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Mega Millions

¿Y si ganas el 'jackpot' del Mega Millions? Esto hicieron 5 afortunados con su dinero (3 perdieron todo)

Hacerte del dinero puede ser difícil, pero no imposible. Aunque las posibilidades de ganarlo son pocas, lo más complicado podría ser conservarlo, e incluso multiplicarlo. Las siguientes historias te darán una idea de qué pasa cuando se tiene tanta 'suerte'.
19 Ene 2021 – 01:15 PM EST
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Este martes, 19 de enero de 2021, jugadores del mundo entero lo dejarán todo a la suerte aspirando a ganar en Estados Unidos el 'jackpot' del Mega Millions, que acumula 850 millones de dólares: el segundo premio más grande en la historia de esta lotería. En efectivo, se estima que la persona ganadora obtendría 628.2 millones de dólares.

Si tuvieras el boleto premiado, ¿te has puesto a pensar qué harías con todos esos billetes verdes? Comienza a darle cabeza porque hay quienes supieron cómo invertirlos, pero hay otros que lo perdieron todo, incluso la paz y finalmente la vida.

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Conoce las historias de cinco ganadores, tres de los cuales terminaron lamentando el día en que tuvieron en sus manos el codiciado boleto que les dio acceso a millones de dólares.

1. Un legado que no lo enorgulleció

Dedicado al negocio de la construcción, Jack Whittaker sumó más ceros a su fortuna en 2002, cuando ganó 315 millones de dólares en el Powerball. Tenía 55 años cuando reclamó el premio mayor de la lotería, el más grande ganado con un solo boleto en Estados Unidos para esa fecha.

Pronto comenzaron los problemas. Se enfrentó con la codicia menos de un año después de ganar la lotería, cuando fue robada de su auto una maleta con 545 mil dólares en efectivo. En 2004 ocurrió algo similar, pero esta vez pudo recuperar los 200 mil dólares que le habían sustraído. Ese mismo año, se reportó el fallecimiento de su nieta de 17 años, Brandi Bragg, tres meses después de que el novio de la chica fuera encontrado muerto en la casa de Whittaker.

En 2007 declaró para ABC News: "Ojalá hubiera roto ese boleto". Dos años después (2009), su hija, Ginger Whittaker Bragg, murió de cáncer, y en 2016, su casa de Virginia se incendió.

Aunque Whittaker quería ser recordado como alguien que ayudó a mucha gente, creó una fundación que ayudó a construir iglesias, además de que donó alimentos, ropa y becas universitarias a estudiantes locales, fueron los problemas legales y personales los que lo mantuvieron en el ojo público.

2. Invertirlo y multiplicarlo

Brad Duke ganó 220 millones de dólares en la lotería Powerball en 2005. Contrario a lo que han hecho otros ganadores de la lotería del mundo, actuó con prudencia y persiguió un objetivo en el que ha estado trabajando durante los últimos 16 años.

Este habitante de Star, Idaho, tenía 40 años y trabajaba en una cadena de gimnasios cuando descubrió que sus números eran los ganadores.

De acuerdo con reportes de prensa, este jugador habitual de lotería esperó poco más de un mes antes de tomar decisiones respecto a lo que haría con su dinero y con su vida futura. No renunció a su trabajo de inmediato, ni se compró una casa o un auto último modelo. Manejó su carro usado hasta tres años después. Aunque no dejaba de fantasear con lo que podría hacer con sus ganancias siempre trató de mantener los pies en el suelo "y cambiar lo menos que pudiera".

En principio, el único que supo sobre su premio fue su padre; sin embargo, cuando decidió que quería hacer crecer su riqueza y dejar un legado puso manos a la obra y buscó ayuda extra. Lo que más quería era evitar ser un número más de las historias de ganadores de la lotería que terminan quebrados.

Lo que sí compró fue una bicicleta de montaña; en realidad 11. Actualmente es dueño de su propia cadena de gimnasios.

