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Como Tú No Hay 2 Capítulo 70

1 Ago 2020 – 12:00 AM EDT

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claudio: ¿y qué tal?

¿cómo van las cosas

entre ricardo y tú?

damián: ah.

a ricardo lo veo más cambiado

que nunca.

¿qué te tengo que decir a ti?

tú sabes que siempre

hemos tenido una relación,

pues, muy tensa.

lo que me temo es que eso no--

nunca va a cambiar.

claudio: solo espero

que no conviertan las empresas

en un campo de batalla.

damián: no, no te preocupes,

eso no va a ocurrir,

al menos por mí,

soy un profesional.

incluso te tengo que decir algo,

tengo que reconocer

que ricardo está haciendo

un gran gran esfuerzo

por mejorar las cosas

en la compañía.

claudio: oye, qué buena noticia.

damián: sí, lo es,

yo estoy muy contento.

bueno, al menos

en el aspecto financiero,

porque en el personal

lo veo más descontrolado

que nunca y--

y lo noto por natalia, ¿sabes?

claudio: ¿por qué?

damián: ella está muy mal.

no es que yo me esté metiendo

en sus asuntos,

por supuesto que no, lo respeto,

pero es que es evidente.

en la compañía se nota

que tienen problemas.

claudio: sí, algo

me comentó natalia.

damián: ajá.

y en el fondo justifico mucho

a--a ricardo,

lo entiendo, ¿sabes?

con todo lo que está pasando

en esta casa,

hasta yo me siento muy mal.

claudio: ¿por qué dices eso?

damián: por favor, claudio,

nuestra familia

se está desmoronando.

valeria, mi hermanita,

ya no se para por aquí,

y lo que nunca pensé,

tú no solo terminaste

con mi mamá,

la corriste de aquí.

claudio, ella está muy mal,

tanto que por eso

te vengo a...

a pedir que, por favor,

la perdones.

toño: es que la bronca

es que, pues, es la mujer

de mi hermano.

crucita: no, no, no.

toño: sí, o sea, y, pues,

eso sí me pesa

y eso lo hace imposible, benja.

crucita: no, a ver,

una cosa es el amar

y otra cosa es el querer, ¿no?

y casi todos sabemos querer,

pero pocos sabemos--

toño: a ver, espérate,

eso me suena como una canción.

crucita: el punto es que

ella está enamorada de ti, ¿eh?

y ahí sí no hay ni cómo hacerle.

toño: pues sí, benja, pero...

pero él la quiere a ella.

crucita: a ver, ey, ey, ey.

[chista]

¿quieres un consejo de amigos?

toño: sí.

crucita: ¿cuál es la diferencia

entre los ganadores

y los perdedores, eh?

¿cuál, cuál, cuál?

la convicción,

así que vas a ir,

vas a buscar a tu natita

y vas a hablar con ella.

toño: la convicción, claro.

claro, mi benja.

ahorita mismo voy a buscarla.

crucita: no, espérate, no, no,

ahorita no, no, no,

si llegas así, te va a pedir

un refresco y la cuenta.

no, vete a cambiar de ricardo.

sí, sí.

toño: gracias, benja.

gracias, gracias, gracias.

le acabas de dar otra vez

luz a mi vida.

gracias, benja,

gracias, gracias.

crucita: no es por nada,

para eso están los amigos,

expatrón.

toño: si quieres, ya nada más

mejor dime toño, ¿ok?

órale, benja, ahí pagas, ¿no?

crucita: sí, estás

muy emocionado.

damián: mi madre

está sufriendo mucho, claudio.

ella me comentó, ¿sabes?

sin entrar en detalles, claro,

por respeto a ti, que--

que te había engañado,

por ocultarte algo, claro.

claudio: nunca debió hacerlo.

damián: sí, lo entiendo,

entiendo perfectamente

que tú estés enojado,

lo entiendo.

ella cometió un error.

quizá puede parecer muy grave,

pero...

tú no entiendes

lo que está sufriendo

al sentir que te perdió.

claudio: yo entiendo

tu preocupación por ella.

pero yo necesito tiempo

para asimilar lo que pasó.

damián: tiempo fue

el que yo necesité

para aprender tus lecciones,

claudio,

y en una de ellas

tú me enseñaste

que es de humanos

cometer errores,

pero que es de sabios

reconocerlos para tratar

de corregirlos, ¿cierto?

mi madre está tratando

de corregir los suyos,

así es que, según

tus enseñanzas,

está haciendo lo correcto.

el que creo que no entiende

lo que ella está sufriendo

después de todo esto eres tú.

julia: hola, pastora.

amelia: hola, mi amor.

¿cómo estás?

julia: bien.

¿ya llegó mayo de la escuela?

amelia: no,

se va a tardar, ¿eh?

porque edgar fue por él

y luego lo iba a llevar

al hospital a ver si lo dejan

ver a su abuelito.

julia: ¿lo puedo esperar aquí

hasta que llegue?

amelia: claro que sí, mi amor.

a ver, pásale,

pásale a lo limpiado, pásale.

pero ya le avisaste

a tu mamá, ¿verdad?

julia: yo siempre le aviso

en dónde estoy.

no crea que me mando solita.

amelia: ah, muy bien.

julia: ah, y me dijo

que sí me puedo quedar

en su casa este fin de semana.

amelia: ¡ay, qué bueno!

pero vamos a hablarle

para decirle que te vas

a quedar desde ahorita,

porque preocupar a una madre,

eso sí es pecado.

habla.

andy.

andy: hola, mi diosa del baile.

la necesito ahorita

más que nunca.

amelia: no, ya se me acabaron

los cigarritos,

llegaste bien tarde.

andy: no, no, no,

es por algo menos hepático,

mi piernas de gacela.

