.

buenos días.

>> buenos días.

>> para la escuela, ¿no?

llegó el desayuno.

traje tortas de jamón con huevo.

>> uy, qué delicia.

delicia.

>> las que más les gusta.

eduardo: lo difícil

fue adaptarme a que ellos

fueran a la escuela,

no tuvieran problemas...

>> órale, que aquí

hay que lavarse los dientes.

félix: eduardo se preguntaba

de dónde sacaba fuerzas

para poder lidiar con una nueva

e inesperada situación.

no solo ser padre,

sino madre también.

[teléfono]

>> "hello?"

eduardo: primero pues,

cuando me sucedió todo eso,

tuve que hablar con el patrón

que tenía un problema, ¿no?

que pues me había separado

con la señora y pues,

me iba hacer cargo total, ¿no?,

de ser mamá y papá.

>> eduardo...

>> dígame, patrón.

>> le acaban de llamar

de la escuela.

>> ¿y sabes por cuál

me llamaron?

¿cuál de todos

se metió en problemas?

>> te llamó la maestra

de los gemelos.

>> dios mío, no puede ser,

que cuando no es uno,

es el otro.

ya no siento lo duro,

sino lo tupido.

eduardo: en cualquier momento

que me llamen de ellos,

cualquier problema,

pues yo tengo que asistir.

>> que de verdad ya no sé

cómo agradecerle tanta chance

que me da cada vez que me llaman

de la escuela por algo

de los chamacos.

>> vete. pero eso sí,

regresa pronto.

hay demasiados pedidos

por entregar.

>> no se preocupe, patrón.

vuelvo rapidísimo.

y si tengo que quedarme

otras horas, pues me quedo.

eso sí, termino lo que estoy

haciendo.

gracias, patrón, gracias.

félix: sin la compasión

de su patrón, difícilmente

eduardo hubiera podido

salir adelante.

y como no hay mal

que dure 100 años,

ni cuerpo que lo resista,

pronto todo cambió

para los chamú.

[niños hacen barullo]

>> oigan, oigan.

eso sí que no.

compórtense,

que apenas vamos llegando

y ya nos van a correr

por su alboroto.

necesito que me obedezcan

y me hagan caso.

este cuarto me lo rentaron

con la condición

de no hacer escándalo

y no molestar a la dueña,

que se compadeció de nosotros

por vernos en la calle

y me rentó este cuarto.

>> ay, no te preocupes, papá,

que yo soy el mayor

y al que se porte mal,

me lo ajusticio, ¿eh?

¡me lo ajusticio!

>> [chista]

hablen bajito.

¿o quieren terminar

durmiendo en la van otra vez?

todos: no.

félix: a partir de ahí,

su vida sería subarrendando

un cuarto donde les dieran

cabida.

pero para un padre

con seis hijos,

era como caminar

en un terreno minado.

>> aparte de que nos dio

este cuarto con baño,

para nosotros,

también me va a prestar

la cocina para cocinar, ¿eh?

>> qué bien, pa.

>> la única condición

que ella dice

es que no peleen con sus hijos

y que mantengamos todo limpio.

>> pues no te preocupes, pa.

yo te ayudo a limpiar.

félix: un pleito de niños

con los hijos de su casera

terminaría con el único

y reducido hogar que eduardo

podía ofrecerles.

imagínate eso, maría antonieta.

siete personas durmiendo

en un cuarto mínimo

con un solo baño.

niños pequeños,

que no podían ni gritar

ni hacer ruido jugando.

era una misión realmente

que parecía imposible.

maría: y peor aún, félix.

peor aún. ¿cómo sería la vida

de dos familias numerosas

en un departamento

tan chiquititito?

¿quién limpiaría,

cómo cocinarían?

se lo contamos al volver a...

"crónicas: padre solo hay uno".

