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Como Dice el Dicho - 'El cansado descontento, siempre vive con tormento'

1 Ago 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

flavia: ay, mi amor,

qué lindo que preparaste café,

mi vida, muchas gracias.

jaime: sí, hice para los dos.

a nadie le conviene que andes

como zombi.

flavia: [ríe]

mi niño.

oye, un favor,

¿le puedes preparar un sándwich

a tu hermana?

porque luego ya ves

que solo come comida chatarra.

jaime: por supuesto.

[timbre]

flavia: ay, se me hace

que es el gas, voy a ver.

jaime: ¿tienes dinero?

flavia: [resuella] no.

no, no saqué del cajero.

jaime: mm, yo tampoco.

a ver si nos fía.

flavia: [ríe] ¿crees

que nos va a fiar el del gas?

ambos: [ríen]

jaime: ¿papá?

salvador: ¿qué pasó, mi hijo?

mira nomás,

estás hecho un hombrón.

oye, tienen la puerta abierta

de par en par.

mira nada más,

qué guapa estás.

estás igualita, salúdame.

¿cómo estás?

flavia: bien, gracias.

salvador: qué bien conservadita.

¿mi princesa?

flavia: está dormida.

jaime: pero a tu princesa

ya no la vas a reconocer.

¿te fuiste cuando tenía siete?

salvador: huele a café, ¿no?

¿me regalan una tacita de café,

mi amor?

flavia: sí.

salvador: una tacita de café,

hijo, apréndelo,

nunca se le niega a nadie, ¿eh?

nunca.

jaime: mamá, ¿no tenías

que irte ya?

flavia: sí, mi amor,

todavía tengo unos minutitos.

¿qué te trae aquí tan contento?

salvador: no, pues las ganas

de ver a la familia

y unos negocios

que traigo por ahí.

flavia: ah, ¿sí?

salvador: ajá.

flavia: ¿y se puede saber

a qué te dedicas?

salvador: ¿recuerdas al señor

rené vázquez?

flavia: poco.

salvador: me jaló a trabajar

con él,

anda en lo de los seguros,

ahí ando.

flavia: ¿y te va bien?

salvador: pues no me puedo

quejar, la verdad.

pero lo que sí es que...

les quiero pedir de favor

que me den chance

de quedarme aquí

un par de noches, ¿no?

digo, finalmente esta, pues,

todavía es mi casa.

flavia: sí, sí te puedes quedar.

salvador: gracias.

jaime: oye, oye, despierta.

despierta, despierta, despier--

lucero: ay, ya,

déjame dormir.

jaime: despiértate.

el tarado de papá se apareció.

lucero: ¿qué?

jaime: que se quiere quedar

unos días, ¿cómo ves?

lucero: no, unos días

no son nada,

nada más no lo peles.

jaime: no, yo no quiero

que se quede ni un día aquí.

si tú lo conocieras...

¿y mi mamá?

salvador: se acaba de ir.

jaime: qué raro,

no me dijo nada.

salvador: óyeme, hijo,

yo quiero llevar la fiesta

en paz, ¿tú no?

lucero: ¿qué pasa?

salvador: mira nada más

quién está aquí, mi princesa.

estás bien grandota.

eres una muchachota ya.

lucero: ¿qué tal?

mucho gusto.

salvador: el gusto es todo mío.

soy tu papá.

ay, ay, ay, qué hermosa,

eres igualita a tu madre

mira nada más.

¿y estos pelos?

¿quién te deja pintarte

esos pelos así?

jaime: así se usa.

salvador: pues qué moditas, ¿eh?

jaime: ya me tengo que ir,

voy al taller.

salvador: todo el mundo se va

de aquí, ¿no?

qué puntual, ¿eh?

lucero: sí, generalmente,

nos vamos.

salvador: ah, bueno,

pues a trabajar.

¿ninguno tiene un duplicado--?

jaime: no, híjole,

ahí sí te voy a fallar, ¿eh?

no tengo.

lucero: yo tampoco.

salvador: ah, bueno,

no se preocupen,

yo aquí voy a estar

cuando regresen,

tengo que hacer muchas llamadas

telefónicas y...

en fin.

lucero: ¿ya te vas?

jaime: sí, tengo que irme.

cuídate mucho, monstruito, ¿sí?

ahí nos vemos.

híjole, jefe,

va a ser cambio de aceite,

afinación, lavado de motor,

palatas,

y...

chequeo de llantas.

>> ok, muchísimas gracias, ¿eh?

por aquí estamos.

jaime: estamos a sus órdenes.

