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El Vuelo de la Victoria Capítulo 12

29 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[música]

victoria: no todo en la vida

es un hombre.

no todo en la vida es amor,

amor romántico, pues.

creo que hay otras cosas que--

que son importantes y que--

que también pueden movernos

en la vida.

como el amor propio, andrés.

como--como perseguir tus sueños.

como querer alcanzar algo,

algo que te has propuesto.

andrés: vicky, es que...

tú eres mi sueño.

y me siento culpable.

victoria: tú a mí no me debes

nada, andrés, al contrario.

si yo soy libre es gracias a ti.

y siempre voy a estar

agradecida con eso.

andrés: no, vicky,

me siento culpable por todo

lo que te hizo mi mamá.

victoria: tú no tienes

la culpa de eso, andrés.

es como si yo te culpara de--

andrés: ¿de qué?

victoria: mira, tú sabes

que yo daría hasta mi último

respiro por verte feliz.

pero tenemos que ser realistas,

andrés, y la verdad

y la realidad de las cosas

es que, pues,

por más que nos duela,

tú y yo no estamos hechos

el uno para el otro.

tu felicidad está en el pueblo

y la mía está aquí.

tus sueños están allá--

andrés: vicky...

¿no que no es por otro hombre?

victoria: te lo juro que no.

con eso puedes estar tranquilo,

andrés.

más bien,

pues esto que está pasando,

es pues una cuestión de metas.

que los dos tenemos

metas diferentes.

quizá caminos diferentes

también.

andrés: vicky, quiero que sepas

que yo siempre te voy a amar.

victoria: y yo a ti.

pase lo que pase, andrés.

andrés: lo más bonito del amor,

vicky,

sí es como la energía.

una vez que se crea

no se destruye,

solo se transforma.

nunca te voy a olvidar, vicky.

victoria: yo a ti tampoco,

andrés, pero así

como tú no me puedes pedir

que yo me regrese al pueblo,

yo tampoco te puedo pedir

que tú te quedes acá conmigo.

porque eso sería pedirte

que tú renunciaras a lo tuyo.

que renunciaras a tu sueño y--

y yo no puedo ser

egoísta contigo.

raúl: qué fácil, ¿no, elsa?

qué fácil.

elsa: fácil.

¿se te hace

que mi vida es fácil?

pues no, papá, no es fácil.

cada día me resulta más difícil

tener que seguir viviendo.

y tú mejor que nadie

debería de saber eso.

raúl: hija...

elsa: papá.

raúl: hija, no--hija, espérate.

chencha: ay, dios santo,

pero ¿qué pasó?

raúl: será mejor

que la acompañe,

elsa la necesita.

acompáñala--

chencha: lo siento, lo siento,

doctor, pero ahora usted

me necesita más que ella.

raúl: me da mucha pena

que la haya visto así.

chencha: no,

¿qué pena ni qué nada?

en todas las casas

se cuecen habas.

raúl: elsa es dulce,

solo que cuando le da la crisis

no se da cuenta de lo que dice

ni de lo mucho que hiere.

y todo es por culpa

de ese muchacho

que se cruzó en su camino.

digo, a mala hora.

y ahora va a cruzarse también

en la vida de victoria.

chencha: ¿cómo?

¿cómo es la cosa?

magdalena: hola, buenas tardes.

chencha: ay, pero mire nada más

qué guapa se puso usted.

magdalena: gracias, chencha.

¿y a ti qué te parece mi cambio,

raúl?

raúl: elsa se volvió a poner mal

y no quiere saber nada de mí.

todo es culpa de ese elías

que la está engañando,

pero ella no lo quiere entender.

no entiende esa niña.

elsa: me bloqueó.

me bloqueó.

cierra las cortinas, tía,

por favor, no quiero ver el sol.

magdalena: hija,

el sol nos da la vida.

es el espectáculo de la alegría.

además, el día está precioso.

elsa: cierra las cortinas,

por favor.

siempre me estás contradiciendo.

cierra las cortinas, no quiero

ver nada, por favor, tía.

magdalena: está bien,

no quiero contradecirte.

¿y sabes por qué?

porque yo vivo por ti,

solamente para ti

desde que tu mamá desapareció.

elsa: mi mamá, nunca la conocí.

y no me dices nada,

pero yo sé que ella

simplemente desapareció.

y me dejó.

