publicidad

Solidaridad peruana en FW

Solidaridad peruana en FW

Luchan por salvarle la vida a un compatriota quien se encuentra en coma el hospital JPS, en donde desean aplicar la eutanasia.

Solidaridad peruana en FW 3a4dd79e7dfc4fa7911552213438c70f.jpg

Familiares tienen esperanzas

FORT WORTH.- La comunidad peruana del norte de Texas afronta un nuevo reto con el caso de un compatriota en estado vegetal, quien debe ser trasladado a otro centro médico ante las exigencias del hospital donde está recluido desde hace ocho meses.

Jesús Sánchez Marcelo, de 57 año, sufrió un golpe en el pecho mientras practicaba deporte el 30 de septiembre de 2007. Inmediatamente fue trasladado al Centro Médico de Arlington (Texas) donde le diagnosticaron coma cerebral.

A las pocas semanas, Sánchez tuvo que ser reubicado en el hospital John Peter Smith (JPS, en inglés), principalmente porque no contaba con un seguro de salud. Desde entonces ha estado en ese nosocomio de Fort Worth bajo un programa de asistencia social.

publicidad

Pero hace menos de un mes, los directivos del JPS ordenaron que se le desconecten las sondas que lo mantienen vivo amparados en una ley estatal que autoriza a practicar la eutanasia a pacientes en estado vegetal irreversible.

"Fue una situación inesperada y desesperante a la misma vez. No sabíamos qué hacer ni a quién acudir porque sentí que ya habíamos agotado todos los recursos a la mano", recuerda Natalia Sánchez, su hija.

Desde que su padre cayó en coma, Natalia Sánchez había escrito a la Embajada del Perú en Washington y se encontraba en constantes conversaciones con el entonces recién inaugurado Consulado General del Perú en Dallas (Texas).

También escribió cartas y realizó llamadas a un sinnúmero de organizaciones en Estados Unidos. En Lima (Perú), sus familiares habían tratado de hacer lo mismo.

"Pero justo en el momento en que el JPS nos informó los pasos a seguir porque no podían mantener vivo a mi padre y le iban a desconectar las sondas, llegó una luz de esperanza", aseguró a EFE Natalia Sánchez, refiriéndose a las llamadas telefónicas que empezó a recibir de todas partes.

Luchan por mantenerlo con vida

La Asociación Peruana de Dallas-Fort Wort (APDFW) había enviado un boletín electrónico masivo, informando las acciones que iba a tomar el JPS y sobre la delicada situación de salud de Jesús Sánchez.

Desde entonces, varias organizaciones humanitarias y comunitarias se comprometieron a ayudar a la familia, primero con cartas dirigidas al JPS para que detenga la eutanasia y luego con ayuda legal. Tanto la prensa local como la peruana reportaron el caso.

"Eso ayudó mucho y gracias a la presión de la opinión pública y las gestiones del abogado, el JPS aceptó detener el proceso (de eutanasia) siempre y cuando comprobemos que estamos gestionando la salida de mi padre a otro hospital", sostuvo Natalia Sánchez.

El deseo de la familia es trasladarlo a Perú, donde se encuentra la esposa de Sánchez, quien a pesar de ser enfermera de profesión, la embajada de Estados Unidos en Lima le negó una visa humanitaria.

"Estoy segura de que eso es lo que más desea mi padre, estar junto a mi madre", sostuvo Natalia Sánchez.

Ella, junto a su hermano y su papá, llegaron al norte de Texas en 2005 con residencia permanente y tan pronto pisaron suelo estadounidense empezaron a trabajar para ayudar a su madre y otros familiares en Lima.

"Perdí el trabajo, pero pude conseguir otro. Mi vida y la de mi hermano han cambiado radicalmente", dijo y se aferra a la solidaridad de los amigos de su padre en Perú que este fin de semana realizarán un sinnúmero de actividades para recaudar fondos y costear el avión-ambulancia que asciende a más de 52 mil dólares.

publicidad

Siguen recibiendo ayuda económica

Hasta ahora han recaudado 10 mil dólares y con la ayuda de la comunidad peruana del norte de Texas, Natalia y su hermano Jesús Jr. esperan conseguirlo.

La APDFW mantiene información del caso en su portal de Internet y según su presidente, Gabriel Egúsquiza, "el mejor recurso que existe es difundirlo para que otros compatriotas sepan qué hacer en caso similares y logren solucionar los problemas que enfrentan".

Pero no es la primera vez que un peruano se encuentra en situación de extrema urgencia en esta parte de Texas.

En agosto de 2005, Edgar Vera, de 45 años, sufrió también un coma cerebral luego de ser golpeado por tres policías en la ciudad de Allen (Texas). A las dos semanas murió.

El mismo año pero en septiembre, la niñera Ada Cuadros fue acusada de asesinato por la muerte de un menor de dos años que estaba bajo su cuidado. Un año más tarde, en 2006, fue sentenciada a cadena perpetua.

Para Egúsquiza, esos han sido los casos "más extremos" y "por alguna razón hemos experimentado esos sinsabores que nos mantiene alerta para seguir ayudando a la comunidad".

De acuerdo con datos del Consulado General del Perú en Dallas, se calcula que los peruanos radicados en el norte de Texas superan los 10 mil.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad