null: nullpx
Cargando Video...

El Vuelo de la Victoria Capítulo 14

30 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

locutor: televisa presenta...

arturo: ey, ¿qué onda, pa?

¿cómo te fue?

jorge: hijo, ¿cómo estás?

arturo: muy bien.

¿y tú cómo estás? ¿cómo te fue?

jorge: muy bien.

oye, acabo de ver a tu mamá

que se fue de compras

con adriana.

arturo: [suspira]

jorge: ¿qué pasa?

¿dije algo malo?

arturo: no, papá, mira,

lo que pasa es que me preocupa

mucho esa hija de mamá.

no sé, no se ve buena persona y

yo la veo tan ilusionada a ella

que me da miedo que la lastime.

jorge: sí, sí, yo acabo

de conocerla y la verdad

es que no me gusta nada tampoco.

victoria: ándale, "amá".

chencha: ándale, mi hijita.

¿no que muy fuerte?

ándele, apúrese.

victoria: espérate que me tuerce

la mano.

[ríen]

chencha: a ver si así

aprende a lavar.

victoria: oh, ¿qué pasó?

¿qué no le lavo bien o qué?

[ríen]

chencha: ay, mi hijo,

te veo bastante mejor.

ernesto: ¿y cómo no

voy a estar mejor?

con los cuidados que me han dado

ni en el hospital más caro

de todo méxico.

chencha: ay, míralo,

qué exagerado.

clemente: disculpe tanta lata

de mi muchacho, doña chencha.

me lo llevo a mi casa,

ya compré las cosas.

¿puedes solo?

ernesto : claro que sí.

clemente: vamos, vamos, vamos.

chencha: ¿por qué no me lo deja

aquí, don clemen?

yo lo puedo atender y usted

tiene muchos pendientes.

clemente: no, te agradezco,

pero prefiero no molestar.

con permiso.

victoria: don clemen,

¿a mí no me va a saludar?

por lo menos déjeme

que le explique--

clemente: ¿qué me vas

a explicar? ¿qué fue lo que hizo

que la señorita victoria

volviera a faltar

al entrenamiento?

habla, victoria, respóndeme.

¿no vas a decir nada?

¿o vas a agarrar de excusa

lo que le pasó a ernesto?

habla, victoria.

habla o no te recibo más

en mi equipo y me encargo

de que nadie te tome en cuenta

por irresponsable.

gloria : ¡sí, claro!

para la princesa es muy fácil

quedarse echadota todo el día,

¿verdad?

llorando su pena, ¿no?

mientras que la reina

se tiene que partir la cara

por el reino, defendiéndola

hasta de su propia hija,

¿verdad?

elena: ¿pero por qué me dices

eso?

gloria: ¡porque eso

es lo que eres!

una niña rica que no es capaz

de hacer nada con su vida

más que llenarse de hijos.

¡estúpida!

elena: ¡no, mamá, por favor!

¡por favor! por favor,

ya no me insultes más.

gloria: no, por mí--

¡mira, mira bien la casa!

por mí has tenido

todos estos lujos, por lo mucho

que me parto el alma

para que tú y tus hermanos

tengan todo esto.

elena: sí, sí, y siempre

te vamos a estar

muy agradecidos.

gloria: sobre todo tú,

desgraciada, malagradecida,

estúpida.

¡cállate!

elena: ¿pero qué estás tratando

de decirme?

gloria: no, no estoy tratando

de decirte nada.

las puertas de esta casa

ya no están abiertas para ti.

¡la próximas vez que salgas

de la casa no vuelves a entrar!,

¿entiendes?

elena: ¡no, no, por favor, mamá!

gloria: ¡no me toques!

¡no me toques!

lo mejor sería

que te largues ahora mismo.

¡lárgate, deja de hacer

teatritos, ya!

porque esto, todo esto,

¡ve, ve!

todo esto se gana con trabajo,

no estando echada todo el día.

y una perdida como tú

no cabe en esta casa,

porque todo me lo he ganado

con mi decencia y mi trabajo,

imbécil.

¡estúpida!

victoria: don clemen,

las cosas no son así.

ni yo soy una irresponsable

y a mí me importa muchísimo

el atletismo, pero pues

para usted lo que le pasó

a ernesto--

clemente: lo de ernesto,

lo veo con ernesto.

ahora dime tú por qué demonios

volviste a faltar

al entrenamiento.

