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Como Tú No Hay 2 Capítulo 39

19 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

oriana: qué ocurrencias

de ricardo de irse así.

claudio: ni para qué pedirnos

permiso en algo tan urgente.

yo en su lugar

habría hecho lo mismo.

oriana: a ver si no empieza

ahora con sus ataques

y sus locuras.

esto que hizo

es solo el principio, vas a ver.

claudio: mi hijo está

mejor que nunca.

yo lo veo más relajado.

y dejó de medicarse.

oriana: sí, y lo hizo

sin supervisión médica.

así que a mí no me extrañaría

que esta personalidad

que trae tan relajada

sea el principio de su locura.

claudio: estás exagerando.

oriana: ¿ah, sí?

claudio: yo, la verdad,

lo prefiero como está ahora.

él es todo alegría

y nos hemos acercado más

como padre e hijo.

oriana: ah, qué bien.

allá tú, después no digas

que no te lo advertí.

¿verdad, cosita?

voy a llevarla a cenar.

se le abre el apetito

cuando me siente nerviosa.

y tú siempre esperando turno,

¿no, dora?

dora, la invasora.

claudio: necesitamos hablar,

dora.

dora: ¿es sobre ricardo?

claudio: sí.

bacalao: tienes que decirle

a mi vieja luz maría

que andas buscando ahí

una chava como de unos 20 años,

que se llama nora, abusado.

amigo: ¿para qué quieres

que le eche ese choro

a tu vieja?

bacalao: pues porque se anda

metiendo ahí en asuntos

que no le interesan.

amigo: ah, no, no,

si es por eso ya sabes

que yo soy perro fiel ladrador

desde que estábamos en el tambo.

bacalao: ya rugiste.

pues cómo no va a ser--

[llaman a la puerta]

órale.

métete al baño,

no vaya a ser la tira, órale.

voy.

si buscas a renata no está.

anda en una despedida

de soltera.

allá en el burro loco.

ándale, que te vaya bien.

claudio: cuando mencionó

que comprar un niño

sería la peor vileza,

no sabía ni dónde esconderme.

dora: si le sirve de consuelo,

aquí el único

que se sintió mal

no nada más fue usted.

recuerde que esta culpa

la compartimos entre los dos.

claudio: no sé qué haría sin ti,

dora.

dora: bueno pues,

tenemos que confiar

en que la verdad

no va a salir a la luz

y que ricardo no se va a enterar

absolutamente de nada

de lo que hicimos.

claudio: en todo caso,

me echaría yo toda la culpa.

tú no mereces su rencor.

dora: si saliera a la luz

la verdad,

ya no podríamos mentir,

pero la culpa

esa siempre se va a quedar ahí.

[música]

renata: ¿tú qué haces aquí?

valeria: perdón por venir

a molestarte,

pero tu papá me dijo

que podrías estar aquí.

ando buscando a luis.

no sé si sabes algo de él.

renata: ¿yo por qué voy a saber

de luis?

hace mucho que no tengo

nada que ver con él.

si crees que estamos en contacto

estás muy equivocada.

valeria: no, no es que yo crea

que están hablando

a mis espaldas.

renata: entonces ¿qué?

no te entiendo.

valeria: a ver, tú lo conoces

mejor que yo y sabes

dónde se puede refugiar

cuando está mal.

renata: ¿está mal?

¿qué le pasó?

valeria: nada grave.

bueno, es difícil de explicar.

renata: dime si le pasó algo.

valeria: no, no le pasó nada.

es que tuvimos un pleito

y se fue del depa mal.

renata: ¿y ya?

entonces, ¿tú crees

que soy la persona ideal

para que vengas a llorar?

[murmullo]

renata: ahí está.

te dije.

aquí lo íbamos a encontrar.

valeria: sí, yo sabía

que tú lo ibas a encontrar

más rápido.

renata: eh, luis.

¿te echas una mesa con nosotras?

adán: pa, solo me voy a llevar

estos libros porque ya que renté

algo más grande me llevo

todo lo demás, ¿no?

edgar: esta siempre

va a ser tu casa.

oye.

adán.

lo que sí quiero darte, hijo,

es un consejo.

no vuelvas a acercarte

al bacalao.

prométemelo.

y mucho menos

cuando estés triste.

félix es una persona

que va a hacer todo lo posible

por manipularte

y hacerte creer

que eres su amigo.

adán: ¿y por qué lo dices?

¿eso te pasó a ti?

edgar: sí, eso me pasó a mí.

ya ves lo que pasó, ¿no?

no quiero que tú y tina

repitan la misma historia

que pasamos tu mamá y yo.

adán: no, no te preocupes, pa.

eso no va a pasar.

edgar: está bueno, hijo.

confío en tu palabra.

bueno, apúrale,

¿no vas a acompañar a tu mujer

al trabajo?

adán: no.

tina no trabaja hoy.

hoy es noche de chicas

en el burro loco.

ya ves que es la despedida

de luna.

pues ahí se van a juntar,

que porque va a ir

un mago muy bueno.

edgar: ah, un mago muy bueno.

ya me imagino qué clase de mago.

presentador: con ustedes,

el increíble, el único,

el mago sabrosón.

