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Chespirito - Ropa quemada

7 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

presentador: este es el programa

número uno

de la televisión humorística.

"chespirito".

en esta ocasión

interpretando a "el chómpiras",

"el chapulín colorado",

"el chavo", "chespirito",

"el doctor chapatín"

y a "chaparrón bonaparte".

con florinda meza,

rubén aguirre, édgar vivar,

angelines fernández,

horacio gómez.

actuación especial

de maría antonieta

de las nieves.

libreto y dirección general,

roberto gómez bolaños.

chavo: órale, ¿quién es el menso

que está mojando?

doña florinda: ¿qué dijiste,

chavo?

chavo: que algún menso

está mojando aquí--

doña florinda: ¿por qué

no te vas a otro lado

mientras está la ropa tendida?

chavo: eso, eso, eso.

doña florinda: nada más

no vas a agarrar la camisa

con esos--

tenía que ser

el chavo del ocho.

pero ¿por qué agarras

la camisa limpia con esas manos?

chavo: son las únicas que tengo.

doña florinda: ay, chavito,

para qué te sirve a ti

la cabeza.

chavo: para ponerme la gorrita.

doña florinda: no, chavito.

también te sirve

para recibir coscorrones.

ay, mira, lárgate de aquí,

antes de que te sacuda

los pocos sesos que tienes.

chavo: sí, sí.

doña florinda: chavito

del carambas, mira no más

la voy a tener

que lavar otra vez.

doña florinda: otra.

bueno, ¿a ti quién te manda

a andar asomando la nariz

donde no te llaman?

chilindrina: [llora] va a ver.

la voy a acusar

con mi biscabuela.

[llora]

[llora]

¿no me vas a preguntar

qué me pasa?

doña nieves: ¿para qué?,

si ya me di cuenta

que estás llorando.

chilindrina: [llora]

doña nieves: ya, ya, ya.

en lugar de llorar,

deberías ponerte a planchar.

chilindrina: ¿que me ponga

a qué?

doña nieves: a planchar,

que tengo algo muy importante

que hacer en la casa.

chilindrina: no puedo.

no puedo porque--porque

el chavo del ocho

me invitó a "juegar"

ahí afuera y ni modo

que lo deje plantado.

sería una grosería, ¿no?

doña nieves: no me digas.

chilindrina: sí, fíjate, fíjate,

fíjate.

y además ¿qué tal si

cuando yo estoy planchando,

pum, le paso y me quemo el dedo?

y luego me sale

una ampollota así y entonces

me tienes que llevar

con el doctor

y el doctor se equivoca

y en lugar de ponerme pomada

para las quemadas

me pone líquido para frenos

y luego se me infecta y pum,

se me revienta.

y entonces

me tienen que cortar el dedo

y luego la mano

y luego el brazo

y luego el hombro y luego--

doña nieves: ya.

y si vas a llorar,

lloras en silencio.

chilindrina: sí, ¿verdad?

ponte a planchar,

ponte a planchar.

esta niña chiquita

todo lo tengo que hacer yo

de verdad, ponte a plan--

chavo: ¿qué estás haciendo?

chilindrina: ¿qué te importa?

sabes lo que estoy haciendo

y me preguntas

"¿qué estás hac--?"

perdón, eh, quiero decir que

estoy juegando, chavito.

¿sabes qué?,

estoy juegando a que yo

era la dueña de una tintorería.

¿quieres juegar conmigo?

chavo: zas, zas, zas--

chilindrina: ¿zas?

chavo: que yo juegaba--

y que llegaba--

y que luego--

y zas, zas, zas.

chilindrina: sale,

que yo era la tintorera.

chavo: y yo el tiburón.

no, no, ¿yo qué era?

chilindrina: ay, menso.

pues, tú eres el--

el--planchador.

chavo: eso, eso, eso.

chilindrina: ¿sí? sale.

que tú planchabas toda la ropa,

¿eh?

y yo--yo, pues, como era

la dueña de la tintorería

salía a la calle

a buscar ropa de otros clientes.

chavo: eso, eso, eso.

chilindrina: oye, chavito, pero

¿tú sabes planchar bien?

chavo: claro.

chilindrina: ¿ah, sí?

chavo: bueno, no una cosa así

que digan "qué bruto

cómo plancha ese cuate", pero--

chilindrina: a ver, quiero ver,

a ver dale.

espérame.

chavo: ¿qué es eso?

chilindrina: es una paleta.

y está rete rica.

chavo: ¿me convidas?

chilindrina: chavo,

los empleados

de las tintorerías

van al trabajo a planchar,

no a comer paletas.

chavo: sí, pero es que--es

que--ni siquiera sé

si está bien la plancha.

chilindrina: pues, pruébala.