[música]

[música]

maría: aparentemente,

lo peor había pasado

para eduardo chamú y su familia.

luego de estar varios meses

a la intemperie,

viviendo dentro de una camioneta

por fin habían conseguido,

félix, un hogar.

félix: eduardo luchaba

en varios frentes.

no podía fallar en su trabajo,

en el taller,

tampoco dejar de cumplir

con las labores diarias

de padre y madre.

pero todavía--

todavía le faltaban

más calamidades

y decepciones por vivir.

>> ¿qué tanto cuchichean ahí,

chamacos, eh?

>> es que los maestros

nos pusieron a hacer el regalo

del día de la madre, pa.

no queríamos hacerlo,

pero nos tocó.

maría: desde que su mujer

lo abandonó dejándole

a los seis hijos pequeñitos,

eduardo chamú se las vio negras

para cumplir como papá

y mamá a la vez.

prácticamente, a diario,

le daba la vida pruebas

que superar.

eduardo: llegaban

con el trabajo,

el proyecto que ellos hacían

en la escuela escondido, ¿no?

porque--porque no sabían ellos

si me lo daban ellos a mí

o a quién tenían que dárselo.

>> no quisimos decir

que no teníamos a quién

darle el regalo.

y lo trajimos.

>> pues muestre a ver

qué fue lo que hicieron.

les quedó muy lindo esto,

mis hijos.

eduardo: yo les decía

que tenían que dármelo a mí,

¿no?, porque, pues yo estaba

a cargo de ellos.

y les explicaba que, pues,

yo iba a ser de parte de su vida

como papá y mamá.

>> feliz día de la madre, pa.

>> eres un papá a toda madre.

>> vengan, por eso

es que los quiero mucho.

los amo. miren,

ya me van a hacer chillar.

maría: aunque la fecha

lo ponía nostálgico,

jamás, jamás les habló mal

de la madre.

eduardo: pienso que si yo

les hablo mal de ella,

ellos pueden juzgarme

de otra manera.

>> vamos a hacer una cosa.

vamos a esperar

que lleguen sus hermanos

y vamos a comer.

les preparé un pollito adobado

riquísimo.

¿y qué creen?

esta vez no se me quemó.

[risas]

maría: sobre la marcha,

eduardo tuvo que aprender

los gajes del oficio

de la maternidad.

paulina: eduardo aprendió

a cocinar.

o sea, así como aprendió

a barrer, aprendió a lavar,

a hacer las camas, a bañarlos,

a llevarlos a cortar el pelo,

a llevarlos al doctor,

a hablar con dentistas,

a hablar con maestros.

él tuvo que hacer

todo ese trabajo.

eduardo: ¡ay! otra vez me quemé.

me lleva.

esta salsa de espagueti

me quedó otra vez salada.

adiel: a veces venía

entre su "break"

para hacer la comida

y a veces faltaba--

salía de su trabajo

de vez en cuando

para ver a nosotros

cómo estábamos.

a ver si estábamos bien,

si nos faltaba algo.

eduardo: es una rutina

que se vuelve uno.

y a veces, pues las personas

tienen sus reglas

que tiene que estar limpia

la cocina.

>> cuánta ropa para doblar.

y estos condenados chamacos

no doblan ni un calcetín.

maría: corriendo de un lado

para otro, el agobiado padre

cumplía con todas las labores

del hogar.

le faltaban horas a su día.

>> y ahora tengo que salir

corriendo porque si no,

me cierran la lavandería.

paulina: levantarse

a las 5:00 de la mañana,

irse a trabajar,

hacer dos horas, volver,

levantar a los niños,

hacerles el desayuno

mientras se bañaban,

se cepillaban dientes,

agarraban mochilas,

los llevaba a la escuela

y regresaba a trabajar.

maría: por si fuera poco,

sin importar sacrificio,

estaba empeñado en que los niños

sintieran que lo tenían

en todo momento.

paulina: el fútbol ha sido

creo que un aliado

muy importante para eduardo.

sus seis hijos han sido

parte de diferentes equipos

de fútbol de acuerdo a la liga

y de acuerdo a la edad, ¿no?

eduardo incluso tiene

sus propios trofeos

y sus propias medallas para--

como futbolista.