[vítores]

luna: ¿quién es?

estrella: vengan, vamos, vamos.

[grita]

sol: no, no, no.

si no quiere que no vaya.

estrella: pues entonces voy yo.

luna: no, pero tú no te casas

y vas tú, me voy a casar yo.

estrella: pues entonces ve.

está bien guapo.

[vítores]

todas: ¡luna! ¡luna!

sol: no, no, no.

esto no está bien.

todos: [vitorean]

sol: ¿luna?

¿lunita?

renata: [gime]

ay, espérate.

luis: oye, no te vayas.

tráete unas chelas allá

del refri.

valeria: ya estuvo bien, luis.

ya no vas a tomar más, ¿ok?

te voy a hacer un café.

¿tú quieres un café?

renata: no, gracias.

luis: oye, ren, ven

y siéntate aquí.

renata: no, luis.

sabes qué, creo que ya me voy.

valeria: a ver, si te vas,

yo te pido el taxi

y yo te lo pago.

de verdad gracias.

luis: a ver, pues claro

que se lo vas a pagar tú.

si aquí lo que sobra es lana,

¿no?

sácale, enséñale la chequera

y los billetes, sácale.

renata: ¡luis, ya!

siéntate.

estás borracho

y estás diciendo puras burradas.

luis: ¿de cuándo acá

te molesta que me ponga

unas cuantas copas encima?

¿qué no eres el amor de mi vida?

renata: la verdad es que luis

es bien orgulloso.

pero no me quiero ni imaginar

la reacción que tuvo

cuando le dijiste

se fuera de viaje contigo.

valeria: imagínate

la reacción que yo tuve.

renata: o sea, va, está chido,

pero la neta, mana,

tú no eres ese tipo de chavas

como para andar con un chico

así de barrio, que apenas tiene

para sacar la raya y el bus,

para que te lleve unos tacos.

valeria: reni, reni,

te lo juro que a mí

no me importa cuánto gana luis,

en qué trabaja, nada de eso.

me preocuparía

si estuviera robando, eso sí.

renata: ah, no, eso sí no.

no, aunque no tenga

la vida resuelta como tú,

pero robar no.

valeria: ¿quién te dijo

que yo tengo la vida resuelta?

a ver, todo el mundo piensa

que porque tengo dinero,

que ni siquiera es mío,

todo es mi padrastro.

renata: bueno, pero te salpica.

valeria: bueno, pero eso

no compra la felicidad.

no es como que entras

a un almacén,

dame dos pares de zapatos,

hola, qué feliz soy.

no, reni, eso no es así.

ojalá fuera así.

salud.

sol: no llegó a dormir.

mariana: bueno, ya.

¿por qué no vamos al mercado?

igual y se fue directo

para allá.

sol: ¿directo de dónde?

no llegó a la casa.

seguramente ese mago

que la secuestró

es uno de esos psicópatas.

estrella: ¿cómo crees?

qué exagerada eres, hermana.

de veras relájate.

¡guau!

renata: pues fíjate

que la nueva novia de luis,

la valeria, me buscó

para que la ayudara

a buscar a luis,

que porque se le salió

del departamento.

luz: ¿se le salió?

ni que fuera perro chihuahua.

pero y ¿entonces?

¿qué te andas metiendo tú ahí?

renata: pues me preocupé por él.

nomás quería saber

que estaba bien.

luz: pero ¿está bien?

renata: pues bien idiota.

luz: [ríe] eso sí, mi hija.

renata: pues no sé.

lo que sí es que le vi la carita

a la chava esta

y se veía triste.

me dio--sentí feo

de verla tan triste.

oriana: ay, mi cosita.

solo contigo me puedo desahogar.

la idea de que mi hija

se vaya lejos

me da mucha tristeza.

no quiero, ni puedo,

tenerla lejos.

claro, eso me va a costar

perder a claudio.

y me aterra mucho la idea

de separarme de él, cosita.

porque he descubierto

que lo amo de verdad.

y ni modo,

voy a tener que aceptar

que me sigan llamando

"la amante"

en su círculo social.

¿por qué siempre

tengo que escoger, cosita?

¿por qué?

pero, sin duda,

primero está mi hija.

primero que todos.

la amo tanto.

adán: fui a dos citas, pero--

ay, perdón, en ninguna

conseguí trabajo.

edgar: ¿y qué te dijeron

en la empresa donde estabas

haciendo las prácticas?

adán: pues que era bueno,

pero que no podían lidiar

con problemas por mi religión.

ya sabes, gente que se burla

sin saber, sin lograr primero

entender las cosas.

edgar: bueno, a ver, hijo,

no pierdas la calma, paciencia,

tranquilo.

ya saldrá.

adán: es que mira,

lo que me pesa es que tina

está llevando

todos los gastos de la casa.

yo necesito ganar dinero, papá.

edgar: déjame ayudarte,

por favor, hijo.

adán: no, no, no.

a ver, papá, no vine

a que me des dinero.

