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Crónicas: La cacica

Univision7 Oct 2019 – 12:00 AM EDT

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>> ¡las mujeres que este lado!

¡ustedes dos allá!

¡ya!

>> ¿a ustedes qué les pasa?

>> fue secuestrada por la

guerrilla.

>> ustedes no saben quién

soy yo.

yo soy consuelo la cacica

aráujo.

>> escúchame bien, oligarca

asquerosa, esta no es tu casa.

tú aquí no mandas.

esto es un campamento

de las farc.

>> y sufrió abusos

inimaginables.

su historia conmocionó

a millones alrededor del mundo.

noticias univisión presenta

"crónicas".

esta noche, la cacica.

>> muy buenas noches.

gracias por estar con nosotros

para una nueva edición de

"crónicas, historias que hacen

historia".

les saluda félix de bedout.

>> buenas noches, félix.

soy maría antonieta collins.

gracias por acompañarnos.

hoy tenemos la historia de una

mujer a la que no le tembló la

voz, ni para exigirle al

gobierno de su país que

protegiera a los afectados por

la violencia armada, ni para

promover su gran pasión por la

música vallenata.

hablamos de consuelo araújo

noguera, una afamada

folklorista, compatriota tuya.

>> así es, maría antonieta.

conocida como "la cacica", por

su condición de líder

incansable.

un momento crítico en el que

demostró su fortaleza, fue

cuando tuvo que luchar por su

vida, al caer en las garras del

secuestro.

♪♪♪♪♪

>> ¿y esa foto?

>> te la mandé a enmarcar.

¿te gusta?

>> ah.

>> convertir el vallenato en una

valiosa expresión de la cultura

colombiana, dentro y fuera del

país, era el mayor orgullo

para consuelo araújo.

>> no, te hubieras visto la cara

de los clinton con el talento

de esos niños.

¿es que cuando sería escuchado

un vallenato en la casa blanca?

¿ah?

nunca.

>> lo que sí es cierto, es que

el vallenato está en deuda

contigo, mamá.

>> ahí tengo a mi hijo mayor

al festival vallenato.

bueno, vamos, niño, vamos para

misa, para el patillal, vamos,

vamos, vamos.

>> no, mamá, yo no te voy a

poder acompañar hoy.

tengo una reunión

súperimportante por una gente

de bogotá.

>> ¿pero cómo así?

¿cómo pones tú hoy día una cita,

hoy 24 de septiembre?

tenemos que rendirle homenaje a

la virgen de las mercedes.

>> ella tenía, digamos, una

promesa por el secuestro mío.

yo estuve secuestrado por el ln,

y ella hizo esa promesa de que

si me liberaban sano y salvo,

ella hacía esa promesa a la

virgen de la merced, y eso fue

lo que la llevó.

>> estamos en deuda con ella.

>> yo más que nadie eso lo tengo

claro, pero hay compromisos que

no se pueden posponer y este es

uno de esos.

además, la virgencita eso lo va

a entender.

>> mira, tú te salvaste del

horror de tu secuestro gracias

a ella.

bueno, no sé, tú verás.

yo tengo que ir a recoger a

estelita, a la ceci y a pao.

tú verás.

me voy.

>> ma.

>> ¿hum?

♪♪♪♪♪

bendiciones, mijo.

>> se me cuida.

>> claro.

>> yo iba a ir, sino que ese día

tenía junta directiva y estaba

dirigiendo la central de abasto,

de acá de valledupar.

>> sus viajes, al igual que los

de muchos otros políticos y

empresarios, eran coordinados

con las autoridades precisamente

para prevenir posibles

secuestros.

>> como el encargado de

seguridad en ese momento, fuera

de mi parte de ir al batallón y

llevarme a los soldados que nos

acompañaran, que era lo que yo

siempre acostumbraba en

cualquier desplazamiento,

pero ella me dijo.

"enésimo, ya no vaya, porque

acabo de hablar con el alcalde,

que ya él había ordenado que

estaba asegurada la vía metro

a metro".

♪♪♪♪♪

>> consue, ¿tú no extrañas

la capital?

>> no, extraño a mi marido.

desde que lo nombraron

procurador, no tiene tiempo

para venir, ah.

>> fue una ministra que estuvo

ahí, y que renunció por ética,

no porque le tocaba, sino por

ética como profesional, entonces

porque su esposo en ese momento

era el procurador.

>> ¿pero va a regresar a bogotá?

>> por raticos, tal vez.

no, a mí me encanta valledupar.

>> bueno, yo la verdad, lo penée

porque con ese asunto de los

secuestros y las pescas

milagrosas, pensé que este año

no ibas a ir a patillal.

