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La Rosa de Guadalupe - 'El fuego de la pasión'

2 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

niños: [vitorean]

[vitorean]

[vitorean]

hombre: adrián peñalosa.

¡el ganador de este torneo!

todos: [vitorean]

¡adrián! ¡adrián! ¡adrián!

hombre: tu premio, adrián.

adrián: gracias.

hombre: felicidades, chaparro.

niños: ¡adrián! ¡adrián!

adrián: ¡gané!

te gané el videojuego.

francisco: sí, adrián,

y a la buena.

adrián: fue dura la batalla.

francisco: sí, adrián,

pero te reto

a una cascarita de "fut".

adrián: va, tú y tus cuates

y yo y los míos.

francisco: ya rugiste.

samuel: le diste una paliza

a francisco y tú te quedaste

con el videojuego.

adrián: sí, samuel,

y aunque francisco me cae bien,

me cae mucho mejor

que yo haya sido el campeón.

todos: [vitorean]

claudia: ¿qué es

todo este escándalo?

aquí no es un mercado.

adrián: es que me dieron

este videojuego porque gané

el torneo de las maquinitas.

claudia: sabes que no me gusta

que participes ahí

con quién sabe

qué clase de gente.

adrián: son niños como yo, mamá,

y todos queríamos ganarnos

este videojuego

que al final yo me llevé.

claudia: tú no eres

como cualquier niño, hijo,

y para demostrártelo

te cuento que tu papá

ya regresó de su viaje

de estados unidos

y te trajo lo último

en consolas de videojuegos,

porque ese premio que te ganaste

ya salió del mercado.

adrián: ¡guau, qué padre!

vengan, seguro que mi papá

dejó el regalo aquí arriba.

todos: [vitorean]

claudia: pueden jugar

hasta antes

de la hora de la comida

para que cada quien

se vaya a su casa.

ay, no voy a darle de comer

a tanto niño.

este niño que dejó aquí

su aparato.

¡lilian!

lilian: dígame, señora.

claudia: cuando termines

de limpiar te llevas

este aparato a la basura.

lilian: sí, señora.

niño 1: ¡tírale de allí!

niño 2: ¡pásasela a francisco!

¡venga, francisco!

francisco: ¡gol!

niño 1: ¡gol!

¡golazo!

luis: estás grueso, francisco.

eres tan bueno metiendo goles

como el cuau.

francisco: y así--

y así voy a bailar a adrián

y a los pipirisnais

de sus cuates.

luis: oye, pues, ¿qué no

el riquillo ese te caía bien?

francisco: pues, sí,

adrián me cae bien,

pero eso no quita

que le quiera dar una goliza

como las del cuau.

luis: ¿por qué no nos unimos

para ganarles a los fresitas?

tú tienes muy buenos jugadores

en tu equipo

y yo otros en el mío.

nos juntamos y les damos

una goliza a los riquillos.

francisco: órale, luis, va.

¡va, síganle!

aquí.

niño 1: venga, pásasela.

regina: [tose]

francisco: mamá, mamá,

ya está tosiendo otra vez.

le dije que no planchara.

regina: [tose]

francisco: venga, venga, venga.

siéntese.

regina: [tose]

francisco: respire profundo,

respire.

respire, respire.

respire, respire.

¿ya?

¿ya se está sintiendo mejor?

regina: [tose] sí.

gracias, ya me siento mejor.

francisco: no se me mueva

de aquí para darle

sus respiraciones de mentol.

regina: ay, mi hijito,

cada día estoy peor.

[tose]

siento que me ahogo

y me ahogo más.

francisco: son los cambios

de clima, mamacita.

como se pasa todo el día

en el burro planchando,

pero cuando yo crezca

no le va a faltar nada,

se lo juro,

la voy a sacar de trabajar.

regina: francisco, tan buen hijo

que me saliste.

[tose]

pero mira nada más

cómo me ensuciaste el piso,

francisco.

francisco: ay, perdóneme,

jefecita.

es que hasta allá se escuchaba

la tosedera que se traía

y me vine de volada

para ayudarla,

pero yo ahorita le trapeo,

usted descanse.

claudia: ya no hagas

más berrinches, adrián.

adrián: pues, es que yo quería

mi videojuego, no tenías

por qué echarlo a la basura.

claudia: pero lo dejaste ahí

tirado.

adrián: pero yo me lo gané

a la buena jugando

en las maquinitas.

claudia: ¿a la buena?

esa no es manera tuya de hablar.

adrián: así hablamos los niños

y yo quiero mi videojuego.

si lo dejé ahí, no era

para que lo tiraras a la basura.

yo estaba pensando en darle

otro uso.

lilian: aquí está el juego,

joven adrián.

no lo tiré a la basura

porque pensaba llevárselo

a mi hijo, pero aquí lo tienes.

adrián: gracias.

claudia: bueno, pues, ya vente

a comer porque tu papá avisó

que llega hasta la noche.

adrián: sí, solamente subo

el videojuego

para que no le pase nada.

niño 1: ¡ustedes pueden!

niño 2: ¡francisco,

tienes a luis!

¡ustedes pueden!

niño 1: [gime]

niño 2: ¡sí!

niño 1: ¡no!

niño 2: ¡sí!

niño 1: ¡no!

niño 2: ¡ustedes pueden!

niño 1: ¡métela, francisco!

¡gol!

¡gol!

¡bien, francisco!

niño 2: ¡ustedes pueden!

niño 1: ¡no, no!

todos: ¡gol!

niño 1: ¿quién está

en la defensa?

niño 2: ¡tiren! ¡corran, corran!

niño 1: francisco tiene

que anotar para que ganemos

porque vamos a empates.

samuel: adrián no se va a dejar

ganar, ya le ganó una vez

al muerto de hambre ese

y también le va a ganar aquí.

niño 1: pues, ya lo veremos

porque faltan pocos minutos.

¡gol!

¡golazo!

niños: [vitorean]

francisco: ¡vamos a ganar!

¡vamos!

niños: ¡bien!

francisco: sí se va a poder.

vamos a ganar.

niño 1: sí, ya no nos van

a poder anotar otro gol

en lo que falta del partido.

¡bien, francisco!

samuel: no te creas tanto,

muerto de hambre,

podrás haber ganado una,

pero nunca vas a dejar de ser

un fregado con tu ropa sucia

y tus tenis rotos.

francisco: no te burles, samuel,

porque puedes acabar

con el hocico roto.

adrián: ya, ya, tranquilos,

tranquilos.

estamos jugando a la buena.

francisco: pues, dile

a tu amigo fresita

que se aguante igualito que yo

cuando me ganaste a la buena

en las maquinitas.

adrián: ven, te tengo

una sorpresa.

es para ti.

francisco: ¿a poco me vas a dar

el videojuego?

pero si es tuyo,

me lo ganaste bien.

adrián: sí, pero mi papá

me trajo una consola

de estados unidos,

que está padrísima.

francisco: buena, mi cuate.

¿y de verdad tu papá

te trajo otra consola

que no tiene abuela?

adrián: de verdad,

está padrísima.

terminado el partido

nos vamos a mi casa a jugar.

francisco: va, yo le entro.

luis: francisco, riquillo,

¿vamos a seguir jugando o qué?

¿o ya se dieron cuenta

de que van a perder?

francisco: vamos, vamos.

[videojuego]

adrián: ¿no te dije

que el regalo de mi papá

estaba de lujo?

francisco: la neta se voló

la barda.

yo que estaba ahorrando

para comprarme otro videojuego

y ahora resulta que los gringos

ya sacaron otro y más fregón.

claudia: adrián, ¿por qué

trajiste a este vagabundo?

francisco: ningún vagabundo,

doñita.

aquí donde me ve

voy a la escuela

y trato de terminar la primaria

porque está bien difícil.

claudia: y con mayor razón

te quiero fuera de aquí.

debes tener la cabeza

llena de piojos

de tu mugre escuela.

¡lilian!

adrián: mamá, no le digas

esas cosas a mi amigo.

claudia: este no puede ser

tu amigo, no es como tú.

¡lilian!

lilian: dígame, señora claudia.

claudia: saca a este muerto

de hambre de mi casa.

francisco: no me tiene que sacar

nadie, yo me puedo ir solo.

adrián: no te olvides

del videojuego.

francisco: ya no lo quiero.

claudia: y lo acompañas

hasta la calle porque no quiero

que se vaya a robar nada.

francisco: [llora]

nadie me va a volver a humillar.

nadie.

nadie.

