null: nullpx
Cargando Video...

Como Dice el Dicho - 'Cuando sabes lo que siembras, no le tienes miedo a la cosecha'

1 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

Comparte

pato: yo digo que tendrías

que hacerle caso a tu hermano,

mi roberto, no sé, el hecho

de acabar la prepa,

¿quién lo dice?

yo no la he acabado, pero--

pero pues no sé, hacer

una carrera o algo así

estaría cool.

roberto: pues, es que a mí

no se me da eso de la estudiada,

yo no soy bueno para la escuela.

tomás: es cuestión de pensar

bien qué es lo que quieres

en la vida.

todos somos buenos para algo.

roberto: pues, a mí

lo que me late, don tomás,

es la mecánica y los coches.

yo la verdad eso de andar

resolviendo operaciones

complicadas y todo eso no,

no me late.

pato: sí, a mí tampoco.

el que salió bueno para eso

es tu hermano, ¿no?

andrés.

roberto: buenísimo, ¿no?

sí, no hay día que no lo vea

con un libro en la mano.

tomás: eso es porque sus padres

les han dado una gran educación.

y saben que finalmente ustedes

van a escoger el mejor camino

en la vida.

porque como dice el dicho:

cuando sabes lo que siembras,

no le tienes miedo a la cosecha.

[celular]

roberto: ¿bueno?

sí, él habla.

¿qué?

ok, voy para allá.

pato: ¿qué pasó, roberto?

roberto: mis papás...

acaban de sufrir un accidente

y me hablaron de la cruz roja.

andrés: habían agarrado

esa carretera muchas veces.

no entiendo qué pasó.

marieta: no, no, tranquilo,

tú no--

no tienes que entender nada.

solamente hay que esperar

a que pase el tiempo

para que tu dolor sea menor.

andrés: ¿sabes?

la voy a extrañar muchísimo.

marieta: tienes que saber

que ella está tranquila

porque dejó unos hijos

maravillosos.

roberto: mi papá me había

encargado que hiciera ese viaje.

ojalá hubiera estado yo ahí

y no mi mamá.

tomás: no, no, no digas eso,

beto.

además ella siempre va a estar

con nosotros,

en nuestro corazón,

en nuestros pensamientos.

roberto: gracias, don tomás.

nicolás: con permiso.

roberto: don nicolás.

muchas gracias por pagar

el velorio, no sé qué habríamos

hecho sin usted.

nicolás: ni lo menciones,

si ustedes son como mi familia.

ya sabes que a tu papá

lo quiero como a un hijo.

si a él y a tu tío omar

los quería desde que éramos

adolescentes.

por favor.

ya verás que pronto superamos

este trauma, ¿eh?

andrés: ya nada va a ser

lo mismo sin mi mamá,

¿verdad, roberto?

roberto: vamos a tener

que aprender a vivir día a día,

hermano.

andrés: pero...

pero ella...

roberto: ya sé.

ella era increíble.

pato: su papá dice que todavía

está ahí, sin despertar,

que no ha recobrado el sentido.

marieta: sí, la verdad

no la tienen nada fácil, pato.

pero yo estoy segura de que van

a salir adelante, ¿sabes?

aparte pues, para algo

nos tienen a nosotros, ¿no?

les vamos a ayudar

de cualquier forma.

¿verdad?

tomás: eso ni dudarlo, marieta.

vamos a estar con ellos

el tiempo que lo necesiten.

ya después la vida se va

a encargar de llevarlos

a su lugar.

pato: ah, es que está canijo.

tomás: pato.

pato: está canijo.

tomás: a roberto y a andrés

los han educado muy bien

para la vida.

sus padres siempre

les inculcaron buenos valores.

y son dos muchachos

que valen mucho.

y en cuanto jonás salga

del hospital, todo va a ser

más sencillo para ellos.

marieta: sí, tiene razón

don tomás, porque ellos dos

son muy inteligentes y bien

trabajadores, van a salir

de esta, ah, por más doloroso

que sea, lo van a lograr.

roberto: ¿qué?

andrés: ¿qué te dijo?

roberto: papá ya despertó

pero...

lo más seguro es que no vuelva

a caminar.

andrés: no puede ser.

no puede ser, roberto,

eso no nos puede estar pasando,

¿qué vamos a hacer?

roberto: tranquilo,

todo va a estar bien.

andrés: no, ¿qué vamos a hacer

sin mi mamá, sin mi papá

en silla de ruedas,

qué vamos a hacer?

roberto: mira, vamos a tener

que salir adelante, ¿eh?

si nosotros nos sentimos mal,

imagínate cómo se siente papá.

andrés: ¿por qué nos está

pasando todo esto?

teníamos planes, roberto,

y ya todo se arruinó.

¡todo!

