null: nullpx
Cargando Video...

Como Dice el Dicho - 'No por mucho madrugar'

Univision9 May 2019 – 12:00 AM EDT

Comparte

locutor: televisa presenta...

patricio: papá, ya levántate,

papá, ya salió el sol.

papá.

¿papá?

ipapá!

ipapá, ya--ya despiértate!

papá, levántate.

ipapá, no!, despiértate,

por favor, papá.

iayúdenme!

papá, despiértate,

por favor, papá.

papá, levántate, papá.

iayúdenme, por favor, ayúdenme!

papá.

no, papá, por favor,

despiértate, papá.

¿qué hiciste?, no.

papá.

papá, ya te traje

los medicamentos

que te recetó el doctor.

sr. benítez: ay, pato, hijo,

no--no debiste haber molestado

al vecino.

patricio: entonces, ¿qué, papá?,

¿dejar que te murieras?,

apenas si tenías pulso.

papa: ay, ya--ya te dije

que no podía dormir.

y sí, me excedí

con tanta pastilla,

pero hasta tú oíste

que el doctor dijo

que no fue grave.

patricio: lo que dijo fue

que afortunadamente

no fue grave.

sr. benítez: bueno,

pero el chiste es

que ya estoy bien.

oye, ¿qué hora es, eh?

¿no tenías partido hoy?

patricio: empieza

como en una hora,

pero ni de chiste

te voy a dejar solo.

sr. benítez: ay, hijo,

vete a distraer, no pasa nada.

>> igol!

[silbato]

marco: muy bien, muchachos,

muy bien.

estoy muy orgulloso de ustedes.

el principio del torneo

no fue nada fácil

pero gracias al empeño

y a las ganas que le echaron

hoy estamos aquí y en la cancha

de nuestra propia escuela.

gracias.

esos dos goles estuvieron

impresionantes.

patricio: sí, ya sé, entrenador,

gracias.

marco: ¿problemas en casa?

patricio: desde que mi mamá

se murió mi papá no ha venido

a verme ni un solo partido.

marco: ¿sigue deprimido?

patricio: sí,

desde que enterramos a mi mamá

ha estado muy deprimido.

marco: patricio,

yo sé que es una situación

muy difícil,

pero no pierdas las esperanzas.

vas a ver que tu papá,

muy pronto,

va a salir de ese bache.

patricio: muchas gracias.

horacio: chavo.

poncho: ¿le traigo la carta,

señor?

horacio: no, tráeme un exprés

doble, rapidito.

poncho: ¿algo más, señor?

horacio: sí, haz que llegue

el inútil de mi representante.

guillermo: sí, sí, sí.

yo pienso que puede ser, sí.

sí, claro.

horacio: andale.

guillermo: sí, ok, lo veo.

horacio: ¿ya?, ve qué horas son.

guillermo: ya te dije

que un día te va a dar algo

por andar acelerado.

te voy a mandar a un spa

para que te relajes.

horacio: a ver,

ya dime qué es tan importante

para vernos en fin de semana.

guillermo: fui a la cancha

de práctica,

hoy hubo torneo de "amateurs",

descubrí algo que va a cambiar

tu carrera.

horacio: ah, no, sí.

no sé hace cuánto tiempo

me vienes diciendo eso.

es más la última vez

que me lo dijiste

fue cuando nombraron a pablo

entrenador de primera división

y no a mí.

guillermo: te juro que no había

nada en ese entonces, pero...

don tomás: aquí tiene usted

el café que tan amablemente

le pidió al jovencito.

¿desea ordenar algo más?

horacio: no.

guillermo: eh, sí, para mí

un capuchino, por favor.

don tomás: para usted,

con mucho gusto.

guillermo: muchas gracias.

horacio: ¿cómo no voy a vivir

en el pasado, memo?

si desde que sale

el primer rayo del sol

me estoy fletando en la cancha.

ese puesto que le dieron a pablo

era mío, no es justo.

guillermo: deja de sufrir.

mira, pablo ha perdido

los últimos juegos, estoy seguro

que con el regalo que te tengo

te van a dar su puesto.

poncho: don tomás, ¿le hizo

alguna grosería ese patán?

don tomás: más que patán,

parece que está bastante

frustrado.

pero es que bien lo dice

el dicho, poncho,

"no por mucho madrugar..."

poncho: "amanece uno temprano".

don tomás: no, "más temprano".

mariana: ¿qué me vas a decir

que tienes?,

después de esos dos golazos,

¿cómo puedes estar "chipi"?

patricio: ha sido uno

de mis mejores partidos,

yo creo que porque saqué

todo el coraje que traía

adentro.

mariana: ¿te peleaste

con tu papá?

patricio: bueno fuera.

desde que mi mamá se murió

está como un vegetal.

mariana: no hables así de él,

imagínate perder

al amor de tu vida

por el maldito cáncer.

patricio: yo perdí a mi madre.

mariana: ay, perdón, amor.

lo que quería decir

es que ha sido muy difícil

para todos.

pero ya verás que pronto

tu papá se pone las pilas.

patricio: todos dicen eso.

ipapá, no! ipapá, papá!

sr. benítez: eh--¿qué pasó?

