null: nullpx
Cargando Video...

El Vuelo de la Victoria Capítulo 5

23 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

cecilia: muchas gracias.

>> ¿la acompaño a recepción?

cecilia: sí, muchas gracias.

[piensa] sé que no va a ser

fácil encontrar a mi hija.

pero el solo hecho de saber

que estoy haciendo algo

me da ánimos para continuar,

y no voy a parar

hasta dar con ella.

dentro de pocos días

se van a cumplir 22 años

desde que te abandoné.

dios mío, no me desampares,

ayúdame a encontrarla.

ayúdame.

victoria: ahora sí que tu mamá

me dejó con el ojo cuadrado.

andrés: mi mamá nos sorprendió

a los dos, ¿no?

victoria: a ver, ¿qué va a ser?

andrés: sí.

victoria: no, yo cuando entré,

estaba segura que me iba

a echar bronca de nuevo y...

pues ahora resulta que bien

buena onda conmigo.

andrés: princesa, te lo he dicho

mil veces, mi mamá siempre

parece como la mala

de los cuentos, pero es

más buena que un pan.

victoria: ¿más que un pan?

andrés: sí, bueno, mínimo

creo que hoy se ganó

el beneficio de la duda.

quizá--no, sí, quizá y por fin

aceptó que soy un hombre,

que quiero hacer una vida

contigo.

victoria: ¿tú crees?

mira, yo no sé qué está pasando

con tu mamá, lo que sí sé

es que a mí la mía siempre

me ha dicho que tenga

mucho cuidado con doña gloria

porque no es una buena persona.

andrés: no hables así, mi amor.

es mi mamá.

más bien yo te pido que hagas

un esfuerzo para que todo marche

bien entre todos, todos estemos

felices.

al fin de cuentas

somos una familia.

victoria: ¿familia?

¿yo de doña gloria?

andrés, doña gloria,

¿la persona que me metió a mí

injustamente al reformatorio?

¿tú crees que--

eso suena como...

estás loco.

andrés: mi amor, suena como

si fuera la verdad.

tú eres la mujer más importante

en mi vida y ella es el ser

que me dio la vida y...

y lo que más feliz me haría--

victoria: andrés, no sueñes.

eso no va a pasar.

tu mamá se ha dedicado

a lastimarme y hace todo

lo que puede para que yo esté

mal.

¿cómo ahora nos vamos a hacer

familia y nos vamos

a llevar bien?

eso no va a pasar.

mira, si no fuera por ella,

tú no estarías aquí.

y si no fuera por ella,

dos hombres casi terminan

conmigo y con mi mamá.

andrés: pero, mi amor--

victoria: pero nada, andrés.

no.

entre doña gloria y yo,

ya te lo dije, no va a haber

paz.

porque te digo una cosa,

aunque yo a ella la perdoné,

estoy segura que ella a mí

no me va a dejar en paz nunca.

chencha: ay, padrecito.

es que hoy mi muchacha

se fue a meter a la boca

del lobo.

esteban: a mí lo que más

me preocupa es que se haya

casado tan pronto.

chencha, los sueños de victoria

eran otros.

chencha: y lo siguen siendo.

yo no sé qué va a pasar

cuando ella se dé cuenta

que ese matrimonio va en contra

de lo que ella más desea.

pues va a tronar como ejote.

esteban: ¡chencha!

chencha: ay, perdón, padrecito,

pero al pan pan y al vino vino.

gloria: bienvenida, hija.

victoria: gracias, señora.

gloria: mira, esta será

tu casa, será tu hogar.

y yo trataré de ser una madre

para ti, si tú me lo permites,

desde luego.

yo sé que tuvimos muchos

problemas en el pasado,

pero ya todo quedó atrás.

vamos a hacer que esto funcione

por el bienestar de nuestro

andrés.

andrés: muchas gracias, mamá.

esto significa mucho para mí,

de verdad, gracias.

bueno, ahora que estoy

de regreso y que todos estamos

bien, quisiera organizar

la fiesta de victoria.

victoria: ¿fiesta?

andrés: sí, de tu cumple.

victoria: no, andrés,

ya habíamos quedado.

andrés: mi amor, déjame

complacerte, déjame darte gusto.

victoria: no, miren, yo no

quiero molestar, de verdad,

gracias.

gloria: no, niña, para mí no es

ninguna molestia, de verdad.

todo lo contrario.

voy a tratar de ayudar

en todo lo que podamos, ¿no?

elena: claro.

bueno, chicos, me da mucho gusto

que hayan vuelto.

me voy a retirar porque

no me siento bien, permiso.

gloria: ok.

andrés: bueno, yo también quiero

subir un poco a mi cuarto,

estoy cansado.

