null: nullpx
Cargando Video...

La Rosa de Guadalupe - 'Al precio que sea'

26 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

Comparte

locutor: televisa presenta...

otilia: [tose]

olga: mire, jefecita.

ya me entregaron

mi certificado de la prepa.

y no es por nada,

pero saqué buen promedio.

otilia: ay, qué gusto, mi hija.

con este papelito sí

vas a encontrar un buen trabajo.

olga: ¿cuál, jefa?

lo que yo quiero

es seguir estudiando.

me voy a echar

la licenciatura de enfermería.

otilia: ay, ¿con qué ojos, olga?

cualquier carrera sale bien cara

y yo no tengo dinero.

si a duras penas

te pude pagar la prepa,

ahora me toca batallarle

con tu hermana samantha

para que también

estudie en la prepa.

olga: por eso no se preocupe,

jefecita.

mire, estoy segura

que voy a poder entrar

a la u.n.a.m.

no va apagar ni un centavo.

con que usted me apoye

con techo y comida

es suficiente.

otilia: ah, bueno, pues,

siendo así, mi hija,

pues, adelante.

aquí no te va a faltar

qué pan llevarte a la boca.

pero eso sí te digo,

yo ya no te puedo apoyar más.

samantha: hola, hermanita.

olga: hola.

samantha: te fue superbién

en la prepa.

muchas felicidades.

olga: y eso no es todo.

ya verás que sacaré

las mejores calificaciones

cuando entre a la carrera

de enfermería.

samantha: yo sé que sí.

y después

vamos a trabajar juntas,

porque yo también quiero seguir

estudiando para ser doctora.

olga: si le echas ganas,

lo vas a lograr.

todo se puede en esta vida,

el chiste es luchar

por tus sueños.

samantha: ojalá que sí,

porque no sabes la ilusión

que me hace

cumplir mis 15 años.

yo sé que mi mamá

no tiene dinero para festejarme

y ya ves que a ti

no te hizo fiesta.

olga: pero eso no quiere decir

que no te podamos festejar.

mira, las dos nos podemos poner

a trabajar para conseguir

el dinero.

y pues, tan siquiera comprarte

tu pastel y tu vestido.

samantha: estaría superchido.

hacemos una pequeña fiesta,

cerramos la calle e invito

a mis amigos de la secu.

olga: va.

ya verás que lo vamos a lograr.

nomás no dejes

de echarle ganas, ¿eh?

órale.

rómulo: ¿no quieres

otra quesadilla de quesito,

hermosa?

olga: no, no quisiera abusar.

rómulo: ay, ¿cuál abusar?

si sabes que tú eres

la dueña de mis quincenas.

a ver, doña, deme otra de queso

para mi novia, por favor.

olga: muchas gracias, rómulo.

eres el mejor novio.

rómulo: es que te lo mereces,

mi reina.

tú sabes que por ti

hago lo que sea.

por eso te quiero

para la mamá de mis hijos.

olga: yo también te amo, rómulo,

pero primero tengo

que terminar mi carrera.

rómulo: ¿para qué quieres

seguir estudiando?

si yo te puedo mantener.

por algo me metí a trabajar

en la fábrica,

para que tengas una buena vida.

olga: yo también

quiero ser tu esposa,

pero será a su tiempo.

primero tengo que terminar

mi carrera.

quiero ser alguien en la vida.

voy a lograr ser una gran

enfermera especializada,

al precio que sea.

otilia: [tose]

samantha: ¿otra vez esa tos,

mamacita?

venga, siéntese

para que se calme.

le voy a dar un poco de agua.

otilia: [jadea]

gracias, sammy.

samantha: debería de ir

de nuevo al doctor.

esa tos cada vez está peor.

otilia: no, mi hija.

es una perdedera de tiempo

estar ahí esperando

que a que la atiendan a una.

no.

y pues, pensar

en un hospital privado,

pues, no.

olga: ya vine, jefecita.

otilia: [tose]

qué bueno, mi hija.

olga: ¿otra vez le dio la tos?

samantha: sí.

otilia: ¿qué quieres, olga?

pues, ya sabes cómo es esto.

olga: lo que quiero

es que se vaya a descansar.

otilia: ¿cómo crees, mi hija?

si todavía

tengo mucho que planchar.

olga: por eso no se preocupe,

sammy y yo terminamos

de planchar, pero usted

necesita descansar

para que se sienta mejor.

samantha: sí, mamita.

si no se acuesta,

no se le va a quitar esa tos.

otilia: pero, mi hija--

olga: pero nada.

usted siempre

ha visto por nosotras

y es hora de que nosotras

veamos por usted.

así que, mire, ya.

se me duerme

para que se sienta mejor.

otilia: gracias.

sí, hija.

