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Voces en su cabeza y un enemigo inexistente: novia relata los últimos días del asesino de la oficial Miosotis Familia

Voces en su cabeza y un enemigo inexistente: novia relata los últimos días del asesino de la oficial Miosotis Familia

Alexander Bonds pensaba que alguien lo perseguía, escuchaba ruidos y había dejado de tomarse sus medicamentos. Su novia describe cuán erráticos fueron los últimos días de Bonds.

Novia del atacante de la oficial Miosotis Familia llamó al 911 tres horas antes del crimen Univision

NUEVA YORK. - Antes de dar muerte a la policía Miosotis Familia, Alexander Bonds creía que alguien lo perseguía, creía además que las luces de los carros que pasaban eran un lenguaje en código que solo él podía entender. Su novia intentó sin éxito que él buscara ayuda.

Aquel 4 de julio, su preocupación se convirtió en una pesadilla: en la madrugada del 5 de julio, el hombre asesinó a la oficial Familia mientras estaba sentada en su auto oficial en El Bronx, Nueva York. Otros policías lograron dar con Bonds a una cuadra de distancia y allí se produjo un intercambio de balas en el que Bonds, de 34 años, fue abatido.

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En una llamada de emergencia, su novia dijo que el sujeto estaba actuando como maníaco-depresivo y que el 1 de julio lo había llevado al hospital por una crisis mental.

Durante sus seis meses de relación, Bonds le había contado de sus luchas con la esquizofrenia pero ella no había notado síntomas: "Pensé que él estaba bien", dijo en condición de anonimato la mujer en entrevista con The New York Times.

Las autoridades indicaron que desde 2013, Bonds estaba en libertad condicional por un caso de robo armado en Syracuse, Nueva York. El sujeto también fue arrestado en 2004 por la venta de una sustancia controlada cerca de una escuela y por ello fue sentenciado a cumplir entre dos y seis años de cárcel, indicó el New York Times.

Bonds había expresado coraje en Facebook sobre el trato que recibió en prisión y por "policías que se salen con la suya después de matar a personas".

Pero, como señala el Times, había poca evidencia de qué llevó al hombre a dispararle a Familia y los investigadores se enfocaron en reconstruir las últimas horas y días de Bonds.

De acuerdo con su novia, los últimos cuatro días fueron un descenso a la locura.

Alguien lo perseguía

El 30 de junio, Bonds recibió una llamada que lo desajustó y lo convenció de que alguien tramaba algo en su contra. Al día siguiente, el 1 de julio, cuando su novia se despertó lo encontró hablando solo. Salía y entraba del apartamento convencido de que había algo que confrontar.

Camino a una clínica para ver a su psiquiatra, Bonds habló de un enemigo sin nombre y la acusó de complicidad. "Pensó que su enemigo me hizo salir con él para destruirlo", relató su novia. Aunque, ese día, en ciertos momentos reconoció que las voces que escuchaba estaban en su cabeza.

Bonds había dejado de tomar regularmente sus pastillas porque lo dejaban "apagado". Su novia insistió en que volviera a tomar su medicamento.

La noche del 2 de julio, entre creciente ansiedad, Bonds no cesaba de hablar. La mañana del 3 de julio, Bonds amaneció obsesionado con el apartamento del lado. Nadie lo ocupaba pero él creía que alguien se estaba quedando allí para hacerle daño y violar a su novia. Escuchaba sonidos.

Ella, por su parte, llamó a la clínica para ver si se podía adelantar su cita pautada para el 10 de julio.

El 4 de julio hasta fueron a una barbacoa pero estaba distraído. Al anochecer, le pidió a su novia que se fuera, que era "peligroso" para ella. "No te quiero. Aléjate de mí", le dijo. Ella, sin embargo, se negó.

Las próximas horas, como relata The New York Times, fueron una mezcla de llamadas al 911, taxis y argumentos en la calle. Hacia las 9 o 10 de la noche, ella empezó a llamar al 911 para pedir una ambulancia. Una o dos veces debió colgar porque o el hombre agarraba el teléfono o la acusaba de traición.

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Según la novia de Bonds, en cierto momento, un despachador del 911 le pidió pararse en una esquina y allí dijo haber esperado durante 15 minutos. La mujer intentó llamar la atención de patrullas y ambulancias pero nadie se detuvo, sostiene ella.

Policías dicen que la mujer llamó aquella noche tres veces seguidas al 911. Les dijo que Bonds actuaba errático pero sin violencia. Ella afirma que desconocía que él tuviera un arma.

Bonds le dijo que debía encontrarse con su enemigo y tranquilizarlo. De estar en taxis, caminaron y luego, en un área desconocida para ella, cada uno se fue en un taxi. Bonds le insistió que se fueran por separado.

De acuerdo con el Times, desde el taxi, ella le tiró un beso y se fue a su apartamento a esperar que volviera. Nunca regresó y Familia encontró la muerte, con su uniforme del NYPD, en la madrugada del 5 de julio.

En fotos: Despiden a Miosotis Familia, la policía asesinada a la que le decían 'Superwoman'
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