¿vamos, mi amor?

victoria: vamos.

andrés: gracias, ma.

permiso.

victoria: está bien bonita

tu casa.

qué chistoso, ¿no?

nos conocemos desde chamaquitos

y yo nunca había entrado aquí,

a tu cuarto.

andrés: a nuestro cuarto,

mi amor, no es mi cuarto.

victoria: aparte imagínate,

si hubiera entrado,

tu mamá me cortaba la cabeza.

desde entonces no me quería.

andrés: mi amor, no pienses

en eso.

mi mamá le está poniendo

muchas ganas para llevarse

bien contigo y para que estemos

todos contentos.

victoria: ¿tú le crees?

andrés: claro.

tú también deberías de creerle.

yo sé que mi mamá tiene

un carácter difícil

y sí ha cometido muchos errores,

y no la quiero justificar,

pero ahora que estamos casados

y que vamos a estar juntos

para siempre,

tenemos que estar en paz.

victoria: bueno, ya mejor vamos

a hablar de otra cosa--

andrés: no, no, bueno, sí.

¿por qué no hablamos de ti?

victoria: ¿de mí?

andrés: sí, de ti.

¿alguna vez te he dicho

que me encantas?

¿te he dicho, victoria,

que eres hermosa?

¿que tienes los ojitos

más hermosos del mundo?

cuando los veo, parece como

que me van a decir algo.

y tu piel, tu olor, tus labios,

tu boca.

todo en ti es hermoso.

te amo, victoria.

y de verdad me has hecho

el hombre más feliz del mundo.

gloria: hijo, hijo.

pasó una desgracia.

elsa: yo me siento bien.

no necesito estar tomando

estas pastillas.

teniendo el amor de elías,

no necesito nada más.

andrés: a ver, mamá, no puedes

estar entrando a mi cuarto

como si estuviera solo.

gloria: perdón.

andrés: pero ¿qué pasó, mamá?

gloria: se cayeron los techos.

calcularon mal y se cayó todo.

ahora nos van a demandar.

tengo que pagar una cantidad

enorme.

no sé qué hacer,

estoy desesperada.

clemente: ¿cómo que se casó

victoria?

esteban: te lo cuento porque es

necesario que lo sepas

que, por lo menos

por el momento, no va a viajar

a la ciudad de méxico.

clemente: qué pena, esteban.

lo he visto muchas veces,

y con gente muy talentosa.

será para la otra,

estamos en contacto, compadre,

cuídate.

raúl: ¿qué pasó?

clemente: ya sabes,

otro talento más que perdemos

por el amor, o por lo menos

por lo que ella cree

que es el amor.

raúl: ¿y tenía posibilidades?

clemente: uh, muchas.

victoria es un rayo.

raúl: pues qué pena.

esa niña debió tener más apoyo

para no perder el rumbo.

clemente: sí, pues ni modo.

esperemos que dios la cuide

y a nosotros no nos olvide

para adelante.

raúl: ay, clemente, mira.

total si algo tienes,

son prospectos para entrenar

en este camino del atletismo.

clemente: lo que más coraje

me da es que ella sacrificó

su sueño de ser medallista

por el sueño del que ahora

es su esposo.

ese chamaco siempre quiso

casarse con ella.

raúl: otra medalla más

que se le escapa a este país

por falta de orientación.

[música]

[música]

cinta: [silba]

victoria: ey, ¿qué pasó,

mi cinta?

¿qué pasó?

ay, qué gusto verte.

guau, qué contenta,

mira que en esta casa

todo mundo tiene una cara

de funeral que no pueden

con ella.

cinta: ay, no te apures.

que a todo se acostumbra una

menos a no tragar.

y gracias a eso en esta casa

siempre hay un buen taquito

que llevarse a la boca.

vente.

ambas: [murmuran]

victoria: oye, hablando

de paquito y de comida,

yo te quería preguntar pues,

es que ya ves que andrés

se fue a ver uno de los techitos

de la villa y yo le quiero

pues sorprender ahora

que vuelva con--

pues con un platillo,

así bien suculento.

