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Amor de Barrio Capítulo 33

Univision4 Mar 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

[música]

paloma: la señora va a vivir

en mi casa bajo mi cuidado.

¿le parece, su señoría?

>> está bien, licenciada.

que quede asentado.

la imputada blanca estela bernal

se puede quedar en su casa.

catalina: ¿qué?

blanca: gracias.

gracias, licenciada.

paloma: muchas gracias,

su señoría.

y me gustaría insistir

con la ministerio público

para que recapacite

sobre el brazalete electrónico.

catalina: de ninguna manera,

porque esa desgraciada asesina

se puede escapar.

>> señora, le pido de favor

que no interrumpa una vez más

a la abogada de la imputada.

paloma: licenciado,

yo le aseguro que mi cliente

no va a hacer absolutamente nada

en contra de la ley.

eso yo se lo aseguro

como abogada.

pero le pido por favor

que piensen que una mujer

como mi cliente sea señalada

en la calle por portar

un brazalete.

catalina: que sí, que la vean

y que la señalen como lo que es,

es una asesina.

>> señora lopezreina,

le suplico se comporte.

considero que la petición

de la abogada es justificada.

>> que así sea y se asiente

en actas.

que la imputada recibirá

la visita del ministerio público

cada semana,

se fijará una fianza,

además de recibir

el apoyo psicológico

obligatorio.

yo, como juez de control

de la etapa de investigación,

doy por cerrada esta etapa.

y turnamos el caso

a un nuevo juez de control,

para la etapa intermedia.

catalina: ¿cómo se atreve

a hacer algo que yo no autoricé?

>> lo hice por dos razones.

la primera, porque aquí

la autoridad soy yo.

y la segunda,

porque de no haberlo hecho,

nos hubiéramos echado encima

a derechos humanos.

¿a usted le conviene

un escándalo así, señora?

nos veremos

en la siguiente etapa.

catalina: ni te acostumbres,

asesina.

porque voy a mover

cielo, mar y tierra

para que regreses a donde

tienes que estar,

que es en la cárcel.

paloma: eso lo veremos

en el siguiente juicio.

porque hoy

es libre.

delfina: ¿cómo que no abrió

el sobre?

tamara: no, no, no.

lo tenía ahí en el escritorio,

pero no lo ha abierto.

pero eso no me preocupa,

porque en algún momento

lo va a hacer.

ay, lo que estuvo genial

fue haberle dado la dirección

a isaac.

porque raúl me contó

que estaba en la vecindad

con laura, y en eso

le llegaron unas orquídeas

de parte de isaac.

delfina: no lo puedo creer.

te digo que andamos de suerte,

tamara.

tamara: ¿qué averiguaste

de serapio?

delfina: ah, le hablé

a la esposa.

y le dije que era una periodista

que quería hacerle

una entrevista sobre su marido.

tamara: qué lista.

delfina: lo único que averigüé

fue que llegó sintiéndose

muy preocupado,

que se sentía mal,

y para cuando le dio el infarto

pues ella llegó demasiado tarde.

no pudo hacer nada.

tamara: ay, pues,

como diría monalisa.

qué lástima, porque era

retebuen cliente.

rodrigo: paloma.

¿por qué no nos vamos?

paloma: no me puedo ir todavía.

tengo que pagar la garantía

económica de la señora bernal,

pero ahorita vemos de dónde

lo sacamos, no se preocupe--

blanca: no, licenciada,

esa no es su responsabilidad.

¿por qué no vamos al reclusorio?

yo les puedo pedir

a las reclusas

que hagamos una colecta.

normalmente nos apoyamos

con lo de las finanzas.

rodrigo: paloma,

no te preocupes.

yo ahorita lo consigo.

paloma: no, pero ¿tú de dónde

lo vas a sacar, rodrigo?

rodrigo: ay, que no

te preocupes, yo me encargo.

