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El Vuelo de la Victoria Capítulo 1

21 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

[campanas]

cecilia: ya vamos a llegar.

ya.

ya estamos, "baby".

mira.

ay, mírate.

ay, mi amor, eres hermosa.

ay, mi pequeñita.

ay, mi amor.

quiero que sepas una cosa.

las mujeres que...

abandonamos a nuestros hijos

somos juzgadas.

y sí, mi amor, hasta he llegado

a pensar que no tengo perdón

de dios, pero mira,

este es mi sacrificio.

victoria: [llora]

cecilia: ya, mi amor,

ya, ya, ya, ya.

por favor, hemos caminado

tanto, debes estar bien cansada,

¿verdad, bebé?

mi amor, mira.

está--no llores, mi amor,

no llores.

aquí te van a dar la vida

que yo no puedo darte, corazón.

yo no puedo darte.

pero aquí...

aquí--aquí nada te va a faltar.

¿sí?

algún día vas a ser una mujer

y espero que tu corazoncito

no me guarde rencor.

y, corazón, y si la vida

nos vuelve a cruzar--

victoria: [llora]

cecilia: no, mi amor,

no me guardes rencor.

victoria: [llora]

chencha: ay, jesús bendito.

ay, ya, ya.

victoria: [llora]

chencha: shh, shh.

ya no chilles.

calma.

calma.

ay, mi niña.

¿qué haces aquí?

estás bien guapa.

y estás muy preciosa.

y bien bonita.

ay, angelito, pero no

se me preocupe,

yo siempre he creído

que cuando una puerta se cierra,

se abren mil ventanas.

las ventanas son más chiquitas

que las puertas,

pero oye, son muchas--

gloria: ¡chencha!

¿dónde estás?

chencha: uy, la bruja.

gloria: ¡chencha!

negra, ¿dónde estás?

¡chencha!

chencha: bendito sea dios.

ahora sí me voy a presentar

formalmente.

yo soy chencha.

y este pequeño lugar

es tu nuevo hogar.

y aunque tú seas blanquita

y yo morenita,

vamos a ser como la luna

y la noche.

tú serás mi luna y yo tu noche

y te voy a cobijar.

conmigo nunca nada te va

a faltar, angelito.

oye, ¿y tú cómo te llamas?

tenemos que ponerte un nombre

bonito.

vamos a ver al padrecito esteban

para que nos ayude a escoger,

¿te parece?

y de paso hasta puede aceptar

ser tu padrino.

no se me ocurre nadie más.

[campanas]

esteban: victoria, yo te bautizo

en el nombre del padre,

del hijo y del espíritu santo.

chencha: victoria,

porque así será tu vida.

llena de victorias, angelito.

y cada caída que tengas

solo será un escalón más

en la escalera de la vida,

que te llevará al éxito,

mi amor.

serás una triunfadora,

mi pequeña victoria.

la luz que iluminó mi vida.

corre a la vida.

victoria: les gané.

chencha: victoria, hija,

¿dónde estás?

victoria: aquí estoy,

mamá negra.

chencha: ay, aquí estás, mira,

mira.

qué bonita, mi reina.

ve nada más, mi hijita.

toda mugrosita siempre.

victoria: sí, mamá,

es que me gusta.

chencha: ah, te gusta

porque aquí tienes a tu ma negra

que siempre te limpia

tus piecitos.

y lo sabes.

victoria: siempre dices que sí.

eres muy chistosa.

chencha: será mentira,

lo cierto, angelito,

es que tienes que ser juiciosa,

limpia, porque las princesas

no andan así, llenas de mugre.

victoria: pero tampoco son

tan pobres como nosotras.

chencha: ¿y quién te dijo

que no?

si las hay de todo tipo.

las hay altas, chiquitas,

blanquitas, morenitas.

pobres y ricas.

victoria: ¿ya ves?

chencha: ¿qué?

victoria: que al final de todo

también hay princesas guerreras.

yo voy a ser una princesa

guerrera.

chencha: así es, mi angelito.

tienes razón.

oye, ¿y siempre vas a andar

corriendo?

victoria: sí, de los siempres

para siempre jamás.

chencha: ay.

victoria: [ríe]

esteban: clemente, yo sé que tú

eres el mejor cazatalentos

deportivo.

que viajas por todos

los rincones del país

buscando los futuros deportistas

de alto rendimiento

que nos representarán

en el extranjero.

clemente: no me digas

que me tienes al nuevo campeón.

