null: nullpx
Cargando Video...

Como Dice el Dicho - 'En casa del pobre, el que no trabaja no come'

1 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

héctor: aura, ¿me regalas café?

aura: sí, ya voy a terminar

tu camisa.

héctor: no, ni te apures, hija,

no voy a ir a trabajar.

aura: ¿por qué?

héctor: me siento cansado.

aura: pero no puedes dejar

la tienda sin abrir.

es lo único que tenemos,

es nuestro sustento.

¿de qué vamos a vivir?

héctor: ¿no me escuchaste?

me siento cansado.

aura: te has sentido cansado

toda la semana, ¿eh?

yo también estoy cansada.

héctor: ¿tú?

¿tú de qué?

aura: de nada.

héctor: ay, mujer,

la verdad es

que no puedo con todo.

dame un cafecito

con un panecito, ¿sí?

ándale, mi cielo.

gael: no te voy a volver

a hablar en mi vida,

¿entendiste, traicionero?

eres el peor hermano

que se puede tener.

es más, ya no eres mi hermano,

no me vuelvas a hablar.

armando: hazme ese favor,

te lo ruego.

y ya lárgate de mi cuarto, ¿eh?

gael: también es mi cuarto,

idiota.

armando: lo que más molesta

de ser pobre es tener

que compartir el cuarto contigo.

aura: ¿qué está pasando aquí?

¿están bien?

gael: sí, ma, ¿qué pasó?

aura: la tienda está sola.

¿quién me puede ir a ayudar?

la tenemos que abrir.

gael: armando puede ir.

armando: ¿y por qué yo, eh?

ve tú.

aura: ay, por favor,

dejen de estarse

echando la bolita, ¿sí?

o si no, van a ir los dos.

armando: mamá, ¿por qué yo?

que vaya él,

por algo es el hermano mayor,

¿no?

gael: que no me hables, idiota.

aura: ay, ya, por favor,

no se estén peleando.

ya están muy grandecitos

para esos juegos, ¿no?

gael: ¿cuál juego, ma?

este le dijo a moni

que estoy saliendo con sandra.

armando: ella me lo preguntó.

gael: mi novia me cortó

por tu culpa.

armando: no, tu novia te cortó

porque tú no la valoras,

porque tú no la quieres.

gael: que te calles.

aura: ya, ya.

necesito que alguien

vaya a la tienda.

armando: yo no puedo, mamá,

tengo futbol.

gael: yo quedé de ver

a mis amigos.

aura: no sean desconsiderados,

¿eh?

aunque sea ayúdenme

arreglando su recámara,

tiendan sus camas.

armando: mamá,

ya te dije que yo no puedo,

que tengo futbol.

aura: de verdad, ¿eh?

con ustedes no se puede.

gael: cuando regrese

vuelo a la tienda, ma,

pero ya, órale.

aura: susana,

susana, mi amor.

susana: ma, ma,

¿dónde está mi blusa rosa?

aura: ¿la rosa?

ahí está.

susana: no, mamá, esa no,

la que tiene una flor.

aura: pues no, no sé, mi hija.

susana: ay, mamá,

tú deberías saber.

aura: no, no lo sé.

susana: ay, mamá,

seguro la tiraste, ¿verdad?

aura: mira, mi amor, por favor,

necesito tu ayuda.

susana: mamá, ¿la tiraste?

aura: ¿cómo la voy a tirar,

susana?

susana: pues no sé, mamá--

aura: contéstame,

¿puedes ir a la tienda?

necesito que alguien

vaya a abrirla.

susana: no, mamá, estás loca,

que vayan mis hermanos.

aura: es que no pueden.

susana: pues yo tampoco puedo,

¿que no ves que no tengo

qué ponerme?

aura: ah, ¿y todo esto qué es?

susana: ay, mamá,

no entiendes nada, ¿verdad?

gael: oye, mamá, ¿y el desayuno?

aura: ya voy, ya voy, gael,

por favor.

gael: mamá, es que tengo prisa.

aura: ya te dije que ya voy.

susana: mamá,

¿dónde está mi blusa?

aura: no, no, no,

está para ahorcarlos a los dos.

susana: mamá.

gael: mamá, que tengo hambre.

susana: mamá, ¿qué me voy

a poner?

¡ay, no tengo nada, ay!

aura: [solloza]

armando: mamá, necesito dinero.

mamá, ¿estás ahí?

mamá.

aura: dile, por favor,

a tu papá, mi hijito.

armando: ya le dije, mamá,

pero me dijo

que te pidiera a ti.

aura: dame un segundo,

por favor.

déjame estar tranquila,

por favor.

