null: nullpx
Cargando Video...

Como Dice el Dicho - 'Quien no cree a buena madre, cree a mala madrastra'

Univision11 May 2019 – 12:00 AM EDT

Comparte

locutor: televisa presenta...

don tomás: [ríe]

si me anda buscando

para que tome la orden,

aquí me tiene.

sonia: sí.

bueno, no.

bueno.

[ríe]

no lo estaba buscando

pero ya que está usted aquí,

le puedo encargar

un jugo de verduras,

¿por favor?

don tomás: con mucho gusto.

sonia: es que estoy esperando

a un amigo y a su hijita.

pero ya tardaron mucho

y me estoy impacientando.

don tomás: bueno,

tenga un poco de paciencia.

y más si viene con su hijita.

tal vez la mamá los detuvo

para darles

alguna recomendación.

sonia: no creo.

la niña no tiene mamá.

don tomás: ay, perdón.

no quise entrometerme.

sonia: no, no.

no se preocupe.

de hecho,

quizá con un poco de suerte,

yo pueda ser la mamá

de esa niña.

[ríe]

yo la quiero muchísimo.

don tomás: me parece muy bien

que se considere usted su mamá

y no una madrastra.

sonia: ay, claro.

don tomás: para mí,

significa que de veras

quiere a la niña.

sonia: sí, además

es una jovencita hermosa.

es muy callada,

un poco triste

desde la muerte de su mamá.

pero, pues, ojalá

yo tenga la oportunidad

de ayudarla

para que vuelva a ser feliz.

don tomás: estoy seguro

que así va a ser.

claro, por el cariño

que le tiene.

sin dobles caras

como las malvadas madrastras

de los cuentos.

como dice el dicho:

"quien no cree a buena madre,

cree a mala madrastra".

bueno, ahora le traigo su jugo.

sonia: sí, muchas gracias.

[ríe]

samuel: hola, hola.

sonia: ay, samuel, hola.

samuel: ¿cómo estás?

sonia: hola, gretel.

yo pensé que ustedes

ya no llegaban.

samuel: pero ¿cómo no vamos

a llegar?

si ahorita todo me va tan bien

y hay tanto que contarte.

sonia: qué bueno.

samuel: mucho.

sonia: ¿y tú, gretel,

cómo estás?

samuel: gretel,

¿por qué te portas así?

ella te quiere mucho y, pues,

no es justo que te pongas así.

sonia: no te preocupes, samuel.

está bien.

mira, hay veces en las que uno

simplemente no tiene ganas

de platicar ni de hablar.

¿verdad?

samuel: bueno.

no seas grosera con ella, eh.

ella nos ha ayudado bastante.

gretel: perdón.

sonia: no te preocupes.

marieta: hola.

aquí está su jugo.

sonia: gracias.

marieta: qué bueno

tenerlos por aquí.

bienvenido, señor.

samuel: gracias.

marieta: gretel, ¿cómo estás?

gretel: no tan bien.

papá, ¿puedo ir a platicar

con marieta?

es que quiero que me aconseje

sobre el perrito

que quiero adoptar.

samuel: pero marieta

está trabajando,

le vas a quitar el tiempo.

marieta: ah, no.

no se preocupe, señor.

de verdad, yo con mucho gusto.

samuel: ¿y quién nos va

a tomar la orden?

marieta: pues,

puedo decirle a pato, ¿sí?

pato: ah, si necesitan ordenar,

lo que necesitan es un mesero

acorde a sus necesidades.

samuel: está bien, está bien.

pues, ve a platicar con marieta.

mientras pato nos toma la orden.

gretel: gracias.

pato: ¿cuáles son

sus necesidades, señor samuel?

samuel: ¿cuáles son

tus necesidades?

sonia: [ríe]

yo quiero un cuernito,

por favor.

marieta: pero yo te recomiendo

que mejor

tengas un perrito chiquito.

porque como va a vivir

en un depa, pues, es lo mejor.

gretel.

¿te pasa algo?

estás como ida y ni siquiera

me estás escuchando.

gretel: ay, perdón, marieta.

es que...

no puedo concentrarme.

tengo mucho coraje

y no sé cómo remediarlo.

marieta: es por tu papá,

¿verdad?

si quieres, vamos a hablar

a la confitería, ¿va?

sonia: bueno, y esa sonrisita,

¿qué?

[ríe]

es que es hasta raro

verte tan contento.

digo, no es que esté mal, ojo.

qué bueno

pero hasta hace unas semanas,

podría decir que estabas

incluso un poco deprimido.

samuel: ay, bueno.

yo ahora soy el más feliz

de los mortales.

sonia: mm.

samuel: después de rogarle tanto

y hasta el cansancio,

vania aceptó vivir conmigo

y con gretel, ¿eh?

sonia: y eso es lo que te tiene

tan contento entonces.

samuel: ajá.

te estoy diciendo

que soy el más feliz del mundo.