yo todavía tengo un poco.

solo--solo vine a contarte

mis cosas.

edgar: y te lo agradezco, hijo.

agradezco la confianza.

espero que entiendas entonces

que no te puedo volver

a dar trabajo aquí.

te pagarían muy poco, hijo.

y si a eso le sumamos

que no quiero

que estés cerca de tu madre...

adán: con que me escuches

me ayudas mucho.

nunca pensé que la vida

lejos de la casa

sería tan complicada.

tengo que tener un ingreso fijo

a como dé lugar, pa.

luz: mariana.

mariana: germán no está.

luz: no estoy buscando a germán.

te estoy buscando a ti.

ya sé que fuiste muy clara,

que no quieres hablar conmigo.

pero lo que traigo es muy serio

y ya no me aguanto,

te lo tengo que decir.

mariana: bueno, usted dirá.

luz: estoy muy preocupada

por germán.

mariana: no, pues preocúpese

mejor por su marido.

luz: es de mi marido

de quien te estoy hablando.

es por félix.

mariana: ¿qué tiene que ver

félix aquí?

luz: necesito que evites

que germán haga una estupidez.

mariana: pero ¿qué estupidez?

¿qué le dijo?

luz: no lo escuché.

quedaron de verse el sábado

en el parque para pelearse.

[música]

[música]

sol: de veras te pasas.

aparte, tuve que cocinar todo.

¿qué no te das cuenta

de que la gente viene aquí

porque le gusta tu sazón?

estrella, vete a asomar,

a ver si ya llegó.

estrella: no, pues no hay nadie.

sol: es que no entiendo

qué está pasando.

¿de plano, de plano

no les gusta mi sazón?

luna: [resopla]

estrella: oye, hermana.

luna: ¿qué?

estrella: a la sol y a murillo

le puedes hacer

tus cuentos chinos,

pero a mí no.

dime la neta.

germán: mira, hermosa,

lo que traje.

¿tienes hambre?

mariana: no, no tengo hambre.

germán: ¿qué tienes?

mariana: pues es que ya me dijo

luchita todo.

germán: ¿qué te dijo?

mariana: me dijo que tú

y el bacalao se van a ver

en unos días para pelearse.

germán: no le hagas caso

a luz maría, hombre.

pues está exagerando.

mariana: germán, mira,

yo te quiero mucho

y toda la cosa,

pero si vas a seguir poniendo

en riesgo tu vida por ella,

pues entonces ya terminamos.

germán: ¿sabes qué?

no quiero discutir.

fabiana: todavía no sé

si fue buena idea venir aquí

a comer contigo, la verdad.

damián: por favor, fabiana.

ni buena, ni mala, no pasa nada.

por dios, solamente somos

dos amigos.

claudio: damián.

damián: claudio.

¿qué hay?

fabiana: ¿quiénes son ellos?

damián: ah, bueno,

ella es mi mamá

y él es mi padrastro.

te los voy a presentar, ven.

fabiana: sí, sí.

damián: llegamos aquí ahorita.

claudio: esta sí una sorpresa.

¿se quieren sentar con nosotros?

sería un placer.

damián: no, no, no.

no se trata de molestar.

claudio: no, no digas eso,

por favor, y, bueno,

¿qué, no nos vas a presentar?

damián: de eso sí se trata.

bueno, fabiana, ellos son,

pues, mis papás.

mis padres, sí.

claudio: en mi caso,

casi un padre.

fabiana: mucho gusto.

claudio: mucho gusto.

damián: fabiana, ma.

oriana: ¿fabiana?

fabiana: mucho gusto, señora.

oriana: qué nombre

tan ordinario.

esto es el colmo, damián.

¿me puedes explicar

desde cuándo sales

con muchachitas como esta?

porque yo no estaba enterada.

ricardo: encontré un tipo

igualito a mí.

estoy seguro

de que en algún lugar

de esta ciudad hay alguien

viviendo mi vida.

luz: amor, te lo estás

imaginando.

ricardo: no, de verdad,

no me lo estoy imaginando.

yo lo vi con mis propios ojos.

o sea, no es que se pareciera

a mí, era idéntico.

era como si fuera mi gemelo.

a ver, necesito hacerles

una pregunta a los dos.

aparte de renata,

¿tengo otro hermano?

a ver, yo no estoy loco.

y así como ustedes

no me quieren ayudar,

yo voy a descubrir

toda la verdad.

y también les voy a demostrar

que ustedes no son mis padres.

luz: lo único que me vino

a la mente fue tu imagen

cargando el bebé

y llevándotelo.

bacalao: ¿y eso por qué?

luz: porque nunca me dejaste

verlo.

¿estará vivo ese bebé?

¿estás seguro

de que enterraste a pablito?

bacalao: vaya, hombre.

hasta que te dejas ver

por tu propia casa.

pues ¿a qué hora llegaron?

luz: ni tan tarde,

pero tú ya estabas ahogado

de borracho.

bacalao: es que no me sentía

bien, me eché unos tragos

para relajarme.

pero seguramente

te has de haber quedado

con ganas de tu león, ¿no?

y mira, ¿por qué

no aprovechamos?

aquí está tu torero.

mira, bañadito y perfumado.

