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Como Dice el Dicho - 'Donde hubo fuego'

Univision5 Jul 2019 – 12:00 AM EDT

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susana: ies el sweater azul

que está en la maleta!

rogelio: sí, ya voy.

susana: irogelio,

está en la maleta!

irogelio!

rogelio: sí, ya voy, ya voy.

mi amor, hay que esperar,

hay que esperar.

nadia: no, no, no.

te amo, te amo, te amo.

no te detengas, ¿sí?

rogelio: mi amor, ¿estás segura?

nadia: completamente segura.

rogelio: porque yo deseo esto

más que a nada en el mundo,

pero--

nadia: [chista]

cállate y sígueme besando.

rogelio: y si tu papá nos cacha,

nos mata.

nadia: no, no, no me importa.

no me importa nada.

yo solo quiero estar contigo

para siempre.

rogelio: ¿de veras?

¿para siempre?

nadia: sí, para siempre.

durante toda mi vida,

hoy y mañana,

hasta que me muera.

rogelio: y yo contigo.

nadia: sí.

rogelio: para siempre.

nadia: para siempre.

rogelio: sí.

susana: ¿qué haces, mi amor?

rogelio: nada.

susana: ¿no quedamos que

mientras nos estuviéramos aquí

en casa de tus papás

ibas a dejar en paz el trabajo?

rogelio: pues sí, mi amor,

pero un periodista

trabaja las 24 horas del día.

agarra la onda.

susana: ah, sí, ¿a unos días

de casarse también o qué?

ay, yo quiero que estos días

nada más pienses en mí.

rogelio: está bien, está bien.

bueno, ya vamos a bañarnos

y luego a almorzar.

tenemos que repartir

invitaciones.

vámonos.

isabel: se tardaron mucho

en llegar los depósitos.

don tomás: aquí viene,

aquí viene.

nadia: hola, buenos días.

don tomás: buenos días.

nadia: ¿me da un café americano

para llevar?

don tomás: cómo no,

trabaja americano para llevar.

¿nada más?

¿un pastel?

nadia: no, es que llevo

un poquito de prisa,

muchas gracias.

don tomás: qué--qué veloz.

isabel: listo.

nadia: ¿cuánto va a ser?

don tomás: 20 pesos.

nadia: 20 pesos.

don tomás: aquí está.

nadia: muy amables, con permiso.

don tomás: a usted

muchas gracias.

bueno, este... no--

susana: mi amor,

¿me pides un moca?

rogelio: sí, claro.

susana: gracias.

rogelio: buenas tardes.

don tomás: buenas tardes, joven.

¿qué le servimos?

¿qué le damos?

rogelio: yo conozco ese perfume.

don tomás: [ríe]

sí, sí, es que muchas veces

el aroma y el amor

nunca se olvidan.

rogelio: sí, de hecho, de hecho

es como el de mi primer amor.

don tomás: sí, sí, seguramente

lo recuerda por ese aroma.

¿qué le servimos al caballero?

rogelio: a mí deme

un expreso doble y para...

¿qué me pidió?

don tomás: un moca.

rogelio: andele, un moca,

gracias, sí.

don tomás: moca y expreso doble.

isabel: abuelo, qué romántico,

¿verdad?

don tomás: sí, sí, sí.

isabel: se me ocurrió algo

súper loco.

don tomás: ¿qué?

isabel: imagínate

que la chava que entró hace rato

aquí a la cafetería

sea su primer amor.

don tomás: podría ser,

y ya sabes, isabel,

"donde hubo fuego..."

nadia: ¿ya?

rogelio: espérate tantito,

qué va.

nadia: ya me estoy hartando,

rogelio.

rogelio: cómo eres desesperada,

¿eh?

nadia: ah, ya, ya suéltame.

rogelio: espérate, a ver,

espérate.

nadia: bueno, una, dos...

rogelio: ya puedes abrir

los ojos.

nadia: [ríe]

¿son para mí?

rogelio: pues, claro,

por nuestra primera semana

de novios.

nadia: ay, te amo, te amo,

te amo, te amo.

me encantan, están preciosas.

rogelio: vámonos, vámonos,

vámonos.

nadia: [ríe]

julia: ay, lupe, te dije

que iban a faltar flores,

pero eres una necia.

yo de tonta que te hago caso.

nadia: ay, ay, ay, y ahora

¿qué hizo lupe?

julia: nada, nada, lupe

es una monserga, es una loser.

nadia: [ríe]

julia: y ahora por su necedad,

no hay flores.

no voy a poder hacer

los arreglos de las mesas

para la fiesta de tu papá.

nadia: ay, ay, ya, cálmate,

cálmate, no te enojes.

mira, ¿qué tal

si voy con doña cata

y te compro unas flores?

julia: mira, en primera,

doña cata

no abre la florería hoy, ¿sí?

y en segunda,

no creo que a tu papá

le guste ni le haga gracia

que vayas a ver a esa familia.

nadia: ay, ay, ay, dices

"esa familia" como si fuera--

ay, no sé qué cosa.

son nuestros vecinos.

julia: si mal no recuerdo,

nadia,

sí hubo una no sé qué cosa.

nadia: bueno,

pero fue hace muchos años

y además rogelio

ya no vive aquí.

y no va a haber ningún problema

con mi papá, ¿ok?