¿te acuerdas del show

que pactamos con mi amigo

el hotelero?

amelia: ¿qué pactamos? no.

eso lo pactaste tú

con lombritina.

yo nada más bailé

para salir del compromiso.

andy: no, es que la esposa

de mi amigo la quería a usted

para el show.

amelia: no, no,

no me dedico a eso.

además, mi religión

me lo prohíbe.

andy: acuérdese

que me clausuraron el bar

y mis pobres burritos, pues,

dependen de ese show.

amelia: no, amigo, no,

es que...

julia: pobres burritos,

¿a poco los va a dejar

morirse de hambre, pastora?

a su flama divina

no le va a gustar

que usted se niegue.

amelia: pero...

no, no, no, no.

andy: escuche a esta sabia

en miniatura.

acuérdese que los niños

y los borrachitos

siempre dicen la verdad.

julia: pero si yo no estoy

borracha.

andy: pero eres una niña.

julia: ah, pues sí, ¿verdad?

pobre flamita divina.

está quedando así de chiquitita

porque la pastora

no quiere bailar para salvar

a los pobres burritos.

amelia: no, no,

no es que no quiera,

pero ya que lo pones

tan trágico...

pero que no se vaya

a enterar edgar

y mucho menos adán.

andy: no, no, no, no.

muchas gracias.

amelia: ¿ves lo que me haces

hacer, criatura, de verdad, eh?

voy a buscar unos corazoncitos

para tus gatos.

sol: de espumita y canela,

como te gusta.

luchita: ay, por fin, ¿no?

¿hace cuánto no podemos estar

así solitas platicando,

tomando cafecito?

sol: no puedo creer

que vivamos juntas

y no podamos platicar.

luchita: oye, gracias,

1000 veces gracias

por tenerme en tu casa,

de verdad.

te he dado tantas molestias--

sol: no empieces, en serio,

no empieces.

para mí es tan importante

poder ayudarte.

además, ahora ya vamos

a estar más cómodas,

ahora que se vayan mariana

y germán.

luchita: estábamos chupando

tranquilas,

¿tenías que hablar de eso?

sol: ay, no puedo creer

la cara que pusiste.

lo que es más increíble

es que todavía te afecte tanto.

luchita: no, ya--

yo ya me hice a la idea.

lo de germán ya murió ahí.

no, yo no me voy a meter.

ellos dos se quieren muchísimo,

y yo, a mi distancia.

sol: muy bien, muy bien.

¿y tú crees

que puedes engañarme?

me doy cuenta perfecta

cómo germán está todo el tiempo

preocupado por ti.

es más...

luchita: ¿qué?

sol: los he escuchado

platicar en las madrugadas.

luchita: ¿nos has...?

no estamos haciendo

nada malo, te lo juro.

no, es como amigos nada más,

por mero agradecimiento

y por apoyo emocional, nada más.

además, primero muerta a que--

a que félix le vaya

a hacer algo.

yo no puedo arriesgar

a germán de esa forma,

no, ¿cómo crees?

mariana: ¿qué tienes, germán?

te estoy hablando

del departamento

que más me gustó y ni me pelas.

germán: no, pues es que

la verdad es que...

no me late nada todo esto.

mariana: ¿el departamento?

germán: claro,

pues, ¿qué otra cosa?

mariana: pues es que--

es que ya es el quinto

departamento que vemos, germán.

¿qué es lo que no te late?

germán: está oscuro.

y además, está como lejos

de aquí, del mercado.

mariana: es que no está lejos,

está a 20 minutos.

a mí lo que se me hace

es que tú no quieres estar lejos

de doña luchita.

germán: ¿otra vez la burra

al trigo?

¿por qué tienes que meter

a luz maría en esto, hombre?

ya te dije que no me late

y punto.

no me vas a obligar a vivir

en un lugar que no me late,

¿o sí?

discúlpame,

no quiero que te enojes.

lo que pasa es que no me gusta

ese departamento,

pero vamos a ver otro.

los que sean necesarios.

betty: [resuella]

ahora sí que te pasaste

con este vestido

que me trajiste, vale.

con este sí que voy a matar

a más de uno.

valeria: ¿a diego o a quién?

betty: ah, pues, a diego

y a otros, ¿no?

ambas: [ríen]

valeria: ¿y cómo vas con diego?

betty: pues, más o menos.

ya ves que casi no le gusta

ir a visitarme a la casa.

y, pues, yo no puedo salir.

valeria: claro, entonces,

se ven poco.

betty: pues sí,

pero, cuando nos vemos,

hasta le cobro

con intereses, ¿eh?

por todo el tiempo

que nos dejamos de ver.

valeria: estás loca, betty.

[ríe]

betty: ¿y tú qué rollo, eh?

¿no has hablado con tu mamá?

betty: sí, sí, vino aquí

y me hizo un dramón grandísimo,

pero yo todavía sigo pensando

que fue su culpa.

betty: ¿sí supiste

que ya no vive en la casa?

se fue a vivir al departamento

de tu hermano.

valeria: no, no,

no estaba enterada.

betty: pues sí.

valeria: la verdad, me da pena,

no lo puedo evitar, es mi mamá.

pero siento que hice

lo correcto,

yo no me podía quedar

en europa como si nada.

tenía que venir a contarle

a claudio la verdad.