¿en qué disciplina?

esteban: esta vez sí.

se trata de una niña

con una velocidad y resistencia

que no das crédito.

quiero pedirte que la veas

para que me digas si crees

que tiene una oportunidad.

clemente: ¿velocista?

por favor, esteban, ponte serio.

¿tienes idea de cuántas veces

me has llamado para decirme

que tienes al mismísimo

correcaminos listo

para competir?

muchísimas veces, compadre, ya.

¿y eso?

¿eso qué es?

esteban: precisamente,

el correcaminos

del que hablábamos.

ese tornado que pasó

a toda velocidad

es precisamente mi ahijada

victoria.

¿cómo ves, te interesa?

clemente: no sé.

apenas alcancé a verla

un segundo.

esteban: no te preocupes.

ahorita le da la vuelta

al pueblo y regresa.

victoria: padrino.

esteban: a ver, ya,

deja a esos chamacos,

ya no les esté dando lata.

y venga que le quiero presentar

a alguien.

victoria: es que, padrino,

si no, voy a perder la carrera.

esteban: acuérdese que hemos

hablado muchas veces

de la humildad, así que deje

de hacerse la soberbia

y venga para acá.

victoria: sí, padrino, perdón.

esteban: así me gusta.

>> ¡por fin le ganamos

a victoria!

>> órale, ya no se pasen

de listos, ¿eh?

victoria: digan lo que quieran.

ahorita les voy a ganar, ¿eh?

tortugas.

esteban: jovencita,

¿qué dijimos de esa boquita?

victoria: es que, padrino,

estos me buscan, me buscan

y me encuentran.

esteban: bueno, ya deje

de estar alegando y escúcheme.

este señor, que es amigo mío

y mi compadre, puede hacer

tus sueños realidad, ahijada.

clemente puede convertirte

en una corredora profesional,

¿cómo ves?

chencha: vente para acá.

ese señor don clemente

no ha dicho nada.

y tú ya andas recogiendo

los tiliches.

victoria: pero si el padrino

dice que puedo ser corredora

profesional, es porque es

verdad, los padrecitos

no mienten y el mío menos.

chencha: no digo que esté

mintiendo, angelito,

solo que tenemos que esperar

a que don clemente nos diga,

porque él es quien tiene

que aprobar que sí tienes

talento, mi niña.

victoria: mami, ¿qué te pasa?

¿no quieres que yo haga

mi sueño realidad?

chencha: ¿cómo se te ocurre,

angelito?

lo que quiero es que no

te ilusiones antes de tiempo.

y peor aún, que ya nos vamos

a la capital y que salga

ese señor con que a chuchito

lo bolsearon.

clemente: hoy la volveré a ver.

después de esta carrera

callejera hablaré con ella.

tengo que conocer

su verdadero potencial,

no solo su físico,

también su fortaleza interna.

no te preocupes, hoy mismo

sabré si esa muchacha tiene

alma de campeona.

hoy voy a tomar la decisión,

¿sí?

victoria: en sus marcas.

listos...

¡fuera!

clemente: ¡rápido!

esteban: ¡venga, niños!

clemente: ¡vamos!

esteban: ¡bella victoria,

corre como el viento!

victoria: ¡luz clarita!

clemente: ¡cuidado!

gloria: todo lo que pasó

es culpa de esa desgraciada

mugrosa, por algo la regaló

la madre.

esa muchacha trae la semilla

del mal en la sangre.

