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Como Dice el Dicho - 'El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas'

3 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

luis: hola, señora,

buenas tardes.

>> ajá.

oiga, esto no lo quiero.

¿qué haces, tarado?

luis: pues guardando sus cosas.

>> saca esa carne de ahí.

luis: ¿por qué?

estoy guardando sus comestibles.

>> ¿no lo sabes?

no se junta la carne

con la verdura, se apesta.

luis: pero no pasa nada

si se mezclan las cosas.

>> por favor,

un poco de sentido común.

¿por qué contrata a gente

tan inútil como esta?

bueno, por estar de cerillo

y no en la escuela,

seguro no sabes hacer nada.

¿por qué no le dices a tu mamá

que te mande a la escuela?

aunque imagino que debe ser

tan inútil como tú.

luis: bueno, ya, ¿no?

¿qué le pasa?

¡yo estoy haciendo mi trabajo

y si no le gusta pues tome,

hágalo usted!

>> muchacho baboso,

¿qué no sabes quién soy yo?

luis: ¡una señora muy grosera

que no sabe tratar

a las personas!

>> ¿qué me dijiste?

¿qué me dijiste?

fausto: ¿qué pasa, qué pasa?

>> pues que este pelado

me está gritando y aventandome

las cosas.

fausto: yo mismo la voy

a atender, señora.

vete para allá.

luis: es que no hice nada,

la señora fue la que

me empezó a insultar.

doña mariana, dígale algo.

fausto: vete para allá.

luis: ¡los odio a todos!

[solloza]

¡los odio!

gabriela: luis.

luis, luis,

despiértate.

luis: ¿qué pasó, ma?

gabriela: me dijo don fausto

que te peleaste a gritos

en el super con una clienta.

luis: ay no, no, no, ma,

esa señora empezó,

además me dijo de cosas

por una tontería,

porque mezclé la carne

con las verduras.

alondra: ay, hermanito,

¿a poco nomás por eso?

no te creo.

luis: ay cállate,

tú no te metas.

no, mamá, y luego don fausto

al que regaña es a mí.

gabriela: no, sí, si quieres

regaña a la clienta.

por favor, luis,

tienes que calmarte.

oye, esos arranques que tienes

no son normales, ¿eh?

luis: bueno, mamá,

pero si me hacen enojar--

gabriela: no.

es tu culpa que no aprendas

a controlarte,

ya no eres un niño berrinchudo,

¿si?

luis: a ver, mamá,

entiende por favor,

esa vieja fue la que empezó.

de verdad, la hubiera grabado

y hubieras visto todo lo que

me dijo.

maestra: raúl, ocho.

rocío, 9.6.

pedro, 5.6, baja cinco.

luis, 6.6, sube a siete.

chicos, les recuerdo que

tienen que entregar el trabajo

de la horografía

de la república mexicana

para fin de mes.

rocío: maestra,

¿qué es horografía?

maestra: eso es algo que

les corresponde a ustedes

investigar, rocío,

porque acuérdense que es

un punto para la calificación

del período, ¿ok?

[timbre]

con cuidado, no corran

por favor, chicos.

luis,

luisito,

ven para acá, por favor.

luis: ¿qué?

maestra: ¿cómo "qué"?

se dice "sí, maestra".

luis: sí, maestra.

maestra: he notado que estás

bajando mucho tus

calificaciones, ¿eh?

luis: ¿cómo cree?

si saqué siete.

maestra: sacaste 6.6,

por una décima te hubieras

quedado en seis.

¿tienes problemas en tu casa

o qué está pasando?

luis: no, para nada,

¿cómo cree?

maestra: tal vez estar

trabajando en las tardes

está afectando tu rendimiento.

luis: bueno, ¿y qué quiere

que haga?

¿que me quede sin comer

con mi mamá?

maestra: a ver, luis,

no te pongas a la defensiva,

no te estoy atancando.

sólo quiero hacerte ver

que lo mejor a tu edad

es que te dediques a tus

estudios.

deja el trabajo un rato

y cuando te recuperes regresas.

luis: no, pues si, ¿no?

qué fácil.

si le digo eso a mi jefe

se consigue otro cerillo

y punto, me quedo sin trabajo.

¿sabe qué?

yo creo que es más fácil

que me salga de la escuela

que del trabajo.

maestra: luis, la escuela

es lo más importante.

luis: bueno, ¿y usted

qué se mete?

¿a usted qué le importa?

si mi mamá quiere que trabaje

pues listo, ¿a usted qué

le importa?

póngase a hacer lo suyo,

déjeme a mí trabajar, ¿ok?

¿y sabe qué?

ya me voy que tengo mi taller

de dibujo.

maestra: regresa, regresa,

luis.

tú no vas a ir a ningún taller

de dibujo, te me vas

a la dirección ahorita mismo.

ese comportamiento no es normal.

luis: ay ¿neta, maestra?

maestra: sí, te espero

en la dirección.

rocío: luis.

hola, ¿qué pasa?

