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El Vuelo de la Victoria Capítulo 4

23 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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victoria: listo, gracias.

>> por aquí, ¿sí?

>> ¿y cómo sigue mi hermano,

doctor?

>> bueno, está mejorando.

la bala se alojó muy cerca

del corazón.

es un milagro que no haya dañado

ningún órgano vital.

gloria: tú eres la culpable

de todo.

esa bala era para ti.

victoria: ¿cómo sabe

que esa bala era para mí?

explíquemelo.

porque para como yo

estoy viendo las cosas,

para mí que usted

mandó a matarme.

>> sí, yo creo que sí.

la verdad es que hay momentos

en que se ve mejor

y momentos en que se debilita...

>> señorita,

no puede estar aquí.

victoria: ¿pero cómo

no puedo estar aquí

si le acabo de firmar?

>> pero vi que se coló

y las visitas están prohibidas.

victoria: no me colé, te firmé.

y además yo no soy

cualquier visita.

yo soy la novia de andrés.

>> uy, ¿la novia?

si a cada rato estamos

espantando a las novias.

victoria: ¿novias de andrés?

>> no, él ingresó ayer.

pero siempre

nos quieren ver la cara.

victoria: mire,

yo sé que ese es tu trabajo,

pero yo no nada más soy

su novia, soy su prometida

también y pues yo de una vez

te aviso que yo no me voy

a mover de aquí, porque él está

muy grave y yo tengo que estar

pendiente.

ya, ándale.

>> por favor, elsa.

raúl: hija.

elsa, por favor, hija.

escúchame, a ver, no, no.

no te vas a ir a ninguna parte.

¿tú sabes todo el daño

que estás causando

con esta decisión, hija?

elsa: es que, papá,

yo no les quiero hacer daño,

pero es que yo me quiero sentir

un poco mejor.

y lo tengo que hacer,

entiéndeme, por favor.

raúl: hija, por favor, ¿sí?

por favor quédate--

elsa: no, papá.

¿alguno de ustedes dos

se ha puesto a pensar

lo mucho que sufro yo?

a veces ni siquiera yo misma

me entiendo, ¿ustedes creen

que yo quiero ser así?

raúl: mi amor,

yo sé que vives el día a día

y es por eso mismo

que te pido que lo pienses,

que recapacites y yo quiero

que te quedes aquí, en tu casa,

con nosotros, a--

déjame ayudarte, mi amor,

por favor.

magdalena: elsa,

escucha a tu papá, por favor,

él tiene razón.

elsa: es que para ti,

mi papá siempre tiene la razón.

ojalá lo dejaras de ver

de esa forma

en la que lo has visto siempre.

raúl: tranquila, elsa.

elsa: ya, ya, ¿ven?,

no me puedo contener

de lastimarlos.

ya no puedo, por favor.

ni ustedes ni yo merecemos esto.

raúl: a mí lo único

que me importa, hija,

es que estés bien y si--

si para eso tengo que verte

partir, lo voy a aceptar

aunque se me desgarre

el corazón, lo voy a aceptar.

pero antes, por favor,

escúchame.

por favor.

magdalena, un momentito.

magdalena: sí.

raúl: gracias.

elsa: está bien, papá,

te escucho por última vez.

raúl: ¿estás segura

que lo que sientes

por ese muchacho es tan sólido

como para que te vayas

a vivir con él?

elsa: papá,

yo no estoy segura de nada.

y aunque lo estuviera,

cambiaría de opinión

en cualquier momento.

raúl: bueno, entonces contéstame

lo que sientes ahora mismo

sin importar que cambies

de opinión más adelante,

no importa.

en este momento,

¿tú estás segura

de lo que siente ese muchacho

por ti o no?

elsa: no, papá, no,

no estoy segura de eso,

pero mira, yo creo que es parte

de ser jóvenes y aventurarse

por primera vez

en una relación formal.

raúl: mi amor,

¿una relación formal?,

es el primer novio que tienes,

hija, por favor.

elsa: por eso, papá.

elías es mi primer amor.

y a lo mejor por eso

es tan intenso

lo que yo siento por él.

pero mira, tú no lo entiendes

porque no tienes a nadie.

no sabes amar, papá.

raúl: mi amor,

en eso estás equivocada,

que no haya una mujer en mi vida

es otra cosa.

pero...

mi amor, yo te adoro.

mi vida, eres--eres mi hija.