>> tampoco es para tanto.

>> y ahora con la guerrilla

que no respeta a nadie.

>> ¿pero cuándo ha respetado?

¡ah!

♪♪♪♪♪

♪♪♪♪♪

>> gracias.

♪♪♪♪♪

>> esas señoras nunca faltan

a misa.

>> yo pensé que este año

no venía.

>> ¿y será que el ejército no se

enteró que veníamos?

>> se supone que sí, cacica.

pero tranquila, que nosotros

estamos aquí.

>> la carretera estaba como sola

hoy.

>> bueno, bueno, a lo que

venimos.

no le podemos llegar tarde a la

virgen.

vamos.

>> la cacica se dio cuenta.

>> como raro, ¿no?

hay que estar en la jugada, ¿eh?

>> le tocará apurarla.

>> claro que sí, como que si

ella se dejara mandar.

ojalá no se le dé con hacer

visitas.

>> yo llevaba mirando para ver

en qué sitio íbamos a encontrar

la seguridad, ya fuera ejército

o fuera policía, no había

seguridad por ningún lado.

(campanas suenan)

>> qué misa tan bonita, cacica.

>> cierto, alcalde.

qué misa tan bella.

yo ya llevo nueve años viniendo

acá.

ay, siempre salgo tan renovada.

>> sí.

nos vamos en caravana.

>> no, alcalde.

nosotras nos vamos a quedar.

vamos a desayunar donde eloísa

araiza.

ella nos invitó y no le podemos

dejar la mesa servida.

deberías venir.

>> es que tengo una reunión

de comité.

>> vete tranquilo, yo me quedo.

además tú sabes, tengo que

hablar con la gente.

>> bien.

cacica, como siempre un placer.

>> un placer.

>> buenos días, señoras.

>> alcalde, que esté muy bien.

>> buen día.

>> que le vaya bien.

>> para disminuir el riesgo de

ser asaltados en el camino,

viajaban en caravanas.

por eso la decisión de la cacica

no le gustó a onésimo,

su jefe de seguridad.

>> ¿qué ha pasado últimamente

con el negocio?

>> el cambio en la rutina fue

detectado de inmediato por

quienes vivían a la espera de

una oportunidad para actuar.

>> hey, esa gente se cree

intocable.

bueno, vámonos, que para salir

de aquí solo hay una ruta.

♪♪♪♪♪

>> cuando salimos de misa,

salimos para un desayuno, ella

me dice a mí: "onésimo, apenas

termines el desayuno,

nos vamos".

♪♪♪♪♪

la versión es que dicen, es que

de ahí mismo, del pueblo, había

gente que le estaba informando

a la guerrilla.

♪♪♪♪♪

>> ay, qué desayuno tan sabroso

que nos dio eloísa.

>> ni lo diga.

>> ah.

>> yo comí como si no hubiera un

mañana.

>> está como raro.

no hay ni un soldado en la

carretera.

>> sí, raro sí está.

>> ¿todo está bien?

>> eso esperamos, eso esperamos.

>> lo importante es llegar

rápido a valledupar.

>> ¿será que el alcalde le avióo

al ejército que nosotros

regresábamos hoy mismo

a valledupar?

>> ahí el error fue, la

confianza de ella en el alcalde,

porque nada de lo que le había

dicho el alcalde a ella, era

cierto, que la carretera estaba

asegurada metro a metro.

>> los guerrilleros estaban

avisados, y tejieron

una red para atraparla.

disfrazados como soldados,

instalaron un falso retén

de control.

>> seguro que viene la cacica,

camarada.

>> seguro.

ella nunca se queda

en el patillal.

>> entonces el asunto

es de tiempo.

la mujer del procurador

nos interesa y mucho.

♪♪♪♪♪

ustedes quédense cerca, pero no

se vayan a dejar ver.

nadie puede sospechar

de nosotros.

♪♪♪♪♪

recuerden, camaradas, todos los

peces nos interesan.

>> bueno, mañana mismo.

>> ajena al peligro, la cacica

hacía ajustes al evento que cada

año celebraba lo mejor

del vallenato.

>> vale.

>> okay.

>> ¿y eso?

>> parece un retén.

>> no sé, atento por si las

moscas.

no nos podemos confiar que la

camioneta es blindada.

>> parece el ejército, como que

están revisando.

no veo ni mujeres ni mechudos.

♪♪♪♪♪

>> yo sí decía que la vía no

podía estar tan desprotegida.

>> yo voy a seguir derecho...

y no voy a parar.