[solloza]

el desayuno está servido.

héctor: deja de gritar, mujer,

que bajen cuando quieran.

aura: oye, esto no es

un restaurante, héctor.

héctor: sí, de eso

ya me di cuenta.

aura: oye, estaba pensando,

mira, yo creo que sería bueno

que contratáramos a alguien

para que atienda la tienda.

héctor: pero no tenemos dinero,

¿y quieres contratar

a otra persona?

aura: pero si los muchachos

no quieren trabajar

y aparte es un problema

para que armando

termine la escuela.

héctor: la verdad, no sé.

no estamos para eso, mujer.

aura: piénsalo.

héctor: vaya, buenos días.

susana: ¿qué tienen de buenos?

gael: ¿qué, qué haces?

cámbiate de lugar con susana.

armando: eres un niño, ¿eh?

cámbiate, ándale.

susana: ay.

gael: ya, susana.

aura: no puede ser.

gael: mamá,

dile a armando

que me pase la salsa, por favor.

aura: no empiecen, por favor,

¿sí?

armando: es un niño.

aura: ¿podemos tener

un desayuno en paz?

[teléfono]

héctor: aura, está sonando

el teléfono.

ándale, amor,

porque van a colgar.

aura: bueno.

sí, soy yo.

sí, sí, aquí estoy, la escucho.

héctor: ¿qué hiciste ahora?

armando: nada, lo juro.

gael: apuesto 100 pesos

a que lo suspenden otra vez.

armando: pero no hice nada.

aura: claro que sí, ahí estaré.

buenos días.

susana,

¿por qué no me dices

que tengo una cita hoy

con tu maestra?

armando: me debes 100 pesos,

¿eh?

aura: de veras, ¿eh?

apúrense a desayunar.

tú, ándale, vámonos.

ándale.

susana: no, mamá.

aura: buenos días, maestra.

maestra: buenos días.

aura: buenos días.

todos: buenos días.

aura: ¿cómo está usted?

maestra: bien, gracias.

buenos días.

aura: buenos días.

maestra: susana, ¿quieres

explicarle a tu mamá

por qué la cité aquí?

susana: no sé, "miss".

maestra: déjame refrescarte

la memoria.

susana le jugó una broma

a uno de los alumnos

más notables de esta escuela.

susana: ay, no le--

no le jugué nada, maestra.

maestra: le hizo creer

que estaba enamorada de él

para que le resolviera el examen

que apliqué la semana pasada.

aura: susana.

susana: ay.

maestra: no sé en qué momento

cambiaron el examen,

pero mire.

vea usted misma,

el examen de martín tiene

la misma letra que el de susana,

ella solamente puso su nombre.

aura: [susurra] ay, dios mío.

maestra: lamento informarle,

porque veo que ella

no lo ha hecho,

que quedará suspendida

por una semana.

alumnos: uh.

aura: ay, ¿por qué hiciste

eso, susana?

maestra: y no solo eso,

se aprovechó

del noble corazón de martín

para que también le hiciera

las tareas.

aura: hablamos en la casa, ¿sí?

cuánto lo siento.

maestra: hasta luego.

aura: con permiso.

maestra: está bien.

[silbidos]

maestra: silencio.

susana: martín,

gracias por acusarme

con la maestra, ¿eh?

me metiste en grandes problemas.

gracias.

martín: no fue mi intención,

susana.

susana: no, lo bueno es que

no era tu intención, ¿eh?

y para que lo sepas,

no me gustas,

nunca me gustaste

y nunca me gustarás.

aura: susana.

ay, discúlpala, por favor.

mira, yo soy su mamá.

yo sé que todas las mamás

defendemos a nuestros hijos,

pero te aseguro que--que susana

no es una mala persona.

susana: mamá, ¿qué haces?

martín: como sea, señora.

aura: oye, eh,

¿podría hacer algo por ti?

susana: mamá, ya.

aura: ¿qué tal si te vienes

a comer a la casa, sí?

¿qué te parece?

martín: gracias, señora,

pero no creo que susana

esté de acuerdo con eso.

susana: ¿nos vamos, mami?

aura: en verdad que

lo siento, ¿eh?

con permiso.

susana: mamá, ¿estás loca?

¿lo estabas invitando

a comer a la casa?

aura: ¿y por qué no, mi hija?

es lo menos que puedo hacer.

es más, te tienes que ir

a disculpar, ¿eh?

lo engañaste.

le dijiste que estabas

enamorada.

¿cómo se te ocurre

decirle una cosa así?

susana: mamá, acaban

de suspenderme por su culpa.

aura: no, no, mi reina,

fue tu culpa, no fue la de él.

de verdad, estoy

tan decepcionada.

es como si--

como si no te conociera.

vámonos ya.

armando: papá, ¿qué vamos

a comer?

tengo hambre.

héctor: ¿no ves que estoy

ocupado, hijo?

armando: es que tengo hambre.

¿mi mamá dónde está,

en la tienda?

héctor: no, se fue a la escuela

de tu hermana.

gael: yo no tengo hambre, ¿eh?

armando: ¿y a quién le importa?

no te estoy hablando a ti.

papá, ¿le puedes llamar

a mi mamá?

es que neta, tengo hambre.

héctor: mi hijito, cómete algo

en lo que llega, ¿sí?

mira, como aquella manzana,

ándale.

ay, pero qué latoso.

gael: presta.

armando: óyeme,

¿qué te pasa, eh?

gael: ¿qué?

se me antojó.

armando: pues que dame

mi manzana.

ambos: [discuten]

aura: ¿qué--qué está

pasando aquí, qué les pasa?

no peleen.

gael: ¿tú qué, mamá?

no te metas.

aura: claro que me meto.

ya fue suficiente, ¿no?