eres mi niña

y siempre vas a ser mi niña

y nada me duele más

que ver que te quieras ir

de esta casa como si nunca

hubieras vivido aquí,

que no fuera tu casa,

como si yo no fuera tu papá.

elsa: es que ahora no sé

qué más hacer, papá.

raúl: tranquila.

elsa: no sé hasta dónde

me va a llevar esta confusión

y esta sensación

de que nada está bien.

raúl: yo te digo a dónde

te va a llevar, te va a llevar

lejos de este lugar,

que es donde estás a salvo,

donde no te va a faltar nada,

donde puedes curarte

poco a poco, mi vida.

dime algo,

¿qué piensa elías

de que te vayas a vivir con él?

elsa: papá, ya te dije

que es una aventura.

raúl: a ver,

¿él no lo sabe?

elsa: no, papá, no sabe,

por eso es una aventura

y una sorpresa.

raúl: mi vida,

vivir juntos es una decisión

que se toma en pareja, ¿sí?

no es una aventura

de la que se regrese

el fin de semana o una...

sorpresa que termina

al final de la noche,

estamos hablando del comienzo

de tu vida, mi vida--

elsa: papá, tú--

tú no entiendes nada.

raúl: mi amor, a ver,

la que no--

la que no está entendiendo

eres tú.

tienes que vivir tu relación,

sí, pero poco a poco.

vivir todo

lo que tengas que vivir,

pero paso a paso,

juntos, con él, mi vida...

no quieras correr

antes de aprender a caminar,

podrías caerte.

y si eso pasa,

si tú te caes,

va a ser el dolor más grande

que yo pueda sentir.

elsa: está bien, papá.

por esta vez

te voy a hacer caso.

voy a hablar con elías,

pero solo por ahora

me voy a quedar, ¿ok?

¿está bien?

raúl: sí, está bien.

siempre quiero que...

no te vayas.

elsa: no.

te quiero.

raúl: yo también a ti,

mi amor, te adoro.

victoria: despierta, andrés.

por favor, despierta.

yo te quiero mucho.

te quiero mucho.

andrés.

no quiero estar lejos de ti.

yo sé que tenía plan de ir

a la ciudad a correr.

pero después de esto,

yo no te puedo dejar aquí así.

yo sé que si despertaras,

tú mismo me dirías

que yo me vaya,

que persiga lo mío.

pero no te puedo dejar aquí

así solo.

mireya: yo soy la culpable

de lo que le pasó a andrés.

félix: ¿qué estás diciendo,

mireya?

mireya: es que yo quería

lastimarla.

yo quería acabar con victoria

porque ya no soporto más

que se esté paseando

tan tranquila mientras--

mientras que mi hija

jamás me va a volver a escuchar,

o va a escuchar tu voz.

félix: te entiendo,

pero por dios,

no somos asesinos.

mireya: sí, sí, ahora lo sé.

ahora,

que el hijo de mi mejor amiga,

un joven que conozco

desde que era un niño

se debate entre la vida

y la muerte...

félix, no sé cómo voy a seguir

viviendo con esto.

victoria: yo sé

que puedes oírme.

yo he leído que eso se puede.

y que yo tengo que hablar

contigo.

yo no sé qué hacer,

tengo mucho miedo.

tu mamá ya me quiere encerrar

de nuevo y...

mi mamá quiere

que ya nos vayamos a la ciudad.

y yo quiero mi plan, pero...

pero ahora que te veo aquí así,

yo no te puedo dejar.

yo te quiero cuidar, andrés.

andrés, te quiero mucho.

te quiero mucho mucho.

eres mi todo, mi mejor amigo,

mi gran amor.

no me imagino mi vida sin ti.

abre tus ojitos.

abre tus ojitos

y dime qué hacer.

abre tus ojitos...

abre tus ojitos...

magdalena: ¿qué pasa?

¿por qué tan pensativo?

raúl: ¿qué te digo?, pienso...

pienso en elsa todo el tiempo.

magdalena: sí,

pero piensas en elsa, triste.

tú deberías de estar feliz

porque manejaste muy bien

la situación.

tan bien, que hiciste

que elsa se quedara.

raúl: sí, ¿pero por cuánto

tiempo más?, no sé.

magdalena: no te mortifiques

por eso ahora,

porque lo vas a ir resolviendo

poco a poco,

como lo hiciste ayer.

raúl: ella está cada vez peor.

va de mal en peor

con su enfermedad.

magdalena: sí, sí, lo sé.

raúl: las enfermedades mentales

son muy graves,

tanto como las físicas.

pero peor aún, porque son

mucho más complejas.

más difíciles.

ahí tienes a leonardo,

mi hermano.