¿y sabes algo?

yo debí morirme

cuando ella me dejó.

debí morirme.

debí morirme, debí morirme,

debí morirme--

magdalena: no, no, no, no,

no digas eso.

victoria: doctor, no sabe

cómo me gustaría poder ayudarlo

para que no estuviera

así de triste.

raúl: [ríe]

victoria: pero no se aguante,

mire, si quiere llorar, llore.

para eso estamos, ¿verdad, ma?

chencha: sí, mi amor.

raúl: muchas gracias.

como que yo ya debería

de estar acostumbrado

a estos tratos de elsa.

pero ¿saben qué?

cuando se quiere tanto a alguien

pues es difícil no sentir

de manera tan profunda

las cosas.

victoria: claro que sí.

lo entendemos,

estamos con usted.

raúl: también les quiero

agradecer,

pues el que estén aquí.

han sido de gran ayuda.

muchas gracias por eso.

chencha: [ríe]

talvez si tú trataras de hablar

con la niña esa, angelito.

magdalena: no, chencha, no crea

que porque la dejamos a usted

tener un contacto directo

con elsa, pues lo puede hacer

cualquier persona, no.

chencha: pero es que victoria

no es cualquier persona,

es mi hija.

magdalena: lo que sea.

lo mejor es que no molestemos

a elsa ahora, y no se hable más.

chencha: perdón, yo no--

yo no quise--

raúl: perdón, perdón, ¿qué pasa?

¿todo bien?

magdalena: ¿a qué te refieres?

raúl: a que es una gran idea,

están proponiendo algo

para ayudar a elsa, ¿qué tiene?

está muy bien.

victoria: no, bueno,

si la señora no quiere,

yo--yo no me meto,

yo no quiero molestar.

raúl: no, tranquila.

por último, en esta casa,

la última palabra la tengo yo.

así que vamos, por favor,

te voy a decir dónde está elsa.

ven, vamos.

elena: ese es el motivo

de mi tristeza, padre.

julio, que me juró amor

para toda su vida,

no solo me desprecia,

sino que me pidió

que el hijo que estoy esperando

no venga al mundo.

esteban: no puedes hacerle caso,

hay acciones que nos condenan,

elena.

tú eres una buena muchacha,

no puedes--

elena: no, es que no puedo

ni quiero.

yo no tendría el valor

para practicarme un aborto, no.

pero ¿ahora qué voy a hacer,

padre?

ahora que julio anunció

que se va a casar con mi mamá.

esteban: ¿qué?

dios mío, ¿cómo pudo

estar contigo y ahora pretende

hacer lo mismo con tu madre?

eso es un pecado terrible.

elena: estuve tan ciega

con ese hombre...

esteban: estuviste.

significa que ya no lo estás.

¿sabes la clase de ficha que es?

elena: por mucho que sepa

de lo que es capaz,

yo lo sigo queriendo, padre.

esteban: pero, elena, por dios.

elena: una no elige

de quién enamorarse.

esteban: por mujeres

con esa clase de pensamientos

es que existen patanes como ese.

elena: no, no se enoje conmigo,

padre.

esteban: mi enojo es el menor

de los problemas, mi hija.

elena: pero ¿qué voy a hacer,

padre, qué hago?

esteban: soy yo

quien va a hacer.

elena: no, yo no quiero

que nadie se meta porque julio

se puede enojar y yo no quiero--

esteban: bueno, ya deja

de pensar en él,

ese hombre no importa.

importas tú

y el niño que esperas.

yo sé cómo enfrentarme

a tipejos como ese, elena.

deja todo en mis manos.

[música]

[tema musical]

victoria: elsa, no seas así,

tu papá está muy triste.

mira, lo único que él quiere

es que tú estés bien,

te quiere ver.

elsa: no me importa,

yo no lo quiero ver a él.

victoria: está aquí afuera

esperando,

nada más para que aceptes--

él te quiere ver aunque sea

un momentito, dale chance.

elsa: ¿que no entiendes

que quiero estar sola?

sola, sola, sola, sola, sola,

sola, sola, sola, sola, sola--

victoria: elsa--elsa, cálmate.

a ver, vamos a hacer una cosa,

¿qué es lo que quieres?

¿quieres que tu papá te escuche?