¿qué tienes?

luis: nada.

rocío: ¿cómo que nada?

ve cómo estás.

luis: que no tengo nada,

voy a dirección, déjame.

rocío: ay perdón,

en serio que estás muy heavy.

raúl: ¿qué onda, cerillito?

oye, eh, vete a la cooperativa

de la escuela y me traes

dos tortas de jamón con queso,

un jugo de manzana y uno

de mango.

apúrate.

luis: ¿qué te pasa?

no soy tu gato.

raúl: [ríe] no, no eres mi gato,

pero te voy a dar una buena

propina, para eso cerillas, ¿no?

por la propina.

ándale, te voy a dar...

dos pesotes.

ambos: [ríen]

luis: neta ya cálmate,

no estoy de humor.

rocío: ¿sabes qué?

no lo fastidies, ¿si?

ya quisieras tú hacer

algo de provecho en tu vida.

raúl: ¿de provecho?

perdón, pero trabajar todo

el día por cinco pesotes...

ambos: [ríen]

raúl: fíjate, mis papás sí

tienen un buen empleo,

no andan de chachas

en casas ajenas.

luis: ¿qué dijiste?

¡repítelo!

[gritos]

[música]

[música]

maestra: la directora tuvo que

salir a un congreso,

por eso la voy a atender yo.

siéntese por favor.

gabriela: pero ¿qué pasó?

maestra: mire, son varias cosas.

primero que nada quisiera que

fuera honesta conmigo

y que me diga si luis ha tenido

problemas en su entorno

familiar.

gabriela: no, no,

en la casa nada más somos

su hermana y yo,

pero ¿por qué lo pregunta?

maestra: bueno, últimamente

su hijo ha bajado

considerablemente su

rendimiento.

en momentos es muy retraído,

luego actúa muy enojado,

con mucha violencia.

gabriela: bueno, pues es

la edad, ya sabe cómo son

los muchachos.

maestra: como educadores tenemos

la obligación de llamar

a una visitadora de servicio

social si creemos que su

comportamiento es difícil

y que corre peligro su hijo.

gabriela: ¿pelgiro?

pero ¿de qué?

maestra: de que sufra algún

mal físico o psicológico.

gabriela: no, pero ¿de qué

me habla, maestra?

si ya le dije que en mi casa

nada más estamos luis,

alondra y yo.

maestra: señora gaby,

lo que quiero que entienda

es que el comportamiento

de su hijo no es normal.

luis: [ríe]

gabriela: eso es una tontería,

él es un niño normal.

maestra: bueno, tiene severos

cambios de humor,

contesta de forma muy grosera

a los maestros e incluso a mí

me ha dicho de lo peor.

gabriela: bueno, pero si usted

lo ataca como lo está haciendo

conmigo pues él hace bien.

luis: [ríe]

gabriela: luis, cállate

que estoy hablando

con tu maestra.

luis: ay, mamá--

[ríe]

maestra: ¿ve lo que le digo?

ese comportamiento no es normal.

por favor, señora chavez,

no quiera tapar el sol

con un dedo,

lo que le estoy diciendo

es muy grave.

gabriela: sí, y lo que yo

le estoy diciendo es muy simple.

maestra: hoy se le fue a golpes

a raúl estrada.

gabriela: pues hizo bien,

ese niño se la pasa buleándolo

todo el tiempo y ustedes

nunca habían hecho nada.

bueno, ¿ahora que él

se defendió el problema

es él?

maestra: quizás mis palabras

le molesten, señora chavez,

sólo que al igual que a usted

me preocupa el bienestar

de su hijo.

gabriela: discúlpeme,

no creo que le preocupe

igual que a mí.

maestra: mire, necesito que

lleve a luis a su clínica

para que le soliciten

una cita para evaluación

psiquiátrica.

esta es una hoja

donde yo explico los cambios

de conducta de luis,

para apoyar al psiquiatra.

si usted no tiene seguro

puede ir con la matrícula

escolar de luis y afiliarlo

de manera gratuita.

gabriela: no, no,

nosotros tenemos seguro,

pero lo que dice es absurdo,

mi hijo no necesita un

psiquiatra, pues él no está

loco.

maestra: mire, me da muca pena

lo que le voy a decir,

pero luis va a estar suspendido

hasta que no me traiga

esa confirmación.

gabriela: pero eso puede tardar

semanas.

maestra: entonces le recomiendo

que empiece ahora mismo.

gabriela: bueno, yo trabajo,

no puedo perder tiempo

en esos trámites, maestra.

maestra: como usted quiera,

pero si no hace la cita

luis no va a terminar

el período escolar.

gabriela: pero usted no puede

hacerle eso--

olvídelo.

no sé qué le está pasando,

por lo general él es un joven

tranquilo y estudioso

pero está insoportable.

marieta: ¿no tendrá que ver

con su papá?

gabriela: supongo,

pero cuando le saco el tema

dice que no quiere hablar

de eso y no sé nada.

mira, hasta ahora

nunca se ha dejado caer

por el abandono de su papá, ¿eh?

marieta: ¿y en el trabajo

cómo va?

alondra: oye, ¿me prestas

el color azul--?

luis: no, lo estoy usando.

gabriela: pues tuvo un problema

con un cliente ayer

y pues don fausto lo regañó,

pero nada en especial supongo.

marieta: pues mira,

tú tranquila,

yo cuido a alondra, ¿si?

en lo que sales.

gabriela: gracias.

se portan bien, niños.

alondra: sí, mami.

bueno, entonces préstame este.

luis: [grita] ¿qué te pasa?