>> no, claro que sí.

hazme el favor.

yo quiero hablar con ellos y

saludar.

>> pero, cacica.

>> pero es que ellos se están

asoleando.

lo mínimo que podemos hacer es

saludar.

ajá, ajá, pero nos pasamos.

oye, si es que saludar no nos

quita un minuto.

echa para atrás.

>> pero vamos tarde, consue.

>> bueno, bueno, puede que sí,

pero yo quiero hablar con ellos.

quiero saber por qué aparecen

hasta ahora.

dale.

>> cacica, yo voy a seguir.

>> ¡es una orden!

¡yo quiero hablar con ellos!

♪♪♪♪♪

>> yo no le hacía caso, pero

cuando ya ella me gritó,

entonces yo lo que hago es darle

revés al carro, y llegamos hasta

donde estaba el retén.

♪♪♪♪♪

>> a finales de los 90, la

guerrilla colombiana aumentó su

presencia armada en los

alrededores de las ciudades

e hizo muy difícil que los

pobladores fueran de un lugar a

otro sin escoltas militares.

>> muchos temían caer en la

llamadas pescas milagrosas,

secuestros masivos hechos al

azar, para financiar con el

dinero de los rescates, la

compra de armas, y atraer nuevos

miembros a sus filas.

ya regresamos.

♪♪♪♪♪

♪♪♪♪♪

>> consuelo araújo, fue una de

las figuras más queridas del

gobierno del presidente andrés

pastrana, pero renunció al

ministerio de cultura cuando

su esposo fue elegido procurador

general de la nación.

para ella era normal que el

ejército supiera su itinerario

y por dónde transitaría

cuando dejaba la ciudad.

>> por eso, félix, cuando unos

uniformados apostados en la

carretera, le pidieron que se

detuviera, no supo que estaba

aceptando una cita con la

muerte.

♪♪♪♪♪

>> buenas tardes, me llaman

al oficial de cargo.

♪♪♪♪♪

>> buenas tardes, sargento.

necesitamos que todos se bajen

del vehículo.

es una inspección de rutina

nada más.

>> aunque parecía que todo

estaba en orden, el jefe de

seguridad de consuelo araújo

tenía una angustiosa sospecha.

♪♪♪♪♪

la cacica no dudó en bajar de la

camioneta.

>> buenas tardes, mis queridos

soldados.

yo ya estaba preocupada porque

no los había visto en la

carretera.

>> buenas tardes, mi doña.

>> ustedes saben que esto

se puede poner feo por la

guerrilla, ¿no?

>> y así quedó a merced de las

farc.

>> porque ella pensaba que el

retén eran los soldados,

entonces iba a regañar a los

soldados que por qué no estaban

de aquí para allá.

>> ¡todos con las manos en alto!

>> ¿pero qué les pasa?

>> ¡venga para acá, mi doña!

¡las mujeres a este lado!

¡ustedes dos allá!

>> los temores de onésimo y su

compañero, se confirmaron de la

peor manera.

>> ¡al piso!

¡ya!

>> ¿qué sucede, consu?

no entiendo.

>> ¡pero que ustedes qué les

pasa!

¿ustedes no saben quién soy yo?

yo soy consuelo, la cacica

aráujo.

>> claro que sabemos quién eres.

si, de hecho, los estábamos

esperando.

>> ah bueno, ¿y entonces?

>> somos la guerrilla de las

farc.

y a partir de este momento,

todos ustedes están bajo

el cuidado del frente 59.

yo soy el jefe.

y aquí tú no mandas ni gritas ni

nada, ¿te quedó claro?

>> tranquilas.

esto se va a solucionar pronto.

>> ¡cállate!

¡te repito que aquí la cacica

no da órdenes!

>> la cacica y sus amigas habían

caído en la trampa.

>> ¿cómo va todo?

>> ¡todo bajo control, camarada!

>> desmontemos el retén y nos

vamos para la sierra.

de seguro alguien ya le avisó al

ejército.

y muy pronto se va a llenar esto

de chulos.

>> como ordene, camarada.

>> el grupo era comandado por

alias, "amauri" y alias "césar",

reconocidos en la zona como

"asesinos de soldados

y policías".

>> "móntense todo el mundo

en los carros...".

nos repartieron y nos llevaron

hacia el caserío de la mina.

>> señor, alcalde, dichoso los

ojos que lo ven por estos

lados.

>> bueno, como tú no pisas el

despacho, entonces vine

a saludar.

¿ya llegó la cacica?

>> no, aún no.

estaba en lo de la misa

de la virgen en patillal.