[música]

luna: sol, ¿estás segura

que quieres que--

que me ponga a cocinar

con esta cosa?

me voy a asar.

sol: ah, pues, no quisiste

ponerte los vestidos,

es la única manera

que se me ocurrió

mantenerte alejada

de todos tus seguidores.

luna: pues no, fíjate,

no me parece justo.

sol: ¿ah, no?

¿prefieres quedarte encerrada

en la casa para que no andes

abrazoneando hombres?

ya se me va a ocurrir

alguna otra cosa, lunita.

daniel: ¿ahora?

¿te van a mandar

por paquetería o qué?

ya nomás te falta tu letrero

de "frágil" aquí para que...

[ríe]

sol: ¿y qué,

se te ofrece algo?

más te vale que sea alguillo

que no me ponga de mal humor.

daniel: no, pues, para saber.

no, lo que pasa

es que en la mañana

fui al hospital

y me enteré de que su doctor

también se quedó dormido

como el comandante pérez.

sol: ah, ah, sí, sí, sí,

sí, ya nos habíamos enterado.

qué terrible, ¿no?

así como estar cuidando

a un enfermo y, de pronto,

tú también te enfermas.

daniel: yo quería preguntarle

si no cree que tenga

que ver algo la luna.

sol: ¿lunita? no, ¿por qué?

ni que fuera la mosca tsé-tsé

para andar durmiendo

a las personas.

daniel: ¿la mosca qué?

sol: tsé-tsé.

daniel: ah.

bueno, pues, no está de más,

este, preguntar, ¿no?

para saber de quién cuidarnos.

sol: claro, sí.

oye, y hablando de enfermos,

eh, la verdad, sí me preocupó

el desmayo de fede.

daniel: ah, ¿qué le cuento?

que yo también estoy preocupado

porque hace como una hora

también se volvió a desmayar.

sol: [resuella]

¿no me digas? ¿y llamaron

al doctor?

daniel: no, pues, no quiere.

sol: ay, ese hombre

es un terco, ¿no?

daniel: sí.

¿usted, acá entre nos,

piensa que sea grave?

sol: la verdad, sí.

fíjate que yo tuve un tío

que tenía eso.

daniel: ¿y qué le pasó?

sol: pues, duró una semana

y se murió.

daniel: ah, no me diga eso.

edgar: oye, amelia,

¿sabes qué estaba pensando?

si este fin de semana

cierro el puesto

y nos vamos al cine

con mayo y con julia,

¿qué te parece?

amelia: no,

porque el fin de semana

ya lo tengo comprometido.

edgar: ¿cómo?

¿con tus feligreses?

ya nada más te quedan tres, ¿no?

amelia: me quedan cinco.

pero no, no, no es con ellos,

es con...

[carraspea]

es que tuve una revelación

de la flama divina

y me dijo que tenía

que practicar más

la caridad, la generosidad.

edgar: ¿la caridad?

¿y con quién?

amelia: con unos animalitos

que están en extinción y--

y, pues, voy a hacer

una donación a una especie.

de mi cuerpo nada más.

edgar: pero ¿qué estás diciendo?

¿cómo que con tu cuerpo?

si de eso se trata, bueno,

les doy unos pollos,

se acabó el asunto.

amelia: no, no seas mal pensado.

es un--solo tengo que mover

un poco las piernas,

los brazos, la cabeza.

edgar: ah, ya, ya,

como quien dice, una marcha.

amelia: una marcha,

una marcha, sí, sí.

edgar: bueno, ¿y qué,

podemos acompañarte

para echarte porras, digo?

amelia: no.

no, porque es cupo limitado

la marcha,

pero me va a acompañar andy

para que no te preocupes.

edgar: ¿por qué debería yo

preocuparme?

amelia: no, pues--

no, por nada, no.

no te debes preocupar por nada.

edgar: voy al baño,

ahí te encargo, ahorita vengo.

amelia: ay, flama divina,

por favor, perdóname,

sabes que lo hago

por una buena causa.

sol: es que insisto

en que fede tiene que ir

al doctor a que le hagan

un chequeo.

daniel: no, pues, yo también

le estoy insiste e insiste,

pero no hace nada.

dice que no quiere

tener nada que ver con doctores,

que no quiere gastar en eso.

sol: ¿ah, sí?

ah, bueno, si es por dinero,

ya ahorita mismo se resuelve.

ten, para que le pagues.

daniel: ¿para mí?

sol: para que le pagues

una consulta a tu jefe.

daniel: ah.

¿me puedo quedar con el cambio?

sol: ay, prefiero no.

daniel: es que usted sí quiere

rete harto a don fede, ¿verdad?

sol: ¿no tienes nada que hacer?

órale, vete ya rápido de aquí.

cuidado y le vayas a decir

algo de que yo te di el dinero.