3. Problemas con la ley y el mundo en contra

En marzo de 2013, el nombre de Pedro Quezada ocupó la portada de los periódicos tras convertirse en ganador de 338 millones de dólares de la lotería Powerball. Cuando ganó el premio, el inmigrante dominicano estaba casado con la mexicana Inés Sánchez, era dueño de una tienda de comestibles y vivía en el barrio obrero de la localidad de Passaic, en Nueva Jersey.

Poco después de ganar, cerró la tienda y la puso en venta, donó una ambulancia a su natal República Dominicana, repartió 5 millones de dólares a su gente cercana y se mudó a Wayne.

Su premio le trajo consecuencias: su primera esposa lo denunció por no haber pagado la manutención de tres de sus hijos mayores; además, en medio de la euforia le prometió a los vecinos que pagaría el alquiler de sus casas, algo que no cumplió y que lo llevó a ganarse el desprecio de quienes habían celebrado su triunfo. Sus amigos tampoco estaban contentos: lo acusaron de olvidarse de ellos. Por si eso fuera poco, su nombre fue usado para intentar realizar estafas por correo electrónico.

En septiembre de 2017, Quezada fue arrestado y acusado de haber abusado sexualmente de una menor. De acuerdo con la fiscal del condado Passaic, Camelia M. Valdés, los hechos ocurrieron en Passaic durante tres años consecutivos, cuando la víctima tenía entre 11 y 14 años.

4. Millones para sacar a su novio de la cárcel

El 13 de febrero de 2015, Marie Holmes se convirtió en noticia cuando se difundió que había ganado el premio mayor de 188 millones de dólares en Powerball. En ese momento se destacó que la mujer de 26 años era madre de cuatro pequeños, uno de ellos con parálisis cerebral.

En las primeras entrevistas que ofreció, la habitante de Wilmington, Carolina del Norte, anunció que lo primero que haría sería pagar sus diezmos "porque no tendría nada de eso si no fuera por Dios", también dijo que abriría cuentas de banco para sus hijos, que tal vez volvería a la escuela y que compraría una casa.

Seis meses después, la ganadora de la lotería volvió a ser noticia luego de que se informó que pagó una fianza para sacar de la cárcel a su prometido. Para enero de 2016, la afortunada en el juego había sacado a su novio de la cárcel cuatro veces. Se especuló que había pagado más de 20 millones de dólares para este mismo fin.

5. Adiós, rejas; hola desenfreno

En agosto de 2001, David Lee Edwards se convirtió en ganador de una cuarta parte de un premio mayor de Powerball de 280 millones de dólares. Su premio de 41 millones de dólares resultó en 27 millones, una vez que se le quitaron los impuestos.

Gastó 7 dólares en los boletos que lo hicieron ganador del Powerball. Tenía 46 años, vivía en la casa de sus padres en Victoria Avenue, en Westwood, y era un ex convicto que pasó un tiempo tras las rejas por haber robado a mano armada una tienda de conveniencia, cuando rondaba los 20 años.

Al momento de recibir el premio dijo que quería que su dinero durara, para él, para su futura esposa, para su hija y para las futuras generaciones. Sin embargo, tres meses después se dio a conocer que la pareja se había mudado a Palm Beach Gardens, Florida, a una casa de 1.5 millones de dólares, que había comprado una flota de autos y pagado 78,000 dólares por el reloj de oro y diamantes con el que se le vio durante una entrevista con NBC News.

Declaró que tenía una colección de 200 espadas de réplicas de armas medievales, que era dueño de una compañía de limusinas, un jet Lear, tres caballos de carreras y una empresa de instalación de fibra óptica

De acuerdo con reportes del Broward-Palm Beach New Times, tanto Edwards como su esposa contrajeron hepatitis por el uso de drogas inyectables. Ambos fueron arrestados varias veces y tuvieron numerosos enfrentamientos con la policía por posesión de crack, pastillas recetadas y heroína.

Edwards murió a los 58 años, en diciembre de 2013.

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