>> allá nos encontramos, pero

yo me tuve que venir temprano,

porque tenía una junta.

>> dime una cosa, elías.

>> hm.

>> ¿sí le avisaste al ejército

que mi mamá estaba por esos

lados?

>> hombre, claro que sí, ellos

están enterados.

no debe demorar.

>> rodolfo molina, hijo de la

cacica, no ocultaba

su preocupación.

sabía que un retraso de esos,

podría significar malas

noticias.

>> tengo una duda, elías.

>> sí.

>> ¿tú qué opinas del proceso

de paz y de la zona de despeje?

>> eso anda como complicado.

>> acá entre nos.

>> hm.

>> esos diálogos de paz, se le

están saliendo de las manos del

gobierno.

>> dos años antes, el presidente

andrés pastrana, abrió un

diálogo con los jefes de las

farc, para acabar con la guerra

y poner fin a los secuestros.

♪♪♪♪♪

>> miren quién está aquí.

consuelo aráujo noguera, la

famosa cacica.

ya verás que la vamos a tratar

como se merece.

>> ay, consu, ¿hasta dónde nos

van a hacer caminar?

>> tranquila, tranquila, ellos

solo me quieren asustar.

>> apurémonos con esta gente.

de seguro el ejército ya comenóo

a hacer planes para caernos por

todos lados.

>> no está de más decirle que

aquí no se hace show, ni hablan

ni gritan.

>> ¿y a dónde nos van a llevar?

¿nos vamos para la sierra?

>> qué señora tan inteligente.

>> yo no puedo.

>> comandante, no puede caminar

ella, ya no resiste más.

dejémosla aquí.

>> yo entro en discusión con

césar, entonces, yo le dije:

"pero ¿cómo la van a llevar?

no ven que ella no puede

caminar".

>> consu.

>> un momento.

camarada, que ella se quede

aquí.

eso de subirla es una locura, es

un encarte.

>> está bien, ella se queda.

>> sin ningún asomo de piedad,

accedió.

no quería retrasar la marcha más

de lo necesario.

>> pero las otras dos se van con

nosotros.

sus familias tienen mucha plata.

>> consu.

>> tranquila, mi amor.

tranquila.

mira que las cosas están

mejorando.

>> consu, tengo miedo de lo que

te pueda pasar.

>> tranquila, ve, tranquilízate.

nos va a ir muy bien.

la virgen está con nosotras.

>> ¡bueno, bueno, sin tanta

melosería!

¡camarada, regrésala a la

carretera y quema la camioneta!

no queremos que busque ayuda

antes de tiempo.

>> salúdame a rodolfo.

>> esa fue la última vez que

consuelo aráujo y cecilia

monsalvo cruzaron miradas.

♪♪♪♪♪

>> pues que no nos confirmaron

que la ministra iba a estar por

acá.

>> ¿ya está confirmado que son

los del frente 59?

>> ¡capitán!

>> tres horas después las

autoridades ratificaron el

secuestro.

♪♪♪♪♪

>> esa gente de amauri y césar

ya recogieron todo.

>> ahora lo importante es saber

por dónde se los llevaron.

de seguro van hacia la sierra.

>> apenas mi abuela la

secuestran, se montó un

operativo gigante y

permanentemente había

helicópteros sobrevolando

la zona.

♪♪♪♪♪

♪♪♪♪♪

>> la liberación de la mejor

amiga de la cacica, no trajo

buenas noticias para los

angustiados familiares de otros

secuestrados.

por el contrario, dejó al

descubierto los funestos planes

de llevarlos hasta lo más alto

de la montaña, lejos, félix,

de la vista de todos.

>> la cacica y sus otras amigas

comenzaron a sufrir los rigores

del clima y de las caminatas a

las que estaban siendo obligadas

en medio de agravios, insultos

y constantes amenazas de muerte.

♪♪♪♪♪

>> según sus planes, los

guerrilleros obligaban a sus

víctimas a caminar montaña

arriba lejos del cerco militar.

>> ¡apretemos el paso!

¡el campamento está lejos!

>> ¿qué tal la pesca, camaradas?

>> bastante bien.

>> ¿sí te dijeron que arriba

te espera un cinco estrellas?

>> mejor nos quedamos un par de

horas y retomamos la marcha

después de la merienda.

>> sí, me parece bien.

el ejército no sabe

por dónde vamos.

y esa es una ventaja

que tenemos.

>> la ventaja es que ellos no

conocen la sierra como nosotros.

>> aunque intentaban sonar

convencidos, sentían que se les

iban acercando.

>> no quiero verlas así.

nos van a liberar pronto.

tranquila.