¿qué dice, mi reina?

luz: no te me acerques.

yo tengo otras cosas

en la mente.

en toño, por ejemplo.

bacalao: y dale cuerda

con lo mismo, ¿no?

luz: mi hijo se ha cansado

de repetir

que él no es el mismo.

todo el tiempo me dice

que hay otro tipo

igualito a él allá afuera.

bacalao: ¿no entiendes

que tu hijo está deschavetado?

¿no?

luz: mi hijo no está loco.

no.

tú me has estado engañando

todo este tiempo.

tú me mentiste

porque pablito no murió.

tú no lo enterraste.

¿a quién le entregaste a pablo?

¿a la tal dora?

[música]

[música]

luz: no eran cuates.

eran gemelos.

¿y cómo iba a saber yo?

estaba muriéndome de fiebre

cuando nacieron.

por eso nunca me llevaste

a la tumba.

fue por eso que nunca me dejaste

cargarlo cuando te lo llevaste,

porque el niño estaba vivo.

bacalao: estás más loca

que tu retoño.

luz: no.

eso lo tiene que saber toño.

toño tiene que saber

que no está loco,

que sí tiene un hermano,

que no nació solo,

que tiene un hermano idéntico.

bacalao: ya deja de decir

tonterías o te voy a llevar

a terapia.

quítate esos fantasmas

de la cabeza.

luz: no.

ese niño está vivo.

es un hombre.

toño se cruzó con él.

lo miró.

bacalao: ¿por qué no le dices?

a ver si le da el tramaft

y se queda loco ya para siempre?

¿eso es lo que quieres?

luz: le tengo que decir

la verdad a toño.

bacalao: te voy a advertir

una cosa.

si le dices algo de su carnal,

la única perjudicada

vas a ser tú.

¿con qué cuento le vas a salir

que regalaste a su hermanito?

luz: ¿yo?

yo no lo regalé.

yo ni sabía.

me engañaste, me mentiste.

bacalao: esa es tu versión.

falta la mía.

luz: félix.

bacalao: ¿qué creas que piense?

¿que una madre

que fue regalando

a su recién nacido?

¿sabes qué va a ser lo peor?

que no va a querer

volver a verte nunca.

damián: te exijo, mamá,

que en este mismo instante

te disculpes con fabiana.

claudio: damián tiene razón,

oriana.

no sé por qué dijiste eso,

pero lo mínimo que puedes hacer

es ofrecerle una disculpa.

te estamos esperando.

oriana: yo no entiendo

por qué tanto escándalo,

la verdad.

tampoco he dicho una mentira.

¿o sí?

fabiana: me voy.

damián: a ver, no, no.

permíteme, fabiana.

nos vamos.

oriana: a ver, damián,

tampoco tienes que ser

tan trágico, ¿no?

todo el mundo sabe

que tú no tomas en serio

a este tipo de señoritas.

yo lo único que te estoy

pidiendo es que seas más--

no sé, más discreto.

damián: a ver, fabiana, no.

escúchame bien, mamá.

yo te he dicho lo importante

que es para mí fabiana.

si tú no lo aceptas a ella,

me rechazas a mí.

con permiso, claudio.

buen provecho.

oriana: siéntate, por favor.

luz: pablo está vivo.

¿a quién se lo diste?

¿por qué regalaste a mi hijo?

¿a quién se lo diste?

¿a la tal dora?

[llaman a la puerta]

bacalao: voy, voy.

amigo: ese es mi bacalao.

qué gusto verte otra vez.

bacalao: ¿qué pasó,

mi cara de perro?

¿cuándo te soltaron?

pásale.

amigo: oye, tienes que ayudarme

a encontrar a esa nora,

esa infeliz que me metió

al bote.

bacalao: mira,

qué bueno que llegaste.

mira, déjame presentarte aquí

a mi peor es nada.

es el cara de perro.

amigo: señito, a sus pies.

bacalao: hazme un favor,

hermano.

platícale un poquito

de lo que hablábamos ayer

por teléfono,

porque aquí la gacela

ya hizo toda su telenovela.

amigo: pues que la andamos

buscando porque es

una oportunista esa chavita.

está jovencita

y me puso el dedo.

luz: ¿el qué?

¿cómo?

bacalao: así se dice

cuando te delatan

ante las fuerzas policiacas

de la nación.

amigo: la tal nora, señito,

primero me aseguró,

después, pues, investigó,

me sacó la sopa

de mis negocitos.

y luego, pues, estaba coludida

con la ley.

bacalao: ¿ya ves cómo

no te estaba mintiendo?

espérame, mi carita de perro.

mira, acá te tenía separado

algo, no pensé que fueras

a llegar tan temprano.

mira, hermano.

para que la disfrutes, gallo.

amigo: ey, bacalao.

están chidas.

oigan, lo que sí,

ahora sí ya me prometí

que no me voy a volver

a enredar con chavitas

que tengan las edades

de mis hijas.

es que esas sí son gachas.

bacalao: ahí te busco, hermano.

que te vaya bien.

amigo: adiós, señito.

bacalao: gracias.