¿qué demonios está pasando aquí?

y tú, ahí sentadote.

héctor: ya están grandes, mujer.

aura: ah, ¿y entonces

por qué actúan como niños?

bueno, ni siquiera como niños,

como animales.

héctor: cálmate, mujer.

ven, "chiquis", siéntate.

aura: no, ¿cómo que me calme?

mira, me acaban de decir

que mi hija

es una gran mentirosa, ¿eh?

y luego llego

y mis otros dos hijos

se están peleando

mientras su papá

está muy tranquilo,

como si nada.

armando: se comió la última

manzana que quedaba

y yo la quería.

gael: también tenía hambre, ma.

armando: no, no, tú no tenías

hambre, solo querías

molestarme, ¿eh?

aura: ya, ya.

¡por el amor de dios, ya!

ya.

yo ya no puedo más.

se los juro que

ya no puedo más.

armando: mamá, ¿y la comida?

gael: ¿estás viendo y no ves,

baboso?

armando: pues, ¿qué?

gael: ¿qué, susana, adónde vas?

susana: ¿qué te importa?

héctor: chiquis.

de veras baja, chiquis,

tenemos hambre.

¿no vas a hacer de comer?

aura: cuando termine

de doblar esta ropa.

héctor: es que tenemos hambre,

mujer.

aura: en un momento, por favor,

¿sí?

mira,

si nadie ayuda,

si ninguno trabaja,

tarde que temprano

no vamos a tener qué comer.

yo ya no puedo con todo,

héctor, por favor.

héctor: ¿qué te está pasando?

aura: ¿cómo qué me está pasando?

¿qué hicimos mal, héctor?

mira, criamos a unos hijos

despreocupados,

vagos, mentirosos.

héctor: ya, ya, ya, está bien,

cálmate.

te estás quejando de todo,

¿qué pasa?

aura: mira, y además,

nos estamos quedando sin dinero.

y no solo eso,

también está el problema

de susana.

héctor: ¿qué pasa con susana?

aura: susana engañó

a un muchacho en la escuela.

le hizo creer

que estaba enamorada de él

para que le hiciera un examen,

¿lo puedes creer?

es que yo ya no puedo--

mira, por favor,

habla tú con ella, ¿sí?

héctor: ¿yo, y yo por qué?

aura: pues porque eres su papá,

¿por qué más?

héctor: pues sí,

pero entre mujeres

se entienden mejor.

a mí no me metas en eso.

aura: [gime]

héctor: aura, aura,

¿qué tienes, amor?

cálmate, cálmate.

mujer, cálmate.

¿qué tienes?

¡muchachos!

gael: ¿qué pasa, pa?

héctor: tu mamá, háblenle

a una ambulancia, rápido.

muévanse.

[música]

[música]

[música]

gael: aquí estás.

¿dónde diablos te habías metido?

susana: ¿qué?

llegué hace rato.

gael: te estuve llamando

como mil veces,

¿qué onda contigo?

susana: ay, a ver, gael,

agarra la onda, ¿sí?

no estoy para regaños.

o sea, no quería hablar

con nadie.

gael: no te llamé

para regañarte, te llamé

para darte una noticia.

susana: ¿qué?

gael: mamá tuvo un infarto.

susana: ¿qué?

gael: venimos del hospital,

mi papá se quedó con ella.

está todo bien, pero--

susana: no,

no es cierto, ¿verdad?

es una broma.

estás loco, ¿verdad, gael?

gael: no, no--

susana: ¡mamá, mamá!

gael: no es una broma,

no es una broma.

susana: ay, no, no.

gael: tranquila.

susana: gael, no puede ser.

gael: ya.

está todo bajo control,

tranquila.

héctor: debemos tenerle

confianza a los doctores.

armando: ¿mi mamá se va a morir?

gael: cállate, imbécil.

armando: cállate tú.

héctor: maldita sea,

su mamá está luchando

entre su vida y su muerte

y ustedes se comportan así,

caramba.

gael: pero, pa, es que--

¿qué vamos a hacer sin ella?

héctor: no sé, hijo,

no lo sé.

armando: ¿se va a morir?

gael: que dejes de estar

preguntando eso, imbécil.

pero--

papá, ¿verdad que no?

héctor: no, claro que no.

el médico me dijo

que va a necesitar mucho reposo.

y ahora que necesitamos

tanto dinero

no podemos dejar la tienda sola.

susana: papá, quiero verla.

héctor: nadie puede verla, hija.

además, nos haces más falta

aquí en la casa.

armando: mi papá tiene razón.

héctor: bueno, ¿quién se va

a hacer cargo de la tienda?

gael: pues tú, pa.

héctor: no, hijo, yo no puedo,

yo tengo que estar

al pendiente de tu mamá.

armando: susana debería

de encargarse.

por su culpa mi mamá está así.

susana: a ver, ¿qué?