¿eres tarada o qué?

lo estoy usando, ¡dámelo!

alondra: ay ya, mira,

ahí está tu mugroso lapiz.

luis: respeta las cosas

que no son tuyas.

marieta: a ver, luis, tranquilo,

¿qué es lo que está pasando?

lupita: luis, tranquilízate,

no te enojes, aquí hay cientos

de colores, puedes agarrarlos,

son de todos.

gabriela: bueno, ya, ya,

se acabó, vámonos a la casa

los dos.

a ver si no me ocacionan

un problema y pierdo el trabajo,

vámonos ya.

marieta: no, no, no,

tranquila, de verdad,

yo los puedo cuidar aquí.

gabriela: ¿segura?

marieta: sí, sí, sí, en serio.

gabriela: gracias.

marieta: ya, ¿qué es lo que

necesitabas?

¿un color?

mira, aquí hay muchos tonos.

fausto: a ver, dime, luis,

¿te interesa tu trabajo?

luis: pues sí,

por algo estoy aquí.

fausto: no, bueno, te lo digo

porque ultimamente como que

no le has echado muchas ganas.

luis: ay bueno, ¿y qué

quiere que haga de diferente

si siempre es lo mismo?

guardar todas las bolsas,

llevarlas al carro.

fausto: es un problema

de actitud.

ultimamente vienes muy enojado,

te peleas con los clientes.

luis: claro que no,

don fausto.

mire, la señora de ayer

me empezó a decir de cosas

por una tontería

y ya cuando habló con usted, no,

ya era superlinda,

no, eso no se vale.

fausto: bueno, mira,

si ella se enojó es por algo

y sus razones tendrá,

¿me entendiste?

luis: sí.

fausto: mira, luis,

si no cambias de actitud

me vas a obligar a tomar

otras medidas.

[música]

[música]

luis: bueno, perdóneme,

don fausto, no vuelve a pasar,

de verdad.

fausto: mira, luis,

yo aprecio mucho a tu familia

y, aunque no soy tu papá,

déjame darte los consejos

que necesita un joven

de un hombre mayor, ¿vale?

luis: si, don fausto,

se lo agradezco mucho,

de verdad.

lupita: y después de que

le gritó a su hermana,

se puso a contar chistes

y a reírse como un loquito.

don tomás: ¿loquito?

así no se dice, lupita.

marieta: y después ahí,

en un rincón todo solo,

ni le hablaba nadie

hasta que se fue al trabajo.

don tomás: pues eso no es

normal, a ese niño debería

de verlo un especialista.

marieta: el problema es,

don tomás, que muchos papás

se hacen de la vista gorda.

lupita: o sea que le hacen

honor a pato y se hacen patos.

ambos: [ríen]

don tomás: bueno, bueno,

lo importante es que si luis

tiene un problema

debe atenderse rapidísimo,

a la brevedad.

marieta: sí, porque igual

y no tiene nada

y así todos estarían muchísimo

más tranquilos.

don tomás: es como ese

dicho, "el mal entra a brazadas

y sale", mira, "a pulgaradas".

lupita: ¿qué son "pulgaradas"?

don tomás: esto que estoy

haciendo.

marieta: es cierto, don tomás,

porque, digo, lo de luis

cada vez es mucho más notorio

y más grande.

si no se lo atienden rápido

la recuperación va a ser

más lenta.

lupita: bueno, y eso tiene algo.

don tomás: de que algo

le sucede no me queda

la menor duda.

gabriela: no sabes

el problema que me causaste,

mi patrona ya me estaba

corriendo.

luis: bueno, ya entendí.

gabriela: no parece,

andas muy mal,

haces que la maestra me hable

para ir por ti.

no, hijo, yo tengo trabajo,

cosas que hacer,

no puedo descuidar a la doña,

a ver, si me pasa algo

y me quedo sin trabajo, ¿qué?

¿quién nos va a mantener?

luis: ¡bueno, que ya

entendí, no me digas nada!

gabriela: a partir de mañana

te me vas a trabajar dos turnos.

luis: ¿yo?

gabriela: sí.

luis: espérate, ¿por qué?

gabriela: porque no vas a estar

todo el día aquí de flojo

en lo que regresas

a la escuela, fíjate.

luis: ¿y hasta cuándo?

gabriela: hasta que hablemos

con un psiquiatra.

luis: oye, mamá,

espérate, yo no voy a ir

con un loquero,

no estoy loco.

gabriela: no, si no te llevo

no te van a dejar entrar

a la escuela.

luis: ¡pues entonces

no voy a la escuela!

