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La Rosa de Guadalupe - 'Búsqueda'

Univision26 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[tema musical]

carolina: listo, mami.

ya terminé de hacer la maleta.

sonia: toma, mi amor.

carolina: ¿qué onda, mami?

¿por qué me estás dando

tu medalla de la virgen?

sonia: no sé, carolina.

de pronto me dieron

muchas ganas de regalártela.

carolina: ay, mami.

pero esta medalla te acompaña

desde tu bautizo.

tiene grabada la fecha

en la parte de atrás.

desde entonces la traes puesta.

sonia: ahora quiero

que sea tuya.

y en su momento quiero

que sea de la bebé.

carolina: ay, mamá, deja

de llamarla la bebé.

no sabemos si va a ser niño

o niña.

sonia: sí, sí, sí, perdóname,

perdóname, mi hija.

pero es que algo me dice

que va a ser niña.

hija, no sabes

cuánto te amo.

carolina: ay, mami.

yo también a ti.

has sido una gran mamá.

yo sé que querías algo distinto

para mí, que estudiara,

que me convirtiera

en una profesionista.

pero me enamoré.

¿me perdonas?

sonia: no tengo nada

que perdonarte.

y reconozco, ¿eh?, que me costó

un poquito de trabajo aceptarlo.

pero ahora que te veo tan feliz,

formando un matrimonio ejemplar

con--con orlando, pues...

y bueno, ya vas a formar

tu propia familia con la llegada

de este bebé.

y eso es lo único que de verdad

quería para ti, mi amor.

que fueras inmensamente feliz.

carolina: ay, mami, gracias.

lo soy.

sonia: a ver, déjame ponértelo.

orlando: me siento

tan emocionado por este viaje,

carolina, no cabe duda

que estamos locos.

carolina: sí, mi amor.

pero no podíamos perdernos

la oportunidad de estar juntos

antes de que nuestro bebé nazca

y estemos esclavizados ahí

como todos los papás del mundo.

orlando: me muero de ganas

de ser papá.

carolina: sí, mi amor.

yo estoy segura que vas a ser

el mejor papá,

así como eres el mejor marido.

[frenada]

>> ¿estás bien?

orlando: ¿qué estará pasando?

¿por qué nos detuvimos

de repente?

conductor: ¡pronto!

traten de esconderse,

pusieron troncos

en la carretera.

debe tratarse

de los gladiadores.

todos: [gritan]

conductor: les tengo que abrir,

si no nos matan.

orlando: ¡no!

>> ¡más les vale que todos

se bajen aquí!

¡o aquí mismo se mueren!

órale, órale, rápido, rápido.

[perro ladra]

>> ¡órale!

¡rápido, rápido!

[perro ladra]

>> los vamos a revisar.

nos llegó el pitazo

de que están transportando

drogas.

y este territorio

solamente es nuestro.

[perro ladra]

[disparo]

[gritos]

¡cállense o me los quiebro!

[disparo]

¡se están pelando unos!

vayan por ellos, ¡rápido!

carolina: cuidado.

orlando: cuidado.

carolina: perdón.

ay, híjole--

orlando: carolina, mi amor.

¿estás bien?

mírame, mírame.

vamos a seguir.

>> ¡hay que ayudarlos!

>> no, tenemos que seguir.

carolina: [gime]

ay, no.

[perros ladran]

>> ¡deténganse!

si no, haremos que los perros

los maten.

orlando: está bien, está bien.

carolina: [grita]

[solloza]

>> aquí se los tengo.

bien seditas.

>> tú, muchachito,

saca el paquete y entrégalo.

orlando: yo no sé

de qué me está hablando.

¿cuál paquete?

>> claro que sabes

de qué paquete

te estoy hablando.

del que te entregó clark.

carolina: diles que tú

no tienes nada.

diles que no tienes nada.

orlando: se lo juro, señor,

yo no tengo nada.

fue un malentendido.

>> la mochila que llevas

en la espalda es tuya, ¿no?

quítensela.

ábrela.

¿ves cómo clark sí te entregó

un paquete?

orlando: no, se lo juro,

ese paquete no me lo dio clark.

me lo dio horacio.

>> mientes.

eres un mentiroso.

y sabes lo que le pasa

a los mentirosos.

orlando: no, por favor, señor.

carolina: ¡no, no--!

[disparos]

[llora]

sonia: nada, ¿ves?

sigue sin entrar la llamada.

renata: ay, ma, ya, por dios.

mi hermana ya debe estar

tranquilita, dormidita

en su camita de hotel

bien a gusto.

sonia: no.

si fuera así, ya me hubiera

llamado.

por favor, vamos a la policía

a denunciar la desaparición

de carmen.

raimundo: no, no, por favor.

no, sonia.

si no has podido hablar

con ella en un par de horas,

no quiere decir que haya

desaparecido.

sonia: nunca cuento contigo.

te digo que algo le pasó

a nuestra hija.

raimundo: no le pasó nada.

sonia: ¡algo le pasó!

me hubiera llamado.

ella siempre cumple.

comandante ortega,

entonces, ¿no hay ninguna

novedad de mi hija?

everardo: no, señora,

no hay ninguna novedad

acerca de su hija

o de su yerno o de alguno

de los pasajeros de ese autobús.

sonia: no puede ser.

everardo: señora, el autobús

jamás llegó a su destino.

de hecho la empresa lo está

considerando en este momento

robado o desaparecido.

sonia: pues yo no me voy

a mover de aquí hasta encontrar

a mi hija.

everardo: haga usted

lo que quiera, señora.

lópez: mi comandante,

se ha hecho un descubrimiento

cerca de una ranchería

que comunica por un camino

de terracería.

everardo: ¿de qué se trata?

lópez: del camión de pasajeros,

mi comandante, lo encontramos.

sonia: exijo que me diga

dónde está mi hija.

everardo: contesta.

lópez: lo siento, señora,

pero el camión está quemado

y todos los pasajeros

están muertos.

sonia: no.

no.

no, esto no puede ser.

no, dios mío, no.

[solloza]

santa maría, madre de dios,

ruega, señora, por nosotros

los pecadores, ahora y--

raimundo: sonia, sonia,

por favor, ya párale.

te vas a enfermar

de los nervios.

sonia: es que llevamos aquí

tres semanas.

y no es posible

que en tres semanas

no identifiquen el cuerpo

de carolina y ya que nos

lo den para llevárnolos.

[llaman a la puerta]

lópez: buenos días.

sonia: pase, pase, agente,

lópez.

¿ya identificaron el cuerpo

de nuestra hija?

lópez: ya se hicieron

las prácticas forenses

y se llegó a la conclusión

de que ninguno

de los cuerpos que encontramos

sin vida cerca del camión

es el de su hija.

raimundo: ¿cómo?

¿cómo dice?

lópez: solo se logró identificar

el cuerpo de su yerno.

ya sus familiares fueron

notificados para su reclamo.

pero el de su hija no.

seguramente se lo llevaron.

sonia: eso quiere decir

que carolina puede estar viva.

raimundo: sí.

sonia: sí, claro, nuestra hija

está viva.

raimundo: no, no, no,

no adelantemos vísperas, sonia.

sonia: es una esperanza,

raimundo, nuestra hija está viva

y no voy a descansar

hasta encontrar a carolina.

no voy a descansar.

les voy a terminar de servir

rápido, es que mi vuelo sale

dentro de dos horas

y pues, apenas tengo tiempo

para llegar al aeropuerto.

raimundo: ahí vas otra vez--

sonia: sí, raimundo.

y lo voy a hacer las veces

que sea necesario.

voy junto con las otras mamás

buscadoras que también tienen

a sus hijos desaparecidos.

vamos a peinar nuevamente

la zona hasta encontrar

al menos un cuerpo o una fosa

común, algo.

raimundo: sonia, por favor,

tienes que encontrar paz,

tranquilidad.

sonia: ¿cómo me puedes pedir

eso?

todas las noches me acuesto

pensando si nuestra hija tiene

un techo donde dormir,

o si tiene comida.

raimundo: por favor.

carolina lleva cuatro años

desaparecida, no sabemos dónde.

o simplemente está muerta.

sonia: o tal vez esté con vida.

yo mantengo la esperanza

y voy a seguir buscando.

y perdón, pero ya me tengo

que ir.

adiós, hija, ya sabes

lo que tienes--

renata: sí, mamá, ya.

ya sé lo que tengo que hacer.

