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La Rosa de Guadalupe - 'Pan y amor'

13 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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mi hora ha llegado.

ya no tengo fuerzas

para seguir luchando

contra esta enfermedad.

maría: no digas eso, mamá.

tú te tienes que recuperar,

volver a estar sana.

madre: no tiene caso

que nos sigamos engañando, hija.

tú misma oíste cuando el doctor

me dijo que ya no tengo

esperanzas.

te suplico que seas fuerte,

hija.

no quisiera darles

este sufrimiento a ti

y a tus hermanos,

pero diosito

ya me está llamando.

maría: no, mamá.

ahorita te sientes mal,

pero te voy a dar medicina

para que te mejores.

madre: no, hija,

ya no tiene caso.

mejor escúchame con atención,

necesito pedirte algo.

maría: dime, mamacita,

lo que sea.

sabes que por ti haría

cualquier cosa.

madre: hija, sé que no es justo

para ti porque estás muy chica,

pero no hay nadie más

a quién le podría pedir esto.

somos solas en este mundo

desde que tu papá nos dejó.

maría: ya ni te acuerdes de eso,

fue hace muchos años.

madre: lo de tu papá

no me preocupa,

estoy intranquila por ustedes.

¿quién los va a ver

y a cuidar a ti

y a tus hermanos?

maría: yo, mamá,

yo veré por ellos.

pronto voy a ser mayor de edad

y yo me haré cargo

de que nada les falte.

madre: pero sobre todo

que siempre estén juntos.

recuerda que solo se tienen

ustedes y no me gustaría

que se separaran.

maría: y no lo vamos a hacer,

te lo prometo.

no dejaré que nada nos separe.

madre: gracias, hija.

con esa promesa

ahora me puedo ir tranquila.

que dios y la virgencita

te bendigan, hija.

nunca olviden que los amo

con todo mi corazón.

maría: mamá, mamá, mamacita.

[llora]

¡no, mamá!

¡no, no, no, no, no!

¡ay, mamá!

pingüica: no sabes cómo siento

lo de tu jefecita, hermanita.

maría: gracias, pingüica.

pingüica: ¿y ahora qué van

a hacer?

maría: lo primero es darle

cristiana sepultura a mi mamá.

por eso quería pedirle de favor

a tu mamá que nos ayude

con el entierro.

antonia: ay, hijita,

tú sabes que nosotras

estamos bien amoladas.

si quieres podemos hacer

una coperacha

con todos los de la vecindad.

maría: gracias, pero por eso

no se preocupe.

mi mamá dejó todo en regla

cuando supo que estaba enferma.

solo le pido que firme

los papeles

para que los de la funeraria

se hagan cargo.

como aun no cumplo los 18,

yo no lo puedo hacer.

antonia: yo me encargo de todo

para que tu mamacita

llegue a su última morada.

maría: muchas gracias,

doña antonia, de verdad.

no sabe cuánto

se lo agradezco.

antonia: no tienes nada

que agradecer.

no me tardo.

pingüica: ¿y qué va a pasar

con ustedes ahora

que tu mamacita ya no está?

maría: yo le prometí a mi mamá

que iba a luchar

por mis hermanos y que siempre

íbamos a estar juntos.

pingüica: ay, amiga,

pero pues eso no va a ser

nada fácil.

los del dif

pueden venir por ustedes

porque son menores de edad.

maría: lo sé,

por eso no quiero

estar diciendo en todos lados

hasta que yo sea mayor de edad.

si en la escuela se enteran

y andan de chismosos

nos mandan al hospicio.

pingüica: sí.

maría: órale que si no se apuran

van a llegar tarde.

¿ya vieron la hora que es?

lucero: ¿y tú qué?

¿no piensas ir?

maría: no, lucerito.

ahora que mamá

ya no está con nosotros

tengo que buscar chamba

para que no nos falte nada.

lucero: eres de buena, maría.

desde que mi mamá

se fue con papá dios,

tú te has hecho cargo

de nosotros.

maría: porque también

los quiero mucho.

pero cómo me desespera

que ana y juan no hacen caso.

apúrense.

ana: ya estamos listos.

es que yo me estaba arreglando

para verme bien bonita.

maría: ay, ni que hicieras

milagros.

bueno, no hagan tanto

güiri güiri y ya váyanse.

pero acuérdense de algo,

recuerden que nadie debe saber

que mamá ya no está

con nosotros sino el hospicio

nos lleva.

juan: no te preocupes,

hermanita.

nadie va a saber nada.

maría: ok.

cuídense mucho, ¿sí?

lucero: sí.

maría: los quiero.

ana: nosotros también.

pingüica: ¿qué tal te fue,

hermanita? ¿ya encontraste

chamba?

maría: no, mal, está re difícil.

que si porque estoy

bien chavita,

que si porque me veo debilucha

y no sé cuántas cosas más.

pingüica: uy, qué mal.