[celular]

nadia: espérate.

julia: ok, sí, es cierto.

¿quién es?

¿quién es?

nadia: nadie importante.

julia: ah, ¿nadie?

ni modo, bueno, mira, yo

ya me voy por las flores, ¿ok?

y tú asegúrate de que tu papá

no vaya al restaurant.

porque si no, ¿cuál sorpresa?

nadia: ok.

rogelio: mira,

aquí en la esquina

nos juntábamos a tomar cerveza

los chavos.

susana: ay, sí,

y seguramente también a ligar.

rogelio: bueno, algunos ligaban

y otros se juntaban

con las chavas que iban pasando

y tomaban cerveza.

susana: ¿y tú ligabas

o tenías novia?

rogelio: pues a veces ligaba

y otras veces tomaba cerveza.

susana: ay, y a poco,

¿no tenías ninguna novia o algo?

no me vayas a decir que yo fui

la primera en tu vida.

o sea, seguramente

hubo muchas antes que yo,

ni que fueras anormal.

rogelio: sí, bueno sí, sí,

hubo ahí,

pero ninguna mujer importante.

susana: a ver, a ver, ro,

¿por qué nunca me quieres hablar

de tu pasado?

rogelio: porque ya es un pasado

muy lejano, no tiene ni caso

que te lo diga ahorita, ¿no?

ey, mira, aquí a la vuelta

está el café de don bull, es

de los mejores cafés del mundo.

ven, vamos a darle

una invitación.

susana: ay, mira,

mejor me espero

porque aquí está muy bonito

y prefiero ver un poco más,

¿sale?

ahorita te alcanzo.

rogelio: ¿segura?

susana: sí.

rogelio: bueno, sale.

nadia: en las mesas.

ambos: [ríen]

nadia: ay, perdón, discúlpame.

susana: no te preocupes, no te--

ay, mira, se te cayó.

don osvaldo: gracias.

nadia: no hay de qué,

hasta luego.

susana: ay, se ve riquísimo.

oye, no, pero es

que voy a engordar para la boda.

rogelio: qué exagerada.

susana: no puedo tomar

tanto de esto.

rogelio: te quiere conocer

don bull, vamos.

susana: bueno, vamos.

cata: párate, párate, párate.

juanito, ¿no has visto

al señor martín por aquí?

juanito: sí, sí, doña cata,

se acaba de ir.

cata: ay, por favor, si lo ves

dile que lo ando buscando

y que me urge,

me urge hablar con él.

juanito: sí,

si lo veo yo le digo.

¿no quiere que la lleve?

cata: no, no,

lo voy a seguir buscando aquí.

muchas gracias, juanito.

juanito: ya está, señora.

ahí nos vemos.

ambos: [ríen]

don osvaldo: entonces,

había que entender

que el negocio iba muy bien

y que--

todos: ihappy birthday!

[aplauden]

don osvaldo: caramba, caramba.

qué bonita fiesta, gracias,

gracias.

qué sorpresa, ¿eh?

julia: ay, don osvaldo,

le deseo lo mejor

y muchas felicidades.

don osvaldo: gracias, julia.

hijita, fue idea tuya, ¿verdad?

nadia: bueno, mía y de julia.

[ríe]

don osvaldo: gracias.

julia: papito,

que este año recibas muchas,

muchas bendiciones.

te quiero mucho.

don osvaldo: yo también,

muchachita.

bueno, es que yo no sé qué haría

sin ustedes.

yo creo que viviría

como en otro mundo.

bueno, ni siquiera me acordaba

que es mi cumpleaños.

todos: [ríen]

>> señorita nadia,

le hablan por teléfono.

nadia: muchas gracias.

>> no hay de qué.

nadia: ¿bueno?

sí, sí, jaime.

ahorita vengo, papi.

don osvaldo: sí, sí.

nadia: la verdad

es que ya no quiero

hablar contigo, jaime.

que no quiero volver a saber

nada más de ti, jaime.

nunca, nunca más.

lo que me dijiste

me quedó bastante claro.

¿sabes qué?

adiós.

jaime: por favor,

dame solos tres minutos.

las cosas no fueron así,

más bien tú entendiste mal

lo que yo dije.

nadia: sí, claro,

yo siempre entiendo todo mal.