[claxon]

sonia: me tengo que ir,

ya llegó el taxi.

adiós, mi amor.

renata: mi mamá

ya me está hartando, papá.

neta, a veces pienso

que se volvió loca.

raimundo: loca de dolor

por haber perdido a tu hermana.

y, ¿sabes?

está muy cerca de perderme a mí.

sagrario: vamos a revisar

todos los pedazos de tierra

que parezcan removidos.

porque ahí puede estar

el cuerpo de nuestros hijos.

sonia: como el corazón

de todas nosotras, sagrario.

no dejaremos de buscar

hasta encontrar algo

que nos lleve con nuestros

hijos.

sagrario: sí, sonia.

tuvimos que volvernos buscadoras

porque todas las que estamos

aquí, lamentablemente hemos

perdido a nuestros hijos.

por la guerra que nos libramos

contra la delincuencia.

sonia: aquí, aquí.

aquí está flojo.

aquí está flojo, espera.

parece que encontré algo.

sagrario: ¡hay que comenzar

a remover la tierra aquí!

sigan buscando.

sonia: aquí está.

la cadena...

la cadena con la medalla

con la virgen de guadalupe,

la que yo le di a mi hija.

sagrario, ven, mira.

esta es la medalla

que yo le di a mi hija.

sagrario: ¿estás segura?

sonia: ay, claro, mira.

tiene aquí grabada la fecha

de mi bautizo.

mira.

yo se la entregué

a mi hija cuando estaba

terminando de hacer su maleta.

para hacer ese maldito viaje

donde desapareció.

y esto quiere decir que--

[llora]

sagrario: ánimo, ánimo.

sonia: quiere decir

que mi hija está ahí.

que mi hija está ahí

en esa fosa.

[llora]

ahí está, sagrario, ahí está.

doctor: soy el médico forense

que realizó la identificación

de los restos.

en efecto se trataba

del cuerpo de su hija, señora.

aquí tiene las cenizas.

sonia: por fin.

por fin te encontré, mi niña.

como tu madre,

claro que guardaba la esperanza

de que estuvieras viva.

por fin puedo darles

cristiana sepultura.

a ti y a mi nieto.

doctor: ¿nieto?

¿cuál nieto?

sonia: el que estaba esperando

mi hija, doctor.

ella tenía ocho meses

de embarazo cuando la atacaron

en el autobús.

doctor: no, señora.

en el cuerpo de su hija

no se encontraron restos

de ningún bebé.

sonia: no.

no puede ser.

ella estaba a punto

de dar a luz.

doctor: pues solo que haya dado

a luz antes de que la mataran.

porque en el vientre de su hija

no había ningún bebé.

sonia: entonces mi nieto

está vivo.

tengo que buscar

hasta encontrarlo,

porque mi nieto sobrevivió.

está vivo.

vivo.

[música]

[música]

everardo: adelante, señora,

por favor.

sonia: gracias, comandante.

everardo: póngase cómoda,

por favor.

y bueno, estamos aquí

para servirle.

¿en qué puedo ayudarla?

sonia: he estado buscando

a mi hija, junto con otras

madres que también tienen

a sus hijos desaparecidos.

y encontré esto.

encontré en la tierra

esta cadena, con esta medalla

de la virgen de guadalupe.

la traía mi hija la noche

en que desapareció.

yo misma se la regalé

cuando nos despedimos.

everardo: señora,

es que para eso

tenemos nosotros peritos, ¿no?

usted no debió de haber--

sonia: claro que debo,

comandante.

encontré a mi hija.

encontré los restos de su cuerpo

junto con esa cadena.

los estudios practicados

por el médico forense

confirmaron que los huesos

son de mi hija.

everardo: pues lo siento

por usted,

porque si tenía la esperanza

de encontrarla con vida,

imagino el duro golpe

de confirmar que no es así.

sonia: sí, comandante.

pero todavía hay algo

de mi hija con vida.

everardo: perdón,

¿podría explicarse mejor?

sonia: mi nieto.

mi hija estaba embarazada

y los estudios forenses

no encontraron ningún resto

de un bebé en su cuerpo.

mi nieto está vivo.

seguro carolina debió haber dado

a luz antes de que le quitaran

la vida.

everardo: señora, no es sano

que se haga usted ilusiones.

sonia: claro que me las hago,

comandante, porque yo sé

que mi nieto está vivo.

no sé si es una niña

o un niño, mi hija nunca quiso

saber el sexo del bebé.

pero de que está vivo,

está vivo.

y vine con usted para presentar

una denuncia correspondiente.

y comiencen a buscarlo.

everardo: por supuesto.

y para eso estamos,

para servirle, señora.

pero yo le recomiendo

que acuda usted al ministerio

público para interponer

esa denuncia.

ellos van a investigar

con los posibles integrantes

del grupo delictivo,

que por cierto fueron detenidos

hace poco.

sonia: gracias.

muchas gracias.

everardo: a sus órdenes.

sonia: estoy segura

de que también voy a encontrar

a mi nieto.

segura, lo voy a encontrar vivo.

vivo.

¿te das cuenta, raimundo?

nuestra nieta o nieto vive.

vive.

raimundo: sonia, por favor,

calma.

no hay seguridad de nada.

sonia: no me importa, raimundo.

tengo que encontrar a ese niño.

raimundo: a ver, un momento.

habíamos acordado

que cuando tuviéramos

los restos de nuestra hija,

ibas a regresar a nuestra vida.

y que íbamos a ser una familia

normal.

sonia: ¿qué parte no me estás

escuchando?

tenemos un nieto, el hijo

de nuestra hija.

y está ahí afuera.

no sabemos ni siquiera

con quién.

raimundo: sí, sí, claro.

tal vez lo tengan

esos delincuentes.

sonia: lo voy a buscar.

lo buscaré hasta encontrarlo.

raimundo: haz lo que quieras.

renata: ¿qué pasó, pa?

raimundo: tu madre ya encontró

otra manera de evadir

la realidad.

ahora dice que el hijo

que esperaba tu hermana

está vivo.

renata: ¿qué le pasa a mi mamá?

de plano ya enloqueció, ¿verdad?

raimundo: ay, hija.

de verdad ya no sé cómo vamos

a seguir adelante.

renata: yo menos, pa.

pero bueno, en fin, ya está

lista la cena.

raimundo: no, no, no voy a cenar

aquí, voy a salir.

renata: ay, ¿y se puede saber

a dónde vas o qué?

raimundo: no sabes

cuánto deseaba besarte,

estar en tus brazos,

refugiarme en ellos.

adela: ¿qué te pasa, mi amor?

¿qué--qué te puso así?

raimundo: sonia.

sonia me pone así.

sonia es lo que me pasa.

sonia y sus obsesiones.

primero con mi hija

y ahora se le ha metido

otra idea absurda,

una estupidez.

adela: ¿no me habías dicho

que tu mujer ya venía

para la ciudad con las cenizas

de tu hija?

raimundo: sí, sí, sí.

eso fue lo que creí.

pero ahora se aferró

a que el hijo de carolina vive.

y va a buscar a su nieto.

adela: ay, mi amor.

raimundo: te juro que ya

no puedo, adela.

ya no puedo con el peso de esto.

han sido cuatro años

de esta triste obsesión.

cuatro años de no vivir.

adela: te entiendo, mi amor,

pero ahora estás conmigo

para hacerte feliz.