cinta: pues claro que sí,

yo te ayudo--

gloria: oye.

no, no hace falta.

yo me encargo, vete a descansar.

córrele.

cinta: está bueno.

gloria: hola.

oye, ¿no quieres que te dé

la receta del platillo preferido

de andrés?

así te ayudo y tú lo preparas,

¿sí?

victoria: bueno, pues sí,

gracias, señora.

andrés, amor.

mira lo que te preparé.

andrés: a ver, amor.

victoria: tu platillo favorito.

andrés: chicharrones en salsa

verde.

victoria: y del carnudito,

me quedó bien sabroso.

gloria: victoria estuvo

muy al pendiente de tus gustos.

andrés: sí.

mi platillo favorito

preparado por las manitas

de mi persona favorita.

con toda mi familia reunida.

¿qué más se puede pedir, no?

victoria: no, pues nada,

éntrale.

andrés: sí, sí, a ver.

está muy bueno.

victoria: ¿qué pasa?

andrés: está muy rico.

cinta: [ríe]

parece que las mariposas

se le convirtieron

en murciélagos.

y todo por culpa de doña gloria.

andrés: ay, canijo.

está picoso, ¿eh?

victoria: ¿no te gustaba

picosito?

andrés: eh, no, no.

sí, sí, me gusta mucho,

está muy rico.

nunca es tarde para empezar

a coc--

a comer picoso, ¿no?

gracias.

cinta: de nada, joven.

yo aquí llamo a los bomberos.

andrés: te quedó bueno,

mi amor, ¿eh?

neta.

elías: hola.

>> hola.

ambos: [susurran]

elsa: elías.

elías.

elías: ¿qué haces aquí?

este es mi trabajo,

no puedes venir sin avisar.

elsa: ¿tu trabajo?

¿o tu lugar favorito

para ligar?

elías: a ver, es parte

de mi chamba ser amable

con la clientela, ¿eh?

con el cliente.

elsa: sí, ¿con la clientela

o con las--?

elías: a ver, ya estuvo, elsa.

yo no sabía que te tenía

que pedir permiso para hacer

mi chamba.

>> a ver, ya--

elsa: a ver, tú cállate.

elías: a ver, elsa.

¿quieres que me corran o qué?

elsa: no quiero que te corran,

pero no tienes por qué tratarla

así, o sea--

elías: párale, párale.

fíjate que con tu mala vibra,

esto no va más.

mira, los celos a mí

no me gustan para nada,

así que te pido que te retires,

¿sí?

elsa: o sea--

¿en serio que me estás pidiendo

que yo me vaya?

elías: sí, sí, te estoy pidiendo

que te vayas.

elsa: yo no me voy a ir,

porque, ¿sabes qué?

yo pagué mi boleto.

elías: está bien, está bien.

que disfrutes, ¿eh?

elsa: ¡papá!

raúl: ¿qué pasó, hija?

elsa: papá.

raúl: mi amor, ¿qué pasó?

¿qué pasó, mi amor? ¿qué pasó?

elsa: tenías razón, papá.

siempre la tuviste.

raúl: pero ¿qué pasó, mi amor?

¿qué pasa, de qué estás

hablando?

elsa: es que elías--

raúl: a ver, mi amor, ¿qué pasa?

te tomaste tus medicinas,

¿verdad?

dime que sí.

elsa: sí, sí me las tomé, papá,

sí me las tomé, es que se burló

de mí, papá, no le importo.

raúl: ¿quién, mi amor?

elsa: elías, papá, está jugando

conmigo, me engañó.

raúl: tranquila, cálmate,

¿qué pasó?

dime qué pasó.

elsa: es que lo vi con otra.

con otra niña.

raúl: ¿qué?

elsa: estaba con otra niña,

me engañó, papá.

raúl: tranquila, mi vida,

tranquila, cálmate, dime

dónde está ese farsante,

dónde lo encuentro.

elsa: es que no, papá, yo no--

raúl: te exijo ahora mismo

que me digas dónde está

ese farsante.

¿dónde está?

dime, ¿en dónde lo encuentro?

