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Ahogamientos

Este verano nuestros hijos enfrentan un peligro mayor que el coronavirus

Los ahogamientos son la principal causa de muerte accidental en los más pequeños y puede ocurrir en cuestión de segundos. En vista de que la pandemia interrumpió las clases de natación para muchos niños, los pediatras insisten en la importancia de retomarlas y de seguir al pie de la letra todas las medidas de prevención.
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Llevo un año evitando a toda costa exponer a mis hijos al coronavirus, pero cada vez que van a la piscina o a la playa este verano enfrentan un riesgo mayor: el ahogamiento.

Como yo, millones de padres siguen preocupados por la amenaza -real y nada desestimable- que representa el covid-19 para los más pequeños que todavía no son elegibles para la vacuna, pero las estadísticas no mienten: para ellos las probabilidades de morir ahogados son mucho mayores a las de sucumbir al coronavirus. En 2019, más de 800 menores de edad murieron ahogados en EEUU, en comparación con las aproximadamente 300 muertes pediátricas reportadas hasta la fecha por covid-19 durante la pandemia.

El riesgo de ahogamiento es mayor ahora que muchos no recibieron clases de natación durante el último año y que más familias tienen una piscina en casa o deciden pasar más tiempo al aire libre.

No extraña que instituciones como la Academia Estadounidense de Pediatría estén haciendo un llamado a los padres a tomar todas las medidas de prevención necesarias y a retomar, en lo posible, las clases de natación que, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), reducen hasta en 88% el riesgo de fallecer por ahogamiento, que es la principal causa de muerte accidental para niños de 1 a 4 años y la segunda para niños entre 5 y 9 años.

Se estima que por cada víctima hay entre 5 y 10 más no letales que reciben atención hospitalaria por ahogamiento.


La gran mayoría ocurren en piscinas o jacuzzis, sobre todo residenciales. También durante descuidos repentinos fuera de los ratos de esparcimiento familiar formal en la piscina. “Ocurren es durante los momentos de no-agua cuando todo el mundo está cargando el auto para empezar las vacaciones” dice a The New York Times Nicole Hughes, activista de la Academia Estadounidense de la Pediatría que lo vivió en carne propia: su hijo de 3 años se ahogó en una piscina durante unas vacaciones familiares.


Los ahogamientos pasan de forma rápida y silenciosa: tardan apenas entre 20 a 60 segundos: lo que dura un veloz scroll en el celular. Cualquier momento de distracción puede terminar en una tragedia, por lo que es fundamental que los padres nunca bajemos la guardia e instauremos varias medidas de prevención, insiste a Univision Noticias el pediatra Ilan Shapiro, director médico de Altamed Health Services.

Si bien todavía no se divulga la data oficial de ahogamientos del último año, hay indicios de que la pandemia ha agudizado el problema. Para mediados de mayo del 2020, estados como Florida y Texas estaban reportando más ahogamientos de lo normal, según The New York Times.

Y se teme que este año las cifras empeoren.

“A medida que entramos en los meses de verano, los padres y responsables del cuidado deben ser conscientes del impacto de la pandemia en la habilidad de nadar y la seguridad en el agua de sus hijos”, insiste Robert Adler, presidente interino de la Comisión de Seguridad de Productos de EEUU, que acaba de publicar un informe que confirma que la mayoría de los ahogamientos involucra a niños menores de cinco años “cuya experiencia limitada en el agua debido a las recientes restricciones de distanciamiento social podría ponerlos en mayor riesgo de ahogamiento”.

“Con una menor cantidad de niños que asistieron a clases de natación el año pasado, es fundamental actualizar estas y otras habilidades de supervivencia, y practicar al mismo tiempo una mayor vigilancia en los lugares donde se incluyan actividades de nado, y también en los que no”, recalca Adler, un mensaje que resuena con nosotros.

Al igual que muchas familias, el año pasado suspendimos las clases regulares de natación que solían tomar nuestros hijos durante el verano. Bastó una ida a la piscina comunitaria para darnos cuenta de que lo habían olvidado casi todo.

¿Es momento de retomar las clases pese al riesgo todavía latente de contagio para los niños no elegibles para la vacuna? La Academia Estadounidense de Pediatría confirma lo que ya nos decían nuestros instintos: definitivamente sí.

El pediatra Ilan Shapiro indica a Univision Noticias que no ha habido reportes de contagios en piscinas, pues “al momento en que el nuevo coronavirus entra en contacto con el cloro, prácticamente deja de funcionar”. Además, hay maneras de reducir el riesgo de transmisión durante las clases de natación. Entre las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría están las siguientes:

Más allá de las clases, es fundamental seguir estas otras recomendaciones.

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