¿sabes?, me da miedo

que elsa termine como él.

magdalena: raúl,

pero tú nunca hablas

de leonardo.

raúl: sería muy injusto que elsa

heredara esa maldita enfermedad

que llevó a leonardo

a donde está ahora.

[suspira] es tan niña.

victoria: ey...

te quiero mucho.

andrés: yo también

te quiero mucho.

mucho, mucho.

ya sé que vas a pensar

que estoy loco...

pero cásate conmigo.

victoria: ay, andrés.

ay, sentí bien feo,

yo sentí que te perdía.

andrés: no me vas a perder.

nunca.

victoria: qué susto, canijo.

[ríe] ay, qué bárbaro.

andrés: yo sigo esperando.

victoria: ¿qué cosa?

andrés: que me digas

que sí te vas a casar conmigo.

victoria: andrés, yo--

andrés: ¿qué más necesitas?

te amo, victoria.

sé que tú me quieres,

nos queremos.

¿por qué no nos dejamos llevar?

quiero ser tu esposo.

déjame cuidarte.

quiero un mundo,

quiero una vida contigo.

victoria: andrés, yo--yo...

andrés: estuve a punto de morir.

quiero que mi último deseo--

victoria: espérate,

no hables así.

andrés: es que no sabemos

lo que va a pasar conmigo.

y quiero mientras...

mientras tenga vida,

quiero que seas mi esposa.

victoria: pero...

¿y cómo le vamos a hacer?,

¿cómo nos vamos a casar?

andrés: el doctor

tiene la facultad de hacerlo.

por el artículo de muerte.

victoria: ¿en serio?

andrés: en serio, victoria.

cásate conmigo.

por favor.

me vas a hacer el hombre

más feliz del mundo.

victoria: sí, andrés.

vamos a hacernos bien felices.

vamos a casarnos, pues.

jorge: cecilia,

¿tú no has pensado que quizás

y solo quizás

esa niña ya tenga una familia

en la cual tú no encajes?

cecilia: no, sí, claro

que lo he pensado, es más,

me atrevería a asegurarlo.

es por eso que no,

no la había buscado hasta ahora.

jorge: y sabes que cuentas

con todo mi apoyo, ¿verdad?

pero tienes que pensar

muy bien antes de actuar.

cecilia: ¿a qué te refieres

específicamente?

jorge: cuando el detective

la encuentre, ¿qué vas a hacer?

porque sí, está más que claro

que tú quieres encontrarla,

pero quizás ella

no quiera ser encontrada por ti.

cecilia: sí, lo sé.

jorge: tú quieres cerrar

un ciclo que para ti

es importante.

y yo lo sé, pero...

ella...

tal vez no quiera saber de ti

y eso es algo que tienes

que tomar mucho en cuenta.

y perdón, perdón,

no es que te quiera atormentar

pero tampoco quiero que...

no quiero que te caigas.

cecilia: no, yo sé que lo haces

por mi bien.

jorge: sí...

no quiero que te caigas,

mi amor, no quiero que te caigas

y te duela tanto que después

te cueste levantarte.

y te digo todo esto porque--

porque quiero que lo tomes

en cuenta.

te estás alejando de mí

por un pasado que tal vez

nunca llegue a ser tu presente.

victoria: yo estoy segura

que a tu lado voy a ser

bien pero bien feliz.

andrés: de eso no te preocupes,

princesa.

de eso me voy a encargar yo.

victoria: ¿cuándo nos vamos

a casar?

andrés: se lo voy a pedir

al doctor para que sea

lo antes posible.

¿no quieres una fiesta?

lo que quiera mi princesa.

victoria: y tú eres mi príncipe,

no me andes copiando

que eso yo lo decía de chica.

andrés: ¿era tu príncipe?

ya no soy tu príncipe.

victoria: no, sí lo eres.

pero ya, ya no lo digo

porque ya no somos unos niños.

andrés: bueno, entonces los dos

seamos de la realeza, pero...