¿eh?

si andas buscando al doctorcito,

olvídalo, él ya se fue

mucho antes de que terminara

la audiencia.

ya ves.

ni por ti, ni por su madre

fue capaz de quedarse.

pero, oye.

yo te dije que yo estoy aquí

para lo que necesites.

así que vamos a pagar

su fianza, ¿eh?

ya para que ande en la libertad.

blanca: yo le prometo

que le voy a pagar.

no sé cómo,

pero se lo voy a pagar.

rodrigo: ahí se lo voy a anotar

en el hielo, ¿eh?

blanca: [ríe]

¿podríamos ir al reclusorio

para que recoja mis cosas?

paloma: no, no,

de ninguna manera.

usted ya salió de ahí,

y lo que se quedó ahí,

ahí se quedó.

señora,

a partir de hoy

empieza una nueva vida.

a partir de hoy

es una mujer libre.

blanca: siento, licenciada,

que todavía no ha terminado.

ya escuchó a catalina.

va a mover cielo, mar y tierra

para que yo no salga

de la cárcel.

paloma: esa mujer podrá decir

lo que quiera.

yo me voy a encargar

de que usted no vuelva a poner

ni un pie en ese lugar.

se lo aseguro.

¿vamos?

pase usted.

rodrigo: adelante.

catalina: son unos buenos

para nada.

qué vergüenza,

les ganó una abogaducha,

una licenciaducha de barrio.

¡zánganos!

langarica: señora, hicimos

todo lo que pudimos.

todo lo que estuvo

a nuestras manos.

sí, pero la ministerio público

no se prestó.

luján: además las cosas sobre

el sistema penal acusatorio

no son fáciles.

ya no se puede hacer corrupción

tan fácilmente.

langarica: antes podíamos hacer

cualquier cosa.

luján: como lo hicimos

durante tantos años

para que esa mujer no saliera.

langarica: ahora

todo eso se acabó.

catalina: lárguense.

¡lárguense de mi casa,

no quiero volver a verlos

en mi vida!

¡buenos para nada!

[grita]

[música]

[música]

eugenia: te suplico que me des

una oportunidad, por favor,

de explicártelo.

eso es lo único que te pido.

daniel: ¿y ahora qué mentira

me vas a inventar?

¿que por mi culpa

perdiste tu oportunidad

de estar con un príncipe,

con un duque de la realeza

española, qué idiotez?

eugenia: no.

no, no, no, no,

lo único que quiero

es que me perdones.

te lo juro que yo

no lo quería hacer.

todo fue idea de mi papá.

daniel: [chista]

claro, tu papá.

como tú eres una mujer

sin voluntad propia ni,

ni juicio, ¿no?

y sí, pues haces todo

lo que la gente quiere.

eugenia: te lo suplico.

daniel: ¿qué haces?

eugenia: por favor, perdóname.

daniel: levántate, por favor,

eugenia.

¿qué estás haciendo?

eugenia: no me importa

humillarme enfrente de todos.

no me importa.

no me importa nada,

no me importa nadie.

lo único que quiero

es que me perdones

y que me creas.

si tú no estás conmigo

me voy a morir.

daniel: por favor, no estés

diciendo idioteces

que me van a hacer enojar más.

y además, no me saques

tus frasecitas estas hechas

que no te la cree nadie.

te voy a pedir que respetes

el lugar donde trabajo, ¿ok?

aquí no es el lugar.

eugenia: tengo miedo, daniel.

dejé a mi papá,

y ahora no tengo adónde ir.

ni qué hacer, ni nada.

no me dejes en este momento,

por favor créeme.

daniel: no te puedo creer,

eugenia.

la confianza es una virtud

que una vez que se rompe,

no se puede reparar.

¿me entiendes?

eugenia: [llora]

laura: diosito, estoy aquí

para darte las gracias,

porque mi mamá y yo

estamos juntas otra vez.

rosa: yo solo te pido

que me des fuerzas

para poder recordar

todo lo que me pasó.

>> rosa.

¿cómo estás?

rosa: muy bien, padre.

bueno, ni tan bien

porque la verdad no me acuerdo

de muchas cosas.

>> ya verás que muy pronto

recuperarás la memoria.

laura: sí.

ya empezó a recordar

algunas cosas, padre.

>> ah, qué bien.

laura: pero lo más importante

es que ya se acordó de mí.

>> sí.

maravilloso.

laura: mami.

¿qué tienes?

rosa: nada, es que...

yo estaba aquí en la iglesia y

tenía que hablar con alguien

pero

no me acuerdo para qué

ni por qué.

era algo muy importante

y luego...

luego salí

y algo pasó.

pero solo recuerdo un golpe

muy fuerte y...

ay.

ya no me acuerdo de más.

>> pero llegará el momento,

ya verás, en que recuerdes todo.

laura: sí.

catalina: ¿te das cuenta?

blanca estela

está respirando el mismo aire

que yo.

adalberto: ¿y qué querías,

catalina?

lo que te dijeron

langarica y luján

es totalmente cierto.

catalina: ¿y a mí para qué

me dices las cosas que ya sé?