[música]

victoria: pues doña gloria dice

que me quiere, pero pues claro

que eso no es verdad.

lo malo es que andrés

se la traga toda.

chencha: tienes que estar

muy a las vivas, angelito.

victoria: sí, porque no

me gusta vivir en esa casa

con esa gente.

todo mundo siempre está

de mal humor, enojado.

parece que no saben sonreír.

no son más que una bola

de amargados.

chencha: ay, mi niña,

¿qué más quisiera yo

que poder ayudarte?

pero nada se puede hacer.

ese es tu nuevo hogar.

victoria: lo malo es que andrés

también ya hasta me está

asfixiando.

imagínate, lo de la ida

a la ciudad ya me lo pospuso.

chencha: ¿cómo así, mi amor?

victoria: pues sí.

pues sí, primero me dijo

que me iba a apoyar y ahora

resulta que no, que siempre no,

que vamos a esperar.

chencha: ay, pues es que él

ha de pensar que, ahora

que están casados,

tú te debes a tu nuevo hogar.

victoria: pues sí, pero el hogar

es donde uno decide, mamá.

y no, no, pues él sabe

que yo también tengo mi sueño,

mis cosas.

yo nunca lo engañé.

él siempre lo ha sabido,

no es justo que ahora me quiera

cambiar así la jugada.

chencha: ese muchacho te adora.

y no te quiere compartir

con sus ideales.

victoria: pues sí,

pero ¿yo qué hago entonces?

¿qué, me olvido de mi sueño?

pues no, yo no estoy de acuerdo.

chencha: yo tampoco, victoria,

por eso no quería

que te casaras.

tremenda bronca estamos,

angelito,

y para colmo, ya no podemos

hablar tranquilas.

victoria: ¿por qué?

chencha: pues porque no puedes

andar por ahí tan tarde

y, además, ya es hora

que te regreses a tu casa.

mi amor, no me mires

con esos ojitos, yo no te estoy

corriendo, ni lo permita dios.

pero es que ya tienes un esposo

y tu lugar está allá.

victoria: qué bonita es

la libertad, ¿verdad?

¿qué?

¿nos echamos una carrera?

órale, pues.

disculpe.

disculpe.

cecilia: no, no te preocupes,

estoy bien.

victoria: ¿está bien, sí?

cecilia: muchacha.

victoria: mande.

cecilia: ¿cómo te llamas?

victoria: victoria.

cecilia: mucho gusto, yo--

yo soy cecilia.

oye, de casualidad,

¿cómo se llama tu mamá?

victoria: ¿mi mamá?

ah, caray, eso sí que nunca

me lo habían preguntado,

pero se llama doña chencha.

cecilia: no, no, ven, por favor.

no, es que no puedes ser tú.

victoria: ¿eh?

cecilia: no, nada, perdón.

victoria: [piensa] qué señora

tan rara.

bonita, pero rara.

adiós.

cecilia: [piensa] es imposible

que sea ella.

mi hija no es como esa muchacha,

ella tiene una familia.

una familia que...

que yo me encargué, yo la dejé

en buenas manos, en una buena

casa, yo le elegí el futuro.

¿chencha?

no, no puede ser, ella es hija

de una mujer de nombre elegante,

una mujer que le dio un futuro

digno.

mi hija no.

ella no.

elena: [piensa] es que ya son

muchos días sintiéndome mal.

¿y si me decido ir al doctor?

andrés: anda, mi amor,

súbete conmigo tantito.

victoria: no, no, yo prefiero

aquí en lo planito,

en la tierra.

[ríe]

andrés: vicky, vivimos

en una hacienda.

montar al caballo es lo más

normal, tú tienes que aprender.

yo te quiero enseñar.

victoria: yo prefiero

irme haciendo la idea

que pronto nos vamos a ir

a la ciudad como habíamos

hablado.

andrés, yo me muero por cumplir

mi sueño, por empezar a correr

profesionalmente.

andrés: ¿y por qué mejor

no te vuelves una amazona

profesional?

también puedes competir

en equitación, o podrías, no sé.

yo nunca he visto una escaramuza

tan linda como tú,

así que te verías increíble.

victoria: no, andrés,

ya habíamos hablado tú y yo y...

habíamos quedado en algo.