>> ¿y si no?

>> son unos desgraciados,

consuelo.

>> no se preocupen.

>> ¡avancen!

¡avancen!

>> la cacica creía que los

guerrilleros cederían a la

presión del ejército y que

negociarían su libertad.

>> ella era muy fuerte, ella no

se doblegaba así.

ella era muy fuerte, y verdad

que echa para adelante.

♪♪♪♪♪

>> ¡entiéndame, comandante,

entiéndame!

mi mamá también es una mujer

de edad.

sí, es una mujer de edad, y de

esos hombres se puede esperar

cualquier cosa.

>> ya todos sabían del gran

operativo.

>> pero, por favor, podría

mantenerme al tanto.

>> ¿qué hubo?

¿se sabe algo?

>> lo mismo que tú, elías, que a

cecilia la liberaron y a mi maáa

y a los demás se los llevaron

para la sierra.

>> ¡infelices!

>> lo que más me tiene

preocupado, es que el ejército

está empeñado en un rescate.

>> bueno, mira, hay que confiar

en nuestras autoridades.

tampoco podemos permitir que la

guerrilla haga lo que se le da

la gana.

>> mucha atención.

las autoridades confirmaron que

la exministra de cultura y

esposa del procurador general,

consuelo aráujo, fue secuestrada

por las farc.

>> ¡súbele, súbele ahí!

>> la cacica, considerada un

baluarte cultural, por su

gestión a favor del vallenato,

cayó en una pesca milagrosa,

junto a varias amigas y a su

escolta personal, poco después

de salir de patillal.

>> elias, ambos sabemos los

riesgos que trae un rescate.

tú como alcalde deberías

ayudarme.

háblate con el comandante del

ejército y proponle otra

estrategia, hermano,

pero un rescate no,

por favor.

>> tranquilo, tranquilo,

tranquilo.

>> obviamente se entendía de que

para el ejército también era

como un honor el rescate de, de

consuelo aráujo noguera, pero

que nosotros no lo veíamos así,

porque uno conociendo ya,

digamos, el comportamiento de

los guerrilleros que, que tenían

un lema que ellos su motín no se

lo dejaban quitar.

>> a la agotadora caminata,

se sumó el intenso frío de la

sierra nevada de santa marta.

>> sandra, asegúreme a esas

prisioneras.

>> ¡colaboren!

¡estírenme los pies!

>> oye, ¿qué estás haciendo?

¿cómo le vas a poner cadenas?

>> esta era una batalla que la

cacica estaba dispuesta dar

hasta el final.

>> ¿tú crees que nos vamos

a volar con el cansancio que

tenemos?

>> ¡cálmese!

>> ¿o qué crees?

¿que yo con los pies como los

tengo, me voy a poner a caminar

por ahí, por los precipicios en

la oscuridad?

>> escúchame bien, oligarca

asquerosa, esta no es tu casa,

tu aquí no mandas.

y óyeme bien, esto es un

campamento de las farc,

¿me entendiste?

si me vuelves a desobedecer, te

pongo un tiro entre las cejas,

¿oíste bien?

>> está karina era bajita y de

un temple, de un temple fuerte,

y dicen que era la mujer

de césar, del comandante

del frente.

>> los detalles del operativo de

rescate fueron compartidos con

los militares en el área.

tenían que ponerlo en marcha.

>> tenemos información

confirmada de que el enemigo

secuestro a la cacica sobre esta

zona y se está desplazando

rápidamente.

>> ustedes saben que el enemigo

conoce muy bien la zona, por lo

cual tenemos que adelantarnos y

aproximarnos sobre esta zona

para poder atacarlos

desprevenidamente.

>> no le voy a preguntar,

coronel, en dónde estaba usted

para haber dejado secuestrar a

la cacica, ni a ustedes tampoco,

señores coroneles.

¿en dónde estaba el resto de las

tropas que deberían haber estado

cuidado las vías, tal cual como

fue la orden?

>> mi general, ya tenemos

información confirmada sobre la

ruta que tomaron los bandidos.

>> tenemos orden expresa de la

presidencia de la república

de cuidar a ese grupo de

secuestrados, señores.

>> sí, mi general.

los hombres saben que tienen que

rescatarlos vivos y sin ningún

rasguño.

>> a la cacica la sacamos

porque la sacamos.

nosotros tenemos los

helicópteros, tenemos los

aviones fantasmas y la

experiencia que nos da el

combate.

así que lo que vamos a hacer es

lo siguiente.