¿sabes qué?

se acabó.

jaime: pero yo te amo,

me voy a volver loco sin ti.

nadia: pues, vuélvete loco,

no me importa.

ya estoy harta de que son

siempre puros malos entendidos

contigo.

jaime: te juro

que no quise decir

lo que tú entendiste, mi amor.

nadia: ah, ¿no?

y entonces, ¿qué quisiste decir?

a ver, dímelo.

te va a salir muy cara

la llamada desde canadá

para que te quedes callado.

jaime: no me importa.

nadia: pues a mí sí me importa.

y, ¿sabes qué?

yo no quiero saber

nada más de ti,

ni verte nunca jamás, jaime.

jaime: te juro

que si no hablamos,

me bien voy para méxico.

nadia: pues si vienes

me voy a esconder,

me voy a esconder

hasta que te hartes de buscarme.

jaime: nunca, mi amor, nunca

me voy a hartar de buscarte.

julia: ¿pasa algo, nadia?

nadia: no, no, no,

ya voy para allá, nana.

después hablamos, ¿ok?

bye.

julia: ¿un novio?

nadia: pues más o menos.

no, no, un ex porque lo corté

antes de venir para acá.

julia: ay, pues qué bueno

que lo cortaste.

y, ¿por qué?

nadia: pues porque se la pasa

en la indefinición total.

julia: ¿indefi--?

ah, pues mira tú no estás

para andar chamaqueando

con estos niños

ni para que te rechace nadie,

tú vales mucho.

ese niño

no te puede estar vacilando.

vales mucho.

nadia: gracias, nana.

¿sabes?

eres mi mejor amiga.

julia: y bueno, o se es,

o no se es.

vamos que tu papá

te está esperando.

nadia: vamos.

susana: mi amor,

me gusta mucho aquí.

rogelio: ¿sí?

susana: me gusta mucho, sí.

¿quieres comer aquí, mi amor?

rogelio: no, no, no, aquí no.

susana: ¿qué?

¿está mal la comida o qué?

rogelio: no es eso, lo que pasa

es que mamá nos está esperando

con la comida en la casa.

susana: tienes razón.

sería muy mala onda dejarla

con todo listo.

[música]

[música]

cata: sí, sí, maricela,

yo sé que pasó hace muchos años,

pero eso no quita

que me deje de preocupar

por mi hijo.

pues ¿qué no ves que osvaldo

trató de matarlo

cuando se enteró?

perdón, maricela,

te tengo que colgar.

mañana paso con susana

para que le termines de ajustar

su vestido.

ya llegó mi marido, adiós.

martín: hola, amor.

cata: ¿cómo estás?

martín: muero de hambre.

cata: mi vida, mi vida,

te tengo que contar algo,

por favor.

estoy bien preocupada, mi amor,

hoy vi a na--

rogelio: buenas tardes.

susana: hola.

cata: ¿listo?

siéntate, mi reina.

susana: gracias.

cata: mi nuerita preciosa.

rogelio: [susurra]

susana: ay, no, mi amor,

¿hasta en la comida?

rogelio: ya,

ya voy ahorita la apago.

cata: mi hijito, por favor, ¿sí?

es de mala educación, por favor.

rogelio: ahorita la apago.

cata: qué bárbaro,

yo no sé qué estás haciendo.

apágala, por favor.

rogelio: ya va, ya.

cata: pareces niño chiquito,

de verdad.

rogelio: ya la apagué,

ya la apagué.

cata: es un vicio,

te vas a morir

encima de la computadora.

martín: oigan,

vi unos departamentos

muy bonitos

no muy lejos de aquí.

rogelio: ah, ¿sí?

martín: y lo más importante,

el enganche no está nada mal.

si quieren

yo los acompaño a verlos mañana.

cata: y, ¿por qué no van hoy

después de comer?

¿no?

susana: ay, no, podemos,

podemos ir mañana.

además, yo creo que el señor

tiene que descansar,

no tenemos prisa.

martín: ay, mi hijita,

en este trabajo,

nunca se descansa,

al rato tengo que hacer cuentas

con varios de los choferes.

no termino sino hasta la noche.

si quieren mañana,

yo los acompaño.

rogelio: ah, me parece perfecto,

¿te gustaría?

susana: ay, me encanta la idea.

mañana por la mañana vamos a ver

los depas y en la tarde,

¿me puedes llevar a la modista?

cata: claro que sí, mi reina,

pero a mí me encantaría que,

por favor,

me hicieras a un ladito

lo que tienes que hacer hoy

y los llevaras de una vez,

mi amor.

rogelio: ay, mami parece

que quieres que nos casemos

y nos vayamos de aquí

ya de una vez.

cata: ay, mi vida,

¿cómo crees, chiquito?

rogelio: pues, eso parece.

cata: mi cielo, por favor.

[ríe]

martín: comiencen,

buen provecho.

todos: buen provecho.

cata: espero que les guste, ¿eh?

espero que les guste.

rogelio: se ve buenísimo.