¿por qué no me puedes entender?

andrés: te entiendo

perfectamente, vicky,

pero entiéndeme tú a mí.

la ciudad no es el mejor lugar

para criar a nuestros hijos.

victoria: ¿nuestros hijos?

andrés: sí, en cambio aquí

en el campo hay todo,

podríamos--

victoria: no, a ver, andrés,

escúchame.

yo no tengo planes

ni de volverme una escaramuza

o eso, y tampoco son mis planes

tener hijos ahora.

tú y yo teníamos un acuerdo.

andrés: sí, pero estamos casados

y todos los casados piensan

en algún momento tener hijos,

es normal.

vicky, con el matrimonio

nuestra vida cambió,

tienes que entenderlo.

victoria: el que no está

entendiendo nada eres tú.

tú me diste tu palabra,

tú me dijiste que nos íbamos

a ir a la ciudad.

y ahora, ¿qué pasa?

andrés: vicky, la gran pregunta

es, ¿quieres correr sola

o conmigo?

[música]

victoria: andrés...

andrés: a ver, como bien dices,

yo conozco tus planes.

solamente quiero saber

si formo parte de esos planes.

porque ahora somos una familia,

y porque lo más lógico sería

que yo formara parte

de tus planes.

victoria: mira, andrés,

tú siempre has sido parte

de mis planes.

la cosa es que ahora

tú me estás cambiando la jugada.

tú y yo teníamos un acuerdo,

más bien la pregunta te la hago

yo a ti.

¿quieres correr conmigo o no?

andrés: no puede ser

que no lo entiendas.

¿sabes qué, victoria?

mejor hablamos después

porque es claro que no entiendes

nada de lo que está pasando

con nosotros.

>> esto ya sí que estuvo

matador, carnal, ¿eh?

si seguimos así, pedimos

un aumento, me cae.

elías: sí, ya nos urge.

y hasta con refuerzos me cae.

elsa: elías.

elías: elsa, ¿se puede saber

qué haces aquí y para qué

trajiste a tu jefe?

raúl: vine para decirte

que no te pases de listo

con mi hija.

elías: a ver, no se esponje,

señor, yo no tengo la culpa

de que su hija esté loquita.

raúl: oye, cállate.

no le hables así.

¿qué no te enseñaron

a respetar o qué?

elías: no me toque, señor,

que se le está haciendo

costumbre, ¿eh?

raúl: bueno, pues entonces

bájale.

elsa: sí, defiéndeme, papá,

defiéndeme.

no, no, mejor no,

mejor déjalo, mejor vamos.

elías: ¿ya vio?

¿ya vio cómo no le sube bien

el agua al tinaco?

cheque cómo se pone.

cheque.

me cae que eso no es normal,

¿eh?

alfredo: señora.

señora victoria.

victoria: ey.

oh, pues, ¿qué pasó con eso?

quedamos que eso de señora no.

[ríe]

alfredo: mire lo que le hice.

victoria: ¿qué pasó?

con eso va a espantar

a mi único amigo.

alfredo: ah, caray, no, no, no.

es que cuando lo estaba

haciendo, pensé que era

para que aventara piedras

al lago.

victoria: ¿aventar piedras

al lago? ¿cómo? ¿cómo es eso?

alfredo: ¿nunca ha aventado

piedritas al lago?

victoria: no.

puede que pues en el encierro

no había lago.

alfredo: no se me agüite,

señora.

yo un día de estos le enseño.

nomás ya no esté tristeando,

¿sí?

victoria: órale, pues.

quedó muy, muy bien.

alfredo: aguas, aguas.

victoria: [ríe]

gloria: le gusta.

al chofer le gusta la callejera.

dios los cría y ellos se juntan.

esta oportunidad no la voy

a dejar pasar.

ambos: [ríen]

victoria: gracias, alfredo.

raúl: hija, es que no debiste

venir, solamente te confunde,

no te quiero ver así.

elsa: no, papá, estoy bien,

te lo prometo, estoy bien.

solamente que tengo que superar

esto, porque tú sabes

que elías es muy importante

para mí, papá.

yo te quiero mucho.

raúl: mira, si quieres estar

con mi hija, respétala.

de lo contrario, díselo,

enfrente de mí, ahorita.

elías: tranquilo, señor,

yo no tengo la culpa

de que su hija se ponga así.

y usted en vez de hacer algo

por ella, venga y me amenace.

raúl: ¿tú sabías que elsa

está enferma?

elías: sí, señor, sí lo sabía.

vamos por acá, por favor.

raúl: vente, hija.

elías: el papá está peor.

raúl: ¿qué dijiste?

elsa: ¡no, no, no, papá!

déjalo, déjalo, por favor,

por favor, yo lo quiero, papá.

papá, es mi novio, por favor,

déjalo, papá.

raúl: tranquila, calma.

elsa: [llora]

gloria: julio.

ay, dios mío.