¿crees que yo le provoqué

un infarto a mi mamá?

armando: sí, sí lo creo.

ya lo sabemos todo.

héctor: enamoraste a un muchacho

en la escuela

para aprovecharte de él.

armando: mi mamá estaba

tan decepcionada

que le dio un infarto.

susana: a ver, ¿es neta

que me están culpando?

armando: así fueron las cosas,

¿eh?

ni modo.

susana: a ver, ¿tú estás

tonto o qué?

gael.

papá.

gael: no, pues armando

tiene razón, la neta.

armando: vaya,

hasta que coincidimos en algo.

héctor: bueno, ya dejen

a su hermana en paz.

suficiente tiene

con lo que estamos pasando.

susana: gracias, pa.

héctor: pero eso no te exime

de tu responsabilidad.

ahora que no va a estar

tu madre en la casa, pues

es necesario que tú hagas

las cosas que hacía tu mamá.

tú vas a ser la--

la mujercita de la casa, hija.

susana: a ver, pero--

pero ¿eso qué significa?

héctor: no sé, hija,

lo que hacía tu madre.

tener la casa en orden,

la tienda funcionando,

¿qué más?

susana: papá, pero--

pero es que somos una familia,

o sea, no puede caer

toda la responsabilidad en mí.

héctor: hija, no te estoy

pidiendo que descubras

la cura del cáncer.

ya vas a encontrar tiempo

para todo, ya lo verás.

desayuna.

mira la hora que es, hija,

y todavía no está lista

la comida.

susana: perdón, papá,

pero no soy

una cocinera profesional.

héctor: [ríe]

no, eso se ve a leguas.

porque aquello está crudo

y seguramente a lo otro

le falta sal.

susana: pues sí, porque todavía

no está terminado.

héctor: pues apúrate, hija.

tu mamá siempre--

susana: a ver, papá,

por favor, no me vuelvas

a comparar con mi mamá, ¿sí?

yo no soy mi mamá.

héctor: está bien,

no te esponjes.

nomás acuérdate

que tus hermanos y yo

estamos acostumbrados

a comer aquí a las tres

de la tarde.

[teléfono]

susana: bueno.

hola, ¿qué tal?

buenas tardes.

sí.

no, mire--

sí, sí, yo entiendo.

yo entiendo, mire,

no se preocupe, el pago

va a estar listo hoy mismo.

está bien,

muchísimas gracias, hasta luego.

[resuella]

ay.

gael: ¿qué onda, susana?

susana: lo siento.

gael: es mi camisa favorita,

me la iba a poner ahorita

porque voy a salir.

susana: bueno, ya te dije

que lo siento.

gael: no, no es suficiente.

¿vas a poder?

que si vas a poder.

susana: lo siento, ¿sí?

gael: inútil.

susana: armando.

ey, armando.

armando: ¿qué onda?

susana: despierta.

armando: estaba pensando.

susana: pensando en tus sueños.

armando: oye, qué bueno

que llegas, ¿eh?

yo ya me voy.

susana: no, no, no, no, a ver,

no me puedes dejar aquí sola.

armando: ¿por qué no?

es muy fácil.

llegan, "buenos días",

les cobras y ya.

susana: no te puedes ir.

armando.

ey, ¿qué haces?

deja el dinero.

armando: relájate,

necesito el dinero

para comprarme tachones

de fútbol.

ábrete, susana.

martín: ey, suéltala,

¿qué te pasa?

armando: ¿quién es este metiche,

eh?

susana: ay, martín.

martín, ¿qué haces aquí?

martín: ¿quieres que llame

a la policía?

susana: no, no, no, a ver,

es mi hermano, está todo bien.

¿qué haces aquí, martín?

martín: no te preocupes,

no te vengo a molestar.

supe lo de tu mamá

y quería saber cómo estaba,

pero--

pero yo ya me voy.

susana: martín, martín, espera.

mira, yo--

ay.

ay, perdón, eh...

mi mamá se va a poner bien,

eso dicen los doctores.

martín: me alegra.

susana: eh,

¿y cómo van las clases?

digo, es que no he podido ir

por obvias razones.

martín: sí, ya todos sabemos.

susana: eh, mira, si quieres,

cuando--cuando termine aquí

podemos ir por un café.

martín: ¿para qué,

para que te sientes

en una mesa distinta?

susana: ay, no.