órale, mi óscar,

que hay que ganarnos la chuleta.

eleonora: hola, mi amor.

jaime: ¿qué haces por acá?

eleonora: ay, mi amor,

estoy feliz.

jaime: ¿qué pasó?

eleonora: me dieron un bono

y a parte la posibilidad

de un ascenso.

jaime: ¿en serio?

felicidades.

eleonora: gracias, mi amor.

gracias.

jaime: ay...

eleonora: [resuella]

ay, no importa, mi amor,

pero a parte, o sea,

¿lo puedes creer?

soy la más chica de la oficina

y aun así reconocen mi trabajo.

o sea, estoy feliz.

jaime: eres increíble.

vas a llegar muy alto,

de verdad.

eleonora: ¿por qué me lo dices

con esa cara?

jaime: solo digo lo que veo.

eleonora: amor, lo dices

como si ya no fuéramos

a estar juntos.

jaime: no, no, no, para nada,

felicidades, mi amor,

felicidades.

eleonora: mi amor,

me vas a manchar.

jaime: me siento muy orgulloso

de ti.

te voy a manchar--

eleonora: no, no me manches más.

salvador: sí, por supuesto.

no, le estoy dando

muy buen precio, ¿eh?

pero podemos trabajar

un descuentito mayor, ¿cómo no?

sabemos que es flotilla,

con mucho gusto.

para todos sus empleados, ¿eh?

ya sabe, aquí lo que hacemos

son trajes a la medida.

exactamente.

y, yo soy el principal

interesado que usted

se sienta bien

y que le guste y todo.

piénselo todo lo que quiera,

todo lo que quiera.

sí.

yo le pego una llamadita,

entonces.

que esté muy bien.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

salvador: ¿se puede?

lucero: pasa.

salvador: ¿cómo te fue

en la escuela?

lucero: bien, como siempre.

salvador: ¿por qué subes

las patotas con los zapatos

puestos a la cama?

lucero: es mi cama.

salvador: ay, cómo hizo falta

mano dura en esta casa, me cae.

lucero: ajá.

jaime: [grita] ¿cómo se atreve

a llegar así como si nada?

flavia: ¿y qué hago?

¿le cierro la puerta o qué?

jaime: ¡yo no quiero

que ese señor viva aquí!

flavia: claro que no se va

a quedar aquí, hijo.

jaime: ya convirtió la sala

en oficina.

lucero: y además, estuvo

haciendo un buen de llamadas

desde el teléfono de la casa.

jaime: yo no le voy a pagar

la oficina a ese gandaya.

lucero: y que no se meta

conmigo.

flavia: a ver, a ver, a ver,

deberían de estar agradecidos

con su papá.

¿a ustedes quién les dice

que no ha cambiado?

además, no se va a quedar

a vivir.

deberían aprovecharlo,

conocerlo.

es su papá, no es el vecino,

¿eh?

jaime: ¡no puedo creer

que digas eso!

¿cuándo ha puesto un peso él

a esta casa--en esta casa?

¿quién se ha puesto a trabajar

desde niño en el súper?

¿quién compartió el--?

flavia: ¡ok, ok, hijo,

eso ya pasó, olvídalo, ya pasó!

lucero: yo no conozco

a ese señor y ni me interesa

conocerlo, mamá.

flavia: yo les pido

que por paz mental convivan,

que lo conozcan.

ese señor, sea como sea,

es su padre y merece respeto.

lucero: y una oportunidad,

claro.

flavia: ¡no, no se le está

dando una oportunidad a él!

se la están dando a ustedes.

mínimo, de tener un recuerdo

de él.

jaime: yo no estoy de acuerdo.

con los recuerdos que tengo

me basta y me sobran.

mira el recuerdo que me hizo,

mira.

¿y a ti no te dejó uno por ahí?

flavia: por favor, por favor.

creo que para vivir en paz

hay que empezar

por perdonarse uno

y perdonar a la gente.

jaime: y que la gente

pida perdón.

ni mi hermana ni yo queremos

que ese señor

viva en nuestra casa.

flavia: solamente dijo

unos días.

salvador: hola, familia.

¿cómo están?

¿y ahora?

¿por qué esas caras largas?

uy...

mi amor, ten, tus llaves.

ya tengo mis propias llaves,

ya hice un juego.

muchas gracias.

lucero: ¿por qué no ha tenido

un novio mi mamá?

jaime: yo creo que sí ha tenido,

pero no nos hemos dado cuenta.

lucero: ay, para nada.