>> ¿lista para que todas

tus broncas se acaben?

renata: ay, dame.

te juro que esto es lo único

que me pone bien.

odio a mi mamá, te lo juro,

la odio, la odio, ¡la odio!

>> ay, no sé por qué a mí

se me hace rebuena onda, ¿eh?

renata: no, pues porque no vives

con ella.

siempre está pensando

en carolina.

carolina, carolina, carolina.

carolina por aquí,

carolina por allá.

y ahora por fin la encontró

muerta.

podíamos recuperar

nuestras vidas y se le metió

en la cabeza que el hijo

de carolina está vivo.

>> pues a lo mejor sí.

renata: no, no, a lo mejor nada,

no, no es probable, no.

¿sabes qué?

yo ya no estoy dispuesta

a tolerar más este infierno, ya.

pero no, tú no, hazme una a mí,

ándale.

pero igual que la tuya, grande.

no, a mí no me das nada.

sonia: mire, comandante.

enséñale la lista.

sagrario: sí.

sonia: es la lista

de los orfanatos

que hemos recorrido

durante los últimos seis años.

sagrario: y nosotras la hemos

acompañado en la búsqueda

de su nieto.

sonia: pero no hemos logrado

obtener ninguna información

sobre niños abandonados

en la época en que mi hija

desapareció.

sagrario: le pedimos

que averigüe, que investigue.

sonia: es muy sospechoso

que después de tantos años

no tengamos ningún dato.

se me hace que no quieren darnos

ninguna información.

everardo: no, no,

no es eso, señora.

despreocúpese.

su denuncia basta para retomar

esta investigación,

se lo aseguro.

quédese tranquila.

aquí entre nos, yo pensé

que ya estaba usted en su casa

retomando su vida nuevamente.

sonia: no.

no, comandante.

yo no me pienso regresar

hasta encontrar a mi nieto

y llevarlo conmigo.

y mientras hacen

las averiguaciones,

ayudo a mis compañeras

a seguir buscando a sus hijos

muertos o desaparecidos.

porque ellas también

me han acompañado.

doctor: ya tengo los resultados

del estudio que le hicimos

a los restos humanos

que encontraron en la tierra.

desafortunadamente, el adn

de los huesos no corresponde

al de su hijo.

sagrario: entonces,

¿quiere decir que--

que mi hijo puede estar vivo?

sonia: ánimo.

ánimo, sagrario, ánimo.

muchas gracias, doctor.

doctor: la verdad me sorprende

verla aquí.

sonia: sigo acompañando

a mis compañeras,

apoyándolas en lo que puedo.

doctor: señora, por favor,

váyase y no vuelva.

sonia: ¿por qué?

doctor: no puedo decirle,

pero su presencia aquí

me pone en riesgo.

por favor márchese y no vuelva

a buscarme.

sonia: no entiendo.

no entiendo qué está pasando

para que el doctor reaccione

así.

sagrario: ni yo tampoco, pero--

[llaman a la puerta]

sagrario: ¿sonia?

¡sonia!

sonia, despierta.

sonia, tengo que decirte algo.

sonia: pues, ¿qué hora es?

¿qué pasa, qué tienes?

sagrario: el doctor--

el doctor que te entregó

las cenizas de carolina--

sonia: sí, ya sé, el médico

forense, ¿qué pasa con él?

¿qué tiene?

sagrario: que apareció muerto.

sonia: no puede ser.

sagrario: sí.

salió aquí en este periódico.

ejecutaron al doctor

que identificó los restos

de tu hija, mira.

[música]

[música]

everardo: el hoy occiso

estaba metido en situaciones,

digamos, comprometedoras

para él, señora.

sonia: no lo puedo creer.

sagrario: ni yo tampoco.

el doctor

no se veía una mala persona.

everardo: presuntamente--claro,

presumimos que el doctor

estaba coludido

con el crimen organizado.

estamos investigando

algunas denuncias

de extorsión en su contra.

ayudaba a la mafia

y extorsionaba a sus víctimas.

sonia: él fue quien me dijo

que en el cuerpo de mi hija

no estaba el bebé

que estaba esperando.

sonia: pues sí,

pero imposible saber

si le habló con la verdad o no,

señora.

lo más seguro es que le haya

mentido para crear en usted

una expectativa y luego

poderla extorsionar.

sonia: ¿extorsionarme?

everardo: sí, señora.

el mal se disfraza

de muchas maneras.

el médico forense le aseguró

que no había ningún bebé

para que usted albergara

la esperanza de que ese niño

había nacido y algún día poderlo

encontrar.

sonia: no.

everardo: pero recuerde esto,

no fueron más que las palabras

de un hombre corrupto.

sonia: lista para iniciar

un nuevo día de búsqueda.

[llaman a la puerta]

¡raimundo!

pásale.

de verdad qué--

qué sorpresa.

no me dijiste que venías.

¿qué haces aquí?

raimundo: vengo por ti.

sonia: yo no me puedo ir

contigo, yo todavía no termino

mi labor.

raimundo: ya basta, sonia.

por favor.

regresa a la casa.

las cenizas de nuestra hija

deben de estar en el nicho

de la iglesia.

sonia: raimundo, entiende.

raimundo: no, entiende tú.

tienes que dejar todo esto

en paz.

por dios.

llevas 10 años en esta búsqueda.

primero de nuestra hija.

y ahora de un nieto

del que ni siquiera tienes

la certeza de que está vivo.

sonia: mi corazón de madre

me dice que sí vive.

raimundo: no, no.

por favor, sonia, no puedes

seguir viviendo así.

viviendo de una corazonada

que no nos deja,

no nos permite continuar

con nuestras vidas.

10 años ya fueron suficientes,

¿no?

por favor deja que nuestra hija,

que nuestro nieto

descansen en paz.

sonia: ¿y mi paz?

¿y mi paz, qué?

¿piensas que yo voy a poder

estar en paz sabiendo

que mi nieto está vivo

y yo no hago nada

para encontrarlo?

raimundo: esa es una ilusión.

es algo absurdo

que estás viviendo,

queriendo vivir

para no enfrentar la realidad.

sonia: la realidad es

que mi hija no estaba embarazada

cuando la mataron.

raimundo: no, no.

la realidad--

la realidad

es que los dos murieron.

los dos están muertos.

a los dos los perdimos.

y si no reaccionas,

vas a perder a la hija

que sí te queda viva.

sonia: ¿a renata?

¿qué le pasa a renata?

raimundo: le pasa que necesita

a su madre.

porque parece que se te olvidó,

pero--

tienes otra hija.

otra hija

a la que has abandonado

durante diez años.

le haces mucha falta, sonia.

tienes una casa y una familia

que te necesitan, así que...

vamos a preparar tus cosas

y nos vamos hoy mismo.

ven, pásale.

ya estamos en casa.

sonia: sí, raimundo.

gracias por hacerme ver

que también tengo que estar

aquí, por mi hija,

por ti, por nuestra familia.

de verdad.

raimundo: sí.

sonia: mi amor.

renata: ay, qué bueno

que por fin te acordaste que--

que tenías una casa,

una familia,

otra hija.

sonia: hija, yo sé que todo

ha sido muy difícil para ti.

renata: ay, no, no sabes nada,

no tienes ni idea.

raimundo: bueno, no, ya, ya,

ya estamos aquí

y eso es lo importante.

renata: bueno, a mí la verdad

me da lo mismo, ya me voy.

sonia: espera.