[llora]

héctor: tu mamá ya me contó

lo que pasó con ese niño

que trajiste.

adrián: mi mamá se pasa.

héctor: ey, ey, ey,

tú no hablabas de esa manera

y esa es la razón

por la que existen

las clases sociales.

no es algo

que yo haya inventado.

dime con quién andas

y te diré quién eres.

tú tienes que aprovechar

las grandes oportunidades

que te brinda la vida.

llevarte solamente

con gente de tu nivel.

con ellos vas a hacer

grandes negocios.

adrián: pero francisco me cae

bien, papá.

héctor: ese niño no va a salir

nunca de perico perro.

ven, y tú--

tú estás destinado

a grandes cosas,

¿entendiste?

adrián: sí, papá, entendí.

héctor: bien, bien.

francisco: mamá, ya llegué.

regina: qué bueno, mi hijo.

francisco: me tardé porque pasé

a comprarle sus inhaladores.

regina: me pesa tanto haberme

convertido en esta lata para ti.

francisco: no, no, no,

ninguna lata.

siempre le dije

que le iba a dar una mejor vida

cuando creciera,

por eso compré esta casa,

para que estuviera cómoda

y pudiera disfrutar

desde que la saqué de trabajar.

regina: sí, hijo, tú me saliste

muy bueno, no como yo,

que en lugar de aliviarme,

los ataques de tos

se me han convertido en asma.

y ahora tienes que gastar

en tanta medicina.

francisco: no, no, no,

no esté apenada, mamá.

yo le voy a comprar todo

lo que necesite mientras tenga

este buen trabajo que tengo.

regina: por ese trabajo es

que me pesa darte

tantas molestias,

porque no me gusta para nada

lo que haces.

francisco: ya lo hemos hablado

y este trabajo nos dio

la oportunidad

de salir adelante.

quédese tranquila.

ya me tengo que ir.

regina: no puedo quedarme

tranquila, hijo.

sigo pensando

que en cualquier momento

me van a llamar

para decirme que te perdí

y que por ese trabajo

te mataron.

andrés: el cóndor te manda

la entrega, francisco.

cocaína cien por ciento pura,

cultivada y procesada

en colombia.

el cóndor la quiere

en el mercado esta misma noche.

francisco: esta misma noche

va a estar en las calles,

andrés.

andrés: hemos escuchado

que has tenido problemas

con algunos

de tus distribuidores.

francisco: yo nunca tengo

problemas.

adrián: al cóndor le gusta

tu actitud,

aunque yo creo que es pura pose.

francisco: andrés,

tú eres el mandadero.

andrés: mucho cuidado.

francisco: no, mucho cuidado tú.

tú me entregas la mercancía,

yo te entrego la lana.

no te metas con mi gente,

a mi gente la controlo yo,

¿estamos?

clara: sandra, ¿cómo puedes

hablar así cuando nos estamos

arreglando para recibir

al que se supone va a ser

tu marido?

sandra: ay, ya,

eres igual de fastidiosa

que mi futuro marido.

clara: ay, no te entiendo,

dices amarlo

y te parece fastidioso--

sandra: ay, ni falta

hace que tú me entiendas,

yo me entiendo.

aquí la única realidad

es que tú reaccionas

muy extraño, clara.

clara: ay, ¿qué quieres decir?

sandra: [gime]

lo que ya sabes, hermanita.

a diferencia tuya,

yo sí te entiendo.

como si no supiera que suspiras,

que te mueres por adrián.

clara: ay, claro que no.

sandra: claro que sí,

pero eres tan poquita cosa

que nunca te vas a atrever

a reconocerlo.

pero ¿qué crees?

a adrián le gusto yo

y, bueno, por obvias razones.

clara: yo también soy bonita.

¿por qué toda la vida insinúas

que soy fea?

deja de decirme que soy fea.

sandra: sigue repitiendo

la mentira de que eres bonita,

dicen que así las mentiras

se vuelven verdad.

eneida: niñas, niñas,

ya están peleando otra vez.

sandra: clara, que está

enamorada de mi novio, ma.

clara: eso no es cierto.

eneida: ya, ya, ya,

dejen de discutir banalidades.

aquí lo importante

es que vamos a recibir a adrián,

tenemos que quedar muy bien

con él y con su familia.

sandra: yo por eso me estoy

superesmerando en mi arreglo,

ma.

clara: yo ya estoy lista.

mejor me voy a abajo

con mi papá.

sandra: ¿segura que estás lista?

eneida: sandra, ya.

deja de molestar a tu hermana.

concéntrate en lo que ya sabes.

sandra: sí, mamá.

no puede ser

que dudes a estas alturas.

yo he hecho todo el trabajo.

me pediste que sedujera

a adrián y lo hice.

eneida: sí, mi amor,

estoy segura de que muy pronto

te va a pedir matrimonio.

sandra: es tan aburrido.

eneida: pero millonario.

tú sabes perfectamente cuál es

la situación de tu papá.

sandra: ay, sí, sí, ya la sé,

pero que les quede claro

que no lo hago por ustedes,

sino por mí.

prefiero casarme

con el aburrido de adrián

antes que vivir

en un apartamento de clase media

donde caeremos

si mi papá se arruina

de no realizarse mi matrimonio.

eneida: ay, mi amor, me da tanto

gusto que lo entiendas.

demetrio: adrián, muchacho,

qué gusto.

buenas noches.

claudia, héctor, bienvenidos.

claudia: hola, demetrio.

clara: adrián.

adrián: cuñadita.

¿cómo has estado, clarita?

eneida: un aplauso para recibir

al flamante doctor

adrián peñalosa,

quien acaba de terminar

su doctorado en economía.

todos: [aplauden] ¡bravo!

adrián: muchas gracias,

señora eneida.

eneida: hija,

dale la bienvenida, por favor,

a adrián.

sandra: mi amor,

no sabes cuántas ganas

tenía de que volviéramos

a estar juntos.

adrián: yo también.

nunca me fue suficiente

solo con verte

en las videollamadas.

ya quería tomar tu mano.

claudia: eneida,

te agradecemos mucho

que hayas organizado

esta recepción para mi hijo

en tu casa.

eneida: el honor es nuestro,

claudia, pero, por favor,

disfruten,

que todo es por y para ustedes.

claudia: gracias.

demetrio: héctor,

tengo unos puros habanos

en mi despacho

que te van a encantar.

héctor: pues, vamos.

adrián: papá.

mamá, señores,

estoy muy contento

de estar de regreso en mi país

con mi familia.

los extrañé tanto.

pero a quien más extrañé

fue a mi amada novia,

a quien le prometí que volvería

para no dejarla nunca.

sandra: ya estás aquí, bebé.

eneida: ay, qué emoción.

son la pareja perfecta.

un aplauso para los novios.

todos: [aplauden]

eneida: una foto de la familia.

demetrio: venga, foto, familia.

[obturador]

sandra: [ríe]

clara: [suspira]

¿por qué adrián se fijó

en mi hermana y no en mí?

¿por qué?

francisco: aquí está

la mercancía, felipe.

felipe: qué bien.

ya tengo clientes esperando.

francisco: ¿qué hiciste?

felipe: ¿yo?

no, no, nada, francisco,

no sé a qué te refieres.

francisco: sabes perfectamente

que hay un cóndor volando

que todo lo ve.

felipe: yo no quería,

te lo juro.

tuve que vender la mercancía

de otro cartel

porque me amenazaron a mí

y a mis hijos.

¿cómo te enteraste?

francisco: me estoy enterando

ahorita por ti.

felipe: francisco, por favor,

yo siempre he sido de ley,

que no me haga nada.

francisco: no supliques, felipe,

sabes muy bien el precio

por las traiciones.

felipe: no, francisco,

por favor, no me dejes solo.

déjame que te explique.

francisco: no soy yo

con quien tienes que aclarar

las cuentas, sino con ellos.

adrián: mis papás se adelantaron

a la casa, entendieron

que quería estar un momento

a solas con mi prometida.

sandra: toda la recepción

estuvo muy padre.

adrián: ya contaba los días

para regresar de estados unidos,

quería darte un beso,

demostrarte cuánto te amo.

sandra: ay, me está doliendo

la cabeza.

perdóname,

pero me tengo que recostar.

adrián: sí, sí, claro.

descansa, mi amor.

eneida: pobre de mi hija,

sufre de migraña.

espero que lo entiendas.

adrián: sí, claro, descuide.

eneida: ¿quieres que te sirva

otra copa de oporto?

adrián: no, muchas gracias,

señora eneida,

lo mejor será que me retire.

ha sido un día cansador,

un viaje largo.

yo creo que es momento

de que me vaya a descansar.

eneida: permíteme

que te acompañe hasta la puerta.

