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El Vuelo de la Victoria Capítulo 15

30 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

andrés: dime quién de estos

es tu amante, victoria.

victoria: andrés, ya párale,

me estás avergonzando.

andrés: ¿vergüenza?

tú no puedes sentir vergüenza,

victoria.

victoria: andrés, no digas cosas

de las que después te vas

a arrepentir.

hay palabras que lastiman mucho,

así que ya bájale.

andrés: ah, ¿sí?

pues más me lastimó tu engaño.

victoria: ¡yo no te engañé!

deja de inventar cosas.

andrés: ¡no estoy inventando

cosas!

¿te vas a hacer la víctima?

victoria: no me estoy haciendo

nada, andrés.

tú me estás poniendo

en esta situación.

ya.

andrés: ¿ya qué?

tú no vales nada, victoria.

>> ¡ey!

ya estuvo suave, ¿no?

¡ya!

>> sí, ya bájale. ¿no?

>> victoria tiene quién

la defienda, lárgate.

clemente: bueno, señores,

¡se acabó, se acabó!

ya.

nadie va a tratar a ninguno

de mis competidores así.

andrés: yo tengo derecho, señor.

clemente: mira, muchacho,

tú puedes ser su esposo,

pero en este país hay leyes

y estás cometiendo agravio,

así que no solo son derechos,

también son responsabilidades,

y estar casado con victoria

no te da derecho a maltratarla,

así que, vete.

andrés: yo no me voy, señor.

clemente: creo que no te quedó

claro.

te vas o te echamos a la fuerza.

[exhala]

victoria: don cleme,

qué vergüenza.

discúlpeme.

¿puedo?

gloria: ¿cómo que andrés

se fue a la capital?

¿cuándo, cómo, por qué, dónde?

cristina: a ver, gloria,

no me grites.

ya de por sí es demasiado

mala noticia como para que

me la estampes en la cara

con semejante volumen.

gloria: bueno, es que yo

de verdad no sé qué le debo

a la vida.

primero, un hijo

que me abandona,

luego una hija sin moral,

y ahora un hijo sin dignidad.

cristina: basta, gloria.

no sabemos a qué se fue andrés.

estaba muy enojado.

yo creo que es una buena

oportunidad para nosotras.

no des todo por perdido

tan pronto.

victoria: ¡andrés!

¡andrés!

¡te estoy hablando!

en tu casa me dejaste bien claro

lo que sientes por mí,

¿y ahora vienes aquí

a mi entrenamiento a hacerme

esto? óyeme, ¿qué te pasa?

¿quién te terminó de envenenar

contra mí? ¡dime!

andrés: ¿realmente quieres

que te lo diga? ¿lo necesitas?

victoria: no, mira, ¿sabes qué?

no es necesario.

ya sé quién, tu mamá y cristina.

andrés: ¡no hables de ellas!

victoria: si estás aquí,

es porque en el fondo

tienes una esperanza.

¿qué es lo que quieres, andrés?

¿quieres que luchemos

por lo nuestro o no?

andrés: a ver, ¿cómo puedes ser

tan cínica después

de lo que hiciste conmigo?

victoria: andrés, tú y yo

nos conocemos de toda la vida.

no puedes estar así peleando...

andrés: ¡exactamente!

me tomó toda la vida

pa' darme cuenta una cosa.

mi mamá tiene razón,

no vales la pena.

victoria: deja de ofenderme.

andrés: no te estoy ofendiendo.

victoria: no, sí me estás

ofendiendo.

andrés: no sé ni para qué vine.

no sé qué estoy haciendo aquí.

no te quiero volver a ver nunca.

cristina: andrés la desprecia,

y aunque ella se arrastre

a sus pies, la va a rechazar.

gloria: ¿tan segura estás?

cristina: por supuesto.

este es mi momento, gloria,

y nada ni nadie me va a impedir

terminar siendo la esposa

de tu hijo.

victoria: andrés, yo a ti

te quiero mucho.

mira, a lo mejor no como debería

por ser tu esposa

o como tú esperas,

pero yo--tú eres mi mejor amigo.

andrés: ¿otra vez?

¿otra vez lo del mejor amigo?

¡no puedo con lo del amigo!

¿sabes qué?

llégale, estás loca.

¡corre, vete!

victoria: ¡andrés, ya!

andrés: ¡ve, corre!

¡corre con él, hazlo feliz!

utilízalo a él

como me utilizaste a mí.

victoria: deja de estarme

ofendiendo.

¿cuántas veces te lo tengo

que pedir?

andrés: a ver, ¿tú crees

que te voy a hacer caso?

no, victoria.

lo que tú quieras ahorita

no me importa.

victoria: órale, pues.

adiós entonces.

pero ¿sabes una cosa?

te vas a arrepentir.

andrés: ¿te vas a arrepentir?

¡te vas a arrepentir tú!

victoria: no, te vas

a arrepentir tú porque me--

te las has pasado ofendiéndome,

insultándome y yo tengo

dignidad.

y si dices adiós,

pues adiós entonces.

andrés: no vales la pena.

¡está bien, digna, córrele!