¿ya ves cómo no te mentí?

sí me crees, ¿verdad?

luz: pues es que ya

con tantos líos que traes

estoy como medio confundida.

bacalao: pues entonces

ya no digas estupideces.

acuérdese de que calladita

se ve más bonita.

amelia: buenas.

como supuse que no querías

comer, pues no te traje nada.

edgar: amelia,

por vida de dios,

¿podríamos hacer una tregua?

estoy gastando mucho dinero

en comprar comida

todos los días.

es un dinero extra

que no tenemos.

amelia: pues solo que quieras

de mi comida que está

harto condimentada.

edgar: sí.

por favor, sí quiero.

gracias, te lo voy a agradecer.

amelia: milagro.

la flama divina

multiplicó la comida.

edgar: bendito milagro.

amelia: dale las gracias

a la flama.

edgar: gracias, flama.

gracias, flama.

amelia: ¿y adán?

edgar: ¿y los cubiertos?

amelia: aquí están, hombre.

aquí están.

ten.

¿dónde está adán?

edgar: adán ya no trabaja aquí.

vida nueva, trabajo nuevo,

mujer.

amelia: pero ¿cómo?

¿consiguió otro trabajo?

edgar: no.

pero le está echando ganas.

ahorita está sintiendo

lo que es ganarse la vida

con el sudor de su frente.

amelia: es un castigo

de la flama divina

por haberse ido

con la lombriz de agua puerca.

edgar: deja de decir esas cosas,

mujer, lo que le pasa a adán

le pasa a todo el mundo.

¿por qué no le pides

a la flama divina

que ayude a tu hijo,

que le dé trabajo,

que lo ayude a moverse?

eso es lo que deberías estar

pensando, pidiéndole

a la tal flama divina.

damián: venías muy callada

y yo sé por qué es.

oye.

por favor, no hagas caso

de lo que dijo mi mamá.

no dejes que te afecte, ¿sí?

fabiana: es que tal vez

tiene razón.

damián: ¿por qué?

fabiana: tú y yo somos

de mundos muy diferentes.

damián: no, a ver,

permíteme tantito.

es algo que a mí no me importa

en lo más mínimo.

y quiero que sepas

que todo lo que dije

lo dije de corazón, es verdad.

fabiana: y lo sé.

lo sé, pero fue horrible.

sí, sentí horrible estar ahí

y que me hablara así,

de esa forma

y todas las cosas que me dijo.

nunca me habían hablado así.

damián: sí, pero no dejes

que afecte esta cita.

yo te prometí que vamos

a tratar de pasarla muy bien.

déjame intentarlo, ¿sí?

fabiana: gracias.

damián: ¿de qué?

fabiana: gracias por defenderme

de tu mamá.

damián: [chista]

no, no tienes nada

que agradecer.

lo dije porque no--

no podía permitir que hirieran

a una mujer buena,

sencilla como tú y--

y menos si es alguien

con la que me veo

perfectamente casado.

[música]

[música]

fabiana: damián, ¿estás

hablando en serio?

damián: ¿qué?

¿lo que te acabo de decir?

fabiana: sí.

damián: ¿tú qué crees?

fabiana: bueno, no sé,

es que no quisiera

que me lo dijeras

si realmente no--

damián: no es en serio.

fabiana: ajá.

damián: ¿verdad?

te voy a explicar.

es muy fácil

imaginarse casado contigo,

fabiana.

y si algún día

tú lo llegaras a consi--

no digo hoy, ni mañana,

pero si lo llegaras

a considerar,

yo estoy casi seguro

de que podría ser

el hombre más feliz del mundo.

fabiana: bueno, pues vine

a comer, ¿no?

damián: ¿comes?

fabiana: sí.

damián: ay, fabiana orozco,

déjame ver qué te puedo ofrecer.

permíteme tantito.

tengo por este lado.

uh, está lleno, mira.

tengo--

tengo una pasta deliciosa.

también tengo--

magnífico, una pasta.

fabiana: pues la pasta deliciosa

está perfecto.

damián: excelente decisión.

permíteme atenderte,

fabiana orozco.

esto te va a encantar,

vas a ver qué clase de chef

soy yo.

amelia: [tararea]

edgar: ¿qué pasó, qué pasó?

¿a dónde, a dónde?

a ver, ¿qué haces, qué haces?

amelia: pues ver mi telenovela.

edgar: no sé si ya te diste

cuenta.

la televisión tiene mi etiqueta.

amelia: sí, pero el control

es mío.

como en todo.

edgar: ah, ¿sí?

pues quédate con tu control,

que yo puedo encender

la televisión a la antigüita.

amelia: no, oye, no me hagas

eso, edgar.

hoy roberto wenceslao

se reconcilia con maría maría.

por fa.

edgar: bueno, no lo sé.

podríamos negociar

algún trueque, no sé,

¿qué se te ocurre?

¿qué podrías ofrecerme

a cambio?

amelia: híjole, mano, de veras.