>> el panadero.

me acaba de decir

que también se quedó dormido

como bello durmiente.

sol: luna.

oriana: [suspira]

¿pudiste hablar con claudio,

hijo?

damián: sí, sí, y yo confío

en que mis palabras

lo van a sensibilizar,

escúchame bien, mamá,

yo casi estoy seguro

que la próxima vez que tú tengas

una conversación con él,

él mismo te va a pedir

que regreses a su lado.

oriana: ojalá.

pero, para serte sincera,

yo no creo que claudio

me extrañe mucho.

damián: ¿y eso a quién

le importa?

eso no tiene ninguna importancia

ni para ti ni para mí

ni para nadie,

lo importante es que la suerte

empieza a estar de nuestro lado.

oriana: uy, sí,

imagínate que estuviera.

damián: me enteré de algo,

algo que puede ser muy útil

para nosotros.

oriana: ¿qué? cuéntame.

damián: bueno,

escuché una conversación

que tuvieron dora con claudio,

según ellos, en secreto.

oriana: no, claro, no lo dudo.

aprovechando mi ausencia,

seguramente

que dora la enamoradora

se le metió por los ojos

a mi claudio, claro que sí.

damián: no, no se trata de eso

y no es lo que te quiero decir,

eso no importa tampoco.

por lo que escuché,

llegué a una conclusión,

estoy completamente seguro,

ricardo no es hijo de sofía.

oriana: ¿de qué estás hablando?

damián: y casi estoy seguro,

debe ser hijo de dora.

natalia: me siento tan mal,

ricardo.

ya no quiero seguir así.

ricardo.

ricardo: por supuesto que no,

mi chula.

natalia: ¿ya me vas a explicar

qué es lo que está pasando

contigo, mi amor?

ricardo: sí, yo...

luego te explico.

natalia: mi amor,

por un momento,

yo creí que ya no me querías.

oriana: ¿qué fue lo que dijiste?

¿es en serio?

damián: ajá, pues,

prácticamente estoy seguro.

ya le di vueltas

por todos los lados

y no veo otra posibilidad.

oriana: a ver, damián,

concéntrate, ¿exactamente

qué fue lo que escuchaste?

damián: bueno...

dora: espero que ricardo

no se entere de esto jamás.

claudio: sería el principio

del fin,

porque una cosa llevaría a otra,

ricardo se enteraría

de su verdadero origen.

oriana: tienes razón,

es que no puede haber

otra explicación, no la hay.

dora no quiere que ricardo

se entere de que sofía

no es su madre.

damián: o sea, ¿tú nunca

escuchaste nada?

¿claudio no te dijo

o te dio a entender algo?

oriana: no, no.

bueno, yo siempre supe

que entre ellos

había un secreto, sí.

pero espérame, espérame,

ahora que me acuerdo,

claudio una vez me dijo

que él y sofía

habían batallado mucho

para tener un hijo,

eso me lo dijo.

damián: ah.

ahí lo tienes.

oriana: ¿qué?

damián: básicamente seguro.

es muy probable

que claudio y dora

se hayan puesto de acuerdo

para tener un hijo

y que lo hayan registrado

a nombre de sofía.

oriana: por eso es que él nunca

ha podido correrla de la casa,

porque seguramente

ella se lo puso como condición

para estar cerca de su hijo,

¿no?

damián: aunque también

existe otra posibilidad.

oriana: ¿cuál?

damián: que ricardo

sea hijo de dora,

pero no de claudio,

y que hayan sido sofía y claudio

los que aprovecharon

la circunstancia.

oriana: no, no, esa posibilidad

no puede ser, no.

es obvio,

entre ellos hay algo,

dora siempre estuvo enamorada

de claudio.

era evidente, por supuesto.

damián: ¿quién lo diría?

¿te das cuenta?

oriana: sí.

damián: ricardo, tan payaso

y tan creído que es.

cómo me dan ganas

de pararme enfrente de su casa

y decirle: "eres hijo

de una sirvienta".

oriana: [ríe]

pero ¿sabes qué es lo mejor?

que, cuando ricardo se entere,

va a explotar

en contra de dora y claudio,

y se va a separar de ellos

para siempre.

damián: sí, sí, sí.

eso--eso viene después.

[celular]

carlo, por dios,

qué bueno que te reportas,

te estoy buscando

desde temprano.

sí, sí, sí, escúchame,

se trata de lo siguiente:

los planes en contra de ricardo

van a cambiar.

oriana: sí.

¿por qué?

[música]

dora: don claudio,

tengo que salir a buscar

unas cosas para las ensaladas

de ricardo, con eso

de que ya cambió la dieta.

claudio: [ríe]

está bien, dora,

¿le avisaste a rafael?

no me gusta que vayas sola.

dora: sí, sí le dije,

pero quería preguntarle

si no le hace falta algo

antes de que me vaya.

claudio: mejor cuando regreses,

me gustaría compartir contigo

uno de tus tés mágicos.

dora: ¿tés mágicos?

¿por qué les dice así?

[ríe]

claudio: porque me hacen sentir

tan bien cuando tú los traes.

incluso me ponen alegre

si estoy triste.

dora: ay, don claudio,

¿qué le digo?

claudio: tienes razón,

no son tus tés, eres tú.

si algo de verdad dijo oriana,

es que tú sabes

todos mis secretos,

me conoces mejor que nadie.

dora: bueno, ahora ya lo sabe,

no le puede confiar sus secretos

a cualquier persona.

pero no se le olvide

que una mujer despechada

puede ser capaz

de hacer cualquier cosa.

claudio: si no te tuviera a ti,

me habría tragado

todos esos secretos,

me hubiera vuelto loco.

quisiera compensarte

por toda tu lealtad.

tú has sido mi amiga,

mi consuelo todos estos años.

no sé qué sería de mí sin ti.