¡corre con él, hazlo feliz!

que les vaya muy bien.

les deseo que sean muy felices

porque no me vas a ver nunca.

hasta nunca, victoria.

solo vas a volver a saber de mí

cuando yo te traiga los papeles

del divorcio porque te juro

que me voy a divorciar de ti.

es un hecho.

raúl: victoria.

victoria: doctor, ahorita no.

raúl: me dijo clemente

que vino andrés a buscarte.

victoria: sí.

me dijo que me va a pedir

el divorcio.

raúl: ¿y cómo estás con eso?

victoria: pues, no sé,

la verdad es que ya no sé

si me da alivio

o si me da coraje.

lo único que sí sé

es que ya no quiero seguir

casada con el patán

en el que se ha convertido

andrés,

y mucho menos quiero seguir

casada con un hombre

que no cree en mí.

raúl: y te entiendo.

trata de calmarte.

cualquier cosa yo estoy aquí.

¿sí?

lo que necesites,

cualquier cosa, lo que sea,

yo, yo estoy allí para ti.

¿sí?

victoria: gracias, doctor.

mire, en otro momento,

la verdad es que usted hubiera

sido mi paño de lágrimas

y mi consejero,

pero después de lo que pasó

entre nosotros, yo creo que,

pues no es la persona indicada

para darme consejo,

pero, gracias.

jorge: permíteme.

cecilia: ay, ay, gracias.

adriana: no, pues la neta

sí está bien sabroso el guisado.

nada más que como que le falta

sal. uy.

arturo: debiste pedirme

el salero, adriana.

adriana: tan alto y ya estás

bien salado, [indistinto].

cecilia: a ver, hija, por favor,

se come con...

adriana: con salsa.

nada más que anda bien picosa

porque si no, no te sabe

la comida.

jorge: aquí está la salsera,

adriana.

adriana: ah, ya lo probé.

le falta yogurt.

cecilia: eh, a ver, jorge,

¿qué me estabas contando?

jorge: ah, te estaba terminando

de contar la mala experiencia

que vivió raúl

cuando se le escapó elsa.

cecilia: ajá.

arturo: hace tiempo que no veo

a elsa.

debería visitarla a ver

si necesita algo.

adriana: ay, carnal,

no seas así.

si vas a salir de reventón,

llévame.

neta, yo soy bien de ambiente.

cecilia: no, hija, es que elsa

no acostumbra a ir a fiestas,

¿verdad?

adriana: pues a este paso

yo tampoco.

llevo dos días encerrada

en esta casa y parece

una sucursal del botellón.

cecilia: a ver, hija, ya,

por favor.

estamos en la mesa.

arturo: no te preocupes, mamá.

si tú quieres otro día

llevo a adriana a que dé

una vuelta.

adriana: ¿otro día?

arturo: sí, porque eso será

después de ver a elsa.

permiso.

provecho.

jorge: gracias.

adriana: pues ¿qué?

¿que está muy buena

la elsa o qué?

¡carnal! ¡oye!

¡a ver, espérate!

cecilia: adriana...

adriana: ¡carnal!

arturo: [exhala]

¿qué quieres?

adriana: oye, mira, la neta

es que estás bien tenso,

y yo sé que aquí eres el niño

rico y te sientes acá

el muy "uyuyuy",

pero aquí donde me ves

con mi cara de mensa y de naca

y de manchada,

soy a todo dar, carnal,

y conmigo te la puedes pasar

bien chido.

arturo: te equivocas, adriana.

yo no pienso nada de ti.

adriana: oye, a ver, no seas

(...) y dime las cosas

de frente, ¿no?

arturo: a ver, no soy un (...)

ni nada, solo que me preocupa

que hagas sufrir a mi mamá.

adriana: ay, no, hombre.

mira, yo cuido a mi mamá

y tú cuida a tu papá, ¿va?

arturo: no--no--no,

yo cuido a los dos.

cecilia sí es mi madre,

la amo desde que tengo uso

de razón y la voy a defender

de cualquiera que quiera hacerle

daño incluyéndote a ti, fíjate.

adriana: uy, espántame.

[música]

arturo: a ver, me da gusto

que entiendas tan bien

esa parte, ¿eh?

adriana: simón,

si no soy tan mensa como crees,

nada más que estás exagerando.

arturo: a ver, yo solo quiero

dejar las cosas bien en claro.

no te confíes.

mis ojos están sobre ti

y sea lo que sea que vienes

a hacer aquí, no te voy a dejar.

adriana: hasta crees que te voy

a pedir permiso.

pero la mera verdad

es que te ves bien guapo cuando

te enojas, carnal.

victoria: [ríe]

raúl: nada más voy por mi café,

¿sí?

y te marco al rato.

buenas tardes, doña chencha.

chencha: buenas tardes.

raúl: ¿cómo le va?

chencha: muy buenas tardes,

doctor.

raúl: qué agradable volver

a verte, victoria.

victoria: sí, ya terminé

mi entrenamiento de hoy y,

pues me vine para acá.

raúl: sí, sí, sí, lo sé.

victoria: no, pues, sí,

claro que lo sabe.

usted trabaja ahí y,

pues vive aquí y aquí estamos.

ambos: [ríen]

raúl: ¿sabes qué creo que nos

vendría muy bien a los dos?

victoria: ¿qué?