¿a dónde vas?

renata: pues a hacer mi vida,

mamá.

porque yo sí tengo una vida.

no estoy muerta como carolina.

sonia: está bien, lo entiendo.

solo te pido, por favor,

que regreses temprano.

vamos a depositar las cenizas

de tu hermana en el nicho

de la familia, por favor.

renata: perdón, pero es que no--

no puedo regresar temprano.

raimundo: hija...

sonia: por favor, acompáñanos.

nos puedes alcanzar más tarde

en el mausoleo.

renata: ah, sí, sí.

ahí voy a estar.

sonia: ¿me lo prometes?

renata: sí, como tú quieras.

"bye".

sonia: bye.

renata: bye.

raimundo: llevamos

más de una hora esperando

a renata.

sonia: es obvio

que no va a llegar.

raimundo: ni modo.

despediremos a nuestra hija

nosotros dos.

sonia: hija mía,

aunque es un consuelo

que tenemos la oportunidad

de despedirnos de ti,

jamás te vamos a olvidar.

[solloza]

nunca te dejaremos de querer.

nunca.

vivirás siempre

en nuestros recuerdos.

en el amor que te tendremos

mientras vivamos.

raimundo: te amo, hija.

ya vas a descansar en paz.

sonia: te prometo, mi amor,

que voy a encontrar a tu hijo.

te lo prometo.

virgen de guadalupe,

guía mis pasos.

porque yo sí sé que ese niño,

tu hijo o hija

está vivo en alguna parte.

lo sé.

me lo dice mi corazón de madre

que no puede estar equivocado.

te lo pido, virgen de guadalupe,

por favor.

ayúdame a encontrar a mi nieto.

ayúdame.

ni siquiera sé si es un niño

o una niña.

pero está vivo.

vive.

te suplico que me ilumines

para que pueda encontrarlo.

tráelo con nosotros,

con su familia.

te lo ruego, madre mía.

te lo ruego.

memo: qué bonita rosa.

¿quién me la dejó aquí?

no me importa, esta rosa es mía.

everardo: repórtame, lópez.

lópez: aquí es donde se reportó

la balacera, mi comandante.

everardo: ¿hubo muertitos?

lópez: sí, algunos civiles.

parece que también hubo sicarios

caídos.

everardo: pues vamos

a investigar.

[celular]

qué impertinente este.

lópez: ¿por qué no contestó,

mi comandante?

everardo: porque no es

importante.

vamos a revisar,

a eso vinimos.

nadie nos puede interrumpir,

ándale.

raimundo: no, no, no, sonia,

por favor.

no hables ahorita con renata,

estás muy alterada.

sonia: ¿y cómo no me voy

a alterar?

si veo la indiferencia

con la que se comporta.

raimundo: bueno, tú también

fuiste indiferente con ella.

la abandonaste por muchos años.

renata--

[suspira]

está pasando por un momento

muy difícil.

la has descuidado mucho.

sonia: ¿otra vez?

¿otra vez con lo mismo?

me hablas como si yo tuviera

la culpa de todos los males

de esta casa.

raimundo: pues sí, sí tienes

la culpa.

el principal mal de esta casa

fue que la abandonaste.

sonia: buscaba a mi hija

como luego seguí buscando

a mi nieto.

raimundo: pues destrozas--

destrozaste a esta familia

con esa búsqueda.

sonia: mira, raimundo,

no quiero discutir contigo.

regresé para ocuparme

de mi hija

y eso es lo que voy a hacer.

voy a hablar con renata

y luego sigo discutiendo

contigo.

raimundo: ándale.

sonia: renata, ahora mismo

vas me a explicar--

¿renata?

renata: ¿qué pasa, mamá?

sonia: ¿estás usando drogas?

renata: ay, mamá, por favor.

me drogo desde hace muchísimo

tiempo.

sonia: pero ¿por qué?

¿cómo es posible?

renata: pues es así.

porque tú ni cuenta te diste

por andar buscando

a tus muertos.

rutilio: ¿qué pasó,

mi comandante?

¿por qué ya no me contesta

el teléfono?

everardo: ¿qué haces aquí,

rutilio?

rutilio: me hubiera ahorrado

la vuelta si me hubiera

respondido la llamada

que le hice.

everardo: creo haberte dejado

bastante claro

que jamás me buscaras

en mi casa.

rutilio: se me hace buscarlo

porque no me mandó

mi mensualidad.

everardo: porque ya no te voy

a dar un peso.

me has extorsionado

durante diez años.

y ya me cansé, ya se acabó,

rutilio.

rutilio: pues usted sabe,

mi comandante.

porque si no me da el dinero

que le pido, lo voy a tener

que buscar por otro lado.

everardo: ¿me estás amenazando?

rutilio: no, no, no.

solo le estoy diciendo.

uno tiene que buscarle

a la vida.

y si usted

ya no le va a apoquinar,

a lo mejor la señora sonia,

esa que anda buscando

a su nieto.

ella sí está dispuesta

a darme dinero.

everardo: te faltan tamaños,

chamaco.

rutilio: viera que me sobran,

comandante.

porque estoy seguro

que para esa mujer

hay mucho dinero que yo le diga

la realidad sobre su supuesto

hijo memito.

everardo: guillermo es mi hijo.

rutilio: porque usted

se lo robó.

pero en realidad es el nieto

de esa señora

que lo está buscando.

es su nieto.

[música]

[música]

everardo: cállate, imbécil.

rutilio: es lo mismo

que digo, mi comandante.

yo pico de cera.

pero usted tiene que darme

lo que yo necesito

para mantener mi boca cerrada.

everardo: pero ¿qué te estás

creyendo, mocoso?

rutilio: el que se está creyendo

es usted y no puede estarme

retando.

everardo: sabes muy bien

de lo que soy capaz, rutilio.

rutilio: no.

no nos mordamos la mano,

mi comandante.

yo cumplí mi parte

de mantenerme callado.

ahora usted tiene que seguir

cumpliendo con la suya

y darme mi dinero.

pilar: ¡everardo!

everardo, ¿qué es lo que pasa

aquí, eh?

everardo: ¡vete ya a la casa!

pilar: pero--

everardo: ¡en este momento

métanse a la casa!

obedece, pilar.

mete a guillermo.

rutilio: se puso muy bonito

el nieto de la señora sonia.

everardo: ya me conoces.

rutilio: y usted también

me conoce a mí,

así que quiero mi dinero.

everardo: está bien.

pero esta va a ser

la última vez.

rutilio: bueno.

si es así, entonces quiero

el triple.

deme el triple y se olvida

de mí para siempre,

mi comandante.

para siempre.

pilar: ya cálmate, mi niño.

todo va a estar bien.

¿qué no escuchaste a tu papá?

memo: pero ¿por qué mi papá

le estaba pegando a ese señor?

pilar: no lo sé, hijo,

pero tú tranquilízate, ¿sí?

por favor.

memo: papá.

everardo: ¿qué pasa, hijo?

memo: no me gusta

que tengas problemas

con los demás.

everardo: tranquilo, hijo.

el señor ya se fue y estoy bien.

memo: pero ¿por qué le pegaste?

¿es de los malos?

¿de los que metes a la cárcel?

everardo: no.

no, hijo, es un señor

con el que tuve un desacuerdo,

pero ya todo está solucionado.

no te preocupes.

pilar: memito,

ve a tu recámara, ¿sí?

memo: pero, mamá--

pilar: hijo, por favor.

everardo: obedece a tu madre,

guillermo.

memo: está bien, pero ya

no te pelees con nadie.

everardo: te prometo que no,

hijo.

ándele.

pilar: ¿y quién era esa persona

con la que estabas ahí afuera?

everardo: no era nadie, pilar.