>> ándale, pa,

¿podemos jugar aquí un ratito?

>> no, ya mero mero

empiezan las caricaturas.

>> no, ¿qué caricaturas

ni qué ocho cuartos?

si hay alguien cansado aquí

soy yo. yo trabajo,

yo les hago de comer,

yo limpio, yo lavo, yo plancho--

no, no, no,

no quiero más quejas.

vamos, para arriba.

>> sí, pa, tienes razón.

>> sí, pa.

>> eso, así me gusta.

>> papá, ya vente a acostar.

mira que ya casi te caes

de sueño.

>> ahorita voy, mi hijo.

necesito revisar que todos

hicieron las tareas.

no quiero que mañana

me llamen de la escuela

porque no las hicieron.

>> pues sí, pa.

pero ahoritita

te tienes que levantar.

tú siempre estás listo

de madrugada.

>> no te preocupes, mi hijo.

tú duérmete.

yo termino de revisar

y ya me meto en la cama.

eduardo: cuando ya me iba

a acostar, llegaba a la cama

y a puro dormir,

ya ni sabía lo que pasaba

de lo dormido, ¿no?

porque bien cansado uno

termina el día.

[celular]

>> ¿hola?

qué bueno que llamaste.

[>>] oye, pues te llamo

para decirte que acepto

tu invitación.

nos vemos en el parque

a las 6:00.

>> sí, sí, por supuesto.

allá nos vemos.

>> híjole, pa,

qué guardadito te lo tenías.

con que noviando, ¿no?

>> órale...

ya dejen dormir.

hagan silencio.

maría: para lo único que eduardo

no se daba tiempo

era para él mismo.

el amor parecía castigarlo.

pocas oportunidades

y siempre todas

con el mismo resultado.

pero esta vez una cita romántica

le podría dar un poco

de felicidad.

>> buenas noches.

>> buenas noches, hijo.

maría: imagínate, félix,

la felicidad, la emoción

de este padre soltero

ante la posibilidad de tener,

pues una pareja, ¿no?

o por lo menos con alguien

que lo apoyara.

félix: imagínate.

eduardo estaba ilusionado

y francamente feliz, pero--

¿qué pasó en esa prometedora

cita?

¿sería diferente a las que tuvo

en otras oportunidades?

se lo contamos al volver.

[música]

[m

félix: pasando las de caín,

eduardo chamú poco a poco

logró acostumbrarse

a su difícil situación.

y como la canción

de joan manuel serrat,

a veces la vida le daba

un poco de ilusión

cuando el amor parecía

tocar a su puerta.

maría: pues te pusiste poeta.

pero aunque el guerrerense

amaba a sus hijos

y hacía todo lo humanamente

posible por ellos,

en el fondo se sentía

incompleto.

era todavía muy joven y por eso,

por eso quiso abrirle

camino al amor y darse

otra oportunidad.

>> ¿será que esta canija

me va a dejar plantado

igual que todas las demás?

félix: eduardo chamú

estaba nervioso.

aquella joven

había aceptado salir con él

sin conocer detalles

de lo que pasaba en su vida.

él solo le decía

que era un hombre

con un gran futuro.

>> hola.

>> hola.

pensé que me ibas a dejar

como novio de rancho,

vestido y alborotado.

>> no, ¿pues cómo crees?

¿por qué te iba a dejar

plantado, eh?

>> mira, esto es para ti.

flores, para una flor.

>> están muy lindas,

muchas gracias.

>> ven, pues siéntate.

quisiera que nos tratáramos,

pero quiero contarte

algo de mi vida primero.

félix: eduardo sabía

que corría un gran riesgo

en el momento de mostrar

las cartas de su juego,

contándole su complicada

historia.