[jadea]

olga: listo, ya terminamos

con toda la ropa.

samantha: qué bueno,

porque me estoy cayendo

de sueño.

si por mí fuera,

me quedo dormida hasta las 12,

pero tengo que ir a la secu

para recoger mis calificaciones.

olga: pues, ya vete a dormir.

que no se te vayan a pegar

las sábanas.

samantha: ¿tú todavía

no te vas a acostar?

olga: no, sammy.

quiero empezar a estudiar

para el examen de la u.n.a.m.

samantha: ya estudias mañana.

tú también necesitas dormir.

olga: eso quisiera,

pero la verdad,

me da miedo no quedarme

en la u.n.a.m. ya ves

que es bien difícil entrar.

no vaya a ser que yo sea uno

de los rechazados.

samantha: ya verás que no,

hermanita.

tú eres muy lista

y vas a pasar el examen.

no te vayas a acostar

muy tarde.

hasta mañana.

olga: [bosteza]

otilia: [tose]

mi hija.

mi hija, despierta.

olga: buenos días, jefecita.

me quedé bien tarde estudiando.

¿qué hora es?

otilia: ay, pues,

ya se está haciendo tarde,

mi hija.

apúrate, si no,

no vas a llegar a tu examen.

olga: híjole.

ya es bien tarde y nada más

me va a dar tiempo de bañarme.

otilia: pues,

todavía tienes tiempo.

arréglate y mientras

yo te preparo un café con leche.

olga: gracias, jefecita,

pero mejor me llevo un pan

para írmelo comiendo.

ya ve que después el metro

se pone bien pesado

y no se puede entrar al vagón.

me baño y me voy.

[piensa] híjole.

el examen está más difícil

de lo que pensé.

esta sí me la sé.

rómulo: ¿cómo te fue, mi reina?

hola.

olga: la verdad,

el examen fue más difícil

de lo que pensaba.

rómulo: ay, tú eres una buenaza

para el estudio.

ya verás que lo vas a pasar.

olga: eso espero

porque sí quiero ser

enfermera especializada.

rómulo: lo serás, mi reina.

yo sé que lo serás.

olga: gracias por acompañarme,

rómulo.

si no estuvieras aquí,

estaría más nerviosa.

rómulo: por eso soy tu novio,

para apoyarte

y darte tus besitos, ¿eh?

olga: híjole.

estoy tan nerviosa

que ni quiero ver

los resultados

del examen de la u.n.a.m.

samantha: no te achicopales,

segurito va a estar tu nombre

en la lista.

aquí están los resultados.

muñoz, montufar.

olga: no, mi nombre

no está en la lista.

samantha: de seguro

hubo un error.

olga: no, sammy.

si mi nombre no está,

es porque no logré

entrar a la u.n.a.m.

samantha: y por más que buscamos

el nombre de olga, no estuvo

en la lista de la u.n.a.m.

otilia: [tose]

pues, no es justo, mi hija.

yo misma vi cómo te preparaste

para el examen.

olga: pues, aún así no me quedé.

a lo mejor tenía

que estudiar más.

otilia: ay, no es eso, mi hija.

lo que pasa

es que nunca hay oportunidades

para los pobres.

ay, ya lo ven, desde mis abuelos

hemos sido pobres,

luego mis papás

y yo soy la más pobre que nadie.

olga: no diga eso, jefecita.

no tenemos mucho dinero,

pero usted ha sido muy luchona

para sacarnos adelante.

otilia: ay, pues,

¿de qué ha servido, olga?

yo que tenía la esperanza

que alguien de la familia

hiciera una carrera

para salir de pobres,

pero pues, te rechazaron

en la u.n.a.m.

[tose]

olga: ya tendré

más oportunidades.

y si no me llegan solas,

yo me las voy a buscar,

pero tenga por seguro

que sí voy a estudiar.

otilia: [tose]

ay, mi hija.

olga: gracias por venir a verme,

rómulo.

rómulo: aproveché

mi hora de comida

para estar contigo, mi reina.

no te iba a dejar sola

después de tan mala noticia.

olga: no sabes qué coraje me da

no haberme quedado

en la u.n.a.m.

mi jefecita tiene razón,

no hay manera de salir adelante.

de diez jóvenes

que quieren estudiar

una carrera universitaria

solo uno, uno fue aceptado.

rómulo: pues,

es que no nos queda de otra.

pero no te achicopales

que no estás sola,

me tienes a mí para apoyarte.

por eso te digo

que te cases conmigo.

yo siempre

voy a estar a tu lado.

olga: perdóname.

rómulo, sabes que te amo

y que también me quiero

casar contigo, pero pues,

si la quisiera fácil,

aceptaba ser tu esposa.

antes quiero estudiar

mi carrera.

si a ti no te conviene,

es mejor que aquí la dejemos.

rómulo: no.

claro que no, mi reina.

yo te voy a esperar.

es más, voy a buscar la manera

de apoyarte y, ya cuando seas

toda una enfermera,

nos casamos, ¿va?

olga: buenos días, señorita.

>> buenos días.

olga: ya estuve averiguando.

me dijeron que puedo pedir

una revisión de mi examen.

¿me puede dar

una forma para pedirla?