>> la que se murió era la mujer

de tu carnal, ¿verdad?

omar: sí.

chango: ¿y por qué no pasaste

a darles el pésame?

tienes dos sobrinos, ¿no?

omar: nunca he sido bien

recibido en esa casa, chango.

mi hermano nunca quiso

que ni siquiera visitara

a mis sobrinos.

chango: pero si tu hermano sigue

en el hospital todavía, ¿no?

omar: ¿y eso qué?

chango: ¿cómo de qué?

pues, que ellos han de estar

necesitados de lana.

van a una escuela de riquillos,

¿no?

podrían ser buenos

para el "business".

omar: no los voy a meter

en esto, chango.

chango: mira, omar.

ellos están necesitados de lana

y nosotros necesitamos gente

que trabaje en el negocio.

y pues, si no son tus sobrinos,

piensa en alguien más.

el jefe ya no está tan contento

con los resultados.

nicolás: si es como mi hijo.

yo tenía que haber sabido.

quiero que sepan que

no están solos, cualquier cosa

que necesiten, aquí estoy.

roberto: lo sabemos,

don nicolás, usted siempre

ha sido parte de esta familia.

nicolás: qué barbaridad.

omar: ¿qué te dijo el jefe?

chango: no está nada contento

contigo, necesitamos

más mercancía y tú no has hecho

tu trabajo.

omar: ¿ya sabe lo que está

pasando?

la verdad es que la zona

en la que trabajamos no está

nada fácil, hay cámaras

de vigilancia por todos lados

y la gente ya no se confía.

chango: ¿crees que eso le

importa?

él necesita ver resultados.

así es que piensa bien

en lo de tus sobrinos, omar.

necesitamos más gente

y mercancía.

¿entiendes?

omar: pero ellos son

mis sobrinos, chango,

entiéndelo.

yo me acerqué a esa vida

pero ellos no tienen por qué

pasar las que yo he pasado.

chango: yo nada más te digo

que le pienses muy bien, omar.

las cosas con el jefe

están que arden.

y si no le traes más gente

para que consiga más carros,

a ti

te va a ir muy mal.

roberto: y aunque las cosas

no van a ser nada fáciles, pues,

tenemos que encontrar la forma

de seguir adelante.

nicolás: pues, ¿cómo puedo

ayudarlos?

¿qué puedo hacer por ustedes?

andrés: pues le puede dar

chamba a mi hermano.

él puede ocupar el lugar

de mi papá.

roberto: no hables por mí, ¿eh?

andrés: ¿qué tiene?

aparte tú dijiste que había

que hacer ajustes.

a ti te encantan los coches

y la neta--

la neta sí nos hace falta

el dinero.

nicolás: miren, la verdad es

que sí me hace falta una mano

en el taller, yo no puedo solo.

jonás era mi mano derecha.

roberto, tal vez necesites

unos días, mira, quiero respetar

su luto, muchachos, pero

sí me sería de mucha ayuda

que estuvieras aquí,

es que ya me canso.

roberto: pero, don nicolás,

yo no sé si sea tan bueno

como mi papá.

la verdad no sé si pueda.

nicolás: piénsalo.

de cualquiera manera,

este taller siempre será

como su casa.

hasta estaba pensando

en dejárselo a tu papá un día.

andrés: gracias.

roberto: gracias, don nicolás.

nicolás: échele, mi hijito.

ánimo, ánimo, ánimo.

omar: ¿qué pasó, sobrinos?

vengo a darles el pésame--

roberto: ¡tú no tienes nada

que hacer aquí, lárgate!

omar: ¿qué pasó, mi bobby?

soy tu tío.

estoy muy preocupado

por lo que les pasó.

jonás es mi hermano,

¿cómo crees que no me va

a importar lo que les pase

a ustedes?

roberto: no puedo creer

lo cínico que eres.

ni siquiera te apareciste

en el velorio, así que lárgate,

¿eh?

no queremos más problemas.

andrés: espérate, es el hermano

de mi papá.

aparte sí necesitamos ayuda.

roberto: no, no de él.

¡vete!

no necesitamos tu ayuda.

omar: en serio me preocupan.

hay muchas cosas

en las que me pueden echar

la mano, van a sacar una buena

lana y la necesitan.

su papá ya no los puede

mantener.

roberto: ¡que no necesitamos

de ti!

mi papá te alejó de esta familia

y fue por una muy buena razón,

así que lárgate, no te lo voy

a volver a repetir.

omar: como quieras.

andrés: ¿por qué no dejaste

que nos ayudara?

¿por qué no dejaste

que nos ayudara?

¿es que no entiendes

que necesitamos la ayuda de él?

roberto: no lo necesitamos.

prefiero vender chicles

antes que acercarme a omar.

y más te vale que tú tampoco

te acerques a él.

andrés: pero ¿por qué, eh?

a ver, dame una explicación,

que no entiendo nada.

roberto: no quiero hablar

contigo de eso ahorita.

andrés: insistes, ¿verdad?

insistes en tratarme

como a un niño.

¿qué no entiendes?

a ver, ¿por qué nunca me han

contado nada de él?

roberto: a ver, el tío omar

está metido en negocios chuecos.

y por eso mi papá lo alejó

de esta familia.

así que te lo voy a volver

a repetir, no te acerques a él.

chale, ¿cómo le vamos a hacer

para pagar todo esto?

andrés: pues puedo salirme

de estudiar y meterme

a trabajar.

roberto: no, no, no.

tú no vas a dejar la escuela,

ya te falta poco para terminar.

el que tiene que dejar

la escuela soy yo

y ya ni para qué pensarlo.

andrés: roberto, discúlpame

por lo que pasó ahí

en el taller, me porté

como un imbécil y no tenía

derecho.

roberto: tuviste razón,

tuviste razón, andrés.