¿qué quieres por la tele?

¿mi silencio

a cambio de la televisión?

edgar: ahora sí, señora,

la televisión es toda suya.

amelia: ¿y qué ibas a ver

en la tele?

edgar: pues ¿qué más?

lo de siempre, la telenovela,

¿no?

[gime]

mi espaldita.

fabiana: oye, pa.

¿y hasta cuándo van a seguir

con la guerra de las etiquetas?

edgar: no voy a doblar

las manitas, hija.

voy a seguirle el juego

hasta que reaccione.

mira, ahí viene.

el amor de mi vida,

la mujer más bella,

la flor más delicada.

amelia: ¿no han visto

mi pomada para los callos?

edgar: ¿la del frasquito rojo?

amelia: sí, ¿la viste?

edgar: no.

amelia: estoy segura

de que estaba por aquí.

edgar: mira nada más.

fabiana: pues tal vez

si la buscas la encuentras.

edgar: ¿la pomada

para los callos?

fabiana: ay, no.

a mi mamá.

edgar: pues no tengo

ninguna excusa, hija,

para acercarme a ella.

fabiana: bueno, ahorita

yo te voy a ayudar.

edgar: ¿cómo?

¿qué haces?

amelia: estoy segura

de que la dejé por aquí.

fabiana: ay, mamá, a lo mejor

está ahí en el mueble ese.

amelia: ¿en cuál mueble?

ya busqué.

ah, ya ni modo.

edgar: alto ahí.

amelia.

usted tiene algo

que me pertenece.

amelia: [gime]

¿qué?

espérate.

no, espérate.

daniel: ya regresé de veracruz.

federico: ¿y ganaron?

daniel: no.

¿puedo agarrar un dulcecito?

todas: ¡no!

daniel: ah, mira cómo se ponen.

federico: ¿qué pasó?

¿perdieron?

daniel: no.

¿un pastelito sí?

todas: ¡que no!

daniel: ah, chale.

cómo son de envidiosas.

federico: ¿y qué pasó?

daniel: nada, pues no jugamos.

se canceló el torneo

por culpa de un patrocinador,

pero ya luego le cuento.

ahorita como no me--

bueno, una lunetita--

todos: ¡no!

daniel: ah, no me quieren dar

uno de esos, yo me voy a buscar

a la estrellita.

luz: no, espérame tantito.

oye, ¿mi hijo no viene contigo?

daniel: este, no,

se quedó en tierras jarochas.

luz: ¿cómo, por qué?

¿está bien?

daniel: no, pues ahora sí

que bien o mal

¿con respecto a qué, no?

pues anda bien,

o sea, físicamente pues sí,

pues respira,

pero si se refiere

a lo de la azotea,

pues no, la verdad,

todavía ni el agua al tinaco.

renata: ¿por qué, qué pasó?

daniel: pues estando allá

dijo que quería a un pueblo,

a ver, este, si tenía

más familia.

inclusive hasta hermanos,

figúrese que quería recordar

cuando estaba chiquito ahí.

luz: no, hombre.

de eso ni se va a acordar

ahora sí porque cuando

me lo traje para acá

estaba de este tamañito.

daniel: lo que yo le dije,

pero ya ves como es bien necio.

entonces, dijo que se quería

quedar y yo como su amigo,

pues, te acompaño, ¿no?

pero ya cuando le dije

que se tardó mucho,

le dije que no puedo dejar

solo a don fede aquí

con la molelería.

pues dije: "¿sabes qué, carnal?

ya me voy".

y lo peor fue cuando, pues,

ya dijo que iba a rascar

hasta el fondo

para encontrar la verdad.

ahí sí le dije: "no, compadre,

yo estoy bien malo de mis uñas.

yo creo que ya mejor

me regreso".

y ya, pues me regresé.

bueno, con su permiso.

amelia: los vasos son míos.

edgar: [gime]

amelia: y que te quede

bien clarito,

que lo que pasó anoche

fue un abuso de tu parte.

edgar: pues a mí me pareció

que estabas muy de acuerdo.

amelia: por los rayos

de la flama,

¿cómo pude perder la cabeza?

la bata.

el camisón.

y todo.

eres maligno, edgar.

no sé cómo pude caer

en tus brazos y en tus--

me arrepiento,

soy la peor del mundo.

edgar: por favor, mujer,

no exageres.

ni que fuera un desconocido.

por favor, amelia.

amelia: no.

estaba así como poseído

por un ente lujurioso.

no.

que me perdone la flama divina.

fue un error.

pero que te quede bien claro

que de ahora en adelante

etiqueta que se pegue

sin querer,

etiqueta que no cuenta.

es la nueva regla, ¿entendido?

edgar: sí, entendido.

fabiana: ¿qué, usted qué hace

aquí?

¿quiere que le pida un taxi

o qué?

oriana: tengo muchos coches

y me trajo mi chófer,

así que vamos al grano, ¿sí?

sé perfectamente

lo que las muchachitas como tú

buscan en un hombre

como mi hijo.

es mejorar económicamente.

así que he decidido

acelerar el proceso.