¿y si te pones a vender dulces

ahí en la calle?

maría: pues ya la había

pensando, pero yo tengo

que llevar siempre

el mismo dinero a la casa

y con las vendimias

uno nunca sabe.

pingüica: no, pues sí.

maría: ya no queda tanto dinero

del que nos dejó mi mamá.

si no encuentro algo rápido,

nos la vamos a ver negras.

pingüica: pues a menos

que te encuentres

un chavo guapo y con dinero,

de esos que salen en la tele.

maría: ay, pingüica, te pasas.

ya ni la broma perdonas.

pingüica: ay, pues quién quita

y se dan las dos cosas.

así consigues un chavo guapo

y dinero.

maría: pues quién quita.

pingüica: como en las

telenovelas, ¿no?

estaría padre.

>> ¿qué se fijan

en las telenovelas?

en lo que deberían

de poner atención

son en las películas de antes.

esas sí eran buenas,

como las que yo hacía

y salía de vampiresa

con el santo.

pingüica: ¿ya va a empezar

con sus cuentos, señora?

en serio, está bien lurias.

maría: no te pases, pingüica.

respeta a la señora,

no te quita nada que te cuente

sus cosas.

>> gracias, muchacha.

tú sí sabes reconocer

lo que es una gran actriz.

lucero: ya llegamos, maría.

maría: ay, qué bueno

que ya llegaron.

órale, métanse a lavar

las manos y a comer.

y me platican cómo les fue.

ana: pues, a nosotras bien,

pero el que se metió

en problemas fue juan.

cuéntale.

maría: ¿qué pasó, juan?

¿ahora qué hiciste?

juan: es que a la hora

del recreo nos pusimos a jugar

fut y yo iba a anotar gol,

pero se me pasó la mano

y rompí un vidrio

con la pelota.

lucero: y la maestra dijo

que tenía que pagarlo.

juan: y quiere que vayas

a hablar con ella.

maría: ay, juan, ¿no les dije

que se portaran bien?

ni modo,

voy a tener que ir a hablar

con la maestra.

a ver cómo nos va.

lo siento, maestra.

ya hablé con juan

para que esto no vuelva a pasar.

y aquí está lo del vidrio.

maestra: con esto se cubren

los gastos,

pero de todas formas

necesito hablar con tu mamá.

hay algunas cosas

sobre tu hermano

que quiero platicar con ella.

¿por qué no vino?

maría: es que--es que amaneció

enferma y por eso me mandó a mí,

pero si quiere deme su recado

y yo se lo doy.

maestra: entiendo lo de tu mamá,

pero si ella no puede venir,

entonces necesito hablar

con una persona mayor.

tú estás muy chica aun,

así que te pido que le digas

a tu mamá que venga a verme

lo antes posible.

maría: no se preocupe, maestra,

yo le digo.

¿y ahora qué voy a hacer?

¿a quién le voy a decir

que vaya a hablar con la maestra

de juan?

ay, virgencita, qué difícil

se está poniendo todo esto.

panadero: ya.

entonces, ¿ya vas a cumplir

los 18?

maría: sí, señor.

ya en unos meses los cumplo.

panadero: pues sí, mi hija.

pero mira,

se está contratando un chavo

para hacer el pan precisamente

porque todo el día

hay que estar en los hornos,

cargando costales,

amasando la masa.

maría: ay, pero no para eso

se necesita ser hombre.

¿qué no sabe que las mujeres

hacemos el pan más rico?

panadero: se ve que tienes

ganas de trabajar,

pero en serio,

en serio no te puedo dar

el trabajo, mi hija.

mira, vamos a hacer algo, ¿sí?

cuando te salga bigote

y barba regresas

y te doy el trabajo, ¿sí?

a ver, niñas, necesito alguien

que se pase aquí atrás.

mira, vamos a hacer algo, ¿sí?

cuando te salga bigote

y barba regresas

y te doy el trabajo, ¿sí?

maría: ni modo, virgencita.

yo sé que me vas a perdonar

por echar otra mentira.

tú bien sabes

que no lo hago por mala,

pero necesito sacar adelante

a mis hermanos,

como se lo prometí a mi mama.

pingüica: ¿y ahora tú? ¿qué?

¿se te perdió algo

en casa de mi amiga maría?

si no me dices, grito

para que todos los vecinos

salgan y no te la acabas, ¿eh?

maría: espérate, espérate,

hermanita.

yo soy maría, aguanta.

pingüica: ay, ¿eres maría?

en serio que no te reconocí,

hermanita.

¿y por qué estás disfrazada

de hombre?

maría: porque no me quedó

de otra.

ya se me está acabando

el dinero y el único lugar

donde no me pusieron "peros"

fue en una panadería.

pero eso sí, quieren a un chavo.

pingüica: ay, pero te van

a cachar.

maría: no creo.

ya ves que tú no me reconociste

y eso que eres mi amiga.

pingüica: bueno, eso sí.

oye, tú tienes una

"pechonalidad",

pero pues ahora sí

ya te quedaste bien plana.