¿eh?

no soy idiota.

lo que me tiene enferma

es que esa estúpida licenciada

vino a mi casa, me amenazó,

me retó, y se salió con la suya.

adalberto: y, no quiero echarle

más a la herida pero

con lo que vi hoy,

tengo más que suficiente.

catalina: ¿suficiente para qué?

adalberto: para darme cuenta

como hombre que daniel

está perdidamente enamorado

de esa tal paloma.

lo sé por la forma en que la ve.

catalina: ah, no.

no.

yo le puedo permitir mil cosas

a esa estúpida licenciada,

[...] desgraciada, pero

jamás que me quite el amor

de mi hijo.

adalberto: por favor, catalina,

ya, para con eso.

daniel es un hombre,

no es un niño al que le puedas

estar quitando los juguetes

cada vez que te da la gana.

toma.

catalina: [susurra] tengo

que pensar.

adalberto: toma.

catalina: tengo que pensar,

tengo que pensar.

tengo que...

tengo que aclarar mis ideas

porque yo no me voy a quedar

de brazos cruzados

mientras esa asesina está suelta

por la calle.

adalberto: ¿de qué te ríes?

catalina: me acordaba

de un pequeño detalle.

dime dónde va a vivir

esa estúpida asesina

desgraciada.

¿dónde?

en mi propiedad.

pequeño detalle

muy conveniente para nosotros.

dora: mamá.

¿qué pasó, ma, cómo les fue?

catalina: ganó, hija.

dora: ¿qué?

catalina: esa asesina

está libre.

dora: pero ¿por qué, mamá--?

adalberto: libre no, libre no.

en libertad provisional,

nada más.

catalina: pero tú

no te preocupes,

todo va a estar bien.

por cierto,

habíamos pensado tu padrino

y yo, que tal vez sería

buen momento para que él

viniera a vivir a la casa.

pero queremos saber tu opinión.

dora: pues, ya se habían

tardado, ¿no?

catalina: ay, hija.

dalia: ¿dónde estabas, eh?

estaba muy preocupada, rodrigo.

¿te sirvo algo?

rodrigo: [susurra] a ver, ven.

ven.

ven aquí, así.

bueno.

a ver.

mira, quiero pedirte

una disculpa por todas las cosas

terribles que te dije.

cómo te traté.

perdóname.

dalia: rodrigo, no tengo nada

que perdonarte, hombre.

cuando uno está enojado, pues

dice cosas que no siente.

rodrigo: a ver, siéntate.

ma, siéntate.

mira, yo te falté el respeto.

sí, me metí en un terreno

donde no debía.

en serio, perdóname.

dalia: de verdad, ya.

no le sigas dando vueltas.

no pasa nada, en mi época

las cosas eran muy diferentes.

y la verdad, yo cometí

muchísimos errores.

rodrigo: no, jefa, mira.

al final del día, es tu vida.

y yo tengo que respetarla.

tú sabrás qué hiciste

y por qué lo hiciste.

yo no tengo por qué

andara ahí cuestionándote

las cosas.

te amo.

dalia: yo a ti.

voy a servir.

rodrigo: gracias.

dalia: te prometo que

cuando esté lista te voy a decir

el nombre de tu padre.

y te voy a ayudar

a buscar a tus hermanos.

solamente espero que

cuando ese día llegue

tú seas capaz de perdonarme.

rodrigo: sí, lo hablamos

cuando estés lista, ma.

pero mejor déjame que te cuento

lo que pasó hoy.

acompañé a paloma

a su primer caso.

no, hombre, deberías

de haberla visto.

estaba tan bonita y tan segura

ahí frente al juez.

y cuando le tocaba hablar

decía unas cosas que yo

no entendía pero ahí el maestro

me fue explicando

las cosas, ¿no?

bueno, el caso es que al final,

logró sacar a la señora

blanca estela bernal

de la cárcel.

¿puedes creer?

dalia: ¿paloma sacó de la cárcel

a esa señora?

rodrigo: sí.

y bueno.

no entendí muy bien, pero

resulta que como no tenía

dónde vivir, se va a quedar

en la casa de paloma.

de hecho, ahorita están ahí

comprando ropa, porque

la señora salió de la cárcel

con lo que traía puesta.

oye, mamita, ¿me puedes pasar

la cebolla?