[ruido]

clara: oye, ¿qué te pasa?

me despertaste,

ya estaba dormida.

sandra: pues, sigue dormida

que no me pasa nada.

me voy a cambiar.

clara: y ¿adrián?

sandra: por fin se fue.

tuve que inventar

que me estallaba la cabeza.

clara: ¿vas a salir?

sandra: obvio, hermanita,

voy a ir al antro.

me voy a una verdadera fiesta.

ay, estoy tan aburrida.

clara: pero no te puedes ir,

tal vez adrián todavía

está abajo y te ve salir.

sandra: ay, no,

porque me voy a salir

por la puerta de servicio,

pero de que hoy me divierto,

hoy me divierto.

[música]

hola.

"holi", holi.

¿cómo están?

¿todo bien por aquí?

nicolás: excelente, sandra.

están esperándote en tu mesa.

sandra: ay, ¿me extrañaste,

mi amor?

francisco: hola, mi reina.

mucho, pero más te extrañé,

mm, tu cuello...

y tus besos.

sandra: [ríe]

francisco: [ríe]

[música]

[música]

francisco: ay, otra vez

te vas a ir.

sandra: te lo dije

desde que te conocí.

soy un ente de la noche.

[ríe]

un vampiro que requiere regresar

a su casa antes de que salga

el sol porque se puede quemar.

francisco: cómo me gustaría

que un día sí te quedaras.

sandra: no,

eso es parte del encanto.

es parte del misterio.

nos vemos cuando el sol

nuevamente se retire.

clara: ay, ya casi amanece

y sandra no llega.

qué bárbara, ya casi amanece.

sabes que mis papás

se despiertan con el alba.

sandra: ay, no sabes

cuánto me divertí.

estuve en una verdadera fiesta.

clara: todo me hace pensar

que te estás viendo con alguien.

sandra: ¿qué comes?

¿qué comes que adivinas?

clara: eres increíble, sandra.

adrián tanto que te quiere

y tú poniéndole el cuerno.

sandra: ay, adrián

es un plato fuerte.

no tiene nada de malo

que antes de casarme

salga a comerme el postre.

clara: eres una cínica.

sandra: ay, ya déjame en paz,

que me voy a dormir

porque vengo cansada,

saciada, pero cansada.

clara: yo me voy a bañar,

apenas tengo tiempo

para irme a la clínica.

sandra: [gime]

demetrio: salió muy bien

la recepción

que le organizamos a adrián.

fue un gran acierto, eneida.

eneida: tengo que propiciar

la petición de mano de sandra.

ese matrimonio

tiene que concretarse

lo más pronto posible

para poder contener

nuestra mala situación.

clara: no puedo creer

que arreglen un matrimonio

por conveniencia.

eneida: en nuestra clase

todos los matrimonios

son por conveniencia.

clara: pues, no estoy de acuerdo

en que se unan dos vidas

por otra cosa

que no sea por amor

y estoy segura de que sandra

no está enamorada de adrián.

eneida: el amor viene después.

clara: ay, discúlpenme,

tengo que ir a la clínica.

demetrio: no te das cuenta

de que para nosotros

es una afrenta pública

que tú estés trabajando

de enfermera.

clara: fue lo que me dejaste

estudiar, papá,

y no pienso renunciar

a mi realización personal

por el qué dirán.

voy a ver cómo me las ingenio

para estudiar medicina.

eneida: ¿sigues

con ese despropósito?

la medicina

es una carrera muy larga.

¿qué no piensas casarte?

¿tener hijos?

clara: sí, claro que lo pienso.

demetrio: entonces,

¿por qué insistes en regresar

a la universidad a tu edad?

ya estás grande

como para dedicarle años

al estudio de la medicina.

entre la teoría y las prácticas

de los hospitales

son como diez años.

clara: es obvio que jamás

me vas a entender,

que no me van a entender

ninguno de los dos.

así que no pienso desgastarme

en darles una explicación.

con permiso.

francisco: ¡ay, me lleva!

se me olvidó poner la alarma,

ya no voy a llegar

donde tengo que llegar.

clara: doña refugio,

estoy terminando de aplicarle

el broncodilatador

para que disminuyan

los espasmos.

refugio: gracias, clarita,

porque a veces siento

que me ahogo horrible.

clara: ay, no se preocupe,

con la inhaloterapia

va a sentir un gran alivio.

refugio: qué linda eres,

hijita, y qué buena persona.

clara: ¿vino sola?

refugio: sí, mi hijo trabaja

tanto que yo creo

que se le pegaron las sábanas.

no te preocupes,

agarré un taxi de sitio

para venir sin peligro.

clara: no se preocupe,

yo la voy a acompañar a su casa.

refugio: ¿de verdad, clarita?

clara: sí, por lo pronto,

relájese.

héctor: ay, qué bueno

que tu mamá se fue a desayunar

con sus amigas

para platicar tú y yo, hijo.

adrián: muchas gracias, lilian.

te puedes retirar a la cocina.

lilian: con permiso.

héctor: ahora que ya terminaste

tu doctorado en economía

quiero que tomes

las riendas de la empresa.

adrián: sí, yo estuve revisando

algunas cosas y hubo algo

a lo que no pude ingresar

ni con la contraseña.

el proyecto halcón.

héctor: sí, ese es el proyecto

más importante de esta empresa.

en su momento te explicaré

en qué consiste.

por lo pronto empieza

con lo más cotidiano.

este proyecto requiere

de una preparación

que no se adquiere

en las universidades.

confía en mí.

refugio: clarita, yo no quería

que te molestaras.

clara: no es ninguna molestia.

es más, yo puedo darle

la inhaloterapia en su casa.

francisco: mamá.

ay, perdón, se me hizo tarde.

refugio: no te preocupes.

mira, te presento a la enfermera

que me ha estado atendiendo.

ella es clarita.

francisco: mucho gusto.

me llamo francisco.

clara: clara.

refugio: ella me va a hacer

el favor de ir a la casa

para aplicarme

las inhalaciones que necesito.

francisco: ¿de verdad?

clara: sí, yo estoy

para apoyar a mis pacientes.

francisco: te agradezco

todas tus atenciones.

refugio: entonces, te espero

mañana, clarita.

clara: sí, que les vaya

muy bien.

francisco: mamá, ¿en serio

va a hacer que vaya

todas las tardes a su casa?

refugio: sí, y seguro vas

a estar de coqueto con ella,

pero yo le voy a decir

que no te haga caso.

francisco: mamá, no me vaya

a quemar con ella.

refugio: a mí me encantaría

que vieras a clarita

con otros ojos.

[música electrónica]

nicolás: su mesa de siempre,

don francisco.

francisco: muchas gracias,

nicolás, y ya sabes,

botella de champaña.

nicolás: sí, don francisco,

y ahora la va a necesitar

más que nunca.

francisco: ¿por qué?

nicolás: híjole, don francisco,

por algo que salió

en el periódico

y tengo que mostrarle,

aunque no le va a gustar.

sandra: no, francisco,

no creo poder verte hoy.

[ríe]

está bien, lo voy a intentar.

ay, si me vas a hacer

todas esas cositas,

se me va a antojar.

y sí, puede ser que vaya

a comerme el postre contigo.

[ríe]

clara: seguro ese es

con el que engañas a adrián.

sandra: si vas a reprochar,

primero ten el valor

de hablarme derecho,

de decirme que estás enamorada

sinceramente de adrián

porque soy capaz de hacerme

a un lado para que tú,

mi hermana, seas feliz con él.

clara: pues sí, amo a adrián,

lo amo desde hace mucho tiempo,

desde que era una niña

y me salvó de ahogarme

en la alberca.

sandra: [ríe]

en serio que eres más tonta

de lo que pareces.

¿te creíste

que iba a dejar a adrián?

no soy tonta como tú

para dejártelo.

no voy a renunciar

a sus millones,

a la vida cómoda que me gusta.

soy tan lista

que ni siquiera mis papás

saben que ando con otro.

clara: pero yo sí.

sandra: pues tú te vas a quedar

callada porque no tienes pruebas

y yo voy a decir

que todo es un invento tuyo

porque estás enamorada

de adrián y no soportas

que él me prefiera a mí.

así que te quedas callada

porque además--

[ríe]

eres tonta y así son las tontas,

calladas.