>> me junté con una mujer

y todo empezó a salir mal.

ella se fue y me dejó

con los niños.

>> ay, eduardo, pobre de ti.

¿y cuántos hijos tienes?

¿son chicos?

>> sí, sí, tengo hijos.

>> sí, ¿pero cuántos tienes?

eduardo: las empezaba a enamorar

y a veces me decían

que hay que conocernos.

y entonces, nos dábamos

la oportunidad de conocernos,

y nos conocíamos.

pero ya cuando se daban cuenta

de la realidad de que yo tenía

seis hijos, pues,

la verdad ya no querían

tener ninguna conversación

conmigo.

>> tengo seis hijos

y los seis viven conmigo

porque son pequeños.

yo soy su padre

y madre para ellos.

félix: como todas,

pudo más el espanto

de criar hijos ajenos.

la joven no tardó en mostrar

su desilusión.

>> pero espero que mis hijos

no sean impedimento

para que nos podamos tratar.

yo soy trabajador y honesto.

eduardo: pues en la situación

que yo estaba pasando, pues,

sí era difícil

porque no les podía yo

ofrecer pues un hogar.

a lo mejor era difícil, ¿no?,

comprender ellas ese lado.

>> pues mira, eduardo,

yo la verdad no dudo

que tú seas un buen hombre.

pero es que la verdad

yo no estoy para cuidar

tanto chamaco ajeno.

yo quiero tener

mis propios hijos.

pues tú ya tienes seis.

está en chino tener más

conmigo.

félix: por enésima ocasión,

para eduardo la posibilidad

de un romance se esfumó

y no le quedaba más remedio

que curarse de un nuevo

mal de amores.

>> sinceramente,

me dejaste con la boca abierta.

pues ya me tengo que ir.

entonces, luego platicamos.

eduardo: conozco personas

que tienen--

son mamás, papás de--

quedaron solos con dos

o tres hijos, pero pues,

le decía que era media docena

para el equipo y realmente

ya no volvíamos a tener

comunicación.

félix: a su mala suerte

en el amor se le sumó

un gravísimo problema.

>> híjole, eduardo,

sí que está fregada la cosa.

con una orden de deportación

se complica todo, ¿no?

>> híjole, "mano",

y ya son más de seis

los grandes abogados

que me vieron la cara de tonto

y me robaron.

>> qué mala onda.

fernando: todo el tiempo así,

anduvo batallándole

por eso de que también

tenía su deportación

y tenía miedo que llegara

la migra por él

y se lo llevaran, ¿me entiende?

y dejar a los niños aquí

sin padre y sin madre.

>> imagínate el último.

me hizo llenar unos papeles ahí,

dizque pidiendo un asilo

político para mí.

>> pero, eduardo,

si todo el mundo sabe

que los mexicanos

no tenemos derecho a eso.

>> me vieron la cara de tarugo.

ya he invertido

más de 12 mil dólares

y nada que me resuelva.

>> ¿viste por no hacerme caso?

yo ya arreglé lo mío hace rato.

eduardo: busqué a muchos

abogados y solo me cobraban

por el primer contrato.

félix: de pronto,

todo cambió peligrosamente.

>> eduardo, tienes que saber

algo urgente.

>> ¿qué pasó? ¿qué traes?

te veo cara de preocupado.

>> ¿pues cómo no?

la migra te anda buscando

allá donde vivías.

uno de los vecinos me lo contó.

dicen que los están buscando

a todos ustedes.

>> ¿qué?

eduardo: bueno, este, me llegó

la orden de deportación.

de hecho dicen

que me vinieron a buscar,

pero como pues--

me la pasaba yo

rentando en un lugar y en otro,

que no me encontraron.

>> sí, hombre.

unos agentes los están

buscando a todos.

>> ¿qué les dijeron?