>> mamá, no hables así

de victoria.

ella es la hija

de nuestra nana.

gloria: pues en el pueblo

todo mundo dice que ella fue

la que empujó a luz clarita

y que lo hizo adrede.

andrés: tú no sabes cómo pasaron

las cosas.

no estabas ahí.

además luz clarita se va

a recuperar muy pronto.

es la mejor amiga de victoria

y estoy seguro de que ella

va a aclarar todo este alrededor

y va a desmentir a todos

los chismosos.

gloria: ¿y tú qué vas a saber,

niño?

solamente una cosa quiero decir.

si luz clarita no se recupera,

yo misma me voy a encargar

de refundir a esta mugrosa

en la cárcel para siempre.

[música]

[música]

victoria: padre nuestro

que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre.

venga tu reino, hágase

tu voluntad en la tierra

como en el cielo...

andrés: ¡victoria!

¡victoria!

victoria, victoria.

¿cómo estás?

victoria: pues, ¿cómo voy

a estar, andrés?

triste.

por mi culpa luz clarita--

andrés: por tu culpa nada.

vicky, deja ya de decir eso.

ella se cruzó a la calle.

tú no la empujaste.

ya es bastante malo

lo que pasó como para que aparte

le estés sumando cosas

que no tienen razón de ser.

ya no chilles.

esteban: pues en el pueblo

ya se hizo un gran chisme,

todos la están culpando

del terrible accidente.

clemente: solo que tú y yo

estuvimos ahí.

vimos lo que pasó.

victoria se regresó

para proteger a la otra niña.

esa entrega, ese espíritu

de equipo fue lo que hizo

que me decidiera.

esteban: ¿y eso qué quiere

decir?

clemente: que estoy listo,

esteban.

estoy listo para llevarme

a victoria a la ciudad de méxico

y convertirla

en una gran atleta.

ambos: [ríen]

esteban: bien.

chencha: no estés triste,

mi amor.

ya verás, tu amiguita se va

a poner bien.

gloria: llévense a esa niña.

chencha: ¿qué está pasando aquí?

¿por qué me la quitan?

no se pueden llevar a mi hija.

no se la pueden llevar.

victoria: ¡mamá, este señor

me quiere llevar!

chencha: no se pueden llevar

a mi hija.

victoria: ¡mamá!

>> luz clarita ha caído

en un coma profundo

del que tal vez no salga jamás.

chencha: ¿por qué me la tuvieron

que quitar, por qué?

esteban: porque los apellidos

santibáñez y calzada pesan mucho

en este lugar.

y fue la misma doña

gloria santibáñez

quien pidió que se la encerrara.

clemente: ¿y le hicieron caso

solamente porque sí?

esteban: le hicieron caso

porque aunque nos duela

aceptarlo, a victoria

la abandonaron siendo una bebé.

por esa razón pasa a cuidados

del estado.

chencha: pero ¿qué va a hacer

mi pobre niña ahí adentro?

¿qué no ven que ella necesita

correr como los pajaritos

necesitan volar?

no la pueden encerrar.

porque se me va a marchitar,

se me va a morir.

y yo me voy a morir con ella.

esteban: yo mismo voy a hablar

con las autoridades y firmaré

todo lo que haga falta

para hacerme responsable

de ella.

clemente: no te van a hacer

caso, esteban.

porque por lo que entiendo,

lo que está pasando

con victoria es

irresponsabilidad de la madre

que la abandonó.

gracias a eso, victoria va

a quedar en la casa hogar

hasta que cumpla la mayoría

de edad.

raúl: bienvenida, ya vamos

a empezar.

buenas noches, queridos

radioescuchas, los saluda raúl

de la peña, su compañero

designado.

esta noche vamos a tratar

un tema sumamente difícil.

y estoy seguro de querer

escuchar sus opiniones

al respecto.

el abandono de un hijo.

ya sea por motivos de depresión

postparto, bajos recursos,

problemas en el hogar

o cualquier situación

en la que sea puesta una mujer

o una familia para llevarlos

a tomar esta difícil decisión.

cuando una persona hace algo

que los demás consideramos

moralmente incorrecto,

nuestro primer impulso es juzgar

sin detenernos a escuchar

motivos.