¿se le antoja un tecito?

¿quiere que le haga un...?

raúl: no--no--no, un paseo.

y ya que estás aquí podríamos

darlo juntos.

¿qué opinas?

elsa: la cosa es que mi papá

se metió tanto en mi relación

que acabó terminando con ella

y, pues elías se alejó de mí.

arturo: lo siento mucho,

pero no sé, ¿estás segura

de que sea culpa de raúl?

elsa: a ver, si no me vas

a creer, mejor no te cuento.

te sigues poniendo del lado

de mi papá.

¿me vas a escuchar o no?

arturo: a ver, no, no se trata

de eso.

yo solo estoy de parte

de la razón y quiero saber

la verdad porque me preocupas.

eres mi amiga y sabes

que te quiero mucho.

elsa: no, si eres mi amigo

y me quieres mucho,

yo creo que elías se va a enojar

conmigo y no le va a gustar nada

la idea de que estés aquí

paseando conmigo y diciéndome

ese tipo de cosas.

arturo: ¿perdón?

elsa: no, mira, ¿sabes qué?

me voy a ir a mi cuarto

y tú vete a tu casa.

arturo: pe...

elsa: no puedo estar contigo.

adiós.

perdón.

arturo: [exhala]

raúl: cuando se es joven

todo se puede,

todo, cualquier cosa.

ser joven es quererse comer

el mundo, y creo que sí,

yo creo que sí se puede,

siempre y cuando se tengan

claras las metas

y los objetivos,

pero ser joven también es perder

de vista lo más importante

que es ser feliz,

algo que...

pues que no cuesta

y es lo que menos tienen,

ser felices.

victoria: pues, sí.

digo, yo la verdad,

pues sí pienso que soy feliz.

yo soy feliz con mi vida y,

digo, claro que tengo

mis problemas, ya usted sabrá.

ambos: [ríen]

victoria: pero, pero,

pues tampoco es que me la paso

clavada en ellos o que,

pues dejo que me definan.

raúl: esas son las cosas

que me enamoran de ti,

que tengas esa chispa

y esta manera de...

victoria: ya, doctor, mire,

mejor vamos a cambiar de tema.

raúl: ¿qué? ¿por qué?

victoria: no hay que hablar

de amor y esas cosas, no, ya.

raúl: está bien, está bien,

discúlpame entonces.

no hablemos de mi amor.

¿y por qué no hablamos de,

de tu amor?

del que se te sale por los ojos.

victoria: perdón.

raúl: no, ¿cómo perdón?

jamás te disculpes por amar,

por ningún motivo.

victoria: no, es que yo no,

no, no debo.

yo no debería de sentir esto.

raúl: bueno, sí,

a lo mejor no debes,

pero eso es lo que sientes

y no puedes luchar contra eso.

victoria: no, claro que sí

puedo.

raúl: ¿cómo?

ah, ¿eso quieres?

victoria: pues, no,

claro que no es lo que quiero,

pero, pero, no, pues.

es que no, no debo y,

y yo creo que lo mejor

es que usted y yo

ya no nos veamos más.

raúl: mírame, ¿estás hablando

en serio?

¿en verdad eso es

lo que quieres?

victoria: es que con esto,

pues estamos lastimando

a otras personas.

raúl: mira, con esto

que me dices al que estás

lastimando es a mí.

¿eso te importa o no?

victoria: claro que me importa,

doctor, yo no quiero lastimarlo,

pero tampoco quiero lastimar

a andrés.

raúl: andrés.

¿por qué andrés?

victoria: andrés, andrés

es mi mejor amigo,

siempre ha sido mi mejor amigo.

lo conozco desde niños,

me sacó de la cárcel.

es lógico que no lo quiero

lastimar.

raúl: ¿cómo es que vas

a lastimar a andrés?

¿qué--qué--qué es eso

que le vas a hacer

o que le hiciste a andrés

que lo puede herir o que,

que le hiciste daño?

victoria: ya, no quiero hablar

de--no.

raúl: es que me tienes

que decir. quiero saber.

¿qué es eso tan grave

que le hiciste a andrés

para que pueda sufrir

o sentirse mal o que se rompa

su corazón? ¿qué es?

victoria: enamorarme de usted,

amarlo, eso fue lo que hice.

que lo amo a usted

y por eso le estoy destrozando

el corazón a andrés.

¿contento?

[música]

raúl: ¿me quieres?

sientes lo mismo que siento

yo por ti.

es igual.

victoria: es que no debí

decirlo.

raúl: ¿cómo que no?

por supuesto que debiste

decirlo.

victoria, no podemos esconder

lo que sentimos.

victoria: no, doctor,

es que no solamente tengo

que esconder lo que siento.

tengo que tragarme esto porque,

ay, yo no tengo derecho...

raúl: a ver, ya sé,

ya sé lo que me vas a decir,

que no tienes derecho

a lastimar a andrés.

¿es eso?

pero, ¿y tu derecho a ser feliz

dónde queda?