[chista] en secreto.

victoria: [ríe]

ay, andrés.

qué lindo es estar a tu lado.

qué lindo que despertaste.

eso es todo lo que necesito.

andrés: entonces está dicho.

nos vamos a casar

y todos van a tener

que aceptarlo.

victoria: ¿cómo que todos?

andrés: sí.

vas a ir a vivir a mi casa.

victoria: andrés, pero--

andrés: mi amor,

no te preocupes.

yo te voy a cuidar

de todo y de todos.

y si eso involucra a mi madre,

pues que así sea.

te amo, vicky.

te amo.

victoria: te quiero, andrés.

neta, neta te quiero.

[música]

[música]

elena: ey.

¿otra vez tú aquí?

victoria: aléjate de mi camino.

elena: ¿tu camino?

no, no seas descarada.

eres tú quien está

en nuestro camino.

en nuestras vidas, una vida

que no te corresponde.

victoria: quítate.

mira, ¿sabes una cosa?

yo a tu mamá le he aguantado

todas las cosas que me ha dicho

porque es la mamá de andrés

y sea lo que sea,

tengo que respetarla, pero a ti

no te voy a aguantar ni una.

elena: yo no te tengo miedo.

victoria: pues deberías.

elena: conmigo no te pongas

en tú por tú,

porque no somos iguales.

victoria: ah, no,

no somos iguales, porque tú

estás llena de maldad y yo no.

tú y tu familia son--

elena: ay, ya, ya, cállate.

pareces gallina.

victoria: ¿ah, gallina?

pues prepárate

para unos picotazos.

ándale, pues.

¿eh?

¿no que muy machita?

>> [ríe] qué feliz

se te ve, andrés.

andrés: no, pues ahorita

que le cuente,

hasta usted se va a poner feliz.

>> estoy seguro.

andrés: necesito

que me haga un favor.

y no se me puede rajar.

>> ah, caray.

tú dime qué necesitas

y si puedo, con todo gusto.

dime, joven santibañez,

¿qué es lo que quieres?

victoria: ¿pero sabes una cosa?

confórmate con saber

que nada y nadie

nos va a separar.

gloria: eso lo veremos.

¿detective?

ya apareció la culpable

de lo que le pasó a mi hijo

andrés, venga inmediatamente

para que la aprese.

victoria: yo no tuve

nada que ver, señora.

gloria: igual

te vas a ir a la cárcel.

victoria: y por qué

me voy a ir a la cárcel

si ya se lo dije,

yo no hice nada.

gloria: eres culpable

hasta de haber nacido.

pero eso no es un problema,

ahora me voy a librar de ti

para siempre.

chencha: vamos a ir dejando

las cosas claras.

usted no es quien

para tratar así a mi hija.

y esta niña

tiene quién la defienda.

una que está o más fiera

que usted, ¿cómo la ve?

>> ¿seguro que quieres

casarte de ese modo?

el día de la boda es el día

más importante de una pareja.

andrés: doctor,

yo quiero estar con ella,

eso es todo.

cómo pasen las cosas

ya es lo de menos.

algún día lo haremos a lo grande

pero--pero ahora vamos a estar

juntos.

>> muy bien, hijo,

pero debe haber al menos

un testigo.

andrés: será mi nana.

>> ¿tu nana?

andrés: sí, la mamá de victoria.

>> ¿no prefieres un amigo?

quizá tu mejor amigo.

andrés: no, vive bien lejos.

y, este, no, no podemos esperar.

yo quiero que esto ya sea.

>> está bien,

entonces la boda será mañana

a primera hora

y no se diga más.

chencha: antes

no pude hacer nada para defender

a mi niña de usted,

víbora ponzoñosa.

pero no era más

que una empleada,

pero ahora es diferente.

y su maldad a mí me tomó

por sorpresa, pero ya no.

ahora las cosas

son muy diferentes.

a esta muchacha

yo la voy a defender

con uñas y dientes,

si es necesario.

gloria: ¿pero qué te crees tú,

igualada?

victoria: ey.

chencha: victoria, nos vamos.

victoria: no, mamá,

¿pero andrés?

chencha: victoria, ya hablé,

nos vamos en este momento.

no le vas a dar el gusto

a esta señora de verte

encerrada de nuevo

y tenerme a mí muerta

de angustia por ti.

vámonos, camina.

tus días estarán

llenos de angustia.

y cuando creas

que es el día final,

comenzará tu verdadero calvario.

gloria: yo no sé qué está

diciendo esta bruja,

pero suena espantoso.

chencha: su vida terminará

en la más terrible

de las miserias.

y todo lo que le haga a mi hija,

su hija lo va a pagar al triple.

elena: ¿yo qué? ¿yo qué hice?

chencha: espere.

espere su destino, señora.

espérelo sentada,

porque el golpe

va a ser muy fuerte,

que querrá arrancarse la piel

y deseará nunca haber nacido.

gloria: ¡lárgate de aquí!