>> pues, la verdad.

que no sabía nada.

que ustedes ya no vivían ahí

hace rato.

ya andan detrás de ustedes.

no te vayan a pepenar

en la calle.

félix: la noticia le cayó

como un balde de agua fría.

el solo pensar que podían

separarlo de sus hijos,

le helaba el alma.

>> eh, chamacos.

ándenle para casa.

>> pero si acabamos de llegar.

no queremos estar encerrados

en el cuarto.

>> ¿qué? nos vamos ahora.

apúrenle, apúrenle.

félix: más que nunca,

eduardo sabía que para

sobrevivir tendría que estar

fuera del radar de inmigración.

>> oye, eduardo...

hace días que te veo

muy preocupado.

>> pues sí, mano.

hace rato que tengo

una angustia aquí en el pecho

que ya no me deja vivir.

y cada vez me siento

más y más acorralado.

>> ¿por qué lo dices?

adiel: porque si se fuera él,

yo también me tenía que ir

con él.

>> ¿qué tal que me agarre

la migra?

ya sabes, se llevan a gente

para méxico y no le dan tiempo

a uno a despedirse.

>> yo sé.

también lo he pensado.

>> no sabes cuánto le he pedido

a la virgencita

que no pase nada de eso.

¿qué pasaría con mis hijos?

ellos solo me tienen a mí.

no tienen a nadie más.

yo soy todo para ellos.

>> tú sabes que yo quisiera

ayudarte, pero cargar

con tanto chamaco está canijo.

vamos a tener fe

de que algún milagro

te va a pasar. ya verás.

ánimo, ánimo.

félix: las palabras

de su hermano serían proféticas.

en ese momento,

el panorama era negro

y eduardo comenzaba a ser preso

de la desesperación.

era terror lo que sentía

al saber que inmigración

le pisaba los talones.

no podía dejar a sus hijos solos

en estados unidos

ni llevárselos con él

a una vida incierta en méxico.

maría: pero bien dicen

que lo que está para ti,

nadie te lo quita,

y la suerte de eduardo

y sus hijos,

contra todo pronóstico,

estaba a punto de cambiar.

y milagrosamente.

así que ya volvemos

a "crónicas".

[música]

locutor: mantente

siempre conectado.

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y en facebook,

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maría: a todas luces,

el caso de eduardo chamú

era como el de miles

de inmigrantes víctimas

de abogados sin escrúpulos

que prometieron

y nunca cumplieron.

a pesar de eso,

él seguía buscando la forma

de quedarse al lado

de sus hijos,

aquí en los estados unidos.

félix: y finalmente,

su gran esfuerzo tendría

una inesperada recompensa

cuando apareció alguien

dispuesto a ayudarlo

al ver que sin él,

sus hijos vivirían

un sufrimiento

realmente extremo.

>> señor chamú,

decidí aceptar su caso,

que aunque es un caso difícil,

creo que puedo hacer algo

por usted.

maría: eric price,

un exfiscal de ice,

el temido servicio

de aduanas e inmigración

de los estados unidos,

y que recién empezaba

su práctica privada,

aceptó tomar el caso chamú.

eric: tenía seis hijos

que debía cuidar él solo.

me pidió que si había algo

que yo pudiera hacer

para él quedarse

en los estados unidos.

>> yo sé que usted

es un buen abogado,

pero la verdad,

apenas me alcanza

con lo que gano.

y ya me han robado mucho dinero.

>> no se preocupe ahora por eso.

hay problemas más urgentes,

como detener esa deportación.

>> ¿y cómo va a hacer eso?

a lo mejor para la ice

yo ya estoy perdido

y por eso no me encuentran.

>> no, no, no se equivoque,

señor chamú.

el hecho de que usted

haya cambiado de dirección

no quiere decir que ellos

se hayan olvidado de usted.

una deportación

puede durar años,

pero de que lo encuentran,

lo encuentran.