óyeme, lenguaste mi paleta.

chavo: pues,

tú me dijiste "pruébala".

chilindrina: pero no

a la paleta, a la plancha,

menso.

chavo: ah, pues, avisa.

[llora]

no me gustó.

chilindrina: chavo,

lo que tienes de bruto,

lo tienes de bruto.

mira, que probaras la plancha,

así, para ver

si estaba caliente.

chavo: pues, avisa, sabes

chilindrina: bueno, chavito,

entonces ya, ponte a planchar,

que está muy calentita.

planchas toda, toda la ropa,

¿eh?

y mientras tanto yo voy a buscar

ropa de nuestros clientes.

nos vemos al rato,

señor planchador.

[ríe]

señor: oye, mi amor, ¿es cierto

eso de que piensa venir

de visita tu tío filemón?

señora: sí.

señor: me lleva el chanfle.

sabes que estoy harto

de las bromas pesadas

de tu tío filemón.

la última vez

que estuvo de visita

me puso tachuelas en la silla,

me cortó las corbatas

con unas tijeras

y me bañó de pintura vinílica.

¿lo recuerdas?

señora: sí, sí.

ya sé que al tío filemón

le encanta hacer bromas

y que algunas de ellas

son más que pesadas,

pero en esta ocasión--

señor: no me discutas.

en esta ocasión

no estoy dispuesto a tolerarle

ni una sola de sus bromas.

te lo advierto.

ambos: [gritan]

filemón: [ríe]

ay, qué buena broma.

[ríe]

señora: tío filemón,

¿a qué hora llegaste?

filemón: hace un ratito.

¿no se dieron cuenta

de que esa silla

nunca había estado aquí?

[ríe]

a ver, déjame ayudarle.

a ver, joven.

le doy una manita.

señor: ay--

filemón: [ríe]

le dije que le iba a dar

una manita.

[ríe]

bueno, ¿qué?

¿no me van a invitar

un refresquito o algo así?

señor: no.

filemón: bueno, gracias.

yo solito me lo preparo,

no te preocupes.

[ríe]

señor: ¿lo ves?, ¿lo ves?

señora: sí, cálmate.

pero por eso invité

al tío filemón,

para quitarle

su mala costumbre

de hacer bromas pesadas.

señor: ¿sí?

¿y cómo le vas a quitar

la mala costumbre

de hacer bromas pesadas?

señora: ah, tú vas a ver.

tú le vas a decir

que piensas invocar

al chapulín colorado,

para que te defienda--

señor: estás loca.

el chapulín colorado

solamente acude en defensa

de los que son víctima

de algún malhechor.

señora: sí, eso ya lo sé.

pero por eso

mandé construir algo--mira, ven.

señor: el chapulín colorado.

señora: no,

no es el chapulín colorado,

es una estatua de cera.

señor: chanfle.

pues, es idéntico

al chapulín colorado, ¿eh?

señora: ¿verdad que sí?

por eso invité al tío filemón.

tú le vas a decir

que piensas invocar

al chapulín colorado,

entonces yo descubro la estatua

¿y te imaginas el susto

que se va a llevar

el tío filemón?

señor: seguro, con eso sí

se le van a quitar

las ganas de andar

haciendo bromas pesadas.

filemón: claro, lástima que yo

ya escuché todo.

[ríe]

chapulín colorado: ¿dónde

he visto yo esta cara?

señor: pues, algún espejo.

chapulín colorado: sí, claro,

pero ¿en cuál?

señor: pues,

supongo que en todos.

chapulín colorado: chanfle.

soy yo.

señor: bueno, no.

es una estatua de cera.

chapulín colorado: lo sospeché

desde un principio.

debe haber costado un dineral,

¿verdad?

señor: no, no tanto.

chapulín colorado: ¿cómo no?

imagínate la cantidad de cera

que utilizaron.

señor: ¿para este tamaño?

con dos cabitos de vela, hombre.

chapulín colorado: bueno,

ahora necesitamos conseguir

20 kilos de hígado.