julio: no sé, no sé qué tiene

que me vuelve loco, señora.

gloria: por favor, por favor,

julio, este no es el--

el lugar, no es el momento,

por favor, por favor.

julio: está siendo demasiado

tiempo conteniéndome.

deseándola.

deseándola en silencio,

no puedo soportar más.

gloria: por favor, julio,

espera, espera.

julio: señora, señora, señora,

¿me rechaza?

gloria: no, no, no.

julio: dígame nada más,

¿usted no quiere lo mismo

que yo?

gloria: sí, sí, pero por favor--

julio: ¿entonces?

gloria: por favor, luego.

ahora tengo que decirle

algo importante.

por favor.

julio: la escucho.

gloria: ya sé cómo separar

a la mugrosa de mi hijo.

julio: [jadea]

dígame.

gloria: con el chofer.

él no puede disimular

que la india blanca esa

le encanta.

le gusta.

y claro, han de ser del mismo

barrio, ¿no?

las chivas tiran para el monte.

julio: usted cuenta conmigo

para lo que necesite.

pero ahora, por favor, señora,

no me prive de la emoción

de estar con usted.

créame que cada día--

cada día que pasa estoy más

y más enamorado de usted,

doña gloria.

[celular]

>> mi amor, ¿sabes qué?

estoy en este hotel

que te gusta en italia.

recordando y añorando

que estés a mi lado.

te extraño.

cecilia: yo también, mi amor.

te puedo ver perfectamente

disfrutando ese lugar

que significa tanto

para los dos.

>> oye, ¿por qué no te relajas

un poco, tomas un avión

y me alcanzas?

cecilia: ya hablamos de eso.

>> sí, mi amor, sí,

pero es demasiado difícil

para mí estar solo

en esta ciudad,

donde se despertó nuestro amor.

el recuerdo de ti me está

ahogando.

cecilia: tampoco para mí

es fácil.

>> cecilia, a pesar de todas

tus razones, yo necesito

a mi mujer a mi lado.

cecilia: te prometo que vamos

a tener tiempo para eso, ¿sí?

>> es que no sé, mi amor,

pero yo siento que estás

descuidando nuestro matrimonio.

[música]

elsa: es que tú no tienes

ningún derecho de maltratar

a mi novio, papá.

raúl: me dijiste que te rompió

el corazón, ¿no?

elsa: una pelea de novios y ya.

raúl: bueno, entonces tú también

trata de entender que no puedes

ser tan explosiva.

yo soy tu papá, no puedes

esperar que yo tome con calma

saber que un tipo te está

maltratando, ¿qué te pasa?

elsa: pues debiste de portarte

como el doctor maduro que eres

y no dejarte contagiar

por las locuras de una niña.

porque elías tiene razón,

estoy loca, pero tú también.

y si no lo vuelvo a ver,

me voy a ir.

y no voy a volver a hablar

contigo y va a ser por tu culpa.

raúl: elsa, elsa, escúchame,

cálmate, elsa.

elsa: ¡no, papá!

al único que voy a escuchar

es a elías, así que más te vale

que lo busques y lo encuentres

porque si no, te lo juro

por dios que no te vuelvo

a hablar.

raúl: elsa--

elsa: ¡no me hables!

andrés: ¿cómo terminó tu día,

mi amor?

victoria: bien, normal,

gracias.

andrés: pero ¿cómo normal?

a ver, mejor dame detalles.

victoria: nada, pues quise ir

a ver a luz clarita,

pero ya no me quise meter

en broncas con su mamá.

andrés: mi amor, aunque todos

se opongan, tienen que terminar

por aceptar que eres mi esposa,

que te tienen que respetar.

victoria: pues sí, andrés,

pero deberían respetarme

por mí misma, no nada más

porque soy tu esposa.

yo no sé por qué esa gente

a mí no me quiere.

andrés: a ver, a ver, a ver.

yo te adoro.