¿qué te pasó?

maría: tuve que vendarme

para que no se me notara.

pero no sabes

lo re incómodo que es.

pingüica: no,

pues ni me quiero imaginar.

ay, hermanita,

pues te deseo mucha suerte

y esperemos que sí te den

la chamba.

maría: adiós.

pingüica: "bye".

panadero: ¿así que pronto

vas a cumplir los 18?

maría: así es, don,

ya en unos meses.

panadero: aquí hay que trabajar

duro, ¿eh?

nada de estar faltando

ni echando relajo.

aquí se viene a chambear y ya.

maría: por eso ni se preocupe.

yo lo único que quiero

es tener chamba.

panadero: pues ya tienes

trabajo, empiezas desde ahora.

acompáñame para enseñarte

los hornos y cómo se hace

el pan.

maría: muchas gracias

por la oportunidad.

ya verá que voy a aprender

luego luego.

panadero: ¿cómo me dijiste

que te llamas?

maría: mario.

me llamo mario.

panadero: bueno, pues ándale,

mario.

hay que darle.

sandra: ¿ya viste al nuevo

asistente?

está como quiere.

>> no te pases, es un chamaco.

sandra: ¿qué tiene?

así me gustan, tiernitos.

>> ay, sandra.

hola, buenas tardes.

panadero: vaya, muchacho.

en verdad que luego luego

aprendiste a hacer el pan.

maría: se lo dije, don.

si nomás era cosa

de que me diera la oportunidad.

panadero: pues espero

que sigas así.

ten en cuenta

que estas panaderías

son de mucho prestigio.

maría: ¿a poco hay

más panaderías como esta?

panadero: claro.

y si bajamos la calidad del pan,

a la dueña no le va a gustar

nada eso.

ella siempre ha tenido

el cuidado de hacer

el mejor pan de la colonia.

maría: ni se preocupe, don.

yo le voy a echar

todas las ganas y va a ver

que a la dueña le va a gustar

mucho más el pan.

irma: qué bueno que aceptaron

venir a verme, muchachos,

quiero hablar con ustedes.

creo que ya es tiempo

de que aprendan

del negocio familiar.

felipe: pero ¿por qué, abue?

tú siempre te has encargado

de las panaderías.

irma: así es, pero ya es justo

que yo me dedique más a mí.

quiero disfrutar

de lo que me queda de vida.

viajar, recorrer el mundo.

tengo muchas cosas por hacer.

tal vez conquistar el himalaya.

gustavo: no inventes, abue.

digo, está bien que quieras

viajar, pero ¿cómo crees que

vas a conquistar el himalaya?

irma: nunca es tarde, gustavo.

lo que importa

para lograr las cosas

es tener ganas para hacerlo.

>> pues yo estoy de acuerdo

contigo, mamá.

has trabajado toda tu vida

y ya es justo que descanses.

irma: pero para eso,

necesito la ayuda de sus hijos.

por eso quiero que ellos

se hagan cargo.

yo los iré asesorando

hasta que llegue el momento

que sienta que ya se pueden

hacer cargo solos.

felipe: claro que sí, abue,

cuenta conmigo.

yo ya casi termino mi carrera

de administración

y, pues me va a servir

para poner en práctica

lo que he aprendido, ¿no?

gustavo: pues conmigo

también cuentas.

esos negocios dejan mucho dinero

y ten por seguro

que yo sabré administrarlos.

irma: me da gusto

que ambos quieran cooperar.

si quieren, hablamos

de los detalles en la comida.

vamos al comedor.

>> pero ¿qué te pasa?

¿pretendes dedicarte

a hacer bolillos y teleras

toda la vida?

gustavo: claro que no, mamá.

pero los dos sabemos

que las panaderías

dejan un buen de lana

y no voy a dejar que el tarado

de felipe se quede con todo.

>> tienes razón.

tú lo mereces todo

por ser el mayor,

no puedes permitir que felipe

se quede con lo que tú

te mereces.

sandra: estás bien guapito,

mario.

seguro que has de tener

muchas chavas atrás de ti.

maría: no, ¿cómo cree?

con el trabajo y con todo

lo que tengo que hacer,

ni tiempo tengo para novia.

sandra: pues porque no quieres.

es cosa de que digas "rana"

y yo salto.

mira que soy una mujer

hecha y derecha.

irma: buenos días.

les quiero presentar

a mis nietos, felipe y gustavo.

ellos van a aprender

el negocio familiar

en esta panadería

que fue la primera que pusimos.

felipe: ya verás que le vamos

a echar muchas ganas

para que te sientas orgullosa

de nosotros.

yo por eso quiero aprender

de todo.