¿no escuchaste cuando le dije

al niño que ya todo estaba

solucionado?

pilar: ¿ah, sí?

ah...

y entonces, ¿por qué le pegaste

en la cara a ese señor, eh?

everardo: ya deja de moler.

pilar, olvídate que viste

a ese hombre alguna vez.

jamás lo vas a volver a ver.

nunca va a regresar

a esta casa.

jamás.

te lo prometo.

raimundo: no tenía idea

de que renata consumía drogas.

sonia: me fue imposible

hablar con ella.

así me echó de su recámara

después de que yo la caché

metiéndose esa porquería.

raimundo: bueno, sonia,

hay que reconocer

que fue mucho tiempo

el que no estuviste aquí.

eres como una desconocida

para ella.

sonia: sí, raimundo.

entiendo que en efecto

los abandoné mucho tiempo.

y las consecuencias, pues,

están aquí.

pero voy a luchar--

voy a luchar para que renata

recupere su salud

y deje de drogarse.

raimundo: pues, a mí me parece

que es un poco tarde

para nosotros.

sonia: ¿tarde?

¿de qué estás hablando?

raimundo: ¿no te has dado cuenta

de lo que ocurre?

¿de lo que nos ocurre

en esta casa

desde hace 10 años?

sonia: ya te dije que voy

a rectificar.

y nunca es tarde

para que reintegremos

nuestra familia.

te pido tu apoyo.

nuestra hija lo necesita.

raimundo: no, no, tú, por favor,

no me lo vuelvas a decir.

no me lo vuelvas a decir,

porque yo he estado aquí

durante todos estos 10 años.

sonia: pues qué mal le hiciste

que se droga.

raimundo: ah, no, no, espérate.

no me quieras echar la culpa

de lo que tú no cuidaste.

sonia: ay, ya.

no es momento para buscar

culpables, sino de enfrentar

la situación que ya tenemos

con la adicción de renata.

raimundo: tienes razón.

[suspira]

disculpa.

sonia: tenemos un problema

con nuestra hija

y nos tenemos que ayudar

para sacarla adelante.

[claxon]

rutilio: revísenlo...

everardo: ¿de veras?

>> está limpio.

everardo: ¿contento?

rutilio: mi comandante.

qué gusto me da ver que

nos entendimos perfectamente.

pero no me lo dé así,

todo molesto como si yo

lo estuviera chantajeando.

estamos haciendo un negocio.

everardo: sí.

y este fue el último negocio.

ya se acabó, rutilio.

así lo acordamos.

rutilio: está bueno, pues.

para que sigamos siendo

tan amigos como siempre,

¿no cree?

everardo: claro.

porque tenemos otro tipo

de negocios juntos.

rutilio: así me gusta

que cante, mi comandante,

porque a los dos nos conviene

que sigamos siendo socios.

everardo: pero del asunto

de mi hijo, te olvidas ya.

¿estamos?

rutilio: estamos.

usted siga siendo feliz

jugando al papá

de ese chamaquito.

mi boca seguirá siendo

una tumba.

everardo: así será.

gutiérrez,

acabo de salir de la bodega.

tienes luz verde

para iniciar el operativo.

rutilio: qué buena lana

le bajamos a ortega.

le sacamos más canas al ruco.

se fue bien ardido.

[disparos]

gutiérrez: ¡están rodeados!

¡suelta el arma!

rutilio: ¡no disparen!

no disparen, ya estuvo.

me rindo.

ya estuvo.

gutiérrez: si serás imbécil.

no nos interesa que te rindas.

te pasaste de listo.

y este es el precio.

[dispara]

everardo: reporta, gutiérrez.

gutiérrez: todo bien aquí,

mi comandante,

como usted lo ordenó.

everardo: ¿y mi dinero?

gutiérrez: estoy tratando

de abrir la caja fuerte

pero no he podido.

everardo: a ver cómo le haces,

pero tú me recuperas esa lana.

todo lo demás que haya

dentro de la caja

se lo pueden repartir

entre ustedes, no me importa.

gutiérrez: como usted ordene.

everardo: pero muévete,

atragantado,

no tienen más que hasta

el amanecer.

tengo que dar la noticia

de que rutilio y su banda

fueron abatidos.

esto se va a llenar

de agentes federales.

no vamos a poder hacer nada.

gutiérrez: cuente con ello,

mi comandante.

seguiremos sus órdenes

al pie de la letra.

everardo: más te vale.

que no falte un sólo centavo.

sonia: buenos días, hija.

ya es hora de levantarse.

hace una mañana preciosa

y te traje tu desayuno

preferido.

renata: ay, no, esto sí

que es una sorpresa...

sonia: bueno, es mi manera

de demostrarte

que estoy decidida a recuperar--

a recuperar todo el tiempo

que ha pasado.

y no solo pedirte perdón

por mis ausencias

y por haberte descuidado.

renata: ay, sí, no, pues,

qué fácil, ¿no?

me traes el desayuno,

me hablas así bien bonito

y aquí no ha pasado nada, ¿no?

sonia: no, hija.

claro que no es suficiente

pero es un primer paso, ¿no?

renata: no, pues, no.

no estoy de acuerdo.

y ya sé hacia dónde va

tu repentina atención.

y te advierto que no te voy

a permitir choro sobre mi vida.

sonia: por favor, hija,

escúchame--

renata: no, mamá.

no te escuché

durante diez años.

no tengo por qué hacerlo ahora.

ya, déjame vivir mi vida.

tengo 26, de los cuales diez

no te importó en lo absoluto

lo que pasara conmigo.

solamente te ocupaste

de tus muertos.

sonia: hija, ahora

puede ser diferente.

renata: ay, no, mamá. no.

no quieras componer

lo que no tiene arreglo.

sonia: por favor, hija.

renata: pero es que por favor,

¿qué? ya, mamá,

déjame dormir más.

ya...

[protesta]

sonia: está bien.

aquí te voy a dejar

el desayuno para cuando

tú te quieras despertar.

tienes razón.

no voy a presionarte.

pero sólo te quiero decir

que te estás haciendo mucho daño

consumiendo esas porquerías.

renata: más daño me hiciste tú.

así que ya déjame en paz.

[música]

[música]

raimundo: no, no, adela, adela,

discúlpame, no--no puedo.

con el regreso de sonia

las cosas no pueden

seguir iguales.

adela: tienes razón, raimundo,

debes tomar una decisión

con respecto a nosotros.

y tú sabes muy bien cuál.

raimundo: por favor, adela,

por favor, no--

no me estés presionando.

es un paso muy difícil para mí.

adela: está bien, está bien.

[suspira]

como siempre, te comprendo.

pero piensa que es injusto

lo que nos estás haciendo.

en todos estos años

que ella te abandonó,

yo estuve a tu lado, contigo.

mi amor, piénsalo.

no lo olvides.

everardo: ay, familia,

ustedes son lo mejor

que me ha pasado en la vida.

tener aquí a mi hijo

y a mi esposa

con lo difícil

que es mi trabajo.

disfrutar esta casa con ustedes,

ay, es como llegar al paraíso,

donde nada del infierno

de afuera importa.

pilar: si este paraíso

nunca se nos va a acabar,

everardo, ¿mm?

everardo: claro que no, pilar.

nunca.

te amo.

pilar: y yo a ti.

memo: ay, qué asco...

luego siguen haciendo eso--

ambos: ¿cómo "qué asco"?

memo: aparte me debes la reta.

everardo: ándale, chamaco.

vámonos.

yo necesito cámaras

y repetición instantánea

porque este chamaco

es un tramposo.

¡tírale! ¡chuta!

memo: ¡gol!

everardo: "yes".

[periodista] bienvenidos

a su noticiero de la tarde.

hoy se dio a conocer

que ayer por la noche

se realizó un operativo

para desmantelar

a una de las organizaciones

de crimen organizado

que operan en el país.

pilar: ese hombre...