señor: ¿20 kilos de hígado?,

¿para qué?

chapulín colorado: para hacer

la estatua de tu abuela.

bien, aclarado esto,

¿me puedes indicar

para qué me invocaste?

señor: sí.

chapulín colorado: ah.

señor: lo malo

es que el tío filemón

ya sabe que este es una estatua.

chapulín colorado: tanto mejor.

escucha lo que vamos a hacer.

tú te llevarás la estatua

y la esconderás,

entonces yo ocuparé

el lugar de la estatua

y haremos creer al tío filemón

que yo soy la estatua.

señor: qué buena idea.

chapulín colorado,

eres lo máximo.

chapulín colorado: no contaban

con mi astucia.

y ahora ¿qué esperas

para llevarte la estatua?

señor: bueno,

es que--es que no sé

si la estatua eres tú

o es esta.

chapulín colorado: la estatua

es la que tiene

defectos de fabricación.

señor: ah, pues sí, ¿verdad?

chapulín colorado: [murmura]

señor: perdóname,

chapulín colorado.

pues, es que son igualitos.

chapulín colorado: se aprovechan

de mi nobleza.

¿qué esperas

para llevarte la estatua?

señor: sí, sí, sí.

ya voy, chapulín.

señora: mi marido tiene razón

y ahorita mismo se me vuelve--

filemón: espera, sobrinita,

por favor.

si te estaba yo diciendo--mira,

en primer lugar--

en primer lugar,

la broma no era para ti,

sino para tu marido.

señora: ah.

filemón: y en segundo lugar,

ustedes también me querían hacer

una broma con--

con esa porquería de estatua.

señora: pues,

no es ninguna porquería.

es una obra de arte,

una auténtica belleza.

filemón: [ríe]

bueno, bueno, bueno.

¿no te das cuenta de que es

una simple estatua de cera

y que yo la puedo deformar

con mis propios dedos?

fíjate.

señora: [murmura]

filemón: es más,

puedo derribarla

con un solo empujoncito.

señora: ah, ¿ya ves

cómo no es tan fácil?

filemón: bueno,

reconozco que tiene

suficiente estabilidad,

pero doblándole un brazo--

chapulín colorado: [ruido]

filemón: y doblándole el otro--

señora: ay, la vas a romper.

chapulín colorado: [ruido]

filemón: ah, caray.

es elástica.

señora: pues--pues, tal vez.

filemón: bueno, no importa.

hay otras maneras de deshacerse

de una estatua de cera.

derritiéndola.

señora: no.

no, no, no, tío.

no lo hagas.

no, no, no, por favor.

yo prefiero no ver.

filemón: ¿cómo no?, si ya dije

que a mí me gustan las bromas,

pero no me gusta

que me las hagan.

¿qué te pensabas?,

¿que a mí me ibas a asustar

con tu estatui--?

señora: ay, tío, por favor.

filemón: ya dije

que me iba a deshacer

de la estatua

y me voy a deshacer.

filemón: ah, caray.

aquí hay muchas

corrientes de aire, ¿verdad?

señora: en todos los jardines

hay corrientes de aire,

lo que pasa

es que no te has fijado

que--[grita]

filemón: ¿qué te pasa?,

que traes, ¿qué?

señora: se movió la estatua.

filemón: [ríe]

mira, sobrinita.

el que hace aquí las bromas,

soy yo, ¿eh?

ni creas que soy tan tonto

para pensar que--

señora: ay, ay, ay.

filemón: ni creas que soy

tan tonto para pensar que--

ni creas que soy tan tonto

para p--

ni creas que soy tan tonto

para--

ni creas que soy tan tonto--

ni creas que soy tan--

ni creas que--

ni--

n--

e--

no, no, no.

no, no, no, chapulín colorado.

ya, ya, te juro que no vuelvo

a hacer una broma en mi vida,

ya no me pegues, chapulín.

ay.

chapulín colorado: no contaban

con mi astucia.

señora: ¿no eres una estatua?

señor: no.

ese es el verdadero

chapulín colorado.

la estatua, es esta.

señora: con razón.

ya decía yo que una estatua

no se podía mover.

ambos: no contaban

con mi astucia.