desde cómo se hace el pan,

cómo se vende

y hasta cómo se administra

el negocio.

irma: me parece muy bien.

es la mejor manera

de conocer un negocio,

desempeñando todos los puestos.

gustavo: y mientras felipe

está con lo del pan,

yo me hago cargo

de la contaduría.

como ya soy pasante de contador,

voy a ser de mayor utilidad.

irma: me parece perfecto.

bueno, pues ya que decidieron

cuáles van a ser sus funciones,

tienen que empezar.

maría: buenos días, doñita.

yo soy mario, el nuevo asistente

del panadero, y si gusta,

yo le puedo enseñar

al joven felipe

cómo se hace el pan.

irma: muchas gracias.

mientras tanto, sandra,

¿le puedes mostrar a gustavo

los libros de contabilidad?

felipe: bueno,

pues no se hable más.

vamos a ponernos a trabajar,

¿no?

maría: vamos.

felipe: vale.

maría: ay, hermanita,

el nieto de la dueña

de la panadería

está bien guapote.

tiene una sonrisa hermosa.

y cuando te mira

con esos ojitos tan divinos...

ay, hasta las piernas

se te hacen de gelatina.

pingüica: ahora sí se puso

buena la cosa, ya encontraste

a tu príncipe azul.

maría: ay, pues ojalá

que me hiciera caso

porque me trae de un ala.

pingüica: ay, pues ahí está

lo malo.

ese cuate no te va a pelar

si sigues vestida de hombre.

maría: pues ya sé,

pero no me queda de otra.

pero no me quita

que pueda soñar con él

cuando estoy junto a él.

pingüica: ¿y ahora qué te pasa?

parece que traes chinches,

¿o qué?

maría: es que entre lo apretado

de la venda y el calor

de los hornos, me da comezón.

pingüica: ay, pues quién

te manda a estar tan pechugona.

ahora te aguantas.

[ríe]

gustavo: ¿por qué no te fijas?

no podemos estar tirando el pan

a tu gusto, ¿eh?

maría: lo siento, joven gustavo,

no vuelve a pasar.

felipe: ya, gustavo,

no te pases,

solo fueron unos panes.

y ya mario te dijo

que no va a volver a pasar.

gustavo: así sea un pan

o la charola entera,

son pérdidas para el negocio.

voy a descontártelo de tu paga.

felipe: ey, ey, no te pases.

a ver, gustavo, si tus problemas

son las pérdidas, toma,

aquí está pagado tu pan.

maría: no hubiera hecho eso.

deje que lo descuente

de mi sueldo.

total yo fui el que tiró el pan.

felipe: a ver, mario, mira,

no lo hiciste a propósito, ¿ok?

y ya no pienses en eso.

es más, ¿cuándo empezamos

con las clases de panadería?

maría: pues para luego es tarde.

ya verá que juntos

vamos a hacer muy buen pan.

felipe: órale.

maría: mire, el secreto

para que el bolillo quede bien

es no tan fuerte,

más suavecito.

ándele, así está mejor.

felipe: en serio,

qué calor hace aquí, ¿eh?

maría: pues sí está fuerte,

pero a todo se acostumbra uno.

felipe: así está mejor.

¿no?

maría: ni que lo diga.

felipe: sí.

tú deberías de hacer lo mismo.

el calor aquí es insoportable.

maría: no, ¿cómo cree?

yo ya estoy acostumbrado.

ya ni me da calor.

felipe: ¿no?

maría: no.

felipe: ¿y entonces?

maría: ah, así.

ay, mugre comezón.

ya no aguanto.

ay.

en serio que está bien canijo,

parece que echaron polvo

picapica.

[jadea]

irma: ¿qué clase de broma

es esta?

eres una mujer.

¿qué significa esto?

[música]

[música]

maría: por favor, doñita,

déjeme explicarle.

irma: creo que no hay

mucho que explicar.

tú nos has estado engañando.

maría: no se enoje, por favor,

en serio.

yo no quería,

pero tuve que hacerlo.

yo me hago cargo

de mis hermanitos

y necesitamos el dinero.

si yo no llevo mi sueldo

a mi casa,

no tenemos ni para comer.

por eso me vestí de hombre,

para que me dieran este trabajo.

irma: pero si queríamos

contratar un hombre

es porque preparar pan

puede ser muy pesado

para una muchacha como tú.

maría: por favor, doña irma,

le suplico que no me corra.

ya vio que salí re buena

para hacer el pan.

le prometo que le echaré

muchas ganas

para que no tenga queja de mí.

no crea que por ser mujer

no puedo con la chamba.

mírese usted, es mujer

y es dueña de todo esto.

por favor,

no me quite el trabajo.

irma: está bien, muchacha,

te voy a dar la oportunidad.

pero en la primera que yo vea

que el trabajo te está afectando

te tendrás que ir.

maría: gracias, doñita,

muchas gracias.

verá que no le voy a quedar mal.

solo quiero pedirle un favor.

deme chance de seguir viniendo

vestida de hombre.

irma: pero ¿por qué?

ya sé la verdad,

no tienes por qué seguir

viniendo disfrazada.

maría: más que nada lo hago

para que no me falte respeto

el panadero.

como él es hombre,

no quiero que se vaya a pasar.

irma: bueno, está bien.

si crees que es lo mejor,

yo no tengo ningún problema.

gustavo: pero qué incompetentes

son.

las ventas no mejoran

y es por su culpa.