[ríe]

martín, perdón, eso

fue una tontería de mi parte.

martín: no, no, el tonto fui yo,

susana, por creer

que sí te gustaba, por--

por hacerme ilusiones.

y mira, no te vengo a reclamar

absolutamente nada,

solamente quería saber

cómo estaba tu mamá y--

ella fue la única amable conmigo

cuando más lo necesitaba.

susana: mira, yo--

martín: pero me alegra saber

que ella está bien.

gael: susana.

ey, ve la hora que es

y tú dormidota.

levántate.

susana: ay, ¿qué quieres, gael?

gael: el desayuno no se prepara

solo.

susana: pues hazlo tú.

gael: ¿yo?

yo no sé cocinar, además,

tú eres la mujer de la casa.

susana: ay, ¿y qué?

ya no es 1920, no seas machista.

gael: levántate, floja.

susana: ey, gael.

gael: a ver, por tu culpa

mi mamá está en el hospital

a punto de morirse,

lo mínimo que puedes hacer

es el desayuno, así que órale.

te espero abajo.

movidita.

armando: oye, susana,

¿a qué hora vas a ir a abrir

la tienda, eh?

susana: hoy no puedo,

hoy voy a ver a mi mamá.

héctor: prefiero que te quedes

en la casa.

mira cómo la tienes de fachosa,

¿hace cuánto no le pasas

la aspiradora?

¿ya echaste la carga de ropa?

gael: ¿y este desayuno qué onda,

susana?

susana: a ver, ¿qué?

es lo que hay, ¿sí?

gael: no, no es lo que hay,

échale ganitas.

mi mamá jamás

nos daría huevo quemado.

susana: bueno, pues yo no soy

tu mamá, ¿ok?

gael: gracias a dios.

susana: papá, en serio,

necesito ir a ver a mi mamá.

armando: ¿para que le dé

otro infarto?

gael: cállate, imbécil.

héctor: mira, hija,

tú no te mandas sola.

vamos a esperar que la den

de alta y que yo la traiga

a la casa, ¿sí?

armando: ¿qué es esto?

¿una cáscara de huevo?

¿qué onda, susana?

susana: ay.

¡ya, ya, ya!

héctor: susana, ¿adónde vas?

susana: ¡ya!

armando: ey, susana.

gael: no, espérate, papá,

ahorita la traigo que nos sirva

el desayuno a todos.

¡susana!

susana: gael, suéltame,

me estás lastimando.

gael: a ver, susana,

ya no eres una niña, ¿eh?

ya no eres la niñita consentida,

vas a asumir la responsabilidad

de que mamá ya no está.

ahora tú eres la mujer

de la casa, ¿entendido?

susana.

[música]

[música]

héctor: susana, ¿o soy yo

o estas cuentas están mal?

susana: ¿de qué hablas, pa?

héctor: de la tienda, hija.

estoy checando los ingresos

con el inventario

y nos falta dinero.

ahora cuando más lo necesitamos.

susana: no sé, pa.

armando: no, pa, no pasa nada,

las cuentas son así.

héctor: susana.

susana: pues ya lo checó

armando, ¿no?

yo creo que está bien.

héctor: voy a necesitar

más esfuerzo

por parte de los dos, ¿eh?

susana: ¿más esfuerzo?

¿más esfuerzo, papá?

me despierto a las cuatro

de la mañana, les hago de comer,

les hago el desayuno,

hago sus camas, limpio la casa,

voy a la tienda,

atiendo la tienda,

atiendo a los clientes,

regreso, hago la comida.

papá, duermo solamente

cuatro horas al día.

héctor: ¿ya acabaste?

susana: ey, ey, ey, ¿qué haces?

bájalo.

¿qué, qué con eso o qué?

gael: ¿como que qué?

pues es mi ropa.

susana: ¿y qué, pretendes

que yo la lave y la planche?

ey, acabo de planchar todo eso

y voy llegando de la tienda.

o sea, yo también

necesito dormir, ¿eh?

gael: ay, pues está bien fácil,

lo metes a la lavadora,

le pones un botón y ya,

"tantán".

susana: ah, y si es tan fácil,

¿por qué no lo haces tú?

gael: porque todos tenemos

que hacer sacrificios

en esta casa.

susana: [ríe]

¿y cuál es tu sacrificio?

gael: yo no sé lavar, hombre.

susana: ah, pues es bien fácil.

mira, nada más pones

la ropa en la lavadora,

aprietas un botón y ya, tantán.

gael: hazlo.

armando: sí, ya voy para allá,

ya estoy saliendo.

sí, ahorita los veo.

¿dónde está el dinero?

¿lo escondiste?

¿lo escondiste?

susana: si no trabajas,

no ganas.

armando: ¿y quién dijo

que no trabajo?

susana: venir solo por dinero

no es trabajar.

armando: ¿dónde está?

susana: no te voy a decir.

armando: ¿dónde está el dinero?

susana: a ver, que no hay

dinero, ¿ok?

armando: ¿dónde está el dinero?

susana: no me vuelvas a tocar.

armando: te va a ir muy mal,

susana, muy mal.

martín: gracias, pato.

pato: no, ¿de qué?

