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Al nacer, la voz de mamá es la más importante

Un estudio demostró que la voz de la madre es la más importante para los recién nacidos. ¿Sabes comunicarte con tu bebé?
24 Nov 2014 – 3:53 PM EST

Texto: Irina Kenigsberg

Si tienes hijos, seguramente no haga falta que te contemos cuán importante es el vínculo entre la madre y el recién nacido. Pues la ciencia lo estudia y lo confirma a cada rato. Una investigación estadounidense, publicada a principios de noviembre en la revista científica Pediatrics, sugiere que los bebés, durante su primer año de vida, le prestan más atención a la voz de su madre que a cualquier otra persona.

El estudio incluyó a 33 niños y a sus padres. Se les otorgó chalecos personalizados para que los recién nacidos usaran al mes de vida y a los siete meses. Estas prendas contenían dispositivos de grabación activados por la voz. Los analistas que escucharon las grabaciones descubrieron que los bebés respondían más al habla de las mujeres adultas en cada una de las etapas mencionadas. Esto podría deberse a que las madres muchas veces son sus cuidadoras primarias.

Este hallazgo es clave, ya que el primer año de vida es fundamental para el desarrollo del lenguaje. Hay que aclarar que, si bien la madre tiene un rol esencial, tanto el padre como las otras personas que se encuentran alrededor del bebé tienen un papel importante.

¿Cómo puedes estimular las habilidades de comunicación de tu bebé durante su primer año? Te dejamos algunas pautas básicas.

Sonríe y presta atención. La comunicación al inicio es no verbal: presta atención a los sonidos, sonrisas y demás formas de expresión de tu bebé. Deja el teléfono móvil, apaga el televisor y conéctate con tu hijo: sonríele y míralo.

Háblale. Así es como los bebés aprenden a hablar, ¡escuchándote! Conversa con él y cántale desde su nacimiento. Cuéntale lo que estás haciendo (darle de comer, vestirlo, bañarlo), nombra los objetos que están a la vista, y repite palabras fáciles de asimilar como “mamá” y “papá”. Usa un tono tranquilo y reconfortante.

No lo fuerces. A veces tu bebé estará cansado o de malhumor. No lo obligues a recibir estímulos constantemente. Aprende a percibir su estado de ánimo y acompáñalo. Tenerlo en brazos y mecerlo suavemente también es una gran forma de conectar con él, valorando un rato de preciado silencio. 

Decodifica su llanto. El llanto es la forma que tu bebé tiene de decirte muchas cosas distintas: tengo hambre, tengo sueño, cámbiame los pañales. Tal vez al ser recién nacido te parezca que suena siempre igual, pero con el tiempo, si prestas atención, verás que empiezas a reconocer los distintos tipos de llanto.