¿y sabes qué?

voy a aceptar la propuesta

de don nicolás.

es lo mejor para nosotros.

ya después si hay chance,

regreso a la escuela.

andrés: pero yo también puedo

ayudar, déjame hacer algo, ¿sí?

roberto: que no.

tú tienes razón.

los coches me encantan

y sé que con don nicolás

voy a aprender mucho.

es importante que tú acabes

la escuela, vas muy bien.

además es lo que a mi jefa

le hubiera gustado.

termina tu prepa.

haz una carrera brillante,

ya cuando seas millonario,

entonces ahí sí ya nos mantienes

a todos.

andrés: ya no soy un niño.

yo también puedo ayudarte.

roberto: mira.

vamos a descansar porque mañana

dan de alta a mi jefe

y nos espera un día bien pesado.

andrés: está bien.

[música]

[música]

jonás: gracias, hijos.

no saben la rabia que me da

no poder hacer nada

para ayudarles.

roberto: no te preocupes, jefe.

ya don nicolás me dio el trabajo

y pues ahí lo vamos a llevar

poco a poco, ¿verdad, andrés?

andrés: sí, supongo.

jonás: pero vas a dejar

la escuela, hijo, y eso

no está bien.

roberto: ay, pronto vamos

a pagar todo lo que debemos.

vas a ver que todo va a estar

bien, jefe.

jonás: agradezco que me hagas

sentir bien.

pero me siento frustrado,

impotente.

cómo nos cambió la vida

en un solo momento.

roberto: ya, pa.

ya no pienses en eso.

jonás: tengo sueño, muchachos,

quiero descansar un poco.

déjenme solo.

roberto: vamos.

¿te costaba mucho decirle algo

a mi papá?

algo que lo hiciera hacer sentir

bien, ¿o qué?

andrés: no sé qué quieres de mí,

roberto.

roberto: quiero que te comportes

como un adulto, eso es

lo que quiero.

andrés: pues yo quise hacerlo

pero tú insistes en tratarme

como un niño.

roberto: es que al menos podrías

ayudar un poco.

cuando llegas de la escuela

nada más te encierras

en tu cuarto y no sales

hasta el día siguiente.

las cosas no pueden seguir así,

andrés.

andrés: claro que ayudo,

¿no acabábamos de trasladar

a mi papá?

roberto: sí, pero tienes

que ayudar más en la casa,

andrés, échame la mano.

también es tu responsabilidad.

andrés: ¡tú me pediste

que no descuidara la escuela!

¿quién te entiende?

roberto: sí, pero puedes darte

el tiempo para ayudar también.

andrés: si no me trataras

como a un niño

y me dejaras trabajar,

yo podría ayudarte más.

roberto: que no vas a trabajar

y menos con omar,

ya te lo advertí.

andrés: ¡tú no puedes darme

órdenes, tú no eres mi papá!

roberto: andrés, andrés--

chango: no es por presionarte

de más, omarcito,

pero las cosas están

bien canijas.

¿qué onda con tus sobrinos?

omar: ya te dije que necesito

más tiempo para convencerlos.

a lo mejor andrés, el menor.

chango: sí, él es el que

te digo.

va a una escuela de riquillos,

¿no?

omar: ya hablé con ellos

y alguno va a caer,

pero ya no me presiones.

chango: como que no te noto

muy convencido, carnal.

omar: suéltame, ¿qué te pasa?

chango: mira, el jefe está

presionándote más y tú

no te pones las pilas.

o le damos más mercancía

o al que le va a ir muy mal

es a ti y no quiero

que me lleves entre las patas.

tú sabes cómo se las gasta.

así es que...

o hablas con ellos

y los convences

o lo hago yo.

omar: no te necesito.

yo me encargo.

roberto: oye, jefe, ya sé

que no tienes hambre

pero tienes que comer.

si no, ¿cómo te vas a curar?

jonás: no tengo ánimos, hijo.

roberto: ay.

pues yo preparé esta sopa

y si no la pruebas,

pues me voy a ofender.

jonás: está muy buena, hijo,

gracias.

roberto: ya sé que no es

como las que hacía mamá pero...

pero pues bueno, ahí le voy

aprendiendo.

¿sabías que dejó un libro

con sus recetas?

jonás: sí, era muy organizada.

lo que más me gustaba

en las tardes era llegar

a la casa y encontrarla.

a veces estaba en la sala

concentrada en poner en orden

los recibos de la casa.

luego me miraba

con esa sonrisa que me derretía.

roberto: ya, jefe, pero bueno,

esa sonrisa no estaba siempre

porque a ti no te regañaba.

pero cuando a nosotros

nos regañaba,

yo no la veía sonreír.

jonás: ni te hagas porque luego

los abrazaba.

si era bien consentidora.

marieta: hola.

perdón, ¿se puede?

jonás: adelante, hija, adelante.

marieta: gracias,

es que la puerta estaba abierta

y me atreví a entrar.

les traje estas empanadas.

jonás: muchas gracias

por las empanadas, marieta.

marieta: no, no es nada.

va a ver que pronto se va

a recuperar, además don tomás,

pato y yo ya nos pusimos

de acuerdo para de vez

en cuando traerles comida

de la cafetería.

jonás: no es necesario, hija.

nosotros nos las arreglamos.

no quisiéramos causar

más molestias.

marieta: no, no es ninguna

molestia, don jonás.

lo hacemos con mucho gusto.

además ustedes son, pues,

como de la familia.

jonás: muchas gracias.

roberto: gracias.