¿a qué hora va a tener?

jaime: ¿por qué crees que no?

lucero: a mí se me hace

que ese chango es el amor

de su vida.

jaime: no lo digas

ni de broma.

lucero: a ver, ¿por qué

no le dijo nada

de lo de las llaves?

jaime: ¿tú crees que sí regrese

con él?

porque si pasa eso,

nos vamos de aquí, ¿eh?

lucero: ¿irnos?

¿y con qué ojos?

salvador: ¿te queda mucho

que planchar?

flavia: no, nada más esto

y termino.

ya me voy a ir a dormir

que estoy muerta.

salvador: [gime]

¿ya no te acuerdas

de los viejos tiempos

cuando nos quedábamos platicando

horas, hasta bien noche,

echándonos unos traguitos?

flavia: no, no me acuerdo.

salvador: yo sí,

mucho me acuerdo.

y no ha cambiado tanto esto,

¿no?

flavia: creo que nada más

pintamos la casa de otro color

desde que te fuiste.

salvador: mm.

no debí irme, ¿verdad?

flavia: lo que pasó pasó.

salvador: ni cómo echar

para atrás el tiempo, ¿verdad?

¿sabes que estoy a punto

de cerrar un buen negocio?

es una empresa grande

con muchos empleados

y me van a dar la póliza

para todos,

es muchísima la comisión.

flavia: mm, pues me alegro.

salvador: por supuesto

que a ustedes también

les va a tocar

un buen porcentaje, ¿eh?

flavia: eso no me dice nada.

salvador: es mucho dinero.

yo no te he dicho nada,

pues, hasta que no se cierre

el negocio.

flavia: pues mucha suerte.

buenas noches.

salvador: buenas.

flavia: ¿qué haces aquí?

salvador: tranquila,

tranquila.

flavia: por favor, salvador,

salte de mi cuarto--

salvador: vine a visitarte.

no pasa nada--

flavia: no quiero que estés

aquí, salvador--

salvador: tranquila,

no pasa nada.

flavia: por favor, bebiste,

¿verdad?

salvador: no, ya--

flavia: bebiste.

salte de mi cuarto.

no me toques,

por favor te lo suplico

que te salgas, por favor.

jaime: ¡suéltala!

¿no estás oyendo que no quiere?

salvador: [grita] ¿qué te pasa?

¡no entras así sin tocar!

flavia: por favor,

me estás lastimando,

te lo suplico que me sueltes,

por favor.

jaime: suéltala, por favor.

salvador: mira,

tu madre es mi esposa, ¿sí?

nunca nos divorciamos.

¡y tú eres mi hijo!

que no se te olvide.

[música]

[música]

jaime: ¿en qué momento

se le ocurrió regresar?

¿no le bastó con todo el daño

que nos hizo cuando se fue?

eleonora: no, mamá, y ve este,

te va a encantar.

madre: ay, está precioso.

ay, me hubiera encantado

ir contigo.

eleonora: ay, mamá,

estuve todo el día

en el centro comercial,

¿hubieras aguantado?

madre: obvio.

ambas: [ríen]

madre: oye, ¿y es seguro

que te dan el puesto?

eleonora: ay, mamá,

claro que sí.

no, y aparte con toda la ropa

que compré demuestra que quiero

subir aún más de puesto,

¿no crees?

madre: te mereces lo mejor

de la vida, mi vida.

eleonora: gracias, ma.

[celular]

ah, espera.

mi amor.

mi amor, me tienes

"abandonadisísima".

jaime: no, no claro que no,

lo que pasa es que tú

no me has marcado.

eleonora: ¿cuándo te veo?

jaime: ¿quieres que te vaya

a ver?

eleonora: ¿quieres venir

a cenar?

dime, ¿eh?

y voy y compro las hamburguesas

que te encantan.

jaime: [ríe]

vale, amor, te veo al rato.

eleonora: ahí viene.

compré otro también

que te va a encantar, mira.

salvador: sí, por supuesto,

licenciado.

con todo gusto.

claro, no, yo tendría

que pasar a recoger

los originales, por supuesto.

ah, ¿me los mandan?

ah, pues, yo

se lo agradecería muchísimo.

sí.

sí, por supuesto.

completa la dirección.

sí, a ver, esp--

permítame.

¿el código postal de aquí,

mi amor?

lucero: ¿para qué lo quieres?

salvador: no te voy a explicar

mi trabajo.

¿cuál es el código postal aquí?

dámelo.

sí.

mire, el código postal

es 0902.

eleonora: el puesto que sigue

es la dirección de enlace.

o sea, es estratégica al mil.

¿me estás escuchando, mi amor?

jaime: ah, ah, sí,

es que estaba pensando

en que te va a ir muy bien.