¿eso es lo que quieres?

elsa: eso es justo lo que quiero

que me escuche y que se vaya

y que me deje en paz.

y que me deje estar sola

y que entienda

que no lo quiero ver.

chencha: no crea que no me di

cuenta la forma en que miraba

a mi hija, señora magdalena.

magdalena: es que las cosas

como son, chencha.

yo no entiendo

a qué viene su hija,

si la que trabaja aquí es usted.

es demasiada gente.

eso puede alterar a elsa,

usted ya lo vio.

chencha: no se le olvide

que victoria vino

porque el doctor se lo pidió.

magdalena: ¿cómo?

chencha: mi hija

es muy respetuosa

y sería incapaz de presentarse

si no la invitan.

magdalena: ¿y de dónde la conoce

raúl?

chencha: ¿de dónde va a ser?

del deportivo.

magdalena: claro, por eso viene

vestida así.

chencha: el doctor raúl

es el médico de mi angelito.

y ella está entrenando

para quedar en el equipo

de atletismo.

magdalena: elsa es mi trabajo.

y raúl y yo nos lo hemos

arreglado el trabajo

durante muchos años.

yo quiero lo mejor

para mi sobrina, y yo no creo

que su presencia en este momento

sea lo más adecuado.

chencha: es que, en verdad,

yo necesito este trabajo,

pero no quiero causar problemas.

magdalena: chencha,

no cambie las cosas.

¿qué problema puede causar?

si nosotros decidimos

prescindir de sus servicios

es por el bienestar de elsa.

no es personal.

chencha: pero, señora,

lo que usted siente

por el doctor

le sale por la piel.

pero no se preocupe por mi hija,

ella está aquí para hacer

su carrera deportiva.

y no meterse en líos

con hombres.

porque ya con los problemas

que tiene con andrés,

suficiente.

magdalena: ¿quién es andrés?

chencha: su esposo.

el esposo de victoria.

magdalena: yo no sabía

que su hija estaba casada.

chencha: sí, pero talvez

no sea por mucho tiempo,

porque ella--

magdalena: ah, claro,

ya entiendo, porque después

de estar casada con andrés

se va a divorciar,

y está poniendo los ojos

en raúl.

chencha: mire, señora magdalena,

mi hija es una mujer decente.

y no me venga a juzgar

a mi hija.

magdalena: [ríe]

raúl: ¿qué pasa?

chencha: nada.

raúl: ¿cómo nada?

¿por qué está así?

julio: ¿dónde estabas?

elena: no tengo por qué darte

explicaciones.

julio: espera, elena.

perdóname.

elena: ¿de qué quieres

que te perdone?

¿que me hayas pedido

que asesine a mi hijo?

¿o el hecho de que te vas

a casar con mi mamá?

déjame.

julio: si tan solo--si tan solo

pudieras comprenderme.

elena: no, no seas cínico.

julio: escúchame.

elena, yo te quiero.

elena: a ver, es que,

¿cómo puedes decir eso si--?

julio: es que te juro

por mi vida que es verdad.

te quiero, te quiero y mucho.

y ahorita hay muchas cosas

que parece que no tienen sentido

para ti, pero va a llegar

el día en que comprendas.

elena: a ver, pero ¿qué es

lo que tengo que comprender?

julio: tú mejor que nadie

conoces el carácter dominante

de tu madre.

nadie se le puede enfrentar,

elena.

elena: ahora me vas a decir

que mi mamá te obliga

a estar con ella.

julio: soy un caballero incapaz

de hablar de una dama.

elena, eres mía.

y me amas tanto

como yo te quiero a ti.

y tú y yo, los dos,

vamos a ser felices.

solamente es cuestión de tiempo

para que veas

que todo esto es verdad.

escúchame bien.

te quiero

y vamos a seguir juntos

a pesar de todo.

chencha: me duele

cómo está la niña elsa.

créame que en poco tiempo

le he tomado mucho cariño.

con todo respeto de ustedes,

claro está.

raúl: por supuesto que sí,

y gracias, gracias por eso.

victoria: mamá...

raúl: tranquila.

victoria: ¿qué pasó?

no te pongas así.

mira, te hicieron un tecito.

vas a ver que lo de elsa,

pues, va a mejorar.

ella se va a poner mejor.

tranquila.

chencha: gracias.

raúl: no se preocupe,

quédese tranquila

porque lo ha hecho muy bien.

su ayuda ha sido--

ha sido invaluable.

esto de elsa

solo fue un episodio más.

chencha: eso no es cierto,

doctor, si así fuera,

usted no estaría así.

usted sabe que la niña esta vez

sí se nos puso muy mala.

y lo peor de todo

es que es por ese muchacho.

victoria: elías.