¡lárgate de aquí!

[música]

[música]

victoria: mamá.

ven acá.

chencha: tienes que irte,

por favor.

victoria: no, mamá--

chencha: tienes que irte hora--

victoria: no puedo irme--

chencha: hoy mismo--

victoria: escúchame, mamá,

no me voy a ir.

no voy a dejar a andrés solo.

chencha: [bufa]

es que si andrés estuviera aquí,

me daría la razón,

que te tienes que ir.

victoria: mamá, no me voy a ir,

escúchame.

andrés se despertó, hablamos.

me voy a casar con él.

chencha: ay, dios mío,

dale paz a esta muchacha loca--

victoria: no, no estoy loca,

estoy enamorada.

el estar lejos de él

y el estar a punto de perderlo

me hizo darme cuenta

que yo lo único que quiero

es estar con él.

chencha: pero esa familia

te odia, entiende.

victoria: andrés me va

a proteger, no va a dejar

que me hagan nada.

lo mejor es que nos casemos.

mira, cuando yo sea su esposa,

su mamá ya no va a poder hacer

nada, no se va a poder meter

entre nosotros.

chencha: ¿cómo crees?

victoria: por favor, mamita,

ándale, vamos a comprar

un vestido pa'el bodorrio.

chencha: no quiero.

victoria: sí, mamá.

chencha: mejor nos vamos--

victoria: mamá, no seas

como ellos.

por favor no seas como ellos,

no me quites esta alegría,

no me quites esta ilusión.

no me separes de andrés,

anda, vamos.

me voy a casar.

chencha: pero no es tan fácil.

victoria: ¿cómo no?

chencha: por aquí.

despacio, que no nos vean.

por acá, ándale.

victoria: vamos a ir al puesto

de doña cuca

a ver si conseguimos algo.

chencha: sí, con cuidado.

por acá.

julio: sé que este momento

es muy difícil para las dos,

pero les suplico que lo tomen

con muchísima calma.

¿quieren algo de tomar?

gloria: no, muchas gracias,

licenciado, usted es el único

sostén que tenemos.

elena: es cierto, licenciado,

usted siempre se ha preocupado

por nosotras

sin importar las condiciones

en las que estemos.

julio: bueno, entonces,

¿agua, café, té?

elena: para mí nada, gracias.

si me permiten, voy a ver

a mi hermano, permiso.

julio: propio.

gloria: ya no sé ni qué pensar.

todo este asunto de andrés

me tiene muy nerviosa.

me hace ver lo que no es.

julio: por favor cálmese,

doña gloria.

le juro que yo daría todo

lo que tengo en el mundo

por que usted deje de sufrir.

victoria: ¿cómo lo ven?

>> ah, muy bonito.

victoria: está muy lindo,

¿verdad? además,

yo creo que me queda,

no creo que se me caiga ni--

chencha: ay, victoria,

te ves preciosa, mi amor.

no cabe duda de que eres

una niña hermosa.

si tu mamita te viera.

victoria: pues me está viendo.

si tú eres mi mamá,

la única que me ha cuidado,

la que se ha preocupado por mí.

¿y sabes una cosa?

que si para ti me veo hermosa

con este vestido,

con eso me basta para decidirme.

señora, nos lo llevamos.

chencha: ay, mi hijita,

claro que sí nos lo vamos

a llevar.

a pesar del sustote

que nos pegaron,

tu mamá negra se pone feliz

de verte sonreír, preciosa.

victoria: y yo de verte

sonreír a ti.

bueno, ¿qué?,

falta el "catle" nomás.

>> claro, pásele para acá.

victoria: a ver, si encuentra --

chencha: no sé cómo puedes

estar tan tranquila

sabiendo que esa señora

te puede encerrar otra vez.

victoria: no, mamá,

estoy contenta,

me voy a casar con andrés.

chencha: y dale con lo mismo.

esa boda es una locura.

victoria: locura sería

dejar pasar la oportunidad

de ser feliz.

chencha: ¿no que tu felicidad

eran las carreras?

victoria: ah, claro.