dora: yo lo he hecho por amor.

por amor a ricardo.

damián: sí, carlo,

escuchaste bien,

así como lo oíste.

quiero que vuelvas a poner

cada uno de los números

que dio ricardo

para la inversión

en su posición original.

lo que quiero es que--

sí, que--que tenga las ganancias

que él calculó.

oriana: sí, eso.

damián: no, esa parte

no me la estás entendiendo,

lo que quiero

es que él gane confianza.

puedes estar seguro

que sus próximas inversiones

va a multiplicar la cantidad,

te lo garantizo.

ya entendiste.

por supuesto,

nos estamos viendo, adiós.

oriana: ay, qué inteligente

eres, mi amor,

saliste a tu mamá.

damián: sí.

como puedes ver,

estamos atacando

por todos los flancos, mamá.

y muy pronto toda la fortuna

que tienen los reyes alonso

va a pasar a estar

en nuestra bolsa.

oriana: ¡eso!

[ríe]

eso espero, porque quiero

que el infeliz de claudio

reciba su merecido.

¿sabes qué hizo?

¿sabes qué hizo?

mira, me reprochó

como si yo hubiera sido

la peor mujer del mundo,

cuando él traía guardado

ese secretito,

yo toda mi vida

me la pasé dedicada a él.

fueron tantos años--

damián: sí, sí.

mamá, mamá, no te preocupes,

porque tenemos

una estrategia más.

oriana: ¿cuál?

damián: le vamos a mandar

un mensaje a claudio

que lo va a poner a temblar.

oriana: ¿qué?

damián: tanto así

que muy pronto, te lo garantizo,

no va a tener más remedio.

te va a buscar

para que vuelvas a su vida.

oriana: sí.

damián: a su casa.

oriana: sí.

damián: a su cama.

oriana: no.

no, a su casa, a su casa.

damián: sí, no quiero pensar.

oriana: a su casa, a su casa.

¡ay!

[ríe]

dora: [suspira]

claudio: discúlpame, dora,

lo--lo hice sin pensar.

dora: no, no, no, no,

yo creo que lo mejor

que tenemos que hacer

es hacer de cuenta

como que esto no sucedió.

claudio: por favor,

fue un impulso,

no quise faltarte el respeto.

dora: no, don claudio,

no me faltó el respeto, pero--

pero no puede volver a suceder.

nunca más.

rafael: ¿se puede?

uy.

¿todo bien?

ah, lo que pasa es que quería

ver lo de la relación.

dora: ¿eh?

rafael: perdón,

lo de la refacción de su coche,

que me dijo que le cambiara.

voy a salir a la calle,

si gusta, lo hago de una vez.

claudio: sí, sí, rafael,

adelante, adelante.

rafael: no, no adelante,

la refacción va atrás.

dora: ah, lo acompaño,

don rafa, lo acompaño.

vámonos.

véngase, sáquese.

claudio: [suspira]

natalia: me encantó

que volvieras

a ser cariñoso conmigo.

pero te faltó demostrármelo

un poquito más.

como antes.

¿ahora qué te pasa, ricardo?

ricardo: tengo mucho trabajo.

si quieres, ve tú a comer.

natalia: pero habíamos quedado

que íbamos a comer en la casa.

ricardo: bueno, pero cambié

de opinión.

contador cruz, pide, por favor,

algo sano de comer

porque usted y yo

nos vamos a quedar aquí

a trabajar en la oficina.

gracias.

natalia: no entiendo

qué te pasa, ricardo.

o sea, ¿estás jugando?

¿me quieres volver loca o qué?

ricardo: a ver, no estoy

jugando.

simplemente tengo cosas

más importantes

que comer contigo.

natalia: antes nada era

más importante

que estar conmigo.

ricardo: a ver, no me vayas

a hacer otra escenita,

que me fastidia

que te pongas así.

natalia: está bien.

te dejo con tu trabajo

si eso es lo que quieres,

pero, si estás molesto por algo,

no deberías desquitarte conmigo.

ricardo: toño no está cumpliendo

con el trato.

[suspira]

[llaman a la puerta]

renata: carnal,

necesito que me prestes varo.

es que necesito ir al centro

por unas refacciones.

¿qué mosca te picó a ti o qué?

toño: nada, nada, reny.

sí, ahí agarra,

ahí tengo dinero en mi caja,

ahí en la caja esa

que está abajo.

renata: ay, ¿de esto?

toño: órale,

se ve que estuve bien ahorrador

ahora que tuve amnesia, ¿verdad?

llévatelo todo.

renata: oye, carnal, la neta,

desde que regresaste del depa

de la doctorcita,

sí andas muy achicopalado,

carnal.

¿por qué, si te afecta tanto,

no te regresas?

pídele perdón y ya.

toño: a ver, reny, si estoy mal,

no es por la doctora, ¿eh?

es por otra cosa,

otra cosa que--

son otras broncas

que tú igual no entenderías.

o bueno, a la mejor tú sí.

tú sabes muchas cosas, ¿verdad?

renata: ¿yo sé muchas cosas

de qué o qué?

toño: a ver, reny,

a ti ya no te puedo

seguir jugando chueco.

te voy a decir toda la verdad.

[música]

[música]

renata: ¿vas a soltar sopa?

¿a poco traes secretos

con mi jefe?

toño: a ver,

lo que te quiero decir--

bacalao: a ver, toño,

yo también quiero saber

esa neta que le tienes

que decir a tu hermana, ¿eh?