¡mis compañeros, mamá,

me tienen hartos,

se la pasan molestándome

porque soy hijo de una criada!

gabriela: ¡oye, a mí

no me faltes al respeto--!

luis: ¡y tampoco quiero ir

a trabajar, mamá,

todos los clientes son un--!

gabriela: ¡cálmate, luis!

luis: ¡estoy calmado, mamá!

gabriela: ¡no, no estás calmado!

¿qué te pasa?

luis: ¡bueno, ya!

gabriela: ¡vamos a hacer

lo que tengamos que hacer

para que estés bien!

luis: ¡bueno, sino me largo

de la casa!

gabriela: ¡te dije que

te calmes, tienes que ser mejor,

necesitas ayuda!

luis: [grita] que no quiero,

no quiero, mamá,

no quiero.

[gritos]

gabriela: ¡alondra!

alondra: [grita]

gabriela: ¿qué te pasa?

¡quítate!

alondra: mamá, me duele.

gabriela: calma, calma.

alondra: mi pierna me duele.

gabriela: ahorita vamos

al doctor, cálmate.

¡qué te pasa!

luis: ¡hermanita, perd--!

[gritos]

alondra: me duele mucho.

gabriela: ya, ya, hijita,

tómate el té de árnica,

se te va a quitar el dolor.

ya ves que el doctor dijo

que no se rompió nada,

sólo fue el golpe.

alondra: pero me duele,

ya no quiero que luis

se me acerque.

gabriela: hija,

fue un accidente,

de verdad no fue a propósito.

alondra: mamá, ¿qué tiene

mi hermano?

gabriela: nada.

alondra: ¿cómo que nada?

¿no viste?

lo destruyó todo,

mira cómo me dejó el pie.

gabriela: son cosas

de la edad.

alondra: yo creo que es algo

más.

gabriela: mi bailarina,

esta me la dio tu papá

cuando naciste, se rompió.

alondra: ¿no que no tiene nada?

[llaman a la puerta]

gabriela: hijo.

¿estás bien?

luis: mamá, déjame.

gabriela: ¿qué tienes?

¿qué te pasa?

por favor dime,

estoy muy preocupada por ti.

luis: mamá, déjame solo

por favor, no tengo nada.

gabriela: sabes que

me puedes decir todo lo que

pasa con confianza, ¿verdad?

¿entonces?

¿qué es lo que te molesta?

¿tienes problemas

con don fausto?

luis: no--

gabriela: me puedes decir.

luis: no, ese señor

es super buena onda,

nada que ver.

gabriela: pues es que

me preocupa que de repente

estás bien y luego

te enberrinchas, gritas,

tiras todo.

oye, alondra está muy asustada.

luis: mamá, perdóname,

de verdad, no era mi intención

y--

es que no sé qué me pasa,

de repente me dan arranques

de furia, me enojo muchísimo

y cuando me doy cuenta

ya se me pasó la mano.

gabriela: hijo...

[solloza]

tenemos que buscar ayuda,

no hay de otra.

luis: mamá, ya estoy.

alondra: ay no, no.

luis: bueno, ¿y tú qué

tienes o qué?

alondra: ¿en serio?

¿ya se te olvidó?

luis: ¿qué?

alondra: me duele.

luis: ah, la pierna.

ya, de verdad perdóname,

hermanita, no fue mi intención,

en serio.

alondra: no.

y vete porque ya no quiero

verte, ya no eres mi hermano,

te odio.

fausto: mira, gaby,

por mí no habría ningún

problema, pero el primer turno

ya se lo di a alguien

y ni modo que se lo quite.

gabriela: no, fausto, mira,

lo que te pido es que le des

cualquier cosa para que no esté

en la casa sin hacer nada.

fausto: bueno, si es así

ayúdame en la estantería.

gabriela: ándale.

luis: gracias, don fausto.

gabriela: muchas gracias,

que dios te lo pague.

fausto: no te preocupes,

lo importante para mí

es que la familia esté bien.

gabriela: gracias.

rocío: nos van a cachar

que nos fuimos de pinta.

raúl: ay no, no pasa nada.

regresamos antes de que

lleguen tus papás.

rocío: ¿qué te pasa?

raúl: ¿qué?

eres mi novia.

rocío: sí, pero no me fuerces,

¿sabes qué?

mejor ya vámonos.

raúl: ay ya--

rocío: no quiero--

luis: oye, ¿qué te pasa?

déjala.

raúl: pero mira, es el cerito.

¿supiste que lo suspendieron?

rocío: ya vámonos, déjalo.

raúl: en la escuela

me agarraste desprevenido,

pero aquí vas a ver.

rocío: ¡no, no, no!

¿qué te pasa?

no, déjalo.

oye, ya.

no, luis.

¡no, qué te sucede!

luis: ¡no me toques, eh!

fausto: luis, luis, luis,

cálmate.

raúl: cuide a sus empleados,

se me echó encima nomás

porque sí.

rocío: oye, eso ni siquiera--

raúl: ¡vámonos!

jamás vuelvo a comprar aquí.

rocío: suéltame, ay--

fausto: señores, no--no pasa

nada, no pasa nada,

por favor sigan comprando.

luis, voy a pedirte

que te vayas a tu casa,

ya no te necesito aquí,

por favor no vengas,

no regreses.

ni a comprar.