>> pero, joven,

no es culpa de nosotras.

siempre tratamos bien

a la gente para que regrese.

gustavo: [chista]

escúchame bien,

y si de algo te sirve

esa cabecita, grábatelo.

es la última vez

que me contradices,

para la otra te pongo

de patitas en la calle.

irma: pero ¿qué está

pasando aquí?

desde afuera se escuchan

tus gritos, gustavo.

gustavo: solo estaba

poniendo en su lugar

a este par de flojas.

esta panadería podría

tener más ventas y ellas

no hacen nada para lograrlo.

irma: a ver, hijo,

cada una de las panaderías

vende lo que tiene que vender.

eso es algo

que te lo tienes que aprender,

porque cada negocio

tiene su propia capacidad.

maría: doña irma,

si usted me lo permite,

yo podría salir en el triciclo

a vender en la calle.

así tendríamos más clientes.

irma: me parece muy buena idea.

gustavo: ¿ya ven?

esas son ganas de trabajar,

no como ustedes

que solo se la pasan esperando

que lleguen los clientes

del cielo.

irma: ya, gustavo.

deja de estar regañando

a las muchachas.

ellas hacen lo que pueden.

mejor vamos a revisar

la contabilidad.

vamos.

felipe: oye, ¿y ya has hecho

esto de salir a vender

a la calle?

maría: pues, la neta no,

pero ¿qué tan difícil puede ser?

felipe: tienes razón.

es más, yo te voy a acompañar

a ver qué tal nos va.

¿órale?

maría: va.

felipe: va, va, va.

ya estás.

[ríe]

maría: pero mira nada más

cómo traes ese ojo.

¿qué te pasó?

juan: es que un compañero

se estaba burlando de mí,

pues tuve que defenderme

para que no se pasara

de gandalla.

maría: ay, juan, te he dicho

mil veces que peleando

no se solucionan las cosas.

juan: sí, pero es que

no me pude aguantar el coraje.

y lo peor de todo

es que la maestra

quiere que vaya a hablar

un adulto mañana.

maría: no le hagas.

de seguro que no va a querer

hablar conmigo.

ya ves que la vez pasada

me dijo que tenía que ir

una persona mayor.

juan: perdóname.

a ver si por mi culpa

no nos cachan.

maría: no te preocupes,

ya veré cómo lo arreglo.

gustavo juan

que quería hablar con mi mamá,

pero ella no está en casa.

yo soy el hijo mayor,

así que puede hablar conmigo.

maestra: ¿tu mamá está de viaje?

¿y ustedes con quién

se están quedando?

maría: con mi abuelita,

pero como ya está grande

ya casi no sale de la casa.

maestra: entonces,

yo iré a verla.

necesito comprobar

que un adulto

los está cuidando,

así que mañana mismo

iré a tu casa.

maría: ahora sí, hermanita,

ya se nos cayó el teatrito.

la maestra de juan me pidió

venir a la casa

y se va a dar cuenta

que mi mamacita ya no está.

nos van a mandar a un hospicio.

pingüica: ay, amiga,

pues ahora sí ni cómo ayudarte.

pues ni modos que--

pues ni modos

que me disfrace de abuelita.

maría: pues tú no,

pero ya sé quién sí.

hola.

dora: hola.

maría: sí.

dora: esto me recuerda

mis buenas épocas.

lucero: no, no, no, no, no.

pero, ¿cómo cree?

dora: en donde me arreglaban

para salir a escena.

el maquillaje, el peinado.

ay, qué tiempos aquellos.

maría: pues mire,

esto más o menos va a ser

como una obra de teatro,

solo que ahora su personaje

es el de nuestra abuelita.

[llaman a la puerta]

ay, ya llegó.

por favor,

por lo que más quiera,

doña dora, acuérdese

que es nuestra abuelita.

no la vaya a regar.

buenas tardes, maestra.

pase, mi abuelita

la está esperando.

siéntese, por favor.

maestra: qué gusto conocerla.

dora: el gusto es mío.

dígame, ¿en qué le puedo servir?

maestra: ya que por el momento

no está la mamá de los niños

quisiera hablar con usted

sobre un problema que noté

con juan.

pude darme cuenta que a su nieto

le faltan lentes

y por eso sus compañeros

se burlan de él.

dora: pero qué barbaridad.

tenga por seguro que haremos

todo lo posible

por comprarle los lentes

a mi nieto.

bueno, y ya que estamos

en confianza,

¿por qué no nos tomamos

algo ligerito como un rompopito

o un tequilita?

maría: abuela, ¿cómo crees?

acuérdate que no puedes tomar

por la presión.

dora: caramba, una copita

no le hace daño a nadie.

pero en fin,

¿qué se le va a hacer?