[música]

marieta: gracias.

roberto: muchas gracias

por toda tu ayuda, marieta.

marieta: no, no es nada.

sabes que a nosotros

nos encantaría poder hacer

mucho más.

roberto: cada quien tiene

que--que lidiar con sus cosas

y pues nosotros tenemos

que encontrar la--la manera

de seguir adelante

con nuestras vidas,

tal y como están ahora.

marieta: todo se va a poner

mejor.

vas a ver.

omar: me lleva.

andrés: me voy a la escuela.

roberto: ¿no vas a desayunar?

andrés: no, ya se me hizo tarde.

roberto: está bien,

pero en cuanto llegues,

quiero que recojas la cocina

y limpies el cuarto de mi papá.

andrés: no sé si me voy a dar

tiempo.

roberto: pues te haces

el tiempo, ayer te largaste

toda la tarde, ¿no?

pues ahora te toca hacer algo

en la casa.

andrés: no te entiendo, roberto,

a ver, ¿quieres que termine

la prepa sí o no?

decídete.

roberto: no.

sí entiendes, pero te haces

tonto, quiero que termines

la prepa, lo único que te estoy

pidiendo es que busques

soluciones para que puedas

estar más tiempo con mi papá,

eso es todo.

andrés: a ver, no me voy

a quedar todo el día

encerrado aquí.

no lo voy a hacer,

no lo voy a hacer.

roberto: no, no te estoy

pidiendo eso, no seas necio.

¿eh?

bien que sabes

que lo que te pido es posible.

nada más que no pones

ni tantito de tu parte.

no entiendo cómo puedes ser

tan egoísta, andrés.

así no nos educaron mis papás.

andrés: tú lo dijiste, roberto.

tú lo dijiste, ya todo cambió.

además,

¿a ti qué te importa, eh?

yo trato de hacer de mi vida

lo mejor que puedo.

roberto: ahí está el problema.

ahí está el problema, andrés.

que haces tu vida sin importarte

la de los demás.

andrés: es que si no hago

mi vida, me muero,

¿qué no entiendes?

roberto: ¿y qué hay de mí, eh?

¿y qué hay de mi papá?

somos una familia, hermano.

no podemos actuar cada quien

por su cuenta.

nos necesitamos ahora

más que nunca, no hay de otra.

todos tenemos que hacer

cambios te guste o no te guste.

andrés: pues no me gusta, ¿eh?

no me gusta nada de lo que está

pasando, la vida es injusta,

es una porquería.

¡todo es una porquería!

jonás: ¡hijo!

hijo, las cosas no siempre

van a ser así.

yo en un tiempo podría ayudar

más en la casa.

andrés: ¿y qué?

¿vas a poder trabajar

de nuevo en el taller?

roberto: oye, te prohíbo

que le hables así a mi papá.

no tienes ningún derecho.

nos tienes que apoyar, andrés,

¿qué te pasa?

en serio que a veces

no te reconozco.

jonás: la vida nos cambió,

es cierto, pero con enojos

y discusiones no vamos

a arreglar nada.

en esta familia siempre se han

arreglado las cosas platicando,

muchachos.

andrés: pues tú lo has dicho,

papá, la vida nos cambió.

la vida nos cambió

y en esta casa nadie platica

conmigo.

todas son órdenes por parte

de roberto.

ya estoy harto, te tengo

que obedecer a cada tiempo--

roberto: a ver, andrés.

trata de entender.

andrés: en serio

que los que no entienden

son ustedes, ¿eh?

¡y ya estoy harto!

roberto: ¿a dónde crees

que vas?

me tengo que ir a trabajar.

¿quién se va a quedar

con mi papá, andrés?

jonás: tranquilo, hijo.

yo puedo quedarme solo

por unas horas.

roberto: no, no, no, no, papá.

eso ni hablar.

ya veré cómo lo soluciono.

pato: es que si usted viera,

don tomás.

de verdad yo no supe

qué decirle a roberto

y pues a don jonás menos.

se la están pasando muy mal

actualmente, muy muy mal.

marieta: sí, diga.

roberto: marieta, perdón

que te moleste, me da mucha pena

pero necesito pedirte un favor.

marieta: no, no, ¿qué pasó?

dime.

roberto: es que mira,

voy a salir a trabajar

y no tengo con quién

dejar a mi papá.

