Elecciones 2016

Julia Salazar, la nueva estrella de los 'demócratas progresistas' tiene una confusa historia personal

Pese a una polémica sobre la exactitud de su biografía, la joven de origen colombiano quedó entre la 'ola progresista' que logró quitarle a varios demócratas del establishment las candidaturas a la Asamblea Legislativa estatal.
15 Sep 2018 – 8:09 AM EDT

Es muy raro que una elección primaria para un puesto a una Asamblea Legislativa estatal genere interés en el resto del país, pero justo eso es lo que ocurrió con Julia Salazar, la demócrata socialista que ganó la candidatura para representar el Distrito 18 de Nueva York.

Salazar, de 27 años, derrotó al senador estatal Martin Malave Dilan, de 67 años, quien aspiraba a su novena reelección en las primarias demócratas realizadas el jueves, en un resultado que ha generado comparaciones con lo que logró en junio Alexandria Acasio-Cortez, la latina que desplazó al número tres del Partido Demócrata en el Congreso federal.

La joven se ha convertido en la nueva estrella de los demócratas progresistas, junto a Ocasio-Cortez o el aspirante a gobernador de Florida Andrew Gillum, políticos ajenos a la élite que lograron desplazar a contrincantes con más recurso y apoyo en la estructura del Partido Demócrata. De hecho, Ocasio-Cortez le prestó algo de su recién adquirido prestigio al hacer campaña activamente por Salazar.

Ambas mujeres coinciden, además de su pertenencia a la comunidad hispana y aspirar a representar zonas de la ciudad de Nueva York, en ser miembros del Partido de Socialistas Demócratas.


La plataforma de Salazar ha estado centrada en garantizar el acceso a la vivienda a los habitantes de la zona, así como la propuesta de eliminar la fuerza policial migratoria, ICE, un clamor que comparte con el resto del ala progresista del Partido Demócrata que ha insurgido desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

“La victoria de esta noche no se trata de m. la victoria de esta noche es sobre los neoyorquinos uniéndose y escogiendo luchar contra el alza de las rentas y los sin casa en nuestras comunidades. Juntos construiremos un mejor Nueva York”, dijo en un mensaje en su cuesta Twitter Salazar tras conocerse el resultado.

Salazar señaló durante la campaña que Malave Dilan estaba conectado con los intereses inmobiliarios que hacen cada más difícil el acceso de los neoyorquinos a la vivienda, sobre todo en zonas que están experimentando procesos de renovación urbana como Brooklyn.

Su victoria se produjo pese a la enorme polémica que se desató en las últimas semanas en torno a la biografía de la candidata que algunos señalan que fue “embellecida” con imprecisiones (algunos dicen que mentiras), pero que ella afirma que fue presentada de esa manera para “simplificar” su historia personal.

¿Mentiras o simplificación?

La nueva estrella progresista demócrata nació en Miami, es hija de inmigrantes colombianos y es judía. Pero su biografía ha sido objeto de debate por las imprecisiones que se han identificado en ella.

Durante la campaña, Salazar dio a entender que había inmigrado con sus padres desde Colombia y que su familia era de clase trabajadora, una caracterización que refutó su propio hermano y que ha sido aclarada por investigaciones periodísticas que indican que sus progenitores eran de clase media y que ella, igual que su madre, habían nacido en EEUU.

“Mi familia inmigró de Colombia cuando yo era una bebé”, dijo en una entrevista con la revista de izquierda Jacobin, lo que muchos interpretaron como una sugerencia de que ella no había nacido en EEUU, con la intención de congraciarse con la comunidad inmigrante neoyorquina.

“Realmente definió mi vida temprana y pasamos allá mucho tiempo. Para mí, Colombia fue siempre el hogar familiar cuando éramos niños”, dijo en una entrevista con Vox.


Cuando se le confrontó con esa declaración, y otras similares que hizo en la campaña, Salazar explicó que su niñez trascurrió entre Colombia y EEUU, cuando su padre trabajaba como piloto de carga.

Sin embargo, su hermano Alex aseguró a la publicación Vox que nunca pasaron mucho tiempo en el país natal de su papá y que, aunque él fue bautizado la versión de Julia sobre su infancia “no es exacta en lo absoluto”.

La historia de que la suya era una familia pobre tampoco es respaldada por el hermano de Salazar, quien asegura que su padre ganaba un buen sueldo como piloto, aunque ellos solo se beneficiaban de él por la porción que le correspondía por la manutención acordada tras el divorcio. Alex recuerda que su madre tenía una casa grande en Júpiter, Florida, aunque reconoce que a veces tenía dificultad para llegar a fin de mes.


Sobre esa discrepancia entre sus recuerdos y los de su hermano, Salazar dio a entender que tienen su raíz en motivaciones políticas: “Yo amo a mi hermano, pero él tiene una política muy de derecha. Una política muy antisocialista”, dijo a Vox.

Alex no quiso aclarar cuáles eran esas ideas, aunque expresó que sus posiciones políticas nunca lo llevarían a decir cosas negativas sobre su hermana y que “la política no tiene nada que ver con decir la verdad sobre mi familia”.

Un trabajo publicado en Tablet Magazine, una revista de asuntos judíos, puso en duda la honestidad del judaísmo de la candidata, que se crió como católica y se convirtió, asegurando que lo hizo para embellecer su perfil político en una ciudad como Nueva York.

Para completar la polémica sobre su historia personal, la misma revista Tablet indicó en un artículo que Salazar se vio involucrada en una denuncia por supuesta usurpación de identidad que presentó en 2010 Ka Thompson Hernández, esposa del famoso exjugador de béisbol Keith Hernández, quien denunció a la policía que la hoy candidata había intentado acceder a su cuenta bancaria haciéndose pasar por ella ante la operadora telefónica del banco.

Salazar fue arrestada por la policía de Tequesta, en el sureste de Florida, pero no se le presentaron cargos formales. Sin embargo, en 2013, Salazar demandó por difamación a Thompson, un caso que se resolvió en marzo de 2017 con un acuerdo extrajudicial por el que la esposa del beisbolista aceptó indemnizar a la demandante.

Los abogados de Thompson dijeron a Tablet que ella habría ganado el caso, pero prefirió zanjar para concentrarse en la recuperación del cáncer que la aquejaba.

Progresistas con resultados mixtos

Aunque la principal representante del movimiento progresista demócrata. Cynthia Nixon, perdió el desafío que presentó al gobernador Mario Cuomo, otros miembros de esa ala del partido además de Salazar lograron imponerse a integrantes de la Conferencia Independiente Demócrata, un grupo en el legislativo estatal que solía alinearse con los republicanos en algunas votaciones.

Varios de esos candidatos insurgentes son también mujeres, como Alessandra Biaggi, quien derrotó a Jeffrey Kelin, líder del grupo y alguien que fue acusado de conducta sexual inapropiada a principios de año; o Jessica Ramos, que desplazó a José Peralta.

En el caso de Salazar, pese a todas estas disputas sobre la veracidad de su historia personal, el giro ideológico del electorado demócrata parece haberla ayudado a convencer a la mayoría de los votantes de su distrito a darle su respaldo para que ejerza el puesto que dejará Malave Dilan y que, por la composición del distrito, quedará casi con total seguridad en sus manos en las elecciones de mitad de período de noviembre.

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