¿por qué? ¿por qué?

victoria: porque me quedé--

clemente: ¿qué podría ser más

importante que tu carrera,

victoria?

porque si no te quedó claro,

esto que estás haciendo

es una carrera.

quizás no salgas con un título,

pero vas a estar preparada

para el mundo, dime, dime,

te escucho, ¿qué pasó?

chencha: perdón, perdón,

don clemen, que me meta,

pero es que victoria

ha estado cuidando a ernesto.

clemente: ah, entonces que

estudie enfermería

y se olvide del atletismo,

porque en mi mundo,

en mi mundo esto es lo primero,

lo segundo y lo tercero

y luego si queda tiempo

me ocupo de lo demás.

gloria: ¡te vas a ir

ahorita mismo de mi casa,

desgraciada!

elena: ¡por favor, no me corras,

mamá, por favor! ¡te lo suplico!

gloria: ¡te largas!

elena: por favor, mamá,

no tengo adonde ir--

gloria: ¡no me importa!

¡lárgate de mi casa!

¡lárgate de mi casa!

¡lárgate!

eso deberías haber pensado

antes--

¡antes de meterte en la cama

con ese hombre!

elena: ¿ese hombre qué, mamá?

¿ese hombre qué?

que tuvo el descaro

y la suficiente sangre fría

para engañar--

gloria: ¡que te calles te digo!

¡que te calles te estoy

diciendo!

elena: también te engañó, mamá.

tú creíste tanto como--

como en sus palabras,

en sus versiones--

gloria: que te calles.

te estoy diciendo que te calles.

[discuten]

elena: tus últimos días sola--

gloria: ¡no me toques!

elena: mamá, mamita, mamita...

gloria: no me toques.

[discuten]

andrés: ¿qué está pasando aquí?

gloria: elena se larga

de la casa.

yo la estoy corriendo

y espero que esta vez,

por única vez en tu vida,

me apoyes.

[música]

[música]

clemente: victoria, yo tengo

que ser sincero contigo.

la única razón por la que te he

aguantado tanto

es porque eres buena

y tienes deseos reales

de lograr algo con tu vida

a través del atletismo.

victoria: sí, don clemen--

clemente: pero desearlo,

victoria, no es igual

a lograrlo.

victoria: ya sé, yo lo sé.

clemente: mira, eres buena,

tienes mucho talento.

eso no se te puede negar,

pero no es suficiente.

lo que te lleva a triunfar

en cualquier cosa

no es el talento innato

sino la dedicación y el tiempo

que le pones para ser la mejor.

victoria: yo lo sé,

yo lo entiendo,

créame que lo entiendo.

clemente: tienes capacidad,

aptitudes, pero también

muchos problemas.

victoria: pero ya los estoy

solucionando, don clemen.

mire, del trabajo del bar

yo ya me salí.

clemente: me alegra muchísimo.

victoria: mire, don clemen,

yo a usted lo respeto mucho,

pero tampoco se me alegre tanto.

mi mamá y yo dependíamos

de ese trabajo, tampoco

lo estaba haciendo por gusto.

clemente: sí, yo lo entiendo.

imagínate todo lo que le vas

a poder ofrecer cuando seas

alguien en este medio.

y cuéntame, lo de andrés,

¿cómo va?

victoria: tú a mí no me debes

nada, andrés.

si yo soy libre es gracias a ti

y siempre voy a estar agradecida

por eso.

él y yo, pues ya hablamos

y él sabe que yo me voy

a quedar, yo no voy a ir

al pueblo.

clemente: puede que tú te quedes

aquí, ¿pero... tu corazón?

victoria: mi corazón

no está allá con andrés.

clemente: es que eso es

precisamente lo que no sabes.

yo incluso te podría ayudar

a que superes esa pérdida,

pero no podemos hacer nada

porque tú no sabes

lo que sientes.

ni tú misma sabes

dónde está tu corazón.

victoria,

yo no necesito que tu corazón

ande vagando,

yo necesito que tu corazón,

tu cuerpo, tu mente

estén en la pista.

ahí es en dónde te necesito.

victoria: y entonces, ¿qué hago?

clemente: irte a tu pueblo.

victoria: ¿cómo?

¿me está echando de nuevo?