[música]

[música]

arquitecto: perdón, señorita,

que haya entrado sin llamar.

enfermera: sí,

lo que no me perdono

es que encima de todo,

se burle de mí.

arquitecto: no, señorita.

está usted equivocada.

yo estoy malo de los nervios

y me pongo así

cuando recibo una impresión

muy fuerte.

enfermera: ay, perdóneme.

arquitecto: ¿está el doctor?

enfermera: sí, voy a llamarlo.

mientras tanto,

¿me da una ayudadita?

digo, pues, aprovechando

el movimiento de las manos, ¿no?

doctor chapatín: dígame.

arquitecto: mire.

doctor chapatín: ándale.

arquitecto: oiga, oiga.

doctor chapatín: y le advierto

que se vuelve usted

a burlar de mí--

enfermera: no, no, no, doctor.

yo también pensaba lo mismo,

lo que pasa es que al señor

le tiemblan las manos

porque está enfermo

de los nervios.

arquitecto: pues, sí.

doctor chapatín: ah, vaya.

arquitecto: oiga,

¿por qué me pega otra vez?

doctor chapatín: para que

otra vez, avises.

arquitecto: está bueno.

yo soy el arquitecto villanueva,

para servirle.

doctor chapatín: ah, muy bien.

yo soy el doctor

chapa--pa--pa--pa.

suélteme, ¿no?

arquitecto: no puedo.

doctor chapatín: señorita,

jáleme para allá, por favor.

arquitecto: no puedo.

enfermera: sí, doc--to--to--to.

arquitecto: [grita]

no, hombre, no la apura.

a mí me da peor la temblorina

cuando recibo

una impresión fuerte.

doctor chapatín: pues, sí.

pero usted debía comprender

que si uno está--

enfermera: doctor chapatín,

no creo que los golpes

sean lo más indicado

para un paciente como el señor.

doctor chapatín: pues,

si los golpes

no son lo más indicado

para un paciente como el señor,

menos para un impaciente

como yo.

y no me replique.

arquitecto: no, no, no, doctor.

mire, ¿no se da cuenta

que con el golpe

me disminuyó la temblorina?

mire.

doctor chapatín: es verdad.

eso quiere decir

que si con golpes de la bolsita

disminuye--páseme el martillo.

enfermera: aquí está.

arquitecto: oiga, doctor.

digo, perdone, ¿no habrá peligro

con que se amole la cabeza?

doctor chapatín: no, hombre,

qué va.

esta cabeza es madera maciza.

arquitecto: es que yo estoy

hablando de mi cabeza, doctor.

doctor chapatín: ah, pues,

será cuestión de probar.

arquitecto: no, no--

doctor chapatín: ay, ay, ay.

¿por qué se quitó, tramposo?

arquitecto: pues,

porque el miedo

no anda en burro, doctor--

doctor chapatín: y la próxima

le voy a--

enfermera: resultó,

doctor chapatín.

resultó.

mire, ya no le tiemblan

las manos.

arquitecto: ay, es cierto,

doctor.

estoy totalmente curado.

caray, es usted una eminencia,

¿eh?

doctor chapatín: bueno.

arquitecto: sí, bien dicen

que más sabe el diablo

por viejo que por diablo.

doctor chapatín: ¿insinúa

que soy viejo?

arquitecto: no, no, no, doctor.

pero a mí me late que usted,

estas operaciones, las hacía

con martillo de pedernal.

[ríe]

[carraspea]

doctor chapatín: no le doy

otro golpe, nada más

porque no quiero curarlo más.

arquitecto: bueno, pues,

muchas gracias, doctor.

¿cuánto le debo?, ¿eh?

doctor chapatín: son mil pesos.

arquitecto: ¿mil pesos?

doctor chapatín: sí.

enfermera: ya le volvió

otra vez.

arquitecto: pues, sí, doctor.

¿cómo no me va a volver,

si le digo que yo estoy

enfermo de los nervios

y me viene la temblorina

cuando recibo

impresiones fuertes?

[música]

[música]

arquitecto: ay, gracias, doctor.