¿cómo que a mí nadie me quiere?

victoria: [ríe]

bueno, no me refiero a ti,

me refiero pues a tu mamá,

a la mamá de luz clarita,

a tu hermana.

andrés: la mamá de luz clarita

está muy equivocada.

es mucho más fácil culparte

a ti, que estás aquí,

que culpar a la persona

que la atropelló y se dio

a la fuga.

y bueno, pues, ¿mi mamá

te ha hecho algo?

raúl: magdalena.

magdalena: [resuella]

dios mío.

me asustaste, raúl.

raúl: discúlpame,

no fue mi intención,

pensé que me habías visto.

magdalena: oye, ¿no se supone

que tienes tu programa hoy?

raúl: sí, pero no pienso ir.

magdalena: pero ¿por qué?

nunca has faltado a la radio.

raúl: pues digamos que hoy

no me siento bien.

considero que hacer el programa

en este estado sería

una irresponsabilidad

para los escuchas.

magdalena: ¿qué pasó, raúl?

desahógate.

tú sabes que puedes confiar

en mí.

raúl: es que...

pues es que de pronto todo

me cayó encima y ya no tengo

fuerzas.

elsa hoy me quita toda

la energía.

a veces es tan difícil.

magdalena: sí.

siento escuchar que ya estás

al límite y yo quisiera hacer

más para ayudarte,

para quitarte un poquito

de esa tristeza que se está

saliendo de tus ojos.

raúl: lo sé.

lo sé y te lo agradezco mucho.

pero...

es que todo es poco

para lo que necesita elsa.

magdalena: el que necesita

un poquito más de todos nosotros

eres tú, raúl.

te has olvidado por completo

de ti.

raúl: es que ahora

la que importa es elsa.

magdalena: bueno, es que

la que siempre ha importado

es elsa, día a día,

año tras año.

pero--pero ¿qué hay de ti?

has dejado de existir,

has dejado de sentir

porque te has convertido

en la sombra de la niña.

raúl: ese es mi deber.

magdalena: pues sí,

pero también es tu deber

buscar un tiempo para ti.

buscar a quien amar,

porque tú también mereces

que alguien te cuide, raúl.

victoria: ay, andrés.

de lo que me preguntaste

hace rato de tu mamá,

hay cosas que no se pueden

ocultar, ¿no?

digo, ¿a poco no te has dado

cuenta de cómo me habla?

andrés: mi amor, no prejuzgues.

victoria: no estoy prejuzgando,

andrés, si la conozco

desde hace años y nunca

me ha querido, tú sabes.

andrés: mi amor, no te dejes

llevar por lo que pasó antes.

mi mamá le está poniendo

muchas ganas

para que funcionemos

como una familia.

de verdad espero

que tú también lo hagas.

vamos a cenar que hicieron

una cosas riquísimas.

victoria: no, yo mejor

me quedo aquí.

andrés: y yo prefiero

que estés a mi lado.

no me gusta no estar contigo

ni un solo segundo.

me encanta estar a tu lado.

¿entiendes?

magdalena: tarde o temprano

elsa se va a ir a hacer su vida

y tú te vas a quedar solo.

por eso necesitas reencontrarte

con el amor.

raúl: no.

tipos como yo hemos dejado

de creer en ese sentimiento.

además, nadie me va a querer

sabiendo todos los problemas

que tendría que enfrentar

con elsa.

magdalena: bueno, hay mujeres

muy buenas y muy comprensivas.

raúl: sí.

sí, no lo dudo, pero yo no

podría pedirle pues a alguien

que se haga cargo de un problema

que solamente es

mi responsabilidad.

magdalena: bueno, pero, raúl,

a lo mejor--

raúl: no hay pero que valga.

no sería justo, yo no le puedo

ceder tiempo a nadie.

todo es para elsa.

y aun así,

no la puedo cuidar

como yo quisiera.

magdalena: raúl...

raúl: gracias por escucharme.

de verdad, gracias,

pero yo tengo que aceptar

mi destino.

en mi corazón no puede entrar

nadie más, aunque...

aunque eso signifique

que me tenga que quedar solo

para siempre.

gracias.

¿quieres?

gloria: ay, mi amor,

muchísimas gracias

de que te estás ocupando

del problema de la construcción.

a pesar de que acabas de salir

del hospital, nos estás salvando

de todo lo que se nos pudo

venir encima.

andrés: mamá, no es tanto,

hace años que me ocupo

de los negocios con mucho gusto,

lo sabes que lo hago con gusto.

victoria: ¿estás bien?

¿te sientes bien?

elena: creo que comí algo

que me cayó mal.

victoria: estás como mareada,

¿no?