[música]

[música]

lupita: con cuidado, despacito.

a ver, siéntate.

alondra: gracias.

lupita: de nada, ¿te duele

mucho?

alondra: sí, sí me duele

mucho.

gabriela: hola, buenas tardes.

todos: buenas tardes.

gabriela: ¿y tu hermano?

alondra: no sé,

no me importa.

gabriela: ¿cómo que no sabes?

si quedamos de vernos aquí.

ay este niño.

[celular]

qué raro, no contesta.

marieta: pues seguramente

no tarda.

don tomás: gaby, ¿y cómo

sigue luisito?

gabriela: no, don tomás,

pues ayer le dio un episodio

o como se llame,

le dio por destrozarlo todo.

alondra: se puso muy mal,

está mal de su cabeza.

gabriela: oye...

lupita: ¿tiene que ir

al manicomio?

don tomás: bueno, no es

para tanto,

además hasta que no lo estudie

bien un especialista

nosotros no podemos opinar nada,

y más en estos casos.

pero yo he escuchado

que hay especialistas

que están de acuerdo que

la locura por sí misma

no existe.

gabriela: ay ¿en serio,

don tomás?

don tomás: sí, ellos afirman

que lo que realmente pasa

es que los trastornos mentales

en realidad son una forma

de adaptarnos a ciertos traumas

y golpes de la vida.

lupita: ah, así como cuando yo

me caigo de la bici.

don tomás: un poco más grave

que eso, lupita,

los traumas pueden ser golpes

de verdad, o sea cuando te pegas

o te pegan, o te lastimas

el cuerpo.

pero también hay otro traumas

que no se ven.

lupita: ah, como los golpes

"bisológicos".

marieta: [ríe] no, lupita,

psicológicos.

don tomás: los traumas

mentales o psicológicos

son las diversas experiencias

que nos suceden

y que no entendemos.

a veces no podemos explicar

lo que nos pasa

y por eso tenemos que buscar

la ayuda de un especialista.

lupita: y luego un loquero.

don tomás: no, lupita,

ya te dije que así no se dice,

no existe un especialista

en loquero, no.

son psicólogos o psiquiatras

y son los que estudian la mente

humana y nos ayudan

cuando tenemos un problema.

alondra: ¿se va a morir

mi hermanito?

lupita: claro que no.

don tomás: lo que todos

queremos es adaptarnos al mundo

y ser acordes a la sociedad

en la que vivimos.

además decir "loquitos"

es una forma muy peyorativa

de hablar.

no está bien que lo digas,

lupita.

lupita: ¿qué es "peyirativa"?

marieta: peyorativo,

es como--como una forma

de menospreciar a la persona

de la que estás hablando.

don tomás: gaby,

si necesitas que te reocmiente

a algún especialista para que

vea a luisito--

gabriela: no, no se preocupe,

don tomás, muchas gracias,

ya pedí cita en el seguro

y tuve la suerte de que

me la dieron mañana temprano.

don tomás: ah, bueno.

marieta: bueno, cualquier cosa

que suceda tengan mucha fe

y pues aquí estamos nosotros

para ayudarla.

don tomás: y paciencia.

acuérdate del dicho que dice,

"el mal entra a brazadas

y sale a pulgaradas".

gabriela: no contesta.

[celular]

don tomás: ¿qué pasó?

¿nada?

gabriela: no, nada,

y tampoco llega.

¿fausto?

oye, ¿sigue luis ahí?

¿cómo?

pero--

pero ¿por qué no me habló,

por qué no me dijo nada?

ah, perdón, gracias.

don tomás: ¿qué pasó?

gabriela: tuvo un pleito

a golpes con un cliente

y lo corrieron,

desde la mañana no lo ven.

don tomás: bueno, pero piensa

a dónde se pudo haber ido,

a lo mejor está en su casa.

gabriela: no, le hablé

y nadie le contesta,

le pedí a una vecina

que se asomara y no vio a nadie.

marieta: pues si quieren

yo puedo ir a buscarlo.

lupita: yo también.

gabriela: vamos todos.

don tomás: no, no,

tú no, lupita, ya es tarde.

marieta: sí, no, lupita,

mejor quédate con don tomás,

qué tal si luis regresa

a la cafetería.

alondra: yo también quiero

ir a buscar a mi hermanito.

marieta: pues ¿no que

lo odiabas?

alondra: pues sí,

pero lo odio con cariño,

es mi único hermano.

yo también voy.

gabriela: si, pero ya vámonos

que tenemos prisa.

don tomás: abríguense,

está a punto de oscurecer.

no, lupita, tú no vas,

tú no vas.

lupita: ay, don tomás--

don tomás: llévale esto

a la mesa seis.

lupita: entre más mejor.

don tomás: no, tú--

cóbrales.

todas: ¡luis, luis!

gabriela: ¡luis, hijo!

alondra: oigan, oigan,

oigan, yo creo que mejor

hay que separarnos,

así todas juntas no abarcamos

todo.

gabriela: tiene razón,

mira, además todavía hay mucha

gente.

tú, marieta, vete por allá,

y tú, hijita, ten mucho cuidado

porque no quiero perder

a otra hija.

anda, tú vete por allá.

marieta: sí, bueno,

por cualquier cosa nos gritamos.

gabriela: sí, vayan, vayan.

alondra: ¡luis!

gabriela: ¡luis!

alondra: ¡luis!