>> inmediatamente iniciamos un

operativo militar para recuperar

a consuelo.

teníamos que ser muy precavidos.

lógicamente, porque se ponía en

riesgo su vida, y era siempre

las instrucciones que le dábamos

a los militares en casos como

estos, de ser muy precavidos,

pero lógicamente buscar su

rescate.

>> dentro de las estrategias

para confundir al ejército,

los guerrilleros acostumbraban

a vestir a sus víctimas como

ellos.

>> joe, veo que ya te estrenaste

el camuflado, ¿te gusta, doña?

>> a la cacica, sin embargo, le

tocó quedarse con los zapatos

que había usado para ir a la

iglesia.

>> toma, estas son las tuyas.

♪♪♪♪♪

>> esta bota no me queda.

mi tubo es más grande.

>> tú de verdad que no has

entendido nada, ¿no?

si no te quedan, pues, ni modo.

esto no es un almacén.

sandra, estos zapatos ya no

sirven.

enséñale a hacer unos con hojas.

quién te manda a ser tan patona.

>> las mujeres en la guerrilla

son peores que el mismo hombre,

son de carácter más fuerte,

se hacen sentir.

♪♪♪♪♪

>> no podemos seguir juntos,

camarada.

el frente se quedaría sin

dirección si nos agarran

a los dos.

>> yo me conozco la sierra

como la palma de mi mano.

yo me voy por donde tú quieras.

>> ¡ah!

>> el ejército debe estar

oliendose por dónde vamos.

tenemos que dividirnos.

tú vete con la cacica y las

amigas.

yo me quedo con, con los

escoltas y con el resto

que cayeron en la pesca.

>> que vas a hacer?

>> ir soltándolos poco a poco,

así los mantengo ocupados, y te

damos tiempo para que llegues a

la nevadita.

allá no se mete nadie.

>> listo, yo me llevo a karina y

al resto de las muchachas

conmigo.

a karina se la montó a la cacica

y la tiene seca.

>> soltaron más o menos

como a unos 40.

después nos fuimos a un caserío

que, que a tanque soltaron

más menos unas diez.

>> ¿entonces?

>> tenemos planes.

nosotros nos llevamos a los diez

y césar se queda.

>> de una, camaradas.

>> la presión de los militares

aumentaba, y los guerrilleros

fraguaron un nuevo plan

confiando que funcionaría.

>> al dividir el grupo de

secuestrados y liberar a los

que, pues, le representaban

pocos dividendos, la guerrilla

buscaba retrasar el paso de los

soldados que los perseguían.

>> sabían que la cacica era una

personalidad muy conocida, que

el gobierno colombiano haría

todo lo que estuviera a su

alcance para impedir que la

internaran en la extensa

montaña.

ya regresamos con más de esta

historia.

♪♪♪♪♪

♪♪♪♪♪

>> el secuestro de la cacica fue

un duro golpe para las

autoridades colombianas, y un

fallo en sus esquemas de

seguridad para proteger a la

población civil de esas

retenciones masivas.

>> félix, y el ejército no

escatimó esfuerzos desplegando

un gran operativo por tierra y

aire para presionar a los

rebeldes, pero no contaron con

que la guerrilla tenía otros

planes.

♪♪♪♪♪

>> confirmado, camarada.

la tropa descargó aquí abajo.

>> eso debía ser así, pero se

van a demorar bastante

en llegar.

>> ¡camarada, nos vamos!

el enemigo está más abajo y

tenemos que cubrirle la espalda

a la gente que va adelante.

ven acá.

avisa por radio a mauri cómo

está la cosa, y también

comunícate con el secretariado,

para saber cómo vamos a proceder

con la cacica, ¿entendido?

>> la guerrilla dividió a los

secuestrados en dos grupos.

en uno se llevaron a consuelo

aráujo y sus amigas.

en el otro, dejaron

principalmente hombres.

>> yo creo que ya vienen por

nosotros.

hay que volarse, porque esto se

va a poner feo cuando comiencen

los tiros.

>> ahora si llega el ejército,

la guerrilla nos mata.

>> ¡vámonos, apúrense!

los chulos están más abajo y muy

cerca.

¡apúrense!

>> de un momento a otro, el

ejército se encontró con los

guerrilleros y comenzaron los

disparos.

onésimo aprovechó ese instante

para escapar.

>> cuando yo me tiro al abismo,

yo me escondo, y yo me escondo y

yo decía: "no, aquí me van a

llegar a matar, me escondo",

pero escuchaba los tiros, porque

el ejército iba "tan, tan, tan,

tan".

escuchaba los tiros, pero

afortunadamente ellos no se

dieron cuenta cuando yo, yo

me les volé.