[periodista] fueron abatidos

en el enfrentamiento

con las autoridades,

incluido rutilo vallejo,

quien encabezaba este grupo

de la mafia.

rutilio: ahora usted tiene

que seguir cumpliendo

con la suya y darme mi dinero.

pilar: ¡everardo! everardo,

¿qué es lo que pasa aquí, eh?

everardo: métanse a la casa.

pilar: ese es el hombre

con el que mi marido discutía.

memo: ya terminé,

¿me puedo levantar?

pilar: sí, hijo.

ey, ey, ey...

te me lavas los dientes,

por favor, mi amor.

memo: sí, mamá.

pilar: ¿vas a querer café,

everardo?

everardo: si me haces el favor.

pilar: karina,

por favor ve poniendo agua

para el café para el señor.

karina: sí, señora.

con permiso.

pilar: [suspira]

everardo...

antes de bajar a comer

estaba yo viendo el noticiero.

everardo: ¿y?

pilar: pasaron una nota

de que el hombre con el que

te vimos peleando afuera

de la casa fue abatido.

everardo: no me extraña.

el tipo era un delincuente,

un traficante.

pilar: ¿entonces por qué

vino a la casa?

everardo: pilar,

conoces mi trabajo.

estoy expuesto.

ellos saben quién soy

pero a veces ni yo sé

quiénes son o en dónde viven.

pilar: pero es que me preocupa

que un narcotraficante

haya estado tan cerca

de nuestra casa,

de nuestro hijo.

everardo: pilar, hasta hoy,

yo he hecho todo lo posible

por proteger a nuestra familia

a pesar de mi trabajo.

pero hay cosas

que me es imposible evitar.

pilar: es que me hubieras dicho

la verdad cuando te pregunté

por ese hombre

en lugar de decirme

que lo olvidara.

everardo: no lo hice porque--

para que no te pusieras así.

mira cómo estás,

toda preocupada y angustiada,

asustada.

no les va a pasar nada, mi vida.

yo te garantizo que tú y mi hijo

siempre van a estar a salvo.

¿ok?

tengo que hacer una llamada.

que me lleven mi café

al despacho, por favor.

sonia: ¿y esa maleta, raimundo?

no me habías dicho nada

de que ibas a ir de viaje.

raimundo: sí, me voy a ir.

sonia: te ayudo.

raimundo: no, no, ya terminé.

sonia...

tengo que hablar contigo.

sonia: ¿qué es lo que pasa?

raimundo: pasa que--

te dejo.

me voy de esta casa.

everardo: ¿qué parte

de "denle carpetazo

a ese asunto"

no entendieron ustedes?

pilar: everardo,

¿estás muy ocupado?

everardo: es caso cerrado

y concluido.

punto.

perdón, amor.

¿decías?

pilar: es que yo quisiera

preguntarte algunas cosas

de nuestra cuenta de banco.

everardo: sí.

pilar: llamaron para decirme

que sacaste una fuerte cantidad

de dinero.

everardo: bueno, sí,

necesitaba yo efectivo.

pilar: ¿y para qué necesitabas

tres millones de pesos?

everardo: confía en mí, bonita.

pilar: por supuesto

que confío en ti,

pero yo preferiría

que me dijeras la verdad.

¿ese retiro de dinero

tiene que ver con ese hombre

al que mataron,

con el que peleaste

afuera de nuestra casa?

everardo: pilar, te estoy

pidiendo que confíes en mí,

por favor.

pilar: no, mira, yo quiero

que me digas la verdad.

yo alcancé a escuchar

que ese hombre te estaba

chantajeando por nuestro hijo.

quiero que me digas la verdad.

¿te robaste a memito

y lo trajiste conmigo?

everardo: sí, pilar.

yo me robé a ese niño.

[música]

[música]

sonia: para mí es muy claro

que esta decisión de irte

es producto de un arrebato, ¿no?

raimundo: no,

todo lo contrario, sonia.

la idea de nuestra separación

es algo que he pensado

desde hace mucho tiempo.

sonia: ¿pero por qué no puedes

entender que estos diez años

los invertí en saber la verdad,

en buscar a nuestra hija

y después al bebé,

a nuestro nieto?

raimundo: te equivocas, sonia.

claro que lo entiendo.

y desde hace muchísimo tiempo

entendí que esa búsqueda

se convirtió en tu prioridad.

encontrar a tu hija,

enterrar sus cenizas,

buscar a ese niño,

se convirtieron en el motivo

de tu vida.

todo--todos los demás

pasamos a segundo plano.

y...

yo--

yo no soy tan perfecto

como crees.

sonia: nunca pensé

que lo fueras.

raimundo: qué bien.

porque soy un hombre como todos.

tengo necesidades, sonia.

necesito comprensión.

sonia: ¿y la encontraste

con otra mujer?

raimundo: [asiente] la veo

desde hace años.

sonia: muy bien.

entonces, pues,

ya no hay nada más

de qué hablar.

te agradezco tanto

el tiempo que me diste.

raimundo: sí.

sonia: y en cuanto a renata,

nuestra hija,

solo te pido que ahora

que nos necesita tanto, pues,

estés lo más cerca posible.

raimundo: sí.

así lo haré.

sonia: rai--rai--

[solloza]

memo: gracias por traerme

el agua para la rosa

para que siga así de bonita.

pilar: no tienes

que agradecerme nada.

¿entonces no sabes quién

te dio esa rosa?

¿se apareció así nada más?

memo: sí, mamá.

yo pensé que me la habías

traído tú o mi papá.

¿qué tienes, mamá?

pilar: no, nada, hijo, nada.

creo que me duele un poco

la cabeza.

memo: a ver, mamá...

¿cómo te sientes?

¿ya se te está pasando

el dolor?

pilar: [solloza] sí, hijito.

sí, hijito, sí,

ya se me está pasando.

te amo.

te amo, te amo.

everardo: hola.

pilar: hola.

everardo: ¿y ahora

qué traes tú?

¿pilar?

¿qué tienes?

pilar: estuve toda la tarde

con memito hasta que lo acosté.

everardo: ¿de veras ya

vas a empezar con lo mismo?

pilar: no, no, no, al contrario.

mira...

ven.

te quiero decir

que tienes razón.

ese niño ha sido

una bendición para nosotros.

ya no me importa de dónde salió.

es nuestro hijo.

nuestro hijo...

renata: me lo pasé

muy bien, mamá.

tomando café, de shopping...

me encantó que estuvieras

conmigo este día.

sonia: y lo que nos falta...

ya entendí que mi presencia

aquí contigo es muy necesaria.

hija,

¿qué has pensado

de lo que hemos platicado?

la terapia te puede ayudar

mucho, renata.

[celular]

renata: ¿no vas a contestar?

sonia: no, hija.

lo voy a apagar

para que ya nada nos interrumpa.

tú eres lo más importante

para mí.

renata: te iba a decir que sí.

he estado pensando

en la terapia y--

y voy a ir

porque me lo pides tú.

sonia: qué buena noticia, hija.

vas a ver que eso

nos va a ayudar mucho para que

seamos una mejor familia.

te quiero, mi hija.

[música]

[música]

sonia: sagrario,

discúlpame que no te contesté

hace un rato,

pero estaba con mi hija.

¿qué pasó?

sagrario: al parecer hay

nuevos indicios, sonia.

acaban de localizar

a una joven que estuvo

en la noche de la tragedia,

esa noche que asaltaron

y quemaron el camión

donde iba tu hija carolina.

es urgente que vengas.

sonia: es que ahora no puedo,

sagrario.

renata me necesita aquí.

estoy logrando un acercamiento

importante con ella.

no la puedo abandonar

en este momento.

sagrario: es muy importante

que vengas.

puede ser un camino

que nos lleve a tu nieto vivo.

sonia: voy a hacer lo posible

para ir en la primera

oportunidad que tenga.