>> eso sería terrible.

>> efectivamente.

por eso debemos actuar rápido.

usted ha sido un excelente padre

con estos niños.

basado en eso,

voy a pedir que detengan

temporalmente la deportación

mientras logro demostrar

que usted ha sido víctima

de fraude de varios abogados.

nadie garantiza que ice acepte

lo que le voy a pedir,

pero el intento

estará bien documentado,

se lo aseguro.

>> muchas gracias.

eric: él tuvo mala asesoría.

recibió malos consejos

que lo llevaron hasta aquí.

pensé que si lográbamos

llevar el caso otra vez

ante un juez y contábamos

su historia de otra forma,

teníamos una buena oportunidad

de que permaneciera aquí.

maría: sin perder tiempo,

eric price fue directo a ver

a sus antiguos colegas.

ellos conocían como nadie

el sistema y también sabían

de la rectitud del abogado.

>> pues sí, eric,

pero eduardo chamú

tiene una orden de deportación

y eso es algo muy difícil

de revertir.

>> lo sé.

pero este no es un caso típico.

él ha sido un padre ejemplar,

abandonado por la madre

de esos niños, que además,

lo necesitan.

son la única familia que tiene.

solo les pido un alto temporal

a la deportación para poder

preparar el caso.

>> en caso de que te podamos

ayudar, que lo dudo,

te queda la peor parte, eric.

convencer al juez.

y sabes muy bien cómo piensa

este en particular.

>> déjenlo por mi cuenta.

lo único que les estoy pidiendo

es tiempo, solo eso.

después, ustedes me van a dar

la razón.

vamos.

maría: para complicar las cosas,

el juez que firmó

la orden de deportación

y que en dos ocasiones

desestimó el caso,

se estaba retirando.

eric: tomó algo de tiempo

para realmente conocerlo

y tener pruebas

para presentárselas a ice

y al juez.

poder decirles: "esto merece

una segunda revisión".

es muy raro que cambien

la opinión de una decisión

que ya tomaron,

pero teníamos que llevar

suficientes evidencias

para convencerlos.

maría: que el juez

que tanto lo rechazó se retirara

y que en su lugar se nombrara

a una jueza, devolvió a price

y a chamú la esperanza.

>> muchas gracias, su señoría.

como expliqué en el documento,

el señor eduardo chamú

es un buen ciudadano,

un padre excepcional.

ante la ausencia de la madre

de sus seis hijos,

él se ha encargado

de criarlos solo.

y que durante todos estos años

se ha asegurado

de que nada les falte.

deportarlo causaría

un sufrimiento extremo

en sus hijos.

>> sufrimiento extremo

que padecen todos aquellos

a quienes se les deporta

un familiar.

>> su señoría, en este caso

el término legal

"sufrimiento extremo"

iría más allá.

como usted me pidió que probara

si existiría en la familia

del señor chamú.

>> veo que trajo un testigo.

quiero escucharlo.

siga, por favor.

maría: en ese momento,

el exfiscal se jugó

su última carta.

traer a testificar

al tercero y más cercano

de los hijos de eduardo chamú.

>> tu nombre es adiel, ¿verdad?

>> sí.

>> si tu papá fuera deportado

a méxico, ¿qué cosa más fuerte

que sufrimiento extremo

vivirían tú y tus hermanos?

>> [solloza] mi papá es la única

familia que tenemos.

desde que mi madre nos abandonó,

él se ha hecho cargo

de nosotros.

cocina, nos lleva al parque,

nos ayuda con las tareas.

nunca ha hecho nada malo.

solo trabajar y trabajar

para mantenernos.

maría: la jueza

escuchaba atentamente

aquel testimonio

mientras adiel chamú

le habría su corazón.