convertimos las razones

en pretextos de manera

casi inmediata.

y yo les pregunto,

queridos radioescuchas,

¿por qué no damos la oportunidad

de escuchar?

tan bonito que es.

tanto dolor que nos ahorraríamos

en la vida si escucháramos

a nuestros prójimos.

hoy para que aprendamos

a escuchar sobre un tema

tan complicado

he invitado a una mujer

que ha pasado

por esta situación.

una mujer que nos ha pedido

permanecer en el anonimato

precisamente por eso,

por miedo a ser juzgada.

porque a pesar de los años

que hayan pasado, aún quedan

secuelas del horror

por el cual ella tuvo que pasar.

victoria: una mujer

que abandonó a su hija

como me abandonaron a mí.

raúl: por favor, platícanos.

cuéntanos a todos

en confidencia qué fue

lo que pasó hace 14 años.

cecilia: eh, buenas noches.

primero quiero agradecerte

la oportunidad que me estás

dando para contar mi historia.

[música]

[música]

cecilia: yo tengo una vida,

un esposo y...

y sí, aunque deseo

con todas las fuerzas

de mi corazón encontrar

a mi hija,

aunque para ella yo nunca sea

su mamá,

necesito pedirle perdón.

perdón por el acto tan horrible

que cometí en su contra.

hay tantas mujeres

que quisieran ser madres.

tantas mujeres a...

a quienes les son arrebatados

sus hijos y...

y una que tiene la oportunidad

de darle vida a otro ser humano

y criarlo,

toma la decisión de no hacerlo.

no hay ninguna manera

de justificar lo pasado.

victoria: [piensa] lo bueno es

que lo tiene claro.

cecilia: sin embargo,

es un momento tan difícil

en el que una hace lo que hace.

mil motivos pasan por tu mente.

todos, todos son válidos.

victoria: [piensa] nada

lo justifica.

usted hizo lo que me hicieron

a mí y seguramente esa niña

también está encerrada como yo,

a niñas como a ella, como a mí,

nos hacen pagar con encierro

por lo que hicieron ustedes.

gloria: ay, hijo de mi alma,

sabía que ibas a llegar.

y ¿tu hermano?

andrés: en la hacienda,

que es a donde pienso regresar

después de todo lo que vengo

a decir.

gloria: andrés, no, por favor.

andrés: ¿ustedes escucharon

los gritos de piedad

de victoria, los de chencha?

gloria: andrés, por favor.

andrés: no, ¿verdad?

es por eso que ni santiago ni yo

queremos formar parte

de este teatro

y tampoco queremos compartir

la mesa con unos desalmados.

>> no te voy a permitir--

andrés: usted no es nadie

para decirme qué hacer.

mireya: el momento que estamos

pasando es muy fuerte.

si estamos aquí

es por la insistencia de tu mamá

y porque no quisimos hacerle

un desaire a tanta generosidad.

andrés: ¿generosidad?

¿a poco sabe qué significa

esa palabra?

gloria: vamos a calmarnos todos.

andrés, por favor, basta.

andrés: ustedes querían

un culpable, no les importó

quién se las hizo,

sino quién se las pagara.

mireya: por su culpa

mi pobre luz clarita

está en el hospital.

andrés: es terrible

lo que ese chófer

le hizo a luz clarita,

pero es peor lo que ustedes

le están haciendo a victoria,

y así como ese chófer

no merece perdón de dios

ustedes tampoco.

gloria: andrés.

andrés, por favor.

andrés: ya sé cómo voy a hacer

para sacarte de aquí.

raúl: gracias por haber ido

al programa ayer.

fue un programa muy especial

y, creo, muy emotivo.

cecilia: no, gracias a ti

por haberme invitado

y, sobre todo, por no revelar

mi identidad.

raúl: bueno, era lo menos

que podía hacer, ¿no?

respetar.

cecilia: como lo has hecho

siempre.

raúl: mira, si yo sé

tu secreto es porque confiaste

en mí como tu amigo

y, además, yo no soy nadie

para estar revelando tus cosas,

¿cómo crees?

cecilia: gracias, raúl, eres--

eres un gran amigo.

raúl: oye, ceci,

dime algo.

en todos estos años

que han pasado,

¿nunca has querido buscar

a tu hija?

cecilia: y ¿qué podría decirle,

raúl?

ella debe tener una vida

junto a la familia

con quien la dejé,

yo también la tengo,

arturo y jorge llenan mi mundo.

no, raúl, el pasado es mejor

dejarlo en el pasado.

raúl: pero ¿no te duele?