¡luis!

¡luis!

marieta: ¿dónde estás, luis?

perdon, disculpen, disculpen,

¿no han visto a un niño

como de 14 años, flaquito?

gabriela: [grita] luis.

alondra: ¡luis!

¡luis!

marieta: luis.

¡luis!

¿luis?

¡luis!

luis: ¿qué pasó?

marieta: ¿cómo que qué pasó?

¿qué estás haciendo aquí?

tu mamá está muy preocupada.

luis: ya, déjame.

marieta: no, no, no, ¿cómo que

déjame?

tu mamá está en la angustia

total, te está buscando

a esta hora.

híjole, qué bárbaro, ¿eh?

ya ni la muelas, qué horror.

luis: ¿qué haces?

marieta: ¿cómo que qué hago?

le estoy marcando

para que venga.

luis: no, no, no, espérate,

por favor, no quiero ir

a mi casa.

marieta: no es de que si quieres

o no.

a ver, ya dime qué te está

pasando.

luis: es que me estoy

volviendo una mala persona.

de repente me enojo muchísimo,

me pongo muy agresivo

y no me gusta.

no le quiero hacer daño

a las personas,

no quiero volver a lastimar

a mi hermana o a mi mamá.

marieta: no, no, no,

lo que le pasó a tu hermana

fue un accidente, luis,

tú no lo hiciste a propósito.

luis: no, pues sí, pero--

pero ¿y si le hubiera caído

otra cosa o el librero

le hubiera caído en la cabeza?

¿sabes?

estoy mejor muerto.

de verdad si no viviera

esto no estuviera pasando

y todo estaría bien.

marieta: no, a ver, luis,

tampoco, bájale a tu drama, ¿eh?

a ver, vamos a ver,

tú no sabes lo que tienes,

¿verdad?

y lo que menos quieres

es hacerle daño a tu familia,

¿no?

pues más daño les estás haciendo

así desapareciéndote de la nada

como si te tragara la tierra.

tu familia te quiere mucho.

además, dime,

¿tú qué sentirías si--

si desapareciera así tu mamá

de repente?

¿o tu hermana?

luis: pues me pondría

muy triste.

marieta: pues claro.

entonces lo que tienes que hacer

es ir con un doctor para que

te ayude a descubrir qué es

lo que te pasa.

luis: ¿tú crees?

marieta: sí, definitivamente.

ambas: ¡luis!

marieta: ¡aquí!

¡aquí!

gabriela: hijo, hijito.

luis: mamá.

marieta: con cuidado.

gabriela: gracias.

ambos: [hablan a la vez]

luis: hermanita, lo siento,

de verdad perdón.

gabriela: todo va a estar

bien, te prometo que todo

va a estar bien.

[música]

[música]

gabriela: hay momentos

en que luisito es muy alegre

pero luego se pone muy serio,

se enoja y se vuelve

muy violento.

bueno, y eso de haberse

desaparecido unas horas...

psicólogo: cuando

lo encontraron, ¿notó algún

comportamiento extraño en él?

gabriela: pues estaba

muy agobiado y angustiado,

pero después se puso a contar

chistes, es muy extraño, doctor.

psicólogo: sí, lo entiendo.

gabriela: yo estoy muy

preocupada y no sé qué hacer.

psicólogo: no se preocupe,

señora chavez,

para eso estamos aquí,

para ayudarlos a superar

ese tanse,

para determinar qué es

exactamente lo que le sucede

a su hijo.

gabriela: gracias, doctor,

pero lo que me preocupa

es que en la escuela

no me lo van a recibir

hasta que no tenga

un tratamineto médico.

psicólogo: en este momento

le puedo hacer una responsiva

médica de que luis

ya está en terapia,

con eso debe ser suficiente.

gabriela: gracias, doctor.

psicólogo: ahora dígame

una cosa,

¿en su familia hay algún

antecedente de trastorno mental?

gabriela: no--no, que yo

recuerde.

bueno, sí, mi papá tenía

arranques de ira pero nunca fue

a ningún doctor.

psicólogo: déjeme examinar

al muchacho,

tenerlo en observación

psiquiátrica y entonces sí

podremos saber exactamente

qué es lo que tiene,

¿le parece?

gabriela: ¿son muchas pruebas?

psicólogo: antes que nada

le voy a aplicar una prueba

que se llama cie-10,

creada por la organización

mundial de la salud,

y como sus siglas

lo indican corresponden

a la clasificación

internacional de las

enfermedades y trastornos

relacionados con la salud

mental.

gabriela: pero es que eso

suena muy complicado.

psicólogo: no, para nada,

es una prueba escrita

y muy sencilla.

haga pasar a luis, por favor.

gabriela: sí, doctor,

con permiso.

psicólogo: pase.

te prometo que nada,

absolutamente nada de lo que hoy

me digas va a salir de mi boca.