[ríe]

me decidí a venir a verte,

y ¿tú me traes a la oficina?

francisco: porque quiero

preguntarte sobre la fiesta

que estuviste ayer

antes de venir al antro.

fiesta por la que saliste

retratada en el periódico,

donde dicen que tienes novio,

al que le dieron una recepción

en tu casa.

y lo más interesante

es que aseguran

que próximamente van a anunciar

su compromiso de boda.

¿es verdad, sandra?

¿andas de novia con otro hombre?

[música]

[música]

sandra: yo nunca te prometí

otra cosa que la que tenemos

y mucho menos matrimonio.

francisco: o sea, que te piensas

casar con él.

sandra: eso lo tengo

que responder primero a él

cuando me lo pida.

francisco: yo no tolero

las traiciones, sandra.

tú sabes de lo que soy capaz.

te podría matar

si se me diera la gana.

sandra: ¿sí?

mátame.

[ríe]

mátame a besos.

¿por qué me miras así?

francisco: porque no sé

si es la última vez

que hacemos el amor.

sandra: la fiesta

entre nosotros dos

no tiene por qué aguarse.

a mí me encantaría

que sigamos haciendo el amor

sin importar

ninguna otra circunstancia

más que el fuego de la pasión

que encendemos.

francisco: yo no solo siento

pasión por ti, yo siento

amor verdadero.

yo quiero una mujer

para que sea mi reina,

no mi cortesana.

sandra: ya te expliqué

que estoy muy presionada

por mis papás.

trata de entender.

vamos a quedar en la ruina

si no me caso con adrián.

francisco: yo también

tengo dinero.

sandra: pero no tienes clase.

eres un nuevo rico

y desafortunadamente

para la gente como tú

el dinero no lo da todo.

francisco: bueno, quítate.

terminamos definitivamente,

yo no soy plato de segunda mesa.

sandra: no, tú eres el postre.

francisco: no, yo soy el único

y si lo pasamos tan bien

en la cama, imagínate

lo que hubiera pasado

si hubieras aceptado ser

mi compañera.

espero lo tengas presente

cuando te acuerdes

de nuestros encuentros.

sandra: ya me llamarás.

francisco: no me había dado

cuenta de esto.

refugio: ella es clarita.

francisco: mucho gusto.

me llamo francisco.

clara: clara.

francisco: clara es

hermana de sandra.

[timbre]

hola, clara.

pasa, por favor.

te ayudo.

clara: gracias.

francisco: pasa.

estás en tu casa.

por favor, siéntate.

mi mamá no tarda en salir.

clara: tienes una casa

muy bonita.

francisco: ah, yo vivo

en otro lado, aquí solamente

vive mi mamá.

clara: no sabía.

francisco: hay una mejor manera

de que comiences a saber más

de mí y yo de ti.

clara: bueno, no hay mucho de mí

de lo que podamos hablar.

francisco: yo creo que sí.

me encantaría conocerte.

me gustaría salir contigo

todas las tardes

después de que termines

la inhaloterapia de mi mamá.

¿qué dices?

clara: que sí, acepto.

clara: francisco,

no esperaba verte aquí.

francisco: yo tampoco esperaba

sentir lo que siento por ti

en--en tan poco tiempo

que hemos salido, clara.

clara: yo la paso increíble

contigo.

francisco: a mí no me gusta

perder el tiempo y--

y lo que me gusta es pasarlo

junto a la mujer que quiero

para convertirla en mi reina.

clara: francisco.

francisco: [ríe]

clara: ay, ana.

francisco: clara,

¿quieres ser mi reina?

clara: [ríe]

sí, sí quiero.

francisco: mi reina.

[música]

[música]

demetrio: hija, has estado

muy sonriente durante la cena.

eneida: demetrio tiene razón.

clara: es que ya tengo novio.

demetrio: ¿lo conocemos?

¿hijo de alguna amistad?

clara: no, papá,

y prefiero reservarme quién es.

no quiero que me echen a perder

mi noviazgo porque no es

un muchacho de nuestra clase.

sandra: debe ser un don nadie.

clara: no, es un muchacho

trabajador que tiene dinero

y buen gusto.

eneida: sí, pero no tiene cuna.

ay, hija, no podía esperar

otra cosa de ti.

con tu manera de pensar,

por lo menos me doy de santos

que te vas a casar,

aunque sea con un nuevo rico.

refugio: cómo se nota que andas

feliz porque ya eres novio

de mi enfermera.

me encanta que hayas decidido

salir con ella.

francisco: a mí también, mamá.

desde el principio me pareció

una mujer distinta.

refugio: claro, en ese ambiente

en el que tú te mueves

no ibas a encontrar

a una muchacha como clarita.

yo estaría encantada

de que te casaras con ella

y tuvieras hijos.

francisco: mamá,

no sea impaciente.

ya somos novios.

refugio: tienes razón.

solo espero que esta cosa

que tienes de buscar el peligro

no te haga equivocarte

con esa buena muchacha.

francisco: no va a pasar nada,

mamá.

refugio: eso es lo que tú dices,

pero yo siempre sufro porque sé

que en cualquier momento

me van a decir que estás muerto.

francisco: ya lo hemos hablado.

refugio: ¿qué quieres, hijo?

no me queda de otra

más que aceptarlo.

pero soy madre, me angustio,

me angustio mucho.

sandra: [gime]

ay, nada me gusta.

yo creo que voy a tener que ir

a comprarme un modelito nuevo

para la recepción

de mi petición de mano

de esta noche.

ay, clara.

yo pensé que nos estabas

vacilando con el asunto

de tu novio, pero has estado

como boba desde ayer.

clara: no les estoy vacilando,

de verdad tengo novio.

sandra: pues invítalo esta noche

a mi petición de mano,

así lo conozco y hasta podemos

salir en parejas.

clara: no sé, sandra.

no quisiera

que lo fueran a incomodar.

sandra: tú andas de novia

y eso no me lo quiero perder.

tienes que traerlo

a la recepción, anda.

clara: está bien,

le voy a decir que venga.

sandra: [gime]

[obturador]

[música clásica]

héctor: permiso, permiso.

sandra: propio, por favor,

suegro.

[obturador]

héctor: gracias.

[obturador]

sandra: [suspira]

[ríe]

héctor: brindo

por nuestros hijos,

por su felicidad

y por el futuro promisorio

que les espera.

demetrio: salud porque haremos

grandes negocios

gracias a la unión

de nuestras familias

con el matrimonio

de nuestros hijos.

eneida: salud.

adrián: salud.

sandra: salud.

demetrio: salud.

sandra: y ¿tu novio, hermanita?

ya es tarde y no se aparece.

clara: supongo que no tarda

en llegar,

algo debió retrasarlo.

[timbre]

ay, seguro es él,

voy a recibirlo.

ay, francisco, mi amor.

francisco: mi reina, estás

bellísima.

¿sabías que tu belleza

es más clara que la luna?

clara: ay, francisco.

mejor ven para que te presente.

mira, francisco,

ellos son los novios

que se van a casar:

mi cuñado adrián

y mi hermana sandra.

adrián, sandra, quiero

presentarles a francisco,

mi novio.

adrián: mucho gusto, francisco.

francisco: mucho gusto, adrián,

y muchas felicidades.

me da mucho gusto conocerlos

en tan felices circunstancias.

sandra: tanto gusto.

[música]

[música]

clara: ¿qué tanto estás mirando

a mi hermana?

francisco: bueno, es que...

solamente porque tú dices

que son hermanas

pero yo no le encuentro nada

de parecido.

sandra: por supuesto que somos

hermanas solo de parentesco,

porque somos totalmente

distintas,

no solo de nuestra apariencia,

sino de nuestro carácter.

francisco: no puedes juzgar

un libro solamente

por la portada

porque aunque es bella,

a lo mejor el contenido

es superficial y vacío.

sandra: en el vacío

es donde más se extiende

el fuego.

adrián: ¿ustedes ya se conocen?

francisco: eh, las personas

estamos interrelacionadas.

solamente es cuestión

de que preguntes para saber

qué lazos nos unen.

sandra: claro

que no nos conocemos.

de ser así, jamás te olvidarías

de mí.

mi amor, ven conmigo al jardín.

como que de pronto me acaloré

y necesito aire fresco.

adrián: claro que sí, mi amor.

con permiso.

sandra: te quedas en tu casa.

eneida: ¿a dónde fue tu hermana?

clara: al jardín, mamá.

ay, qué bueno que te acercas,

papá.

quiero presentarles a francisco,

mi novio.

francisco: mucho gusto.

demetrio: igualmente.

bueno, ya mi hija nos había

platicado algo sobre ti,

que eres un muchacho trabajador.