¿te digo cómo empezó?

cuando la conocí

tenía una relación

con el licenciado gómez,

el gerente divisional.

aunque creo

que no se llevaban muy bien.

siempre quise acercarme a ella

pero estaba tan ocupada,

que a veces creo

que ni sabía que yo estaba ahí.

así que un día

me nombraron jefe operativo.

y como ella

era asistente ejecutiva

y yo era ahora un alto ejecutivo

pues, se puso a mis órdenes.

y yo a las suyas.

todo sucedió tan rápido.

y cuando nos dimos cuenta

estábamos envueltos en una...

en una bonita relación.

de verdad,

incluso conocí a su hijo.

simpático el muchacho,

aunque un poco desbalagado

y flojo.

es mi deber tenderle la mano.

sobre todo porque ahora

vamos a ser una familia.

mi amada vania,

su hijo carmelo,

gretel y yo.

incluso ella

va a dejar de trabajar.

¿y sabes para qué?

para atendernos por completo.

¿no es maravilloso?

sonia: pues, sí.

sí, puede ser que sí.

pero ¿ya pensaste muy bien

lo que estás haciendo?

me refiero a que...

no solamente está en juego

tu futuro

sino también el de tu hija.

gretel: estoy tan enojada.

no puedo creer

que mi papá sea tan ciego.

marieta: pero ¿qué hizo?

gretel: va a meter

a una mala mujer a nuestra casa.

marieta: pero a ver.

¿tú cómo sabes que es mala?

gretel: ay,

porque una buena mujer

no haría gastar a mi papá

como lo hace vania.

esa mujer utiliza el dinero

que le da mi papá

para dárselo al vago de carmelo

y seguramente a un tipo

que la sigue a todas partes.

yo la vi mandándole besos.

marieta: ¿y hay más?

gretel: carmelo,

el hijo de vania,

me pone muy nerviosa.

siento su mirada muy pesada,

como si me estuviera tocando

con la mirada.

marieta: ay, no, no.

yo creo que mejor

le tienes que decir a tu papá,

eh.

porque creo que tú

estás corriendo

un grave peligro.

samuel: pensé

que te iba a dar gusto

que ahora todo me va superbien.

pero, pues, ya veo que no.

¿qué te parece

si nos vemos otro día?

sonia: no, a ver, samuel.

cálmate.

siéntate, por favor.

por supuesto que me da gusto

que te vaya bien.

me hace feliz

que tú estés contento.

simplemente no quiero

verte sufrir otra vez,

como cuando pasó lo de marisol.

ella era mi amiga.

y yo vi por lo que pasaste.

samuel: ¿por qué tienes

que sacar siempre a relucir

a mi esposa?

siempre, ¿eh?

ya sé lo que pasa.

tú crees que si alguien

debe ocupar el lugar de marisol,

esa eres tú, ¿verdad?

estás celosa, eso es.

sonia: no puedo creer

que digas tremenda tontería.

por supuesto que no es así.

lo único que yo quiero

es que todo salga bien

para ti y para tu hija.

¿y sabes algo?

la que se va soy yo.

samuel: no, no, ya.

por favor, discúlpame.

no quería lastimarte.

sonia: no, en verdad--

en verdad me tengo que ir.

otro día

que se te pase lo engreído,

platicamos.

te invito yo el desayuno.

samuel: sonia.

vania: mi amor.

samuel: ¿qué pasó?

vania: ¿me vas a llevar

de compras?

samuel: ¿de compras?

claro que sí.

vania: quiero que me compres

lencería sexy para ti.

ambos: [ríen]

samuel: por supuesto.

lo que necesiten tú y carmelo.

cuenten con ello.

vania: mm, cosita.

samuel: cuenten con ello.

yo te amo.

carmelo: hola, bonita.

gretel: [piensa] lo que faltaba,

que viniera a fastidiarme

este tipo.

carmelo: ya vamos

a ser hermanitos.

¿no te da gusto?

a mí sí.

muy bien, ¿no?

siempre quise

tener una hermanita

así de chula como tú.

gretel: [piensa] que no

se me acerque o soy capaz de--

carmelo: están muy románticos,

¿no?

¿tú eres romántica?

yo sí, mucho.

bastante.

gretel: [piensa] que no

me toque.

carmelo: se me hace

que eres bien apasionada

pero, pues, no sabes

sacar esa pasión

que llevas dentro.

yo te puedo ayudar.

¿quieres?

sé que te va a gustar.

samuel: vamos arriba.

vania: bueno.

samuel: ¿sí?

carmelo: con lo que me encanta

que se pongan bravas.

[música]

[música]

vania: mi amor.

samuel: ¿qué?

vania: ya déjame descansar

un ratito, ¿sí?

samuel: es que, mi vida,

pero es que tú tienes

la culpa, ¿eh?

estoy loco por tu cuerpo,

por tu belleza,

por esta boca.

[celular]

vania: mi amor,

está sonando tu celular.

contesta.

samuel: no importa, corazón.

ahorita no hay nada

más importante que tú

y todo esto.

vania: [ríe]

yo también te amo, mi amor.

pero tenemos obligaciones

que no podemos descuidar.

contesta.

samuel: está bien, está bien.

ya vas a ver

que solamente es una tontería.

¿bueno?

sí, licenciado, por supuesto.

sí, sí.

solamente salí

a hacer una diligencia rapidito,

pero--pero ya voy para allá.