¿e--es eso? ¿me va a echar

otra vez?

andrés: ya estuvo bueno

de tanta violencia, mamá.

yo entiendo perfectamente

tu dolor y por eso fui a golpear

a ese imbécil,

pero también entiendo

el de mi hermana y no podemos

dejarla desamparada.

gloria: ¿por qué no te calles

de una buena vez? escucha

lo que te estoy diciendo.

andrés: lo siento, mamá,

pero para mí julio

se burló de las dos,

las dos son víctimas.

mi hermana ya pagó el precio

de creerle a ese tipo,

así que no puedes correrla

de la casa.

gloria: ¡claro que puedo,

es mi casa!

y con tu consentimiento o sin él

se larga de mi casa y se acabó.

elena: pero es que, ¿qué quieres

que yo haga, mamá?

gloria: ¡no me toques, estúpida!

elena: yo no tengo la culpa--

andrés: elenita, tranquila.

no te preocupes, yo te voy

a llevar al hotel mientras

mamá se calma, tranquila.

gloria: no cuentes con eso,

mal hijo, entiéndeme.

¡que se largue--!

andrés: mamá, tranquila.

ya después vemos qué hacer.

eso no está en discusión.

la quieres fuera de tu casa,

está bien, ¡está bien!

pero tiene nuestra sangre,

nuestro apellido

y tiene todo el derecho

de ir al hotel

cuando ella quiera, mamá.

ve por tus cosas, elena,

nos vamos.

¡ve por tus cosas, elena,

nos vamos!

¡ya, mamá!

clemente: ve a tu pueblo,

habla con quien tengas

que hablar,

haz lo que tengas que hacer

y luego regresas,

pero solo cuando tú y toda tú

esté dispuesta a estar aquí,

antes no.

victoria: don clemente,

yo no quiero ir,

yo me quiero quedar aquí.

yo quiero correr.

clemente: no te lo tomes a mal,

quiero que vayas y soluciones

tus cosas.

ve con mi bendición

y con la promesa

de que cuando vuelvas,

ya centrada,

yo te estaré esperando

con los brazos abiertos

para que te unas al equipo.

victoria: ¿en serio?

clemente: en serio.

cuando regreses, ya lo verás.

regresarás para triunfar,

para volar por fin.

o para recoger tus cosas

y regresarte a tu pueblo

definitivamente.

cinta: [gime]

hijo, ¿qué me cayó en la cabeza?

ángela: no exageres.

cinta: híjole, güera

de mis culpas, eh, síguele.

[llaman a la puerta]

ándale, tú vete a esconder, ¿eh?

ángela: ay, yo soy experta

en esconderme, no te preocupes.

cinta: ¿quién?

espérame.

victoria, qué alegría verte.

ay, tú y tu águila, pásale.

victoria: hola, cinta.

cinta: bienvenidas.

victoria: gracias.

a mí también me da

mucho gusto verte.

cinta: pásale.

victoria: oye, ¿está andrés?

cinta: no está el joven,

pero pásale.

ya sabes que esta

es como tu casa.

mira, ¿no quieres un manguito?

victoria: muchas gracias.

gloria: ¿se puede saber

qué haces en mi casa

y con tu bicho, eh?

chencha: por la señal

de la santa cruz.

en tu nombre, padre.

del hijo.

del espíritu santo.

amén.

madrecita...

llega un punto

en que todas las madres

tenemos que ver crecer

a nuestros hijos,

ver crecer y partir.

mi niña fue forzada

a crecer muy pronto.

la encerraron

y sin embargo salió tan buena,

que ni todo lo que ha pasado

la ha convertido

en una mala mujer.

te pido que me la protejas.

cuídamela, virgencita,

ilumina su camino.

permite que vea todas esas cosas

que antes no podía

y que regrese con bien.

y con la mente bien abriertota

para que comience a cumplir

sus sueños, virgencita.

te lo ruego.

gloria: cinta, lárgate de aquí,

¿qué estás aquí de chismosa?

vámonos, a la cocina.

victoria: señora, por favor,

no se ponga así y no le hable

así a cinta.

yo no vine a pelear.

gloria: tú me vas a decir

cómo hablar en mi casa.

lárgate de aquí,

tú y tu bicho, lárgate.

victoria: señora, por favor,

calmémonos sí.

ya le dije que no vine a pelear.

además, ¿cómo es posible

que grite así?

para ser una señora de clase,

de sociedad cómo usted se cree,

más bien esos gritos--

gloria: ¿cómo te atreves

a hablarme así, mugrosa?

lárgate de aquí, lárgate.

victoria: yo solamente vengo

porque quiero hablar con andrés.

gloria: mi hijo

no tiene nada que ver contigo.

él salió con cristina.

victoria: sí, y yo me chupo

el dedo como para andarle

creyendo esas cosas.

gloria: lárgate de aquí

y ya no vuelvas nunca.

victoria: mire, usted nunca

va a terminar de entender

que entre andrés y yo

hay una historia.

gloria: estoy hasta la coronilla

que la chusma entre a mi casa

como si fuera un albergue.

lárgate de aquí.

lárgate con todo

y tu animal de aquí.

asqueroso animal

lleno de bichos, sácate.