¿pero sabes?,

primero me voy a casar

con andrés y luego

cuando él se recupere,

vamos a ir a la ciudad

y yo voy a entrenar bien duro

para ser una campeona olímpica.

chencha: hablas

como si el matrimonio

fuera un juego, mi hijita.

no, mi hijita.

tener un esposo es tener

muchas responsabilidades

y luego vienen los hijos.

por favor, victoria, piensa.

victoria: ya está pensado

y ya lo decidí.

yo me voy a casar con andrés

y vamos a ser felices

porque nos queremos.

anda, vamos.

chencha: ajá, vamos pues,

mi niña, vamos.

julio: siento mucho

su sufrimiento.

todo, absolutamente todo

lo que tiene que ver con usted,

señora.

muy dentro de mi corazón.

gloria: toda la culpa

la tiene la mugrosa de victoria.

debería acabar yo

con mis propias manos con ella.

julio: no, no, por favor.

usted no puede rebajarse

a tanto, señora mía.

tenemos a las personas precisas

para ensuciarse las manos.

victoria: [grita]

chencha: ¿pero qué pasa?

¡suéltenme!

victoria: para algo me sirvieron

tantos años en la cárcel.

¡mamá, mamá!

>> si no la quebramos

no nos pagan.

victoria: dale, corre, corre.

chencha: esa señora

no va a descansar hasta verte

encerrada o muerta.

por favor, victoria.

por favor vámonos del pueblo.

victoria: mamá, con cuidado--

chencha: aquí nada tenemos

que hacer.

yo sin ti me muero, hija,

me muero, por favor,

vámonos a la casa

por nuestros tiliches, vámonos.

victoria: cuidado, mamá,

con cuidado, cuídate, mamá.

chencha: vámonos para siempre

de este pueblo.

[música]

gloria: ¿me estás amenazando

o qué?

victoria: sí, se lo estoy

diciendo aquí.

derecho, con todas sus letras.

usted me va a tener que respetar

quiera o no.

gloria: ¿ah, sí?

¿y eso por qué?

victoria: mañana

se va a enterar.

nomás le digo que me deje en paz

porque usted se va a arrepentir.

he tenido bastante paciencia

y he aguantado todas sus cosas

por mucho tiempo,

pero se acabó, señora.

si usted le pone un dedo

encima a mi mamá, agárrese.

porque yo por esa mujer

soy capaz de todo

y cuando digo todo, es todo.

aprendí muchas cosas

en la cárcel gracias a usted,

que estuve ahí encerrada.

y no tengo ningún miedo

y ningún problema en aplicar

todo lo que aprendí con usted.

¿le quedó claro?

¡le estoy hablando!

¿le quedó claro o no?

raúl: es por eso,

mis queridos radioescuchas,

que es tan importante

hacer ejercicio, no solamente

por salud sino también

por seguridad.

uno nunca sabe cuándo tiene

que reaccionar rápidamente

para no dejarse alcanzar

por un atacante.

sin más por ahora,

los dejo con esta reflexión

y nos escuchamos mañana.

y nunca olviden que su servidor,

raúl de la peña,

no sería nada sin ustedes.

les agradezco mucho

por tenernos tan cerca siempre.

buenas noches.

victoria: [piensa] híjole,

de veras hasta parece

que me está hablando a mí.

como si hubiera visto

que gracias a que hago deporte

y soy veloz pude salvarme hoy

y salvar a mi mamá.

qué buenos consejos

me da el doctor raúl.

andrés: ya estoy bien,

parezco niño tonto.

victoria: ya, listo.

te ves bien.

andrés: estás preciosa, mi amor.

victoria: gracias.

andrés: ya falta tan poco

para que seamos esposos.

nana, ¿qué tienes?

chencha: nada, no me pasa nada.

andrés: te noto rara.

chencha: nada, no pasa nada.

andrés: no parece como si

no tuvieras nada.

¿qué te pasa?

chencha: ya déjalo así.

andrés: ¿qué le picó a tu mamá?

victoria: porque dice

que no está de acuerdo

con nuestro matrimonio.

andrés: ¿pero por qué, nana?

chencha: porque para casarse

muchas veces el amor

no es todo en la vida.

tu mamá odia a mi angelito.

andrés: nana, siéntate.

victoria: ándale, ma.

andrés: te prometo

que voy a cuidar

muy bien a tu hija,

hasta de mi mamá.

chencha: no sé, igual me asusta.

andrés: chencha,

tenemos tu bendición,

es muy importante para mí.

estoy seguro que para vicky

también.

chencha: sí, claro

que la tienen.