¿sí?

claro, licenciado.

no se preocupe.

hasta luego.

ay, dios mío.

hay una emergencia

en el trabajo.

dice gómez

que tienen tiempo buscándome.

mejor me voy

o me andan despidiendo.

vania: ¿ya ves?

te dije.

samuel: mi amor,

pero en la noche

no te me escapas.

vania: [suspira]

hasta que se fue.

ya no lo aguantaba

un ratito más.

es un cursi.

mi amor, hola.

sí, ya se fue.

ven rápido, por favor.

que te necesito, ¿sí?

ay, es que...

quiero quitarme de la piel

a ese menso.

ok.

aquí te veo en un rato.

vicente: oye.

pues, no vive tan mal

tu nueva conquista, eh.

me gusta.

[puerta]

carmelo: hola.

¿qué?

¿los espanté?

[ríe]

vicente: [ríe]

carmelo: vicente, ¿cómo estás?

vicente: ¿qué hubo?

vania: y tú, ¿dónde andabas, eh?

¿no se supone que debes estar

vigilando a la escuincla?

carmelo: pues, sí.

la estaba vigilando

pero tampoco soy niñera.

se pierde, se va.

vania: en donde se nos eche

a perder el plan,

va a ser tu culpa.

carmelo: no se nos va

a echar a perder

absolutamente nada.

vicente: bueno, ya, ya.

¿pueden parar de discutir?

porque yo no vine

a verlos pelear.

más bien díganme,

¿qué es lo que hay de valor

en la casa, lo más fino?

vania: bueno, pues.

hay unas joyitas

ahí en la habitación,

que son de la muerta.

la esposa, pues.

unos trajes

pero no guarda dinero.

carmelo: pues, la morra igual

sí tiene cosas de valor.

tiene ahí su "laptop",

una tableta,

tres celulares que no usa.

buenos, de marca.

y ella sí guarda lana

en su cuarto.

vicente: muy bien, carmelito.

muy bien.

y aparte, digo,

por la nave que trae

yo creo que nos pueden dar

una buena lana, eh.

vania: no, no, espérense.

con un poco más de tiempo,

yo le puedo sacar

un poco más de dinero

al menso de samuel.

vicente: ¿cómo que un poco

más de tiempo?

vania: sí.

vicente: ¿no será

que ya te está gustando

el tipo éste, mamacita?

vania: [ríe]

no, mi amor.

a mí el único que me gusta

eres tú.

ven conmigo para demostrártelo.

vicente: ¿qué, tú qué?

carmelo: nada.

vicente: ¿qué vas a hacer o qué?

carmelo: nada.

vicente: no, sí vas a hacer.

te vas a ir a dar una vuelta

y vas a vigilar que no vengan

ni la escuincla ni el cornudo.

si vienen, pues,

me los entretienes

porque los hermanitos

no se hacen en un rato, mi hijo.

echale ganas.

carmelo: bueno.

me llevo tus lentes.

vicente: "me llevo tus lentes".

vago: uh, qué cosita tan rica.

¿entonces qué, hermosa?

vente a mi casa

para que pasemos un buen rato.

tengo unos atoles

y unos dulces psicodélicos.

ven acá.

gretel: suélteme, por favor.

yo no lo conozco.

vago: uh, me tienes miedo.

así de cobardonas sí me gustan.

gretel: suéltame.

vago: cuando te digo

que vienes conmigo es

porque no te estoy invitando.

gretel: ay.

>> ¿qué te pasa?

suéltala.

gretel: gracias.

>> oiganme.

viejo cochino.

deja en paz a la niña.

vago: yo no hice nada.

>> ¿estás bien, hija?

gretel: gracias.

sonia: ¿gretel?

gretel--

>> ¿la conoce?

sonia: sí, sí la conozco.

gretel: ay, sonia.

qué bueno que te encuentro.

sonia: pero ¿qué haces

por aquí tan sola?

¿qué haces caminando por aquí?

gretel: lo que pasa es que...

sonia: ¿qué?

gretel: nada.

solo venía caminando

y cuando me di cuenta

ya estaba hasta acá.

[suspira]

sonia: bueno, pero ahorita

te vas a venir conmigo.

¿ya comiste?

gretel: no.

sonia: acompáñame al dicho.

comes ahí.

gretel: vale.

sonia: ¿va?

gretel: sirve que vea a marieta.

es mi mejor amiga.

sonia: perfecto, vamos.

[música]

[música]

don tomás: aquí está

lo que pidió.

sonia: gracias.

don tomás: la noto preocupada.

¿puedo ayudar en algo?

sonia: no, muchas gracias.

bueno,

estaba yo pensando en el dicho

que ayer me comentaba.

¿cómo iba?