♪♪♪♪♪

>> ¡apuren, dejen la flojera!

>> más adelante, en el grupo

en el que iba la cacica,

el infierno continuaba.

>> a ver, cacica, ¿no que eres

toda una mujer y que todo lo

puede?

>> ya me cansé de que nos traten

como unas bestias.

ya no puedo más.

no voy a caminar más.

así que haz lo que quieras.

>> bueno, bueno, ¿cuál es el

escándalo?

>> aquí la doctora con pataleta.

>> no, señora, yo sé que estamos

secuestradas, pero nosotros no

somos ningunos animales para que

nos traten y nos griten así.

yo no puedo caminar más.

me duelen los pies.

no puedo más.

>> descansemos un rato, que eso

ahora se le pasa, pero no la

vamos a dejar montar.

>> vamos a tomarnos un descanso.

>> las hojas de frailejón y las

cascaras de plátano no eran

suficiente para calzar y

proteger los pies de la cacica.

>> mira cómo estás.

deja de pelear con esta gente,

consu.

>> tú sabes que no aguanto la

injusticia.

♪♪♪♪♪

>> ay, gracias, gracias,

gracias...

>> yo lo sé, pero en cualquier

momento nos pueden matar.

>> ¡les servimos más vivas que

muerta!

>> cacica, por favor.

>> no perdamos la fe.

>> con el correr del tiempo,

una idea fija la atormentaba.

>> lo que me preocupa es que

aquí en la mochila tengo mi

celular, una libreta con una

cantidad de datos que ustedes

se imaginarán en manos de ellos.

>> consu, eso sí que está grave.

>> ella era muy, como te lo

digo, era de anotar teléfonos,

tener todas las cosas.

>> capitán, vengo a informarle,

el campesino nos dijo que los

dividieron en dos grupos.

>> yo creo que ya están

sintiendo la presión, y por eso

nos quieren hacer retrasar.

>> pues eso coincide con lo que

dijeron los dos que liberaron

hace unas horas.

>> el ejército tenía que impedir

que la guerrilla alcanzara la

media montaña.

>> ¡capitán!

>> más allá se dificultaría

cualquier operación militar.

>> permiso, mi capitán, para

informarle, mi general dijo que

tendremos el avión fantasma y

que en menos de 30 rayitas

los tenemos encima.

>> perfecto.

esos infelices van a tener

que soltar a la cacica.

vamos.

>> el avión fantasma es un avión

de combate y de localización.

él detecta al enemigo.

>> gracias.

ay, ay, espera.

(quejidos)

ay, ay, no puedo más.

no puedo más.

♪♪♪♪♪

>> ¿y qué?

¿muy cansadita la doña?

>> entiende que sin zapatos

y sin bota es muy difícil.

>> pero si ustedes los políticos

están acostumbrados a sentir

el dolor del pueblo.

siéntalo.

>> hágale, señora.

ya casi llegamos.

¡estos desgraciados otra vez!

>> hasta ese momento el plan

de los guerrilleros había

funcionado.

los de la retaguardia

enfrentaban a los soldados

abajo, ayudándolos a avanzar.

>> ellos no se imaginaron que

fuéramos a reaccionar

tan rápido.

y, claro, el camino como lo

vemos, terminaron, creo que

consuelo terminó sin sus

zapatos, caminando descalza.

♪♪♪♪♪

>> una vez libre, onésimo se

sumó al grupo de soldados que le

seguía la pista a los

secuestrados.

>> entonces me dieron uniforme y

otra vez yo me fui armado y otra

vez me fui a perseguirla.

>> ya sabemos lo que hacen.

ellos quieren hacernos perder el

tiempo con la retaguardia.

por eso tenemos que caerles

mucho más adelante.

>> ni amauri ni césar tienen la

cantidad de gente que ellos

quisieran.

en la noche ellos bajan la

guardia.

tenemos que avanzar en la

oscuridad.

>> deben estar pensando que le

tenemos miedo a la sierra.

>> mi capitán, diga lo que tengo

que hacer.

yo como sea, tengo que recuperar

sana y salva a la cacica.

>> omar.

♪♪♪♪♪

♪♪♪♪♪

>> cinco días después del

secuestro, el entonces

presidente de colombia, andrés

pastrana, le dio vía libre al

ejército para que desplegara

toda su fuerza y liberada a la

cacica.

>> la decisión de entrar a

sangre y fuego, no fue

compartida por los familiares de

consuelo, pues, temían que en

medio del fuego cruzado, ella o

alguna de las amigas perdiera

la vida o resultara herida.