¿cuánto le debo?

doctor chapatín: mil y mil,

dos mil pesos.

arquitecto: ay, ¿dos mil?

doctor chapatín: tres mil.

arquitecto: ¿qué?

enfermera: oiga, doctor,

ya no le diga cuánto le debe.

doctor chapatín: ah,

¿y le voy a curar gratis?

enfermera: bueno, pues.

no hay otro remedio,

sino va a ser

cuento de nunca acabar.

doctor chapatín: y de qué,

¿cómo?

ay, está bien.

qué buena gente soy, ¿verdad?

arquitecto: sí, doctor.

muchas gracias.

enfermera: oiga, oiga, pero

¿qué fue lo que le impresionó

cuando venía

para el consultorio?

arquitecto: ay, ay, ay.

le voy a explicar, señorita.

resulta que venía yo

por la calle, manejando mi auto

a exceso de velocidad

y entonces que me para

un agente de tránsito.

doctor chapatín: ah, con razón.

a mí también

me hubiera dado cosa.

arquitecto: no, no, no, doctor.

eso no fue lo que me provocó

el ataque de nervios.

enfermera: ¿entonces?

arquitecto: si no que resulta

que me peleé con él

y entonces lo golpeé

y se tragó el silbato.

doctor chapatín: el agente

de tránsito se tragó el silbato.

[ríe]

arquitecto: sí.

sí, pero a mí me dio mucho miedo

y entonces, pues,

salí corriendo de ahí

pero con la temblorina ya.

enfermera: ay, es lógico.

ahora, lo que debe hacer

es ir a su casa

y descansar, ¿eh?

arquitecto: yo creo que sí,

es lo mejor, ¿no?

enfermera: ande, sí.

arquitecto: muchas gracias.

con permiso, ¿eh?

doctor chapatín: [ríe]

el agente de tránsito

se tragó el silbato.

ah, otra vez.

oiga--espere,

espérese, oiga.

espéreme.

enfermera: doc--

sí, dígame.

¿quiere ver al doctor?

doctor chapatín: señorita.

el martillo.

voy a--no me diga que es él.

enfermera: sí.

doctor chapatín: no.

enfermera: sí.

doctor chapatín: no.

enfermera: sí.

doctor chapatín: ¿sí?

enfermera: no--digo, sí.

doctor chapatín: a ver,

permítame.

según los síntomas,

usted lo que tiene,

es que se tragó un silbato.

qué atinado, ¿verdad?

permítame.

agente: [silba]

[silba]

[silba]

doctor chapatín: bueno.

hay una manera

de recuperar el silbato,

pero no más de pensarlo

ya me da cosa.

enfermera: oiga,

doctor chapatín,

¿no se le quitará

con golpes de pecho?

doctor chapatín: y rezando

el "yo, pecador".

enfermera: no, no, no.

bueno, tal vez mejor

con golpes de espalda.

por ejemplo, ¿qué haría usted

si su nietecito se tragara

una moneda de a peso?

doctor chapatín: ah,

se la descuento del domingo.

enfermera: ay, no,

doctor chapatín.

mire, una vez un sobrino mío

se tragó una moneda de peso

y obligué a que la expulsara,

dándole golpes de espalda.

doctor chapatín: ¿golpes

de espalda?

enfermera: sí.

doctor chapatín: a ver.

enfermera: no, doctor chapatín.

así no.

mire.

usted venga para acá,

ahorita le voy a hacer--venga.

a ver.

póngase así.

así.

doctor chapatín: escupió,

escupió el silbato.

agente: aquí está.

doctor, es usted un sabio.

lo máximo que he conocido.

ay, doctor, ¿cómo--cuánto--

cómo le haré para pagar esto?

doctor chapatín: efectivo, pues.

cóbrele, mientras yo

voy a curar al otro.

enfermera: sí.

venga, le voy a hacer su recibo.

agente: sí, señorita.

enfermera: es buen doctor,

¿verdad?

[golpes]

agente: oiga,

¿qué fue ese ruido?

enfermera: ah, una curación

que está haciendo

el doctor chapatín.

arquitecto: doctor,

permítame felicitarlo, de veras.

es usted una eminencia.

doctor chapatín: ¿verdad que sí?

arquitecto: muchas gracias

por todo, doctor.

agente: ah, el gordito narizón.

párate ahí, oye.