¿se acuerda?

don tomás: "quien no cree

a buena madre,

cree a mala madrastra".

se supone que una persona

que por interés o por error

prefiere creer

lo que le dice una malvada

y no lo que le dice

una buena persona.

sonia: sí, eso lo entiendo.

pero ¿qué ocurre

si entre todo esto

hay una víctima?

digamos, una hija

a la que nadie escucha.

ni la buena madre

ni la mala madrastra.

don tomás: bueno, pues,

esa sí que sería

la peor de las suertes.

a los hijos hay que escucharlos.

aunque a veces

nos parezca tedioso.

hay que hacerlo con atención

porque pueden estar en peligro.

sonia: así es.

podría estar amenazado

por algún compañero

o estar en drogas.

ahorita hay tantas cosas.

don tomás: sí.

sonia: sí, es cierto.

don tomás: pero ¿sabe qué?

si tiene problemas

para comunicarse con sus hijos,

hay instituciones

que la pueden ayudar.

sonia: muchas gracias,

pero yo no tengo hijos.

ni siquiera estoy casada.

don tomás: ah.

discúlpeme,

yo solamente quería ayudar.

sonia: yo lo sé.

don tomás: ahora va a pensar

que soy un metiche.

sonia: [ríe]

don tomás: y para eso

ya está pato.

sonia: no, por supuesto que no.

se lo agradezco mucho.

simplemente

yo pensaba en gretel.

es la hija de mi mejor amigo.

de samuel.

don tomás: la niña

que está con marieta, ¿verdad?

sonia: exactamente.

gretel: yo debí nacer hombre.

y de los malos.

así pondría en su lugar

al tonto de carmelo.

sonia: ay, samuel.

¿por qué no contestas?

entiendo que estés muy ocupado

pero no puede ser

que no te atiendas de tu hija.

operadora: lo sentimos.

el número que usted marcó

se encuentra apagado

o fuera del área de servicio.

sonia: ¿quieres algo más?

gretel: no, gracias.

oye, ¿podemos ir

a dar una vuelta?

sonia: sí.

ay, no.

es que no había visto

qué tarde es

y todavía tengo que llevarte

a tu casa.

pero te prometo

que el fin de semana voy por ti

y salimos y damos una vuelta.

gretel: sí, no importa.

es que no quería

llegar a mi casa.

pero no te preocupes.

sonia: sí, es que en el trabajo

ya me están esperando, ¿sí?

nomás que nos traigan la cuenta

y ya nos vamos.

pato: a ver.

aquí está su cuenta.

sonia: sí, gracias.

aquí te dejo, toma.

corramos, corramos.

pato: oiga, oiga.

pero todavía

no le doy su cambio.

sonia: quédatelo de propina.

pato: ah, gracias.

sonia: sí, sí, sí.

ya sé que es tarde.

es que tuve un contratiempo

pero ya no tardo.

¿cómo?

carmelo: ¿se puede saber

en dónde estabas, gretelita?

de seguro no escondiéndote

de mí, ¿verdad?

¿a dónde vas?

hoy te toca conocer

al hombre de tu vida.

gretel: tú no eres un hombre.

solo te puedes acercar

a una muchacha

amenazándola e intimidándola.

eres un cobarde.

carmelo: pues, mira qué cosas

porque un cobarde

hoy te va a hacer mujer.

gretel: ay, suéltame.

no me toques.

carmelo: te como a besitos.

te como a besitos.

sonia: ey, ¿qué está pasando

aquí?

carmelo: hola.

nada, es mi hermana.

estábamos jugando, nada más.

sonia: pues, eso no parecía

ningún juego.

y esas no son formas

de tratar a una señorita.

carmelo: sí, lo sé.

lo que pasa es que, bueno,

mi hermana y yo

nos llevamos un poquito pesado.

¿verdad, hermanita?

gretel: sí, sí.

así nos llevamos

pero es solo un juego.

carmelo: ¿ya ve?

por cierto,

¿quién es usted?

imamá!

imamá!

pasen.

ya llegó gretel

con la señora sonia.

vania: lo que nos faltaba.

que viniera una metiche

con la mocosa sangrona esa.

vicente: bueno, y ahora,

¿qué hago?

me van a agarrar aquí.

sonia: no, no pueden venir

hasta acá arriba.

vicente: entonces, ¿qué?

¿me quedo aquí o qué?

vania: tú aquí te quedas,

quietecito y calladito.

vicente: ok.

vania: mientras

yo me deshago de la vieja esa.

vicente: bueno, pero la apuras.

porque se me va a bajar

la adrenalina

y se me va a acabar

el ánimo.

sonia: [ríe]

gracias.

vania: hola.

cuánto gusto conocerte.

sonia: igualmente.

vania: sonia, ¿verdad?

encantada.

sonia: sí, mucho gusto.

vania: samuel

me ha hablado mucho de ti.

eres su mejor amiga, ¿verdad?

sonia: sí.

nos conocemos

desde hace ya muchos años.

vania: sí.

el me contó mucho de ti.

justo

para que cuando te conociera

no me sintiera celosa.

aunque te ves más linda

en persona que en las fotos.

sonia: muchas gracias.

[ruido]

¿qué fue eso?

¿hay alguien más en la casa?

vania: no.

lo que pasa

es que estoy haciendo limpieza

en la recámara

y seguro se cayó algo.

sí, eso ha de ser.

hijito, ¿por qué no nos traes

café y galletas, por favor?

carmelo: má, nomás acuérdate

de la cita con el...

el dentista...

vania: [resuella]

carmelo: que tenemos al rato.

vania: ay, casi se me olvida.

qué bárbara.

bueno, sonia, tú comprenderás.