>> sí, claro.

mira, tienes que llenar

todos los espacios.

ten.

olga: perdón que le de lata,

pero la verdad,

yo siento que sí saqué

buena calificación en el examen

para quedarme en una carrera.

>> mira, voy a ser sincera

contigo porque me caíste bien.

no tiene caso

que pidas la revisión,

solo estás perdiendo tu tiempo,

porque la decisión

es inapelable.

olga: pero no es justo.

estudié con ganas

y saqué buen promedio

de la prepa.

>> tal vez, pero solo se quedan

los que tienen

casi todos los aciertos

ya que no hay muchos lugares

porque a la mayoría

se les otorga a los alumnos

de las prepas

y c.c.h. de la u.n.a.m.

ellos tienen pase directo.

olga: pues, qué mal.

yo tengo mejores calificaciones

que muchos de esos chavos.

>> muchacha, ya va siendo hora

que te des cuenta de que la vida

es muy injusta.

olga: gracias.

>> de nada.

rómulo: cómete tu quesadilla,

mi reina, se te va a enfriar.

olga: la verdad,

no tengo hambre.

me da coraje que hay chavos

más burros que yo

y ellos sí van a poder estudiar.

rómulo: sé que no es justo,

pero así son las cosas,

mi reina.

¿qué le vamos a hacer?

olga: aunque no sea

en la u.n.a.m.

yo voy a estudiar.

así tenga que entrar

a una universidad de paga.

rómulo: pero esas

salen carísimas.

tu mamá te dijo

que no tiene dinero para pagar.

olga: ya veré cómo le hago.

seguro hay universidades

que no salen tan caras.

pero de que yo estudio

la carrera, la estudio.

rómulo: yo te voy a ayudar.

entre los dos

vamos a encontrar la manera

de que tú sigas estudiando.

olga: ¿cómo crees?

rómulo: oye, para eso trabajo,

para apoyarte y verte sonreír.

así que ándale,

anímate y cómete tu quesadilla

antes de que se te enfríe más,

¿vale?

olga: vale.

no hay manera.

por más que hago cuentas,

voy a tener que trabajar

para pagar una universidad.

samantha: pero va a estar

muy pesado, hermanita.

si estudias y trabajas,

no vas a tener tiempo de nada.

olga: solo es cosa

de que me organice.

vas a ver que sí voy a poder.

samantha: aguas.

ahí viene mi mamá.

otilia: [tose]

samantha: deje, le ayudo, jefa.

otilia: gracias, mi hija.

ay, es que ahora sí

me dieron harta ropa

para lavar.

ay, no saben qué pisotón

me dieron en el metro.

ya era la hora pico

y apenas se podía caminar.

se está volviendo un peligro

de tanta gente que lo usa.

samantha: voy a poner

a calentar agua

para que remoje sus pies

y descanse.

otilia: gracias, mi hija.

mi hija, le estuve platicando

a mi patrona que no entraste

a la u.n.a.m. y pues,

ella te ofrece chamba

en su casa de ama de llaves.

olga: ¿cómo cree?

ese trabajo

no tiene nada que ver

con la carrera

que yo quiero estudiar.

otilia: lo sé, mi hija,

pero pues, algo es algo.

¿o qué?

¿quieres terminar como yo,

lavando y planchando ajeno?

olga: no.

claro que no, pero tampoco

quiero ser ama de llaves.

otilia: pues, sí, mi hija,

pero no desperdicies

esta oportunidad.

olga: déjame pensarlo, jefecita.

si no encuentro la manera

de seguir estudiando,

acepto el trabajo.

otilia: solo

no lo pienses mucho.

no vaya a ser que la patrona

se eche para atrás y luego

te quedes sin trabajo.

rómulo: ¿sabes algo, olga?

pedí prestado en la fábrica.

mira, ven.

así que aquí tienes

este dinerito, mi reina.

de seguro te servirá

para que empieces un negocito.

olga: muchas gracias, rómulo.

ahora tengo que pensar

qué tipo de negocio poner.

rómulo: pues,

le estuve dando vueltas

y se me ocurrió

que puedes comprar ropa de paca

para que la vendas

en el tianguis.

olga: oye, está bien.

aunque sea ropa de segunda

o usada se vende bien.

lo malo es que no sé

dónde conseguirla.

rómulo: ah, pues, el hermano

de un compañero del trabajo

te la puede conseguir.

y de seguro

me la deja a buen precio.

olga: va que va.

el comercio es bueno.

le voy a pedir

a mi vecina lesqué

que me preste la puerta

de su garaje y de seguro

voy a sacar más dinero

vendiendo ropa para mi carrera

que siendo ama de llaves

en una casa rica.

rómulo: ándale.

olga: ¿te late la idea?

rómulo: sí.

olga: ay.

rómulo: [ríe]

[música]

[música]

olga: no inventes.

esta ropa está muy bien.

la mayoría es ropa gringa

de segunda mano.

rómulo: te dije que iba a ser

un buen negocio.

samantha: y aparte

está bien bonita.

si ya vi dos vestidos

que me gustaron.

olga: ya veremos.