¿porfa?

te quedó bien rico.

gracias.

oye.

ojalá te puedas hacer amiga

con ella.

yo creo que lo va a necesitar y

se ve que es rebuena gente.

mm.

es más, ¿por qué

no le organizamos una fiestita

aquí en la casa, de bienvenida?

[música]

[música]

cosme: sí, hombre, de verdad.

gustavo: no...

no me pida eso, don cosme,

la verdad es que no puedo ir.

cosme: es un favor muy especial,

mira.

yo te digo algo.

si tú sacas a mi hermano

de ese problema,

pues te vas a ganar

muy buen dinero.

gustavo: mm, si es tan codo

como usted, la verdad, no.

cosme: yo no soy codo.

soy bien gastado,

que es diferente.

mira, le cayó una auditoría

de hacienda a mi hermano,

entonces la contabilidad

la tiene patas para arriba.

y necesitamos una gente

de mucha confianza.

y esa gente eres tú.

¿eh?

ándale, vete a hacer tu maleta

y te vas en autobús a morelia.

sale uno cada hora.

gustavo: bueno, háblele

a su hermano, dígale que

es un trabajo muy pesado

y que le voy a cobrar caro.

si no quiere,

mejor que busque otro.

cosme: no, no, hombre, tú...

mi hermano es un hombre

muy rico.

tú cóbrale lo que sea.

él va a pagar, no te preocupes,

lo que sea.

gustavo: ¿y los viáticos?

cosme: toma.

y me traes el vuelto, por favor.

vete, vete.

mina.

¡mina!

¿dónde andas?

daniel: está bien, eugenia.

te lo digo de corazón.

cuenta con el dinero

para que puedas renegociar

tus deudas.

eugenia: gracia, daniel.

perdóname, y te prometo

que nunca más

te voy a volver a mentir.

y mucho menos ayudar a mi papá

con sus deudas de juego.

daniel: qué bueno, porque

creo que ya es hora de que

le pongas un alto.

si no, la única afectada

vas a ser tú, por

las decisiones de tu padre.

eugenia: ¿me puedo quedar

unos días en tu casa,

en lo que busco qué hacer?

daniel: mira, yo prefiero

que eso lo veas con mi mamá,

yo no quiero tener nada que ver.

y no se te vaya a ocurrir

decirle lo que tú y claudio

me hicieron.

que no le dará mucho gusto, ¿eh?

eugenia: no, no, te prometo

que no le voy a decir nada

a catalina.

otra vez gracias, daniel.

daniel: bueno, pues,

me tengo que ir

a atender a mis pacientes.

te agradecería mucho

que no regresaras a este lugar.

es mi trabajo

y tienes que respetarlo.

y te voy a pedir un favor.

si ves a tu papá,

dile que ni se le ocurra

acercarse.

eugenia: todavía me quiere.

aunque no se ha dado cuenta.

gabriel: [susurra] ay, dios.

¿qué onda, pa?

¿ya estás?

gustavo: sí, ya.

ya estoy listo.

voy a llevar poca ropa,

nada más por unos días.

gabriel: ajá.

gustavo: acepté porque...

porque me van a pagar muy bien

por arreglarle la contabilidad

al hermano de don cosme.

gabriel: ah, ya.

oye, paloma no ha llegado,

¿verdad?

gustavo: no, y ya se tardó.

ya se tardó,

no la voy a poder esperar.

a lo mejor se va directo

al restaurante.

gabriel: pues, no te preocupes,

si quieres yo te mando

un mensaje que llegó bien

a la casa.

gustavo: ándale, pues ya me voy.

ahí te encargo.

gabriel: sí, pa.

ay.

ay, dios.

yo no sé cómo le hace paloma,

¿eh?

todavía me falta planchar.

[resopla]

[llaman a la puerta]

laura: pase.

raúl: explícame una cosa.

laura: ¿qué, qué te pasa?

raúl: ¿desde cuándo tú me ves

la cara de imbécil?

laura: discúlpame, pero yo no sé

de qué me estás hablando,

y no me hables así--

raúl: ah, ¿no sabes de qué

te estoy hablando--?

laura: no, no sé de qué--

raúl: te estoy hablando de esto.

te estoy hablando de esto.

de esto.

laura: ¿de dónde sacaste

estas fotos?

raúl: ¿te sorprende?

laura: pues, claro

que me sorprende,

pues a poco crees--

raúl: ¿no me digas que

no eres tú la de las fotos?

laura: obviamente soy yo, raúl.

raúl: claro que eres tú--

>> hola, hola, hola.

a ti te estaba buscando.

te traigo un adelanto

de lo de las cámaras

de seguridad.