[música]

[música]

irma: ¿qué te pasa, muchacha?

me ves llegar

y ni los buenos días me das.

maría: discúlpeme, doñita,

no quería ser grosera,

pero es que estoy preocupada.

mi hermano necesita lentes

y no sé de dónde voy a sacar

para comprárselos.

irma: no te preocupes,

yo te voy a dar el dinero

para que se los compres.

maría: no, ¿cómo cree?

a mí no me gusta

andar de pedinche.

irma: ah, eso habla muy bien

de ti.

por eso yo te daré el dinero

y ya veremos cómo me lo pagas

poco a poco.

maría: muchas gracias,

es usted un ángel.

irma: no, muchacha.

simplemente veo

cómo te esfuerzas

por tus hermanos

y eso lo admiro mucho.

seguro que tus padres

deben estar muy orgullosos

por tener una hija como tú.

maría: la verdad,

no tenemos papás.

mi papá se fue hace mucho

para el otro lado y de seguro

ya se olvidó de nosotros.

y mi mamita hace poco

papá diosito se la llevó con él.

irma: pero entonces,

¿quién se hace cargo

de ustedes?

¿con quién viven?

maría: pues yo mera.

por eso necesito tanto

el trabajo.

irma: eso no está nada bien.

no pueden estar

sin la supervisión de un adulto.

maría: pero si decimos algo

nos van a llevar al hospicio.

nos separarían y yo le prometí

a mi mamá

que yo me haría cargo

de mis hermanos.

irma: ahora más que nunca

quiero que sepas

que puedes contar conmigo

para todo lo que necesites.

no estarás más sin amparo

y créeme que en donde quiera

que esté tu mamá

se sentiría muy orgullosa de ti.

maría: no.

de seguir así, hermano,

hasta la chamba me vas a quitar.

felipe: gracias, mario.

en serio es muy bueno

recibir un cumplido

de tu parte, ¿eh?

maría: ay.

felipe: este--¿sabes qué?

mejor sigue tú solo, ¿no?

yo me tengo que ir.

[piensa] ¿qué fue eso?

¿por qué me sentí tan extraño

cuando estaba cerca de mario?

>> ya te dije que la harina

que yo te ofrezco es más barata

y tú vas a ganar más

con el pan.

gustavo: está bien.

pero, ¿qué tal es la calidad

de esa harina?

>> hasta ahorita

ninguno de mis clientes

se ha quejado.

mira, hagamos una cosa.

si tú me compras a mí la harina

te puedo pasar

una buena comisión

por debajo del agua.

¿qué te parece?

sandra: ahora sí ya nos quedamos

solitos, mario.

soy toda tuya

para que hagas lo que quieras.

maría: no, ponte quieta.

sandra: no le saques.

desde que llegaste

te he estado tirando la onda

y tú ni me pelas.

¿no será que eres

del otro bando?

maría: pues ultimadamente,

¿a ti qué?

además estoy saliendo

con alguien,

así que déjame de molestar.

sandra: mugre chamaco,

a mí ningún escuincle baboso

me va a despreciar.

irma: ¿qué te pasa, hijo?

¿por qué tan pensativo?

felipe: nada, abue.

no me hagas caso.

irma: está bien.

si no me lo quieres decir,

pues no te voy a obligar.

mejor dime,

¿cómo te está yendo con mario

y sus clases de panadería?

felipe: todo bien, bien.

irma: me lo imagino.

es un buen muchacho,

¿no te parece?

felipe: sí,

pero, ¿sabes qué, abue?

yo creo que ya

no voy a regresar

a esa panadería,

mejor voy a ir a otra.

irma: ay, no me digas

que quieres cambiar de panadería

solo por mario.

felipe: pues la verdad sí.

hoy pasó algo muy incómodo

y la verdad prefiero

ya no estar cerca de él.

irma: antes que tomes

una decisión creo que deberías

ir a hablar con él.

¿por qué no vas a su casa

mañana que es su día

de descanso?

felipe: ay, no lo sé.

irma: hazme caso.

ten por seguro

que te vas a llevar

una gran sorpresa.

felipe: mario, ¿eres tú?

maría: felipe, ¿qué haces aquí?

felipe: ¿qué es lo que está

pasando?

maría: por favor,

déjame explicarte.

tuve que vestirme de hombre

para que me contrataran

en la panadería.

por favor, no te enojes conmigo.

felipe: ¿enojarme?