primero hay que revisarlas

para ver si tienen alguna falla.

ya me di cuenta que hay algunas

que le hace falta un botón

o que están descosidas.

samantha: pero eso lo de menos.

lo arreglamos

y lo podemos vender rebien.

rómulo: sale.

y lo mejor es que se le saca

una buena lana.

aunque la den barata

le van a sacar

una ganancia del 300%.

olga: qué bueno.

con eso voy a juntar más rápido

para mi escuela.

mañana mismo empezamos a vender.

samantha: y claro

que yo te voy a ayudar.

entre las dos vamos a ser

las mejores vendedoras,

ya lo verás.

olga: pásele, pásele, güerito.

todo bara y de calidad, ¿eh?

doñita, acérquese.

todo barato.

samantha: te deberías de animar.

es de buena marca

y está como nuevo.

>> ¿estás segura?

no vaya a ser

que a la primera lavada

se deshaga.

samantha: ¿cómo crees?

aquí vendemos pura calidad.

no vaya a ser cuando lo quiera

ya se lo hayan llevado.

>> está bien.

y si me sale buena,

regreso por más.

samantha: ya verás que sí.

de seguro vas a volver

bien pronto.

>> y aunque no me salga buena,

voy a regresar con tal de ver

tu bella sonrisa.

olga: no creas

que no me di cuenta

que te andaba coqueteando

ese chavo, ¿eh?

samantha: para que veas

que yo también tengo pegue.

ambas: uy.

olga: pásele, güerita.

vea que le gusta, de seguro

va a encontrar algo bueno.

zoila: [resuella]

ese blusón rojo.

olga: pásamelo.

oye, se ve que tienes

buen gusto.

ese blusón está bien bonito

y es de marca.

zoila: ¿cuánto cuesta?

olga: te sale bara.

te lo voy a dejar a 300 pesitos.

zoila: va.

dámelo.

olga: pues, mira,

regresa cuando quieras,

güerita.

ya sabes que aquí tenemos

bueno, bonito y barato.

zoila: se ve que eres buena

para los negocios.

¿qué haces vendiendo ropa

de segunda mano?

olga: es que quiero juntar

para mi escuela.

quiero ser enfermera

y pues, necesito lana.

zoila: qué bien.

pues, que tengas

muy buena suerte.

samantha: qué chava tan rara.

es la primera clienta

que no nos regatea.

olga: ojalá

que así fueran todas,

así juntaba

más rapidito la lana.

samantha: pues,

no nos fue nada mal.

sí sacamos una buena lana.

olga: no me quejo,

pero me falta mucho

para poder pagar

una colegiatura

de una universidad.

ni modo, de seguir así

me voy a tener que inscribir

hasta el próximo año.

samantha: no le hace, hermanita.

el chiste es que vas a estudiar.

olga: eso que ni que.

y ya, vamos a dormir

que mañana tienes que ir

a la secundaria.

samantha: yo quisiera ir

desde temprano contigo.

olga: ni se te ocurra.

estás empezando

tercero de secundaria

y no quiero que bajes

de calificaciones.

mejor me ayudas

a levantar el puesto

después de clases, ¿va?

samantha: está bien, olga.

ya verás que mañana

nos va a ir mejor.

hasta mañana.

olga: [piensa] no importa

cuánto me tarde,

yo voy a estudiar

al precio que sea.

vuelva pronto.

nos va a llegar ropa bonita

y de calidad, como siempre.

>> gracias.

zoila: hola.

¿te acuerdas de mí?

olga: discúlpame,

pero la verdad no me acuerdo.

zoila: hace más o menos un mes

te compré un blusón

y me dijiste

que estabas vendiendo aquí

porque quieres

estudiar enfermería.

olga: sigo en lo dicho.

¿quiere que le muestre

unas blusas o algo?

zoila: más bien

vengo a hablar contigo

para proponerte un negocio.

olga: ¿qué clase de negocio?

zoila: no es nada malo,

pero se trata de que abras

la cuenta en un banco

y te van a dar el 10%

de lo que deposites en efectivo.

olga: ah, chirrión.

¿y cómo es eso, oiga?

zoila: así de fácil.

por ejemplo, mira,

si vamos ahorita

a abrir la cuenta del banco,

te llevarías 10 .000 pesos.

¿cómo la ves?