¿verdad?

sonia: por supuesto.

no te preocupes.

ya habrá tiempo

para que nos conozcamos mejor.

vania: perfecto, sí.

sonia: le dices a tu papá

que estuve por aquí.

gretel: ajá.

sonia: salúdamelo mucho.

gretel: sí, gracias.

sonia: cuídate.

vania: mira, sé que gretel

te quiere más a ti que a mí.

sonia: no, no digas eso.

es solamente cuestión

que se acostumbre a ustedes.

vania: ay,

es que no la has escuchado.

nos trata tan mal

a mí y a mi hijo.

nos ha amenazado con inventar

no sé cuántas cosas

para que samuel

nos corra de la casa.

sonia: ¿gretel?

vania: sí.

sonia: pues, no te preocupes.

yo voy a platicar con ella.

a ver qué pasa

y también con samuel.

¿de acuerdo?

vania: ay, muchas gracias.

qué linda, sonia.

[ríe]

que te vaya muy bien.

hijo, acompáñala a la puerta,

por favor.

sonia: con permiso.

carmelo: que tengas un buen día.

sonia: igual.

vania: encárgate

de tu hermanita, por favor.

carmelo: sí.

vania: voy a hacer un mandado.

vicente: ¿ahora sí regresaste

por lo tuyo, mamita?

vania: no, ándale, vístete.

que la mocosa

ya armó un arguende allá abajo.

andale.

vicente: ¿y qué?

¿no me acabas de decir

que no pasaba nada?

vania: mira, no la hagas

más difícil.

si samuel se entera

de nosotros dos,

se acabó el negocio.

y todavía le podemos sacar

más lana.

vicente: está bien.

vania: andale.

vicente: nomás porque dices

que éste es buen negocio, eh.

pero me debes una, mi amor.

vania: sí, mi amor.

carmelo: oye, por fin solos,

hermanita.

gretel: déjame en paz.

carmelo: por fin solos.

ya te dije

que si te pones difícil,

me gustas muchísimo más.

gretel: déjame.

yo no te he hecho nada.

carmelo: ¿cómo no?

si nada más

me andas provocando y así.

y se ve que lo haces a propósito

porque te gusto, ¿verdad?

gretel: déjame en paz.

déjame, déjame.

[música]

[música]

gretel: ah.

carmelo: ay.

maldita escuincla idiota.

ahora sí te vas a morir.

ah.

vania.

ven rápido a la casa.

se me hace

que la estúpida de gretel

va a hacer otro de sus shows.

apúrale.

le tenemos que poner

un hasta aquí

a esta idiota.

gretel: [llora]

contéstame, por favor, papá.

contéstame.

samuel: gretel.

gretel: papá.

ayúdame, por favor.

samuel: pero ¿qué te pasó?

¿estás en la casa?

gretel: sí, papá, por favor.

no me dejes sola.

ayúdame, por favor.

samuel: voy para allá

en este momento.

vania: gretel, hija.

abrenos.

solo queremos hablar contigo.

¿no puedes?

carmelo: no.

al parecer la trabó con algo.

no sé.

vania: esta escuincla

me tiene harta.

[llama a la puerta]

gretel, abre esa puerta.

si no sales de ahí,

le vamos a hacer mucho daño

a tu papá.

y tú vas a tener la culpa.

carmelo: no te puedes

quedar ahí para siempre, eh.

cuando salgas,

no te la vas a acabar.

samuel: ¿qué pasó?

gretel me habló asustada.

vania: ay, mi amor.

qué bueno que viniste.

pues, ya ves.

tuvimos una discusión

y ella no nos quiere aquí.

samuel: pero si ya habíamos

hablado de eso.

voy a tener que hablar con ella.

carmelo: pues, sí.

a ver su usted la hace entender

porque con nosotros no.

samuel: gretel, hija.

¿qué tienes, mi amor?

gretel: papá,

qué bueno que llegaste.

vania: [llora]

samuel: ¿y ahora qué tienes,

corazón?

vania: es que ya sé

lo que nos va a pasar.

nos vas a correr de la casa.

samuel: por supuesto que no,

corazón.

¿por qué estás diciendo eso?

carmelo: por el trato

que nos da su hija.

ella siempre

nos mira hacia abajo

y nos humilla.

claro, como no somos

gente bien como ustedes.

samuel: ¿por qué estás

haciendo esto, gretel?

¿eh?

¿esa es la educación

que has recibido en esta casa?

gretel: lo que dice éste

no es cierto.

lo que debería de recibir

no es educación,

es atención en esta casa.

vania: ¿ya viste?

también nos ha amenazado

con inventar un montón de cosas

para que nos corras.

gretel: eres una mentirosa.

vividora, eres lo peor

que nos pudo haber pasado

en la vida.

samuel: gretel, por favor.

gretel: a ver, que te diga

qué hace con todo el dinero

que le das.