¿cuánto quieres

para que dejes a damián en paz?

fabiana: ¿qué?

¿qué me está pidiendo?

oriana: no es una telenovela,

mi vida.

es la vida real.

así que ahórrate esa carita

de mosquita muerta espantada,

porque te prometo

que voy a ser muy generosa

desde el principio.

dime una cifra y listo.

fabiana: no, no, no, señora.

usted se está equivocando

conmigo, yo no le voy a aceptar

un peso, ¿me escuchó?

si damián me quiere dejar

de ver, perfecto,

lo dejo de ver, lo dejo en paz,

pero gratis.

oriana: piénsalo muy bien,

porque esto no se da

todos los días.

no seas tonta.

¿sabes lo que significa

renunciar a una cantidad

de dinero que te cae del cielo?

dinero que además...

te urge.

fabiana: mire, señora,

lárguese de aquí,

sino ellos dos

se la van a llevar de aquí.

oriana: piénsalo.

[música]

bacalao: ¿qué, tembló?

¿pues qué haces aquí

tan temprano?

luz: vengo a preparar

unos dulces

para la boda de luna.

bacalao: ah.

luz: y a hablar contigo.

bacalao: sí, yo también.

el cachorro llega hoy.

y no quiero que empieces

con que oye, tienes un hermanito

porque aplicamos el correctivo.

luz: pues no va a hacer falta,

fíjate.

le comentó a daniel

que quería ir a averiguar

cosas sobre la familia.

y se jaló para mi pueblo.

bacalao: lo bueno es que ahí,

pues, no puede averiguar nada.

pues ahí tres vacas extraviadas

y cuatro sones de marimba.

luz: a mucha honra, eh.

pues se va a encontrar

a socorrito.

ella sí es testigo

de que yo parí dos niños.

uno de ellos

el que me desapareciste.

bacalao: no, pues socorrito

no le va a decir nada.

luz: ¿por qué?

bacalao: pues porque ya anda

de minera.

luz: ¿cómo que de minera?

bacalao: pues que ya se murió,

hombre.

luz: ¿cómo sabes eso?

bacalao: yo tengo amigos

en todos lados y contactos,

y tu pueblucho

no iba a ser la excepción, ¿no?

luz: pues habrá algún familiar

de doña socorrito,

que está enterado.

bacalao: no, no creo.

ahora que me acuerdo,

pues no, no levanté

ni el acta de defunción

de nuestro niño.

luz: ¿o sea que ni siquiera

acta de defunción?

eres un mendigo.

bacalao: a ver, a ver,

cálmate, hombre.

ya no te hagas más bolas, ¿no?

si no existió en la legalidad,

pues haz de cuenta

que no lo pariste y ya.

¿cuál es la bronca?

luz: eres un hijo de la--

bacalao: oye, ¿qué palabrotas

son esas?

luz: no, y me imagino

unas peores cuando te veo

a la cara, fíjate.

nomás que me las trago todas

porque--porque mi madre

me educó a ser una dama,

aunque sea pobrecita, fíjate.

eso sí, tú ni a madres llegas,

¿verdad?

bacalao: órale, exclamó

la doncella, ¿no?

mira nada más.

y eso que dices que tienes

sangre inglesa, eh.

qué bárbara,

qué fina me saliste.

fabiana: [gime]

damián: ¿qué?

fabiana: damián,

¿qué estás haciendo?

damián: ven, ya.

sí, perdóname por no avisarte,

pero me tienes que entender.

de pronto surgió en mí

así como un impulso irresistible

por verte.

ya, fue demasiado, ¿verdad?

está bien.

ven, te voy a explicar.

tengo para ti una invitación

que yo sé que si la aceptas--

siéntate, siéntate.

no te vas a arrepentir jamás.

[teléfono]

fabiana: mariana.

mariana, échame la mano

con las llamadas, ¿sí?

mariana: claro, sí.

fabiana: bueno, ¿de qué trata?

damián: bueno, se van a juntar

este fin de semana mis amigos

para festejar

el cumpleaños de uno de ellos.

en cuernavaca.

fabiana: no, no, no me late.

damián: ¿por?

fabiana: porque no quiero

tener problemas con tu mamá.

damián: [ríe]

fabiana: estuvo aquí

y me ofreció dinero

para dejar de verte.

[portazo]

oriana: ¿qué pasa?

damián: ¿qué pasa?

¿es en serio?

no te bastó con el ridículo

que no hiciste pasar

ayer en el restaurante.

encima tenías que ir

a ofrecerle dinero a fabiana

para que se alejara de mí.

¿me vas a explicar por qué?

oriana: claro, primero

tranquilízate

y te lo voy a explicar.

es muy simple.

porque no soporto la idea

de que te hayas enamorado

de esa muerte de hambre.

por eso.

damián: ¿y a ti quién te dijo

que me enamoré de ella?

oriana: ah, ¿no estás enamorado?

damián: no.

oriana: bueno, para no estarlo

te veo bastante insistente.

hasta ya se te olvidó natalia.

damián: no, y se me va a olvidar

cada vez más, y ¿sabes por qué?

porque no la aguanto

con su discurso

de madre frustrada,

que no suelta ese tema,

que quiera vivir así.

ya me cansó.

oriana: bueno, entonces ¿qué?