[suspira]

chencha: dice el doctor

que tú lo conoces.

magdalena: ¿de dónde conoces

a elías zamora tú?

victoria: bueno, yo lo conozco.

no importa de qué,

lo importante es que,

pues elsa está así por él,

y yo lo que les puedo ayudar,

pues es hablando con él.

voy a intentar

hacerlo recapacitar.

raúl: gracias.

[música]

elías: yo no voy a regresar

con elsa, victoria.

victoria: pues deberías,

porque ella a ti

te quiere mucho.

elías: pues sí,

pero yo te quiero a ti.

victoria: ¿cómo me vas a querer

si apenas me conoces?

elías: y sin embargo,

no dejo de pensar en ti.

estoy todo el día como menso

piense y piense en ti.

victoria: elías, entre tú y yo

no va a pasar nada.

elías: sobres, está bien,

pero tampoco con elsa.

si no es contigo,

no es con nadie.

y que se acabe el amor, ¿no?

chipotes, una chela.

victoria: chipote, voy a abrir

ahorita 13 y la 15.

te encargo, te voy a estar

pasando las comandas, ¿vale?

[llaman a la puerta]

raúl: adelante.

magdalena: raúl.

raúl: pásale.

magdalena: ya está lista

la cena.

raúl: ah...

gracias,

pero no tengo nada de hambre.

magdalena: cada vez que elsa

quiere, pone a todo el mundo

de cabeza.

pero una vez que se le pasa,

es como si nada hubiera pasado.

raúl: pues sí, lo sé,

pero ¿qué podemos hacer?

así son las cosas.

magdalena: yo creo que deberías

darle una lección.

raúl: sí, no es mala idea,

pero, pues no sé cómo.

magdalena: oye, raúl,

¿de dónde conoce elías

a victoria?

raúl: ese es asunto de victoria.

lo que me preocupa es que ahora

ella va a tener contacto

con ese tipo.

magdalena: ¿preocuparte?

raúl: ajá.

magdalena: ¿como por qué tendría

que preocuparte a ti victoria?

ella, además,

se ve que es una mujer

que ha recorrido el mundo.

más bien, tú deberías

de preocuparte porque tu hija

se junte con ella.

raúl: victoria es una buena

muchacha, no hace falta

que se le falte el respeto

a nadie, ¿de acuerdo?

magdalena: es ella, ¿verdad?

raúl: ¿es ella qué?

magdalena: de que victoria

es la mujer de la que estás

enamorado, ¿verdad?

puedes confiar en mí.

[música]

magdalena: dime, raúl.

dime la verdad.

raúl: mira, magdalena, eh--

magdalena: no va a pasar nada,

yo guardo el secreto,

porque somos familia.

solamente quiero saber

la verdad.

raúl: me parece un poco

fuera de lugar tu comentario.

magdalena: bueno,

pero es que yo--

raúl: ¿sabes qué?

mira, se me va a hacer tarde

para el programa.

mejor me voy a ir a arreglar.

magdalena: [suspira]

es ella, yo sé que es ella.

arturo: me da mucha ternura

verte así, ma.

cecilia: ay, mi amor.

no me va a alcanzar la vida

para agradecerte todo

lo que estás haciendo por mí.

y sobre todo, por mi hija.

[suspira]

ahí viene.

hija...

>> ahora sí te rifaste, jefa.

me abandonas como un perro

por 22 años, pero me sacaste

de este agujero.

arturo: y ahora que eres libre,

¿qué piensas hacer?

>> no sé, carnal, ¿qué tranza?

¿tú, jefa?

ahora que ya soy libre

y estamos juntas otra vez, ¿qué?