¿qué haces aquí?

nadia: [ríe]

rogelio: no puedo creer

que estés aquí.

nadia: jamás imaginé

que volvería a verte.

rogelio: yo tampoco,

y menos ahora.

nadia: ¿vienes de visita?

rogelio: algo así ¿y tú?

nadia: pues, podría decirse.

oye, no te desperté, ¿verdad?

rogelio: no, no, no,

para nada, estaba despierto.

nadia: por lo que veo

te sigues durmiendo hasta tarde.

rogelio: y yo por lo que veo

te sigues cambiando

con la ventana abierta

como en los viejos tiempos.

ambos: [ríen]

nadia: sí,

como en los viejos tiempos.

ambos: oye--

ambos: [ríen]

nadia: ¿terminaste tu carrera?

rogelio: sí, con honores.

tengo una carrera

en ciencias de la comunicación

y una maestría en periodismo.

hecho y derecho.

nadia: guau, felicidades.

rogelio: y,

¿tú qué estudiaste en canadá?

nadia: inglés y traducción.

y también terminé con honores.

rogelio: ah, no, bueno,

de eso nunca tuve duda.

eres de las mujeres

más inteligentes

que he conocido.

nadia: gracias.

tú también--tú también

para mí eres muy especial.

¿por qué dejaste de escribirme?

rogelio: pues tú dejaste

de contestarme, ¿no?

julia: nadia, ¿qué haces aquí?

¿y tú?

a su casa.

susana: ¿ya estás listo,

mi amor?

rogelio: sí, nada más

que llegue mi papá.

susana: ¿a dónde fue?

rogelio: a la tienda, creo,

no sé.

susana: oye, y

¿qué pasa con las noticias?

¿qué dicen o qué?

rogelio: pues nada, ya sabes,

lo de siempre.

asesinatos, narcotráfico,

ejecuciones.

susana: ay, ya,

no seas tan negativo.

debe de haber buenas noticias.

nacimientos milagrosos,

nuevos descubrimientos, no sé.

no sé, pero ¿sabes cuál es

la mejor noticia de hoy?

que vamos a ir a ver

nuestro futuro hogar.

rogelio: sí, mi amor,

tienes razón, esa es

la mejor noticia del mundo.

susana: ay, ya, ¿qué te pasa?

¿por qué estás tan cariñoso?

oye, rogelio, ¿qué te pasa?

rogelio: no, no me pasa nada,

¿por qué?

susana: háblame, ¿qué te pasa?

no me digas que no

porque te conozco muy bien,

dime.

rogelio: mira,

la verdad es que--

[llaman a la puerta]

rogelio: creo que llegó

el papá déjame abrirle.

julia.

julia: buenos días, rogelio,

good morning, sunshine.

busco a tu mamá,

¿está o no está?

rogelio: sí, sí, está,

pase, por favor.

mire, le presento a susana,

mi prometida.

ella es la señora julia,

mi vecina.

susana: mucho gusto.

julia: hola, susana.

y soy también la nana de nadia.

rogelio: ah, imamá, te buscan!

cata: hola, julia.

julia: hola, cata, ¿cómo estás?

cata: muy bien, gracias.

julia: es que fíjate

que quiero hablar contigo.

cata: adelante.

julia: pero a solas,

si se puede.

cata: claro, cómo no.

pásale, adelante.

susana: qué señora tan rara,

¿no?

rogelio: pues sí, sí,

la verdad sí.

martín: listo, chavos, vámonos,

vámonos antes

de que el tráfico estorbe.

rogelio: vámonos, vámonos.

[música]

[música]

rogelio: nadia, nadia,

¿estás aquí?

nadia, nadia, mi amor,

¿estás aquí?

todo está muy lindo.

nadia: feliz cumpleaños.

[ríe]

rogelio: ¿qué es?

nadia: es una agenda

y ya tiene escrito

nuestro primer aniversario.

para que nunca te olvides.

rogelio: mi amor, cómo crees,

yo jamás voy a olvidar

nuestro aniversario, ni a ti.

nadia: pues ni yo tampoco,

pero hay que jurarlo.

empieza.

rogelio: pero yo no sé cómo.

nadia: tú eres el escritor,

tú deberías de saber cómo.

rogelio: bueno--[carraspea]

ya sé, ¿y si lo hacemos

como lo hacen en las bodas

cuando se dan sus votos?

nadia: ok, está bien.

rogelio: ¿sí?

ahí va.