[celular]

martín: es susana.

pato: contéstale.

martín: ¿qué onda, susana?

susana: hola.

martín: ¿estás bien?

susana: sí, sí, sí, estoy bien.

martín: ya no has ido

a la prepa.

susana: es que he tenido

muchos pendientes en la casa

y en la tienda.

martín: entiendo, susana.

oye, es que estoy aquí

con pato y--

susana: no, no, no,

por favor, no me cuelgues.

yo sé que--

sé que no debería llamarte,

sé que te hice mucho daño

y que seguramente me odias,

yo también me odiaría.

martín: no te odio, susana.

susana: lo que pasa es que

tú eres muy buena persona.

yo te lastimé,

te hice creer que me gustabas

y fui una tonta

porque nunca te pedí perdón.

martín: no, no llores,

por favor.

susana: solo necesito

decirte algo, martín.

que me perdones.

martín: a ver, susana,

yo ya te perdoné.

susana: es chistoso.

no sé, es--es irónico

porque te extraño.

extraño nuestras tardes

en el dicho,

extraño--

extraño poder estudiar contigo

y--

no sé, mi vida.

extraño tener un segundo

para tomarme un café.

martín: susana.

susana: sí, sí, ya sé,

me dijiste que estabas ocupado.

lo siento.

[tono desconectado]

martín: no--no sé, estaba rara.

si tú no vas al café,

el café viene a ti.

susana: martín.

[ríe]

martín: cuidado, el café.

susana: perdón.

perdón, no--no puedo creer

que estés aquí,

pensé que no querías verme.

martín: no, no,

no te quería ver.

pero después de la llamada,

creo que cambié de opinión.

sentí a una susana,

no sé, diferente.

susana: sí, tienes razón.

martín: y bueno, pues

hay que ponernos al corriente

porque has faltado mucho

a la escuela.

¿cómo va todo por aquí?

susana: pues--

pues bien.

después de lo del infarto

de mi mamá,

pues se supone que mis hermanos

deberían ayudarme

aquí en la tienda,

pero toda la carga

ha caído sobre mí.

la ayuda de mi hermano

ha sido venir y llevarse,

por no decir robarse,

todo el dinero y...

martín: híjole, qué difícil.

susana: [suspira]

sí, pero pues con mis hermanos

no se puede hablar.

martín: justo hoy en el café

hablábamos de un dicho que--

que decía algo así como...

tomás: "en casa del pobre

el que no trabaja, no come".

pato: ¿lo dice por mí,

don tomás?

sí lo dice por mí, ¿verdad?

tomás: al que le quede el saco

que se lo ponga.

pato: ok, me voy a poner

a trabajar entonces.

marieta: sí, porque aquí

no nomás se viene a socializar,

¿eh?

martín: pero es que solamente

estábamos platicando y ya.

pato: no, no, pero no lo dicen

por ti, lo dicen por mí,

esa es la diferencia.

marieta: aunque pobres, pobres,

así pobres, tampoco,

¿eh, don tomás?

tomás: no, no, no lo somos,

pero todos tenemos que trabajar

como familia para poder comer,

¿o no?

pato: exacto.

marieta: entonces ya ponte

a trabajar pues.

pato: hola.

susana: "en casa del pobre

el que no trabaja, no come".

creo que tienes razón.

martín: tu café.

susana: ay, gracias.

martín: cuidado porque

está caliente.

susana: [ríe] sí.

armando: a ver si susana

ya preparó la cena.

gael: ojalá que sí, la verdad,

me muero de hambre.

armando: oye, ¿qué onda?

la mesa no está puesta.

gael: susana.

armando: susana.

gael: ¡susana!

armando: ¡susana!

susana: ey, ey, cállense,

¿qué quieren?

gael: ¿cómo que qué queremos?

¿qué onda con la mesa?

susana: pues, ¿qué,

qué tiene o qué?

gael: ¿dónde está la comida?

susana: ah, pues

allá está la cocina.

armando: ya sabemos

dónde está la cocina.

gael: lo que queremos es comer.

tenemos hambre.

susana: ah, pues ¿entonces

por qué no mueven sus patitas

y se preparan unas tortas?

gael: ¿estás loca o qué?

susana: y espero que armando

haya hecho el súper, ¿eh?

porque se llevó casi todo

el dinero de la tienda.

gael: ¿qué?

armando: déjala, está loca.

susana: [ríe]

bueno, pues, buen provecho.

eh, porque acuérdense

que "en casa del pobre

el que no trabaja, no come".

que les queden ricas sus tortas.

[música]

[música]

martín: y este es el desarrollo

de la ecuación.

sé que se ve muy difícil,

pero te juro, es más fácil

de lo que parece.

¿qué me ves?

susana: ¿que no te puedo ver

o qué?

martín: pues sí,

pero mejor ve el libro,

te va a funcionar más.

susana: me gusta más verte a ti.

martín: me chiveas, susana.

susana: [ríe]

me gusta cuando te chiveas.

martín: no, te gusta molestarme,

eso es lo que te gusta a ti.

susana: no.