¿tú le ves ropa nueva, joyas?

pues, no.

todo se lo da a un tipo

que mete cuando tú no estás.

samuel: vania.

vania, corazón.

carmelo: ahora sí

te pasaste de la raya.

méndiga escuincla chillona.

gretel: pues, así

están las cosas,

imbécil bueno para nada.

carmelo: ah, ¿sí te vas a poner

de rebelde, eh?

esto te va a salir muy caro.

no solo te voy a hacer

lo que ningún hombre

te ha hecho en la vida, eh.

después de eso,

no vas a poder hacer nada.

¿sabes por qué?

porque vas a estar muerta.

vania: [llora]

samuel: ven, preciosa, ven.

ya, ya, siéntate.

siéntate, siéntate.

corazón, comprende a gretel.

siente que ha perdido

su lugar en esta casa.

vania: ¿y nosotros, samuel?

dejamos todo para seguirte.

ella lo único que quiere

es que nos larguemos,

como nos lo ha repetido

tantas veces.

samuel: ¿eso les ha dicho?

apenas si lo puedo creer

de gretel.

vania: qué poco

conoces a tu hija.

si oyeras cómo nos ha insultado,

cómo nos ha humillado,

creerías que está loca.

es un monstruo.

samuel: tranquila, corazón.

ahorita mismo

yo termino con esto.

esta es mi casa.

y el que da las órdenes soy yo.

tú y yo nos vamos a entender

en este momento, ven para acá.

gretel: me estás lastimando,

papá.

samuel: ven para acá.

gretel: déjame.

samuel: sube.

gretel: [llora]

samuel: ¿por qué estás

haciendo esto, gretel?

vania: muy bien.

precioso.

carmelo: gracias, má.

samuel: ¿cómo puedes ser

tan cruel y tan malvada

para echar a esa pobre gente

de la casa?

gretel: pero, papá.

yo nunca les dije que se fueran.

samuel: por favor, gretel.

a mí no me puedes engañar.

ya me contó vania

todas las bajezas que has hecho.

y no se vale, gretel.

no se vale.

gretel: pero eso no es cierto,

papá.

tienes que creerme.

soy tu hija.

samuel: sí.

pero ella pronto

va a ser mi esposa.

y va a tener más derecho

de estar aquí que tú.

gretel: te odio.

te odio, te odio.

[llora]

samuel: gretel, sal de ahí.

no voy a tolerar

esos berrinches.

ya estás grande para esto.

gretel, te estoy ordenando

que salgas de ahí.

tienes que disculparte

con vania y con carmelo.

[llama a la puerta]

gretel, por favor.

[música]

samuel: vamos a tratar de llevar

esto en paz.

es lo único que te pido.

carmelo: pobrecita.

seguro se está haciendo daño

ella misma.

vania: quizás si le dices

que carmelo y yo nos vamos

por unos días,

ella se tranquilice.

samuel: no.

no, no, no.

nadie va a ir a ningún lado.

ella es una muchacha inteligente

y va a comprender.

tarde o temprano,

pero va a comprender.

gretel, hija.

vania: no sé qué pienses,

samuel.

pero creo que tu hija

necesita ayuda psiquiátrica.

carmelo: en serio, señor.

yo creo que sí

necesita atención.

tal vez hasta estar encerrada

un rato.

y por su propio bien.

samuel: [llama a la puerta]

gretel, hija.

solamente queremos

hablar contigo.

gretel: si eso es lo que quiere,

voy a ser tan desgraciada

como el mismo carmelo.

tan tonto como mi padre.

me transformaré en un hombre.

>> si quieres, lo platicamos

en la próxima reunión.

¿estás bien, samuel?

samuel: sí, sí.

estoy bien.

>> ¿qué opinas

de la materia prima?

samuel: lo siento.

tengo un problema familiar

y lo tengo que resolver.

sonia.

ay, qué bueno que te encuentro.

necesito hablar contigo.

vicente: bueno, ya.

ya.

vania: ¿qué te pasa?

¿por qué me tratas así?

vicente: porque estoy harto.

estoy harto de este lugar.

estoy harto del cornudo

con el que vives.

tú dijiste que le íbamos

a sacar harta lana

y yo no veo claro, mamita.

vania: mi amor,

es que no es tan fácil.

para poderle sacar

una buena lana a samuel,

tengo que inventarme

enfermedades,

pagarle un dinero a un doctor

y cosas así.

no es tan tonto como crees.

vicente: entonces sí

ya te está gustando

vivir con éste, ¿no?

eres una [...]

vania: oye, mi amor, no--

no, por favor, no creas eso.

tú sabes que eres el único

que puede darme lo que me gusta.

vicente: ajá.

vania: yo solo vivo para ti,

mi amor.

vicente: pues, no parece,

mamita.

¿y sabes qué?

ya que tú no te activaste,

lo voy a hacer yo.

y voy a vaciar la casa,

le voy a poner una--

después le voy a quitar

las tarjetas

para bajarle toda su lanita, eh.

vania: mi amor,

¿para qué te arriesgas

por ese arrastrado?

mira, te prometo que mañana

voy a sacarle las claves

de todas las tarjetas--

vicente: muy tarde, chiquita.

esta vez hicimos las cosas

a tu modo.

ahora yo te voy a enseñar

cómo es que se tienen que hacer.

vania: vicente.

vicente: ¿qué?

vania: vicente, no te vayas.

vicente: ¿qué?

vania: por favor, no te vayas.

vicente: ¿qué quieres?

vania: quiero estar

un rato más contigo.

vicente: mire, mamita.

ya le dije cómo están las cosas.

además, ¿qué?