[música]

victoria: señora, ya, por favor.

gloria: que saques a tu animal

apestoso de mi casa--

victoria: tengo que hablar

con andrés, ya se lo dije.

gloria: mi hijo no tiene nada

que ver contigo, mugrosa, nada.

¡por favor, saca a ese animal

de aquí!

andrés: pásale.

no te preocupes por nada

que aquí vas a estar muy bien.

elena: es que tú no entiendes,

andrés.

no entiendes porque eres hombre,

porque estás muy enojado, pero

es que yo no puedo estar bien

si julio no está a mi lado.

andrés: mira, no entremos

en detalles.

solo piensa que a veces

es mejor estar solo.

digo, por lo menos

en lo que se aclaran

todas las cosas y las pones

en su lugar.

elena: es que yo ya no estoy

segura de nada.

todo se ha vuelto tan confuso,

pero a fin de cuentas

tú sabes lo que es estar

enamorado y uno no elige

de quién hacerlo.

andrés: sí, sí, eso es cierto.

pero no se puede comparar

el corazón de victoria

con el de julio montaño.

elena: hermano,

trata de entenderme,

yo lo quiero.

andrés: y yo te quiero a ti.

por eso me duele tanto

lo que te está pasando.

ahora nuestra familia

está hecha un caos, elena.

por favor, quédate aquí,

no busques a julio.

yo te prometo

que te voy a ayudar

a que todo se resuelva

lo mejor posible.

confía en mí.

victoria: ay, señora,

la verdad es que con usted

es imposible hablar.

pero mire, ya me voy.

nomás que no crea

que me voy a olvidar de andrés,

porque él y yo estamos casados

y yo le tengo que decir

algo bien importante--

gloria: sobre mi cadáver,

¿oíste? sobre mi cadáver

vas a volver a verlo.

lárgate de aquí, roñosa.

lárgate de aquí con tu bicho.

largo, largo.

elsa: me tengo que ir de aquí

antes de que mi tía regrese.

ella me quiere hacer mucho daño.

mucho.

elías: elsa.

elsa: elías.

sabía que tarde o temprano

ibas a venir por mí.

elías: perdóname, mi reina,

tardé mucho en darme cuenta

que sin ti no tengo nada.

elsa: no te preocupes más,

mi amor, somos jóvenes,

tenemos derecho a regarla

muchas veces.

pero nuestro amor

va a ser más fuerte

que todo lo que está

en mi cabeza

y que tus indecisiones

y confusiones.

elías: muchas gracias, mi amor.

de lo único que estoy seguro

ahora es que...

es que sin ti estoy perdido.

elsa: porque yo soy tu hogar,

mi amor, tu sitio.

el último espacio

en donde puedes ser feliz.

elías: vamos, párate.

vámonos de aquí.

ven, vamos, vamos.

vente conmigo.

elsa: sí, elías.

contigo hasta el fin del mundo.

¿qué hiciste con él?

¿te lo llevaste?

magdalena: hija,

yo no hice nada, solo vengo

a decirte que chencha

no va a venir porque--

elsa: cállate

y salte de mi cuarto

o no respondo de mí.

¡te odio tanto como a mi papá!

magdalena: a ver, a ver, a ver,

momento, momento, momento,

momento, momento.

eres una niña malcriada

e insolente.

soy yo la que debería

de odiarte, ¿sabes?

porque te dije que si querías

guerra te la iba a dar.

elsa: ¡te odio! ¡te odio!

¡suéltame! ¡te odio! ¡te odio!

¡te odio! ¡suéltame!

¡te odio, suéltame!

[gritos]

raúl: espera, dámela, dámela.

cálmate, cálmate, hija,

tranquila, tranquila.

magdalena: es la peor crisis

que le ha dado.

elsa: ¡suéltame!

raúl: hija, por favor, hija.

¡cálmate!

somos nosotros, mi amor.

¿qué te pasa?

¿no nos reconoces?

mi amor, tranquilízate,

por favor.

elsa: ¡se llevó a elías!

¡ella se llevó a elías!

raúl: ven acá, ¿qué te pasa?

elsa: ella no quiere

que sea feliz.

magdalena: por supuesto que no.

raúl: cálmate, amor.

escucha, ¡ya!

¡basta, ya!

¡cálmate, cálmate!

