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De la cuna a la cama: ¿cómo hacer la transición?

¿Tu niño trepa la baranda de su cuna? Tal vez ha llegado el momento de pasar a la cama. Aquí algunos tips.
7 Oct 2014 – 12:33 PM EDT

Texto: Luján Francos

Si bien los niños suelen despedirse de su cuna entre los 18 meses y los 3 años, el momento de pasar a la cama dependerá de cada uno. Lo ideal es que los papás no apuren el cambio, pero si notas que tu pequeño comienza a colgarse, se siente incómodo o ya casi que puede bajarse solito, el tiempo de abandonar la cuna quizá ha llegado.

4 tácticas para animarlo al cambio

Sábanas y acolchados. Hazlo participar en las decisiones para que este cambio le resulte más sencillo y hasta divertido. Si adora los superhéroes, vayan juntos a elegir un cubrecama de su personaje favorito. Si a tu pequeña le gustan las princesas, no podrá resistirse a los estampados de Sofía o Rapunzel.

Peluches y mantas. Este gran paso de independencia no significa que tu hijito sea un adulto. Déjale su mantita de siempre y sus muñecos sobre la nueva cama para que se sienta más seguro y acompañado.

Hermano mayor. Si quieres pasar a tu hijo a una cama porque necesitarás la cuna para un bebé en camino, hazlo con cuidado para que no se sienta desplazado. ¡Ya es bastante difícil compartir a los padres, trata de ayudarlo con su cuna! Lo ideal es que estrene su cama 2 meses antes o 2 meses después del nacimiento de su hermanito.

Motívalo. En medio de este cambio para tu pequeño, es conveniente respetar sus rutinas nocturnas: el horario del baño, la comida y el leer algún cuento antes acostarse. Ten paciencia si los primeros días te reclama a su lado y felicítalo por este nuevo paso a “niño grande”. ¡Muéstrale que estás orgullosa de él!

¿Cómo elegir la primera cama?

Seguramente el modelo que escojas dependerá de tu bolsillo y del diseño de la habitación de tu niño, pero hay algunas recomendaciones generales que debes tener en cuenta.

Elige una cama de baja estatura para que tu hijo pueda subir y bajar solo, y para que no se lastime en caso de que se caiga. De todas maneras, al principio puedes colocar barandas en los laterales y luego reemplazarlas por almohadones en el piso.

Cuando más simple sea la cama, mejor. Busca un modelo con bordes redondeados y terminaciones lisas para evitar astillas, y procura que no tenga adornos ni barrotes en la cabecera para prevenir accidentes.

Compra el colchón junto con la cama para asegurarte que las medidas coinciden y que no quedan espacios donde tu niño puede poner un brazo o la cabeza y lastimarse.

Ahora que tu niño está listo para pasar de la cuna a la cama, ¿estás lista tú para acompañarlo en su gran cambio?