¿y cuánto te dieron de bono?

eleonora: oh...

jaime: ¿tanto así

para que vivas sola?

eleonora: mm, puede ser

para un mes de depósito,

dos meses de renta,

un viajecito tal vez, no sé.

[ríe]

¿qué tienes?

te siento muy raro, ¿todo bien?

jaime: sí, todo perfecto.

eleonora: te siento

como--como triste,

como--como que no eres tú.

¿qué tienes?

jaime: ¿triste yo?

no, para nada.

eleonora: ¿entonces?

jaime: es que estoy pensando

en nosotros

y en nuestro futuro.

eleonora: ¿en nuestro futuro?

jaime: sí, estoy pensando

en tu nuevo puesto,

yo echándole ganas al taller,

y juntos.

eleonora: pues sí, mi amor,

como siempre, ¿no?

jaime: no, no, no,

esto no es como siempre.

eleonora: entonces, ¿cómo?

jaime: viviendo juntos,

casándonos.

eleonora: ¿cómo?

¿casándonos?

jaime: sí.

eleonora: ¿cómo?

jaime: ¿por qué te sorprende?

¿crees que no te amo?

eleonora: no, mi amor,

claro que sé que me amas,

pero--pero es que no sabía

que te querías casar.

jaime: pues ya llevamos

dos años juntos.

eleonora: pero--pero ¿cómo?

¿tu mamá y tu hermana ya saben?

¿no se van a enojar?

jaime: ¿ellas qué pueden decir?

ya hace meses que cumplí

la mayoría de edad.

por mí,

que digan lo que quieran.

eleonora: mi amor,

pero tú me dijiste

que las querías apoyar

económicamente, ¿no?

¿entonces?

jaime: [suspira]

¿y tú?

¿y nosotros?

tengo mis prioridades.

¿o ya no quieres andar

con alguien menor que tú?

eleonora: ay, mi amor,

¿cómo crees?

te amo, mi amor, te amo.

qué emoción.

[ríe]

jaime: quiero que nos casemos.

piénsalo.

eleonora: sí, sí.

ambos: [ríen]

salvador: se la pasa tocando

la guitarra todo el día.

¿por qué tan tarde?

flavia: ¿quieres algo

de cenar, mi amor?

jaime: no tengo hambre.

salvador: oye,

no le respondas así

a tu madre, ¿eh?

jaime: buenas noches,

tengo sueño.

salvador: oye, oye, oye.

jaime: buenas noches,

déjame pasar.

salvador: a ver,

¿por qué no contestas

lo que se te pregunta?

lucero: ¡déjalo pasar,

esta es su casa!

salvador: cállate y no me des

órdenes.

jaime: ni tú a nosotros.

¿te vas años y llegas a mandar?

flavia: ¿por qué no mejor

tratan de convivir?

salvador: ¿qué les dijiste

para que me hablen así?

lucero: yo ni te conozco.

jaime: de la que te salvaste.

flavia: no--eh--

casi no se ven, mejor--

lucero: yo ni quiero convivir

con este señor.

salvador: ¿sabes qué, niña?

te hacen falta unos buenos

cinturonazos,

nunca es tarde, ¿eh?

jaime: ¡ni te atrevas

a pegarle a mi hermana!

flavia: no, no, no--

salvador: uy, niño,

¿ya te estás poniendo

muy hombrecito?

flavia: ¡ya cálmense, por dios!

¿qué están haciendo?

hay que llevar la fiesta

en paz, por favor--

salvador: ¡cállate tú también!

jaime: a ver, no le hables

así a mi ma--

flavia: [grita]

lucero: ¡no!

salvador: ¿eh?

para que sepas quién soy.

me fui de la casa,

pero soy el hombre de aquí,

yo llevo las riendas.

flavia: pero ¡así no!

no has cambiado nada.

salvador: necesito respirar.

estaba yo muy tranquilo

cenando aquí.

¡me sofocan!

lucero: si te aguantas

a este señor es tu problema,

mamá, pero yo paso.

está loco.

jaime: te lo dije,

te dije que esto iba a pasar,

¡te lo dije!

lucero: ¿estás bien?

jaime: estoy bien.

[resuella]

eleonora: "esto va en serio".

[ríe]

jaime: ¿entonces?

eleonora: ¿cuándo te puedo ver?

jaime: ¿puede ser mañana?

eleonora: ok.

jaime: te amo.

ya quiero decirte "esposa".

eleonora: ay, qué emoción.

flavia: mi amor,

¿quieres algo?

jaime: ahí la vemos.

salvador: déjalo que se vaya,

déjalo que se vaya.

siéntate.

eleonora: mi amor, sorpresa.

jaime: voy.

eleonora: oye, ¿qué te pasó?