¿qué pasa, hijo, eh?

patricio: creí que otra vez

te habías puesto mal.

sr. benítez: ay, patricio, hijo.

patricio: ¿hasta cuándo, papá?

¿hasta cuándo?

sr. benítez: y ahora, ¿qué hice?

marco: la verdad es que yo

todavía siento

que está muy verde

como para jugar

a nivel profesional.

horacio: a ver, si les pedí

que vinieran a mi cancha

fue para ver al chamaco

y si tiene talento.

pero bueno, se me olvidaba

que los entrenadores amateur

son bastante blandengues,

por eso están como están.

marco: oye, el trabajo

que hacemos no es nada sencillo.

los muchachos están en pleno

desarrollo.

horacio: bla, bla, bla, bla,

eso son miedos infundados.

ven para acá, chamaco, a ver,

lo que yo te ofrezco es jugar

en esta cancha, es esta, ¿sí?

y que en poco tiempo

juegues en primera división.

te interesa, ¿sí o no?

patricio: sí, señor,

claro que me interesa.

horacio: [ríe]

claro que te interesa.

contigo como titular

en poco tiempo vamos a ganar

el campeonato.

marco: patricio,

lo que el entrenador te ofrece

es una oportunidad para jugar

a nivel profesional,

es una decisión muy delicada.

horacio: a ver, amiguito,

para empezar,

mi puesto es director técnico,

para empezar.

y no tiene nada de delicado.

¿sí, te das cuenta, no, pato?

patricio: sí, señor.

horacio: esta es la oportunidad

de tu vida.

patricio: sí, señor,

me queda claro.

poncho: qué milagrazo,

¿cómo estás?

poncho: perdón por no haber

venido, pero es que entre

la escuela y el entrenamiento--

pero te presento a mariana,

ella es mi novia.

mariana: hola.

poncho: pues mucho gusto,

yo soy poncho.

y seguramente no te ha contado

pero yo soy el que le enseñó

todo lo del fútbol.

mariana: [ríe] bueno pues,

ya que eres su "sensei"

debería de contarte

por qué vinimos a celebrar.

patricio: bueno, es que--

me invitaron a jugar

en segunda división.

poncho: iqué! a ver, espérate.

eso--eso significa que vas

a jugar con profesionales.

y que vas a ser famoso.

mariana: yo al principio

no entendía por qué

tanta emoción, pero ya me contó

que hasta va a firmar contrato.

patricio: bueno,

si es que mi papá me deja

porque ayer no lo vi

muy convencido que digamos.

poncho: uy, pero claro

que te va a dejar, ¿tú crees

que te va a decir que no

a una oportunidad tan grande?

ah--don tomás, isabel.

don tomás: a ver, a ver.

isabel: ¿qué pasa?

don tomás: ¿a qué viene

tanto alboroto?

isabel: ¿qué, qué pasa?

poncho: necesito que, por favor,

me presten una pluma

porque mi amigo futbolista,

antes de que se vuelva famoso

me tiene que firmar.

don tomás: [ríe]

isabel: ay, a mí también.

patricio: a todos, sí, cómo no.

papá.

sr. benítez: ¿qué pasó?

patricio: estoy feliz, papá.

estoy feliz como nunca

lo he estado.

sr. benítez: me da gusto.

patricio: ¿no me vas a preguntar

por qué?

sr. benítez: ¿por qué?

patricio: hoy fuimos,

el entrenador marco y yo,

a la cancha del equipo,

me ofrecieron jugar

en segunda división.

sr. benítez: ¿a tu edad?

patricio: ay, mira, tal vez,

si me fueras a ver jugar

a los partidos te darías cuenta

de cuánto he mejorado.

sr. benítez: no me

malinterpretes,

no es que dude que seas bueno

siempre lo has sido.

pero solo que estás muy chico,

hijo.

¿y qué te dijo marco?

patricio: me dijo que estaba

bien, hasta me dio su bendición.

sr. benítez: bueno,

si tu entrenador de toda la vida

dice que es algo bueno, pues--

está bien.

patricio: papá.

deberías de haberlo visto,

ni siquiera le importó

lo que le dije.

mariana: mi amor,

claro que le preocupa

lo que te pasa.

sé que no lo alcanzas a ver

pero tu papá no es un ogro.

patricio: yo sé que no es

un ogro pero a veces

me gustaría saber que está vivo,

que siente.

perdóname por amargarte

con mis cosas.

mariana: no te preocupes,

al contario,

me encanta que confíes en mí.

sí sabes que te quiero mucho

y que siempre vas a poder contar

conmigo, ¿verdad?

[celular]

patricio: qué raro,

no me aparece el número.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

sr. benítez: voy.