¿tú crees que pato

me pueda echar la mano?

sólo serían un par de horas.

marieta: sí, sí.

yo aquí le digo a don tomás

para que lo deje salir.

roberto: muchas gracias,

marieta.

no sabes el paro que me haces.

marieta: no es nada.

bye.

que tiene que salir a trabajar,

que si puedes ir a cuidar

a don jonás.

don tomás: claro que sí.

por favor, pato,

ve a cuidar a jonás.

no se puede quedar solo todavía.

pato: sí, don tomás, voy.

oiga, ¿puedo faltar hoy?

don tomás: si aunque

estés aquí faltas.

[ríe]

pato: yo también

lo quiero mucho.

adiós.

me extrañan.

don tomás: saludas.

[música]

[música]

pato: hola, don jonás.

jonás: hola, ¿qué tal, pato?

pato: ya sabes que lo hago

con mucho gusto.

roberto: me tengo que ir.

pato, te lo encargo, ¿no?

cualquier cosa me hablas.

pato: claro que sí.

jonás: trataré de no hacer

muchos destrozos.

pato: vete con cuidado, robert.

roberto: nos vemos.

gracias, pato.

pato: pues, ¿qué se le ofrece,

don jonás?

jonás: ¿me puedes acercar

mi tecito, por favor?

pato: ah--

omar: andrés.

andrés.

espérate un momento,

quiero hablar con ustedes.

andrés: no, es que llevo prisa.

omar: estoy preocupado

por ustedes.

¿cómo van?

¿necesitan algo?

la propuesta de trabajo

sigue en pie.

andrés: pero es que mi papá

y roberto--

omar: yo les vengo

a proponer la solución

a sus problemas.

te propongo algo:

ven a verme al rato

a mi negocio y platicamos.

andrés: es que no sé--

omar: van a sacar

una buena lana.

¿a poco no te gustaría

llevar una buena lana

para ayudar con los gastos?

tu papá en esa situación,

sin poder caminar,

les va a resultar bien costoso.

es mejor que puedas ayudar.

andrés: dame unos días, ¿sí?

es que sí necesitamos la lana,

pero no sé.

a roberto no le va a gustar nada

que entre a trabajar contigo.

omar: mira, sobrino,

muchos quieren el trabajo.

mis socios me están apoyando

porque ustedes son familia.

por eso nada más.

yo estoy preocupado

por ustedes y quiero ayudar.

toma.

andrés: yo te aviso.

omar: ¡me marcas!

¿qué querías?

¿que lo llevara a rastras

a la bodega o qué?

chango: ya te dije, omarcito,

si no lo convences,

pronto te va a ir muy mal.

[celular]

sí, jefe.

sí, ya sé.

pronto vamos a tener

más mercancía.

sí.

omar ya está trabajando en eso.

nicolás: [gruñe]

roberto: ¿cómo crees,

don nicolás?

nicolás: mira nomás,

qué bonito lo arreglaste,

igualito que tu papá.

se ve que te enseñó bien.

roberto: pues si él

le aprendió a usted.

me cuenta que está

muy agradecido con usted

por todo lo que le ha enseñado

de mecánica.

además de que le dio un techo

a su hermano omar y a mi papá.

me cuenta que de no haber sido

por usted, la neta,

seguirían viviendo en la calle.

nicolás: si eran solamente

dos muchachos asustados.

no podía dejarlos desamparados.

roberto: mi papá sí lo supo

aprovechar, pero el tío omar

nada más no, ¿verdad?

nicolás: ah...

yo intenté darles

la misma educación,

pero tu tío omar no pudo

dejar su resentimiento

a un lado y no quiso aprovechar

lo que se le enseñó aquí.

decidió seguir una vida fácil

y ya ves, hasta a la cárcel

ha ido a dar pero no aprende.

[suspira]

roberto: otra vez se acercó

a ofrecernos chamba

a mi hermano y a mí.

nicolás: ni se les ocurra.

por favor, no vuelvan

a hablar con él.

roberto: ¿cómo cree,

don nicolás?

nicolás: ¿tu papá ya lo sabe?

roberto: no.

pero con todo esto

que ha pasado,

¿para qué preocuparlo?

ambos: [ríen]

jonás: hola, hijo,

¿cómo te fue?

andrés: bien.

yo me encargo, gracias.

pato: por mí no hay problema.

don tomás ya me dio el día,

así que me quedo otro rato.

andrés: no, gracias.

no hay bronca.

yo me encargo.

pato: pues cualquier otra cosa,

otro día que pueda venir,

con gusto, don jonás, me hablan.

jonás: muchas gracias, pato.

pato: nos vemos.

jonás: cuídate, gracias.

pato: adiós.

jonás: no tenías por qué

ser tan grosero con pato.

solamente vino a ayudarnos.

mejor dime de una vez

por qué estás tan enojado.

¿qué es lo que pasa contigo?

andrés: ya hablé

con los maestros,

y me dejaron faltar a clase

siempre y cuando entregue

trabajos y vaya

a presentar exámenes.

jonás: sé que la escuela

es muy importante para ti,

pero de cualquier forma

te va a ir muy bien.

seguirás siendo

el mejor de tu clase.

¿quieres que te ayude en algo?

¿quieres platicar?

me parece que desde el accidente

no hemos platicado nada.

tenemos muchas cosas--

andrés: ¡no quiero platicar

con nadie!

no quiero hablar con nadie.

sólo quiero que me dejen en paz.

ya hice lo que me pidió roberto.