¡tranquila, hija!

cálmate.

mi amor, tranquila, por favor.

elías no estaba aquí.

tal vez lo soñaste, no sé.

tal vez has estado pensando

mucho en él, pero no

estuvo aquí, mi amor, tranquila.

respira, cálmate.

por favor, ¿sí?

ya.

elsa: [llora]

papá.

papi, no sé qué me pasó.

papi, perdón--

perdón, voy a ser buena--

raúl: ya, ya, tranquila, ya.

yo te tengo.

elsa: júrame que mi tía

no les va a hacer daño

ni a elías ni a ti.

magdalena: elsa, elsa,

yo no tengo a elías

y en cuanto a tu papá,

tú sabes perfectamente

que ustedes dos

son mi razón de ser.

elsa: mentirosa.

mentirosa.

devuélveme a elías

y después te puedes ir

para siempre.

devuélvemelo.

raúl: ya, hija, tranquila.

[música]

[música]

victoria: ay, ya se hizo bien

noche y andrés nomás no llega.

yo tengo que hablar con él,

no puedo seguir así,

don clemen tiene razón.

tenemos que definir lo nuestro.

[suspira]

andrés.

andrés: victoria.

victoria: tenemos que hablar.

raúl: clemente.

clemente: ey, ¿y ahora?

¿qué, qué haces aquí?

¿se te rompió la brújula?

no me digas que se te perdió

la fiesta porque aquí no tengo

ni una copa que ofrecer.

raúl: nel.

no estoy para bromas.

clemente: disculpa,

no sabía que estabas tan mal.

raúl: pues, vengo a hablar

con victoria.

clemente: ah, ya me figuraba,

pero te vas a quedar

con las ganas porque no está.

raúl: ¿cómo que no está?

clemente: no, para su bien

y el tuyo propio,

victoria se fue a su pueblo.

raúl: ¿cómo?

¿cómo?

clemente: a ver, amigo,

dime qué hiciste ahora.

mira, sabes que cuentas conmigo

para todo, ¿qué pasa?

raúl: pasa de todo.

clemente, de todo.

ay, dios.

cristina: cariño,

te veo adentro.

victoria: mira, voy a ignorar

a la descarada de tu amiga

porque no vine a pelear.

andrés: mi amor,

la verdad no te esperaba,

pero me da mucho gusto

que estés aquí.

¿viniste a quedarte, no?

victoria: vine porque tú y yo

tenemos que aterrizar varias

cosas, tenemos que definir

y yo te tengo que decir algo,

andrés.

andrés: sí, te escucho.

victoria: eh...

lo que pasa es que--

andrés: ¿qué? ¿qué pasa?

victoria: me besó otro hombre.

andrés: ¿a eso le llamas

definir las cosas?

no te preocupes,

creo que ya todo está

muy definido entre nosotros.

no tenías que venir hasta acá,

podrías haber mandado

un mensaje.

raúl: es que si victoria

se fue para reunirse con andrés,

pues, seguramente

van a regresar.

clemente: a ver, a ver,

deja de actuar

como un inexperto.

tú bien sabías que ella

era una mujer casada.

lo sabes desde el día

en que la conociste,

eh, que te importe poco

es otra cosa.

raúl: no, clemente, a ver,

no, no hagas que esto parezca

como que es un mero berrinche

de adolescentes, ¿sí?

por favor, esto es una cosa

seria.

clemente: a los hechos

me remito, ¿eh?

victoria: andrés, escúchame.

no me quiero justificar, ¿sí?

vine a hablar contigo,

vine para ser honesta contigo

y ser clara y pues así pasaron

las cosas.

andrés: ¿cómo que así pasaron

las cosas?

victoria: pues sí, andrés,

así como pasaron contigo

y con cristina que se besaron

y que yo los vi.

andrés: a ver, por favor--

victoria: por favor, ¿qué?

¿me lo vas a negar?

además de todo te andas aquí,

paseando con ella.

andrés: a ver, yo no me estoy

paseando con nadie--

victoria: "cariño".

andrés: no, qué cariños de nada.

cristina es mi amiga,

me apoya, está conmigo.

tú no sabes la cantidad

de problemas que tengo ahorita.

victoria: tú tampoco sabes

los problemas que tengo yo.

andrés: ella es la que está

a mi lado, ella no se fue.

si tan solo hubiera una mujer

que hiciera eso por mí.

ah, pero sí, sí la hay,

mi esposa,

pero no quiere estar conmigo.

victoria: tú me prometiste

que te ibas a ir a la ciudad

conmigo, andrés, y si es así,

entonces, ¿por qué no te casaste

con ella?

andrés: a ver, no me salgas

con eso.

victoria: ¿cómo no?

andrés: no, no me trates

de cambiar las cosas

para que yo no me dé cuenta

que lo que me vienes a decir

es que besaste a otro tipo.