¿qué pasa con eso?

le diste tu derecho entonces.

victoria: pues es que yo siento

que yo no puedo ser feliz

si estoy lastimando a alguien

que quiero,

alguien que me importa,

que me ha dado tanto.

pero ya no quiero hablar más

de esto, por favor.

raúl: tranquila, claro, ven.

eventualmente, tendremos

que hablar de esto.

sí, ¿y qué mejor que sea ahora?

déjame decirte, no estás sola.

a mí me pasa lo mismo que a ti.

¿sabes qué?

también la tengo bien difícil

porque me enamoré de una mujer

que está casada.

estás casada, victoria.

para mí es un principio básico

que estoy rompiendo.

está--no está bien y,

sin embargo, eso es lo que

siento.

me enamoré de ti.

victoria: entonces, ¿qué vamos

a hacer?

raúl: no sé.

no sé, no tengo idea.

lo que sí sé es que sea

lo que sea o pase lo que pase,

estamos juntos en esto.

y vamos a descubrir lo que va

a pasar, juntos.

victoria: ¿qué es lo que

quieres, andrés?

¿quieres que luchemos

por lo nuestro o no?

andrés: a ver, ¿cómo puedes ser

tan cínica después

de lo que hiciste conmigo?

victoria: andrés, tú y yo nos

conocemos de toda la vida.

no puedes estar así peleando...

andrés: ¡exactamente!

me tomó toda la vida

pa' darme cuenta de una cosa,

mi mamá tiene razón,

no vales la pena.

raúl: ven.

ven, ven.

julio: ¡elena!

¡mi amor!

mi amor, me estás matando

con tu silencio y no es justo.

elena: a ver, a ver,

¿ahora me vienes a hablar

tú a mí de justicia?

tú me has hecho sufrir

más que nadie en el mundo.

no conforme con eso me quitaste

a mi familia.

los pusiste en mi contra.

le rompí el corazón a mi mamá

y ahora ella piensa lo peor

de mí.

julio: ¿que no entiendes

que yo también fui una víctima

de tu madre?

elena: no, a ver,

¿cómo crees que me sentí cuando

anunciaste, no uno, julio,

dos, dos veces el matrimonio

con mi mamá?

julio: pero yo te expliqué

en ese entonces lo que pasaba,

mi amor.

no te niegues a la razón

nada más porque todos hemos

sufrido bastante en estos

últimos días.

elena: ¿todos?

¿tú qué sufriste?

solo la golpiza que te dio

andrés, pero nada más.

julio: me golpeó por la espalda.

elena: pues no te creo

porque andrés,

andrés no es ningún cobarde

traidor como tú.

julio: ¿no estás escuchando

lo que estoy diciendo, elena?

yo prefiero mil golpizas

de tu hermano,

que enfrentarme a una mujer

tan cruel y despiadada

como tu madre.

elena: eres un cobarde.

julio: pero aún prefiero

enfrentarme a ella que perderte

a ti y a mi hijo.

elena: tú nos engañaste

a mi mamá y a mí.

ella está muy dolida

y por eso se desquitó conmigo

por tu culpa.

julio: pero también tengo

la solución.

tú puedes volver a la hacienda

cuando quieras.

yo te puedo ayudar.

solamente acéptame de nuevo

en tu vida.

elena: no, no, eso jamás.

julio: no hables desde el dolor.

piensa en nosotros,

en ti, en mí,

en nuestro hijo.

piensa lo maravilloso

que seremos como una familia.

gloria: ¿qué diablos están

haciendo aquí, par de traidores?

elena: no más insultos, madre.

y más vale que te portes

como un adulto porque es

la forma en la que vamos

a hablar de ahora en adelante.

gloria: no me digas que te da

valor estar junto a este

mequetrefe.

elena: julio me abrió los ojos

y me convenció de regresar

a esta que es mi casa.

gloria: ah, ¿sí?

¡pues se van o los saco

a patadas!

julio: no--no--no--no,

por favor, ¿también usted

me va a golpear

como lo hizo su hijo?

gloria: no, yo no me voy a tomar

esa molestia.

¡voy a ir por mi pistola

y te voy a meter dos balazos!

elena: ¡a ver, ya basta

de amenazas!

julio me recordó y me dejó

bien en claro que aquí la única

dueña de todo soy yo.

julio: así es, doña gloria.

no olvide que usted firmó

los papeles.

elena: yo manejo la herencia,

y esta casa es parte de ella.

gloria: pues eso lo vamos a ver.

elena: tú no me vas a volver

a correr de esta casa.

así que si no quieres verme

ni a mí ni a mi hijo,

te recomiendo que tomes todas

tus cosas y te vayas al mismo

cuarto de hotel donde yo tuve

que pasar la noche.

andrés: ¿qué pasó, mamá?

gloria: andrés, hijo,

necesito que regreses

inmediatamente.

andrés: mamá, ahorita no puedo.

estoy...

gloria: ¡me quieren sacar

de mi casa!

andrés: ¿qué? ¿cómo?