¡ya estoy harto!

¡ya estoy harto!

¿por qué te fuiste, mamá?

¿por qué te fuiste?

todo sería más fácil

contigo aquí.

¿por qué te fuiste?

¿por qué?

jonás: [grita]

chango: ya te dije, omarcito,

si no lo convences,

pronto te va a ir muy mal.

[música]

jonás: huele muy rico, hijo.

¿no le vas a hablar a andrés

para que desayune con nosotros?

roberto: ya se fue, jefe.

jonás: me preocupa tu hermano.

lo siento frustrado y enojado.

ya no sé qué hacer

para ayudarlo.

ayer intenté hablar con él

pero me fue inútil.

roberto: conmigo tampoco

platica.

me preocupa, jefe.

cada vez lo siento

más encerrado en él mismo.

pero mira, no te preocupes.

de lo que tienes que encargarte

es de mejorarte,

porque al único

al que le cambió la vida

fue a ti.

jonás: las cosas no han sido

fáciles en esta casa

desde el accidente.

nada fáciles.

yo sólo espero que tu hermano

logre dejar atrás todo ese

enojo que tiene por dentro.

roberto: jefe, ¿estás bien?

jonás: sí.

a veces siento que me falta

el aire un poco.

llévame a la cama mejor.

quiero recostarme un poco.

roberto: sí, jefe.

calma, respira.

omar: ¿a poco no te gustaría

llevar una buena lana

para ayudar con los gastos?

tu papá en esa situación,

sin poder caminar,

les va a resultar bien costoso.

es mejor que puedas ayudar.

roberto: papá, ¿te pasa algo?

jefe...

jonás: [jadea]

roberto: bueno.

a mi papá le está dando

un ataque, vengan, por favor.

pase, don tomás, por favor.

don tomás: gracias.

mira, roberto,

tu papá es una persona

muy fuerte,

se va a recuperar muy pronto.

roberto: eso espero, don tomás.

espero que se mejore.

lo que me preocupa

es el hospital.

no tenemos para pagarlo

y encima tengo que conseguir

un tanque de oxígeno.

parece que nos llueve

sobre mojado.

don tomás: por dinero

no te preocupes.

algo se nos ocurrirá

para ayudarnos.

por lo pronto,

traje un poco de comida.

estoy seguro que

les durará unos días.

roberto: muchas gracias,

don tomás.

ha sido muy bueno con nosotros

y no sé cómo pagarle.

don tomás: ¿pagarle?

jamás nos van a tener que pagar.

ustedes harían lo mismo

por nosotros, ¿o no? ahí está.

roberto: gracias.

omar: no te preocupes, papá.

yo voy a ver

que no nos haga falta nada.

ya sé cómo,

tú no te apures.

¿bueno?

¿tío?

muchas gracias.

en verdad sí necesitamos

la lana, y más con lo que pasó.

omar: ¿qué pasó?

¿mi hermano está bien?

andrés: sí, sí.

necesita un respirador

por un tiempo.

parece que no es nada grave,

pero todo cuesta.

omar: yo lo sé.

esta vida es canija, sobrino.

si no nos echamos la mano

en familia, ¿qué nos queda?

andrés: sí, pero es que

mi hermano dice que tú

haces negocios chuecos.

chango: ¿cómo crees, andrecito?

así se hacen los business.

no le hagas caso.

ya después se arrepentirá

y vendrá a pedirnos chamba.

ahora lo importante

es sacarlos a ustedes adelante.

mira, ¿ves todo esto?

es un taller de coches.

y tú vas a andar diciendo

allá afuera que trabajas

en un taller de coches.

¿estamos?

omar: ya déjalo, chango.

yo soy el que hace los tratos

con mi sobrino, nadie más.

dije que esa era

la única condición.

andrés: neta muchas gracias.

me estás haciendo un parote.

>> ¡quietos!

¡todos al suelo!

que nadie se mueva.

[disparos]

omar: ¡calmados, no disparen!

andrés: ¡yo no hice nada!

¡tío! ¡no me dejes!

[sirena]

[música]

[música]

andrés: te juro que yo

no hice nada.

era la primera vez

que iba al taller.

roberto: cálmate, hermano.

ya estoy aquí.

¿por qué no nos creíste, andrés?

te lo advertí.

andrés: estaba desesperado.

por favor, sácame de aquí.

roberto: tranquilízate.

te voy a sacar de aquí.

voy a hacer todo lo posible.

andrés: gracias.

por favor, dile a mi papá

que me perdone.

roberto: no tienes

que pedir perdón.

lo hiciste por ayudar.

jonás: se lo advertimos,

nicolás.

le dijimos que no se acercara

a omar y mira nada más,

ahora mi hijo está preso.

nicolás: roberto está con él.

andrés dijo que apenas

estaba llegando,

que no sabía nada.

jonás: claro que no sabía nada,

porque ni roberto ni yo

le dijimos a qué

se dedicaba mi hermano.