órale, que soy todo orejas,

échale.

toño: nada, no era nada.

o sea, era una tontería.

renata: ay, ¿cómo va a ser

una tontería,

si andabas todo apachurrado?

bacalao: mira, yo, la verdad,

creo que mejor

no debes de hablar, hermano,

traes los cables

pegados todavía.

renata: no, jefe, que sí hable.

a mí nadie me quita de la cabeza

que mi carnal tiene algo

que decir bien honesto

y nomás no lo ha dicho.

ya, suéltala.

toño: no, nada, reny,

o sea, lo que quería decir

es que, este, ¿cómo se llama?

de que ando así como--

como, pues, con culpa, ¿no?

pues por cómo fui,

cómo fui en este tiempo

que tuve amnesia, ¿no?

me porté mal, o sea,

que abandoné a mi jefa,

pues, que te quería decir

que tú no te mereces un--

un carnal como yo,

era eso nada más.

bacalao: ¿neta eso era

lo que me querías decir?

toño: sí.

bacalao: bueno, ya estuvo,

¿no, cachorro? ya, ¿no?

si tu hermano

tiene que hablar algo,

pues, lo va a hablar

con su padre, ¿no?

renata: ¿por qué?

bacalao: porque entre machines

nos entendemos más, ¿no?

mira, usted vaya a ver

si ya puso la marrana

y ahí me esperas, órale.

renata: ay, no, ¿cuál marrana?

bacalao: a ver, tengo que hablar

con tu hermano a solas, órale.

renata: ah, bueno, ya me fui,

sí, ya está bien,

pero que conste

que no estoy de acuerdo

con que me estén

ocultando cosas, ¿eh?

bacalao: ándale, ya.

¿y tú qué traes?

¿qué te pasa, eh?

¿qué le quieres decir

a tu hermana o qué?

míralo, ¿eh?

mira.

betty: oye, ya cuéntame,

¿en serio no pasó nada

con el gustavo?

valeria: no, ya te dije que no.

bueno, no te puedo negar

que es un chavo muy guapo,

muy interesante.

es como bohemio, ¿sabes?

betty: ¿y qué chamba es esa?

valeria: no, betty,

no es una chamba,

es una manera de ver la vida,

relajado, tranquilo, fluye.

betty: entonces, sí te latió.

[ríe]

valeria: bueno, no sé,

es de esas personas

que las ves una vez

y te acuerdas toda la vida,

porque es muy bonito,

momento superespecial.

y después, pues, nada,

me tomó muchas fotos

en parís superbonitas.

[puerta se cierra]

mira lo que nos cocinó, betty,

amor, ceviche.

luis: me encontré

a tu mensajero.

te llegó esto

de tu amiguito gustavo.

¿qué es esto? ¿me explicas?

valeria: pues, tú lo acabas

de decir, es un sobre

que me mandó gustavo.

luis: valeria,

no me quieras ver

la cara de estúpido,

¿qué es eso?

valeria: luis, relájate,

a ver, es gustavo,

ya te dije que es un amigo.

luis: bueno, si es un amigo,

no hay problema

que lo abramos juntos, ¿no?

vas.

ábrelo.

amelia: ♪ quiero ser

tu amor de día ♪

[música]

fabiana: ay, quita esa cara.

mi mamá lo hace muy bien.

de hecho, va a salir

bien padre, vas a ver.

tina: ya sé.

y soy horrible por decirlo,

pero es que es justo

lo que me molesta, fabiana,

que le sale increíble.

la neta es que tu mamá

en lo único que no me supera

es en mi clavo quirúrgico

de la clavícula.

fabiana: bueno, no te quejes,

tú te quedaste con adán,

el mejor proyecto de ella

para la flama divina.

tina: viéndolo así,

tienes razón.

en ese caso, hasta barato

me salió el amor de mi flamito.

fabiana: ajá.

bueno, pero tampoco

pierdas de vista

tu clavícula, ¿eh, tina?

no vaya a ser.

tina: tarada.

fabiana: ¡ahí viene adán!

todos: [hablan a la vez]

adán: ¿otra vez por aquí, andy?

¿qué?

¿qué estaban haciendo?

todos: nada.

luis: ¿qué esperas para abrirlo?

valeria: ay, ya, luis,

de verdad pareces

un machista cavernícola.

pero relájate.

luis: valeria,

¿qué esperas? ábrelo.

betty: aquí les dejo

el cevichito, ¿eh?

si quieren, pues,

ya luego me dicen cómo me quedó.

valeria: betty, no te vayas.

a ver, tú eres mi amiga,

no pasa nada

de que estés aquí.

y, luis, me parece el colmo

que desconfíes de mí.

luis: sí, a mí me parece

el colmo que mi novia

reciba cartitas de un güey.

valeria: ay, bueno, ya,

a ver.

ok, lo voy a abrir

para que veas

que no estoy escondiendo nada,

lo voy a abrir.

ay, mira, soy yo en parís,

qué padre que lo mandó

por correo, es una foto,

está superdivertida, ¿no?

luis: "para la hermosa estrella

que ilumina la noche

de un inolvidable viaje.

te llevo en mis pensamientos".

firma "gustavito".

[llaman a la puerta]

fabiana: ¡voy!

[llaman a la puerta]

ahí voy, ahí voy, ahí voy.