¿quién te pegó?

jaime: no, no me pegó nadie,

tranquila.

yo no soy de pelear, me conoces.

eleonora: ¿entonces?

jaime: es que me cayó la llave

de cruz en la cara.

¿tú crees?

qué tonto, es que ando

en la luna con lo nuestro.

eleonora: ay, mi amor,

pobrecito, ve cómo te quedó

el ojo.

ay, te amo.

jaime: uno que se pone

a pensar en el casamiento

y se distrae...

¿me das el sí?

eleonora: ¿cómo?

¿aquí?

jaime: ¿en dónde?

esto soy yo, amor.

no necesitamos de muchas

celebraciones ni de fiestas,

no somos así.

esto es lo que importa.

eleonora: pero yo quiero

una fiesta, invitados.

jaime: no, no, luego,

luego, luego.

hay más tiempo que vida.

¿no te parece romántico

que tú y yo

vayamos al registro civil

y ahí nos podamos casar?

eleonora: no, no, mi amor,

yo quiero invitados, flores,

mi amor, una boda.

jaime: no, no, amor,

es mucho gasto.

primero, un hogar para nosotros

y luego la fiesta, ¿no?

entonces...

¿aceptas?

eleonora: sí.

sí, sí, sí acepto, mi amor,

te amo.

[ríe]

[música]

[música]

don tomás: es su hermano

a quien estaba esperando.

marieta: claro.

lucero: te tardaste un buen.

jaime: ay, perdón, monstruito,

es que tenía que entregar

un coche sí o sí.

¿cómo estás?

lucero: con ganas de verte.

monstruo, ¿por qué sacaste

tus cosas de la casa?

te hubieras esperado.

jaime: ¿a qué?

te hubieras esperado tú,

eres muy chica

para andar en la calle.

lucero: ¿por qué lo eligió a él?

neta, mi mamá

está muy mal de la cabeza.

jaime: no sé, la verdad, nunca

esperaba que ese tipo regresara.

lucero: no le digas a nadie,

pero me voy a quedar

en casa de claudia.

jaime: ¿en serio?

y ¿te dio chance su mamá?

lucero: sí, le dije todo,

al menos alguien me apoya.

jaime: no sé si siento lástima

por mamá o hace que me hierva

la sangre de coraje.

pobrecita.

lucero: pobres de nosotros,

más bien, sin casa, sin nada.

jaime: oye, y ¿cómo le vas

a hacer con la lana?

lucero: me las estoy arreglando.

mira, me eché tres veces

la ruta uno

de la "micro" cantando

con mi guitarra.

jaime: órale, está bien,

¿y cuánto sacaste?

lucero: como 150.

comí y desayuné, pura cochinada,

pero comí.

jaime: aquí vamos a comer

algo nutritivo.

tenemos que cuidarnos,

hermanita.

lucero: está bien, pero antes

dime a dónde vas a ir tú.

jaime: no sé, ahí veo.

lucero: monstruo,

solo no te vayas a ir

fuera de la ciudad.

si te vas, me muero.

jaime: no, no, ¿cómo crees,

monstruita?

no me voy a ir

a ningún lado sin ti.

lucero: [ríe]

yo invito.

ambos: [ríen]

operadora: se encuentra apagado

o fuera del área de servicio.

salvador: no sabes

dónde están tus hijos.

flavia: los estoy buscando

y nada.

salvador: ni te esfuerces

en ocultarme

la dinámica de esta casa, ¿eh?

aquí todo mundo está

haciendo su regalada gana.

flavia: no me angusties más,

por favor.

jaime se acaba de cambiar

de trabajo,

si no, iba y lo buscaba.

nunca habían faltado a dormir

sin avisar.

salvador: mira,

cuando yo me fui,

pensé que tú ibas a crecer

como mujer, como persona,

y mírate, no puedes

con el paquete, no puedes.

madre: ¿para eso quieres

tu ascenso, para casarte?

¿ese era tu verdadero plan?

eleonora: no, mamá, ¿cómo crees?

madre: hija,

jaime todavía es un niño.

hace poco todavía terminaron,

me dijiste que estaban mal,

que ya no te quería.

mira, ¿qué importa que él haya

ya cumplido la mayoría de edad?

creí que eras distinta.

eleonora: mamá, ya estamos

muy bien,

nos queremos, nos amamos.

o sea, mamá, ¿qué quieres?