[golpe]

doctor chapatín: espere, espere,

espere.

arquitecto: [silba]

[silba]

[silba]

lucas: oye, chaparrón,

¿sabías que la gente

sigue diciendo que tú y yo

estamos locos?

chaparrón: ¿que tú y yo

estamos locos, lucas?

lucas: figúrate.

chaparrón: no hagas caso.

lucas: te dio

otra de tus chiripiorcas,

chaparrón.

permíteme.

chaparrón: gracias.

oye, lucas,

¿supiste que fusilaron

a don vicente guerrero,

el gran héroe

de la independencia?

lucas: sí, chaparrón.

lo acabo de escuchar

en el noticiero

de las ocho de la noche.

chaparrón: lucas,

¿cómo pudiste escuchar

el noticiero

de las ocho de la noche,

si apenas son

las cinco de la tarde?

lucas: es que adelanté el reloj.

chaparrón: ah.

lucas: además dijeron

que don vicente guerrero

había sido traicionado

por el traidor, por el espía,

por el malvado pittaluga.

chaparrón: estás en lo cierto.

ese tal pittaluga es un tipo

que no puede ver con este ojo.

lucas: ¿cómo lo sabes,

chaparrón?

chaparrón: porque este ojo

es mío.

lucas: estás en lo cierto.

chaparrón: pero ¿sabes qué,

lucas?

si nosotros capturamos

al traidor pittaluga,

lo obligaremos a cantar.

lucas: claro, chaparrón.

que nos cante

el corrido de rosita alvirez

y del barrio de los malditos.

chaparrón: sí.

pero ¿y si no se la sabe?

lucas: lo fusilamos.

chaparrón: sí.

para que se le quite

andar traicionando

a don vicente guerrero.

lucas: estás en lo cierto.

y además, le quitamos

los planos.

chaparrón: ¿cuáles planos?

lucas: bueno,

todos los traidores

llevan planos secretos

para vender al enemigo.

vidriero: buenas tardes.

¿aquí es donde necesitan cambiar

unos vidrios que se rajaron?

chaparrón: no, no se rajaron.

se aguantaron como los machos.

y eso

que los estábamos quebrando

a pedradas, ¿verdad, lucas?

lucas: sí, chaparrón.

y cuando lográbamos darle a uno,

se rompían de bonito, así.

vidriero: ¿me quieren decir

que ustedes los rompieron

con intención?

lucas: no,

los rompimos con piedras.

chaparrón: si quiere verlos,

la ventana está en aquel cuarto.

vidriero: sí, gracias.

voy a verlos, ¿eh?

chaparrón: oye, lucas.

lucas: dígame, licenciado.

chaparrón: licenciado.

lucas: gracias, muchas gracias.

chaparrón: no hay de qué.

oye, lucas,

¿qué me decías de los planos?

lucas: que todos los traidores

llevan planos secretos,

por lo tanto el tal pittaluga

debe traer planos.

chaparrón: ah.

vidriero: oigan, oigan,

estos vidrios

no se pueden colocar

en esa ventana.

la ventana es redonda

y los vidrios son planos.

chaparrón: los vidrios son ¿qué?

vidriero: planos.

son vidrios planos.

lucas: traiga acá esos planos,

traidor pittaluga.

vidriero: pues, ¿qué le pasa?

chaparrón: quieto, traidor.

no te muevas.

vidriero: oiga,

yo--yo no entiendo, ¿eh?

chaparrón: levanta las manos

si no quieres que dispare.

y camina para allá.

vidriero: ay, sí.

¿me vas a disparar

con los dedos, no?

chaparrón: esto es una pistola.

vidriero: sí, tú.

chaparrón: y se lo voy

a comprobar.

pum.

lucas: ay, ay, ay.

chaparrón: por tu culpa,

traidor pittaluga, se ha muerto

don vicente guerrero.

¿tienes algo que alegar

en tu defensa?

vidriero: oiga, yo no entiendo--

chaparrón: cállate, traidor.

vidriero: yo lo único

que quiero saber

es a ver quién me va a pagar

mis vidrios.

chaparrón: traidor.

oh, don vicente guerrero.

te has ido

para nunca más volver,

pero tu corazón

seguirá latiendo por siempre

en el pecho de otro señor,

cuando le han un trasplante.

vendedora: buenas tardes,

patroncitos.