¿no sientes algo?

cecilia: mucho, no tienes idea

de cuánto.

raúl: mira,

yo no soy nadie para juzgarte,

pero se trata de tu hija.

cecilia: sí, una hija

que tiene una familia, una vida.

¿te imaginas lo que ella

puede pensar--?

raúl: no, espérate, espérate.

yo considero que aquí

lo importante es que se lo digas

a jorge.

tendría que saber la verdad.

cecilia: no, no, no, no, y--

jorge: ¿la verdad?

y ¿qué verdad es esa

que me tienes que decir,

cecilia?

andrés: voy a estudiar derecho.

victoria: pero ¿cómo le vas

a hacer para sacarme de aquí?

andrés: con mis estudios.

victoria: pero me vas a venir

a visitar, ¿verdad?

andrés: claro, todos los días.

cecilia: raúl y yo estábamos

hablando de lo mucho que te amo

y que me da miedo

de que te des cuenta

y dejes de ser ese hombre

maravilloso que me enamoró.

jorge: [ríe] ya, bonita,

¿en serio estabas hablando

de esas cosas con raúl?

cecilia: ajá.

jorge: pero no me apenes.

raúl: ¿qué te pasa?

pues no tendrías

por qué apenarte, al contrario,

siéntete contento y orgulloso

de que este muy mujerón

está enamorada de ti.

cecilia: escúchalo.

bueno, ahora que ya descubrió

mi secreto, yo me retiro,

que le quiero dar una vuelta

a arturo, los dejo.

jorge: sí.

cecilia: gracias, raúl.

raúl: al contrario,

gracias a ti.

jorge: adiós, ceci.

gloria: chencha.

chencha: ay, jesús bendito,

qué susto me pegó, señora.

yo la hacía

en una de sus propiedades,

donde siempre se la pasa.

gloria: así de negras

has de tener la conciencia.

chencha: señora, por favor,

ahorita no me diga nada.

gloria: te estoy hablando.

vienes muy calladita, ¿verdad?,

para que no me des cuente

de que llegas tarde

como siempre.

chencha: eso no es verdad,

yo siempre llego aquí

cuando canta el gallo,

a hacerle desayuno a mis niños

y me voy hasta después

de que meriendan.

gloria: sí, eso era antes,

antes de que encerraran

a tu bastarda.

después de eso

no has dejado de morder

la mano que te da de tragar.

chencha: ya estuvo bien,

patrona, a mí me puede decir

todo lo que usted quiera,

pero mi niña

no es ninguna bastarda,

y se le cayó la desgracia

es porque su mamacita

de a de veras la abandonó.

y aunque yo quisiera quedarme

con ella todo el día,

con mi angelito,

no puedo hacerlo

porque tengo que venir

a cuidar a sus niños

mientras que usted,

que tiene niños,

ni siquiera se ocupa de ellos.

gloria: ¿cómo te atreves,

[...] asquerosa?

¿cómo te atreves?

chencha: es la verdad,

por eso los niños andan

tan desbalagados y sintiendo

que nadie los quiere,

y por más que yo los cuide

no puedo hacer nada más

por ellos.

gloria: claro que no puedes

hacer más porque ahora mismo

te largas de mi casa, te largas.

chencha: sí, córrame,

esa es su manera de demostrar

que a usted no le importan

sus hijos, que se queden solos,

que ni siquiera tengan

a su nana negra,

que les acerca un taco.

gloria: quiero que te largues

de mi casa inmediatamente

y también te largas del jacal

donde te echas a dormir

y donde tragas de mi mano.