¿que me dedique a trabajar

nada más o qué?

madre: no, para nada,

por supuesto que no.

lo que sí quiero

es que primero disfrutes,

que crezcas como mujer

y profesionista.

hija, por favor, solo piénsalo.

eleonora: quiero vivir con él,

quiero tener la experiencia

de estar casada, de amar.

mamá, no tengo nada que pensar.

madre: hija,

por favor, dense tiempo.

eleonora: ay, mamá, llevo

dos años con él,

lo suficiente para conocerlo

y saber que quiero

formar matrimonio con jaime, ya.

madre: amor,

no quiero que te equivoques,

recuerda el dicho:

"el casado descontento

siempre vive con tormento".

eleonora: yo no soy tú,

yo no pienso repetir

lo que tú hiciste.

madre: bueno, ¿y por lo menos

van a hacer las cosas bien?

¿va a venir toda la familia

a pedir tu mano?

eleonora: no sé, mamá, no sé.

a ver, ¿te acuerdas

que el papá de jaime

los abandonó y no ha regresado?

no sé, ya.

[celular]

flavia: hijo,

sé que no quieres contestarme,

pero por favor ve al café.

eleonora: lo queremos amueblado.

¿cómo?

no, con los depósitos, sí.

un segundo.

que sí lo podemos ir a ver,

pero que hay dos personas más

interesadas, que si llegamos

antes nos da prioridad,

¿qué le digo?

jaime: vamos, vamos.

eleonora: sí, señorita,

queremos ir a verlo.

¿en 20 minutos?

ok, gracias.

[ríe]

jaime: es nuestro día de suerte,

mi amor.

eleonora: te amo.

>> pasen, pasen, para que vean

el departamento.

es muy amplio.

los voy a dejar solos

para que platiquen.

eleonora: gracias.

>> con permiso.

eleonora: gracias.

jaime: ¿te gustaría vivir aquí

conmigo?

eleonora: mi amor, claro que sí.

jaime: ya tengo

para los depósitos.

no creas que vas a pagar,

quiero hacer las cosas bien.

bueno, sin fiesta,

pero podemos ir al registro,

solo tú y yo, tú y yo

y nadie más,

enamorados,

sería algo

que nunca olvidaremos.

entonces, ¿aceptas?

eleonora: claro que sí,

claro que sí, mi amor.

jaime: [ríe]

eleonora: te amo.

salvador: no te preocupes,

ellos están haciendo su vida.

flavia: lucero no está

para irse ni para hacer su vida,

todavía necesita

que yo la oriente,

que la cuide, igual que jaime.

salvador: sí, pero hiciste

lo que pudiste, no te preocupes,

ellos hacen su vida,

tienen compromisos,

tienes que pensar más en ti,

piensa en nosotros.

flavia: salvador, yo no planeé

esto, ¿eh?

vaya, yo ni siquiera sé

si quiero estar contigo.

yo estoy muy bien sola,

con mis hijos.

salvador: a ver, córreme.

córreme.

madre: felicitaciones,

les deseo una vida plena

y llena de satisfacciones.

jaime: gracias, suegra.

madre: la verdad, lo único

que sí me hubiera gustado

es que invitaras a tu mamá

y a tu hermana,

creo que las he visto

una sola vez.

jaime: no hacía falta.

madre: no se oponían

a que te casaras

con mi hija, ¿verdad?

jaime: no, ¿cómo cree, suegra?

eleonora: a ver, mamá,

venimos saliendo del civil

y ya empezaste

con tus preguntas, ya, mamá.

madre: bueno, está bien,

los veo después,

porque como no quisieron

ni siquiera ir a desayunar.

nos vemos pronto,

cuida de mi hija, por favor.

eleonora: bye, ma.

bueno, y entonces,

¿qué hacemos, esposo?

jaime: bueno, tengo

tres días libres,

podemos ir a nuestra casa

y disfrutar

de nuestra nueva vida.

eleonora: sí, mi amor, contigo

adonde sea.

[ríe]

te amo.

jaime: [piensa] ¿qué hice?

vamos.

eleonora: ¿no vas a brindar

conmigo?

es nuestra boda, mi amor.

jaime: sabes que no me gusta

tomar.

eleonora: a ver,

te estoy diciendo

que hagamos un brindis,

no que te emborraches.

jaime: que no me gusta

el alcohol.

salud.

eleonora: no, a fuerza nada.

jaime: no me gusta el alcohol,

me recuerda a mi papá.

eleonora: bueno, ok, está bien,

mi amor, ya, ya,

pero--pero no te puedes amargar

por una persona

a la cual no ves hace años.

ya, mi amor, ya, dame un beso.

jaime: otro.

no, espérate.