¿de qué estás hablando, mamá?

gloria: elena sacó las uñas,

vino aquí con el vividor

de julio y dijeron

que si no me gustaba que,

que me largara de la hacienda.

tengo mucho miedo, julio.

andrés: mamá, ¿estás segura

de lo que me estás diciendo?

gloria: me está preguntando

que si estoy segura

de lo que estoy diciendo.

cristina: andrés, yo estaba aquí

y todo lo que está diciendo

tu mamá es verdad.

gloria: ¿ya oíste?

¿ahora sí me crees?

andrés: no te preocupes, mamá.

ya voy para allá.

arturo: ¿qué pasó?

andrés: me tengo que ir.

tengo cosas que hacer.

arturo: no, no, ¿y victoria?

andrés: victoria es un problema

y ahorita no puedo lidiar

con eso.

adiós.

arturo: ay, andrés,

ojalá que no sea tarde

cuando te arrepientas

de lo que estás haciendo.

cecilia: listo, hija,

aquí está la botana

que me dijiste que te gusta.

adriana: a ver, trae,

trae para acá.

cecilia: se lo dejamos por aquí.

¿sí eran esos?

adriana: [asiente]

¡carnal!

¿cómo te fue con la tal elsa?

cecilia: ¡hijo!

arturo: bien.

adriana: ¿bien?

¿nada más bien?

¿ya viste cómo sí estás

bien pichón?

te voy a enseñar a ligar.

jorge: hijo, ¿y cómo

la encontraste?

arturo: apenas la vi, pa,

pero lo cierto es que

el trastorno de elsa está

avanzando.

cecilia: ay, no me digas.

jorge, deberíamos de ir

a verlos.

raúl es nuestro amigo

y creo que nos necesita

en estos momentos tan difíciles.

jorge: sí, claro.

adriana: ¿quién es ese raúl?

cecilia: raúl es mi médico y,

bueno, nuestro mejor amigo.

es un hombre encantador.

te va a caer muy bien

cuando lo conozcas.

adriana: ¿y está soltero?

arturo: ¿y eso qué tiene

que ver?

adriana: ¿ya ves cómo estás

bien pichón?

se pregunta para que no te eches

encima una...

arturo: ay, ya, deja de ser

tan vulgar, adriana.

cecilia: arturo, por favor.

arturo: no, mamá.

no todo es gusto entre hombre

y mujer, existen amigos,

amor de verdad.

todo un mundo que tú no conoces.

con permiso.

jorge: ya, déjenlo tranquilo,

¿sí?

vamos a esperar que se le pase

el coraje.

yo luego hablo con él.

adriana: no, mejor sí voy

a hablar con mi carnal.

jorge: dije que lo dejaran

tranquilo.

y ya está bueno, adriana.

ya basta con eso de "carnal".

quiero que te aprendas algo

y lo tengas siempre

muy presente.

esta es mi casa

y aquí se hace lo que yo digo.

adriana: ¿viste?

todo esto es tu culpa.

cecilia: ¿mi culpa?

adriana: sí.

arturo piensa que soy una naca

y por eso me trata así,

pero yo no soy la culpable.

si tú no me hubieras abandonado,

yo estaría a su altura.

todo esto es por tu maldita

culpa.

andrés: ¡mamá!

cristina: ¡andrés!

ay, andrés, qué bueno

que llegaste.

tu mamá está de muy mal ánimo

por culpa de tu hermana

y ese desgraciado.

andrés: mamá.

gloria: mi vida,

me van a echar de la casa.

andrés: no, eso no va a pasar,

mamá, tranquila.

yo voy a hablar con ellos.

no te preocupes.

cristina: sí.

está en el despacho, andrés.

julio: no--no--no estamos

en el despacho.

ya llegamos.

andrés: te lo dije muy claro,

imbécil.

elena: a ver, ya, andrés.

ya no tienes derecho de seguirlo

atacando, andrés.

cristina: ya, no vale la pena,

¿sí?

gloria: mira lo que estás

causando, elena,

y lo peor es que te estás

condenando.

¿de verdad piensas hacer vida

con este hombre que primero

me juró a mí amor eterno?

julio: en usted solamente veo

a la mujer que amo

y con la que quiero estar

lo antes posible.

julio: no--no--no--no,

un momento.

eso es mentira.

andrés: elena, por favor,

date cuenta.

te están viendo la cara.

abre los ojos.

elena: ya lo hice, andrés,

y es por eso que mi mamá

se tiene que ir.

julio y yo ya lo hablamos

y los dos creemos

que es lo mejor.

andrés: mi mamá no se va a ir

a ningún lado.

estás loca.

julio: ay, que se vaya,

que se quede.

lo que ella quiera.

pero eso sí,

si ella se queda aquí,

se queda como un mueble viejo.

gloria: andrés, por favor, hijo,

por favor.

julio: escuchen, calma.

no golpes.

el tema aquí es que elenita

y yo nos vamos a casar,

y vamos a vivir muy felices

aquí.

andrés: eso jamás va a pasar.

elena, por favor, date cuenta.

no seas tonta.

elena: a ver, hermano,

yo te quiero,

pero ni tú ni nadie

va a impedir mi felicidad.

lo siento mucho.