te largas hoy mismo.

y si no te largas inmediatamente

voy a mandar al capataz

para que te saque a patadas.

lárgate.

chencha: pues ni falta

que me hace porque diosito,

que es tan bueno,

me dio la tierra de cama

y el cielo por cobija,

así que quédese

con su pedazo de tierra,

que ni a mi niña ni a mí

nos importa nada.

gloria: lárgate,

desgraciada [...].

mal agradecida.

mal agradecida.

victoria: llegué a tiempo.

raúl: te quiero decir a ti,

que me estás escuchando

esta noche,

que cuando vayas a dormir

lo hagas con una sonrisa,

que mañana te levantes temprano

y hagas lo que más amas.

a veces la vida es complicada

y vivimos tanto en el ajetreo

que se nos olvida ser felices.

tú no te olvides de ser feliz.

mañana temprano abre tus ojos

y comienza tu día

haciendo eso que más amas

y que te hace feliz.

victoria: buenos días, mami.

clemente: corre, victoria.

corre, que nada te detenga.

corre.

corre.

andrés: nana.

nana.

nana.

ma, ¿has visto a mi nana?

gloria: chencha no está.

santiago: debe estar

en su casita,

seguramente se puso triste

por todo lo que está pasando

con victoria.

gloria: ay, ya, por dios.

¿a ustedes qué les importa

lo que le pase a la [...] esa?

niña: ¿ahora qué pasa?

gloria: lo único que ha pasado

es que la [...] esa

ya no va a trabajar aquí

con nosotros.

andrés: ¿qué dijiste?

gloria: como lo escuchaste.

santiago: mamá, ¿fuiste capaz?

gloria: claro que fui capaz.

yo no quiero la presencia

de la madre de una criminal

y mucho menos junto a ustedes,

que son mis hijos.

santiago: ¿cómo pudiste, mamá?

andrés: porque no hay bondad

en su corazón.

gloria: no me hables así,

andrés, soy tu madre,

me tienes que respetar.

andrés: tú sabes

por lo que está pasando chencha,

su única hija está presa

por tu culpa y, aparte,

¿la echas a la calle

como si fuera un perro?

gloria: andrés, andrés.

¿a dónde vas, andrés?

te estoy hablando.

santiago: yo voy con mi hermano

a buscar a mi nana.

gloria: oigan, no me dejen--

no me pueden dejar

con la palabra en la boca.

santiago: o sea nada.

andrés: ¿dónde se pudo haber

metido?

santiago: no sé,

pero conociéndola a nana,

seguramente se fue

muy lejos de esta casa.

andrés: no creo que se haya ido

tan lejos, no va a dejar sola

a victoria.

santiago: te gusta mucho,

¿verdad?

andrés: más que gustarme,

estoy enamorado.

santiago: bueno, pues si estás

enamorado, lucha por ella.

lucha por ella y conquístala,

hermano, porque el amor

no se trata de destino,

sino de perseverancia,

de paciencia.

andrés: y ¿tú qué vas a hacer?

santiago: bueno, yo me voy

al extranjero.

andrés: ¿qué?

¿cuándo?

santiago: de inmediato.

ya viste lo que es capaz

mi mamá, yo ya no puedo estar

aquí.

andrés: te voy a extrañar mucho.

santiago: sí, yo también

a ustedes.

pero todo va a estar bien, ¿sí?

y tú tienes que ser muy fuerte,

¿de acuerdo?

tienes que rescatar a victoria

y encontrar a la nana chencha.

todo esto va a ser muy difícil

para ti, pero si hay alguien

que puede lograrlo eres tú.

clemente: ves, eres libre,

victoria, eres libre

porque así lo decidiste,

porque está en ti.

corre hasta alcanzar tus sueños,

que están allá adelante.

corre hasta tocarlos.

corre, victoria.

corre.

ya estás a punto de llegar.

victoria: ¿a ti qué te pasa?

contigo pasan y pasan los años

y sigues fregando.

joven: sí, y mientras estés aquí

te aguantas.