eleonora: ¿qué te pasa, jaime?

jaime: es que no quiero

que pienses que esto de casarnos

es solo porque quiero...

eleonora: ay, mi amor,

no importa, estamos casados,

nos amamos, no pasa nada.

ven.

ay, ya, jaime, ¿qué tienes, eh?

jaime: no sé, me siento tenso,

igual y es la emoción.

eleonora: mi amor, ven,

déjate llevar.

concéntrate.

jaime: no, no puedo.

perdóname, entiéndeme,

es que quizás es la emoción,

la expectativa, la tensión.

perdón, perdóname, pero mira,

vamos a tener más días juntos,

¿no?

solitos.

eleonora: estás así

porque no vino tu familia,

¿verdad?

jaime: no, para nada.

eleonora: mi amor, claro,

por eso estás así.

jaime: no, ¿cómo crees?

no.

eleonora: ay, ya, jaime.

buenas noches.

[celular]

ay, jaime.

bueno.

¿bueno?

salvador: eres un inútil,

a ti nada más a golpes

se te endereza.

lucero: ¡no, por favor, no!

flavia: ¡no, no!

¡salvador, no le pegues!

ambas: [hablan a la vez]

[música]

[música]

jaime: perdón, mi amor,

se me hizo un poquito tarde.

eleonora: ¿dónde estabas?

apestas, ¿estás borracho?

jaime: un poquito.

eleonora: oye, ¿qué pasa?

ayer me dijiste

que no te gusta tomar,

y ve cómo llegas,

¿y ya viste la hora que es?

jaime: no te enojes, mi amor.

eleonora: mi amor, es

nuestra segunda noche de casados

y ve cómo estás,

¿qué te está pasando?

jaime: no te enojes,

tú para mí eres una reina,

una reina.

te veo como algo--algo

inalcanzable.

y yo,

yo soy esto, todo apestado.

eleonora: mi amor, ¿qué traes?

¿estás bien?

¿por qué tomaste?

jaime: yo te quiero,

yo te quiero

y--y no te merezco,

no te me--no te merezco.

eleonora: ¿qué?

jaime: [llora]

[alerta de mensaje]

lucero: monstruo.

jaime: [ríe]

"monstrua", ¿qué haces por acá?

lucero: te extraño, estos días

han estado cañones.

jaime: ¿sigues con tu amiga?

lucero: pero su mamá obvio

no quiere tener problemas.

mi mamá ya fue a buscarme

dos veces, yo me escondo

y habla por teléfono a su casa,

no sé qué hacer.

jaime: qué injusto.

lucero: me la he pasado comiendo

cochinadas, solo llego a dormir

para no molestar.

jaime: tú eres menor de edad,

no puedes andar así en la calle.

vente a vivir conmigo.

lucero: ¿contigo?

jaime: y con eleonora.

nos casamos.

lucero: no, ¿neta te casaste?

jaime: lucero, soy un desastre,

no sé qué hacer,

pero voy a arreglar todo esto,

te lo prometo.

lucero: pero te casaste.

ambos: [ríen]

lucero: ¿qué vas a hacer?

jaime: dame un abrazo.

lucero: ay, monstruo.

[ríe]

jaime: no puedo enfrentarlo,

no puedo.

[gime]

a ver, espera.

me mandaste un mensajito

en la mañana

y haces como si no pasara nada,

¿qué pasa?

eleonora: ¿qué te pasa a ti?

no me quieres ni tocar,

como que me huyes.

jaime: para nada, ¿cómo crees?

eleonora: a ver, jaime,

ya dime la verdad,

¿me deseas o no?

jaime: perdón, eleonora,

no puedo, perdón, lo siento,

es que no puede ser, no,

perdóname.

eleonora: ¿qué no puede ser,

de qué te perdono?

no entiendo.

¿qué?

jaime: luego nos vemos.

eleonora: no, a ver, jaime,

ahora hablamos.

jaime, jaime, ven.

ay, ¿qué está pasando?

salvador: no, para nada,

no es ninguna molestia,

yo le vuelvo a llamar

con todo gusto.

que esté muy bien.

flavia: mi amor, mi vida,

mi amor,

qué bueno que regresaste.

salvador: tampoco vas a regresar

cuando se te dé la gana, ¿eh?

jaime: lo mismo digo yo de ti.

mamá, ¿qué quieres, mamá?

salvador: mira, niño, tú a mí--

jaime: no sabes quién soy yo.

ya no te tengo miedo,

eso era antes.

flavia: no, por favor,

no te quiero aquí, salvador.

por favor, necesitamos

que te vayas, lárgate.

jaime: ¿quieres vivir

en un lugar

donde nadie te quiere?