>> buenas tardes, pasen.

cecilia: hola, buenas tardes.

>> buenas tardes.

cecilia: gracias.

>> pasen.

ahorita le aviso a la señora.

todos: [hablan a la vez]

cecilia: ¿te gusta?

adriana: sí.

cecilia: ¿sí?

adriana: ¿cómo no?

magdalena: ¡hola!

cecilia: hola, magdalena,

¿cómo estás?

magdalena: ¡ay, encantada!

cecilia: venimos con excelentes

noticias.

magdalena: ah, bueno, entonces

voy a buscar a raúl

a ver si ya regresó porque fue

a dar un paseo,

pero seguramente ya está

de regreso.

un momento.

siéntense, por favor.

jorge: gracias.

cecilia: ¿dónde te quieres

sentar, eh?

adriana: no sé, ¿dónde?

cecilia: aquí, aquí nosotros.

[murmura]

adriana: sí, ya, sí.

victoria: [ríe]

chencha: ay, mija, ¿a dónde

se fueron a pasear,

al tepozteco?

victoria: mamá, qué exagerada.

¿a poco nos tardamos tanto?

raúl: ay, no, no.

no es cierto.

chencha: pues ya vamos

recogiendo porque ya es tarde.

victoria: bueno, ¿en qué

te ayudo?

chencha: aquí con esto.

victoria: órale pues.

chencha: ándale, rápido.

raúl: ¿y yo te podría ayudar

en algo?

chencha: a ver, a ver.

victoria: sí, pero está aquí.

magdalena: raúl...

raúl: sí.

magdalena: los acevedo

están aquí.

vinieron a visitarte y dicen

que traen una gran noticia.

raúl: ah, enseguida voy.

gracias.

muchas gracias por tan hermoso

paseo.

victoria: [ríe]

raúl: [carraspea]

con permiso.

victoria: [suspira]

¿pasa algo?

magdalena: sí.

elsa quiere verte.

victoria: bueno.

ama, voy a ver a elsa

a ver qué pasa

y ahorita nos vamos, ¿sí?

chencha: sí, mi amor.

no tardes, mijita.

victoria: no--no--no.

[ríe]

chencha: ¿usted tiene algún

problema con mi hija?

magdalena: ¿alguno? no.

los tengo todos

porque su hija es una mustia

y no la soporto.

raúl: qué bueno verlos, ¿eh?

qué bueno que están aquí.

por favor, siéntense.

adelante.

jorge: gracias.

raúl: siéntate.

espero que me puedas contar

todos los detalles del viaje.

¿y con los negocios qué?

¿todo bien?

jorge: pues, sí, sí, bien,

pero si es de negocios,

prefiero que lo hablemos allá

en mi despacho.

eso sí, te mandaría a preparar

una jarra enorme de café

para contarte todo con detalles.

raúl: ay, sí, por favor.

cuenta con eso.

cecilia: raúl, vinimos porque

queremos saber de elsa.

elsa: yo no tengo muchos amigos,

victoria.

bueno, en realidad no tengo

ningún amigo.

victoria: ah, no, pues no

te creas que yo soy

la más amiguera del mundo, ¿eh?

también tengo poquitos y--

mira, podemos hacer una cosa,

a lo mejor yo puedo ser

esa amiga que tú necesitas.

elsa: bueno, a ti a lo mejor

te podría ver más bien

como una hermana.

victoria: oh, pues.

ambas: [ríen]

elsa: y tu mamá es tan linda

conmigo.

en cambio mi papá es...

victoria: tu papá te adora.

yo creo que deberías de darle

una chance.

elsa: ¿de verdad lo crees?

victoria: sí.

yo, yo creo que él te quiere

mucho y, y se preocupa por ti.

hasta triste lo he visto.

elsa: no, yo a veces creo

que no le importo nada.

victoria: le importas muchísimo.

tú eres lo más importante

para él.

elsa: pero él me espantó

a mi novio.

victoria: pues, sí,

pero ¿por qué no lo piensas

de esta forma?

a mí se me hace que más bien

tu novio tomó el camino fácil,

porque, elsa, cuando,

cuando una persona ama a otra,

pues uno siempre va a hacer

todo para estar ahí,

para estar cerca.

mira a tu papá.

ve todo lo que has hecho

pa' alejarlo de ti

y ahí está al pie del cañón.

está presente, está contigo.

elsa: bueno, voy a pensar

lo que me dices.

a lo mejor tienes razón.

victoria: ya está.

piénsalo pues.

bueno, pues si quieres

la próxima vez seguimos

platicando.

yo me tengo que ir porque

mi mamá negra me está esperando

y de aquí a que lleguemos

a la casa, ni te cuento.

está relejos.

elsa: muchas gracias, victoria.

victoria: no.

elsa: gracias por ser mi primera

amiga.

raúl: pues ¿qué les cuento?

elsa, elsa va y viene

con sus crisis,

solo que esta última fue,

fue particularmente terrible.

jorge: ¿y ya le cambiaron

los medicamentos?

raúl: pues es que ya hicimos

de todo, jorge.

es más, hasta estuve a punto

de internarla en una clínica.

es que de pronto no sé

qué es lo mejor para mi hija,

no sé.

bueno, pero dejemos de hablar

de mis tragedias,

mejor platiquemos de,

de esta noticia que me dijo

magdalena que tenían una buena

noticia, ¿no?

jorge: sí.

cecilia: pues la encontré, raúl,

encontré a mi hija.

raúl: no te imaginas el gusto

que me da, ceci.

victoria: ay, qué pena.

no, no quiero pasar por ahí.

ay, pero pues ni modo,

ya es tarde.

raúl: pues tendrían que ser

todos muy felices.