¿creyó que usted era la única?

pues, no.

mamá, me están esperando.

cuídese.

sonia: espero que sea algo

realmente importante

porque, en serio,

tengo muchas cosas que hacer.

samuel: perdóname.

no quería interrumpir.

discúlpame, pero pues,

no tengo con quién hablar.

y necesito que me ayudes.

sonia: bueno,

¿qué es lo que pasa?

seguramente

estás teniendo problemas

con vania, ¿verdad?

samuel: no sé muy bien,

pero es por gretel

que necesito hablar contigo.

creo que necesita

ayuda psiquiátrica.

sonia: ¿gretel?

no, ay, no.

no lo puedo creer.

¿por qué lo dices?

samuel: está haciendo cosas

muy extrañas.

según ella,

se está transformando

en un muchacho.

en un hombre.

no sé.

¿no tendrá algún problema

de identidad sexual o algo así?

sonia: samuel, ¿en verdad crees

que ese es el tipo de problema

que tiene tu hija?

¿ya le preguntaste

qué es lo que le está pasando?

samuel: no, no, no.

deberías de ver cómo se pone

cuando se le pregunta algo.

sonia: no, pues, sí.

es que eso es normal.

es una adolescente.

a veces les cuesta trabajo

externar sus emociones.

samuel: pues, sí.

pero es que a veces

no sé qué creerle.

dice cosas tan horribles de--

de la gente.

sonia: de la gente.

¿no será que más bien

es de tu esposa y de su hijo?

samuel: pues, no tendría

que decir nada,

no tiene por qué odiarlos.

no le han hecho nada.

sonia: ¿y tú cómo lo sabes?

perdón, pero te la pasas

casi todo el tiempo trabajando,

no estás con ella.

tú no ves cómo la tratan.

samuel: bueno, sí.

puede que tengas razón.

pero no del todo.

sonia: mira, yo honestamente

lo que creo es que tienes

que hablar con ella.

le tienes que preguntar

qué ocurre.

tiene que saber

que cuenta contigo,

tenerte confianza.

samuel: pues, sí.

gretel: ahora sí, carmelito.

te vas a enfrentar

a un hombre más hombre que tú.

carmelo: ¿puedo saber

qué te pasa?

primero que no te me acerques

y ahora, ¿hasta me esperas

en la puerta?

es que te estoy gustando,

¿verdad?

gretel: ¿sabes qué?

te voy a quitar lo machito

y lo sangrón.

te sientes bien guapo,

pero estás bien feo y corriente.

carmelo: ya sé qué es

lo que quieres.

que te cumpla

todo lo que te prometí, ¿verdad?

gretel: vamos a ver

quién le quita algo a quién.

carmelo: ¿qué te pasa,

escuincla?

gretel: a ver.

¿no que muy hombrecito?

¿no que muy hombrecito?

ay.

qué macho eres.

pegándole a niñas menores

que tú.

has de sentirte bien orgulloso,

¿verdad?

carmelo: no solo eso.

también las enfrío.

por si se ponen así

de altaneras.

¿mm?

vas a ver, maldita [...]

gretel: déjame en paz.

carmelo: ah.

será otra vez.

maldita [...]

[música]

[música]

sonia: te lo agradezco mucho,

pero no es necesario

que hagas esto.

samuel: ya.

a mí no me cuesta nada

ofrecer una disculpa

en tu trabajo.

y más por todo

lo que nos has ayudado.

sonia: la verdad es que no creo

que mi jefa ni siquiera

te quiera recibir.

pero de cualquier manera,

agradezco la compañía.

samuel: no tienes nada

que agradecer.

nada.

gretel: ay, lo que me faltaba.

se le acabó la batería.

vania: a ver, ¿cómo es posible

que una niña te pegara?

¿qué, no eres hombre?

carmelo: ya te dije

que me agarró desprevenido.

vania: ¿y tú le pegaste?

carmelo: obvio.

no iba a dejar

que se saliera así nada más--

vania: si serás estúpido.

le va a ir a lloriquear

a su papá y nos van a poner

de patitas en la calle.

carmelo: ay, mira, mejor.

yo ya estaba hasta aquí

de sus berrinches

de niña popis.

vania: mira, mejor cállate.

pudimos haberle sacado

mucho más dinero a samuel.

y ahora, por tus estupideces,

nos vamos a tener que largar ya.

vicente.

sí, tenías razón.

llama a la banda hoy mismo.

tenemos que sacarlo todo.

no, no, no.

no conseguí las cuentas.

pero sé dónde están

los papeles del banco

y seguro ahí

está toda la información.

ok, aquí te veo.

gretel: marieta.

marieta, marieta.

por favor, cárgalo.

es igual al tuyo.

si no te lo pido,

dáselo a mi papá y que vea

todos los videos que grabé.