[música]

[música]

olga: no creo que sea

así de fácil

que me gane 10.000 pesos.

zoila: no seas incrédula.

por eso la gente no progresa,

porque primero

hay que creer que podemos.

pero mira, para que veas

que no es choro,

puedes ir a hablar con la gente

que hace el negocio.

tienen oficina aquí,

por el centro.

mira, aquí tienes mi tarjeta.

y ahora pásame tu teléfono

para que estemos en contacto,

¿va?

olga: órale.

es un celular último modelo.

mi celular es casi, casi

de los que salen

en la caja de cereal.

zoila: pues, tú puedes tener

un teléfono inteligente

como el mío

si tú también eres inteligente

y le entras al negocio.

pero además,

el dinero te puede servir

para que estudies,

para que ayudes a tu familia,

tu hermanita,

y salgan de la pobreza.

piénsalo.

las oportunidades llegan.

hay que agarrarlas

en el momento porque si no,

no vuelven.

pásame tu número

para guardarlo en mi agenda

y saber que eres tú

la que me llamas.

porque espero que me llames,

¿eh?

olga: claro que sí.

bueno, a ver,

se lo voy a dictar.

zoila: a ver.

olga: 55.

zoila: sí.

otilia: [tose]

samantha: ya estuvo bueno

que siga de necia

y no me permita ayudarle

con la planchada, mamacita.

olga: hágale caso a sammy,

jefecita.

esa tos ya se le escucha

retefea.

otilia: no, mi hija.

pues, así la tos

es retescandalosa,

pero ya me siento mejor.

[jadea]

olga: ¿qué va a ser?

mire nada más.

ya está tosiendo sangre.

¿no te habías dado cuenta?

samantha: no.

ya no podemos seguir

ocultándole la verdad a olga.

olga: ¿de qué verdad

está hablando samantha, mamá?

samantha: de que mi mamá

se ha puesto más mala

desde hace tiempo.

otilia: pues,

ya me siento mejor, mi hija.

olga: nada de que te sientes

mejor.

deja esa ropa

que samantha y yo

la planchamos y mañana mismo

nos vamos al doctor.

otilia: no, pero, mi hija,

las consultas son retecaras.

olga: tengo guardado

algo de dinero.

otilia: pero pues, ese dinero

es para tu universidad.

olga: no, jefecita,

es para tu doctor.

y ya no se diga más.

vamos a llevarte a tu recámara

para que te acuestes.

otilia: tan buena mi hija.

olga: no puedo dormir.

está retedura la situación.

zoila: el dinero te puede servir

para que estudies,

para que ayudes a tu familia,

tu hermanita,

y salgan de la pobreza.

médico: respire.

suéltelo.

otilia: [tose]

médico: a ver, otra vez.

respire.

suéltelo.

otilia: [jadea]

médico: a ver.

por lo que me han platicado,

todos los años

que la señora otilia ha pasado

lavando y planchando ajeno

ya le están pasando factura,

¿eh?

olga: ¿qué es lo que tiene

mi mamá, doctor?

médico: tiene principios

de tuberculosis.

otilia: ¿y qué es

lo que tengo que hacer, doctor,

para mejorar?

médico: tomarse las medicinas

que le voy a recetar y cuidarse.

otilia: no era necesario

que me ayudaras, olga,

si yo puedo acostarme sola.

olga: pero si no tiene fuerza

ni para hablar.

deje que la cuide, jefa.

otilia: ay, está bien,

me voy a acostar un rato,

pero antes

de darle a la planchada.

olga: ninguna planchada.

ya oyó al doctor,

debe descansar.

no quiero saber que se acerque

al burro de planchar, ¿eh?

en lo que voy a comprar

sus medicinas.

la amo, jefecita.

otilia: tan buena mi hija.

[jadea]

[tose]

olga: tengo que aprovechar

la oportunidad para ver

por la salud de mi mamá.

¿zoila?

soy yo, olga.

olga, la que vende ropa.

te hablo para decirte

que le entro al negocio.

¿cuándo podemos vernos?

para ver al señor

del que me hablaste.

juega.

salgo para allá.

nos vemos.

cortez: mira, el negocio

es muy sencillo, olga.

con tu credencial

para votar

abres una cuenta en el banco

en la que vas

a depositar el dinero

que nosotros te vamos a dar.

ya cuando regreses

y me entregues

los documentos de la cuenta

y la tarjeta de débito

te vamos a dar el 10%

del dinero depositado.

olga: me parece raro.

cortez: ay, no, hombre.

¿qué raro ni qué nada, mujer?

todo mundo lo hace.

mira, es solo ayudar a gente

que gana mucho dinero

para que no pague

tantos impuestos.

zoila: y como no son millones

lo que vas a depositar

en la cuenta, pues,

no pasa nada.

ayudas a otros y créeme

que nadie sale lastimado.

olga: está bien, acepto.

cortez: sí, claro.

olga: aquí tiene los documentos

y la tarjeta de débito.

cortez: muy bien, olga.

muy bien.

bueno, y como dando y dando,

palomita volando.

aquí tienes tus diez billetotes

de mil pesos

que te acabas de ganar.

olga: guau.

10.000 pesos.

nunca había tenido tanto dinero

en mis manos y junto.

cortez: esto es nada más

el comienzo, ¿eh?

así que vete acostumbrando.

olga: muchas gracias.

cortez: [ríe]

olga: ya llegué

con las medicinas.

otilia: hija, yo no quería

que te gastaras esa guardadita

para tus estudios.

olga: no se preocupe, jefecita,

la vida nos cambió.

de hoy en adelante

se acaba la pobreza

y la enfermedad para usted.

samantha: qué padre, olga.

olga: te prometo, sammy,

que tendrás tu fiesta de 15.

otilia: ay, mi hija,

tanta bonaza repentina, pues,

a mí me da mala espina,

mi hija.