>> ¿ya están listos?

andrés: cuando usted guste,

doctor, ya estamos listos.

>> muy bien.

por favor.

julio: buenos días.

gloria: pues ni tan buenos,

si viene con esa cara,

¿se puede saber qué le pasa?

niña, retírate.

>> sí, patrona.

julio: siento tener

que informarle, doña gloria,

que algo está pasando

en el hospital.

en este momento andrés,

su hijo andrés,

y victoria se están casando.

>> por favor.

por favor.

andrés: gracias, doctor.

>> lo que sigue.

[ríen]

andrés: ah, sí, lo que sigue.

¿aceptas?

victoria: sí, acepto.

¿aceptas?

andrés: ¡acepto!

>> los declaro marido y mujer.

andrés: oye, como que le faltó

lo de...

puede besar a la novia, ¿no?

victoria: ah, sí.

[timbre]

elías: voy.

elsa: ¡sorpresa, mi amor!

elías: ¿qué haces aquí?

elsa: pues es que me escapé

de la escuela.

bueno, como quien dice,

me fui de pinta.

elías: a ver, pásale.

oye, mi amor, no me puedes caer

así de la nada, sin avisar, ¿eh?

elsa: ¿ah, no, y por qué?

¿hay otras tipas o qué?

elías: a ver, calma, calma.

primero, los celos

conmigo no van, ¿eh?

y en segundo no, no hay nadie

más en la casa, pero

esta es mi casa, mi cueva,

y no me gusta que lleguen

sin avisar, ¿eh?

ya no te azotes,

ya estás aquí y está chido.

¿cómo te fue ayer?

cuéntame.

cuéntame, mi amor.

elsa: pues me quería ir

de mi casa pero me contuve.

elías: ¿de tu casa para qué

o qué?

elsa: pues para venirme a vivir

aquí contigo, mi amor.

elías: mi amor, a ver, a ver,

vamos a dejar las cosas claras.

no te vayas de tu casa

porque vas a acabar

en la calle, ¿eh?

elsa: elías,

¿cómo que en la calle?

elías: en buena onda,

las cosas como son.

en esta casa no te puedo tener,

es más, no te quiero tener, ¿eh?

la verdad, mi amor.

elsa: ¿por qué me tratas así,

elías?

elías: ¿cómo?, a ver,

no te pongas sentimental, ¿sí?

la convivencia

hace que el amor desaparezca

y yo estoy muy contento

queriéndote así.

así que no la amueles, ¿va?

saludcita y sonríe

si no te va a caer mal, ¿eh?

[música]

[música]

andrés: ¿estás bien?

victoria: sí, estoy bien.

no sé, es que esto

del matrimonio se siente raro,

no--no sé.

andrés: ¿no estás feliz?

victoria: no, sí, claro

que estoy feliz, andrés,

sí estoy muy contenta.

y me da mucho gusto

verte así de contento a ti.

andrés: hay que darle tiempo,

vicky.

yo estoy feliz por los dos.

tengo muchas ganas de comenzar

a vivir nuestra nueva vida

juntos y...

voy a recuperarme rápido

para poder irnos a nuestra casa.

victoria: ¿a nuestra casa?

¿qué, qué casa?

andrés: sí, a mi casa.

porque ahora, mi amor,

ese va a ser tu lugar.

mi casa, nuestra casa.

cecilia: hijo,

necesito decirte algo que...

creo que no te va a gustar.

sé que tanto a ti

como a tu papá les estoy

pidiendo demasiado, pero--

arturo: mamá, por favor,

sé clara conmigo.

no tienes por qué

darle rodeos a las cosas.

cecilia: tienes razón, mi amor.

tengo que decirte que...

salgo hoy mismo

para la provincia.

pero voy a estar cerca.

arturo: pero si vas a estar

cerca, ¿por qué no vas

y vienes--?

cecilia: no, hijo, es que ya

reservé un hotel,

no te preocupes.

pienso quedarme

hasta que mi hija aparezca.

victoria: andrés, ¿cómo crees

que yo me voy a ir a vivir

a casa de tu mamá?

andrés: pues es nuestra casa,

es el hogar que yo te ofrezco,

vicky.

victoria: no, no,

pero es que ningún lugar

donde viva una persona

que me odie

como lo hace tu mamá

va a ser un lugar para mí,

pues, ¿qué estás diciendo?