¿qué, interrumpo?

paloma: pásele.

blanca: bueno.

paloma: como le decía.

es un lugar pobre, sí.

pero mi casa es su casa,

señora bernal.

blanca: la casa está muy linda,

licenciada.

se siente que vive

una familia aquí.

paloma: sí.

gabriel: oye, paloma,

qué asco, ¿eh?, qué asco.

o sea, abajo de tu--

paloma: ¡gabriel!

gabriel: perdón.

paloma: señora bernal, venga.

le presento a mi hermano.

él es gabriel.

gabriel: cómo...

¿cómo me presentas así?

o sea, a mí preséntame como...

como estrella del canto,

no sé, el creador

de "tropicumbia evolution".

o sea, soy alguien importante--

blanca: mucho gusto, gabriel,

estrella del canto.

gabriel: mucho gusto...

mucho gusto, bella dama.

blanca: blanca estela.

laura: isaac.

ahorita que estás aquí,

por favor,

necesito que aclaremos algo

de una vez, ¿sí?

¿me puedes prestar las fotos,

por favor?

por favor.

a ver, alguien nos tomó

estas fotos.

¿le puedes explicar

qué estábamos haciendo?

isaac: [ríe]

no manches, qué bien salimos.

¿quién las tomó?

laura: raúl.

raúl, ¡espérate!

isaac: no, no, espérate,

espérate.

laura: no, raúl,

déjame explicarte.

isaac: ey, no nos

estábamos besando.

laura, tranquila,

está muy enojado.

en verdad, perdón.

perdón, si quieres voy

y le explico qué es

lo que estaba sucediendo.

laura: ya, ya, ya, sí, ya,

ya, ya, ya.

isaac: de verdad, si a ti

te interesa, es tu novio,

puedo ir y contarle

todo lo que pasó.

aclaramos el problema

y "sanseacabó".

laura: ¿nos podemos ver

en la noche en la luciérnaga?

isaac: ¿estás bien?

laura, la base de una relación

es la confianza.

y si él no te tiene confianza,

no hay nada.

laura: es que si a mí me traen

unas fotos igualitas a esas,

por más que le tenga confianza

pues sí, dudaría.

isaac: yo no.

laura: ah, ¿no?

entonces, ¿qué pensarías?

isaac: si yo te amo

y te tengo confianza,

pienso que estuvo mal

el ángulo de donde

tomaron las fotos.

¿nos estábamos besando?

laura: no.

isaac: a ver, compruébalo.

no puedes.

pero si yo te amo y confío en ti

te lo pregunto y tú me explicas

que fue el ángulo

donde tomaron las fotos.

no me voy corriendo

como un patán,

importándome nada

cómo te sientes,

y pensando que eres una mujer

que se besa con cualquiera.

en verdad.

piénsalo.

paloma: gabriel, ¿y mi papá?

gabriel: eh...

paloma: mi papá.

gabriel: ya, mi, mi...

mi papá no está, no está.

se fue unos días de aquí.

paloma: ¿cómo, adónde?

gabriel: ah, pues ahí te va

la historia.

que el hermano de don cosme,

que tiene una tienda en morelia,

que le hicieron una de estas

cosas, una, una auditoría

de esas de hacienda.

paloma: sí.

gabriel: y que mi papá se va

ahí a hacerle la contabilidad.

paloma: uh.

bueno.

pues, entonces te aviso.

la señora bernal se va a quedar

un tiempo con nosotros.

gabriel: ah...

¿me permite tantito

a mi hermana?

sí, ven para acá.

perdón, ¿eh?

¿me quieres decir en dónde

de este gran palacio...?

perdón, ¿eh?

