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Janet Napolitano explicó la reforma migratoria del presidente Barack Obama

Janet Napolitano explicó la reforma migratoria del presidente Barack Obama

La jefa de la seguiridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, definió la reforma migratoria del Presidente Barack Obama.

Seguridad nacional

En momentos que el Senado debate la reforma de salud y millones de indocumentados aguardan noticias sobre la reforma migratoria, la jefa de la seguridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, dijo el viernes 13 de noviembre que el cambio a las leyes de inmigración es posible, pero advirtió que el camino hacia una legalización será "rígido" pero "justo".

Napolitano habló del tema durante una conferencia en el instituto de estudios Center for American Progress, en Washington DC, donde además resaltó los logros del gobierno federal conseguidos en 2009 en materia de seguridad fronteriza.

A juicio de la secretaria del poderoso Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que agrupa a 23 agencias federales (entre ellas las tres dependencias del servicio de inmigración), las medidas policíacas implementadas a partir del 20 de enero en la frontera "posibilitan" la reforma inmigratoria.

"Hay líderes de las agencias de la ley que se están haciendo escuchar, diciendo que la reforma de la inmigración es vital para que puedan seguir haciendo su trabajo de mantener a los estadounidenses seguros", apuntó.

Esa realidad es obvia para nosotros en el DHS.

Ideas claras

Tras resumir logros alcanzados en materia de seguridad en la frontera, Napolitano dijo que 10 meses después de la toma de posesión el gobierno tiene una idea mucho más clara que nunca antes de exactamente cómo deben cambiarse las leyes de inmigración.

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"En los últimos diez meses tomamos decisiones difíciles e implementamos reformas significativas dentro del actual marco legal, pero no son suficientes para crear el sistema que queremos o necesitamos", remarcó.

Dijo que si realmente "vamos a arreglar un sistema que no funciona, el Congreso tendrá que actuar" y conminó al legislativo a debatir y aprobar una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para indocumentados.

En materia de seguridad, dijo que el cambio esperado "brindaría recursos duraderos y específicos para nuestras fronteras, y proporcionaría instrumentos legales indispensables que ahora no tenemos para combatir al contrabando organizado".

¿Qué opina del perfil de reforma migratoria explicado por la Secretaria Janet Napolitano? Comente aquí.

La legalización

Del camino a la residencia para millones de indocumentados, Napolitano dijo que la reforma migratoria que debata el Congreso "debe formular las bases legales para hacer que millones de inmigrantes ilegales salgan de la clandestinidad, exigirles que se registren y paguen los impuestos que deben y verificar que paguen las multas que deberán abonar como requisito para la obtención del estatus legal".

Y agregó: "Permítanme enfatizar lo siguiente: Nunca tendremos pleno cumplimiento de la ley ni seguridad nacional mientras tantos millones sigan en la clandestinidad".

La jefa de la seguridad estadounidense añadió que el gobierno debe asegurar de que estas personas (los indocumentados que califiquen para la legalización) pasen a ser contribuyentes plenos y que paguen lo que les corresponde y que eso "beneficiará a nuestra economía y facilitará que se penalice a empleadores inescrupulosos o abusivos que no cumplan con la ley".

Advirtió sin embargo que "una vía rigurosa y justa para obtener estatus legal exigirá que los inmigrantes ilegales cumplan con una serie de requisitos, entre ellos, registrarse, pagar una multa, someterse a una revisión de antecedentes penales, abonar todos los impuestos y aprender inglés".

Deportarán a miles

En la víspera, Napolitano entregó un reporte en el que señaló que el DHS identificó a más de 111 mil extranjeros con antecedentes criminales, y agregó que el servicio de inmigración abrió procesos de deportación para expulsarlos del país.

Explicó que la ubicación de los extranjeros se hizo como parte del programa denominado 'comunidades seguras', que le permite al gobierno federal trabajar conjuntamente con las autoridades de policía local (estatal y municipal) y verificar los antecedentes penales de extranjeros bajo custodia de las autoridades en cualquier centro de detención del país.

El programa se complementa con otros planes activos dirigidos a sacar de las calles a extranjeros que no han cumplido con una orden de deportación final y que tienen antecedentes criminales pero que no se encuentran en un centro penitenciario.

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En enero, La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) reconoció que la agencia cuenta con más de 100 grupos especiales que buscan en todo el país a unos 540 mil extranjeros que incumplieron una orden de expulsión emitida por un juez de inmigración.

A este tipo de redadas se suma la modificación del programa Sección 287(g) de la Ley de Inmigración, que le permite al DHS hacer acuerdos con las policías locales para arrestar a inmigrantes indocumentados, y la reforma al sistema de verificación de empleo, bautizado por el gobierno como E-Verify.

El plan, al que organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes tildan de "redadas electrónicas", obliga a las empresas a verificar el estado migratorio de todos sus trabajadores en una gigantesca base de datos que accede a archivos del FBI y de la Administración del Seguro Social (SSA).

Comisión nacional

Desde el 25 de junio Napolitano lidera un grupo integrado, entre otros, por dirigentes de al menos 600 organizaciones nacionales de apoyo a los derechos de los inmigrantes, abogados, religiosos, policías, sindicatos y legisladores, quienes redactan un proyecto de reforma para ser enviado al Congreso para ser debatido por ambas cámaras.

Fuentes de la Casa Blanca reconocieron a principios de semana que Napolitano ha sostenido varios encuentros con dirigentes de la sociedad civil y que el proyecto está "avanzando".