¿y a qué te dedicas?

francisco: eh, soy empresario.

eneida: siéntense, por favor.

francisco: claro.

eneida: empresario...

eso es muy vago.

hay tanta gente que se dedica

a defraudar, a chantajear,

a moverse con influencias

y se dice que es empresario.

¿a qué rama empresarial

te dedicas?

clara: mamá.

francisco: mi reina,

tu mamá tiene razón,

tiene que saber en manos

de quién está su pequeña.

eh, tengo centros nocturnos,

señora.

claudia: eneida,

¿a nosotros no nos vas

a presentar?

saca a este muerto de hambre

de mi casa.

francisco: no me tiene que sacar

nadie, yo me puedo ir solo.

claudia: y lo acompañas

hasta la calle porque no quiero

que se vaya a robar nada.

francisco: [llora] nadie me va

a volver a humillar.

nadie.

clara: francisco,

el papá de adrián te está

hablando.

adrián: ah, discúlpeme,

discúlpeme, señor.

¿qué me decía?

héctor: te decía que el giro

empresarial de los centros

nocturnos me parece

muy interesante.

clara nos estaba diciendo

que a eso te dedicas,

¿no es así?

francisco: así es.

y es más, ¿no he hecho

algún negocio con usted?

porque su voz me resulta

muy familiar.

héctor: no, yo no me dedico

a centros nocturnos.

yo creo que me confundes.

francisco: puede ser.

en cambio a usted la recuerdo

perfectamente.

claudia: ah, ¿sí?

¿y de dónde?

porque yo no voy

a centros nocturnos.

francisco: no son centros

nocturnos en sí.

eh, son discotecas

como les decían antes.

antros les llamamos ahora.

claudia: pues, más aún.

jamás me he metido a un lugar

de mala muerte.

francisco: es una lástima,

porque le garantizo

que se divertiría.

el día que guste ir

tendrá trato especial

porque sin querer, señora,

usted me impulsó a llegar

donde llegué.

claudia: no lo comprendo.

francisco: enseguida

lo va a hacer.

yo soy una persona que se hizo

a sí misma.

digamos que he llegado

hasta donde he llegado

por la cultura del esfuerzo.

en una ocasión, su hijo,

al que apenas estoy

relacionando,

siendo yo muy pobre me invitó

a jugar a su casa

con el videojuego

que su papá le había traído

de estados unidos.

claudia: imagínate

que yo recordara todos los niños

que pasan por mi casa.

francisco: no, usted me recuerda

muy bien

porque yo era el más pobre

de todos.

tanto que hasta la parecía

un vagabundo.

claudia: adrián,

¿por qué trajiste

a este vagabundo?

francisco: ningún vagabundo,

doñita.

claudia: ah, ya sé muy bien

quién eres.

qué barbaridad.

¿y ya saben tus papás, clara,

que andas con una persona

de escasos recursos?

clara: sí, señora claudia,

yo misma les dije

que francisco con pocos recursos

supo forjarse un gran presente.

francisco: mi reina tiene razón.

ahora soy millonario,

digamos que soy una especie

de conde de montecristo.

demetrio: [ríe]

claudia: me parece fatal

tu comentario

porque aunque hayas hecho

dinero, no puedes hablarnos

como si fuéramos iguales.

y como no estoy dispuesta

a soportarlo,

nos vamos ahora mismo.

héctor: claudia, por favor.

claudia: ve a avisarle

a tu hijo que nos retiramos.

eneida: no, no, claudia,

claudia, por favor,

no se pueden ir.

ni siquiera hemos formalizado

la pedida de nuestros hijos.

por favor, siéntate.

francisco: señora, usted tiene

razón, el que está sobrando

soy yo, yo soy el que se tiene

que ir.

clara: no, no te vayas,

francisco.

francisco: mi reina,

es lo mejor.

es mejor que me vaya.

clara: te acompaño.

francisco: está bien, perfecto.

con permiso y felicidades

por su compromiso.

eneida: ay, claudia, te lo juro

que no pensé los alcances

de este pelafustán.

claudia: ahora que los conoces,

no puedes permitir

que tu hija siga relacionada

con él.

eneida: no, por supuesto

que no lo voy a permitir.

adrián: ¿qué pasa, mamá?

me acaba de decir mi papá

que nos vamos.

vimos salir a clara

con su novio.

claudia: no está pasando nada,

hijo.

simplemente que me da gusto

que hayas escogido a sandra

como tu pareja.

clara tiene unos gustos

bastante prosaicos.

eneida: siéntense, chicos,

aquí no ha pasado nada.

por favor, que te sirvan

una copa.

ay, con lo que te encantan

los martinis.

vamos por una.

francisco: [resuella]

mamá, ¿se siente mal?

refugio: no, mi hijo,

estoy terminando los ejercicios

que me dejó clarita.

son una maravilla.

¿cómo te fue?

francisco: bien.

nuestro pasado siempre vuelve.

regresa para decirnos realmente

quiénes somos.

refugio: tú nunca

te has avergonzado

de quiénes éramos

ni de dónde salimos, hijo.

francisco: yo no,

pero la gente jamás perdona

tu condición social.

refugio: no me digas

que los papás de clarita

te hicieron el feo.

francisco: no, no tanto.

fueron otras personas.

clara me apoyó

como nadie me había apoyado.

refugio: tuviste

muy buena suerte en conocer

a clarita y no voy a permitir

que le hagas daño.

como todas las noches

sales por tu trabajo,

te has de topar con cada mujer.

francisco: no es como lo dice,

mamá.

refugio: claro que es así.

cada vez que te llamo a tu casa,

me ha contestado la voz

de una mujer distinta

y en ninguna de esas voces

he escuchado que alguna

te tenga amor.

así es que piensa antes de dar

un mal paso y perder a clarita.

eneida: ¿cómo te atreviste

a traer a ese muchacho?

clara: ya te había hablado de él

y hasta parecías contenta

con que al menos tuviera

a alguien con quien me pudiera

casar.

eneida: después de lo grosero

y lo atrevido que fue

con claudia, ese pelafustán

no vuelve a poner un pie

en esta casa.

clara: es mi novio, mamá.

eneida: pues, lo terminas

porque antes que nada

está la relación con claudia

y héctor.

no la voy a arriesgar por nada,

¿eh?

clara: lo siento, mamá,

pero no voy a cortar

a francisco.

lo amo y no lo voy a dejar

por tus complejos

y tus intereses.

eneida: eso lo veremos.

sandra: ay,

y eso que mi mamá piensa

que como francisco tiene dinero,

sí puede pagarte

un anillo caro,

pero no de buen gusto

como el mío, porque no sabe

a qué se dedica en realidad.

clara: es empresario.

tiene antros, ya lo dijo

cuando los presenté.

sandra: ay, hermanita,

lo más divertido

no es que mi mamá lo ignore,

sino que tú tampoco lo sabes.

clara: ¿de qué estás hablando?

sandra: es verdad,

no tienes ni la más mínima idea.

te vas a llevar una sorpresa.

clara: ay, ya, dime, sandra.

si sabes algo, dímelo

de una vez.

sandra: ay, no, no,

estoy muy cansada.

hasta mañana, hermanita.

ya lo descubrirás tú, ¿eh?

[música]

[música]

sandra: ya es tarde y tengo

mi primera cita para el ajuar

de novia.

quiero escoger unos negligés

preciosos para la noche

de bodas.

clara: sandra, por favor,

dime lo que sabes.

sandra: ay.

ay, hermanita,

siempre te ha gustado jugar

con mis juguetes prestados.

>> tranquilo, tranquilo,

tranquilo, tranquilo.