¿...se va a quedar

la señora bernal?

paloma: [chista]

se va a quedar conmigo.

gabriel: ah, contigo--

paloma: conmigo.

gabriel: en tu--

paloma: sí.

gabriel: ah, bueno, entonces sí.

eh...

bueno, pues.

pues, bienvenida

a su humilde morada,

señora bernal.

blanca: le prometo que no

voy a ser ninguna molestia.

es más, voy a ser invisible.

gabriel: no, invisible aquí

en esta casa no se puede,

porque está tan chiquita

que no sabe,

hasta las cucarachas

se pelean por el espacio--

paloma: gabriel.

gabriel: encontré a dos

abajo de tu cama.

paloma: disculpe.

no le crea.

vamos, señora.

ahora sí.

yo me voy a encargar

de que se relaje,

de que descanse,

y de que se olvide

de esta horrible prisión

de la que acaba de salir.

isaac: oye.

te quiero pedir una disculpa

por lo de las fotos.

yo no sabía que tenía novio.

si lo hubiera sabido,

nunca la hubiera besado.

raúl: ¿ella no te dijo

que tenía un compromiso?

isaac: no.

si lo hubiera sabido,

no me hubiera acercado.

y, acerca de lo de las fotos,

¿no crees que sea una trampa?

digo, porque yo nunca

me di cuenta que

nos estuvieron tomando.

ella y yo estábamos

tan contentos.

abrazándonos, riéndonos.

yo...

lo siento.

raúl: ¿fuiste tú

quien me mandó esto?

isaac: no.

yo ni sabía que existías.

nos vemos pronto.

dalmasio: rodrigo

es el más alto.

adalberto: no...

no, no, no puede ser.

de verdad que no puede ser.

dalmasio: ¿qué?

adalberto: yo estuve esta

mañana en ese mismo lugar

con rodrigo.

dalmasio: no me digas que él

estuvo en la audiencia.

adalberto: y no te vas a creer

lo que te voy a decir.

pero esto es obra del destino.

dalmasio: a ver.

¿me quieres explicar

qué estás hablando?

adalberto: ¿puedes creer

que ese muchacho que hay ahí

es el hermano de daniel?

dalmasio: ¿qué?

adalberto: y no sé cómo pasó,

pero daniel esta mañana me dijo

que él le salvó la vida.

dalmasio: y...

¿quieres bajar a ver?

adalberto: no.

podría ser muy riesgoso,

me podría reconocer

de esta mañana.

dalmasio: de veras que nunca

te había visto tan impactado,

adalberto.

adalberto: es que lo estoy,

dalmasio.

catalina lleva años

buscando a ese muchacho

y a la supuesta amante de saúl.

dalmasio: bueno,

¿y qué quieres que haga?

adalberto: quiero que

investigues toda su vida,

hasta con las mujeres

que ha estado saliendo.

dalmasio: ah, eso

no va a ser imposible.

muy pronto vas a tener noticias

de lo que quieres saber.

adalberto: dalmasio, acércate.

gánate su confianza.

hazte su mejor amigo,

si es necesario.

paloma: quita, te juro,

te prometo, que en cada quincena

te voy a ir abonando.

no sabes cómo te lo agradezco.

quita: ay, no, hombre,

no me tienes nada que agradecer,

para eso somos amigas.

ya lo sabes, si alguna quincena

no tienes dinero,

con toda confianza

me lo das la próxima.

no pasa nada.

paloma: muchas gracias.

quita: no...

paloma: es que la verdad,

no quise que la señora

regresara por sus cosas

a ese lugar.

quita: no, hiciste bien.

la verdad es que, ¿sabes qué?

yo tampoco dejé cuando

mi hermana salió del reclusorio,

no dejé que fuera por sus cosas.

ni que se quedara con nada,

es lo mejor.

paloma: desde ya, ¿para qué va?

quita: ya, ¿para qué?

paloma: oye, un día de estos

te la voy a traer,

vas a ver lo bien

que te va a caer.

quita: ay, estoy segura,

tráemela, me va a encantar

conocerla.

paloma: ay, muchas gracias.

quita: [ríe]

paloma: te vas a ir al cielo,

pero dentro de muchos años.

quita: pero con todo y zapatos--

paloma: con todo y zapatos.

gracias, quita.

quita: que te vaya bien.

[llaman a la puerta]

blanca: ¿quién?

laura: soy yo, laura.

disculpe, ¿se encuentra paloma?

blanca: no, acaba de salir.

fue por unas cosas, pero

no se tarda.

soy blanca estela.

laura: [suspira]

lo logró.