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El influyente legislador Charles Schumer (demócrata de Nueva York), quien preside el Subcomité de Inmigración del Comité Judicial del Senado, encabeza el grupo que redacta el borrador de reforma migratoria.

En agosto se dijo que Schumer entregaría la propuesta la primera semana de septiembre, pero por falta de respaldo republicano el proyecto fue detenido.

Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato de Empleados y Servicios (SEIU), dijo la semana pasada a Univision.com que en los encuentros entre Napolitano y la sociedad civil organizada en torno a la reforma migratoria se ha conversado sobre legalización, y que en ese tema se ha tratado el asunto de "multas" y otros requisitos para quienes califiquen para un eventual camino hacia la residencia permanente.

Agenda demorada

Durante la campaña presidencial 2008 el entonces candidato demócrata Barack Obama prometió entregar en el curso de su primer año de mandato un proyecto de reforma al Congreso.

El 5 de marzo envió al legislativo un proyecto de reforma de salud que confiaba su aprobación antes del receso de agosto, pero el pleno de ambas cámaras demoró el debate a causa de desacuerdos y enmiendas, lo que retrazó una agenda que incluye, antes del debate migratorio, la reforma energética y de combustibles, el cambio climático y la reforma de educación, entre otros.

El atraso postergó hasta el primer trimestre de 2010 el posible inicio del debate de la reforma migratoria, un tema que tiene preocupados no sólo a los demócratas, sino a casi 12 millones de indocumentados en Estados Unidos.

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En el tintero

Mientras el Congreso resuelve el debate de la reforma de salud, dirigentes de más de 600 organizaciones nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes y que participan en los debates con Napolitano continúan en campaña permanente para presionar al legislativo y a la Casa Blanca.

Uno de los puntos no resueltos por ahora se relaciona con el perfil del inmigrante indocumentado que calificaría para la legalizar su permanencia (una especie de reforma para santos), las multas para abandonar el estado de ilegalidad en el que viven y si los extranjeros sin papeles tendrán o no la obligación de salir de Estados Unidos antes de iniciar el proceso hacia la obtención de la residencia o green card.

"Estamos trabajando con eso", reiteró Medina, pero advirtió que todavía algunos senadores demócratas (entre 10 y 12) no apoyarían una reforma amplia que permita a millones de indocumentados legalizar sus permanencias.

"Por eso estamos buscando el respaldo de senadores republicanos", para completar los 60 votos necesarios en el Senado.

En la Cámara de Representantes se requieren 218 votos de los 435 asientos existentes.

Plan de Gutiérrez

Simultáneamente al plan que redacta el grupo liderado por Schummer -en el que participa Napolitano-, el congresista Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) alista el envío a la Cámara de Representantes de un proyecto que, como el de Schumer, también incluye un fuerte componente de seguridad nacional y una vía de legalización para indocumentados que llevan tiempo en Estados Unidos, pagan impuestos y carecen de antecedentes criminales.

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Gutiérrez entregó el martes 13 de octubre una " lista de principios fundamentales" de su plan de reforma y prometió enviar el proyecto en el curso del mes de noviembre.

Fuentes del Senado consultadas por Univision.com dijeron que el proyecto no había sido enviado antes porque, como el plan de Schumer, tampoco tiene el respaldo abierto de los republicanos.

De qué se trata

El proyecto de Gutiérrez se basó en tres propósitos: mejorar la seguridad fronteriza, poner fin a la inmigración indocumentada y legalizar a la mayoría de los inmigrantes sin papeles que viven en Estados Unidos.

El plan recomienda frenar las redadas hasta que el Congreso debata la reforma migratoria y crear una comisión que revise la reunificación familiar y las cuotas de visas que cada año administra el Departamento de Estado.

También sugiere cerrar el programa de trabajadores temporales, aumentar los castigos a empleadores que contratan a sabiendas a inmigrantes indocumentados y que el gobierno garantice un trato y pago justo a los trabajadores extranjeros legales.

Gutiérrez quiere que la reforma migratoria que apruebe el Congreso incluya el proyecto de ley DREAM ACT, que beneficia a miles de niños y jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos de manera indocumentada y tienen notas sobresalientes en la escuela.

Otras ideas

El proyecto también menciona incluir la iniciativa AgJobs para que miles de trabajadores agrícolas sin papeles entren en la vía de la legalización y se reescriba la lista de delitos que obligan a la deportación de un inmigrante.

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Gutiérrez también sugiere cancelar la Sección 287(g) de la ley de inmigración que otorga poderes extraordinarios a las policías locales para que sus agentes ejerzan funciones como funcionarios de inmigración y mejoras a la política de asilo y refugio para darle mayor protección a niños y personas víctimas de delitos.

En los últimos cuatro años el debate de la reforma migratoria ha sido suspendido en dos ocasiones por falta de respaldo bipartidista, el primero en junio de 2006 y el segundo en junio de 2007.

Los fracasos generaron un clima antiinmigrante que llevó a decenas de municipalidades en al menos 30 estados a aprobar leyes para detener la inmigración sin papeles. Un reporte de la Asociación Nacional de Municipalidades dio cuenta que entre 2006 y 2008 se debatieron más de 1,300 iniciativas de ley y ordenanzas en unos 28 estados, y de ellas más de 140 fueron aprobadas, pero muchas fueron frenadas por las Cortes porque violaban la constitución estadounidense.

Jueces federales argumentaron en sus fallos que la ley de inmigración debe ser ejecutada por el Gobierno Federal y no por los gobiernos locales (municipales o estatales).

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