Arte y Cultura

Una heroína llamada La Borinqueña y el puente que tiende entre Nueva York y Puerto Rico

A través de su novela gráfica "La Borinqueña", Edgardo Miranda Rodríguez hilvana una historia de descubrimiento personal y de lo que significa ser puertorriqueño sea en la isla o en la diáspora.

NUEVA YORK. - Nunca se debe restar el valor de un cómic. Para muchos, esa es la puerta a la imaginación o la lectura. Para otros, como el puertorriqueño Edgardo Miranda Rodríguez, puede ser el pasatiempo de la niñez que un día, años después, se convierte en un proyecto de trabajo.

Miranda es el creador de La Borinqueña, el personaje que ha llamado la atención por su nombre, su imagen, su historia pero sobre todo, por lo que representa.

Marisol Ríos de la Luz es una muchacha que estudia Ciencias Ambientales en Columbia University y que como muchos jóvenes que construyen la vida en Nueva York vive entre inglés y español pero conectada a sus raíces familiares.

Un viaje a Puerto Rico, sin embargo, le cambia el rumbo y la conecta a su identidad de heroína, de La Borinqueña que, de acuerdo con este cómic, deriva poderes de la isla y lucha por la unión de los suyos: su pueblo.

Su atuendo que sigue el diseño de la bandera puertorriqueña y su nombre, como el himno nacional, son apenas parte de esta historia en la que su creador, Miranda, quiere conectar a Puerto Rico -el país y su diáspora- a través de su protagonista.

"La quería hacer como alguien a la que no le importan las cosas superficiales sino que le importan sus estudios y su familia", explica.

Miranda explica que de ese modo quiso distanciarla de otras historias de cómics en las que los súperhéroes pasan por algo malo o traumático en sus vidas para adquirir sus poderes o asumir su nueva identidad.

Por eso, como la esposa de Miranda o su madrina, La Borinqueña "no necesitó una tragedia para despertarla". La misión de su heroína reside en cuidar a su familia y a su comunidad.

"Los súperhéroes no se parecen a nosotros, ni comen como nosotros. Estaba harto de ser invisible y de quejarme como los viejitos frente a la bodega", cuenta Miranda de las sensaciones que desembocaron en el deseo de hacer algo.

Así, con una capa brillante, emergió La Borinqueña.

Lo que Miranda imaginó como una historia de 20 páginas evolucionó a la primera edición de esta novela gráfica que sale a la venta a partir del jueves 22 de diciembre.

Como La Borinqueña, Miranda nació y se crió en Brooklyn y de manera inevitable, la historia de su personaje es una reflexión de lo que es ser puertorriqueño.

La novela -que en su primer número se desarrolla en lugares como Los Sures en Brooklyn y en Luquillo, un pueblo de Puerto Rico- se hace eco de esos encuentros y desencuentros entre los boricuas en la isla y en la diáspora.

"Estoy tratando de presentarle al pueblo de Puerto Rico y al mundo lo que es ser puertorriqueño", expone Miranda quien procuró que la familia de Marisol, su Borinqueña, reflejara la mezcla racial de los puertorriqueños.

Durante estos días en los que promociona la salida de la novela, Miranda anda por Puerto Rico y así como Marisol se emociona al llegar a la isla y se encuentra con sus abuelos, él se emociona al contar que cuando iba rumbo a Río Grande, un pueblo del este de la isla, sintió que llegó a casa.

La Borinqueña es eso también: "un proyecto para elevar nuestra cultura y celebrar la herencia".

Y mientras presenta el primer número de esta historia en Puerto Rico, Miranda contempla que la segunda edición de la novela podría salir en mayo de 2017.


Una protagonista que convoca

Miranda relata que desde que La Borinqueña se anunció y debutó en el marco del Desfile Puertorriqueño en Nueva York , el personaje ha resonado particularmente con las mujeres.

"Las fanáticas me han dado las gracias porque La Borinqueña se parece a ellas, a sus hermanas", explica Miranda quien opina que crecer viendo a personajes con los que las personas como las minorías no se relacionan tiene un impacto en cómo conciben la apariencia física.

"Ahora por fin se ven", puntualiza orgulloso quien entre otros roles ha trabajado para Marvel, una de las editoriales clave del mundo de los cómics.

No se trata meramente de un personaje femenino sino de una puertorriqueña negra y con ello, Miranda pretende "representar la realidad y la diversidad de la mujer latina".

La historia de su heroína se parece un poco al tránsito de Miranda, de aquel nene que leía cómics y dibujaba personajes y que ahora, con su lápiz e inventiva, crea una historia. Es, como reflexiona, "una responsabilidad de hacer algo y representar algo para mi pueblo, no solo los puertorriqueño sino los latinos".

Para conocer más de La Borinqueña y adquirir el primer número, acceda a este enlace.

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