[ríe]

me gusta que me hagas reír.

no sé, últimamente

no hay muchas cosas

que me hagan sonreír.

armando: a ver, toma el pescado

de una vez.

gael: ¿y qué, esto lo pongo

así nada más?

armando: no, pues quítale

el papel.

gael: pero ¿no apago la estufa

o algo primero?

armando: no, no, no,

ya ponlo así.

gael: ¿seguro?

armando: que sí, ponlo.

gael: pues bueno.

[grita]

armando: apaga la estufa.

gael: apágala tú, idiota.

armando: no me digas idiota.

gael: ay, cállate, que quema.

armando: mamá.

gael: mamá sigue en el hospital,

imbécil.

armando: ya lo sé,

no me digas imbécil.

gael: ¿y si ya sabes

para qué le gritas, idiota?

armando: yo no me quemé

como un idiota.

gael: ay, ya cállate.

armando: idiota.

martín: aquí tiene su cambio,

señora, feliz día.

susana: me ayudas

con los clientes,

me ayudas a ponerme al corriente

con la escuela.

de veras no tengo cómo pagarte.

martín: ay, ¿cómo crees?

me gusta.

además, aquí la gente

es muy educada y buena onda.

susana: no, el buena onda

eres tú, ¿eh?

los clientes a veces

se ponen muy pesados.

martín: bueno, pero pues

es parte de la chamba.

susana: [ríe]

martín: oye, es que saqué

este trapito

porque aquí está muy sucio

y en verdad

la clientela se va--

armando: ¿interrumpimos?

gael: si quieren, nos vamos.

¿encontró lo que buscaba, joven?

susana: ey,

martín no es un cliente, es--

es un amigo mío.

armando: pues a mí me parece

más que un amigo, ¿eh?

¿o no, gael?

gael: sí, parece que el chavo

se pasó ya de amigo, ¿no?

susana: bueno, ya, déjennos

en paz, ¿no?

¿qué quieren?

gael: ¿cómo que qué queremos?

es nuestra tienda.

es el consorcio familiar.

susana: ¿el consorcio familiar?

por favor, ustedes dos

no se paran aquí desde que

mi mamá entró al hospital,

se la pasan jugando futbol.

armando: ¿sabes qué, hermanita?

me estás sacando de mis casillas

con todas tus indirectas.

martín: de hecho, no son

indirectas,

son bastante directas.

armando: tú cállate, nerd.

susana: ya, no le hables

así a martín.

armando: le hablo como yo quiera

y te vas de mi tienda

ahorita mismo.

susana: también es mi tienda

y aquí se queda.

gael: órale, te largas,

como vas.

susana: gael, ya.

gael: te largas o te partimos--

susana: en serio, gael, ya.

armando: te largas.

susana: ya, por favor, no--

no se vayan a pelear.

gael: [ríe]

salió respondón el chamaquito.

vas, campeón.

susana: vete, martín.

martín, vete, corre.

armando: vamos tras él, ¿eh?

gael: apúrate, güey.

susana: ey, no, déjenlo.

ey, déjenlo.

pato: ¿qué pasó?

tomás: pato, trae agua,

trae agua para el joven.

¿qué tienes?

pato: ¿qué pasó, pues?

marieta: ¿qué pasa?

¿estás asustado, contento?

ya no entiendo,

que alguien me explique aquí.

martín: no, es que, no sé,

nunca había estado

en una pelea yo.

marieta: ¿pelea?

martín: sí.

marieta: ¿cómo, y estás bien?

martín: sí, sí.

marieta: ¿por qué sonríes?

martín: es que solamente

lancé un puñetazo

y salí corriendo y ya.

pato: puñetazo, ¿tú?

martín: sí.

pato: ¿estuviste en una pelea?

pero ¿cómo si tú eres el tipo

más pacifista que conozco?

martín: pues yo lo sé, pato,

pero solamente me defendí.

marieta: pero, a ver, hay algo

que no--que no entiendo.

¿por qué estás tan sonriente?

pato: ah, ah, ah,

verás, es que está enamorado.

marieta: ah, bueno,

eso lo explica todo.

seguramente fue una pelea

por amor, ¿no?

martín: sí, algo así.

¿les cuento algo?

nunca pensé que pudiera

encontrar el amor así de fácil.

tomás: a ver,

si algo puedo decirte,

es que uno no encuentra el amor,

el amor te encuentra a ti.

susana: martín.

tomás: ¿saben qué es esto?

a trabajar.

martín: susana, no manches,

perdón, te lo juro yo no quise

pegarle a tu hermano.

susana: oye, oye,

tranquilo, mira,

solo--solo vine porque necesito

que me respondas una cosa.

martín: sí, dime.

susana: ¿quieres ser mi novio?

martín: ¿qué?

susana: bueno, es que

en realidad no es tan difícil,

solo tienes que decir sí o no.

martín: pero, espérate,

tú no me puedes preguntar

eso a mí, yo te lo tengo

que preguntar a ti

porque tú eres la mujer

y yo soy el hombre--

susana: martín, ya.

ya, ya, ya.

tengo dos hermanos machistas

que creen esas cosas.