[tose]

no me asustes.

mejor dime de dónde vas

a sacar dinero para todo.

olga: no se me asuste, jefecita.

conseguí un buen trabajo,

con un licenciado.

el licenciado cortez.

me van a pagar muy bien.

otilia: ah, qué bueno, mi hija.

olga: y también me va a alcanzar

para poder estudiar.

ya no voy a regresar

a vender ropa para poder ir

a mis clases de la universidad

y prepararme para ser alguien

en la vida.

ya vine de la universidad,

mamá.

¿cómo se ha sentido?

otilia: ay, muy bien, hija.

con las medicinas

que no me han faltado

gracias a ti y a tus cuidados

y a los cuidados de tu hermana,

pues, ya casi ni toso.

[tose]

oye, mi hija, mira.

te dejó esto el cartero.

olga: ¿qué es?

otilia: pues, una carta no es.

la verdad, no entiendo mucho.

olga: no, no es nada, jefecita.

no se preocupe.

ya me voy a arreglar

porque se me hace tarde

para el trabajo.

otilia: sí, mi hija.

cortez: adelante.

olga: licenciado,

me llegó esta notificación

a mi casa.

es una requisición de hacienda.

que es que porque

no he declarado el dinero

que se ha depositado

en la cuenta del banco.

cortez: a ver.

no es nada, olga.

olga: no, licenciado,

claro que sí es algo.

ahí dice clarito

que debo dinero.

dígame qué me va a pasar.

[música]

[música]

cortez: cálmate, mujer.

no te va a pasar nada,

es un asunto sin importancia.

olga: en el requerimiento

de hacienda clarito dice

que tengo que declarar el dinero

que se ha depositado

en la cuenta

que está a mi nombre.

cortez: sí, pero ya sabemos

todos que en este país

nadie declara,

nadie paga impuestos

y no pasa absolutamente nada.

olga: yo nunca pensé

que tener dinero en el banco

causara impuestos.

cortez: no los causa, mujer.

esos de hacienda

te están espantando

con el petate del muerto.

no te va a pasar nada.

olga: no sé, licenciado.

cortez: mira, es más,

para que te quedes tranquila,

vas a ir al banco

a cerrar la cuenta.

olga: entonces ¿ya no me van

a dar el 10% del dinero

que se deposite

y estoy fuera del negocio?

cortez: no,

solo por unas semanas

en lo que se calma la cosa.

ya que no haya turbulencia

te volvemos a buscar,

vuelves a abrir

otra cuenta a tu nombre

y volvemos al negocio.

olga: eso espero, licenciado,

porque ya tengo

muchos compromisos.

las medicinas de mi mamá,

la fiesta de 15 de mi hermana

y sobre todo...

pagar la colegiatura

de mi universidad.

cortez: todo lo vas a seguir

teniendo en pocas semanas.

no te preocupes.

nos vemos, olguita.

adiós.

samantha: está bien bonito

el vestido de 15 que me compré

con el dinero

que olga me dio.

me siento tan feliz, mamacita.

otilia: yo también, mi hijita.

y más feliz me siento

de lo buena

que me ha salido olga,

que tantos y tantos sueños

nos está cumpliendo.

olga: hola.

ya vine.

samantha: mira, olga.

¿no te encanta el vestido de 15

que escogí?

olga: está precioso, y tú te ves

más preciosa aún.

samantha: y todo gracias a ti,

hermanita.

te quiero mucho.

otilia: mi hija, no tienes

buena cara.

¿algo te preocupa?

olga: no, no es nada, ma,

solo que me atrasaron

unas comisiones en mi trabajo.

vamos a tener que apretarnos

el cinturón unas semanas.

samantha: hermanita,

si tienes problemas,

no hacemos mis 15.

olga: de ninguna manera, sammy.

aunque sea con solo luces

y bocinas,

pero tienes tu fiesta de 15.

samantha: gracias, hermanita.

rómulo: ¿qué pasa, olga?

desde que llegué a tu casa

para venir a echarnos

unas quecas te noté preocupada.

ya se te enfrió la quesadilla

sin que la probaras.

olga: perdóname, rómulo.

es que me llegó

una notificación de hacienda

diciendo que debo dinero

y yo no sé qué pensar.

rómulo: híjole.

pues, yo no sé de eso,

la verdad, pero me llevo

con un auxiliar

contable de la fábrica.

le voy a preguntar a ver

qué nos aconseja, ¿no?

olga: muchas gracias, rómulo.

rómulo: no.

¿de qué? ándale.

ya, acábate la queca,

que con el estómago lleno

todo es mejor.

come, está rica.

échale de esta salsa,

está buena.

olga: zoila, soy yo, olga.

>> está equivocado,

no conozco a ninguna zoila.

olga: ¿ya no es

el número de zoila?