¿ok?

marieta: pero ¿qué pasó?

gretel: y por favor,

llamen a una patrulla.

mándenla a mi casa.

seguramente la novia de mi papá

y su hijo nos van a robar.

don tomás: ¿tú qué vas a hacer?

gretel: tratar de evitarlo.

vicente: orale.

rapidito.

¿eh?

acá ya--

ya quedó todo

bien limpiecito.

como me gusta.

¿qué pasa?

gretel: deja eso, esas son

nuestras cosas.

vicente: mira, chavita,

ni te metas.

que apenas te está cambiando

la voz y no te la vas

a acabar, ¿eh?

[pitidos]

samuel: [llora]

hijita.

¿qué maldita demencia

te pudo haber hecho esto?

sonia: ¿cómo está?

vine tan pronto como me enteré.

samuel: mal.

está muy mal.

le pegaron con saña.

la pudieron haber matado.

sonia: malditos desgraciados.

¿cómo pudiste

haberlos metido a tu casa?

samuel: tal vez...

tal vez no fueron ellos.

tal vez los ladrones

que le pegaron a mi hija,

los hayan llamado, no sé.

sonia: no digas tonterías,

por favor.

por supuesto que fueron ellos.

abre los ojos.

tu hija te lo estuvo advirtiendo

por mucho tiempo

y no hiciste caso.

marieta: buenos días, señor.

¿cómo está?

samuel: ¿pudieron ver a gretel?

lupita: no.

está en tratamiento.

pero mañana regresamos a verla.

digo, si usted nos lo permite.

samuel: claro que sí.

marieta: bueno, pues,

nosotras ya nos tenemos que ir.

nada más vinimos a saludar.

con permiso.

espero que se recupere pronto.

samuel: gracias.

lupita: hasta luego.

marieta: ay, no, no.

casi se me olvida.

mire, me dio gretel

este celular.

me dijo

que si no me lo pedía ella,

se lo entregara a usted.

y me encargó mucho

que viera unos videos

que tiene ahí.

ya está con la pila

totalmente cargada.

samuel: claro.

así lo voy a hacer.

marieta: bueno, con permiso.

lupita: hasta luego.

carmelo: tú lo que quieres

es que te cumpla

todo lo que te prometí,

¿verdad, bombón?

gretel: vamos a ver

quién le quita algo a quién.

carmelo: ay.

maldita escuincla desgraciada.

¿qué te pasa?

gretel: a ver.

¿no que muy hombrecito?

¿no que muy hombrecito?

ay.

samuel: [llora]

vania: samuel, por favor.

no te vayas.

quiero hablar contigo.

samuel: ¿qué quieres?

vania: perdóname, por favor.

estoy muy arrepentida.

por lo que más quieras,

ayúdame a salir de aquí.

samuel: casi acabas

con lo que más amo en esta vida.

vania: [llora]

samuel: a lo único

que te voy a ayudar

es a que te pudras en la cárcel.

vania: no, samuel, por favor.

samuel, no.

isamuel, no te vayas!

isamuel!

samuel, no te va--

samuel, no te vayas.

samuel: despacio, despacio.

sonia: ya casi.

ahora sí que ya casi.

samuel: mira,

vamos a sentarnos aquí.

gretel: sí.

samuel: despacio, despacio.

marieta: hola, bienvenidos.

con cuidado, con cuidado.

samuel: hola, hola.

marieta: qué gusto

tenerlos de nuevo por aquí.

sonia: gracias.

marieta: ¿cómo estás, gretel?

pato: ah, pues, en muletas.

¿qué, no estás viendo?

lupita: ay, pato.

qué comentarios haces.

pato: ¿sí, verdad?

eso sí ni lo pensé

y lo dije directamente.

gretel: pues, mucho mejor.

gracias.

apenas me pude levantar

y quise venir a agradecerles.

marieta: no.

no tienes que agradecernos nada.

para eso estamos las amigas.

lupita: y las amiguitas.

pato: y los amigos.

aunque ya no quieras

ser un niño, ¿o sí?

gretel: no, no, no.

fue una buena experiencia,

pero quiero ser

la que soy ahora.

así tengo más cerca a mi papá

y a sonia,

que es como mi mamá.

sonia: somos amigas.

muy buenas amigas.

don tomás: mejor que sea

su mamá.

porque como dice el dicho:

"quien no cree a buena madre,

cree a mala madrastra".

y usted sería la mejor

de las mamás.

sonia: [ríe]

bueno, don tomás.

ya veremos qué pasa

con el tiempo.

samuel: bueno.

igual como ya tuvimos

la experiencia

de la tal madrastra, pues--

pato: bueno, ya,

¿por qué tenemos que andarnos

acordando de cosas feas?

mejor que todo sea felicidad

y yo invito las galletas.

marieta: uh.

gretel: muy bien.

pato: ah, no, espérense.

no, no es cierto.

no me ha pagado don tomás.

que pague don tomás.

don tomás: no, no, no.

el placer es tuyo.

samuel: [ríe]

don tomás: paga tú.

pato: yo pago entonces.

marieta: orale.

♪ tanto amor

que me derrite este corazón

que se me va la respiración

amor

es tanto amor

tanto amor

que todo el mundo a mi alrededor

desaparece con tu calor

amor

es tanto amor ♪

Cargando Playlist...