¿de qué te sirvió nuestro

matrimonio? ¿te importa?

¿te importé alguna vez?

victoria: andrés,

siempre me has importado,

me importas y lo sabes.

andrés: lo besaste para vengarte

de mí, ¿verdad?

victoria: andrés, ¿qué te pasa?

¿qué cosa estás diciendo?,

parece que no me conoces.

andrés: ¿te gusta el tipo o qué?

victoria, ¿te gusta el tipo

con el que te besaste?

no lo puedo creer.

victoria: andrés, bueno, no,

no, no sé si me gusta

o si lo quiero--

andrés: ya cállate.

victoria: no me hables así.

andrés: yo te hablo como yo

quiera.

victoria: andrés, ¿qué te pasa?

no me faltes el respeto.

mira, yo vine aquí para hablar

contigo por las buenas, ¿eh?

porque tenemos que definir

qué es lo que va a pasar

entre nosotros--

andrés: si lo quieres definir,

si lo que quieres es definir,

búscate un psiquiatra.

conmigo no tienes que definir

nada, ahí me dices

si me quieres o no me quieres,

así de fácil.

victoria: eso lo tenemos

que averiguar juntos.

andrés: no.

a mí no me vas a meter

en tus cosas de averiguar cosas.

no seas cínica.

posiblemente, mi mamá

tenía razón de ti,

no eres más que una--

victoria: ¿una qué?

andrés: una oportunista.

[música]

[música]

victoria: ¿es en serio, andrés?

porque te estás portando

como un patán conmigo.

andrés: sí, es en serio.

traté de ser un caballero

y no lo quisiste.

ahora confórmate con esto.

victoria: mira, yo entiendo

que estés dolido,

pero no me vengas a decir

que todas las cosas

que dijo tu mamá son verdad,

porque eso es demasiado.

andrés: no, es la verdad.

victoria: la verdad te la acabo

de decir yo.

mira, andrés, yo sabía que esto

te iba a lastimar,

que te iba a doler,

pero por esto estoy aquí

dándote a la cara.

pero--pero--pero, andrés,

no se vale que te cierres

y que me eches a mí la culpa.

la noche que yo me fui

de acá a casa--

julio: ¡largo de mi casa!

¡no las quiero volver a ver!

¡lárgate!

[discuten]

victoria: todos se me echaron

encima como fieras,

a mí y a mi mamá,

nos corrieron de aquí.

nos echaron a montón

porque así es como opera

tu familia.

andrés: ¡no hables así

de mi familia!

victoria: mira, estoy diciendo

la verdad, no te ofendas, pues.

ellos empezaron,

ellos me agredieron

y me corrieron de aquí.

andrés: eso es mentira.

todo lo que estás diciendo

es mentira, tú te fuiste

porque tú tienes

ese maldito sueño.

victoria: ¿maldito sueño?

andrés: no, por eso te fuiste.

victoria: ¿por ese maldito

sueño?

andrés: solo piensas en ti.

victoria: no me fui porque

solamente pienso en mí.

tú me prometiste que te ibas

a ir a la ciudad conmigo,

¿y qué pasó con eso, eh?

andrés: ¡ya! ¡ya deja de mentir!

te saco tu orgullo.

tu sueño, por encima

de tu matrimonio, y ahora vienes

a decirme que te besas

con otro hombre.

victoria: pues esa es la verdad.

alonso: puede que cumplas

tus sueños.

puede que te quedes

con el tipo ese que te besó,

que te gusta, que besaste...

pero algo que no vas a tener

en esta vida, nunca,

es mi perdón.

gloria: apúrate, cristina.

la callejera está allá abajo

hablando con andrés.

cristina: oye,

¿sí crees que esto funcione?

gloria: claro que sí.

andrés va a creer que el águila

me atacó en la cara.

cristina: pero si se entera

de la verdad se va a enojar.

gloria: bueno,

para eso estás tú,

para sustentar mi palabra.

cristina: bueno, por lo menos

esa cosa se ve muy real, ¿eh?

gloria: ahora sí vamos

a liquidar a esa indigente.

cristina: [ríe]

andrés: vete.

no te quiero volver a ver

en mi vida.

victoria: mira, andrés,

si eso decidimos después

de calmarnos está bien,

pero por favor, vamos a hablar.

no, por un arrebato

no te puedes--

andrés: ¿un arrebato?

esto no es un arrebato,

victoria, esto es lo que siente

un hombre que acaba de ser

engañado.

o dime, ¿ese beso también

fue un arrebato?

victoria: andrés,

¿yo que voy a saber?

yo no empecé el beso, fue--

andrés: ¿cómo? ¿me estás

diciendo que te besaron?