¿no será que estás embarazada?

gloria: pero ¿cómo te atreves

a hacer ese tipo de comentarios

de mi hija?

andrés: mamá, tranquila.

discúlpenla, estoy seguro

que no quiso ofender a nadie.

elena: no, no, pues sí

me ofendió, andrés, ¿eh?

no se olviden que yo sí soy

una mujer decente.

victoria: pero yo no dije

nada malo, digo, pues tener

hijos, es lo más normal

del mundo y estás mareada.

elena: ya me voy a mi recámara.

permiso.

gloria: qué barbaridad.

victoria: hasta los ojitos--

andrés: mira lo que ocasionaste,

victoria.

victoria: andrés, si no dije

nada malo, no--no--

andrés: vicky, es que no puedes

ser tan imprudente.

elena no está casada,

no puedes decir eso.

victoria: pues sí, pero tiene

todos los síntomas de una mujer

embarazada.

andrés: como sea, no te toca

a ti hacer esa clase

de comentarios.

victoria: me asusté porque la vi

aquí que se estaba--

andrés: vicky.

no se dicen esas cosas.

victoria: órale, pues.

andrés: mi amor,

por favor, escúchame.

no quiero que te sientas mal,

solo quiero que aprendas.

victoria: sí, sí, andrés,

ya, ya, ya te entendí.

¿vas a escuchar el programa

conmigo?

andrés: ¿qué programa?

victoria: el del doctor raúl

de la peña.

andrés: vicky, ¿me estás

escuchando?

victoria: sí.

pues ya es hora,

¿por qué no empieza?

andrés: mi amor, lo que está

pasando en la casa es mucho más

importante que ese programa.

victoria: ay, ¿y si ya no

lo transmiten más?

andrés: por favor, victoria,

estoy tratando de hablar

contigo, ese programa es solo

fantasía, lo que pasa aquí es--

es la vida real.

victoria: ¿fantasía?

andrés: sí, de seguro todo

lo que se habla son mentiras.

victoria: pues no, no son

mentiras.

el doctor raúl de la peña

es una persona seria y las cosas

que él dice son purititas netas

que a mí me sirven

y que me gustan.ica]

andrés: siéntate.

mi amor, yo te amo.

te amo con todas mis fuerzas.

y de verdad quiero

que nuestra relación funcione.

eres lo mejor que me ha pasado.

me casé contigo para toda

la vida.

¿sí me entiendes, hermosa?

para toda la vida.

[guitarra]

andrés: [piensa] tenerte así,

en mis brazos,

es lo único que necesito

para ser feliz.

esta es la vida que quiero,

ninguna otra.

no me hace falta nada.

nada más.

ya sé que te prometí

que nos iríamos para cumplir

tus metas, pero te veo así

y no puedo.

te siento tan mía,

que simplemente ya no quiero.

sé que estando allá te tendría

que compartir con ese deseo

inmenso que tienes de triunfar.

y tampoco eso quiero, victoria.

así me gustas, mía.

así te siento, mía.

no quiero dejarte ir.

mi amor, esta es la vida

que quiero contigo.

[alerta de texto]

raúl: listo, hijita.

¿quieres que regrese por ti

a la hora de la salida

o te vas tú sola a la casa?

elsa: da igual.

vengas o no vengas, papá,

yo me siento mal.

raúl: bueno, no tienes por qué.

puedes contar conmigo

para lo que necesites, lo sabes.

elsa: ¿ah, sí?

¿estás seguro?

raúl: sí, claro, completamente.

elsa: entonces vámonos, papá.

raúl: ¿adónde?

elsa: adonde sea, me da igual.

solo siento una profunda

necesidad de huir de este lugar.

raúl: mi amor.

tenemos que enfrentarlo, ¿sí?

elsa: no, papá,

yo ya no puedo más.

todo esto me hace daño.

y me lastima.

por favor, papá, si puedo

contar contigo,

vámonos lejos de aquí,

lejos de méxico.

a un lugar donde ninguna

de nuestras desgracias

nos pueda alcanzar.

victoria: oye, ¿tú sabes

qué le habrá pasado al doctor

anoche?

nunca había faltado

a su programa.

¿será que ya no va a transmitir

más?

es que yo necesito

de sus consejos.

mira, yo sé que andrés

me quiere, que él no me va

a lastimar,

pero pues él primero me dijo

que sí y ahora ya la está

sacando.

no sé por qué no acepta

que yo también tengo mi sueño.

el doctor sabría decirme

qué hacer.

si su programa se acaba,

te juro que estoy perdida,

totalmente perdida.

ey.

¿qué hago?

Cargando Playlist...