[llaman a la puerta]

horacio: buenas noches,

¿aquí vive patricio benítez?

sr. benítez: pasen, pasen,

es mi hijo, ¿para qué lo buscan?

horacio: con permiso.

guillermo: muy amable.

permítanos que nos presentemos,

señor.

guillermo martín, representante

de profesionales del deporte.

y permítame felicitarlo,

señor benítez, es usted el padre

de la próxima figura del fútbol

mexicano.

horacio: horacio lavid,

el futuro director técnico

de su hijo.

y disculpe que vengamos

a esta hora, pero bueno,

pato me dijo que podíamos venir,

que no había problema.

sr. benítez: por favor,

tomen asiento.

guillermo: gracias.

sr. benítez: ipatricio!

guillermo: patricio,

por fin nos conocemos.

bueno, mucho gusto,

mejor dicho me conoces.

horacio: el es guillermo,

la persona que me habló

maravillas de ti.

patricio: muchísimas gracias,

en serio,

no sabe cómo le agradezco.

guillermo: no, no, no,

háblame de tú, por favor.

y tú solo preocúpate por dar

lo mejor de ti en la cancha.

yo ya me ocupé del trabajo

aburrido y burocrático

con los directivos del club.

patricio: papá, ¿ya viste cuánto

voy a ganar, papá?

horacio: les aviso,

es un trabajo arduo, difícil,

hay que madrugar, pero como ven,

bien que vale la pena.

guillermo: sobre todo porque

es el comienzo, estoy seguro

que patricio puede llegar--

que pode--que podemos hacer

que patricio juegue

lo antes posible

en primera división,

y entonces sí,

lo que estás ganando ahorita

lo vas a gastar en propinas.

[ríe]

patricio: imarco!

marco: patricio, ¿cómo estás?

patricio: bien, gracias.

qué bueno que lo alcancé,

creí que ya no lo iba a ver.

marco: oye, te fuiste

sin despedirte, tus compañeros

andan muy sentidos contigo, ¿eh?

patricio: perdón, entrenador,

pero es que desde que firmé

mi contrato he estado madrugando

como no tiene una idea.

hasta me tuve que cambiar

al turno vespertino

en la secundaria.

marco: ¿y eso lo autorizó

tu papá?

patricio: al principio

no me quería firmar,

pero después sí me dejó.

marco: es que seguramente

comparte mis dudas.

patricio: hoy es mi primer

partido, entrenador,

pues estoy algo nervioso

y lo quería ver.

marco: tranquilo,

estoy seguro que vas a hacer

un gran partido, ¿eh?

y recuerda que con nosotros

siempre tienes

las puertas abiertas.

patricio: muchas gracias,

entrenador.

usted siempre ha estado conmigo,

hasta en los peores momentos.

marco: bueno, te dejo

que tengo entrenamiento.

suerte, campeón.

patricio: hasta luego.

[celular]

¿mariana?

mariana: pato,

no voy a poder ir a verte jugar,

mi mamá se puso mal otra vez

y estamos aquí en la clínica.

estoy aquí afuera,

a ver qué me dice mi papá.

patricio: sí, no te preocupes,

después te marco, ¿va?

mariana: pato nunca me habla

tan feo.

horacio: véanlo muy bien,

muchachos,

este campeón va a ser

el mejor jugador del país

dentro de poco tiempo.

ahora no se me confíen, ¿eh?

mañana nos vemos a las seis

en el campo.

jugadores: iay, entrenador!

horacio: eh, dije a las seis

y punto, holgazanes.

genaro: ni te pongas cómodo,

que solo entraste en mi lugar

porque estoy algo lastimado.

patricio: solamente vengo

a aportar al equipo.

genaro: tuviste suerte

de principiante,

pero pronto te vas a dar cuenta

que no es lo mismo

el fútbol llanero

del que te sacaron

que jugar con profesionales.

y prepárate para tu novatada,

que ni aún siendo

la mascota del entrenador

te vas a librar de ella.

así que yo te bautizo

con el nombre de lombriz.

una porra para la lombriz.

una, dos, tres...

jugadores: ♪ chíquit bum

a la bim bom bam

chíquiti bum a la bim bom ba

a la bio a la bao

a la bim bom bam

lombriz, lombriz

ra, ra, ra ♪

[música]

[música]

don tomás: ¿no se le antoja

un pastelito para que acompañe

su café?

marco: ay, yo creo que mejor no.

a veces se me olvida pero tengo

que predicar con el ejemplo

a los muchachos.

don tomás: bueno, bueno,

si no se resiste, me avisa.

con permiso.

marco: ah, señor benítez.

sr. benítez: entrenador.

marco: siéntese, por favor.

sr. benítez: marco, ¿cómo le va?

marco: pues la verdad,

perdimos el invicto a la semana

de que pato se fue del equipo,

pero pues, ahí la llevamos.

sr. benítez: bueno, sinceramente

yo tenía mis dudas,

porque pato entrara

profesionalmente

pero me convenció de que usted

lo ayudara a aceptar.

marco: ah, mire señor,

para serle completamente sincero

yo sí tuve mis dudas

y se lo dije a horacio,

el entrenador.

sr. benítez: entonces,

patricio me mintió.

marco: ay, señor, tal vez

si usted me hubiera buscado

para conocer mi opinión

de manera directa.

sr. benítez: sí, creo que tiene

razón, pero es que no--

no he estado bien.

marco: yo lo sé y entiendo

cuánto ha sufrido

con la pérdida de su esposa,

pero pato lo necesita.