>> no.

yo acabo de comprar el teléfono

y me dieron el chip

con este número.

olga: disculpe.

qué extraño que zoila

ya no tenga este número.

rómulo: hola, chiquita.

olga: hola.

rómulo: mira, él es genaro,

el auxiliar contable

de la fábrica donde trabajo.

olga: hola.

mucho gusto, genaro.

gracias por venir.

genaro: no, hombre, de nada,

olga.

rómulo prometió invitar

las quecas.

rómulo: [ríe]

en la fábrica le platiqué

del requerimiento de hacienda

que te llegó.

olga: ¿tú qué crees que sea,

genaro?

porque yo no entiendo nada.

genaro: mira, si la cuenta

de banco que abriste

es donde tu empresa

te deposita tu sueldo,

entonces tu patrón

debió descontarte los impuestos

y él mismo declararlos

ante hacienda.

olga: pues, no.

en esa cuenta no me depositan

mis comisiones.

genaro: entonces cobras

por honorarios y siendo así,

tú misma debes de pagar

tus impuestos

y como no los has declarado,

pues, hacienda te mandó

un requerimiento de pago.

pero no te preocupes.

mándame la notificación

que te llegó y tus papeles.

yo te ayudo

a salir de la bronca.

olga: pero pues,

¿cuáles papeles?

genaro: pues,

los de tu alta en hacienda.

olga: yo no tengo esos papeles.

nunca me di de alta en hacienda.

genaro: híjole.

pues, entonces sí puedes

estar metida en un problema

muy serio.

tal vez te están pidiendo

el pago de impuestos

del dinero que se ha depositado

en esas cuentas.

porque ahora los bancos

están obligados a reportar

todas las aperturas

y los depósitos que se hagan,

sobre todo

los que se hacen en efectivo.

olga: sí,

yo siempre he depositado

el dinero en efectivo.

genaro: pues,

arregla tu situación

porque si no,

te pueden acusar del delito

de lavado de dinero.

olga: licenciado.

¿qué pasó?

¿por qué la oficina está vacía?

¿y el licenciado cortez?

>> sepa, señorita.

de la noche a la mañana

se fueron de aquí.

olga: no, no puede ser.

debe haber algún error.

>> ¿qué le puedo decir yo,

señorita?

no es usted la primera

que viene.

ya han venido como

siete personas antes que usted

preguntando por el tal

licenciado cortez.

todo parece indicar

que el mentado licenciado

es un tranzota

y defraudó a mucha gente.

samantha: está bien rico

este pastel, mamacita.

otilia: ay, mi hija, pues,

de tantos pasteles

que has probado, pues,

te vas a hacer bolas

y al rato no vas a saber

cuál escoger para tu cumpleaños.

samantha: no, mamacita,

estoy segura

que este es el más rico

de todos los que he probado.

[llaman a la puerta]

yo abro la puerta.

otilia: gracias, mi hijita.

samantha: mamá, la policía.

vizcarra: buenas tardes.

¿aquí vive olga cárdenas?

samantha: sí, aquí vive.

es mi hermana.

vizcarra: soy el agente vizcarra

y estoy aquí porque necesito

hablar con ella.

otilia: pues, mi hija

no se encuentra en este momento.

vizcarra: no la oculte, señora.

venimos a detener

a olga cárdenas por el delito

de lavado de dinero,

extorsión

y delincuencia organizada.

[música]

[música]

olga: señorita, buenas tardes.

>> buenas tardes.

olga: disculpe,

¿se encuentra el agente

del ministerio público?

me gustaría hablar con el.

>> permítame un momento.

espere en las bancas.

[celular]

olga: bueno.

otilia: ay, hola, hija.

qué bueno que contestas, hija.

la policía está aquí.

dicen que vienen a detenerte.

dicen que estás involucrada

en lavado de dinero,

en extorsión

y en delincuencia organizada.

seguro que se trata de un error,

¿verdad, mi hija?

olga: mamá, dígales que estoy

en la delegación,

que vengan aquí.

otilia: ¿en la delegación?

pues, ¿qué es lo que pasa?

¿te metiste en algún lío?

olga: sí, mamá.

estoy metida en un lío,

pero todo se va arreglar.

otilia: ay.

pues, está bien, hija.

ahorita yo le digo al agente

que estás en la delegación

y pues, enseguidita

nos vamos para allá.

olga: sí, mamá, hasta luego.