[carraspea]

yo, rogelio medina suárez,

juro que nunca jamás

olvidaré a nadia

y que siempre la voy a llevar

grabada en mi corazón

hasta el último día de mi vida.

nadia: [ríe]

ay, mi amor, fue hermoso.

pero yo no sé

si voy a poder hablar así.

rogelio: ay, claro que sí.

mira, solamente abre tu corazón

y di lo que sientes.

nadia: bueno, está bien.

yo, nadia gonzález, juro,

ante este lugar secreto

donde por primera vez

hicimos el amor,

que te voy a amar a ti, rogelio,

para siempre,

hasta que la muerte nos separe.

rogelio: te amo.

don osvaldo: iquita las manos

de mi hija!

nadia: idéjalo, déjalo,

papá, déjalo!

don osvaldo: te voy a matar,

abusivo.

en mi casa, en mi negocio,

abusando de mi hija.

nadia: papá, no lo toques,

él es mi novio.

don osvaldo: tú te callas.

rogelio: cálmese, señor,

cálmese.

don osvaldo: tú también.

mira, infeliz,

te voy a refundir en la cárcel.

vas a llorar lágrimas de sangre.

nadia: no, papá.

don osvaldo: acuérdate

lo que te digo,

por haber abusado de mi hija.

nadia: no, papá,

él no abusó de mí.

yo me entregué porque quise,

por amor.

y además,

además nos vamos a casar.

don osvaldo: ¿te acostaste

con él?

como una cualquiera,

como una cualquiera.

nadia: llegaste.

rogelio: ¿cómo no iba a llegar

si parecía urgente?

nadia: es que mira, rogelio,

yo necesito aclarar las cosas.

saber...

yo pensé que la pasión

que sentía por ti,

pues con el tiempo

se me iba a pasar,

se iba a calmar,

pero desde que te vi

no dejo de pensar en ti,

en nosotros, en todo.

rogelio: sí, yo también,

es que yo--

nadia: ¿es cierto

que te vas a casar?

rogelio: sí, sí,

vine con mi prometida,

se llama susana.

nadia: ah, entonces es verdad,

¿y la amas?

entonces, vete.

rogelio: nadia, yo--

nadia: no, vete, rogelio, vete.

rogelio: tienes razón.

estás en mi mente

todo el tiempo.

nadia: ay, tú estás en mi mente

en todo momento.

rogelio: esto no está bien.

nadia: sí, tienes razón,

no está bien.

rogelio: yo amo a susana

y me quiero casar con ella.

nadia: te entiendo, te entiendo.

mejor vete, antes

de que sea demasiado tarde.

rogelio: sí, sí, sí, perdóname.

maricela: irogelio, rogelito,

mi hijito, es de mala suerte!

deja la novia.

cata: ¿qué pasó, mi hijito?

rogelio: déjennos solos,

por favor.

cata: pero ¿cómo?

rogelio: por favor,

déjennos solos.

cata: vamos.

rogelio: casémonos ya.

susana: pero ¿por qué?

a ver, rogelio, mira,

pues he tratado

de tenerte paciencia

todo este tiempo,

de darte chance, pero creo

que esto ya es demasiado.

o me cuentas

que es lo que te está pasando

o de plano

paramos lo de la boda.

rogelio: está bien,

te voy a contar todo, susana,

y espero, de verdad,

espero que puedas entender.

susana: te escucho.

rogelio: cuando tenía 18 años

me enamoré de mi vecina, nadia,

ella tenía 16.

pensamos que éramos

almas gemelas, que nunca

nos íbamos a separar,

fue amor a primera vista,

hasta que su papá nos cachó

y estuvo a punto de acusarnos

de estupro.

la mandó fuera del país.

susana: ¿y?

rogelio: pues nos escribimos

todos los días.

yo pensaba alcanzarla en canadá,

pero a esa edad

no tenía un quinto para hacerlo

así que, pues se fue enfriando

poco a poco y--

y ahora que la volví a ver,

pues volvieron los recuerdos,

los juramentos.

susana: ¿y qué pasó?

rogelio: [suspira]

estuve a punto

de perder el control.

susana: voy a cambiarme.

rogelio: no, pero, espérame,

espérame, no pasó nada.

mi amor, te amo y estoy seguro

de que quiero estar contigo.

por eso quiero que nos casemos

cuanto antes, por favor.

susana: mira, si entendí bien,

tú estás queriendo adelantar

la fecha de la boda

para poner un freno.

rogelio: no, no,

exactamente así no, o sea--

susana: no tienes ni idea

de lo que me estás diciendo,

rogelio,

porque duele y duele mucho.

rogelio: mi amor, te juro

que nunca ha sido mi intención

lastimarte, pero también

entiéndeme que esto ha sido

muy difícil para mí.

y hasta hoy comprendí

que lo que quiero es estar--

susana: ¿hoy comprendiste?

¿comprendiste cuando

casi te acuestas con ella?

el matrimonio no es un freno,

rogelio, el matrimonio

está en tu mente, en tu corazón.

si en todo este tiempo

que llevamos juntos has dudado

respecto a lo nuestro,

no tiene caso casarnos.

rogelio: mi amor,

no lo tomes así,

no lo tomes así.

fue un momento de incertidumbre,

de debilidad.

susana: no, rogelio,

¿cuál incertidumbre?

¿cuál debilidad?

tú no entiendes nada.

lo único que te digo

es que yo también

tuve mi primer amor

y por cierto me llamó hace poco,

¿eh?

rogelio: ah, ¿sí?