>> buenos días.

renata: hola, buenos días.

raimundo: ¿qué tal, doctora?

>> bien, buenos días.

renata, ¿lista para ingresar

a la clínica?

renata: bueno, pues--pues no sé,

pero convencida sí estoy.

>> las sesiones

que hemos tenido fueron

muy productivas, renata.

pero es momento

que des el siguiente paso

para tu rehabilitación.

renata: sí...

sonia: perdóname, hija.

todo esto fue mi culpa.

no hubieras caído en las drogas

si yo hubiera estado

al pendiente.

renata: no, ma.

yo no era una niña

para no saber que lo que hacía

estaba mal.

y prometo que le voy a echar

muchas ganas para rehabilitarme

y salir muy pronto de aquí.

sonia: y nosotros

vamos a estar aquí,

esperándote el día que salgas.

y nos vamos a ir a la casa

y vamos a seguir

muy unidos como familia.

doctora, muchísimas gracias

por las sesiones que tuvimos.

>> no tiene nada

que agradecer, señora.

es mi trabajo.

sonia: hicieron mucho bien.

renata: muchas gracias

por estar aquí, ma.

raimundo: hija, el tiempo

que vas a estar aquí

se va a ir muy rápido.

renata: sí...

raimundo: y nunca olvides

que te amamos, ¿eh?

renata: gracias, pa.

y perdóname, porque--

porque tú siempre

estuviste conmigo.

[solloza] te fallé.

raimundo: no, no, no, no, hija.

nosotros te fallamos a ti.

renata: no...

>> bueno, es tiempo

de que ingrese renata.

por acá.

sonia: en el nombre del padre,

del hijo y del espíritu santo.

raimundo: venga.

venga, mi guerrera, ¿eh?

[ríe] bonita...

sonia: mi hija se quedó

internada en un centro

de rehabilitación.

voy a estar unos días aquí

para ponerme al corriente

de todo lo que está pasando.

sagrario: yo sé que tu hija

es muy importante, sonia,

pero tu búsqueda también.

te digo que localizamos

una pasajera que logró escapar

la noche en que atacaron

el camión donde venía tu hija.

sonia: ¿y estás segura

que esa persona es real,

que de verdad ella sobrevivió

a esa masacre?

sagrario: sí, estamos seguras.

la agrupación de buscadoras

y yo hicimos toda

una investigación

que nos llevó

hasta los estados unidos,

porque allá se refugió.

regresó a este país

solo porque su mamá se enfermó

y desafortunadamente murió.

está a punto de regresarse

a estados unidos,

pero aceptó platicar contigo.

parece que recuerda a tu hija

y a su marido.

sonia: ¿de veras?

no--no esperemos más.

espérame.

ya nomás me pongo mis aretes.

ven, ven, ven.

>> nunca olvidaré esa noche

en la que no sé cómo

pero empezamos a salir corriendo

huyendo de la muerte.

orlando: carolina, mi amor,

¿estás bien?

carolina: [llora] orlando,

vete tú, déjame a mí aquí.

orlando: por supuesto

que no me voy a ir.

>> hay que ayudarlos.

>> nos tenemos que ir. apúrate.

>> seguí corriendo

hasta que logré esconderme

entre la maleza.

desde ahí

escuché que los gladiadores

habían atrapado a esa pareja.

me volteé para verlos.

desde la maleza vi

cómo ya le habían prendido

fuego al camión.

le metieron dos balazos

a ese joven.

>> ¿sabes qué es

lo que le pasa a los mentirosos?

orlando: por favor,

por favor, por favor--

[disparos]

carolina: [llora]

>> pero a su hija

se la llevó él.

sonia: ¿él? ¿quién es él?

>> el hombre por el cual

tuve que irme

a los estados unidos

y nunca volver.

el comandante ortega.

sonia: ¿cómo dices?

>> el comandante ortega

es un policía corrupto

que está coludido

con los gladiadores.

yo lo vi en la carretera.

él fue cómplice de la masacre.

[música]

[música]

sonia: te lo suplico.

te lo suplico,

dime a dónde se llevaron

a mi hija.

>> yo no lo sé, señora.

sonia: [solloza] dime.

por favor, algo tuviste

que haber visto u oído.

>> discúlpeme.

fui una cobarde.

después que el comandante

se llevó a su hija,

me di la vuelta y me fui.

corrí--

corrí con todas mis fuerzas

hasta que amaneció.

no sé ni cómo llegué

a una ranchería,

pero así fue cómo me salvé.

sonia: algo tienes que saber

de dónde se llevaron

a mi carolina.

¿adónde se la llevaron?

a lo mejor oíste algo--

sagrario: sonia, cálmate,

cálmate, por favor.

¿qué importa dónde

se la llevaron,

si las dos sabemos

que tu hija murió?

sonia: no...

tú la viste, ¿verdad?

tú sabes que mi hija

estaba embarazada.

>> sí.

fue el embarazo

lo que le impidió

seguir huyendo.

y antes de que el comandante

se la llevara,

yo alcancé a escuchar

que gritaba que estaba

con síntomas de parto.

sonia: entonces,

¿tú crees que ese niño nació?

estamos en lo correcto.

ese niño o niña vive.

ese niño vive.

>> yo creo que sí, señora.

le repito que cuando

se la llevaron a rastras

lo único que gritaba

era que iba a tener a su hijo.

sonia: tengo que encontrarlo.

tengo que encontrar

a ese niño así sea

lo último que haga.

tengo que encontrarlo.

sagrario: sí...

sonia: tengo que encontrarlo,

tengo que encontrarlo.

pilar: qué barbaridad...

¿qué hice? ¿y el plato?

ay, ¿qué es esto?

¿"el hospital de jesús"?

"hospital de jesús"...

¿por qué mi marido

ha estado pagando

una cantidad mensual

a un hospital psiquiátrico?

memo: [juega videojuego]

pilar: [lee] "se busca niño

o niña de aproximadamente

diez años.

le fue arrebatado

a una mujer que murió

víctima de la delincuencia

hace diez años.

si tienes alguna sospecha

de algún familiar, vecino

o amigo, que no te expliques

cómo tiene en su poder

a un menor de edad,

favor de comunicarse

al teléfono publicado

en este anuncio".

le llamo por el anuncio

que salió en el periódico.

dice que el menor que buscan

desapareció hace diez años.

sonia: así es.

mi hija estaba embarazada

cuando fue atacada

por un grupo de asaltantes,

y dio a luz a su hijo

antes de que la mataran.

pero el niño o la niña nació

y estoy segura de que vive.

y yo he estado buscándolo

hace muchos años.

¿usted tiene alguna noticia?

¿sabe algo que nos pueda ayudar?

pilar: no, no, no sé nada. no.

perdón, de verdad,

no debí haber llamado.

ay...

es él.

ese niño tiene que ser memito.

buenos días, señorita.

me gustaría platicar

con el administrador

de este hospital.

>> ¿qué se le ofrece?

pilar: quisiera saber

el nombre del paciente

al que se le está dando

este tratamiento.

mi marido ha estado pagando

este tratamiento mes con mes.

>> venga conmigo, por favor.

la voy a pasar a un privado.

sonia: me ausenté unas semanas

por asuntos familiares,

pero regresé para preguntarle

por los avances

de la investigación

en la búsqueda de mi nieto.

everardo: sí.

por favor, siéntese, señora.

[suspira] cómo explicarle, doña.

no ha sido una labor fácil

pero no hemos desistido.

la cantidad de desapariciones

y denuncias hacen que

nuestro trabajo sea complicado.

y muchas veces invertimos

tiempo precioso en seguir

pistas falsas.