te juro que voy a guardar

todos tus secretos

pero con una sola condición.

luis: ¿cuál?

psicólogo: quiero que me digas

toda la verdad, ¿ok?

lo primero que quiero saber

es si has consumido

o consumes abitualmente

sustancias tóxicas.

luis: o sea, ¿cómo?

psicólogo: me refiero si has

experimentado con cigarros,

alcohol o cualquier droga.

luis: bueno, pues algunas

veces en las idas de pinta

pues tomé una cerveza

pero nada más.

psicólogo: ¿y consumes cerveza

regularmente?

luis: no, no, le digo,

sólo fue un par de veces.

psicólogo: lo mejor es que

no vuelvas a hacerlo

ya que consumir alcohol

cuando se es muy joven

tiene efectos mucho más dañinos

que para un adulto.

luis: ok, está bien.

oiga, pero ¿me va a ayudar?

es que, bueno, no le quiero

hacer más daño a mi mamá

o mi hermana.

psicólogo: para eso estamos

aquí, luis, para ayudarte

a superar cualquier malestar

que tengas.

luis: gracias.

psicólogo: lo primero que vamos

a hacer es una prueba

para conocer qué es lo que

sientes y cómo piensas.

luis: ok.

gabriela: ya me voy.

luis: bye.

oye, ma, ¿por qué me tengo que

quedar aquí estudiando?

gabriela: porque no son

vacaciones, hijito,

no puedes ir a la escuela

ni al trabajo, pues te quedas

a estudiar en la casa.

luis: ay está bien.

gabriela: bueno, yo me voy

con doña esther,

te cuidas.

y por favor no te metas

en problemas, ¿si?

rocío: ay--

gabriela: sí, dime.

rocío: buenas tardes, señora,

¿está luis?

gabriela: sí, sí,

aquí está, pásale.

rocío: con permiso.

luis: ¿qué haces aquí?

rocío: quería disculparme

por no haber dicho que raúl

fue el que te provocó

en la tienda.

gabriela: ¿cómo?

¿no fue tu culpa?

luis: ay, mamá,

si te lo decía no me ibas

a creer.

rocío: luis me defendió porque

mi novio--bueno,

ya no es mi novio, mi ex novio

intentó darme un beso

a la fuerza y--

y pues cuando él me defendió

se le echó encima.

gabriela: ay mira,

eso está muy bien, mira,

le voy a llamar a fausto

para rogarle que te acepte

otra vez, ¿qué te parece?

luis: no, no, mamá,

yo ya no quiero trabajar ahí.

rocío: el señor ya sabe,

de hecho él me dio la dirección

cuando le expliqué

todo lo que pasó.

gabriela: bueno, pero ¿y si

no trabajas qué vas a hacer?

luis: bueno, pues puedo

seguir estudiando aquí.

rocío: sí, y yo lo puedo ayudar

con las tareas si quieres.

luis: ¿en serio?

rocío: sí.

gabriela: gracias.

ya me regreso a trabajar,

te dejé comida y de regreso

voy tu hermana.

luis: sí, ya sé.

gabriela: muchas gracias

y mucho gusto.

pórtate bien.

luis: sí.

oye, no sabía que te cayera

bien.

rocío: ay claro que sí.

es queya ves que luego

te agarran tus ondas

de que no quieres hablar

con nadie y...

luis: [suspira]

rocío: ¿te invito a ver

una película?

luis: no puedo,

es que no puedo salir.

rocío: no, si quieres aquí

en casa, tengo mi cuenta

de pelis y ya ves que ahí

hay de todo.

luis: pues bueno,

bueno, está bien, pero

¿me ayudas a estudiar primero?

rocío: claro que sí,

a ver qué estás estudiando.

[música]

[música]

psicólogo: después

de las pruebas realizadas

y las sesiones que tuvimos

luis y yo, he llegado

a un diagnóstico.

gabriela: ¿es muy grave, doctor?

psicólogo: es perfectamente

tratable.

pero se requiere de mucha

paciencia.

luis: bueno, ¿y qué tengo?

psicólogo: tienes un trastorno

bipolar.

gabriela: pero ¿cómo no va

a ser grave?

luis: ¿qué es eso?

psicólogo: el trastorno bipolar

es una enfermedad del cerebro.

quienes lo padecen experimentan

cambios de ánimo inusuales

que se detonan por situaciones

ajenas muchas veces

a uno mismo.

gabriela: pero ¿eso tiene que

ver con los cambios de humor?

psicólogo: efectivamente.

a veces se sienten muy felices

y animados y mucho más activos

que de costumbre,

otras, en cambio,

se sienten tristes, deprimidos

y son menos activos.

este es un ejemplo

de lo que le digo.

es un dibujo de luis,

él me dio permiso

para mostrárselo.

gabriela: no entiendo.

psicólogo: les voy a explicar.

los brazos arriba

y las manos abiertas

significan que luis

es una persona muy sociable,

pero los ojos sin pupila

implican retraimiento,

igualmente la sonrisa es alegría

pero está mostrando los dientes

para atacar.