¡lo logró, dios mío, lo logró!

pudo sacarla, yo sabía

que lo iba a conseguir.

blanca: ¿usted sabía de mí?

laura: sí, claro.

yo soy laura vasconcelos.

soy la mejor amiga de paloma y

aunque no nos una la sangre,

somos como hermanas.

blanca: ay, mucho gusto.

laura: igualmente, qué gusto.

blanca: sí.

paloma: hola.

ay, ya vi.

ya se conocieron.

blanca: sí.

laura: ganaste, vieja.

¡muchas felicidades!

paloma: gracias.

laura: una fregona.

eres la mejor abogada del mundo.

paloma: muchas gracias.

ella es laura.

es como mi hermana.

nos conocemos desde así

que estamos bien chiquitas

y siempre hemos vivido juntas.

laura: sí, yo vivo

en el departamento de ahí arriba

con mi mamá.

blanca: ah, pues qué bueno

que se lleven tan bien

y que festejen como hermanas

sus triunfos.

laura: sí, nos apoyamos en todo.

en las buenas y en las malas,

¿verdad, vieja?

paloma: sí.

la verdad es que en estos

tiempos es bien difícil

encontrar una amiga,

y esta loca me entiende todo.

laura: pues, sí.

pues, luego me cuentan

bien todo.

yo por lo pronto me tengo

que ir, vieja.

este, quiero ver a mi mamá

que está dormida.

no vaya a ser que se despierte

y no me vaya a ver.

paloma: sí, ve, ve, ve.

blanca: ¿su mamá está enferma?

laura: tuvo un accidente.

pero, primero dios,

se va a componer poco a poco.

blanca: bueno, yo las dejo

porque tengo que seguir

en la cocina, ¿eh?

permiso.

paloma: ¿estás bien?

laura: vieja...

creo que ya no voy a poder

volver a ver a raúl.

pero bueno,

más al rato te cuento.

nos vemos a la noche.

paloma: oye.

te quiero, ¿eh?

laura: yo también.

[música]

[música]

raúl: tamara, vine a verte

porque te considero

una mujer muy inteligente.

y de un criterio muy abierto.

quiero que veas esto

y me digas qué piensas.

tamara: ¿qué es?

raúl: ábrelo, ábrelo.

ábrelo, quiero saber

tu opinión.

tamara: ¿laura?

raúl: sí, es laura.

es laura.

tamara: raúl, lo siento

muchísimo, debes sentirte

fatal.

raúl: primero pensé

que se trataba de un fotomontaje

pero ya ves ahí que no.

tamara: pero

igual puede ser el ángulo.

como fueron tomadas las fotos.

raúl: sí, exacto, yo pensé

también que era el ángulo

de las fotos.

por eso fui a ver a laura,

para que me explicara

que era un malentendido.

te juro, te juro, tamara,

que lo hubiera creído.

simplemente me tenía que decir

que no, que era un malentendido.

pero no...

tamara: ¿qué pasó?

raúl: nada, hablando con ella,

llegó el tipo este.

laura me pidió que le mostrara

las fotos...

¿sabes lo primero que dijo

cuando las vio?

"ay, qué bien quedamos".

"¿quién las tomó?".

imbécil.

tamara: ay, raúl.

es muy difícil,

pues saber que alguien

que amamos nos traiciona.

lo siento muchísimo.

raúl: sí, perdón, perdóname.

perdón, de verdad.

no acostumbro hacer esto,

perdón por escucharme y...

y gracias por,

pues por tu apoyo y...

tamara: no te preocupes.

paloma: mm.

nos quedaron rebuenos.

y estos que quedan,

mañana se los echo

al botecito de basura,

que es gabriel.

oiga, me voy a tener que ir

al restaurante y la voy a tener

que dejar solita algunas horas,

¿está bien?

blanca: no se preocupe.

lo que no quiero

es ser una carga.

quiero tratar de buscar trabajo.

pagarle por todos los vestidos

que me ha regalado.

paloma: no, no se preocupe

por eso, eso ya irá saliendo

así poquito a poco.

lo que sí quiero hacer

es que nos salgamos a conocer

por aquí para que se ubique

bien.

no la quiero sacar

de un encierro

para venirla a meter a otro.

blanca: licenciada,

¿usted sabe todo

lo que tengo que agradecerle?

jamás me imaginé que

iba a volver a ser libre.

le pedí tanto a la virgen

de las angustias.

y en algún momento pensé

que me había abandonado.

y de pronto

apareció usted.

la virgen de las angustias

me mandó a mi ángel defensor.

paloma: ay, ya.

no me diga eso

porque me va a hacer llorar.

blanca: pues, es verdad.

no puedo decir otra cosa

más que la verdad.