gloria: sobre mi cadáver,

licenciado,

solo sobre mi cadáver

esa callejera

saldrá en libertad.

julio: señora, va a cumplir

18 años,

su tiempo en el reformatorio

se va a terminar,

con andrés o sin él.

gloria: es por eso que usted

me tiene que hacer un favor,

me tiene que conseguir

una entrevista

con unas de las compañeras

de victoria,

pero no cualquier compañera,

quiero a la peor.

julio: ¿qué va a hacer usted?

gloria: voy a hacer

que esa delincuente

cambie de casa.

saldrá del reformatorio,

muy bien, pero se irá

directo al reclusorio.

[música]

chencha: la suerte ya está

echada, mi niña, ya prontito

vas a salir de este encierro.

victoria: sí, mamita, andrés

me dijo que cuando cumpliera

18 años ya no había forma

de que me retuvieran aquí.

chencha: y ¿qué es lo primero

que quieres hacer

cuando estemos afuera,

mi angelito?

victoria: correr, mamá.

correr bien pero bien lejos

de aquí, y ¿sabes qué, ma?

darle un beso y un abrazo

a mi príncipe andrés

por nunca haberme abandonado.

hoy es un día muy especial

para él, hoy andrés se convierte

en abogado.

abogado: muchas felicidades.

andrés: muchas gracias.

abogado: y es merecedor

a la medalla de honor.

todos: [vitorean]

andrés: [piensa] por fin

todo mi esfuerzo ha dado frutos,

y me voy con honores.

estoy listo

para cumplir mi promesa,

voy a devolverle la libertad

a victoria y nunca más

me voy a separar de ella.

todos: [aplauden]

abogado: felicidades

a toda esta nueva generación.

todos: [vitorean]

joven: y ¿ustedes qué?

¿qué quieren?

¿para qué soy buena?

gloria: ¿te quieres ganar

mucho dinero?

joven: pues depende.

¿qué hay que hacer?

[sirenas]

chencha: victoria.

victoria.

victoria.

victoria, hija.

victoria, victoria, victoria,

victoria.

victoria: [piensa] tal parece

que mi destino es estar

encerrada una y otra vez,

encerrada siempre.

chencha: [llora]

andrés: nana, tranquila.

nana.

yo te prometo, yo te juro,

te juro que la voy a sacar

de ahí.

chencha: sí.

victoria: ¿por qué me hiciste

esto adriana?

¿para qué?

yo sé que no lo pensaste esto,

esto fue un encargo,

entre tu odio

y el de la otra persona

están acabando conmigo.

julio: se lo dije, doña gloria,

todo iba a salir muy bien

y todo salió más que bien.

gloria: efectivamente.

sacamos a la callejera

del reformatorio,

directo a la cárcel,

pero ¿qué certezas tenemos

de que ahí también la va a pasar

muy mal?

julio: todos los presos

la pasan muy mal, doña gloria,

pero ella peor.

recuerde que le estamos pagando

a alguien para que le haga

la vida miserable.

victoria: ¿por qué me quita

mis fotos?

oficial: está prohibido.

victoria: regrésame--

oficial: retírate para atrás.

victoria: pero a mí nadie

me dijo que está prohibido.

oficial: lo digo yo.

victoria: regréseme--suéltenme,

¿por qué me quita mis fotos?

a mí nadie me dijo

que está prohibido pues.

oficial: ¿quieres tu foto?

híncate.

¡híncate!

andrés: estoy preparando

un escrito para llevar

a juzgado y luego voy a ver

a victoria, que la metieron

en reclusorio.

gloria: la vida se encargó

de separarlos, déjalo así.

andrés: pues no, mamá.

y si puedes dejarme,

tengo muchas cosas

en qué trabajar.

gloria: la vida hizo justicia

antes y por lo que me cuentas,

lo volvió a hacer.

la pusieron

donde tiene que estar.

andrés: mamá, no.

la justicia se va a hacer

cuando yo la saque de ahí.

gloria: ah, ¿sí?

y ¿cómo piensas hacerlo?