[gritos]

[risas]

[aplausos]

adrián: ¿francisco?

creo recordar

que ese el nombre que nos dijo

clara cuando nos presentó

en su casa.

francisco: así es, adrián.

adrián: ¿y qué estás haciendo

aquí?

francisco: aquí jugaba

cuando era niño

y, pues, me gusta recordar

buenos tiempos.

adrián: yo también jugaba

en este mismo campo.

ya quería ven6ir

desde que regresé

de estados unidos, pero bueno,

con todo lo de la boda

pude venir hasta ahora.

francisco: pues, sí, yo soy

francisco, el mismo que te ganó

a ti y a tus amigos pipirisnais

un partido de fútbol,

¿recuerdas?

adrián: no, ¿en serio?

me acuerdo perfecto

de francisco.

digo, éramos grandes amigos,

me caía muy bien,

pero no pensé volverte a ver

y mucho menos como el novio

de la hermana de mi novia.

francisco: pues, así es la vida.

a uno le gusta regresar

a los lugares y con la gente

que a uno lo hace feliz.

adrián: sí, sí, tienes

toda la razón.

justo por eso ya quería regresar

aquí, porque con los años

me di cuenta de que no tengo

verdaderos amigos,

como los que hice

cuando era niño en este campo

y nos echábamos retas

de maquinitas y de fútbol.

francisco: [ríe]

adrián: claro, por eso mi mamá

se puso loca en casa de sandra.

ya se quería ir porque reconoció

quién eras.

francisco: así es,

a ti no te reconocí,

pero a tu mamá la reconocí

enseguida.

adrián: qué gusto volverte

a ver, amigo.

francisco: qué gusto, amigo.

¿qué, te late perder

otro partido?

adrián: ay, igual y yo soy ahora

el que te gana, pero a la buena.

francisco: ay, hasta crees.

chavos, ¿tienen lugar

para dos más?

¿sí?

venga, uno y uno, ¿eh?

>> órale, va, va, es mío.

[risas]

[nebulizador]

clara: listo, doña refugio.

terminamos la inhaloterapia.

refugio: gracias, me siento

mucho mejor y no es tanto

por el tratamiento,

sino por la estima

con que lo recibo.

clara: yo la estimo mucho

también.

refugio: has estado

con esa carita

desde que llegaste,

y sé muy bien por qué.

clara: discúlpeme.

es que estoy pasando muchas

cosas que no me esperaba.

refugio: siéntate, mi hija.

es comprensible,

pero quiero decirte

que mi hijo es bueno.

a pesar de que lo ha golpeado

la vida, mi hijo es bueno.

confía en él.

clara: lo sé.

yo no hubiera podido

enamorarme de él

si francisco no fuera bueno.

pero también he estado pensando

en que mi hermana

ha tenido que ver con él.

refugio: los caminos del amor

son sinuosos.

clara: pues, sí.

yo he crecido muy gris

al lado de mi hermana.

mis papás le han dado

preferencia a ella,

y justo ahora que creo

haber encontrado al amor,

nuevamente allí está

mi hermana en medio.

no he hecho más que rogarle

a la virgen de guadalupe

que me ayude, que me permita

seguir viviendo este amor

que siento por francisco.

que mi hermana sandra

no vaya a quitarme

la ilusión de este amor.

refugio: ¿quieres a mi hijo?

clara: sí, mucho.

refugio: no sabes

cuánto te agradezco

que quieras a mi hijo.

francisco: ya llegué.

¿qué pasa?

refugio: luchen por su amor,

hijo.

lucha aclarando todas las dudas

que tiene esta niña.

clara: gracias.

francisco: ya no te preocupes.

clara: no quiero que me sigas

ocultando cosas

que tengo que saber.

no quiero sufrir.

francisco: pregúntame

todo lo que quieras.

clara: ¿me vas a decir

la verdad?

francisco: toda la verdad,

porque el amor

que siento por ti es de verdad.

clara: ¿tú ya conocías

a mi hermana?

francisco: sí.

la conocí en uno de los antros

que tengo.

clara: ¿y anduviste con ella?

francisco: sí.

tuve una relación amorosa

con ella.

clara: temía que fuera verdad.

no voy a poder seguir con esto,

tenemos que terminar.

francisco: no, clara.

lo de nosotros es diferente.

clara: sabía que no me debía

enamorar, que me ibas

a decepcionar.

francisco: ¿pero por qué?

si son cosas del destino.

clara: toda la vida he vivido

bajo la sombra de mi hermana,

y no voy a poder con ella

metida en medio de nosotros.

francisco: sandra no está

en medio de nosotros.

a mí no me importa.

clara: ¿la amaste?

francisco: sí.

no te voy a negar

que sandra estuvo en mi corazón.

clara: entonces eras tú el chavo

con el que le ponía

los cuernos a adrián.

francisco: ella se los ponía,

no yo.

yo no sabía que tu hermana

estaba comprometida.

en cuanto lo supe

la mandé a volar,

porque yo no me ando

con juegos en el amor.

clara: lo que menos necesito

para mi vida

es una relación con alguien

cuyo punto de comparación

es precisamente mi hermana.

francisco: tú sales ganando,

clara.

lo que tuve con sandra

no fue nada más

que el fuego de la pasión.

clara: o sea que yo soy

tan poca cosa junto a sandra

que yo no te enciendo.

francisco: claro

que me enciendes.

porque no solo prendes

el fuego de la pasión,

si no que me abrazas

con el calor de tu amor.

clara: francisco.

francisco: la sombra

de lo que pudimos ser

no es más fuerte

que la luz del amor

que sentimos ahora.

yo te amo, te deseo,

te quiero para mi reina.

clara: yo también te amo,

y es por eso que todo esto--

eres de lo peor, sandra.

mira que meter cizaña

para provocarme un problema

con francisco.

pero no te salió,

porque estamos mejor que nunca.

sandra: pues, tú de tonta

que te dejaste envolver

antes de poder sacarle

la verdad sobre sus negocios.

clara: no, no me dejé envolver.

simplemente no necesito

preguntarle nada

sobre lo que yo ya sé,

y tú estabas de insidiosa

porque no soportas que él

esté conmigo, y no contigo.

pero te aseguro

que aunque lo intentes,

no me lo vas a quitar.

sandra: [ríe]

te lo voy a quitar

cuando se me pegue la gana.

y lo voy a traer frente a ti

para que con tus propios ojos

lo veas comer de mi mano.

clara: ¿por qué me odias tanto?

sandra: no te odio.

nada más me caes mal.

por aburrida, por fea,

porque estás muy lejos

de ser la hermana

que yo quería.

y estoy interesadísima

en ver quién gana esta batalla.

porque es la primera vez

que te atreves

a disputarme un hombre.

clara: yo no te lo estoy

disputando.

tú ya planeabas

casarte con adrián.

yo a francisco lo conocí

en el hospital.

no lo busqué.

pero por el amor

que siento por él, te aseguro

que no me lo vas a quitar.

sandra: ¿cuánto apuestas,

hermanita?

clara: yo no apuesto en el amor.

sandra: pues, yo sí apuesto

a la pasión.

ya lo verás.

francisco: ¿qué estás

haciendo aquí?

sandra: te dije que íbamos

a seguir haciendo el amor

sin importar--

francisco: yo no puedo,

yo no puedo, sandra.

sandra: ya, no digas nada.

las reacciones de tu cuerpo

dicen mucho más

que cualquier palabra.

sabía que ibas

a responder a mis besos,

a mis caricias.

francisco: ¿y adrián?

sandra: adrián es un aburrido.

no es ni una chispa

comparado con el fuego

de la pasión que me enciendes.

sígueme besando.

hazme el amor.

francisco: no, no, espérate.

no, no.

sandra: ¿de qué hablas?

francisco: que tú y yo

no podemos hacer nada.

porque estoy enamorado de clara.

tú y yo no podemos tener nada

por el amor que siento

por tu hermana.

[música]

[música]

clara: francisco.

dijiste que querías

hablar conmigo,

y te la has pasado besándome.

francisco: ¿y qué quieres

que haga?

cuando te tengo cerca

se me acelera tanto la sangre

que siento que el corazón

se me va a salir.

y la única manera de contenerlo

es acariciándolo con tus besos.

clara: cuando te escucho

hablar así me convenzo

de que no va a haber

nada ni nadie

que sea una amenaza

para nuestro amor.

francisco: sí existen amenazas.

pero justamente

para que no represente

ningún peligro para nosotros,

te la voy a contar.

sandra estuvo en mi casa.

me trató de seducir

para que hiciéramos el amor.

clara: lo sabía.

sabía que no se iba

a quedar tranquila.

sabía que iba en serio

cuando me retó y me dijo

que te iba a separar de mí.

francisco: nada puede apartarme

de ti, y se lo dejé muy claro.

clara: la rechazaste.

francisco: totalmente.

le dije que ahora te pertenezco,

y que con nadie más

iba a hacer el amor

más que contigo.

clara: y eso va a hacer

que se encapriche

aún más contigo.

francisco: lo sé.

me amenazó con que

me las iba a cobrar.

clara: ¿pero cómo podría

hacerte daño ella?

francisco: mi reina,

no puedo decirte nada más.

clara: francisco.

francisco: digan lo que te digan

escuches lo que escuches,

confía en mí.

no te puedo explicar,

pero confía en mí.

eneida: ahora sí

se te pegaron las sábanas, nena.

