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La crisis aumenta el número de usuarios de transporte público en San Juan

La crisis aumenta el número de usuarios de transporte público en San Juan

Sin embargo, la inversión del gobierno en la Autoridad Metropolitana de Autobuses es cada vez menor.

San Juan Bus

Hace cinco meses, Wanda Álvarez no necesitaba utilizar el transporte público de San Juan, Puerto Rico. Ella, como muchas personas en la isla, utilizaba su auto para llegar al trabajo.

Sin embargo, el nivel de la crisis económica por la que atraviesa el país -que está afectando principalmente a la clase trabajadora-, hizo que perdiera su auto por incumplir con los pagos mensuales. A ella no le quedó otra alternativa que recurrir a los autobuses para moverse por la ciudad.

Pero fue en ese momento cuando descubrió los problemas del transporte público local. Álvarez considera que el servicio de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) no es frecuente ni confiable. Algunas veces ha tenido que esperar más de una hora para tomar el autobús y, en ocasiones, no ha estado disponible el servicio. Además, entiende que las 30 rutas que posee la AMA actualmente no son suficientes.

“Esta transportación no te garantiza que puedes llegar bien a un trabajo”, dijo Álvarez mientras esperaba su bus.

Sus argumentos tienen explicación. Desde 2013 hasta 2015, el gobierno de Puerto Rico recortó 23,439 millones de dólares al presupuesto asignado a la AMA. Para el año fiscal 2016-2017, que termina en junio, se le asignó a la autoridad un presupuesto de 44,503 millones dólares, según detalla el informe de transición 2016, publicado por el Departamento de Estado. Además, para el año fiscal entrante, según los datos de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, no se recomienda un presupuesto a nivel estatal para la autoridad.

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Por todo esto, se debió subir la tarifa de 25 a 75 centavos por viaje, se eliminaron algunas rutas y se privatizaron las principales. Eso ha incrementado el tiempo de espera, que fluctúa entre 20 minutos a una hora dependiendo de la ruta, y la falta de confiabilidad en el servicio.

Aun así, el informe de transición reporta un aumento de 681,689 usuarios de la AMA desde 2015 hasta 2016. En total, para esos años se reportaron 6,816,889 y 7,498,578 usuarios, respectivamente.

“Al consolidar rutas y unidades de transporte, los usuarios se han aglomerado en las alternativas existentes”, explica el sociólogo Elvin Mitchell. Las estadísticas de la AMA solo reflejan la cantidad de veces que se utiliza el servicio, cifra que no necesariamente representa el número de clientes. Es probable que los clientes tomen más de un autobús para llegar a su destino. Esa situación incrementa el tiempo de espera y el gasto público.

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Esa situación pudiera empeorar en los próximos años ya que, ante la Administración Federal de Tránsito de los Estados Unidos, entidad que proporciona la mayor partida de los fondos que permiten el funcionamiento de la AMA, por alguna razón el gobierno de Puerto Rico reportó un descenso de 6,564,105 pasajeros entre el 2015 y el 2016. Eso significa que para el próximo año fiscal la autoridad también recibirá menos fondos federales. Al momento de realizar este reportaje se le solicitó a la autoridad una reacción sobre este particular, pero no hubo respuesta.

“[Los recortes] han puesto en desventaja a las comunidades con menor capacidad adquisitiva, que son las que necesitan el transporte público, porque no pueden asumir los gastos de un vehículo”, dice David Carrasquillo, planificador del Municipio de San Juan.

Jenny Andino, quien trabaja como vendedora en una tienda por departamentos en San Juan, es un ejemplo de esto. Desde que su auto se dañó en 2016, no lo ha podido reparar por falta de dinero. Ha tenido que utilizar la AMA. “Pero, si pudiera escoger, escogería mi carro mil veces”, dice. Usualmente, tardaba en llegar a su casa menos de 25 minutos. Ahora, tarda un promedio de una hora.

Ante la problemática de movilidad en San Juan que provocan los recortes al presupuesto de la AMA, en el ayuntamiento se las han ingeniado para ayudar a la población. “Ha habido un aumento en la cantidad de ‘trolleys’ que el municipio tiene y también otras iniciativas como permitirle a los carros públicos [ camionetas privadas autorizadas por el Departamento de Transportación y Obras Públicas a transportar personas] recoger pasajeros en rutas que abandonó la AMA”, especificó Carrasquillo.

Asimismo, Carrasquillo manifestó que la eliminación de las rutas que conectan con las afueras de la ciudad hacen que las personas tengan menos acceso a servicios esenciales como la salud, la universidad y la transportación pública.

“Los servicios públicos son una forma de compensar la desigualdad económica”, expuso Argeo Quiñones, profesor de economía en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Sin embargo, según el economista, el transporte público en San Juan están lejos de cumplir esa misión.

Vea también:

En fotos: El ranking del transporte público en las ciudades de América Latina
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