¿y qué pasó?

susana: nada,

ni siquiera lo fui a ver

porque yo sí estoy segura

de lo que quiero

y a quien quiero.

rogelio: yo también estoy segura

de que te amo, susana.

susana: claro que no.

¿sabes qué?

ya no confío en ti.

y cuando la confianza se pierde,

ya no hay nada qué hacer.

voy a cambiarme.

[música]

[música]

don osvaldo: hija, pero

¿qué haces aquí?

hoy cerramos.

nadia: recordando, papá.

don osvaldo: ¿recordando

o esperando a ese fulano?

nadia: no, papá, no,

no lo estoy esperando,

porque rogelio ya estuvo aquí.

anda,

dime que soy una cualquiera,

que defraudé tu confianza.

¿por qué te quedas callado,

papá?

dime tus verdades como siempre.

con esas palabras

que siempre me han lastimado

sin importarte que rogelio,

que rogelio era lo que yo

más quería en mi vida.

don osvaldo: hijita,

pero es que solo tenías 16 años.

nadia: ¿y eso qué tiene que ver?

ahora tengo 23.

¿cuál es la diferencia?

a ver.

don osvaldo: mucha, que ahora

ya piensas de otra forma.

nadia: por tu culpa,

por tu culpa.

si no fuera por ti, yo ahorita

estaría con rogelio,

feliz y a su lado.

don osvaldo: ¿de verdad?

¿eso es lo que quieres

o es solo un capricho?

nadia: ay, papá.

don osvaldo: nadia, espera,

¿a dónde vas, hija?

nadia: a estar lejos de ti.

don osvaldo: espera, nadia.

nadia: [llora]

[celular]

nadia: ay, otra vez tú,

no te voy a contestar nunca más,

jaime.

don osvaldo: nadia, nadia,

muchacha, ¿dónde vas?

espera, no te vayas.

nada: no, ya suéltame.

don osvaldo: no te vayas

por dios, no seas necia.

entiendo que estás encaprichada,

hija.

nadia: tú no sabes

lo que siento, papá.

¿cómo puedes decir

que solamente es un capricho?

don osvaldo: no seas necia,

escúchame.

nadia: déjame en paz.

don osvaldo: hija,

no puedes irte así.

entiende, entiende, es un error,

no te vayas--

nadia: ya, déjame en paz, papá.

don osvaldo: yo te digo

que no te vas ir.

nadia: pues sí, me voy a ir.

don osvaldo: obedece, muchacha,

obedece no te vayas.

espérate, nadia, hija,

¿a dónde vas, muchacha?

rogelio: isusana, susana!

martín: rogelio, ¿qué hiciste?

rogelio: ¿dónde está susana?

cata: más bien,

¿dónde te metiste?

rogelio: isusana, susana!

martín: deja de gritar

que no está aquí.

rogelio: ¿qué? ¿no ha llegado?

¿qué? ¿dónde está?

cata: sí, llegó y se fue.

y tú, ¿quién sabe

dónde estabas metido?

rogelio: pues tenía que pensar,

mamá.

martín: pues, ahí tienes,

mientras tú estabas pensando

ella ya en el aeropuerto,

seguro rumbo a monterrey.

rogelio: ¿a monterrey?

cata: ajá.

rogelio: no.

cata: sí, llegó y se fue.

y yo hubiera hecho

exactamente lo mismo que ella.

rogelio: bueno, y pero

¿por qué no hicieron algo

para detenerla?

la hubieran agarrado, no sé--

martín: no soy su padre, ¿eh?

yo no puedo prohibirle cosas.

rogelio: se fue y por mi culpa.

yo soy un imbécil, mamá.

bien merecido que me lo tenía.

martín: ¿y entonces?

cata: ¿qué piensas hacer?

rogelio: pues nada,

no puedo hacer nada.

ella tiene razón

en no confiar en mí.

martín: a ver, a ver,

dime una cosa, hijo.

¿de verdad la amas?

rogelio: con toda el alma, papá.

martín: entonces, ve, búscala,

ábrele tu corazón, dile

todo lo que sientes por ella

pero haz que te acepte otra vez.

rogelio: ¿y cómo hago eso?

martín: tú sabrás cómo,

pero ándale, vamos,

yo te llevo al aeropuerto.

cata: mi amor, deja

que te corazón te guíe, anda.

martín: vamos, vamos, vamos.

rogelio: yo,

rogelio medina suárez,

juro que nunca jamás

olvidaré a nadia

y que siempre la voy a llevar

grabada en mi corazón

hasta el último día de mi vida.

nadia: yo, nadia gonzález, juro,

ante este lugar secreto

donde por primera vez

hicimos el amor,

que te voy a amar a ti, rogelio,

para siempre

hasta que la muerte nos separe.

nadia: [llora]

mamá, si tú estuvieras aquí...

el nunca entendió

lo que rogelio y yo sentíamos

y ahora ya es muy tarde.

todo sería tan diferente

si tú estuvieras aquí.

es más, ya no entiendo

lo que siento, no lo sé.