¿cómo crees?

al contrario,

me acabas de quitar

un peso de encima.

yo estaba muy preocupado

porque creí que me estaba

interesando por un hombre

y no es que tenga algo de malo,

pero a mí me gustan las niñas.

maría: ¿me estás diciendo

que te estás enamorando de mí?

felipe: sí,

desde que he estado contigo

me la he pasado increíble

a pesar de creer

que eras un hombre.

y eso significa

que eres alguien muy especial.

¿quieres ser mi novia?

maría: sí, sí,

claro que quiero ser tu novia.

[música]

[música]

dora: ay, ay, ay.

esos besos de película

ya no se ven todos los días,

con tanto amor.

ay, sigan, sigan,

por mí no se molesten.

felipe: sí que nos has sabido

engañar a todos.

maría: pues no a todos.

felipe: ¿qué quieres decir?

maría: tu abuela ya lo sabe,

ella me cachó el otro día.

felipe: ahora lo entiendo todo.

ella fue la que me convenció

de venir a visitarte.

no me arrepiento,

te ves hermosa

vestida de mujer.

deberías de dejar de vestirte

de hombre.

maría: no puedo.

mira, me he ganado el respeto

de todos los demás

porque piensan que soy hombre

y quiero que siga así.

felipe: está bien.

mira, lo haremos como tú digas,

pero cuando salgamos tú y yo

juntos,

este--sí te vas a vestir

de mujer, ¿verdad?

maría: claro que sí,

me pondré bonita para ti.

felipe: ok.

¿te parece?

maría: sí.

felipe: ay, me entró algo

en el ojo.

me entró como harina.

maría: espera, espera,

yo te lo quito.

ok, ok. ¿ya?

felipe: ya, mucho mejor.

eres mi salvadora.

¿qué haría sin ti?

sandra: [piensa] lo sabía.

a este chavito [...]

pero del nieto de doña irma

nunca lo hubiera imaginado.

clienta: no puede ser posible.

hoy en la mañana compré el pan

y mire cómo está, parece piedra.

irma: nuestro pan

siempre ha sido

de la mejor calidad,

nunca habíamos tenido

una situación como está.

clienta: lo sé, señora.

por eso siempre

lo había comprado aquí,

pero de un tiempo a la fecha

ya no sabe igual.

irma: vamos a reintegrarle

su dinero y le aseguro

que esto no volverá a suceder.

yo misma veré

lo que está pasando.

acompáñeme.

¿cómo fue a pasar esto?

¿quién autorizó

cambiar de proveedor de harina?

felipe: no sé qué esté pasando,

el que se encarga de las compras

es gustavo.

irma: gustavo,

¿por qué cambiaste de harina

sin consultarme?

gustavo: lo siento, abue.

pensé que era lo mejor

para el negocio

porque salía más barata.

irma: pero sacrificaste

la calidad del pan.

por eso, a partir de mañana

yo me vuelvo a hacer cargo

de las compras

hasta que puedas manejarlas

tú mismo.

gustavo: [piensa] mugre felipe.

pero que ni crea

que se va a quedar con todo.

de eso me encargo yo.

sandra: ay, disculpe

que lo moleste.

pero ya casi no tenemos bolsas

para dar el pan.

gustavo: eso díselo a mi abuela

que yo ya no me hago cargo

de las compras

gracias a que mi primo felipe

me quemó ante mi abuela.

eso no se vale.

sandra: qué primito tan mustio

tiene.

parece que no rompe un plato,

pero tiene sus mañas.

gustavo: ¿de qué hablas?

sandra: solo le puedo decir

que ponga atención

de cómo se lleva

el joven felipe con mario

y entenderá de lo que hablo.

felipe: eres la mejor maestra.

maría: [ríe]

felipe: ¿de qué te ríes?

maría: no, de ti.

felipe: ¿de mí o conmigo?

los dos.

maría: de ti.

gustavo: es cierto, abue.

tú siempre estás del lado

de felipe,

pero siempre nos está engañando.

irma: ¿de qué hablas?

gustavo: de que felipe

es un doble cara.

finge hacer todo bien,

pero en realidad

nos está ocultando...

que es gay.

irma: ¿estás seguro?

gustavo: sí.

yo lo vi besándose en los hornos

con mario.

irma: ¿qué te puedo decir?

felipe es mi nieto

y lo quiero sea como sea.

gustavo: ¿y cómo lo dices

riéndote y tan tranquila?

irma: ya, gustavo.

estamos en pleno siglo 21

y el tener un nieto gay

es de lo más chic.

lucero: usted ya no debería

de tomar, doña dora.

ay, ¿a poco no le gustó

el día que le hizo

de mi abuelita?

dora: sí, mi amor.

lucero: por un momento

llegué a pensar que sí lo era.

dora: ay.

ana: lucero, ya nos vamos.

felipe nos va a llevar

a los juegos del parque.

felipe: uno de coco para ti.

lucero: ya me voy

con mis hermanos. no tome.

dora: sí, mi hijita.

lucero: niños, espérenme.

gustavo: ¿es mujer?