[celular] perdón.

disculpe.

habla ortega.

no, no puede--

salgo para allá.

perdón, señora,

me tengo que retirar.

acaba de surgir algo

muy importante.

no puedo atenderla.

sonia: que le vaya bien,

señor ortega.

pilar: ¿qué haces aquí?

everardo: eso es lo mismo

que yo estoy preguntando.

¿qué haces aquí, pilar?

pilar: ¿y cómo supiste

que yo estaba aquí?

everardo: eso es lo que menos

importa, vámonos a la casa.

ven para acá.

pilar...

pilar.

no me des la espalda.

¿qué te pasa, mujer?

me estuviste evadiendo

durante todo el camino.

deja de mentir de una vez.

¿qué hacías en el hospital?

pilar: es lo mismo

que yo te exijo a ti.

basta de mentiras.

everardo: yo no te he mentido.

pilar: claro que me has mentido.

con todo.

¿a quién le has estado

pagando el tratamiento

psiquiátrico por años

en ese hospital?

y quiero que me lo digas

ahora mismo.

ah...

¿se trata de la mamá

de nuestro hijo?

ella vive, ¿verdad?

claro...

es eso.

el paciente que mantienes

en el hospital psiquiátrico

es la mamá de memito.

¡contéstame!

everardo: de veras

que no lo puedo creer.

¿la mamá de memito?

apenas puedo creer

que me preguntes

semejante tontería, por favor.

pilar: entonces contéstame.

¿quién es la persona

a la que le has estado

pagando su estancia

en un hospital psiquiátrico?

¡dímelo!

¡ay, dios mío! ¿qué es esto?

>> ¡al suelo!

¡al suelo!

¡al suelo! ¡al suelo!

¡suelta el arma!

¡suelta! ¡al suelo, al suelo!

¡tira el arma, tira el arma!

everardo: ¡no hay problema!

>> ¡las manos en la nuca!

¡las manos en la nuca!

sonia: buenas tardes.

>> buenas tardes.

sonia: disculpe...

¿usted es pilar?

yo soy sonia.

me llamó para citarme aquí.

pilar: sí, yo soy pilar.

sonia: usted me dijo

por teléfono que no sabía nada.

pilar: no--no sabía

lo que había hecho mi marido.

sonia: su voz...

su voz me parece que ya

la había escuchado antes.

usted me llamó antes

por lo del periódico, ¿no?

pilar: porque comenzaba

a sospechar y me apiadé

muchísimo cuando vi el mensaje

en el periódico.

¿quién soy yo para quitarle

a su nieto a una persona

como usted?

aunque después me arrepentí.

la idea de que me quitaran

a mi hijo me atemorizó.

y eché marcha atrás.

porque quiero decirle

que yo adoro a ese niño.

sonia: lo sé, señora.

¿o sea que el bebé que tuvo

mi hija es un niño?

pilar: así es.

es el niño más hermoso

del mundo.

va a ser usted muy afortunada

de tenerlo en su vida.

sonia: bueno,

no puedo estar segura

hasta que se hagan todas

las pruebas correspondientes.

pilar: las haremos,

no se preocupe.

pero si le llamé

fue porque me enteré de algo

que me hizo reflexionar

y darme cuenta que--

que debo decirle todo.

sonia: ¿de qué se enteró?

pilar: de que--de que yo pienso

que su hija está viva.

sonia: ¿qué me está diciendo?

por dios, no puede ser.

a mí me entregaron las cenizas

y me aseguraron que las pruebas

forenses demostraron

que era mi hija.

pilar: seguro fue

lo que everardo ordenó

que se le dijera.

sonia: pero ¿y la cadenita?

la cadena con la medalla

de la virgen de guadalupe

que yo le regalé a mi hija

estaba ahí entre la tierra,

entre los restos

que encontramos.

pilar: debieron sembrarla

para cerrar el caso

y hacerla desistir.

pero la realidad es que aquí

hay una mujer--

aquí, en este hospital,

que yo creo que es su hija.

su hija está viva.

¿vamos?

sonia: sí, claro. vamos.

[música]

[música]

carolina: vas a ver, hijita...

vas a quedar bien bonita

con este peinado.

te quiero, mi amor.

te quiero...

te quiero.

te quiero...

sonia: ¿carolina?

carolina, hija...

>> ha estado aquí

desde hace casi diez años.

no sabíamos absolutamente nada

de lo que le había ocurrido.

sonia: hija...

mi amor.

carolina: ¿tú eres mi mamá?

sonia: sí.

sí...

carolina: hola, mamá.

sonia: yo soy tu mamá.

carolina: me acordé

que me decías que iba a tener

una niña.

y mira.

sí fue niña.

sonia: no, hija.

tuviste un niño.

ya luego te cuento todo,

porque yo te voy a sacar

de aquí, mi amor.

te voy a sacar de aquí.

te encontré...

carolina: mi niña...

sonia: te quiero,

te encontré, mi hija.

te encontré.

memo: ¿entonces por eso

se llevaron a mi papá?

¿porque no es mi papá?

pilar: [solloza] así es, memito.

everardo y yo te quisimos

todos estos años como tus papás.

pero tienes otra mamá.

memo: ¿o sea que voy a tener

dos mamás?

pilar: bueno, no lo sé.

lo que sí sé

es que estás ganando

una nueva mamá.

y lo que es mejor,

estás ganando una abuela.

memo: siempre quise tener

una abuelita.

pilar: sí, hijo.

vas a tener una abuelita.

¿la quieres conocer?

memo: sí...

pilar: [exhala]

memito,

ella es tu abuelita.

sonia: hijo...

hijo.

pero qué guapo estás.

memo: gracias.

¿tú eres mi abuelita?

sonia: sí.

y te voy a querer mucho mucho,

como las abuelitas

quieren a sus nietos.

¿te puedo dar un beso?

memo: sí.

y--

¿dónde está mi otra mamá?

sonia: está un poco enfermita

pero muy pronto va a estar

con nosotros, te lo prometo.

¿ya te dijo tu mamá pilar

que se va a venir a vivir

con nosotros?

pilar: [suspira]

sonia...

yo no sabía nada.

muchas gracias.

memo: ¿entonces voy a tener

dos mamás y una abuelita?

sonia: sí, memito.

las dos van a estar

con nosotros para siempre.

terminando así

con esta búsqueda

para siempre.

pilar: [solloza] no--

no tengo manera de agradecerte

que me permitas seguir

al lado de mi hijo.

él es todo para mí.

sonia: tú lo cuidaste muy bien.

eres tan madre como mi hija.

verás que junto con mi hija

renata y cuando carolina

esté mejor, todos formaremos

una gran familia.

pilar: muchas gracias.

gracias...

sonia: vivimos una época

muy difícil para todos

los seres humanos.

la delincuencia

está en las carreteras,

en los poblados,

en las ciudades,

así que debemos extremar

nuestras precauciones.

comenzar a no salir

de viaje de noche,

saber en qué carretera

es más segura, cuál no.

nuestras autoridades tienen

que hacer grandes esfuerzos

para protegernos,

para darnos seguridad.

esa es su obligación.

parece mentira que--

que haya policías corruptos

y que tengamos que protegernos

de las corporaciones policíacas.

las cosas tienen que empezar

a cambiar.

nuestro territorio

está sembrado de cuerpos

por todos lados.

son cientos de fosas comunes

que son el reflejo

de una sociedad

a la que nos duele la vida,

nos duele la muerte.

pero lo que más nos duele

es nuestra gente desaparecida.

esperemos que muy pronto

sí se nos haga el milagro

de que ninguna madre

por sus hijos

tenga que emprender

una búsqueda.

[música]

[música]

>> ♪ en el cielo

una hermosa mañana

en el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana

bajó al tepeyac

>> juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo

este cerro elijo--♪

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