¿no van a querer

su fruta madurita?

aquí está

la guayaba de tlaxcala.

chaparrón: pase usted,

doña guayaba.

vendedora: patroncito.

aquí está

el tejocote de guanajuato.

vidriero: oiga, ahí le hablan.

vendedora: [ríe]

el comal le dijo a la olla.

aquí está el mango de veracruz.

chaparrón: ¿y cómo supo

que soy jarocho?

vendedora: patroncito.

no, señor, yo vendo fruta.

también traigo granada.

lucas: cuidado.

pueden explotar las granadas.

puede explotar.

vendedora: no, señor.

si son granadas chinas.

lucas: ay,

¿de china nacionalista

o de china popular?

vendedora: ay, no, señor.

son del estado de guerrero.

chaparrón: bueno,

del estado de guerrero,

lo único que le puedo informar

es que los últimos reportes

indican que está

en estado de coma.

lucas: no, chaparrón.

don vicente de guerrero

ya murió.

pero nosotros

vamos a fusilar al traidor.

al paredón.

vidriero: oiga, que si,

me van a fusilar, ¿no?

y me van a fusilar

con los dedos, ¿no?,

sí, tu "pum, pum, pum".

ah, si, voy a creer.

chaparrón: no, señor.

lo vamos a fusilar con granadas.

vidriero: ah, sí--

chaparrón: preparen, apunten,

fuego.

vidriero: ay, órale.

[grita]

[música]

[música]

[música]

botija: ¿qué?

a poco sabías

que íbamos a robar aquí.

chómpiras: claro.

le pregunté al policía.

botija: ah--¿qué?, ¿qué dijiste?

¿qué?

chómpiras: pues, es que tú

me dijiste que íbamos a robar

en casa de una vieja fea.

botija: ajá.

chómpiras: entonces

le pregunté al policía

que dónde vivía una vieja fea

y me dijo que acá.

botija: a poco le dijiste

que íbamos a planear

un asalto aquí.

chómpiras: no, hombre.

yo le dije que la vieja fea

era tu hermana y se lo creyó

y que le íbamos

a traer serenata.

chómpiras: ah.

botija: mira,

te debo una cachetada.

pero me acuerdas más o menos

a eso de las doce, ¿eh?

[murmura]

chómpiras: sí.

botija: [chista]

chómpiras: ay, ay, ay.

botija: ¿qué?,

¿ya no tienes fuerzas?

chómpiras: pues, no muchas.

chómpiras: sí.

botija: [silba]

chómpiras: chanfle,

ya me robaron

el cajón de bolero.

policía: sí, ya veo.

pórtense bien, muchachos.

botija: ¿cómo no, jefe?,

¿cómo no?

policía: recuerden que el robo

no conduce a ningún lado.

chómpiras: sí conduce.

conduce a la cárcel, ¿no?

policía: bueno, chau.

botija: chau.

chómpiras: chau.

botija: [chista]

chómpiras: ay, mamacita.

señora: favor que me hace.

[bosteza]

[grita]

¿quiénes son ustedes?,

¿a qué hora llegaron?

¿por dónde entraron?

chómpiras: unos bandidos,

a las once, por ventana.

señora: mentira.

ustedes entraron

con la intención de raptarme.

chómpiras: ¿por qué

no me habías dicho?

botija: permítame.

chómpiras: ay.

botija: [murmura]

ya.

y la próxima vez te peino

con un rastrillo de jardinero.

señora: oh.

y encima de todo,

se pelean para ver

quién se queda conmigo.

botija: no, no, no.

nosotros entramos aquí

a robar no más.

chómpiras: no más.

señora: pretextitos.

lo que pasa es que ustedes

trataban de aprovecharse

de que yo estaba dormida,

para darme un beso.

chómpiras: no, señorita.

señora: señora.

¿acaso piensan ustedes

que son los únicos rateros

que hay en el mundo?

chómpiras: de todos modos,

perdone usted las molestias

y con permiso.

señora: quietos.

ambos: ay, ay.

señora: quietos.

¿no les da vergüenza

haber tratado de besarme

mientras yo estaba dormida?

chómpiras: no, no, no, señora--

señora: silencio.

les doy media hora

para abandonar esta habitación.

ambos: ¿media hora?

señora: ni un minuto más.

sinvergüenzas.

se aprovechan únicamente

porque saben que soy

una pobre mujer

sola e indefensa.

botija: ¿indefensa?,

¿y la pistolita esa, qué?

señora: ay, no vamos a discutir

por detallitos.

botija: oiga, señora,

nos va a dispensar, pero--

señora: está bien, está bien.

si tienen que besarme, en fin,

tendré que soportarlo.

chompiras: me largo

botija: no, no, no

policía: manos arriba.

botija: sí, señor,

con mucho gusto.

policía: quedan arrestados.

botija: sí, señor.

chómpiras: [suspira]

siempre tuve fe en la policía.

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