[música]

[música]

don osvaldo: hija, nadia, pero

¿qué pasa entre nosotros?

¿por qué no quieres entender?

ay, dios--[suspira]

todo era tan diferente

cuando eras una niñita.

eras tan obediente,

nos llevábamos muy bien.

no como ahora que parece

que estás en mi contra.

claro,

la culpa es de ese rogelio.

el me arrebató tu cariño

y tu confianza.

julia: ¿se siente usted bien,

don osvaldo?

don osvaldo: julia,

¿hace cuánto que estaba ahí?

julia: pues el tiempo suficiente

para darme cuenta

que algo anda muy mal

entre mi niña y usted.

don osvaldo: [gime]

julia: ¿dónde le duele?

don osvaldo: aquí,

entre las costillas,

pero es que tuve una discusión

con nadia y yo creo

que me alteré mucho,

pero no es nada.

julia: ¿y qué?

¿dónde está el dolor?

don osvaldo: aquí,

entre las costillas.

es eso que le llaman

dolor de caballo.

julia: [ríe]

bueno, el dolor de caballo

gracias a dios se va pronto,

pero si quiere

yo le puedo ofrecer

un vasito de agua

para que se sienta

un poco mejor.

don osvaldo: pero, julia,

por dios, levántese.

siéntense por favor, siéntese.

aquí, ahí está bien,

ahí junto a mí.

siéntese, siéntese.

julia: qué pena.

don osvaldo: ¿julia?

julia: ¿sí, don osvaldo?

don osvaldo: dígame,

¿usted cree--usted cree

que yo soy un mal padre?

julia: ay, por supuesto que no,

don osvaldo.

¿de dónde saca esas ideas?

usted no es mal padre.

don osvaldo: ah, bueno pero

¿cree usted que yo

le haya faltado en algo

a mi hija?

julia: bueno, bueno, faltado no,

pero--

don osvaldo: pe--pero entonces,

¿por qué me desprecia?

¿por qué huye de mí?

julia: bueno, mire, don osvaldo,

su hija lo adora.

usted es lo más importante

en su vida.

pero pues es que está

un poco resentida.

usted jamás apoyó

su relación con rogelio.

don osvaldo: ¿usted cree

que yo hice mal?

julia: bueno, yo creo que usted

sí debió entenderla más,

usted debió escucharla mejor.

don osvaldo: bueno, pero es

que ese muchacho no es bueno.

ya ve, está a punto de casarse

con otra muchacha.

eso quiere decir que--

yo lo único que quería

era proteger a mi hija.

julia: bueno, mire, lo que pasa

es que en el corazón,

en las cosas del amor,

el no corazón manda,

el amor es y ya.

don osvaldo: ¿usted cree que--

que ella me va a odiar

para siempre?

julia: no, cómo cree,

ella nunca lo va a odiar.

yo la crie, ella es noble.

yo le prometo que su hija

lo adora y nunca, nunca,

lo va a odiar, don osvaldo.

don osvaldo: julia, gracias,

muchas gracias.

sus palabras me dan

una gran felicidad.

julia: pues es mi niña y usted,

pues, ha sido muy bueno conmigo

y ya no se peleen,

ya no se peleen, hable con ella.

[música]

[música]

susana: qué chiquito

es el mundo.

nadia: tú y yo nos topamos ayer,

¿verdad?

susana: sí.

ambas: [ríen]

susana: ¿y a dónde viajas?

nadia: a monterrey.

susana: [ríe]

yo también.

¿vives allá o vas de visita?

nadia: no, mira la verdad

fue el primer boleto

que encontré,

es que ya no quiero estar aquí.

susana: si quieres

puedo ayudarte a conseguir

un lugar allá

o hasta un trabajo.

nadia: ¿de veras?

susana: mm.

nadia: oye, sería maravilloso

porque la verdad

yo no conozco a nadie allá.

día difícil, ¿verdad?

susana: [suspiro]

imagínate, pasado mañana

me iba a casar y--

y ahora soy soltera nuevamente.

nadia: lo siento.

susana: yo creo que él

no valía la pena.

nadia: ¿crees?

susana: sí,

creo que él me engañó

y creo que no tiene palabra y

creo que está enamorado de otra.

nadia: a ver, a ver, como que

ya son muchos "creo", ¿no?