¡qué bien!

adriana: ¿victoria?

¡no manches!

¿sí eres tú?

¿qué--qué--qué show?

¿que esto es una reunión

de expresidiarias o qué?

cecilia: yo, yo te conozco.

¿cómo te llamas?

victoria: victoria.

cecilia: ah, mucho gusto,

yo, yo soy cecilia.

[música]

cecilia: te llamas victoria,

¿no?

victoria: sí.

sí, señora cecilia.

cecilia: nos conocimos

en el pueblo cuando yo estaba

buscando a mi hija.

a ti, mi amor.

adriana: sí, jefa,

lo bueno es que ya estoy aquí.

sí.

oye, ¿y aquí de qué la giras,

de sirvienta o qué?

¿qué haces?

raúl: victoria es una buena

amiga.

es una persona muy especial

para mí.

cecilia: pues qué coincidencia.

pues como te decía, raúl,

adriana es mi hija.

eso también quería compartirlo

contigo.

¡la encontré, raúl!

¿sabes lo que eso significa?

encontré a mi hija.

adriana: oye, tú ya róbate

unos tenis, ¿no, mana?

porque ya están pal' perro esos.

seguro sigues corriendo

como cabra loca.

es que victoria en el botellón

es lo único que hacía,

correr como loca, ¿verdad?

[ríe]

victoria: me tengo que poner

las pilas.

me tengo que esforzar más,

tengo que poner todo de mi parte

para lograr mis metas.

ay, qué terrible,

qué mal haberme encontrado

de nuevo con adriana.

eso sí que no me lo esperaba,

pero, bueno, lo bueno

es que ella ya está

en su camino y yo en el mío y,

y no nos tenemos que volver

a cruzar porque no me gusta

tenerla aquí,

me hace sentir mal,

me roba energía pues,

porque ella tiene el corazón

de piedra y...

chencha: ¿qué pues, angelito?

¿tienes tiempo de tomarte

un chocolatito con tu madre

o vas a estar ahí hasta

que amanezca?

victoria: vamos pues.

¡ay!

ando bien adolorida ya.

[ríe]

chencha: estás como apagadita,

mija.

victoria: ay, es que estaba

pensando y yo no puedo seguir

faltando a los entrenamientos,

ma.

chencha: ya mañana te recuperas.

oye, mijita, ¿y quién era esa

señora de quien te despediste

en la casa del doctor?

victoria: ¿la señora cecilia

o qué?

chencha: pues, sí.

victoria: debe ser la señora

cecilia.

es buena gente ella.

lástima que tenga por hija

a la adriana esa.

chencha: ay, mijita,

ahora nada de juzgar,

yo no te he enseñado a ser así.

victoria: ay, ya sé que no, ama,

pero es que esa adriana

tiene el corazón bien negro.

chencha: ¿negro, negro como yo?

victoria: ¡ay, claro que no!

ambas: [ríen]

victoria: mamá, ¿cómo cree?

[ríe]

chencha: angelito,

a mí me preocupa otra cosa.

victoria: ¿qué cosa?

chencha: la señora magdalena.

victoria: ¿y esa señora

por qué te preocupa?

chencha: te tiene mala voluntad,

celos pues.

victoria: ¿y a mí por qué me va

a tener celos, ama?

chencha: ¿por qué va a ser,

mija? porque ella está enamorada

del doctor raúl y está duro

y dale con que entre

tú y él hay algo.

victoria: no, ¿qué, qué va

a ser?

entre el doctor y yo nada más

hay esto, mira.

ya va a empezar mi programa.

chencha: mija.

ay, mijita.

voy a tender esta ropa.

raúl: buenas noches,

queridos amigos, amigas,

espero que disfruten tanto

el programa como estoy dispuesto

a disfrutarlo yo.

hoy se encuentra con nosotros

la doctora moore, selma moore.

buenas noches, doctora.

bienvenida.

selma: buenas noches, raúl,

gracias por invitarme

a tu programa.

raúl: ella es especialista

en sentimientos.

la doctora tiene

una muy particular forma de ver

lo que sentimos

y una de las máximas

de su teoría es

"solo el amor cura".

nos da mucho gusto recibirte.

antes que nada, bueno,

háblanos del amor.