¿adónde jalamos?

cecilia: ay, mi niña.

andrés: hola, ma.

gloria: ¡hola!

cinta: hola, andrés.

gloria: bendito sea dios,

ya llegaste, mi hijo.

andrés: voy a mi recámara

a cambiarme

que tengo que ver a arturo.

gloria: ¿se puede saber por qué

viene con ese carácter

de dos mil demonios?

cristina: pues así como lo ves

ha estado todo el viaje.

yo creo que la rata esa

lo mandó a volar.

gloria: pero ¿cómo se atreve

esa desgraciada?

cristina: lo peor es que ahora

seguramente se va a aferrar más.

gloria: voy a acabar

con esa mugrosa

así me lleve la vida completa.

te lo juro, cristina.

andrés: [piensa] ay, victoria.

mi vicky, te perdí.

te pido por última vez

que regreses al pueblo conmigo.

victoria: no, andrés,

yo no me voy a ir.

andrés: [piensa] estás

tan cambiada.

eres otra.

definitivamente, ya no eres

esa mujer que fue mía.

y lo peor es que no sé

qué fue lo que te cambió

en tan poco tiempo.

chencha: pues, el amor...

victoria: ¿qué pasó, ma?

chencha: nada, mi hija.

que el amor es canijo

cuando quiere.

victoria: yo quería que elías

recapacitara,

pero no me escuchó.

chencha: mira, niña,

elsa no puede enterarse

de que ese muchacho la mandó

por un tubo porque está

encaprichado contigo.

victoria: no, ni lo mande dios.

yo no quiero que ella me odie,

yo lo que quisiera,

pues, es ganármela

para poderle ayudar

un poquito al doctor.

él me ha dado muchísimo, ma.

chencha: oye, ¿qué pasó

con andrés?

victoria: se regresó al pueblo.

¿ves como es la vida?

no se le puede dar gusto

a todo el mundo.

chencha: mira la hora que es,

vámonos, que se me hace tarde

para el trabajo.

¿qué sería de nosotras

si no tuviera ese trabajito,

verdad?

[ríe]

mi amor, chiquita hermosa.

magdalena: es que no es

necesario que chencha

se quede en la casa.

raúl: ¿de qué estás hablando?

magdalena: que nosotros

ya tenemos muchos problemas

para cargar con los de chencha

y su hija.

y solamente dios sabe

cuánta gente más.

raúl: pues toda la gente

que sea necesaria

para que elsa se sienta mejor.

así que chencha se queda

y esa es mi última palabra,

punto.

magdalena: tú y yo siempre

hemos podido con ella.

raúl: ¿quién te entiende?

primero me dices

que estás agotada,

que no podías ya con ella--

¿qué? no entiendo.

magdalena: pues me equivoqué.

porque yo no necesito estar

en el control total de elsa

para que tengamos resultados.

raúl: ¿resultados?

pero ¿cuáles resultados?

si cada vez está peor.

es más, yo no sé

qué hubiera pasado si chencha

no hubiera estado aquí

ahora que le dio la crisis.

magdalena: ¿cómo?

ahora resulta que chencha

es la salvadora.

¿o no será que es victoria

la que realmente te preocupa?

raúl: cada vez

te entiendo menos.

¿ahora qué estás inventando?

magdalena: no estoy inventando

nada, me bastó verlos juntos

para darme cuenta

que victoria es la mujer

de la que estás enamorado.

raúl: desde ayer has estado

muy impertinente con ese tema.

así que escucha bien

lo que te voy a decir

para que no tengamos

problemas a futuro.

no te permito que te metas

a ese extremo en mi vida.

¿estamos?

ahora me tengo que ir

a trabajar.

guarda esto, por favor.

magdalena: [piensa] vamos a ver

quién de los dos

se sale con la suya, raúl.

chencha y victoria

no van a durar en esta casa.

[música]

mireya: ya vámonos.

aquí tiene, gracias.

luz: me quiero quedar

un poco más.

mireya: no se puede,

tengo cosas que hacer.

luz: entonces, yo me voy sola.

mireya: ay, sí, cómo no.

luz: mamá, no entiendo por qué

eres tan sobreprotectora.

no me va a pasar nada

porque camine de aquí a la casa.

es muy cerca.

mireya: mira lo que pasó

la única vez que no te protegí.

luz: ¿cómo lo voy a olvidar

si tú no me dejas?

mireya: por el hecho

de estar sorda debería de ser

más que suficiente, vámonos.

arturo: oye, ¿este es tu libro?

oiga, señorita, señorita.

¡señorita, se le cayó su libro!

¡óigame, señorita!

hágame caso, por favor.

[suspira]

es la mujer más linda

que he visto.

¿esto qué es?

órale...

tengo su diario.

mireya: [piensa] ¿cómo se atreve

ese muchacho

a acercarse a mi hija?