¿o son los nervios de la boda

lo que no te deja dormir?

sandra: no, mamá.

son los nervios

por lo que le puede

pasar a mi hermana

lo que no me deja dormir.

eneida: ¿qué le pasa a clara?

sandra: está enamorada,

y va a salir muy lastimada

si no te pongo en alerta.

ya sé que peleo mucho con ella.

pero una cosa es que discutamos,

y otra muy distinta

es que permita

que le hagan daño.

eneida: dime todo lo que sabes.

sandra: estuve investigando

y me enteré de que mi hermanita

está en grave peligro,

porque ese novio

del que se enamoró, francisco,

se dedica al narcotráfico.

andrés: me mandó a llamar,

cóndor.

cóndor: sí.

ya está el nuevo envío

de mercancía para francisco.

le entregas el portafolios

junto con la orden.

andrés: como usted mande,

cóndor.

dígame cuál es la orden.

cóndor: la orden se la voy

a dar yo directamente.

tú solo ponme a francisco

al teléfono.

andrés: sí, señor.

eneida: hasta que llegas.

¿dónde andabas?

clara: fui a darle

la inhaloterapia a doña refugio,

como todas las tardes.

demetrio: pues, hasta ese

servicio vas a dejar de ofrecer.

porque te exijo

que termines tu noviazgo

con francisco.

clara: papá,

ya les dije que no.

eneida: francisco

es narcotraficante.

todo ese cuento

de que se superó con su esfuerzo

desde que era niño

es un cuento, es una pantalla.

se dedica al narcotráfico.

tú lo tienes que terminar.

clara: no les creo.

ustedes son unos mal pensados.

no pueden ver a una persona

de condición humilde

que se supera,

que amasa una fortuna

porque luego luego lo asocian

con el crimen organizado.

eneida: mira, niña.

a mí no me importa

si me crees, o no.

porque de cualquier manera

nos vas a obedecer.

demetrio: eneida tiene razón.

vas a dejar a ese delincuente.

esa es nuestra última palabra.

andrés: el cóndor te manda

nueva mercancía.

francisco: muy bien, andrés.

eres el mejor mandadero

que el cóndor se pudo encontrar.

andrés: el cóndor me pidió

que te comunicara con él,

porque quiere hacerte

una advertencia.

francisco: cóndor, ¿qué tal?

habla francisco.

el mandadero me dice

que tienes algo que decirme.

cóndor: quiero que te alejes

de tu novia clara y su familia

y los dejes en paz.

olvídate de ellos,

porque no quiero saber

que te les vuelves a acercar.

cóndor: te decía

que el giro empresarial

de los centros nocturnos

me parece muy interesante.

clara nos estaba diciendo

que a eso te dedicas,

¿no es así?

francisco: así es.

y es más, ¿no he hecho

algún negocio con usted?

porque su voz me resulta

muy familiar.

cóndor: no, yo no me dedico

a centros nocturnos.

francisco: [piensa] es el papá

de adrián.

su papá es el cóndor.

cóndor: ¿me estás escuchando?

francisco: sí, sí, cóndor,

perfectamente.

no tienes de qué preocuparte.

me alejaré de esa familia.

ya me colgó.

andrés: más te vale

que obedezcas.

con el cóndor no se juega.

clara: lo de mis papás

lo comprendo,

porque están reaccionando

a toda la sarta de tonterías

que seguro fuiste tú

la que se las metió

en la cabeza.

sandra: ay, yo no tengo la culpa

de que tu noviecito

se dedique a vender droga.

clara: claro que sí

tienes la culpa,

porque tú inventaste eso.

sabía que eras capaz de todo

con tal de salirte con la tuya,

pero jamás de inventar

algo tan monstruoso.

sandra: te voy a quitar

la venda de los ojos.

te voy a llevar al antro

que es propiedad de tu amado,

para que conozcas

su verdadero rostro,

y entonces te convenzas

de quién es el verdadero

monstruo en esta historia.

clara: sandra le dijo

a mis papás que te dedicas

al narcotráfico, y quiero

que me digas delante de ella

que no es cierto.

francisco: clara,

habíamos quedado

que ibas a confiar en mí.

clara: no, no.

tú me dijiste que confiara en ti

pero yo no te contesté

que iba a hacerlo.

pero mira, aquí estoy.

aquí estamos frente a ti

para que me demuestres

que sí puedo hacerlo.

sandra: ya, ya.

no dejes que te siga mareando

con choros baratos.

dile que te abra

ese portafolios.

francisco: no te metas

en mis asuntos, sandra.

francisco: clara, clara,

por favor.

clara: entonces es cierto.

traficas con droga.

francisco: te puedo explicar.

clara: no, no quiero

explicaciones.

quiero saber quién eres,

francisco.

quién eres de verdad.

[música]

[música]

francisco: sí, clara.

soy un narco--

clara: me has roto el corazón,

francisco.

francisco: clara,

por favor, escúchame.

clara: no,

no te quiero escuchar.

no quiero volver a verte.

no me busques nunca más.

sandra: ay, ay, ay.

maté dos pájaros de un tiro.

uno porque le demostré

a esa tarada que estás muy lejos

de esa imagen de caballero

de la que se enamoró.

y dos porque te demostré

que mi hermana

no te quiere como yo.

francisco: tú no me quieres.

sandra: claro que te quiero.

te deseo.

yo no desprecio lo que eres

como mi hermana.

a mí lo único que me importa

es que me consumas

en el fuego de la pasión.

francisco: sí, tienes razón.

tú te metes en mi cama

sin importarte

nada más que la pasión.

sandra: y lo seguiré haciendo

si tú también te dejas seducir.

francisco: está bien.

seremos amantes, cada vez

que la pasión así lo exija.

[electrónica]

ambos: [ríen]

adrián: eres un desgraciado.

sandra: ¿qué haces aquí?

adrián: investigué

uno de los nombres de los antros

que maneja francisco,

y vine a verlo

porque yo de imbécil

creí que era mi amigo.

francisco: somos amigos.

adrián: no, tú y yo

no somos amigos.

¿y sabes qué?

en el campo, el día

que jugamos fútbol,

solo recordamos viejos tiempos,

y no quedamos

en retomar la amistad.

claro,

eres un maldito traicionero

y me estabas viendo la cara

con mi prometida.

francisco: ey, adrián,

mira, déjame explicarte.

adrián: no, no tienes nada

que explicar.

sabías perfectamente

que pedí la mano de sandra.

fuiste a su pedida

y no te importó.

y ahora me los encuentro aquí,

besuqueándose.

mi papá tenía razón.

las clases sociales

existen por algo.

y tú eres de la peor.

sandra: adrián,

no te puedes poner así,

es un malentendido.

estamos chupando tranquilos.

adrián: al contrario.

qué bueno que me doy cuenta

que eres una cualquiera.

tú y yo no nos vamos a casar.

y tú vas a estar

fuera de mi vida

como los últimos quince años.

sandra: ¿me puedes explicar

qué fue esto?

francisco: ojo por ojo,

diente por diente.

cóndor: encontré a la muchacha

cuando iba a avisar a mi hijo

que estabas aquí.

francisco: adrián y yo

nos conocemos desde niños,

y vengo a aclarar

asuntos personales con él.

cóndor: sí.

ya sé que eres

aquel niño mugroso

que jugaba a las maquinitas

y el futbol con adrián.

pero ordené que no se le avisara

de tu presencia

porque no voy a permitir

que molestes a mi hijo.

así que vete.

francisco: en lo que usted

menos piensa es en adrián.

yo sé muy bien por qué no quiere

que esté cerca de su hijo.

teme por su identidad, cóndor.

cóndor: fuera de mi casa.

francisco: tarde o temprano

adrián se va a enterar de todo.

y con la advertencia

que me hizo,

dela por ignorada.

no pienso alejarme de clara.

cóndor: eliminen un problema.

acaben con francisco.

francisco: hola.