él no sabía nada.

fue mi culpa, nicolás.

nicolás: no digas eso.

en tal caso,

es la culpa de todos.

yo debí haber denunciado a omar

pero desde hace mucho.

lo que pasa es que

nunca tuve el valor.

son como mis hijos,

¿cómo voy a hacerlo?

pato: ¿saben qué es

lo que me preocupa

de estos chavos?

que no terminan de salir

de una cuando ya están en otra.

marieta: además estoy segura

de que es inocente.

pato: por lo que he escuchado,

el tío omar no es una fichita.

es un ca--

canijo, don tomás.

don tomás: no entiendo cómo omar

pudo ser tan diferente a jonás

si los dos fueron educados

por nicolás, que es el mejor

hombre del mundo.

los recogió,

los rescató de la calle

y les dio techo,

comida, educación.

pero sobre todo,

les dio amor.

eso no cualquiera lo hace.

roberto: jefe.

don nicolás.

jonás: ¿qué pasó, hijo?

¿viste a andrés? ¿cómo está?

roberto: sí lo pude ver.

él está bien,

ya está más tranquilo.

las cosas no están tan mal.

es la primera vez

que andrés comete un delito

y eso lo toman

mucho en cuenta.

además, le dije al juez

que me iba a hacer

responsable de él.

ya es sólo cuestión de trámites

para que pueda regresar a casa.

nicolás: bendito sea dios.

roberto: andrés califica

para que se le aplique

una pena sustitutiva

de la privación de su libertad.

algo así dijo el juez.

sólo va a tener que hacer

algún trabajo comunitario.

jonás: es que mi muchacho

ni siquiera debería estar

pasando por esto.

roberto: el asunto es que andrés

estaba ahí y eso lo inculpa

aunque no haya hecho nada.

nicolás: sí...

roberto: pero por lo pronto

ya está todo solucionado.

ya nada más es cuestión

de trámites.

nicolás: [suspira]

no puedo creer que omar

los haya involucrado

en todo esto.

es un cobarde,

es un delincuente

hecho y derecho.

jonás: usted hizo

lo que pudo, don nicolás.

y como usted dice:

omar no pudo dejar atrás

esa vida que llevamos

en la calle,

no pudo olvidar todo el odio

y el resentimiento.

nicolás: es que yo los crié

como a unos hijos.

jonás: y yo se lo agradezco

con el alma.

ya todo está bien, nicolás.

andrés va a regresar a casa

y todo seguirá su curso.

ya lo verá.

tan pronto me sienta mejor

y si usted me lo permite,

voy a regresar a la chamba.

estaré en esta silla de ruedas

pero no soy ningún inútil.

nicolás: por favor,

claro que no eres ningún inútil.

sabes lo orgulloso

que estoy de ti.

jonás: usted nos dio

buenos valores a nosotros,

nicolás.

y se lo voy a agradecer

toda la vida.

don tomás: me alegra

que lo de andrés ya

se esté solucionando.

pato: sí, me dijo el bobby

que sólo es cuestión

de que arreglen algunos trámites

y que ya se va a su casa.

don tomás: qué bueno.

esa medida que han aplicado

las autoridades para que

los jóvenes que han delinquido

por primera vez

y que su delito no sea grave

pueda cumplir su sentencia

fuera del tutelar

me parece maravillosa.

pato: según yo, este andrés

va a tener que hacer

algunas cosas como

trabajo comunitario o algo así.

don tomás: eso me parece

perfecto, hace mucho más bien

afuera en la calle ayudando

a gente necesitada

que estando encerrados.

marieta: don tomás,

dos capuchinos para la mesa 3.

don tomás: ya voy.

pato, hazme un favor.

ve a dejar estas empanadas

a jonás.

yo creo que con todo

lo de andrés,

ni siquiera ha pensado

en hacerse el desayuno.

les va a caer bien.

pato...

marieta: son para roberto

y su familia.

pato: de todas maneras,

me iba a echar una en su casa.

marieta: no hables

con la boca llena.

don tomás: no te tardes mucho

porque te vas a tragar otra.

nicolás: ¿cómo te atreviste?

omar: nicolás, ¿qué haces aquí?

¿cómo supiste?

nicolás: no creas que soy

tan estúpido.

siempre he sabido dónde

te escondes cuando te está

persiguiendo la policía.

omar: ¿qué es lo que quieres?

no me digas que viniste aquí

a darme una lección de moral.

nicolás: ¿cómo es posible

que hayas involucrado a andrés

en tus porquerías?

es tu sobrino, tu sangre.

omar: yo sólo quise que

se ganaran alguna lana.

¿qué hay de malo en eso?

nicolás: no se gana el dinero

de esa manera, omar.

¿qué te pasa, muchacho?

omar: yo qué sé,

así son las cosas.

tal vez si no hubieras

estado tan ocupado

dedicándole tiempo a jonás,

las cosas hubieran

sido diferentes.

nicolás: tú fuiste el

que se alejó de nosotros

y tomó malas decisiones.

cuando yo te ofrecí el trabajo

en el taller decidiste irte

a juntar con tu banda

de la calle otra vez

y mira dónde has llegado.