¡hola!

pásele, doña remedios.

hola.

remedios: gracias.

aquí les dejo a julia, ¿eh?

nomás la mamá me encargó

que no le den tanto dulce

porque luego se le acelera

el cerebro

y no hay quien la aguante.

fabiana: ¿ah, sí?

ah, bueno, menos mal.

mayo: julia,

tienes que ver la colección

de tarjetas de fabiana,

hay unos marcianos

bien horribles.

fabiana: pero no me vayan

a perder ninguna, ¿sí?

mayo: sí, sí, sí.

remedios: niños, no corran

en las escaleras,

es muy peligroso.

órale, pastora,

pero qué guapa.

ah, va a ser la divina

con don edgar.

amelia: flama, dame paciencia.

fabiana: doña remedios,

mejor vamos a la cocina

a ver qué se inventa ahí

para comer.

luis: ¿y qué me dices de eso?

¿eso es lo que escribe un chavo

a una niña que no le interesa?

valeria: bueno, luis,

yo no le veo nada de malo,

él es un artista,

escribe cosas bonitas.

luis: sí, un artista, seguro.

betty: sí, y, además,

también él es un...

luis: ¿un qué?

betty: es un bohemio,

un bohemio.

y no pasó nada entre ellos dos.

luis: bueno, ¿a ti quién

te preguntó?

betty: pues yo nada más

te estoy diciendo

para que no te hagas

telarañotas en tu cabeza.

luis: ¡tú lo estás diciendo

para cubrir a tu amiga nada más!

valeria: a ver, no le hables así

a betty, no la trates así.

luis: bueno, ¿y yo qué?

¿no te importa

cómo me siento o qué?

valeria: a ver, luis, ya,

dejemos el tema atrás

y comamos tranquilos, ¿sí?

luis: no, tengo una idea,

¿por qué no le marcas

a gustavito,

hacen una videollamada

y comen juntos?

betty: ahora sí ya se vio

que los elotes

están de a peso, ¿eh?

[ríe]

damián: perdona

que te interrumpa, claudio,

pero necesito hablar contigo.

claudio: claro, damián,

siéntate.

damián: no, no, aquí estoy bien.

antes de empezar,

quisiera saber si...

si me permites regresar

a vivir a esta casa

aunque sea por un tiempo.

claudio: claro,

yo siempre te dije,

esta casa es tuya.

y si gustas, te puedo dar

uno de los condominios de--

damián: no.

no, no, en realidad,

creo que--

que me va a venir muy bien

estar aquí unos días y...

sobre todo, lo que quiero

es estar lejos de mi madre

en este momento.

claudio: ¿por qué?

¿pasó algo?

damián: por favor, claudio,

yo ya lo sé todo.

mi madre me contó las razones

por las que decidiste

no casarte con ella.

claudio: [suspira]

a ver, créeme,

yo no tenía idea

de que oriana abandonó a gerardo

para vivir conmigo.

jamás hubiera permitido

que les negara a ti

y a valeria crecer sin su padre.

damián: lo sabía.

tú supones que en este momento

yo estoy furioso con mi madre

y que por eso me vengo

a vivir acá, ¿verdad?

pero es todo lo contrario.

hoy más que nunca

estoy orgulloso de ella.

claudio: ¿no te molesta

lo que hizo tu mamá?

damián: te voy a decir

lo que me molesta, claudio,

me molesta que, después

de todo lo que tú le dijiste,

sintiera tanta culpa

que no me quisiera ver.

te lo confieso,

ella no quería saber

nada de la vida,

no quería saber nada

de nosotros.

y yo fui el que lo pudo evitar,

¿y sabes por qué lo hice?

porque lo que ella le escribió

en esa carta a mi padre,

¡es lo menos que él se merecía!

te lo repito,

hoy más que nunca

estoy orgulloso de ella.

[música]

federico: dany.

[chista]

ven.

daniel: ¿qué pasó, don fede?

espéreme, espéreme.

es que ando bien ocupado.

federico: dany,

atiende a la gente

que está pasando,

¿no te das cuenta

que estamos tú y yo solos aquí

y que toño no está?

daniel: no, sí me doy cuenta--

me estoy volviendo yo loco

con toda la gente

que tengo que atender.

gustavo: pero ese es tu trabajo,

dany, atender a la gente,

no estar haciéndome

las citas médicas

que no te pedí.

daniel: a ver, don fede,

es que sus desmayos

de embarazada no son normales.

federico: ay, por favor,

es el estrés.

estoy estresado.

atender los clientes,

atender el restaurante,

atender, hacer las compras,

mucho gasto, mucho dinero,

no, no.

daniel: ah, pues, si ese

es el problema,

pues, aquí está, mire, ándele.

federico: ¿de dónde sacaste

este dinero?

daniel: mire, don fede,

si no lo va a hacer por usted,

por lo menos, hágalo

por la solcito, que de verdad

se preocupa por usted mucho.

pues le mandó ese dinero

para que se atienda.

federico: ¿solcito te dio

este dinero?

¿solcito?

daniel: sí.

federico: ¿ella preocupada

por mí?

daniel: ajá.

federico: es tan buena y...

y pensar que su restaurante

está completamente quebrado,

y ella te está dando

este dinero para mí.

daniel: sí, ¿ya ve?

federico: se lo voy a re--

daniel: ¡no, no!

federico: hay que devolverlo.

daniel: no, no, don fede,

don fede, es que ella me pidió

que usted no se enterara

que ella se lo mandaba,

me va a hacer quedar mal.

fabiana: ándale, paco,

échame la mano

con este pasaje, ¿sí?

ponte el cinto.