[ríe]

gracias, licenciada.

gracias.

tamara: ¿qué piensas hacer?

raúl: [suspira]

no lo sé.

y más, porque el tipo

me confirmó que de haber sabido

que ella tenía un compromiso,

no la hubiera besado.

tamara: ¿él te dijo eso?

raúl: sí, me lo dijo.

¿te das cuenta?

ahí está la prueba--

tamara: qué pena.

raúl: laura se dejó besar,

no hay cómo negarlo.

tamara: [suspira]

ya no sé qué decirte, raúl.

selma: ay, raulito, estás aquí.

despertó tu papá, hijito.

raúl: voy a ver a mi papá.

tamara: raúl, solamente

quiero decirte que hay cosas

por las que no vale la pena

sufrir y creo que esta

es una de ellas.

raúl: gracias.

daniel: laura.

ya revisamos todos los estudios.

laura: ¿y cómo está?

daniel: bueno, no hay

ningún daño físico.

pero como te dije anteriormente,

tu mamá tiene muy dañado

el hígado por el alcohol.

lo bueno es que como

no ha estado tomando, pues

eso nos ha ayudado mucho.

laura: ay, sí.

ojalá que no se acuerde

que le gustaba tomar.

daniel: también vino

el neurólogo, la revisó,

y bueno, pues me dice que...

que está bien, que poco a poco

va a ir recobrando la memoria,

así que simplemente

hay que ser pacientes y...

y esperar.

laura: muchísimas gracias,

daniel.

y bueno, pues quería pedirte

un último favor.

pero...

daniel: no, no, el que tú

quieras--

laura: me da mucha pena.

daniel: hombre, ¿en qué

te puedo ayudar?

laura: mira.

te había contado que lugo fue

el que rescató a mi mamá.

y por hacerlo perdió su trabajo.

él es un excelente enfermero

y es muy buena persona,

y pues lo que quería pedirte--

daniel: a ver, no te preocupes,

laura.

créeme que todo lo que esté

en mis manos para hacer que

lugo trabaje en este hospital,

lo voy a hacer.

lugo: muchísimas gracias,

doctor, le prometo que

no le voy a fallar.

en verdad, soy enfermero titular

y sé mucho de enfermedades

mentales.

muchas gracias.

daniel: oye, pues,

¿por dónde vives?

digo, para poder organizar

tus horarios.

lugo: bueno, lo que pasa es que

ahorita no tengo dónde quedarme,

pero...

daniel: ah, no te preocupes,

yo ya pasé por ahí.

pues, creo que lo mejor sería

que fueras a tu casa, laura,

a ver a tu mamá.

laura: sí.

gracias.

nos vemos.

lugo: gracias.

daniel: fíjate que te voy

a recomendar con un amigo

que me ayudó cuando yo

no tuve dónde vivir.

para que te eche la mano

y puedas vivir con él.

lugo: muchas gracias.

daniel: y terminando eso

podemos ir a ver al director

y pues si puedes trabajar aquí

yo te voy a echar una mano.

lugo: muchas gracias, doc,

le juro que un día

se lo voy a pagar.

daniel: no, no tienes de qué.

mucho menos después de todo

lo que hiciste por la mamá

de laura.

es lo mínimo que puedo hacer.

aunque, si puedes sí me vas a

tener que pichar unos tacos.

lugo: ah, los que quiera, doc.

daniel: vente, pasa.

lugo: muchas gracias.

daniel: bienvenido.

[llaman a la puerta]

monalisa: hola...

¿estás solita?

rosa: sí.

monalisa: uy, es que no sabes,

¿eh?

les traje un presente

para festejar que ya regresaste.

mina: yo atiendo a las mesas

y tú sigue haciendo las cuentas,

¿va--?

paloma: gracias, mina.

mina: está en la barra.

daniel: gracias, mina.

licenciada.

supongo que ha de estar

muy contenta.

paloma: doctor, yo le advertí

que--

daniel: ¿usted me advirtió, qué?

¿que es muy buena abogada?

>> ♪ ay, amor, amor, amor

amor de barrio

amor fiel, pasión, ternura

amor que sabe escuchar

no controla y perdura

un sentimiento legal

monumento al amor

amor de barrio

¡ay!

qué bonito

¡cumbia!

ven a mí ♪

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