>> si ustedes se llevan

y deportan a mi padre,

tendré que hacerme cargo

de mis cinco hermanos.

ser como madre y padre

para ellos.

usted lo castigará a él,

pero también me castigará a mí,

jueza, porque

me hará responsable

de mis cinco hermanos.

soy un niño, no soy un adulto.

eric: su testimonio

fue muy poderoso ante la jueza.

demostró que si deportaban

a este hombre a méxico,

todos los problemas

de la vida diaria

recaerían en este jovencito

que quizás podría manejar

la situación,

pero que era demasiado joven

para obligarlo a hacerse cargo

de todo.

>> gracias por tu testimonio,

adiel. pueden retirarse.

después les daré a conocer

el veredicto.

>> muchas gracias, su señoría.

vamos, bien hecho.

adiel: mi pa se merece

los papeles por ser el mejor.

él ha luchado para hacer

todo para mí

y para mis hermanos.

[llaman a la puerta]

>> voy a mirar quién es.

>> ve y miras,

pero si no lo conoces,

no le abres, mi hijo, ¿eh?

>> hola. gracias.

buenas.

¿cómo está, eduardo?

>> abogado...

maría: la llegada del abogado

lo convertía en el portador

de la noticia que esperaban

con gran angustia.

>> ¿qué pasó?

¿qué dijo la jueza?

>> aquí tengo la respuesta,

por eso vine.

eduardo, usted no se va

a tener que ir del país.

todos: [celebran]

>> la jueza no solo

revocó la orden de deportación,

sino que basado en su historial

y en lo buen padre que ha sido,

le ha concedido

la residencia permanente

en los estados unidos.

¡ganamos, eduardo, ganamos!

eduardo: lloré de alegría.

yo iba a recibir mi residencia.

sentía que andaba

hasta volando, ¿no?, porque--

sentía una alegría que--

pues estar así con mis hijos

en todo momento.

>> nadie lo va a poder

separar de sus hijos.

>> gracias, gracias.

paulina: ese hombre que llora,

es un hombre que a mí

me conmueve.

desde el primer día

que yo lo conocí,

mi primera pregunta fue:

"¿cómo vas a celebrar

el día del padre?"

y me dijo: "no sé,

porque nunca lo he celebrado",

>> chicos, vamos a repartirle

a todos los invitados.

>> claro que sí, pa, como mande.

>> eduardo,

¿quién iba a pensar que hoy

estaríamos de doble celebración?

a propósito...

feliz día del padre.

ahora dedíquese

a disfrutar a sus hijos

y dedíquese un tiempo

para usted.

bien que lo merece.

>> bueno, bueno, bueno.

ahora sí todos una "hurra"

por mi pa.

todos con ánimo.

hip, hip--

todos: ¡hurra!

>> hip, hip--

todos: ¡hurra!

eduardo: yo nunca tuve

problemas con la ley.

siempre, pues puro trabajar.

batallando con la vida,

pero pues, gracias a dios

contento y feliz por ahorita

todo esto que me está pasando.

>> por el mejor papá del mundo.

todos: ¡salud!

maría: eduardo chamú

no ha dejado

de trabajar de sol a sol

desde que la jueza le concedió

su residencia permanente.

la única diferencia, félix,

es que ya no tiene

que esconderse del temido ice.

recién le llegó

su permiso de trabajo

con el que pronto

podrá rentar un departamento

para vivir junto

a sus seis hijos.

aunque le falta su "green card".

la mica, como le llaman.

félix: y esa, esa le llegará

en octubre próximo

cuando empiece

el año fiscal de inmigración

y se conceda la nueva cuota

de residencias.

lo más increíble

es que todo esto sucede

cuando las leyes migratorias,

como bien sabemos,

se han endurecido muchísimo.

pero ser un abnegado padre

y madre de seis le dio

el premio mayor que nunca,

realmente nunca esperó.

ya lo saben,

aquí los vamos a estar esperando

en "crónicas,

historias que hacen historia".

maría: muy buenas noches.

hasta entonces.

[música]

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