¡dime el nombre de ese imbécil!

¿quién es? ¿quién es?

victoria: andrés, ya.

andrés: dime su nombre.

victoria: andrés, ya.

andrés: ¡que me digas su nombre!

victoria: ¡andrés, ya!

andrés: está bien.

si esta es tu respuesta,

lárgate de mi vida.

victoria: debe estar feliz, ¿no?

usted ganó.

logró lo que quería.

gloria: tú fuiste la que mandó

a esa ave a que me desfigurara

el rostro.

victoria: ¡eso es una mentira!

andrés, eso es mentira.

te lo juro,

te lo juro que es mentira.

porque no se cansa, ¿verdad?

¿no se cansa de mentir

y de seguir mintiendo?

gloria: es la verdad, hijo.

ella ordenó al pájaro

para que me atacara, de verdad.

victoria: te cae que le vas

a creer, ¿te cae?

andrés: vete.

victoria: andrés, por favor--

andrés: que te vayas.

victoria: andrés--

andrés: ¡que te largues!

victoria: no vamos a dejar

las cosas así.

cristina: andrés,

no te pongas así.

victoria: ¿viste?

así es como operan ustedes.

no cabe duda que todos

son iguales.

montoneros.

bola de montoneros.

andrés: vete, victoria.

vete.

victoria: [llora]

¿sabe una cosa?

me voy, pero no porque me corra.

me voy porque me da vergüenzas

andrés.

andrés: nunca lo creí de ti.

victoria: pues yo tampoco de ti.

¿te ves a ti con esta?

y nunca tuviste el valor

de decírmelo, es más,

me lo acabas de negar otra vez.

y yo estoy aquí,

dándote la cara.

dándole frente a las cosas

y diciéndote la neta.

¿pero sabes algo?,

esa es la diferencia

entre la gente como ustedes

y la gente como yo.

andrés: quédatelo,

no lo necesito.

victoria: yo tampoco.

andrés: eso...

vete.

vete lejos.

vete corriendo, que es lo único

que sabes hacer.

ve a cumplir tus sueños.

vete, victoria.

clemente: las eliminatorias

no serán personales,

sino en equipo.

eso va a poner mucha presión

en ustedes,

porque si se va uno,

se van todos.

así van a aprender

lo que es trabajar en equipo

y mantenerse aquí

no solo por ustedes,

sino por sus compañeros.

>> ya escuchaste, victoria,

no la vayas a regar, ¿eh?

ernesto: bueno, ya déjala, ¿no?

victoria: gracias.

raúl: victoria.

regresaste, qué bueno.

clemente: y cuando

el doctor raúl

deje de echar novio

podemos continuar.

[ríen]

raúl: perdón, perdón.

discúlpame, por favor.

clemente: no, no,

tómense su tiempo.

[ríen]

raúl: no, perdón, no, está bien,

disculpas a ustedes también.

clemente: no...

les estaba comentando

que hoy empezamos

a trabajar en equipo.

gloria: y entonces ahora

que se te bajó el capricho

y conociste bien

a esta india blanca,

tienes que divorciarte--

andrés: mamá, no le digas así.

no hagas leña del árbol caído.

mi divorcio es una decisión

que solo voy a tomar yo

cuando yo esté más calmado.

gloria: ay, pero no tienes

por qué responderme así,

yo solamente te quiero ayudar.

andrés: ay, mamá, por favor.

gloria: no, es la verdad,

alguien tiene que pensar

con un poco de sensatez.

ahorita estás herido

y mientras te calmas

esa naca horrible

puede dar otro paso

con ese hombre

con el que se besuqueó.

andrés: ¿a qué te refieres,

mamá?

ángela: no, andrés, no escuches

el canto de las sirenas,

te puede llevar a la perdición.

gloria: victoria

podría entregarse a él.

cristina: a mí no me gusta

meterme en estas cosas,

¿pero y qué tal si victoria

queda embarazada?

gloria: eso es precisamente

lo que yo estaba pensando.

y si ella queda embarazada

de ese hombre casada contigo,

ese niño va a llevar

tu apellido, nuestro apellido.

andrés: a ver, ya basta, ¿no?

gloria: hijo, es que,

yo no quiero que esa mujer

te humille más.

ya demostró que está hecha

de madera podrida.

andrés: a ver, ¿las dos

me podrían dejar terminar

mi desayuno, por favor?

gloria: por mucho que te duela

tienes que reconocer

que te equivocaste con ella,

andrés.

y entre más te tardes

en reaccionar,

mayor será la pérdida.