¿ya fue a verlo entrenar?

sr. benítez: no, no he podido,

le digo que no estoy bien.

y de hecho, nada más salí

por unas medicinas.

marco: hoy es su primer partido.

yo por diferencias

con el entrenador que tiene

preferí no ir,

pero usted es su papá.

sr. benítez: me dio gusto verlo,

¿eh?, que la pase bien.

mariana: hola.

patricio: perdón, es que estoy

algo sudado y preferí venirme

a bañar a mi casa.

mariana: ¿perdieron?

patricio: no, de hecho

metí un gol y ganamos.

mariana: entonces,

¿por qué has estado tan extraño?

patricio: estoy estresado,

¿qué no entiendes?

¿no entiendes que tengo

muchas responsabilidades?

mariana: y al parecer,

dentro de tus responsabilidades

mi nombre no aparece.

patricio: mira, si vas a empezar

con tus dramas,

mejor luego hablamos.

mariana: no puedo creer

que me hables así,

ni siquiera me has preguntado

cómo está mi mamá.

apenas salí del doctor

y vine a verte porque a mí

sí me importas.

patricio: mira, de tu mamá

ni te pregunto porque

lo que ella tiene

es que es hipocondríaca,

¿sabes quién sí sufría

y tenía que ir diario al doctor?

mi mamá, ¿sí entiendes?

mi mamá, ¿sí entiendes?

sr. benítez: patricio, siéntate.

patricio: pero si yo no hice

nada.

sr. benítez: ¿mentir

no te parece grave?

patricio: mira, me cae que tanta

pastilla ya te dañó el cerebro.

sr. benítez: mira,

si te di autorización

para que te metieras

a la segunda división

es porque creí que marco

lo había autorizado,

pero ya me dijo que no fue así.

patricio: ¿y qué?,

¿él es mi papá o qué?

sr. benítez: no,

pero siempre ha sido muy atento

y valoro mucho su opinión

sobre este tema.

patricio: mira, si yo no te dije

nada fue porque nunca me apoyas.

y síguete durmiendo,

porque de todas maneras,

contigo o sin ti,

sigo ganando partidos.

poncho: ¿les traigo uno más?

ese es cortesía de la casa.

ahorita los atiendo.

estuvo increíble tu gol,

ya lo vi.

patricio: ¿tú cómo sabes?

poncho: mira el video.

relator: para yiñaz.

yiñaz se la pasa a bedolla,

bedolla se va a benítez.

benítez se va por la banda.

benítez, benítez tira y igol!

de benítez, la lombriz benítez

ha hecho un enorme gol.

poncho: pero ¿por qué esa cara?

¿ya viste todos tus comentarios?

tienes como 200 y todos dicen

que eres una maravilla.

don tomás: ah,

muchas felicidades, patricio.

bueno, hombre, poncho ha estado

presumiéndole

a todos los clientes

que han entrado aquí, al café,

ese video: "véanlo, véanlo".

patricio: muchas gracias,

don tomás.

la verdad,

ustedes son los primeros

que me felicitan de corazón.

don tomás: no, no,

y no solo te felicitamos,

ahorita mismo te traigo

una rebanada de pastel

cortesía de el dicho, permiso.

poncho: oye, pero esa cara

no nada más la tienes

para hacerme una broma, ¿verdad?

patricio: no, poncho, la verdad,

pensé que siendo profesional

mi papá sería diferente,

pero hoy ni siquiera

me fue a ver al juego.

poncho: híjole, qué mala onda.

a mí me hubiera encantado ir

a verte pero pues, tenía chamba,

isabel no podía venir.

pero obviamente tu novia

te fue a ver, ¿no?

patricio: no, tampoco.

la verdad, hasta hace rato

me soltó una cachetada.

¿sí entiendes?

poncho: orale.

patricio: vine aquí

para despejarme pero la verdad

es que me estoy muriendo

de sueño, estoy supercansado.

don tomás: aquí está, aquí está.

pastel especial de la casa.

patricio: gracias, don tomás,

pero yo creo que mejor

me lo pone para llevar,

porque mañana tengo que madrugar

para ir a entrenar.

poncho: ¿qué?, pero si acabas

de jugar un partido.

patricio: pues sí, poncho,

pero así es esto de estar

con profesionales.

poncho: no, pues eso sí

ya no está tan chido.

don tomás: pero solamente

acuérdate que "no por mucho

madrugar amanece más temprano".

patricio: ¿papá?

papá, en serio, discúlpame

por lo de hace rato.

eres la persona a la que menos

quisiera lastimar.

es solo que te extraño.

¿papá?

¿pa?

isiempre es lo mismo!