¿qué no se da cuenta

que tiene una discapacidad?

luz: [piensa] qué chavo

tan lindo.

clemente: vamos, señores,

"drill" hasta el primer cono.

pasando el primer cono,

aceleran al máximo, al 100,

hasta el segundo cono.

vamos, vamos, rápido.

muy bien, muy bien.

espero que hayan comido,

desayunado bien...

victoria: y otra vez

la burra al trigo.

clemente: victoria, victoria,

ven, ven, ¿qué dijiste?

victoria: no, don clemen,

nomás ando de bocona.

pero, mire, ya olvídelo.

clemente: concéntrate

o te pongo a hacer 50 desplantes

para que te enfoques, ¿sí?

victoria: sí, señor, sí.

clemente: quédate aquí.

¡señores, acérquense, vengan!

victoria: ¿y ahora?

clemente: hoy va a venir

un grupo de cazatalentos, ¿eh?

victoria: pero espérese,

¿que no se supone

que ese es usted?

clemente: sí, sí, victoria,

pero yo los cacé

para este club deportivo.

los que vienen representan

a varias empresas.

desde ropa, tenis, todo tipo

de productos deportivos.

y eso significa dinero.

victoria: órale, ¿en serio?

órale, ¿y ahora qué hice?

[música]

clemente: ahora ustedes tienen

un mundo de posibilidades.

es cierto que si quieren seguir

perteneciendo a este club,

el comité tiene reglas claras.

los necesitamos

al 100 por ciento.

pero si desean irse

de estrellas de comerciales,

tienen las puertas abiertas.

ustedes deciden, ¿eh?

victoria: pero, don clemen,

eso no es exactamente, pues,

para ganar medallas, ¿verdad?

clemente: no, claro que no.

es otro trabajo

que exige responsabilidades.

y también está lleno

de distracciones.

más o menos como dedicarse

a cualquier otra cosa.

por ejemplo, trabajar de noche

en un antro.

victoria: oh, que la canción--

clemente: ya se pueden ir,

muchachos.

victoria: mire, don clemen,

yo en mi caso ya no quiero

más distracciones.

no sé por qué no entiende

que yo tenía la necesidad

y, bueno, ahí estaba la chamba.

pero bueno, ya, yo estoy aquí

enfocada al 100 por ciento.

clemente: a ver, ven, ven, ven.

así dicen todos o casi todos,

hasta que ven las cifras

de dinero que le ofrecen

las campañas publicitarias.

ya veremos de qué madera

están hechos cuando estén aquí

los empresarios deportivos.

y antes de irte,

50 desplantes, rápido, ¿sí?

victoria: sí, señor.

oiga, pero ¿más o menos

de cuánto estamos hablando?

clemente: ¡desplantes!

victoria: [ríe]

no es cierto, hombre.

clemente: sigan, drill, drill.

primer co--

máximo, 100, ¡vamos, vamos!

drill, señores, drill,

pasando el cono al máximo.

¡vamos!

¡50 desplantes, victoria!

bien hechas,

bien hechas, victoria.

diez, once...

¡drill, drill!

arturo: estoy preocupado,

mi mamá ya encontró a su hija.

andrés, ¿no me estás escuchando,

hermano?

andrés: perdón,

es que estoy distraído.

arturo: no, ya me di cuenta.

andrés: es que estoy pensando

en victoria.

mi vida no es la misma

sin ella, amigo.

no se quiso regresar conmigo.

arturo: ¿y por qué no te vas tú

a la capital con ella?

andrés: porque no,

porque esta hacienda es mi vida.

y yo no estaría feliz

fuera de aquí.

arturo: y por lo que me has

contado,

victoria no sería feliz aquí.

andrés: tengo mucho miedo

de lo que pueda pasar.

imagínate que nos divorciáramos.

arturo: esa sería la mejor

noticia para cristina.

andrés: pero cristina

no es el punto.

arturo: ¿ya se lo explicaste

a ella?

yo te lo dije mil veces

y no me haces caso.

ella no se va a quedar

de brazos cruzados

hasta que te tenga, hermano.

nunca te va a soltar,

pero no me haces caso.

