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Tensa situación en Dallas luego que un policía mató a sospechoso afroamericano

Tensa situación en Dallas luego que un policía mató a sospechoso afroamericano

Cientos de personas salieron a las calles en protesta por un afroamericano que murió a manos de la policía tras resistirse al arresto.

Fotos de Mario Barraza

DALLAS - Con la llegada del equipo SWAT, cientos de policias lograron una tensa calma con la gente que sigue alborotada e incluso se registraron pequeñas peleas entre ellos ante una caótica situación alrededor de un sospechoso que murió a manos de un policía.

James Harper de 31 años, se resistió al arresto y empezó a forcejear con el oficial quien no lograba controlarlo. Ante esta situación, el policía tuvo que accionar su pistola. Así lo narró el Jefe de la Policía de Dallas.

En conferencia, el Jefe David Brown explicó que el oficial responsable, detalló que el sospechoso le dijo que no iba a dejar de forcejear a menos que lo matara el policía. "El oficial disparó temiendo por su vida" dijo el Jefe de la Policía.

El Jefe Brown señaló que todo inició después de las 5 p.m de este martes luego que se recibió una llamada al 911 sobre un posible secuestro y que cuando llegaron cuatro sospechosos salieron corriendo por las ventanas y puerta de una vivienda en la cual había una pistola en la mesa así como drogas.

Los tres policias iniciaron persecución cada uno por separado.

El veterano oficial Brian Rowden persiguió a pie a Harper que saltó tres vallas mientras que los otros oficiales se enfrascaban en peleas separadas. "Harper se resistió al arresto y empezó a golpear al oficial Rowden quien le dijo que desistiera. Fue cuando Harper dijo -vas a tener que matarme-" precisó el Jefe de la Policía.

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David Brown informó que ningún arma fue encontrada en posesión de Harper y se ignora por qué el oficial Rowden no usó el taser u otra arma no letal para someter a Harper. La investigación continúa.

Los hechos ocurrieron en la cuadra 5200 Barquin Avenue, colindante con la Bourquin y la calle Dixon, entre la Second y Scyene, al sureste de Dallas.

Aparentemente familiares y amigos del fallecido, iniciaron la revuelta que fue controlada poco a poco por la policía. Se calcula que más de 200 personas aún siguen dispersas en la zona hasta esta noche del martes, y se mantienen en las calles exigiendo una explicación de qué fue lo que pasó.

Reportes preeliminares ante la confusión indicaron que el joven habría disparado contra oficiales y estos respondieron. Algunos vecinos y familiares gritaron que fue un acto deliberado de racismo y que el joven portaba una pistola de bolitas de pintura, pero todo ha sido desmentido por el Jefe de la Policía, David Brown.

La madre del joven se rehusó a dialogar con los investigadores y siguió enfrentando a la policía.

La gente permaneció por el resto de la tarde muy enojada y alterada por no saber una respuesta de la policía ante el rumor que se diseminó entre la multitud de que el joven había sido baleado por la espalda.

El concejal del Ayuntamiento de Dallas, Dwayne Caraway llegó a la escena para ayudar a los policias a calmar la situación.

Muchos de los oficiales permanecen armados con pistolas de aire que lanzan bolas de pintura en caso de que la situación de salga fuera de control.

Declaración del Alcalde de Dallas, Mike Rawlings

Enviada a los medios, fijo su postura ante este caso:

"Mi confianza en el Departamento de Policía de Dallas y al Jefe Brown nunca ha sido mayor. El crimen nunca ha sido más baja y estamos en nuestro noveno año de la reducción de la delincuencia. Fuimos puestos a prueba ayer por la noche y el Jefe de Brown continúa investigando el incidente para asegurar que no se violaron los derechos civiles.

En este caso se examina, permítanme ser claro, Dallas tiene una tolerancia cero para violaciónes de los derechos civiles, así como una tolerancia cero para las personas que trafican drogas".

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