>> agente, ella es la joven

que preguntó por usted.

agente: muchas gracias.

me dijo la secretaria

que quieres verme.

olga: sí, señor agente.

agente: bien, dime

para qué soy bueno.

olga: mire, yo--yo me llamo

olga cárdenas y cometí un error.

agente: ¿cometiste un delito?

olga: yo--yo no sabía

que estaba cometiendo un delito

y vengo a entregarme.

otilia: [llora] ay, hija.

hija de mi vida,

me duele tanto

verte tras las rejas.

olga: [llora]

me remitieron

a reclusorio preventivo

en lo que el juez

determina mi situación

durante la averiguación previa.

rómulo: seguimos sin entender

cómo fue que terminaste aquí

sin darte cuenta.

olga: me pusieron el dinero

tan facilito en las manos

que no pensé en preguntar

nada más.

se me hizo fácil.

rómulo: debiste decirme antes

en lo que andabas,

no que cuando preguntamos

con alguien de confianza

ya era demasiado tarde.

olga: lo sé, rómulo,

pero no pensé que era un delito

abrir una cuenta de banco

a mi nombre

y dársela a otra persona

para que depositara

dinero en ella.

agente 2: no solo utilizaron

la cuenta a tu nombre

para lavar dinero

sino que además la cuenta

la usaron para que en ella

depositaran pagos

por extorsiones de teléfono,

lo cual agrava tu situación

porque también se te acusa

de delincuencia organizada.

otilia: hija, pero ¿por qué,

por qué?

olga: no lo sé, mamá.

no sé ni cómo me metí en esto.

de verdad, yo no sabía,

yo solo quería estudiar,

que usted estuviera sana,

que mi hermana

tuviera su fiesta.

otilia: pues, sí, hija,

pero no a este precio.

rómulo: doña otilia tiene razón.

tu libertad

fue un precio muy alto.

agente 2: ya solo falta esperar

que el juez determine

la sentencia porque,

de que te encuentra

responsable,

te encuentra responsable.

[juez]: una vez revisado el caso

encuentro responsable

a olga cárdenas miranda

en el proceso

que se inició en su contra

por lavado de dinero,

extorsión

y delincuencia organizada

y la sentencio

a la pena de 12 años

en el penal femenil

de santa marta acatitla.

olga: fui tan tonta,

virgen de guadalupe.

solo espero que mi historia

le sirva a muchas personas

que sin darse cuenta

se convierten en cómplices

de la delincuencia.

sé que voy a pagar

con la cárcel por mi ignorancia.

solo te pido que me ayudes,

que me ayudes

a sobrellevar esta pena,

que cuides a mi mamá

y a mi hermanita

mientras yo esté en la cárcel.

te lo suplico, morenita,

que ellas no sufran

por el error de actuar...

al precio que sea.

debes cuidar tu diabetes.

toma tus medicamentos

como te lo dice la doctora.

moreno: olga tiene razón.

hágale caso

para que no tenga una recaída.

la veo en un mes para revisar

como sigue, ¿ok?

ay, hija, no es la primera vez

que me ayudas a atender

a los enfermos.

deberías de seguir estudiando,

insisto, ¿eh?

tienes madera.

olga: ya ni me diga,

doctora moreno,

que por tonta

solo logré estudiar un semestre

de la carrera de enfermería.

moreno: mira, yo me comprometo

a ayudarte.

voy a hablar

con las autoridades del penal

para que continúes tus estudios.

¿qué te parece?

olga: gracias.

muchas gracias, doctora moreno.

le prometo que no le voy

a fallar y que voy a saber

aprovechar la oportunidad.

moreno: yo sé que sí, hija,

yo sé que sí.

vamos.

otilia: mi hija,

bienvenida a tu casa.

olga: gracias, mamá.

después de 12 años no sabe

cuánto deseaba volver.

samantha: y verás que todo

será mucho mejor que antes,

hermanita.

olga: sí, samantha.

si aguanté todos estos años

en la cárcel

fue gracias a ti y a mi mamá

que no me abandonaron

y siempre me visitaron.

[suspira]

y también gracias a ti, rómulo,

que me esperaste

todo este tiempo.

rómulo: te amo, olga.

¿y ahora sí vamos a casarnos?

olga: sí, claro que acepto

casarme contigo.

no habría otra manera

para sentirme más feliz

de lo que ya estoy.

ahora que logré

salir de la cárcel

y con trabajo.

la doctora moreno

me consiguió una oportunidad

en el hospital

del seguro social.

y gracias, madre,

porque cuidaste a mi mamá

y a mi hermana,

porque me permitiste

pagar mi deuda con la sociedad

y ahora puedo reintegrarme

a mi vida.

qué bonita rosa le compraron

a la virgen de guadalupe.

samantha: no,

no se la compramos, hermanita.

esa rosa apareció

hace mucho tiempo

y no se ha marchitado

durante estos 12 años.

olga: sí, ya sé,

que gracias a ti,

virgen de guadalupe,

que estuviste cuidando

de mi familia estos 12 años

que estuve encerrada

por el error de actuar

al precio que sea.

otilia: hija.

olga: no hay salidas fáciles

para nuestros problemas.

lo fácil es que,

por la frustración que sentimos

de no poder realizar

las ilusiones

de nuestros familiares,

de no poder realizar

nuestras aspiraciones

de estudiar para ser alguien

en la vida,

de no poder procurar la salud

a nuestros seres amados,

se nos haga fácil andar

por un camino

que parece sencillo

e inofensivo

motivados por esos deseos

sin importar el costo.

y no, nada que se nos dé

de manera fácil

tiene un bajo precio,

porque hasta nuestra libertad

puede ser el pago

por el error que cometemos.

Cargando Playlist...