¿le puede avisar a clara

que necesito hablar con ella,

por favor?

>> permítame.

francisco: ey, ¿qué hacen?

>> tengo orden de asesinarte.

[disparo]

clara: francisco...

tranquilo, tranquilo.

todo va a estar bien.

francisco: me pegaron un balazo.

clara: resiste, resiste.

ayuda.

una ambulancia, por favor.

por favor,

vengan a la calle fuego

número 166.

por favor, rápido, por favor.

francisco: hay un policía

herido...

clara: hay un oficial herido.

sí, sí, vengan, por favor.

todo va a estar bien.

tranquilo, resiste.

tienes que resistir.

¿eres oficial?

francisco: sí, sí.

policía federal.

clara: no, no, francisco.

francisco, resiste.

tienes que resistir.

francisco, no, francisco.

no te mueras.

te amo.

[llora] te amo.

no te mueras.

[música]

[música]

refugio: ¿qué le pasó a mi hijo?

clara: lo están operando.

el doctor todavía

no sabe decirnos nada

sobre el estado de francisco.

refugio: sabía que este momento

iba a llegar tarde o temprano

a causa de su trabajo.

mira, aquí estoy,

esperando que mi hijo

libre la batalla

entre la vida y la muerte.

clara: estoy muy aturdida.

acabo de enterarme

de que francisco

era narcotraficante,

y luego resultó

que era policía federal.

ya no entiendo nada.

refugio: hijita.

yo siempre te dije

que mi hijo era bueno,

que confiaras en él.

todo el asunto de las drogas

era parte de un operativo

en el que mi hijo

estaba infiltrado.

francisco es policía federal.

clara: ¿pero los antros,

la ropa cara con la que viste,

la casa tan lujosa

en la que viven?

refugio: todo era parte

del operativo.

tenía que descubrir la identidad

de un capo pesado,

un tal cóndor.

pero lo cierto es que francisco

vive conmigo.

clara: y yo le di

tremendo cachetadón

creyendo que era malo.

refugio: no, mi hijo es policía

y de los buenos.

estudió derecho,

pero quiso meterse

a la policía federal porque

le gusta luchar por el bien.

clara: fui tan injusta.

refugio: no fue tu culpa,

y tampoco la de mi hijo.

así es la vida.

>> ¿usted es la persona

que llamó a la policía federal?

clara: sí, doctor.

refugio: ¿cómo está mi hijo?

>> tuvimos que intervenir

a francisco para reparar

la perforación que hizo

la bala en el hígado,

y fue un éxito.

pero ahora hay que esperar

a ver cómo reacciona.

refugio: bendito sea dios.

clara: gracias, doctor.

refugio: hijo,

qué bueno que despiertas.

clara: no nos hemos

movido de aquí

hasta ver como reaccionas.

francisco: muchas gracias

a las dos, la voy a librar.

mi corazón está fuerte.

lleno de amor.

refugio: voy a avisar al doctor

que ya despertaste.

francisco: clara,

sé que necesito hablarte

de muchas cosas.

clara: no hables,

tienes que descansar.

tu mamá ya me contó

que eres policía,

y lo de tu operativo.

francisco: te amo.

me salvaste la vida

para consagrarte.

clara: discúlpame

por lo que pasó en el antro.

fui una tonta.

francisco: tú no sabías,

y no podía decirte nada.

clara: me pediste

que confiara en ti,

y yo no lo hice.

francisco: de ahora en adelante

va a ser diferente,

porque te juro,

te juro que te voy a amar

por encima de todo.

clara: yo también te lo juro.

francisco: hay algo

que me gustaría aclararte.

no quiero que pienses

que me acerqué a ti

como parte de mi trabajo.

ni a ti ni a sandra.

las conocí

por cosas del destino.

clara: ¿por qué podría yo

pensar algo así?

francisco: por la identidad

del criminal

que queríamos atrapar.

>> ¿ven por qué

no me mostraba tan contenta

por tu relación con sandra?

ay, además no soportaba

a la lambiscona de eneida.

adrián: no te preocupes, mamá.

no pienso casarme con sandra

ni frecuentar a nadie

de esa familia.

cóndor: entonces

el niñito con el que te juntabas

resultó ser el hombre

con el que sandra

te estaba engañando.

adrián: sí, papá.

y yo de imbécil que pensaba

que podíamos recuperar

nuestra amistad.

tú mismo lo dijiste:

las clases son las clases--

>> policía federal.

al suelo.

cóndor: ¿qué pasa aquí?

>> héctor peñaloza,

alias el cóndor,

quedas detenido

por delitos contra la salud

y crimen organizado.

>> están fuera de sus cabales.

mi marido es intachable.

debe tratarse de un error.

>> está en todo su derecho

de defenderse,

pero tengo que llevármelo

a la delegación

para que inicie su proceso.

llévenselo.

cóndor: esto es un error.

no saben quién soy yo.

adrián: esto no puede ser, mamá.

¿estás bien?

>> esto es un atropello.

se van a arrepentir

de meterse con una familia

de nuestro prestigio.

eneida: ya se regó como pólvora

en todo nuestro círculo social

lo que pasó con héctor.

resultó un narcotraficante.

>> de la que se salvó

nuestra hija.

la íbamos a casar

con el hijo de un narco.

eneida: ¿y esa maleta?

no puede ser en serio

lo que dijiste que ibas a hacer.

clara: sí, mamá.

y te lo estoy demostrando.

me voy de esta casa

a vivir con mi amor.

>> clara.

salvamos de milagro a sandra

de un destino terrible

como para que tú vayas ahora

por tu propio pie

a uno igual o peor.

eneida: no puedes

seguir con ese.

es un delincuente.

clara: francisco no es

ningún delincuente.

es un policía encubierto

que estaba vigilando

los movimientos

del papá de adrián.

sandra: ay, por favor hermanita,

a otro tonto con ese cuento, eh.

clara: es la verdad.

y tú diles la verdad

que como por ser una cualquiera

te metiste con francisco

andando con adrián.

eneida: no, no,

eso no puede ser.

sandra: claro que no, mamá.

ya sabes cómo es mi hermanita.

me envidia.

clara: hermana, no me interesa

ver cómo te zafas

de tus equivocaciones.

me voy a vivir mi propia pasión.

>> a ver, platícanos.

clara: así es que esta

es la recámara

del dueño de antros.

francisco: así es.

esta era la casa que ocupaba

para aparentar que era

un hombre rico

y ahora la tengo que devolver.

me la deberían de dejar, ¿no?

clara: pues, sí está bonita.

pero prefiero la casa

donde vive tu mamá.

es más cálida.

francisco: sí,

y yo prefiero estar contigo

a solas.

clara: yo también quiero

estar contigo a solas.

te amo.

te voy a amar siempre.

francisco: y yo a ti, mi reina.

porque con tu amor

has hecho que sienta

de manera más intensa

el fuego de la pasión.

refugio: le cambié el agua

a la rosa para que siga

igual de bonita

como el día que la trajiste

cuando te mudaste para acá.

clara: me la encontré

en el cuarto cuando fui

por la virgen de guadalupe

que tenía ahí guardada.

francisco: te tengo

una sorpresa.

refugio: qué bueno que hice

mis inhalaciones

para no ahogarme de la emoción.

clara: ¿qué, qué es?

francisco: el plan de estudios

de la carrera de medicina

donde podrás estudiar.

clara: ay, mi amor,

gracias, gracias.

refugio: pensé que le ibas

a proponer otra cosa.

francisco: primero quiero

cumplirle su sueño, mamá.

y después formalizamos

para que sea mi reina.

clara: te amo,

te amo tanto.

vivimos en una sociedad

tan corruptible

que el crimen organizado

se filtra por todas sus esferas.

la delincuencia no distingue

clases sociales

porque no solo se genera

por los que equivocadamente

la elijen como medio para

obtener una mejora económica,

sino también por los que

desean el poder.

es por eso que los jefes

de la mafia ya están

en todos lados.

hasta en las clases altas.

pero que pertenezcamos

a esa sociedad

no quiere decir que no podamos

elegir por el bien, por el amor.

el amor sincero,

que llena de calidez

nuestras vidas.

el amor que trae consigo

la pasión.

la pasión que llega a ser

tan fuerte que puede quemarnos.

pero si es con amor sincero

con lo que alimentamos

la hoguera,

entonces no se consumirá

y permanecerá

encendido para siempre

el fuego de la pasión.

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