luis: ¿y eso es malo?

psicólogo: eso demuestra

una doble actitud ante la vida.

estás ante dos polos opuestos,

por eso sientes euforia,

enojo, tristeza,

se ve que eres tímido

y la vez muy sociable.

el trastorno bipolar

también puede provocar cambios

en la energía

y el comportamiento.

como en tu caso,

los ataques de ira que parecen

salir de la nada.

lupita: pero todos nos enojamos

a veces, ¿somos "bilopares"?

todos: [ríen]

marieta: lupita, bipolares.

luis: lo que me explicó

el doctor--

me dijo que no es lo mismo

un enojo normal a--

pues un comportamiento

más agresivo como el mío.

gabriela: sí, los síntomas

de la bipolaridad

son mucho más fuertes

y te pueden crear

muchos problemas con los demás,

en la escuela, bueno,

puedes perder hasta el trabajo.

luis: sí, lo que me pasó

a mí que hasta pensé

en suicidarme.

todos: [hablan a la vez]

alondra: o como yo,

que estuve cogeando un tiempo.

todos: [hablan a la vez]

don tomás: eso nos enseña

lo importante que es

ir a un especialista

cuando tenemos esos cambios

de humor tan evidentes.

marieta: ¿y qué tratamiento

llevas, luis?

luis: pues medicamentos

y terapia psicológica.

alondra: y citas con mi mamá

y conmigo para hablar de--

pues nuestras cosas

y lo que sentimos.

gabriela: se llama terapia

familiar.

y además en la escuela

tienen que estar muy pendientes

y avisarme de cualquier problema

que surja.

luis: el doctor me dio

unas técnicas pues muy buenas

para aprender a controlarme.

don tomás: qué bien,

así podrás estar mucho mejor

en menos de lo que canta

un gallo.

todos: [ríen]

marieta: bueno, pero a ver,

¿qué me van a pedir?

don tomás: les voy

a considerar--

marieta: don tomás...

don tomás: sin descuento.

lupita: yo quiero una malteada.

marieta: una malteada.

alondra: bueno, yo también.

marieta: dos malteadas,

un café.

>> ¡con ustedes, el loco!

todos: [ríen]

rocío: ¿qué les pasa?

oigan, ¿están mal?

¡luis está mal y ustedes

no lo ayudan!

raúl: ¿y quién va a ayudarlo?

digo, por mí que termine

de explotar y así se lo llevan

por fin al manicomio

en donde debe de estar.

rocío: ¿sabes qué?

voy a ir a la dirección

y voy a levantar un reporte

conta todos ustedes, ¿ok?

todos: uh...

raúl: cerillo, ya eres famoso.

luis: ¿qué les pasa?

rocío: ¡luis, cálmate por favor!

luis: ¿quién hizo esto?

rocío: luis--

luis: fuiste tú, ¿verdad?

raúl: no sé, digo,

con eso de que ya toda

la escuela ahora sabe que estás

mal de la cabecita

pues pudo haber sido

cualquiera, ¿no creas?

luis: ¿sabes qué te voy

a hacer?

rocío: luis, no.

raúl: tócame y así te va a ir,

¿eh?

luis: [ríe]

o sea, no te voy a hacer nada,

ya, tranquilos,

no le voy a hacer nada.

¿saben qué, chavos?

sí, sí estoy mal,

tengo un trastorno bipolar,

pero eso no me hace una mala

persona o peor que ustedes,

la diferencia es que yo

no quiero lastimar a nadie más

y por eso sigo mi tratamineto

como debe de ser.

rocío: me asustaste.

luis: se supone que ustedes

son mis compañeros, mis amigos,

deberían de ayudarme, ¿no?

¿y qué hacen?

al contrario, nada más

se burlan, me provocan.

piensen un poco, ¿si?

¿quién está más enfermo

de la cabeza?

¿ustedes o yo?

maestra: ¿qué pasa aquí?

¿qué es esto?

rocío: pues que raúl

y sus amigos pusieron todos

estos carteles.

maestra: gracias, rocío.

ustedes dos a la dirección.

vamos.

los demás espérenme afuera.

y tú, luis,

no te preocupes más,

quiero que sepas que

si la escuela es tu segundo

hogar yo te prometo que

vas a tener la misma comprensión

y cariño que en tu casa.

marieta: y que los expulsan

por andar provocando a luis.

lupita: a ver si les cae menos

que seguir buleando.

don tomás: lo importante

es que la escuela ya entendió

que debe participar activamente

en el mejoramiento de luis.

marieta: exacto, porque hasta

hace poco se acostumbraba

a que, si te pasaba algo así,

la misma escuela te corría

y terminabas en tu casa

encerrado en un cuarto

por no entender los trastornos

mentales.

lupita: pero no estamos

en la prehistoria.

don tomás: bueno, aunque

sea avanzado todavía no es

algo fácil de entender

y de tratar,

ya que, como dice el dicho,

"el mal entra a brazadas

y sale a pulgaradas".

>> ♪ todo lo que nadie ve

hablando sola

todo lo que hoy quiera ser

hablando sola

todo lo que ♪

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