[grita]

[música]

[música]

genaro: ¿qué, no puedes

ni levantar esto?

horacio: a ver, genaro,

patricio, mucha plática,

¿no quieren tomarse un cafecito

de una vez?

genaro, ponle dos kilos más.

genaro: sí, señor.

horacio: dios mío,

¿a ti qué te pasó en la mano?

patricio: me la torcí ayer

en una caída.

horacio: a ver, pato,

¿no te das cuenta

que lo que se está jugando aquí

es nuestro futuro?

patricio: perdón, entrenador,

le juro que voy a poner

más atención, pero es que

tampoco me rinde el tiempo.

horacio: eso a mí no me importa.

patricio: pero es que también

tengo que ir a clases,

no puedo estar faltando.

horacio: a ver, a ver, a ver,

muchachito, pues entonces,

pondera tus prioridades.

el fútbol no acepta rivales,

aquí o le entras o le entras.

a ver, vamos a hacer pierna,

ándale, ayúdenlo.

patricio: entrenador,

¿no le parece que es mucho peso?

horacio: te lastimaste la mano

no las piernas, ándale,

levántale.

si no, no--no funciona,

tiene que haber peso, a ver.

genaro: qué va a levantar nada,

esa lombriz se va a desfondar.

horacio: levántale.

genaro: [ríe]

patricio: entrenador, no puedo,

es mucho peso.

genaro: lombriz.

jugador: ¿qué pasó, lombriz?

horacio: tú me dijiste

que este iba a ser mi pase

para primera división, memo.

guillermo: claro que lo va

a ser, ¿qué no viste cómo jugó

y ganó el partido pasado?

¿qué no leíste en internet

cómo lo alavó la afición?

horacio: sí, pero no puede

acabar un entrenamiento

sin estar a punto

de desmayarse.

guillermo: es cuestión

de tiempo.

horacio: sí, claro que es

cuestión de tiempo,

para cuando tenga 18 años

el chamaco, pero yo no me voy

a esperar para entonces.

guillermo: ya tengo la solución.

horacio: a ver, ¿cuál?

guillermo: tú dices

que el problema es su físico

de adolescente, ¿no?

horacio: sí, porque fuera de eso

el chamaco es un verdadero crac,

tiene el don.

guillermo: pues ya está,

tú tranquilo.

yo tengo cómo conseguir

un coctel de vitaminas.

horacio: no, espérate, ¿qué?

¿no está muy chamaco para eso?

[silbato]

bien, pases por pareja.

guillermo: bueno, sí, "doc".

pues dame ya otros chiclecitos.

sí, pero me va a aplicar

el descuento, ¿no?,

ya soy cliente.

ok, en un ratito paso, gracias.

patricio: señor guillermo.

ay, qué bueno que lo veo.

guillermo: ¿cuántas veces tengo

que decirte que no me hables

de usted?, ni que estuviera

tan viejo.

vine porque me habló horacio,

tengo algo muy grave

que decirte, pato.

patricio: ¿el entrenador

ya no me quiere en el equipo?

le juro que lo estoy dando todo.

guillermo: no, claro

que te quiere de titular,

lo que pasa es que no estás

dando el ancho

del entrenamiento.

patricio: mire yo sé que no soy

muy alto o muy fuerte,

pero le juro que corro

un montonal y estoy tratando

de hacer mi mejor esfuerzo,

es en serio.

guillermo: sería muy lamentable

que por un pequeño detalle

físico no pudieras llegar a ser

todo lo que puedes ser.

patricio: por favor, ayúdeme--

digo--ayúdame,

el fútbol es todo lo que tengo.

guillermo: pues hay algo

que podría funcionar,

pero si lo probamos,

tendría que ser un secreto

solo entre tú y yo.

patricio: ¿y qué es?

guillermo: hay unas inyecciones

y unos complementos

que te harían crecer

más rápidamente,

te harían más fuerte

y más resistente.

patricio: pero el doctor

del equipo ya me dio

unas vitaminas.

guillermo: pero estas son

unas especiales

que sí funcionan.

¿tú crees que pagarían

miles de pesos por alguien

de segunda división

que acaba de llegar?

patricio: ¿el tratamiento

es muy caro?

guillermo: carísimo.

pero yo, como tu representante

me haré cargo, tranquilo.

todo con tal de que no te saquen

del equipo.

patricio: ¿y ahora?

sr. benítez: hablé con mi exjefe

y me echó la mano para volver

a entrar a la empresa.

patricio: ¿ya se acabó

el seguro de vida de mi mamá?

sr. benítez: ¿te crees

muy chistoso?, déjame te cuento

algo más chistoso,

hoy me habló el director

de tu escuela para preguntarme

por qué no te has presentado

a clases.

patricio: estoy muy cansado

para ir.

sr. benítez: no me sorprende,

si de aquí te sales

casi de madrugada pero quedamos

que la escuela era primero.

patricio: es que tú no entiendes

nada.

sr. benítez: lo que entiendo

es que vas a perder el año

por jugar a ser futbolista.