¿quieres ser mi novio?

martín: primero pellízcame

a ver si esto no es un sueño

o algo así.

susana: ya, ¿eso qué significa?

¿sí o no?

martín: sí, susana,

sí, sí quiero ser tu novio.

[música]

[música]

armando: pa, ¿qué no ves?

susana está saliendo

con un pandillero de lo peor.

gael: seguro está en una banda

de ladrones, papá.

mira como lo dejó.

héctor: no puede ser.

pues, ¿qué le pasa a tu hermana?

gael: mira, además,

no creo que sea tiempo

para que esté pensando

en hombres, papá.

armando: nos va a desatender

porque va a estar pensando

en otro--en otra persona.

héctor: sí, tienen razón.

gael: ahora sí estás de acuerdo

que tenemos que hacer algo.

héctor: sí, sin duda.

martín: lo mejor es que yo

no entre.

susana: oye, tranquilo.

mira, después del golpe

que le diste a mi hermano

seguro ya están más calmados.

martín: no.

no, no, no, yo creo que deben

de estar más enojados.

susana: [ríe]

mira, si están, que estén.

juntos podemos enfrentar

lo que sea.

martín: está bien.

susana: hola, pa.

te presento a martín.

héctor: ya sé quién es

y no me parece

que lo traigas a la casa.

susana: eh, pero quería

presentártelo.

héctor: ¿después de que golpeó

a tu hermano?

susana: papá, ellos

lo provocaron.

martín: yo mejor me voy.

susana: no, no, no.

tú te quedas.

armando y gael,

ustedes me van a escuchar.

martín: susana, ¿qué haces?

susana: lo que tenía

que haber hecho

desde un principio,

dejar bien claras

las reglas de esta casa.

armando: papá, déjame agarrarlo

de una vez.

susana: a ver, tú no te atrevas

a tocar a mi novio.

gael: ¿tu novio?

susana: sí, mi novio.

héctor: susana,

tú tienes prohibido--

susana: ¿prohibido qué, papá?

héctor: tener novio, hija.

susana: las cosas en esta casa

no están funcionando, ¿sí?

así que las reglas

van a cambiar.

héctor: ¿quién dice eso?

susana: mi mamá y yo.

héctor: no metas a tu madre

en esto.

susana: papá, no has entendido,

¿verdad?

yo amo a mi mamá

y por fin entendí

por qué le dio el infarto,

¿sabes?

ella estaba decepcionada,

estaba--estaba cansada,

estaba estresada, estaba--

estaba herida.

estuve unas semanas

en los zapatos de mi mamá,

¿y sabes qué?

entendí lo complicado que es

cargar con una familia como esta

y yo no quiero una historia así.

armando: papá, nos está

manipulando.

susana: tú cállate.

¿cómo te atreves, eh?

¿después de que te robaste

todo el dinero de la familia?

gael: a ver, ¿de qué estás

hablando?

susana: ¿por qué

no nos explicas?

¿dónde está el dinero

de la tienda?

¿desapareció por arte de magia?

¿o será que tiene que ver

con tus fiestas

y con tus tachones nuevos?

armando: eso es mentira, ¿eh?

susana: eres un sinvergüenza.

armando: ¿cómo te atreves?

mejor vete a la cocina

y prepáranos de comer

que tenemos hambre.

héctor: mejor te callas

y ya habrá tiempo

para que me expliques

el dinero faltante de la tienda.

gael: nos robaste.

armando: ¿le van a creer a ella?

lo tomé como un préstamo.

héctor: ya habrá tiempo

para que me expliques eso.

pero una cosa sí te voy a decir,

vas a devolver

hasta el último centavo

que tomaste de la tienda,

¿entendido?

armando: entendido, papá.

gael: y con intereses.

armando: tú no te metas.

susana: con intereses.

héctor: tus hermanos

ya decidieron.

armando: está bien,

con intereses.

héctor: ¿algo más

de lo que me tenga que enterar,

princesa?

susana: ella despertó

como si fuera un mundo nuevo.

era perfecto.

bueno, casi perfecto.

en ese momento,

me di cuenta el poder que tiene

una palabra.

un simple dicho

cambia tu historia como familia.

estoy tan orgullosa

de mi familia

que quisiera celebrar

todos los días.

seguimos teniendo

problemas económicos.

digo, no somos millonarios,

pero a veces hay que ajustarse.

martín: pero ahora ya todos

trabajan en su casa.

susana: exacto, somos

un gran equipo.

marieta: pues sí.

como dice el dicho:

"en casa del pobre

el que no trabaja, no come".

tomás: ah, y hablando de eso,

toda la mañana el pobre pato

estuvo haciendo un pastel

de zanahoria bajo en calorías

y la parte que no se quemó

está bastante bien.

pato: don tomás,

no me queme así, don tomás.

tomás: ¿quieren probar

lo que sobró?

susana: no, yo estoy bien.

martín: muchas gracias,

yo un café.

pato: yo sí quiero.

Cargando Playlist...