¡tienes que divorciarte ya

antes que sea demasiado tarde!

y punto, sírveme a mí.

cinta: sí, señora.

¿le sirvo, joven?

andrés: por favor.

raúl: supe que fuiste

a tu pueblo.

victoria: sí.

tenía que hablar con andrés

y explicarle.

raúl: ¿le contaste lo del beso?

victoria: sí.

raúl: ¿y cómo reaccionó?

victoria: pues muy mal, pero

mejor las cosas claras, ¿no?

raúl: pues sí.

a él lo besó cristina,

yo te besé a ti, así que estamos

prácticamente en la misma.

pero como bien dices,

mejor las cosas claras.

la honestidad es la mejor

comunicación, qué bueno.

victoria: pues sí.

me corrió de su casa.

me dijo que no me quiere volver

a ver nunca.

raúl: me gustaría decirte

que lo lamento, pero...

pero no es verdad,

porque una parte de mí

se alegra por eso,

pero por otro lado

no me gusta verte sufrir.

victoria: pues ya solamente dios

sabe lo que andrés

hará con su vida.

yo lo único que sé

es que se portó muy grosero

conmigo y no quiere saber

nada de mí.

por el momento yo tampoco

quiero saber mucho de él.

así que pues bueno.

raúl: no estás sola.

estamos juntos en esto.

solo que ahora tenemos

que hacernos responsables,

hacernos cargo

de esto que sentimos,

lo que nos pasó.

[música]

victoria: pues sí, gracias,

igual me siento muy culpable.

raúl: ¿pero por qué?

¿por vivir?

¿por sentir?

una cosa es que te sientas

culpable y otra cosa, pues,

que te falten el respeto.

yo no estoy de acuerdo,

no creo que él tenga derecho

a faltarte el respeto.

ni a ti, bueno,

ni a ninguna mujer.

victoria: pues no.

y tampoco una mujer

le podría faltar el respeto

a un hombre.

deberíamos

de respetarnos todos, ¿no?

raúl: sería lo ideal.

es básico el respeto,

muy básico.

victoria: sí.

raúl: no me hubieras besado

si yo no lo hubiera hecho

antes, ¿verdad?

victoria: no. [ríe] pero...

la verdad que yo correspondí

a ese beso igual.

raúl: sí, lo sé, pero,

¿pero por qué?

¿por qué lo hiciste?

victoria: mejor no

hay que hablar de eso.

raúl: [ríe]

¿sientes lo mismo que yo siento?

victoria: ya me voy.

raúl: espera, espera.

dime...

¿qué sientes?

¿sientes algo por mí?

¿estás enamorada?

victoria: [piensa] claro que sí.

claro que lo quiero,

claro que me gusta,

claro que me encantó ese beso.

ay, virgencita,

¿qué me está pasando?

¿por qué siento esto?

¿será que estoy mal?

por favor, guía mi camino

porque me siento bien perdida

y siento que esto que podría

ser mi felicidad,

lo estoy sufriendo

en vez de disfrutarlo.

elena: [piensa] ay, ¿por qué

andrés no ha venido a verme hoy?

¿será que por fin habló

con mi mamá?

[llaman a la puerta]

por fin llegaste.

julio, ¿qué haces aquí?

julio: no digas más, elena.

no sabes lo mucho que me costó

averiguar en cuál de los hoteles

de la familia te habían

escondido.

elena: no,

a mí nadie me escondió.

julio: bueno,

ahora eso poco importa.

tenemos asuntos muy importantes

que discutir tú y yo.

elena: ¿ah, sí? ¿cómo cuál?

julio: como nuestro amor.

ya no está tu madre

en medio de los dos.

elena: ¿de qué estás hablando?

julio: de que doña gloria

me tenía amenazado

de que me tenía que casar

con ella.

pero afortunadamente

ya se sabe toda la verdad.

ahora ni ella ni nadie

va a poder separarnos.

mi amor, te amo.

clemente: vamos, vamos.

[aplausos y ovaciones]

>> lo hiciste bien, victoria.

victoria: bien, equipo.

andrés: ¿cuál de todos estos

fue el imbécil que te besó?

¡victoria!

¿cuál de todos es tu amante?

Cargando Playlist...