¿piensas estar escondido

durante toda tu vida

en este cuartucho?

omar: ese es mi problema.

vete de aquí y déjame en paz.

nicolás: se acabó, omar.

hice la vista gorda

durante mucho tiempo.

pensaba tontamente

que ibas a recapacitar,

a enmendar tus errores.

estás destruyendo la vida

de tus sobrinos,

y eso no lo voy a permitir.

omar: tú no vas a ningún lado.

lo que haga con mi vida

es mi decisión.

nicolás: es cierto,

pero la vida de tus sobrinos

y de tu hermano sí me importa.

te quiero lejos de aquí,

¿me entiendes?

y te voy a dejar.

[sirenas]

omar: lo hiciste,

finalmente me denunciaste.

me largo de aquí.

nicolás: no vas a ningún lado.

pato: ¿qué onda?

¿cómo están?

roberto: la neta es que

no queríamos pasar ni un día más

sin agradecer lo que hicieron

por nosotros.

don tomás: lo hicimos

con mucho cariño.

¿y ahora qué sigue?

¿qué van a hacer?

roberto: yo voy a seguir

chambeando con don nicolás.

don tomás: ¿y cómo está?

roberto: bien, nada más

trae un guamazo en la cara.

andrés: lo bueno es

que a mi tío omar

ya lo agarró la policía.

marieta: ¿y don jonás?

¿cómo está?

roberto: ya está más tranquilo

desde que supo que su hermano

está en la cárcel está mejor,

y tratando de enfrentar

su nueva vida

en esa silla de ruedas.

don tomás: que no debe ser

cosa fácil.

andrés: bueno, yo les vine

a ofrecer una disculpa,

sobre todo a ti, marieta,

por haber sido tan grosero

estos días.

marieta: no te preocupes,

andrés, todos entendemos

la situación

por la que están pasando.

primero, lo de tu mamá,

y luego lo de tu papá.

don tomás: con que no te salgas

de tu camino y sigas siendo

tan buen alumno como hasta ahora

todo está bien.

andrés: eso ya ha quedado claro.

aprendí mi lección

y ya no pienso ir

por el camino fácil.

roberto: a ver si es cierto,

carnal, porque me sacaste

un buen susto.

pato: no nada más a tu hermano,

a todos nosotros también.

roberto: es bueno saber

que hay alguien que se preocupa

tanto por nosotros.

don tomás: y ahora a enderezar

el camino, a trabajar duro

y a aplicar todos esos

buenos principios

que les enseñaron sus padres.

andrés: bueno, ya nos vamos

porque mi papá insiste

en ir a ver a su hermano

al reclusorio.

no sé por qué se molesta.

don tomás: porque tu papá

es un buen hombre, por eso.

y como dice el dicho:

"cuando sabes

lo que siembras..."

ambos: "...no le tienes miedo

a la cosecha".

omar: perdóname, hermano.

no quise poner a tus hijos

en peligro,

pero no tuve opción.

jonás: ya no vale la pena

hablar de eso, omar.

estamos bien

y vamos a salir adelante.

omar: ¿y nicolás cómo está?

yo no quise--

jonás: está bien.

la lesión no fue nada grave.

omar: ¿y andrés?

jonás: está libre.

va a hacer trabajo comunitario.

eso es todo.

omar: me alegra.

jonás: hermano, voy a venir

a visitarte tanto como pueda.

omar: no es tu obligación.

jonás: eres mi hermano,

eres mi sangre.

para mí eso es suficiente

para querer tenerte cerca.

¿está bien?

omar: [solloza] gracias.

roberto: pase, don nicolás,

por favor.

nicolás: gracias.

jonás, ¿viste a omar?

jonás: sí lo vi.

va a estar bien.

andrés: oiga, ¿qué era eso

tan importante que tenía

que decirnos?

nicolás: ah, sí...

me alegra mucho ver

a la familia reunida

y tengo algo para decirles.

es que estos días

fueron muy estresantes para mí,

y me doy cuenta

de que estoy viejo.

ya no puedo con el taller.

roberto: ¿entonces va a cerrar?

nicolás: no, claro que no.

lo que quiero es que tú

te hagas cargo,

porque eres el más indicado

para ello.

y si tú te quedas,

yo me quedo tranquilo.

roberto: ¿en serio?

nicolás: por supuesto.

has demostrado ser

un gran trabajador.

inclusive, más hábil

que tu papá y que yo juntos.

jonás: es que no sé qué decir.

roberto: don nicolás,

no me esperaba esto.

muchas gracias.

nicolás: por favor,

no digas nada y dame un abrazo.

el nuevo jefe

y dueño del taller.

don tomás: aquí llega

el mejor promedio de la clase.

roberto: no sólo de la clase,

don tomás, de toda la escuela.

nadie lo pudo superar.

don tomás: muy bien.

eso sí es un logro.

jonás: estoy orgulloso

de mis muchachos, don tomás.

roberto nos sacó adelante

a todos.

además, ya es el jefe

del taller.

don tomás: eso es excelente.

sabía que iban a salir adelante.

su mujer y usted

siempre los educaron muy bien.

y como dice el dicho:

"cuando sabes

lo que siembras..."

ambos: "...no le tienes miedo

a la cosecha".

todos: [ríen]

Cargando Playlist...