patricio: esto no es un juego,

es mi vida, y el fútbol

no es para perdedores,

pero no creo que tú

lo puedas entender, papá.

sr. benítez: te olvidas

de volver a entrenar.

patricio: nunca, nunca,

¿me escuchas?, primero muerto.

gracias por venir.

mariana: ¿para qué querías

verme? después de todo

lo que me dijiste

no puedo creer que me hablaras.

patricio: es que te necesito.

entiéndeme que te extraño mucho.

mariana: me lastimaste.

patricio: es que he estado

muy estresado.

mira, hay unos tipos

que me están molestando

todo el día.

mariana: no, pato,

no hay pretextos

para ser un patán.

patricio: la verdad no sé

qué me ha pasado últimamente.

mariana: lo que sucede

es que todo lo que vale la pena

lo has echado por la borda.

no vas a clases.

patricio: acabo de pelear

con mi papá, es por eso

que te necesito.

mariana: ¿qué pasa? ¿pato?

pato, ¿qué te pasa?

patricio: ay, me duele.

mariana: pero ¿qué tienes, pato?

patricio: me duele--

mariana: pato, ¿qué tienes?

patricio: me duele--

mariana: ipato! ¿pato?

[música]

[música]

operadora: apagado o fuera del--

sr. benítez: ¿por qué

no respondes?, caray, hombre.

operadora: buzón de voz.

sr. benítez: guillermo,

le pido que se comunique

en cuanto escuche este mensaje.

necesito hablar muy seriamente

sobre el contrato de mi hijo.

don tomás: tómate este tecito,

te va a caer bien,

es de hierbabuena.

patricio: gracias, don tomás.

don tomás: tómatelo.

con permiso.

mariana: pato,

vomitaste hasta el alma.

lo que me contaste

no me late para nada.

patricio: gracias

por preocuparte,

pero creo que solamente es

en lo que mi cuerpo

se acostumbre a las inyecciones.

mariana: recuerdo

cuando no se te borraba

la sonrisa de la cara

después de entrenar o jugar.

patricio: mira,

ahora todo es diferente,

el equipo y el entrenador

dependen de mí.

mariana: ¿y tu papá? ¿y yo?

también te necesitamos.

patricio: solamente

te voy a pedir que guardes

el secreto.

juré que no iba a decir nada.

mariana: ¿por qué no le dices

a tu papá?, estoy segura

de que si no es nada malo

él te va a apoyar.

patricio: nunca me apoya.

mariana: lo único que creo

es que tienen que darse

una oportunidad los dos.

patricio: no sé qué haría

sin ti.

genaro: hola, lombriz.

jugador: ahora sí, ¿verdad?

patricio: no, suéltame.

no, suéltame, no.

genaro: ¿creíste que te ibas

a salvar de la novatada, no?

patricio: no, no, suéltame.

genaro: ahora sí vas a ver,

chamaquito.

patricio: ya, suéltame.

¿qué van a hacer? ino!

genaro: siéntate tranquilo

y quieto.

jugador: estate quieto, chamaco.

genaro: quieto ahí.

sr. benítez: ahora ni siquiera

llegas a dormir, patricio.

¿a qué hora llegaste?

intenté dormir

hace menos de dos horas.

patricio: te juro que me iba

a regresar a la casa pero--

sr. benítez: ¿qué pretexto

vas a inventar ahora, eh?

mira, vete nada más,

apestas a alcohol.

¿en dónde estuviste?

patricio: es que los del equipo

me hicieron mi novatada.

sr. benítez: eso

no es una novatada,

es ponerte en ridículo.

pero me imagino que también

los vas a defender, ¿no?

patricio: al principio

sí se pasaron, pero después,

creo que lo hicieron

para aceptarme y darme bien

la bienvenida.

sr. benítez: mira, si no fuera

porque ya voy tarde a trabajar,

pero tú y yo vamos a hablar

cuando regrese.

ni se te ocurra sacar la nariz

a la calle, ¿entendido?

jugador: estuvo duro

el entrenamiento, ¿no?

genaro: como siempre.

oye, ¿viste a la hermana

de daniel?

jugador: sí.

genaro: el otro día, hermano--

jugador: uh, pero huele

a teporocho.

genaro: borracho.

horacio: ve qué horas son.

patricio: perdón, entrenador,

es que me desperté tarde

porque me hicieron mi novatada.

genaro: oye, no nos achaques

a nosotros tu falta

de compromiso con el equipo.

horacio: bueno, ya, ¿no?,

mucho bla bla bla, ya, basta.

ustedes tienen que correr

más rápido.

y tú, es la última vez

que llegas a esta hora,

aquí se madruga, pato.

patricio: sí, entrenador.

horacio: ok, sale.

vamos a correr, órale.

genaro: andale, lombriz.

[silbato]

horacio: a correr.

genaro: ya despiértate, lombriz.

guillermo: ¿qué pasó, pato?