¿por qué no estás segura?

susana: ay, ya no tiene caso,

¿para qué?

nadia: a ver, y si no es verdad,

¿qué?

susana: pues ya no puedo

hacer nada.

nadia: [suspira]

ya no puedo hacer nada.

deberías de pensarlo.

susana: no.

jaime: nadia.

gracias a dios que te encuentro.

nadia: jaime, ¿qué haces aquí?

jaime: te dije que iba a tomar

el primer vuelo para verte.

llegué a tu casa

y me dijeron que estabas aquí.

llevo horas buscándote

como loco.

perdóname.

nadia: mira, jaime,

ya no estés insistiendo,

por favor.

jaime: soy un bocón, un loco y,

¿te vas a casar conmigo?

nadia: jaime, mira,

no es el lugar ni es el momento.

jaime: claro que lo es,

siempre es el lugar y el momento

para confesarse el amor

que uno tiene.

nadia,

¿me sigues amando o ese cuate

volvió a ganar tu corazón?

nadia: mira,

rogelio siempre va a ser

muy especial para mí pues,

pues porque fue mi primer amor,

pero de eso a que lo ame.

susana: ¿rogelio?

¿o sea que tú eres nadia

con la que rogelio me engañó?

nadia: no, no, espérate,

entre rogelio y yo

no pasó nada mira, te lo juro.

jaime: nadia, regresa conmigo,

mi amor,

casémonos.

rogelio: isusana, por favor,

espérame, susana!

te lo suplico por favor.

perdóname, perdóname, por favor.

susana: quítate,

rogelio que nos están viendo.

rogelio: a mí no me importa.

iperdón que haga esto, perdón!

pero es que es el amor

de mi vida, es mi alma gemela.

tú eres todo para mí, susana.

susana: ya dejemos esto

por la paz.

rogelio: ¿y qué pasó

con la comunicación?

¿con hablar las cosas,

con razonarlas?

mi amor, ni siquiera

hemos hablado bien de esto.

susana: ya no tenemos nada

qué hablar.

rogelio: por favor,

dame una oportunidad

para demostrarte

que puedes confiar en mí, ¿sí?

susana: ¿y qué vas a hacer

para que yo pueda confiar en ti

de nuevo?

rogelio: pues con mi esfuerzo,

con mi alma, mi corazón,

en el día a día

para que seas una mujer feliz.

es que tú me haces ser

una mejor persona.

me haces ser un hombre en toda

la extensión de la palabra

y yo quiero que algún día

tú me puedas decir lo mismo

y que me veas

como alguien digno para ti.

susana: ¿y qué propones?

rogelio: no sé,

dame una oportunidad.

yo sé que ahorita

si no te quieres casar,

pues lo entiendo.

pero--pero no sé, tómate un mes,

una semana,

el tiempo que necesites

para que sepas que puedes

volver a confiar en mí, mi amor.

susana: ¿y qué tal si son años?

rogelio: no me importa,

no me importa si me dices que sí

cuando seamos viejitos

porque sabré que valió la pena.

tú eres el amor de mi vida,

siempre has sido

el amor de mi vida,

mi amor, por favor.

susana: bueno, lo voy a pensar.

isabel: abuelo.

don tomás: ¿qué?

isabel: ya sé por qué está

tan vacía la cafetería hoy.

don tomás: tú lo sabes todo,

a ver, cuéntame.

isabel: no, es que mira,

en la iglesia de aquí

hay una boda y se va casar

rogelio con susana,

pero por poco y no se casan.

don tomás: ¿por qué?

isabel: porque apareció

la exnovia que se llama nadia

y--

don tomás: a ver, a ver, a ver,

y ¿de dónde sacas todo eso?

¿de dónde lo sabes?

isabel: mira, lo que pasa

es que felipe es el hijo

de la señora maricela

que es la modista de la novia

y la novia le contó

a la hermana que es lucía

y lucía es mi mejor amiga,

pues obvio me iba a enterar,

no es que yo sea chismosa,

pero pues me llegó.

don tomás: válgame, válgame,

el enredo.

pero a ver, cuéntame

toda la noticia, a ver.

isabel: bueno, pues es

que no se iban a casar

porque de repente resulta

que apareció la exnovia nadia

y rogelio pensó

que se había vuelto

a enamorar de ella

y que era el amor de su vida,

pero no,

se dio cuenta que el amor

era su prometida, susana,

era el amor de su vida

y entonces se casó con ella

porque susana lo perdonó.

don tomás: qué barbaridad.

isabel: pero por poco

y no se casan por un amor viejo.

don tomás: pero qué barbaridad,

no te entendí nada.

isabel: ay,

claro que me entendiste.

don tomás: no, pues

¿qué enredos son esos?

isabel: ay, abuelo.

don tomás: mira, mira, por eso

dice el dicho y escúchalo bien,

para que tengas mucho cuidado,

"donde hubo fuego..."

isabel: "cenizas quedan".

don tomás: [ríe]

isabel: lo voy a apuntar.

don tomás : orale.

esta, mi nieta, sabe todo.

icómo se sabe todo el chisme!

fulanito, zutanito, menganito,

que se casa, que quién sabe qué.

ay, isabel, así es,

"donde hubo fuego..."

isabel: "cenizas quedan".

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