¿con qué cara regresas?

¿cuándo fuiste un padre,

cuándo viste por nosotros?

salvador: he cambiado.

jaime: aquí cada quien tiene

un lugar,

y tú no tienes ninguno.

mamá, mamá, por favor,

por favor,

es hora de la verdad.

flavia: si no te vas tú,

me voy yo.

esto no es vida,

lo único que me haces sentir

es miedo, angustia.

jaime: ¿sabes que mi hermana

toca la guitarra en los camiones

para ganarse algo para comer?

flavia: ¿qué?

jaime: ¿eso te hace sentir

un padre con derecho a regresar?

te has dedicado a hacernos daño

y todo tiene un hasta aquí.

flavia: ay, mi vida,

qué bueno que llegaste, mi amor.

jaime: ¿qué pasó?

flavia: se fue,

se llevó sus cosas.

>> ya quedó.

flavia: muchas gracias.

>> con permiso.

jaime: adelante.

qué bueno

que ya no va a regresar, ¿o sí?

flavia: no.

te dejó esto.

mi amor, por favor, perdóname,

¿sí?

jaime: ¿y mi hermana?

tenemos que ir por ella.

lucero: monstruito.

jaime: ¿y ahora?

lucero: ya me daba mucha pena

con mi amiga y su familia,

así que le llamé a mi mamá

y me explicó todo.

jaime: "soy lo que me dijiste

y más.

una disculpa de por vida.

que estén bien.

como dices, lo mejor es irme,

aquí nadie me quiere.

nunca quise casarme,

tener hijos y un hogar,

pero siempre

me he sentido culpable".

madre: el matrimonio no es

sencillo, es un cambio radical

de vida, es un compromiso.

eleonora: mamá, ya sé, te juro

que yo me siento comprometida,

pero no entiendo

en qué estoy fallando.

madre: tal vez necesitan

hablar, entenderse,

quererse, mi amor.

eleonora: mamá, es

lo que estoy haciendo.

te juro que siento

como--como si estuviera

con un desconocido,

con--con alguien distante.

ay...

es él.

[resuella]

bueno.

sí.

ok, te veo en un rato.

ay, mamá, ¿qué hago?

jamás pensaste en mí,

además de desconfiado

eres un cobarde.

jaime: sí, sí, sí lo soy.

perdón, quise huir,

tenía miedo de mi papá.

te voy a dar la razón en todo,

soy un idiota.

eleonora: cómo pude ser

tan tonta, dios mío.

jaime: mi amor, yo te amo.

eleonora: ¿me amas?

tú no tienes idea de lo que es

amar a alguien.

quiero el divorcio

y no te quiero volver a ver

nunca más.

jaime: eleonora, eleonora,

no me castigues--

eleonora: vete, vete, ya dijiste

todo lo que tenías que decir.

vete.

jaime: ojalá todo hubiera sido

distinto,

pero te juro

que me diste una gran lección.

por favor, no me tengas rencor.

la regué, sí, la regué,

pero ¿qué va a ser de ti?

eleonora: ¿qué va a ser de mí?

pues, voy a ser una mujer

divorciada, independiente,

y por fin dejaré de ser

una crédula.

y ¿sabes qué?

la que se larga soy yo.

jaime: [gruñe]

lucero: ¿y si regresa?

a mí la verdad me gustaría

mudarme de casa.

flavia: no, mi amor,

¿cómo crees?

no creo, yo lo vi

sumamente seguro.

jaime: yo les juro

que si regresa,

no voy a buscar la solución

fuera de casa,

y ni mucho menos

fastidiar la vida de una persona

que ni la debe ni la teme.

lucero: eleonora me caía bien,

qué lástima.

jaime: sí, bueno, finalmente,

me perdonó.

lucero: ella es linda,

pero, sin ofender,

se ve que tenía

más experiencia que tú.

>> [ríen]

jaime: la verdad nunca quise

hacerle daño, fui un egoísta.

quise asumir la responsabilidad,

pero la verdad nunca fui capaz.

don tomás: ¿cómo están?

¿todo bien por aquí?

jaime: muy bien, don tomás.

y tenía razón.

don tomás: ¿por?

jaime: como dice el dicho,

casado descontento

siempre vive con tormento,

y así me sentía yo.

don tomás: pero ya no.

bien, bien.

jaime: está riquísimo.

don tomás: bueno, buen provecho

a todos.

flavia: muchas gracias.

>> ♪ todo lo que nadie ve

hablando sola

todo lo que hoy quiera ser

hablando sola ♪

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