¿en qué te puedo ayudar?

la cita para las inyecciones

está más al rato.

patricio: es que ayer

me sentí supermal.

guillermo: ¿y eso te preocupa?

eso no es nada.

patricio: vomité dos veces.

guillermo: eso se llama

estar crudo.

patricio: no, fue antes de que

me emborracharan los del equipo.

guillermo: mira,

esto te lo manda el doctor,

te lo iba a dar más al rato

pero seguro que te puede ayudar

desde ahorita.

patricio: ¿y ahora qué es?

guillermo: confías en mí,

¿sí o no?

genaro: [ríe] fíjate por dónde

caminas, lombriz.

patricio: gracias.

son unas pastillas

que me dio el doctor.

genaro: ajá, y yo nací ayer.

¿de dónde sacaste

estos dulcecitos, eh?

patricio: ya te dije.

genaro: y pensar

que la gran promesa

del fútbol mexicano

es una lombriz

rellena de [...]

patricio: por favor,

no digas nada.

pídeme lo que quieras.

genaro: ¿seguro?

[celular]

guillermo: ahora qué quieres,

horacio.

ya te dije que mañana

que vengan los directivos

hablo con ellos de tu caso.

horacio: olvídate de hablar

con ellos.

genaro ya sabe

lo de las pastillas

que le diste a patricio.

me amenazó de hablar

con la directiva.

guillermo: eso no puede ser.

¿cómo dejaste que pasara?

¿en dónde está genaro?

no, no vas a dejar que un idiota

como este te arruine todo.

[música]

[música]

horacio: pero ¿qué tenías

en la cabeza cuando

se te ocurrió esa estupidez?

¿qué quieres que te metan

a la cárcel o qué?

guillermo: mira, si lo hice fue

para evitarnos complicaciones.

además, estamos en esto juntos.

horacio: ¿ahora qué vamos

a hacer?

guillermo: relájate.

estoy seguro que genaro

no pasa de esta noche.

horacio: ¿qué tan seguro estás?

patricio: creía que llegabas

más tarde.

sr. benítez: ¿qué te dije

en la mañana, patricio?

¿quién te dio permiso de salir?

patricio: tenía que ir

al entrenamiento.

sr. benítez: ya dije que no

vas a volver a entrenar ahí.

vete nada más, siempre cansado.

patricio: bueno, es que hoy

entrenamos más de lo normal.

sr. benítez: hijo, cuándo

vas a entender que tu principal

y única tarea, es la escuela.

patricio: papá, el fútbol

es mi sueño.

¿a mí de qué me sirve estar

encerrado en un salón

si estoy a un paso de llegar

a primera división?

sr. benítez: a ver, a ver,

¿cuántos años tienen

tus compañeros de equipo?

patricio: ay, no sé entre

18 o 30.

sr. benítez: tú estás

en crecimiento, patricio.

no hay día en que no te levantes

temprano y te acuestes tarde.

si las cosas se van a dar,

se van a dar a su tiempo.

recuerda que "no por mucho

madrugar amanece más temprano".

patricio: mira, papá,

solamente te pido

que me dejes entrenar

hasta el próximo partido,

por favor.

guillermo: ¿ahora qué?

¿le contaste a alguien más

lo de las pastillas?

patricio: pero si yo no le dije

a nadie.

guillermo: a ver, patito,

¿qué es lo que quieres?

patricio: es que le quería

preguntar si tenía que ir o no

mañana.

guillermo: claro que tienes

que ir a entrenar,

llega a la hora de siempre.

patricio: pero ¿y genaro?

guillermo: ese asunto

ya se arregló,

genaro no le va a decir nada

a los directivos,

tú dedícate a lo tuyo.

jugador: ya estarás contento--

patricio: ¿qué te pasa?

jugador: genaro está

en el hospital.

ahora por fin vas a poder

ocupar su lugar en el equipo.

patricio: ¿qué le pasó?

¿cómo está?

jugador: ayer fuimos

a visitarlo, está muy mal,

no pudimos ni verlo.

patricio: ¿y en dónde está?

¿aquí está genaro chávez?

enfermera: sí, y no sabes

cuántos jugadores como tú

han venido a verlo.

patricio: entonces, ¿está bien?

enfermera: no, el joven llegó

inconsciente y con las piernas

destrozadas.

hay que tener fe para que salga

del coma.

patricio: ¿está en coma?

enfermera: sí.

con permiso.

guillermo: sí, claro,

por supuesto.

sí, sí, nos ponemos de acuerdo.

sí, sí, por supuesto, sí.

patricio: ¿qué le hicieron

a genaro?

guillermo: tranquilo, yo no sé

de qué me estás hablando.

patricio: ¿cómo que no sabes?

está muy grave y se puede morir.

guillermo: ya te dije que yo

no tuve nada que ver con eso.

y más te vale que te concentres

para tu próximo partido

que para eso te pago.

patricio: usted no me paga,

el que me paga es el equipo.

usted solamente es

un zancudo chupa sangre.

yo ya no voy a jugar

para este equipo.