>> pero ¿qué--qué veo?

ella nos puede ayudar, sí.

sí, es lo que estamos buscando.

gloria: ya lo decidí,

la herencia de mis hijos

debe pasar a nombre de elenita.

julio: [ríe]

qué maravilla, solamente,

señora, me gustaría saber

qué le hizo cambiar de opinión.

porque, hasta donde recuerdo,

no estaba completamente

de acuerdo, ¿cierto?

gloria: lo pensé mejor, julio.

la callejera de victoria

está detrás del dinero de andrés

y él está tan ciego

que se lo entregaría todo

con tal de verla feliz.

julio: ¿me permites?

pues ya los documentos

estaban completamente listos.

lo único que tiene que hacer

es firmarlos y de inmediato

los llevo con el notario.

gloria: me encanta

lo eficiente que eres.

julio: por favor.

eh, claro,

solamente estamos hablando

de la herencia de sus hijos.

porque su fortuna personal

va a seguir a nombre suyo,

señora.

gloria: bueno,

como tiene que ser.

lo mío lo necesito a mi nombre.

ahora que nos vamos a casar,

yo quiero ser feliz, julio.

quiero viajar, quiero vivir

cada momento intensamente.

con usted.

cada día que estemos juntos

será como--como si fuera

el último.

julio: la adoro,

la adoro, señora.

usted es la mujer

que siempre soñé.

gloria: yo también lo adoro.

julio: [piensa] con la herencia

a nombre de elena

y la fortuna a nombre suyo,

me resultará imposible

no adueñarme de todo

y dejarlos en la calle.

clemente: ¡victoria!

victoria, ven para acá.

rápido, rápido, rápido, ven.

victoria: don clemen, ya estuvo.

ya, ya no hice nada,

ya no quiero más ejercicios

de castigo.

déjeme terminar, pues.

clemente: voy a ser conciso.

te presento a los señores.

>> hola, mucho gusto.

victoria: mucho gusto,

victoria tonantzin.

clemente: estos señores quieren

que tú representes su marca,

que es una de las más

importantes del mercado.

victoria: ¿cómo, cómo?

clemente: serías exclusiva,

se te arreglaría la vida.

quizás no volverías a tener

problemas económicos nunca más.

¿qué dices, victoria?

¿aceptas?

magdalena: hola, raúl.

raúl: hola.

magdalena: qué bueno que estés

aquí tan temprano.

raúl: vine para ver si elsa

quiere comer en familia, ¿sí?

magdalena: ella no ha salido

de la recámara.

pero no te preocupes, porque

yo he estado al pendiente.

raúl: pero ¿has hablado

con ella?

magdalena: no, no,

es que no me lo permite.

eh--

si me das permiso a decirte

algo, yo creo que lo mejor

es que no la molestes.

raúl: yo creo que es mejor

que alguien le muestre

que estamos preocupados

por ella.

con permiso.

¿elsa?

clemente: entonces, victoria,

¿qué te parece la propuesta

de estos señores?

¿aceptas, sí o no?

no les hagas perder el tiempo,

tienes que decidirte.

el atletismo como negocio

o como deporte.

victoria: don clemen,

yo le había dicho que no.

no sé por qué me pone en estas.

clemente: bien, porque hay mucho

que explicar y entender.

¿quieres saber o no?

victoria: lo escucho.

clemente: tendrías que dejar

de entrenar para el club.

es lo que dicen estos señores,

¿no es así?

>> así es.

victoria: no, pues si tengo

que dejar de entrenar,

muchas gracias, se les agradece.

clemente: no, no, victoria,

ven, ven, ven, ven, ven.

entrenarías para la marca

y en mejores condiciones.

y en instalaciones

de última generación.

pero eso sí, y te lo aclaro

de una vez: no seguirías

compitiendo para este club

ni para tu país.

¿no es así, señores?

>> así es, correcto.

victoria: no, bueno, miren,

yo les agradezco mucho, señores.

pero, don clemen,

no tengo nada que pensar.

yo no voy a abandonar mi sueño.

voy a conseguir una medalla

para mi país o me voy a morir

en el intento.

¿ahora qué sigue, don clemen?

¿otros 50 desplantes?

clemente: no, vete a descansar,

¿sí?

victoria: con permiso.

clemente: [suspira]

lo siento, señores.

[música]

[música]

chencha: me da mucho dolor

por el doctor raúl.

no se merece

lo que está pasando.

y elsa tampoco lo hace

por mala gente.

solo está enfermita

y no ve lo que hace.

victoria: yo siento

mucha pena por ellos.

yo, pues me hubiera gustado

ir a verla, pero ya no pude.

a ver si mañana puedo ir.

chencha: ¿qué piensas?

victoria: en andrés, amá.