>> el tiempo jugaba en contra

para los guerrilleros.

no lejos de ahí, seguía el

combate con los soldados que no

les perdían ni pie ni pisada.

>> aquí la comida se acabó.

así que no te vayas a poner de

generosa a darle a esas.

>> veo que ni se preocupan

por la gente.

>> lo único que les importa

es la plata...

un poco.

>> ¿ya pensaste qué vas a hacer

con tus cosas?

>> estoy pensando.

>> amauri es que te llamas.

¿será que puedo hacer mis

necesidades sin público?

>> camarada, quítale las cadenas

y llévala atrás.

>> me puede ayudar.

>> ella tenía un celular y tenía

muchos números de celulares ahí,

y lo que primero hizo fue

quitarle la batería, lo cogió,

como quien dice, lo deshizo y lo

metió en un tanquecito de agua

para que no tuvieran acceso

a eso.

y una libreta donde tenía todas

sus anotaciones, comenzó hoja

por hoja metiéndosela en la boca

para poderla destruir.

entonces, con el tiempo que iban

caminando, que la iban

trasladando, ella iba cogiendo

la libreta con los números

telefónicos, con escritos, cosas

que consideraba importante,

la fue destruyendo.

>> pude botar el celular,

pero la libreta no.

entonces me la estoy comiendo

de pedacitos.

>> ¿qué es la risita?

>> ¿y qué pasa es que no nos

podemos reír ¿o qué?

>> mira, cacica, ya me cansé

de tu altanería.

y no, no te podés reír.

camarada, tráele hojas para que

se las vuelva a amarrar a los

pies.

en cualquier momento arrancamos

a caminar.

en la madrugada cogemos para la

nevadita, y si toca arrastrar a

alguien, pues, la arrastramos.

>> por muy agotada o adolorida

que estuviera, la cacica no daba

su brazo a torcer.

>> lo que me cuentan los que

estaban adentro, es que ella era

la que le daba valor a todas

las que estaban ahí.

>> esa noche la cacica comenzó a

escribir una carta para edgardo

maya, su esposo.

en este punto, el llamado avión

fantasma, los había detectado e

informado a los soldados en

tierra del lugar exacto en el

que se encontraban.

(gritos)

>> ¡no se me...!

>> ¡vamos hasta afuera!

>> cuando comenzó el combate,

amauri entra a la choza donde

estaban ellos, a la doctora

consuelo la coge y la carga,

se la echa al hombro.

y dice: "ni para ustedes,

ni para nosotros".

>> ¡vamos, vamos, vamos!

(gritos)

>> los guerrilleros habían

perdido, pero se negaban a

liberar a los rehenes.

(disparos)

(disparos)

en ese momento, a kilómetros

de ahí, el hijo de consuelo

presintió lo peor.

(teléfono suena)

>> recibí una llamada de un

pariente, de un primo.

entonces, me dijo: "parece

que hay combate".

de ahí sí me desmoroné, porque

yo sé que un combate, la persona

que lo cuida a uno, el

subversivo que lo cuida a uno,

la orden de ellos es no dejarse

quitar a la persona.

>> en un acto de extrema

crueldad y violando todos sus

derechos como persona, uno de

los jefes rebeldes le disparó

por la espalda.

cobardemente, cegando así la

vida de consuelo aráujo,

la cacica, la madre del festival

vallenato.

>> mauri.

(disparos)

>> ni siquiera la muerte pudo

borrar su legado.

el día de su funeral, las calles

se inundaron de gente que fue a

mostrarle respeto, cariño

y admiración inquebrantables.

(aplausos)

>> muchas veces consuelo le dijo

a su hijo que quería morir

siendo muy viejita, rodeada

de hijos, nietos y bisnietos,

como lo merecía la gran cacica.

>> consuelo aráujo noguera, la

cacica, fue asesinada a los 61

años de edad.

durante más de una década, sus

compañeras de secuestro callaron

el vía crucis que les tocó vivir

y detalles, félix, como que se

comió las hojas de su libreta de

teléfonos y apuntes para no

revelar información que pudiera

poner en peligro a otras

personas.

>> doce años después de su

muerte, el ejército abatió en

combate a alias "amauri", el

guerrillero que muchos acusaron

de su asesinato, y un juez

condenó a los jefes de las farc

a pagar 38 años de cárcel por

permitir su ejecución, pero la

sentencia no se ha

materializado, pues, algunos de

esos jefes, firmaron la paz

con el gobierno.

>> y así, así llegamos al final

de esta "crónica".

gracias por habernos acompañado.

>> los esperamos la próxima

semana.

buenas noches.

♪♪♪♪♪

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