a ver, si así van a ser

las cosas, yo prefiero esperarte

en la ciudad,

como habíamos quedado tú y yo.

andrés: yo no quiero dejar

mi pueblo,

yo quiero que los dos hagamos

una vida aquí.

julio: usted, doña gloria,

le va a hacer creer a andrés

que se arrepintió y que está

feliz del matrimonio.

elena: no, bueno,

tanto como feliz no,

porque andrés

no es ningún idiota

y no lo va a creer jamás.

julio: elenita.

entonces digamos que usted

terminó de resignarse

por lo mucho que ama a su hijo

y si él está tan seguro

de la mugrosa esa,

entonces usted

tendrá que aceptarla

con tal de que él sea feliz.

gloria: es un plan arriesgado,

porque andrés puede pensar

que tiene el sartén

por el mango y va a seguir

pidiendo su dinero.

julio: pero usted

no se va a negar a dárselo,

le va a dar largas excusas,

como que está invertido,

pero que en un tiempo

se lo va a entregar.

va a ser más fácil que lo crea

si usted sigue el teatro

de que ha aceptado a victoria.

andrés: siéntate.

victoria: a ver, andrés,

tú y yo ya hablamos de esto.

y tú me dijiste que tú te venías

a vivir a la ciudad conmigo,

¿ahora qué pasó?

andrés: sí, pero ya no es

necesario irnos con tanta prisa.

mi amor, yo quiero que hagamos

las cosas bien.

vamos a quedarnos el tiempo

necesario para poder dejar

todo arreglado en la hacienda

y en los negocios de la familia.

victoria: qué fácil para ti.

que aquí nos quedamos un tiempo,

¿y yo qué hago?

¿qué quieres que yo haga?

¿que me olvide mi sueño, eh?

¿que cuelgue mis tenis,

que los aviente por ahí

y que me ponga el mandil?

andrés: no, no, victoria.

ahora que estuve a punto

de morir, veo las cosas

de una manera diferente.

quiero seguir ocupándome

de todo aquí.

la vida del campo es hermosa.

victoria: sí, es hermosa.

pero tú sabes,

porque yo te lo dije,

yo tengo otro sueño

y tengo otras metas.

y lo que tú quieras hacer,

yo te apoyo.

pero a mí no me pidas

que abandone mi sueño

porque no lo voy a hacer.

andrés: está bien, simplemente

te pido un poco de tiempo

para poder dejar las cosas

funcionando, luego nos vamos

a donde tú quieras, mi amor.

mi amor, es muy sencillo.

victoria: ¿sencillo, andrés?

[música]

[música]

gloria: [ríe] hijo,

no sabes el gusto que me da

que te hayan pasado

a esta habitación, eso significa

que ya estás mucho mejor,

gracias a dios.

andrés: gracias, mamita,

qué bueno que estás contenta.

oye...

tengo algo que decirte

y espero que, que lo tomes

con mucha calma.

gloria: tú puedes decirme

lo que quieras, mi amor,

especialmente,

después de lo que te pasó.

somos familia,

nuestro deber es entendernos,

llevarnos bien

y sobre todo amarnos.

andrés: lo sé, ma.

se trata de victoria.

ella y yo vamos a--

por favor, ma,

no la vayas a agredir.

gloria: ay, hijo,

¿pero por quién me tomas?

yo soy una señora, soy una dama.

andrés: vicky, ven, acércate.

ma...

victoria y yo nos casamos.

y te pido, por favor,

que no hagas de esto

una tragedia

o un campo de batalla.

gloria: ay, hijo,

es que no tenías por qué

casarte a escondidas

como si fuera un delito

andrés: lo hice porque realmente

amo a victoria, yo no quería

que tú te opusieras.

gloria: mira, hija,

yo sé que te he tratado muy mal.

perdóname.

victoria: eso no se lo voy

a negar, señora.

y digo, lo del numerito--

gloria: bueno, sí, pero tú sabes

que yo nunca quise

que emparentaras con andrés,

pero ahora que ya se casaron,

pues ya entendí la lección.

y si esa fue la...

decisión de ustedes,

pues tengo que respetarlos.

andrés: ¿de verdad, mamá?

gloria: ay, claro que sí,

mi vida.

tú ya eres mayor.

y no quiero perderte

como perdí a santiago.

así que estoy dispuesta

a hacer todo lo que sea posible

para que llevemos la fiesta

en paz.

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