¿qué piensa una persona tan

preparada en ese tema?

algo que cada vez se analiza

más y se vuelve frívolo...

selma: tienes razón, raúl,

ahora el amor se ha convertido

en una forma de facilitar

la venta de productos

o de trata de engañar

a una persona,

regularmente las mujeres,

aunque también hay hombres

que se pierden por amor.

es decir, que no importa el sexo

de la persona sino con lo

que lleva dentro.

raúl: no, ¿por ejemplo?

selma: por ejemplo, se ve

que tú eres una persona

que vive el amor intensamente.

victoria: ándele, doctor,

a ver ahora cómo le responde

a esto.

selma: tú eres un buen ejemplo

para mostrar a un hombre...

victoria: ah, no se haga.

[ríe]

confiese, confiese el amor pues.

selma: usted es una persona

sensible y que todavía cree

que el amor es la fuerza

más grande del universo.

¿no es así, raúl?

[interferencia]

victoria: ¿y ahora?

ah, caray.

¡no--no--no--no!

¿cómo? espérate, espérate.

¡ay, no!

no, doctorcito, espérate.

por favor, por favor,

no hable ahorita.

ay, ¿por qué me pasa esto

justo ahora?

a ver--a ver--a ver,

¿por dónde le agarramos?

¡no! espérese, aguánteme

la carnita pues.

[gruñe]

¡oh, pues!

ándale, ándale.

¿y ahora?

andrés: de verdad creo que es

una locura que te cases, elena.

elena: andrés, tú eres el menos

indicado para darme consejos

sobre casarse por un ataque

de locura de amor.

andrés: te entiendo porque

me siento muy solo desde

que se fue victoria,

y por eso posiblemente sé

lo que se siente y yo no quiero

que tú te expongas a vivir

lo mismo que yo viví.

elena: a mí no me va a pasar

nada, andrés,

porque a mí julio sí me quiere.

andrés: ¿cómo puedes estar

tan segura del amor de un hombre

que hasta hace dos días

se pensaba casar

con nuestra mamá?

elena: a ver, porque te guste

o no, le guste a mi mamá o no,

yo tengo un hijo de julio

en mis entrañas, andrés,

y eso es suficiente para amarnos

y para poder formar un hogar.

andrés: a ver, elena, reacciona.

ese tipo las estaba enamorando

a las dos.

elena: ¡no, es que eso es

mentira!

mamá se le metió por los ojos

y lo convenció con su dinero,

lo intimidó con su manera

velada de ejercer poder.

ya debes de conocerla, andrés.

andrés: la conozco perfecto,

pero también lo conozco a él.

¿qué puedo hacer para que

despiertes, para que abras

los ojos? ¡abre los ojos!

elena: no, andrés.

yo no me quiero despertar

porque sea un sueño

o sea una pesadilla,

yo no me quiero despertar.

andrés: hermana, yo siempre voy

a estar contigo.

elena: ¿para juzgarme, andrés?

no.

porque yo a diferencia de ti

estoy dispuesta a defender

mi amor.

yo me voy a casar con julio

lo antes posible y voy

a construir un hogar para mí

y para mi hijo les guste o no.

clemente: ¡bravo!

¡bravo!

¡vamos--vamos--vamos!

¡muy bien, muy bien!

¡así, vamos!

¡muy bien!

¡muy, muy bien!

15 minutos de descanso.

¡muy bien!

muy bien.

[música]

[música]

victoria: ¿cómo está, doctor?

raúl: pues...

todo igual.

victoria: ¿y elsa?

raúl: odiándome igual que ayer

y seguramente igual que mañana

también.

victoria: yo no creo.

mire, yo ayer platiqué con ella

y conectamos bien padre y,

pues más bien yo creo que ella

lo quiere mucho y no sabe

ni cómo expresárselo.

raúl: ojalá que lo pudiera

expresar con besos y abrazos.

victoria: todo a su tiempo.

por lo menos ya entendió

que usted no es el enemigo,

así que no se me preocupe tanto,

doctor.

dele tiempo.

>> ya bajé dos segundos.

>> ¿en serio pudiste?

qué bueno, felicidades.

mira.

>> [expresión de asombro]

mira nada más a la vieja

esta con el doctor.

>> pero no tengas envidia

que ya la hicimos.

>> ¿qué haces?

>> si esa corredora no se da

a conocer como deportista,

por lo menos se le va a conocer

por la compañía.

adriana: ¿bueno?

¿doña gloria?

gloria: ¿qué pasó, adriana?

adriana: pues ¿dónde se mete

que es bien difícil dar

con usted?

gloria: ¿qué ha pasado?

adriana: agárrese,

que lo que le voy a contar

no me lo va a creer.

me encontré con la victoria.

gloria: ¿de verdad?

¿tan pronto?

adriana: [asiente]

sí, simón.

sí, bueno, es que el caso

es que esa changa es amiga

de un amigo de mi mamá.

bueno, la cosa es que me

la encontré y no sé qué hacer.

¿qué?

¿le damos una calentadita?

gloria: deja de decir tonterías.

usa la información que tienes

de ella para destruirla.

hazla parecer culpable de todas

las fechorías que tú has hecho.

adriana: oiga, ni fueron tantas.

gloria: ay, por favor, adriana,

estás hablando conmigo.

adriana: eh, bueno,

fueron unas poquitas.

[ríe]

victoria: usted confíe.

va a ver cómo toda su vida

se va a arreglar pronto.

[música]

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