¿qué quieres?

¿a dónde quieres llegar

con esto?

damián: lo mío con fabiana

es un tema en el que quiero,

pues, satisfacer mi orgullo

de hombre.

oriana: ¿tu orgullo de hombre?

¿tanto se está resistiendo

la mosca muerta esa?

damián: ajá, sí.

sí, la verdad,

más que ninguna otra.

digo, a lo mejor es por eso

que se me apetece tanto.

oriana: fíjate que no,

que yo creo que ya caíste

en el jueguito ese que existe,

¿no?

el hacerse el difícil.

pero ten cuidado,

porque puedes perder la cabeza

y terminar enamorándote de ella.

no, te lo digo por experiencia.

eso pasa.

damián: no, a mí no me va

a pasar, ¿cómo crees?

oriana: eso pasa.

damián: no.

oriana: ¿puedo darte un consejo?

damián, mírame.

te voy a dar un consejo.

olvídate de esa muchacha.

trata de recuperar

el amor de natalia.

¿sí viste que se fue de viaje

con ricardo?

damián: [gime] ¿eso qué?

un viaje de lo más aburrido

que puede haber,

de lo menos romántico.

¿qué puede tener de interés

un viaje donde él no trae

otro propósito

más que embarazarla?

oriana: a mí lo que me preocupa

es algo porque natalia

tiene mucha convivencia

con ricardo

y en algún momento

igual puede caer redondita

y enamorarse de él.

eso puede pasar.

damián: [ríe] no.

no, eso no va a pasar.

oriana: ¿por qué?

damián: porque si algo tenemos

bajo control natalia y yo

es nuestra relación.

no me va a dejar.

yo sé por qué te lo digo.

sí.

estrella: no manches, pero--

pero ya ve qué horas son

y no sale.

luna: ya estoy lista.

estrella: ¡oh!

¡hermana!

luna: ¿cómo me veo?

estrella: te ves hermosa.

luna: ¿en serio?

qué bueno, a mí también.

¿qué te pasa, sol?

sol: ay, es que tú no sabes

lo que significa para mí

verte vestida así.

luna: pues ¿qué va a significar?

que me voy a casar, ¿no?

sol: no, no.

este vestido significa

algo muchísimo más grande.

es el fin de la maldición

de las morales.

¿no se dan cuenta?

mi mamacita,

que en paz descanse,

tiene que estar muy feliz

por nosotras.

luna: ay, sol.

sol: bueno, pero tienes razón.

cero lágrimas.

vámonos a derrochar emociones

y belleza.

luna: vámonos.

sol: vámonos al mercado.

estrella: tu vestido.

luna: que no se me vaya

a enmugrar.

ayúdame con la cola.

todas: [tararean marcha nupcial]

oriana: por dios,

ya nos tenían preocupados.

¿por qué se fueron así

sin avisar?

toño: pues es que--

pues nos recomendaron

a un doctor que es muy acá,

muy picudo.

un médico chino,

que nada más venía dos días

a puebla.

ahora sí que es una inminencia

para eso de embarazar

y ni modo de no aprovechar.

nada más iba a estar dos días

en puebla y, pues, fuimos.

claudio: ¿y qué les dijo

ese doctor?

natalia: que es definitivo.

no voy a poder tener hijos

nunca.

claudio: no, no.

nada es definitivo.

ustedes pueden--

oriana: además ahora

hay muchos métodos

que puedes usar, ¿no?

como rentar un vientre

o comprar un óvulo.

y no es difícil.

no es difícil.

toño: sí, lo mismo,

lo mismo nos dijo el doctor.

claro, de otra manera.

pero a mí no me parece justo.

la verdad, o sea, ¿que el niño

nomás tenga mi sangre

y no la de mi chula?

claudio: bueno, ¿entonces?

toño: pues son todos coludos

o todos rabones.

creo que vamos a adoptar.

oriana: ¿adoptar?

menos mal que tú no eres

adoptada, mi amor.

tú sí eres mi hija,

¿verdad, bebé?

cosita.

niño: ya llegaron los novios.

ya llegaron los novios.

[vítores]

todos: ¡vivan los novios!

¡vivan los novios!

¡chiquitibum!

¡a la bim, bom, ba!

¡chiquitibum!

¡a la bim, bom, ba!

¡ala bio!

¡ala bao!

¡ala bim, bom, ba!

¡los novios, los novios!

¡ra, ra, ra!

[vitorean]

¡beso! ¡beso! ¡beso!

tina: ¿por qué llegaste tarde?

la ceremonia estuvo increíble,

te la perdiste.

amigo: sí, llegué tarde

porque ocurrió una desgracia.

tina: ¿qué pasó?

amigo: el mago sabrosón

me habló a mí por teléfono

para decirme

por qué había desparecido

después de la despedida

de soltera de luna.

lo encontraron muerto, tina.

muerto.

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