¿por qué se disfraza de hombre

entonces?

debo averiguarlo

a como dé lugar.

maría: bueno, ya me voy

a trabajar.

por favor, se portan bien.

[llaman a la puerta]

dígame.

>> venimos del dif.

recibimos una denuncia

de que en este lugar

viven puros menores

sin la supervisión de un adulto.

maría: ¿quién se los dijo?

>> eso es lo de menos.

lo que importa ahora

es que nos van a tener

que acompañar

para que queden al resguardo

del estado.

[música]

[música]

felipe: como maría no llegó

fui a buscarla a su casa

y una de sus vecinas me dijo

que se los habían llevado

los del dif.

irma: pobre maría,

ella siempre tenía miedo

de que eso pasara.

felipe: sí. abue, mira,

yo ya hablé con el papá

de un amigo y él me dijo

que me va a ayudar con el caso,

pero necesito dinero.

abue, ¿tú me podrías ayudar?

irma: no te preocupes, hijo,

cuenta con todo mi apoyo.

yo también tomaré cartas

en el asunto para que maría

pueda recuperar a sus hermanos.

maría: por favor, virgencita,

ayúdame a recuperar

a mis hermanos.

no puedo dejar

que nos separen

como se lo prometí a mi mamá

que ya está contigo.

por favor,

no permitas que me los quiten.

ya pronto voy a cumplir los 18

y podré hacerme cargo

de ellos, pero por lo pronto

mantenlos juntos.

te lo suplico, morenita.

irma: estuve averiguando

y ya sé que fuiste tú

quién levantó la denuncia

ante el dif

para que se llevaran a maría

y a sus hermanitos.

¿cómo fuiste capaz de hacer

algo tan bajo?

gustavo: es que no iba

a permitir que esa muchacha

nos siguiera viendo la cara.

entró a trabajar con engaños.

irma: ¿y crees que no lo sabía?

es muy difícil que a mí

se me pueda engañar

y tú eres el menos indicado

de hablar de engaños

cuando también me has mentido.

gustavo: de seguro felipe

ya te fue con un chisme

para hacerme quedar mal contigo.

irma: felipe no necesita

decirme nada.

hablé con el vendedor

de la harina que tú compraste

y para no perder el negocio

también me ofreció

la misma comisión

que a ti te daba.

gustavo: ese tipo miente.

irma: ya no trates de engañarme,

gustavo.

no sabes cómo me duele saber

que me has estado robando,

pero eso lo dejo

a tu conciencia.

por lo pronto te prohíbo

que vuelvas a poner un pie

en las panaderías

y ten por seguro

que estás desheredado.

todos: una, dos, tres.

[cantan]

estas son las mañanitas

que cantaba el rey david

hoy por ser día de tu santo

te las cantamos a ti.

maría: por fin tengo mis 18,

ante la ley ya puedo ser

responsable de mis hermanos.

dora: pero eso

ya no es necesario, mi hija,

porque con la ayuda

de doña irma y felipe

yo los pude adoptar.

lucero: sí, es como nuestra

abuelita que nos cuida

y ve por nosotros.

maría: lo que más feliz me hace

es saber que ya nadie

me podrá separar

de mis hermanos.

felipe: así es, mi amor.

todos tus esfuerzos

y el gran amor que le tienes

a tus hermanos por fin

darán resultados.

serán una familia

que se mantendrá unida siempre.

irma: y ahora que eres

mayor de edad

quisiera darte un regalo,

que te hagas cargo

de las panaderías

de la fuente junto con felipe,

así yo me voy al himalaya.

felipe: abuela.

irma: bueno,

no subiré a la cima,

pero lo importante

es intentarlo, ¿eh?

felipe: pues sí.

maría: el amor de la familia

es un lazo que nunca

se podrá romper.

todos formamos una parte

muy importante en ella,

sobre todo los padres

que son los que nos cuidan,

educan y protegen.

pero, ¿qué pasa si sufrimos

el dolor de no tener

a nuestros papás y más

si somos menores de edad?

lo más seguro

es que nos sintamos

desorientados,

desprotegidos,

pero este momento tan duro

no nos debe separar

como familia.

juntos podemos salir adelante

por muy difícil que parezca.

tendremos que trabajar muy duro

y hasta vestirnos de chavos

si es necesario

para conseguir un trabajo.

y si nos esforzamos

lo suficiente

y hacemos lo correcto

lograremos mantener

esa unión familiar

y la vida nos puede recompensar

con la llegada del amor.

pasaremos por muchas

situaciones,

unas que tendremos que superar

por muy dolorosas que sean

y otras donde tendremos

felicidad.

y eso solo nos demuestra

que la vida está llena

de "pan y amor".

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