Energía Eléctrica

Jueza federal autoriza a empresa eléctrica de Puerto Rico a pedir un préstamo de $300 millones para seguir funcionando

Como el Gobierno de Puerto Rico está en quiebra cualquier solicitud de financiación debe ser aprobada por la jueza que supervisa el proceso de bancarrota. Autoridades de la isla advierten que el dinero solo permitirá operar hasta marzo.

La jueza federal que supervisa el proceso de bancarrota del gobierno de Puerto Rico aprobó la petición de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para obtener un préstamo de 300 millones de dólares tras negarle otro de 1,000 millones de dólares la semana pasada.

El visto bueno servirá para aliviar momentáneamente las dificultades por las que pasa la AEE, con una deuda que asciende a 9,000 millones de dólares y que empeoró durante los pasados cinco meses debido a su incapacidad de cobrar por el servicio interrumpido durante largo tiempo tras el paso del huracán María el pasado 20 de septiembre.

Según la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que controla las finanzas de Puerto Rico la AEE iba a tener pérdidas acumuladas de 1,200 millones de dólares durante los primeros seis meses después del azote de María.


Tras no obtener el préstamo la semana pasada la AEE anunció que comenzaría a reducir la generación de energía en ciertas unidades de la red y aunque las medidas no deben interrumpir el servicio de electricidad, sí pueden afectar la estabilidad del frágil sistema destruido por el ciclón.

Una avería importante, por ejemplo, provocaría nuevos apagones en la isla.

Al día de hoy, cinco meses después del paso del huracán María, unos 160,000 clientes de la AEE siguen totalmente a oscuras y en algunos municipios, como Yabucoa, la falta de luz es casi total.

William Ríos, director de Generación de la AEE, dijo que el plan de reducción de energía de 450 megavatios le ahorrará 9 millones de dólares mensuales a la corporación pública.


El funcionario explicó que el sistema eléctrico cuenta con una reserva mínima de 450 megavatios que está disponible para las contingencias que surjan en la operación normal de la AEE.

Agregó que producir la reserva energética representa más de 70 millones de dólares mensuales y que la misma garantiza la confiabilidad de la operación del sistema eléctrico.

Sin embargo, una experta en la industria dijo que Puerto Rico tenía un margen de generación de energía de reserva muy alto desde antes del huracán y que se puede recortar sin mayores consecuencias.

“Hay espacio para suspender cierta generación”, dijo Susan Tierney, asesora de la compañía consultora Analysis Group, con sede en Denver, quien testificó ante una comisión del Senado de Estados Unidos sobre las acciones para restaurar el suministro de luz en Puerto Rico.


Tierney explicó que el margen de la generación de reserva de la isla era de 90 por ciento, en comparación con el 15 o 20 por ciento en EEUU, y que el mismo es muy alto incluso si se considera la geografía de la isla y su necesidad de importar combustible.

Un informe entregado en diciembre de 2017 y preparado en parte por el Instituto de Investigación de Energía Eléctrica concluyó que la AEE podía reducir su margen de generación de reserva a medida que avance su reconstrucción después de la tormenta.

También recomendó la realización de un estudio para establecer un nuevo margen de reserva cercano al 50 por ciento.

Por otro lado, Ríos reiteró que el préstamo de 300 millones y los fondos que el Departamento del Tesoro federal aún no ha desembolsado al Gobierno de Puerto Rico son una prioridad para que la AEE siga funcionando.


La JSF y la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF) solicitaron el pasado jueves a la jueza Laura Taylor Swain aprobar la solicitud de un préstamo por 1,000 millones de dólares para que la AEE siguiera funcionando con normalidad, pero la magistrada rechazó la petición alegando que no les habían demostrado la necesidad de financiación de la compañía eléctrica a ese nivel.

Como el Gobierno de Puerto Rico está en quiebra cualquier solicitud de financiación debe ser aprobada por la jueza que supervisa el proceso de bancarrota.

Taylor Swain, sin embargo, advirtió de que “no pueden apagarse las luces en Puerto Rico” y les permitió a los peticionarios solicitar un préstamo menor por 300 millones.

Los funcionarios modificaron su solicitud, pero advirtieron que los 300 millones de dólares solo permitirán a la AEE seguir operando hasta el próximo mes de marzo.

El crédito “será un salvavidas muy necesitado para salvaguardar la operación a corto plazo de la AEE”, dijo el director ejecutivo de la AAFAF, Gerardo Portela, y agregó que la AEE continuará buscando otras fuentes de financiación “para su funcionamiento a medio plazo y sus necesidades de reconstrucción".

El mes pasado el gobernador Ricardo Rosselló anunció que privatizaría la AEE en un proceso que podría tardar hasta año y medio, según los cálculos del propio Gobierno.