andrés: pues mis planes

no es algo que te importe.

gloria: oye, a mí no me hables

así porque soy tu madre.

andrés: entonces compórtate

como tal y apóyame, ¿no?

gloria: no puedo apoyar

esta locura.

andrés: pues entonces

no te sorprendas cuando yo logre

lo que me propongo.

y una cosa más te voy a decir,

no solo la voy a sacar de ahí,

sino que cuando lo haga

me voy a casar con ella

porque sí, aunque no te guste,

estoy enamorado de victoria,

mamá.

oficial: ¿qué te dije?

victoria: yo no hice nada.

oficial: no estás metida

en tu cárcel.

victoria: pero todavía

es de día.

oficial: me vale, te acabas

de ganar el primer día

en la celda de castigo.

avanza, muévete.

victoria: yo no hice nada.

por favor.

oficial: cállate, avanza.

victoria: por favor.

oficial: cállate.

victoria: pero no, por favor.

oficial: quédate quieta.

quédate quieta.

victoria: no.

no, no, por favor, ahí no.

oficial: quieta.

victoria: no, no, no, ¡no!

no, no me encierre aquí.

no.

[llora]

por favor.

por favor.

por favor, no me encierre aquí.

andrés: ¿celda de castigo?

¿de qué está usted hablando?

¿cómo que celda de castigo?

chencha: pero mi niña

es la mejor portada.

andrés: a ver, usted no tiene

derecho, yo soy su abogado

y lo que ustedes están haciendo

aquí es ilegal.

vamos a ir a derechos humanos

a quejarnos.

chencha: es que mi niña

se pone mal con el encierro,

siente que no puede respirar.

oficial: lárguense.

andrés: ¿cómo que lárguense?

¿a dónde va?

nana, nana, tranquila,

esto no se va a quedar así,

nos vamos a ir a quejar

a derechos humanos,

esto no se va a quedar así.

chencha: pero esto es

demasiado dolor,

demasiada injusticia

para mi angelito,

ella no lo va a soportar.

andrés: nana, nana, nana,

nos toca a nosotros

soportar por ella.

mírame, yo te juro por la virgen

a la que tú me enseñaste a rezar

con tanta devoción

que la vamos a sacar de aquí,

la vamos a sacar rápido de aquí.

te lo juro, nana.

victoria: [piensa] doctor raúl.

doctor raúl.

tengo que concentrarme en él.

hoy, doctor, por favor, hábleme.

hábleme.

victoria: [tose]

¡mi pie!

¡ay, mi pie!

¿por qué me están haciendo esto?

¡ya déjenme en paz!

¡den la cara, cobardes!

cecilia: [piensa] ¿cómo serás,

hija?

¿se parecerá a mí?

ya es una señorita.

hija de esa familia,

de seguro nada le falta.

¿qué podría faltarle a la hija

de una familia de dinero?

andrés: es que no puedo creer

que en la actualidad

todavía existan esos castigos

que parecen de la inquisición.

victoria: muchas gracias

por todo lo que hace por mí.

de verdad, yo nunca me voy

a cansar de agradecerle.

no por nada digo

que eres mi príncipe.

andrés: mejor agradéceme

cuando te saque de aquí,

princesa.

tienes que creer en mí, vicky.

te voy a sacar.

primero, porque eres inocente

y, segundo, porque eres

el amor de mi vida.

quisiera que esta vida

fuera más larga para amarte más.

yo no voy a descansar

hasta que no estés libre, vicky.

confía en mí.

cecilia: [piensa] seguro es

una gran estudiante

y está en uno

de los mejores colegios

de ese estado.

mi hija debe tener la vida

que en ese entonces

yo no pude darle.

debe tener

un grupo de buenas amigas

con las que va conociendo

el mundo poco a poco

y la apoyan en todo.

victoria: [piensa] me pueden

robar hasta la vida,

pero mi sonrisa no me la van

a volver a borrar nunca.

raúl: buenas noches,

amigos y amigas.

victoria: buenas noches,

doctor raúl.

qué gusto escucharlo de nuevo.

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