Crímenes

Asesinó a su niña hace 30 años y saldrá en libertad condicional bajo la sospecha de que mató a otros siete bebés

Marybeth Tinning fue condenada por un solo crimen pero siempre fue sospechosa de la muerte de otros siete hijos. Estos fallecían al poco tiempo de nacer. Se le diagnosticó el 'Síndrome de Münchhausen' , madres que lesionan o enferman a sus hijos deliberadamente.
12 Ago 2018 – 4:44 PM EDT

Marybeth Tinning, de 75 años, condenada en la pequeña comunidad de Schenectady por asesinar a su pequeña bebé en 1983 y sospechosa de la muerte de otros siete de sus nueve hijos, recibió en julio el beneficio de su libertad condicional, después intentarlo por séptima vez.

Así lo informaron a AP News voceros del Departamento de Correcciones y Supervisión Comunitaria del Estado de Nueva York (DOCCS, por sus siglas en inglés). De acuerdo con esta notificación, saldrá de la prisión a mediados de agosto.


En 1987 un jurado la calificó culpable de asesinato en segundo grado de su novena niña, Tami Lynne, de 4 meses, ocurrido en diciembre de 1985. Fue sentenciada a 20 años consecutivos sin derecho a libertad condicional y enviada a la cárcel de Bedford Hills para mujeres en Nueva York.

Cronología de 9 muertes


Las defunciones de los Tinning ocurrieron entre 1972 y 1985, en circunstancias que fueron volviéndose cada vez más sospechosas por las similitudes que compartían. Casi todas las muertes estaban vinculadas a dificultades respiratorias que hacían que Marybeth los llevara a la sala de urgencias del mismo hospital. Morían allí en la primera o segunda visita.

En los funerales no parecía triste e incluso se enojaba si dejaba de ser el centro de atención. Volvía a salir embarazada y nacía un nuevo bebé con el mismo destino. Los médicos llegaron a pensar que se trataba de alguna alteración genética. Esta hipotesis se vino abajo con la muerte del octavo hijo, Michael, porque era adoptado.

Estos son los nueve niños que fueron perdiendo sus vidas a lo largo de trece años (Con información de CBS New York y ThoughtCo)


Cada muerte generaba sospechas entre médicos, amigos y familiares. Los médicos también se preguntaban por qué la pareja insistía en tener hijos que morían poco después de haber nacido.


Para el momento en que ocurrió la novena muerte, la de Tami Lynne, ya la policía estaba muy atenta a su caso. Habían recibido advertencias de familiares, amigos, médicos y enfermeras de Schenectady.

Investigación, juicio y condena


El Jefe de la Policía consultó a un experto patólogo forense para saber si era posible que nueve niños de una familia murieran por causas naturales. El Dr. Michael Baden aseguró que esto no era probable, como tampoco que los niños con síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS, por sus siglas en inglés) lucieran azules. Ese color podía ser una señal de asfixia homicida.

En 1986, citaron a Marybeth para interrogarla. Aunque negó estar vinculada con las muertes de sus hijos, después de varias horas admitió que solo había asesinado a tres de ellos. "No le hice nada a Jennifer, Joseph, Barbara, Michael, Mary Frances y Jonathan", confesó, "solo a Timothy, Nathan y Tami. Los asfixié con una almohada porque no soy una buena madre", de acuerdo con Daily News.


En la declaración oficial declaró que había matado a Tami Lynne "porque no paraba de llorar".

En las audiencias preliminares intentó dejar sin efecto la confesión, argumentando que la policía -durante los interrogatorios- la había amenazado con desenterrar los cuerpos de sus hijos y descuartizarlos. No funcionó. Llegó el juicio y luego de 29 horas de deliberación, el jurado presentó su decisión. A sus 44 años, fue declarada culpable del asesinato en segundo grado de Tami Lynne.

La patología que explica su conducta


Aunque no hubo un diagnóstico definitivo, al Dr. Michael Baden siempre le pareció que Marybeth Tinning padecía el 'Síndrome de Münchhausen', un trastorno en el que una madre provoca deliberadamente lesiones, enfermedades o trastornos a sus hijos, según Wikipedia.


También la describió como una adicta a la simpatía. "Disfrutaba la atención de la gente que sentía lástima por la pérdida de sus hijos".

Libertad condicional aprobada al séptimo intento


Al cumplir los 20 años consecutivos de condena, en 2007 solicitó por primera vez su libertad condicional. Fue negada. En el cuarto intento, en 2013, pidió que se le permitiera demostrar que ya no era la misma persona de hace treinta años, contó The Daily Gazette.

"Les pido que me vean como soy hoy, no como era entonces, y para mostrar que soy una persona cambiada y amorosa, que me enfrento con el resultado de mis acciones todos los días", escribió. "Llevaré el dolor por el resto de mi vida. Sería un activo para la sociedad, no un problema".


El abogado Paul Callahan expresó su entusiasmo a The Daily Gazette por la inminente liberación. Su esposo, Joseph Tinning, que nunca estuvo implicado en ninguna de las muertes, de acuerdo con New York Post, aseguró estar "muy emocionado" de que todo esté terminando y que espera que viva con él en Duanesburg, un pueblo rural a las afueras de Schenectady.

Joseph Tinning la ha visitado regularmente en el Centro Correccional de Bedford Hills en el Condado de Westchester.

Un caso muy sonado


No es de extrañar que se hayan escrito tres libros sobre la presunta 'baby-killer' y que haya sido objeto de estudio en series documentales para la televisión en HBO e Investigation Discovery.

El primero en hablar de estos crímenes fue el experto forense Michael Baden, en 1989. "Muerte antinatural, confesiones de un patólogo forense" ( Unnatural Death, Confessions of a Forensic Pathologist, en inglés), es un relato en primera persona de su experiencia profesional con sus opiniones sobre Marybeth Tinning, además de otros crímenes.


Le siguió la investigación de Joyce Egginton en 1990, llamada "De la cuna a la tumba: Las cortas vidas y extrañas muertes de los nueve hijos de Marybeth Tinning" ( From Cradle to Grave: The Short Lives and Strange Deaths of Marybeth Tinning's Nine Children, en inglés). Describe detalles extraños y aterradores de los niños y cómo el juicio de la más pequeña fue el hilo conductor hacia las muertes de sus hermanos.

Finalmente "Máma: La asesina" ( MOM: The Killer, en inglés) del detective Mark Gado, editada en 2011, analiza la mente de Marybeth Tinning y ofrece su perspectiva sobre esas historias de negación, abandono y muertes de sus hijos, todavía sin resolver.

"No va a matar de nuevo"


Los residentes de Shenectady están indignados por su inminente liberación. El senador republicano por el Jim Tedisco expresó a CBS 6 su desacuerdo con la liberación de Marybeth Tinning. "Creo que hay algunos crímenes contra la humanidad en los que los culpables deberían estar fuera de la sociedad por el resto de sus vidas", agregó.

Robert Carney, fiscal de ese condado coincide con el senador, aunque por razones distintas. En su opinión, Marybeth Tinning "no reconoció de ninguna manera lo que hizo". Declaró a People que le resulta muy difícil creer que esté rehabilitada, si se niega a admitir el verdadero alcance de su conducta".

Sin embargo, para el patólogo forense Michael Baden, actualmente Marybeth Tinning no representa un peligro para la sociedad y le parece "perfectamente razonable" dejarla en libertad condicional.

"No va a matar de nuevo", aseguró a People. "Ella solo mata a los bebés que tiene".

En fotos: ellas fingieron la enfermedad de sus hijos y les indujeron síntomas de las formas más retorcidas

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