¿cómo crees que le esté yendo?

chencha: ay, hija,

a mí no me engañas.

yo sé que estás preocupada

por él, pero no por el hombre,

sino por el amigo.

es que debiste hacerme caso,

mi hija.

¿cómo te fuiste a casar?

victoria: ya está hecho.

lo único que quiero

es que no sufra por mí.

chencha: demasiado tarde

para eso.

cinta: ¿seguimos esperando

o ya les sirvo a ustedes?

gloria: no vamos a cenar

sin andrés.

cinta: ay, yo digo que él

se debería de comer unos tacos

de tripa de la esquina.

digo, nomás por llegar tarde.

cristina: ¿y por qué se tarda

tanto andrés?

gloria: no sé.

andrés: perdón, disculpa

por llegar tarde, ma.

pero es que estuve checando

lo de los restaurantes.

y mañana tengo que hacer

lo de los hoteles.

gloria: ya siéntate, hijo,

por favor.

andrés: ¿cómo estás, hermano?

qué bueno verte.

arturo: qué bueno que llegaste,

ya estaba que me comía la mesa.

andrés: hombre...

oye, te quiero pedir un favor.

arturo: sí, dime,

el que quieras.

andrés: cuando te regreses

a méxico, ¿le podrás llevar

un celular a victoria?

arturo: claro.

andrés: es que por tonto

no le dejé un teléfono

para estar comunicado con ella.

arturo: cuenta con ello.

andrés: mamá, no tienes

que disimular el odio

que sientes por mi esposa.

gloria: no, no lo disimulo.

especialmente, después de que yo

intenté quererla como una hija

y ella me rechazó.

pero eso poco importa

cuando veo cómo te hace sufrir

una y otra vez.

y nunca valora el amor

que tú sientes por ella.

bueno, el capricho,

o como tú quieras llamarlo.

andrés: mira, mamá,

creo que es mucho mejor

que cambiemos de tema.

porque me da mucha pena

que mi amigo se dé cuenta

de la manera que vivimos

en esta casa.

bueno, ¿y qué era

lo que me querías decir, mamá?

órale, ¿qué pasa?

victoria: amá, ya me voy.

no te preocupes.

mira, ya pasó la semana

que había quedado con doña azul

y hoy mismo le voy a decir

que ya me voy.

chencha: es lo mejor, angelito.

el trabajo nos ayudó mucho,

no lo niego,

pero hay que dejarlo ir.

victoria: sí.

chencha: a ver, mi amor.

en el nombre del padre,

del hijo, del espíritu santo--

andrés: ya deja

de darle vueltas, mamá.

dinos lo que nos ibas a decir.

gloria: está bien, te quiero

decir que me siento bendecida

porque el amor

ha llamado a mi puerta

después de tantos años.

no me veas así,

yo también tengo derecho a amar

y ser amada, ¿no?

andrés: ¿y quién es ese hombre,

mamá?

gloria: se trata

del licenciado montaño.

nos queremos, andrés,

nos queremos de verdad.

y nada me daría más gusto

que tú aceptaras esta relación,

porque tú eres mi hijo

y yo te adoro.

andrés: mamá, lo que tú

estás tratando de decir

es una cosa absurda.

gloria: por favor.

esteban: siento mucho

entrar a una casa

donde no he sido invitado,

pero es mi obligación con dios

aclarar las cosas.

gloria: tiene mucha razón,

padre, usted no está invitado

porque esto es un asunto

familiar.

esteban: me iré, doña gloria,

pero no sin antes decir

lo que mi consciencia

me obliga a gritar.

elena: padre, no, por favor.

esteban: claro que sí.

sí, elena.

tu madre tiene derecho a saber,

aunque su corazón

se rompa en mil pedazos

como ahora está roto el tuyo.

julio: por amor de dios,

este cura está loco.

yo mismo lo voy a sacar.

esteban: yo me voy

hasta que termine de hablar.

gloria: un momento, julio,

yo quiero escuchar

qué quiere decir el padre.

julio: señora, no, mire--

esteban: siento informarle,

doña gloria,

que usted no puede casarse

con el licenciado montaño.

gloria: ¿por qué?

andrés: ¿qué pasa, padre?

¿qué le sabe usted

a este licenciado?

esteban: doña gloria

no puede ser esposa del hombre

que embarazó a su hija.

[música]

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