guillermo: pues aguas, niñito,

porque te recuerdo que hay

un contrato de por medio

y con la mano en la cintura

puedo meter a tu papá

en la cárcel, ¿cómo ves?

mariana: yo sé que pato me pidió

guardar silencio, pero no podía

callarme después de investigar

en internet el daño que le puede

causar lo que le están dando.

sr. benítez: es que no puedo

creer que le estén inyectando

hormonas para crecer.

que mi propio hijo

no me lo haya dicho.

mariana: mire, señor,

usted sabe cuánto quiero a pato,

y si se lo digo

no es para que lo regañe.

sr. benítez: no te apures,

lo que has hecho

no tengo con qué agradecértelo.

y no es culpa de pato,

él es un niño,

aunque a estos aprovechados

no les importe.

mariana: pato,

por favor, no te enojes.

patricio: ¿por qué?

mariana: yo mejor los dejo

solos, creo que tienen mucho

de qué hablar.

sr. benítez: hijo, hijo,

¿por qué no me contaste nada?

patricio: ¿cuándo?

¿mientras te atestabas

de pastillas y tratabas

de asesinarte?

sr. benítez: no--no fueron

así las cosas.

es que me ha costado

mucho trabajo dormir

con lo de tu mamá y--

patricio: ¿y cuando me ignorabas

como a un mueble más de la casa?

sr. benítez: te juro

que no lo hacía con ninguna

intensión, hijo.

patricio: papá, había veces

que ni siquiera me volteabas

a ver.

sr. benítez: me sentía

frustrado, enojado, triste.

no era contra ti, hijo.

no tenía ni siquiera la fuerza

de compartir lo que me pasaba.

la muerte de tu madre me rompió

el corazón.

patricio: y a mí también.

¿crees que no me acuerdo

cómo sufría cada noche?

¿cómo le pedía a dios

que ya no llorara por dolor?

sr. benítez: perdóname, hijo.

perdóname por no ser

el padre que mereces.

patricio: papá, yo solamente

quería que supieras

que no estabas solo.

que yo no estaba muerto

y que te necesitaba.

sr. benítez: aquí estoy, hijo.

y juro por la memoria de tu mamá

que nunca más

te voy a dar la espalda.

horacio: a ver, a ver,

¿por qué hace eso, qué pasa?

sr. benítez: pasa que mi hijo

no va a volver a jugar

con ninguno de ustedes dos.

guillermo: ¿a poco se piensa

meter con sansón a las patadas?

sr. benítez: yo ya me asesoré

con un abogado y vamos a ver

si con la cola que arrastran,

a ver si nos obligan a cumplir

con un contrato mañoso.

horacio: bueno, a ver,

un momento, no hay necesidad

de amenazarnos.

guillermo: más vale que tenga

pruebas porque hay un delito

que se llama difamación.

jugador: ientrenador!

ientrenador! me acaban de marcar

los papás de genaro,

ya se despertó del coma.

patricio: papá,

genaro sí va a vivir.

sr. benítez: hijo.

don tomás: [ríe] qué gusto

verlos reunidos.

debería de ver cuántas veces

le pregunté a poncho por usted.

sr. benítez: ay, gracias,

don tomás, afortunadamente

abrí los ojos y vi

todo lo que me estaba perdiendo.

todo por cerrarme en mí mismo.

patricio: yo solamente

les quiero dar las gracias.

sin ustedes

no sé cómo habría podido salir

del hoyo en el que estaba.

mariana: a mí me da mucho gusto

volverte a ver sonreír,

te extrañaba.

[burlan y ríen]

ojalá los que te hicieron daño

pasen mucho tiempo en la cárcel.

sr. benítez: no, mariana,

no hay que desearle mal a nadie.

afortunadamente no se lograron

dar a la fuga

y ya están pagando sus delitos.

patricio: eso sí.

lo bueno es que genaro

va a poder volver a caminar,

con mucha rehabilitación

pero algo es algo.

poncho: oye, ¿y tu contrato?

¿no vas a tener problemas

con eso?

patricio: el abogado del equipo

y los directivos

me pidieron disculpas,

pero me dijeron que siempre iban

a estar las puertas abiertas

para cuando estuviera listo.

poncho: ah, sí, porque yo

ya estaba todo emocionado

porque iba a tener

un amigo futbolista.

sr. benítez: mira, en la cancha

de un parque o en el mejor

estadio del mundo, pato siempre

va a ser futbolista,

porque lo lleva en el corazón,

y claro, en las piernas.

patricio: bueno, ya que si

me lo piden de rodillas, pues

sí me voy al mejor equipo

del mundo.

don tomás: claro, claro.

todo a su debido tiempo,

querido pato, ya te diste cuenta

que el forzar las cosas

no da buenos resultados.

recuerda,

recuerda lo que dice el dicho:

"no por mucho madrugar

amanece más temprano".

[celebran y le piden autógrafos]

sr. benítez: yo soy "manager",

yo, a ver, a ver, pasa por mí.

[bromean]

Cargando Playlist...