[celular]

ay, a ver.

¿toño?

ricardo: [suspira]

hola, fabiana, ¿cómo estás?

fabiana: [ríe]

muy bien, muy contenta

de escucharte.

ricardo: ¿y qué me cuentas?

¿hay alguna novedad?

fabiana: no, ¿por qué?

luis: faby, te enviaron esto.

y una tarjetita.

fabiana: ay, muchas gracias,

luis.

luis: te veo al rato.

fabiana: sí.

[ríe]

"para la mujer más increíble

que llenó de amor

mi mente y mi alma

cuando se vació mi memoria".

qué bonita dedicatoria, toño.

y la rosa está hermosa.

¿esa era la novedad

que tenía que recibir?

ricardo: bueno,

es un pequeño detalle

para decirte que te recuerdo

todo el día y--

y que no vayas a pensar

que te cancelé lo de la cita

por--por falta de interés.

al contrario,

me muero de ganas de verte.

fabiana: y yo también,

yo también.

si quieres, en la noche

puedes pasar por mi ventana

o yo puedo pasar por la tuya.

ricardo: no, no vayas a tocar

en casa de to--

no vayas a tocar en mi casa.

por favor, no vayas

a tocar en mi ventana.

ya te había dicho que prefiero

que nos veamos lejos,

lejos de--de todos.

fabiana: bueno, si lo dices

por mi mamá, ella ya está

más relajada, y con mi papá

nunca has tenido

ningún problema.

ricardo: no, no, no,

no lo digo por eso,

lo digo porque...

bueno, después te cuento.

por ahora, por favor,

no te acerques a mi casa y--

y ya después yo hablaré

con tus padres.

solamente tengo que recuperar

mi vida.

fabiana: ya, ya me contaron

que volviste al trabajo

con don fede.

no desperdicies

esas oportunidades, toño,

tienes que dejar de soñar

que vas a ser rico

sin tener ningún esfuerzo.

ricardo: [suspira]

claro.

así debió ser siempre.

oye, ¿te parece

si vamos a cenar?

fabiana: me encantaría.

pero hoy no puedo,

tengo que hacer

algo muy importante.

ricardo: ¿por qué? ¿vas a salir

con alguien?

fabiana: no te pongas celoso.

es algo muy importante

que tengo que hacer,

mañana en la cena te cuento,

te va a dar mucho gusto.

ricardo: [suspira]

contigo siempre

es un gusto todo, fabiana.

eres la mujer más clara

y honesta que conozco.

como tú no hay nadie.

fabiana: ay, toño.

oye,

eh, ya te tengo que colgar.

ricardo: ¿por qué?

fabiana: y porque tenemos

que rascarle al cheque, toño,

no sé en qué mundo vives.

ricardo: en uno muy diferente

al tuyo, fabiana,

y desde aquí te amo.

fabiana: yo también te amo,

adiós.

[teléfono]

¿sitio de taxi la liebre?

ricardo: [suspira]

bacalao: ¿qué era

lo que le querías contar

a tu hermana?

toño: nada, pues,

nomás que tomé el lugar

de mi gemelo.

bacalao: ¿nada más?

¿que estás menso o qué te pasa,

hijo?

¿no te acuerdas

que lo que quiere tu hermano

es meterte al botellón

si abres el hocico?

toño: sí, pero no le conté

a renata

más de lo que ella sabe.

bacalao: no, pues a ella

ni por aquí le pasa

que el otro es tu hermano.

toño: y también de ella.

por eso creo que merece

saber la verdad.

bacalao: a ver, hijo,

ya no hagas más historias,

no tires más rollos.

de verdad mira,

por esta que no quiero

verte en el bote.

toño: ahora resulta

que te preocupo mucho, ¿no?

bacalao: claro.

eres mi cachorro,

eres mi hijo, ¿eh?

mira, mañana ya que estés

más tranquilo,

le dices allá a la reny

que inventaste todo este rollo

porque andabas chipilón.

toño: fui a ver a mi chula.

bacalao: ¿qué dices?

toño: sí, sí,

que fui a ver a mi chula

porque ya no puedo vivir

sin ella, ¿sí?

yo la amo y ella me ama a mí.

a toño, ¿eh?

no a ricardo, me ama a mí.

bacalao: ya habíamos hablado

de esto, hijo, ¿eh?

esa niña está acostumbrada

a un cuate que tenga el billete

y le cumpla cualquier capricho,

a eso está acostumbrada,

no a un muerto de hambre

como tú.

toño: no, hombre, pues,

muchas gracias,

qué bueno que me quieres, ¿eh?

además, yo no iba a permitir

que ricardo se pase de lanza

con ella, ¿eh?

porque ella es mi mujer.

bacalao: pues, te aguantas

las ganas.

en serio, mi toño,

te van a meter al bote,

en serio, mira,

estás jugando con fuego

y, honestamente,

no tienes tipo de bombero.

dale gracias a dios

de que estás fuera del tambo.

aléjate de la cara de vainilla

y de tu clon.

te lo digo por tu bien,

hijo, ¿eh?

por tu bien.

toño: ¿por tu bien o por el mío?

porque no nos hagamos,

aquí la única persona

que merece estar en la cárcel

eres tú.

tú eres el único

que nos ha desgraciado

a todos la vida.

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