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Hispanos molestos e inquietos por retraso del debate de la reforma migratoria

Hispanos molestos e inquietos por retraso del debate de la reforma migratoria

La postergación del debate migratorio puso a los demócratas en una encrucijada. Si no la aprueban, en noviembre de 2010 perderán...

Lo habíamos dicho

El anuncio hecho por el presidente Barack Obama en Guadalajara, México, de que el debate de la reforma migratoria en el Congreso se movió para los primeros meses de 2010 a causa de retrasos en otros temas nacionales, como las reformas de salud y energética, causó molestia en grupos nacionales que velan por los derechos de los inmigrantes.

Unos dicen que ya lo esperaban, pero otros advirtieron que si no la aprueban, los demócratas sufrirán una importante derrota en las elecciones de medio tiempo, previstas para el primer martes de noviembre del próximo año, cuando los electores acudan a las urnas a renovar parte del Congreso y las gobernaciones de los estados.

Obama no dio una fecha específica para el debate de la reforma migratoria ni en el Senado ni en la Cámara de Representantes; sólo dijo que iniciaría en los primeros meses de 2010, pero ofreció, para antes que finalice 2009, un borrador de reforma migratoria que incluiría, entre otros capítulos, una vía de legalización para millones de indocumentados.

La semana pasada Univision.com había anticipado los problemas para el arranque del debate, la presentación de un plan probablemente para la segunda semana de septiembre y que los demócratas no tienen asegurado los votos necesarios en ambas cámaras del Congreso.

"Creo que el retraso no afectará el debate", dijo Luis Valenzuela, director de Long Island Immigration Alliance, en Nueva York. "Pero es demasiado urgente que reparen este sistema migratorio que está tan quebrado. Tenemos mucha gente que está muy ansiosa, preocupada, y no sólo se trata de indocumentados, de personas sin papeles, sino también de familiares que están en espera de un cupo de visa para ser reunificados".

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No bajan la guardia

Respecto a qué harán mientras esperan a que el Congreso fije una fecha para iniciar el debate de la reforma migratoria, Valenzuela dijo que "seguiremos peleando para apresurar el paso. Esperamos que dentro de tres o cuatro semanas el Senado reciba un proyecto de ley", y luego de aprobarse las reformas pendientes de salud, energía y medio ambiente "fijen una fecha tentativa".

El proyecto mencionado por Valenzuela es el mismo del que habló Obama en Guadalajara y está a cargo del Senador Charles Schumer (demócrata de Nueva York), quien preside el Subcomité de Inmigración de la Comisión Judicial del Senado, instancia que decidirá si hay o no debate migratorio en el Congreso.

"Nosotros hemos trabajado con él (Schumer). Pero estamos un poco alarmados por el tema del enforcement (la puesta en vigor de la acción policial de la ley, que incluye redadas, detenciones, encarcelamiento y deportaciones)", explicó.

¿Está de acuerdo con la presión que hacen las organizaciones de hispanos en EU para que el Congreso debata y apruebe una reforma migratoria comprensiva? Comente aquí.

Sólo para santos

En cuanto a las restricciones o requisitos que determinen quiénes podrán o no calificar para ingresar a la vía de legalización, Valenzuela explicó que una parte del borrador que elabora Schumer incluye la prohibición vigente aprobada por el Congreso en 1996, de que ningún inmigrante que haya cometido delito califica para un beneficio migratorio.

"Nosotros esperamos que el borrador incluya esta medida", reiteró. "Será un paquete bastante rígido".

Respecto a la posibilidad de que el plan de reforma que se envíe al Senado incluya criminalizar la estadía ilegal en Estados Unidos, el dirigente mencionó que los antiinmigrantes "la quieren", y que ya la semana pasada Schumer "mencionó algo del tema".

En los debates migratorios de 2005, 2006 y 2007 el Congreso debatió sin éxito la posibilidad de criminalizar la estadía sin papeles, un asunto que por ahora se trata de una falta de carácter civil.

Hay que presionar

A Juanita Valdez Cox, de la Unión de Trabajadores Campesinos de la oficina regional de San Juan, Texas, las palabras de Obama no la tomaron por sorpresa. "Lo bueno es que las pláticas y el debate continúan", dijo. "Eso no quiere decir que no se discutirá. No estamos contentos con esa decisión del presidente, pero entendemos de que en realidad con la salud y la economía ya tiene bastante".

La dirigente campesina dijo que las organizaciones que velan por los derechos de los inmigrantes "tenemos que seguir trabajando para que no vaya a ser algo que se mueva, se vuelva a mover y en eso nos lleve para largo tiempo. Tenemos que seguir organizándonos y llevar a cabo el mensaje, que el Congreso debata y apruebe la reforma migratoria".

Tras una reflexión, dijo: "La cosa con todo esto es que nos decepciona que para el debate migratorio siempre hay crisis, una tras otra, y no llegamos al punto de estudiar y debatir el tema. El sólo hecho de no debatir la reforma es una crisis. Es una crisis tener 12 millones de indocumentados y que los funcionarios electos miren otras crisis y no vean esta, la que nosotros estamos viendo".

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Plan "severo"

Consultada acerca de si los trabajadores organizados de Texas han tenido contacto con el equipo de trabajo del Senador Schumer, Valdez respondió que "sí", y que la participación se hace a través de organizaciones nacionales.

Del borrador que sería entregado al Senado en septiembre, indicó que incluirá una vía de "regularización severa" y también un estricto programa de vigilancia de la inmigración indocumentada.

La activista precisó que el plan de Schumer será "muy estricto" en la seguridad de la frontera, duras sanciones contra empleadores que contratan a indocumentados "y contra los indocumentados que utilizan papeles falsos".

Al resumir el papel que las organizaciones laborales han desempeñado en la redacción del borrador de reforma migratoria, Valdés Cox dijo: "Nadie lo ganará todo, todo se está negociando. Todos los sectores están recibiendo una respuesta, pero no toda la respuesta que buscan. Todos queremos lo que más se pueda conseguir para los nuestros y seguiremos en esa batalla hasta el último día".

Sin reforma no hay voto

Si los planes de Obama se concretan, la reforma migratoria podría ser debatida y aprobada por el Congreso antes del receso de agosto de 2010. Pero para esa fecha hay mucha tela que cortar.

Kimberley Propiak, directora de comunicaciones de Casa Maryland, dijo que los meses venideros son cruciales y que en la medida que se hable del tema, se elabore un borrador, se anuncie la presentación de un documento para 2009 y el inicio del debate en 2010, "es una oportunidad para ganar".

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"Tenemos que pasar el examen", agregó. "Pero si nos acercamos demasiado a las elecciones (de medio tiempo de 2010) la tarea será más difícil", advirtió.

Propiak estimó que el debate podría llevarse a cabo entre febrero y marzo y dijo que "los políticos saben que tienen que llevar resultados a sus distritos para ganar en noviembre. Si no hay reforma, no hay resultados en su trabajo. Eso les ocurrió en 2006 y 2008".

En noviembre de 2006 los republicanos perdieron parte importante del control que tenían en el Congreso, mientras que en noviembre de 2008 ganaron la Casa Blanca. El voto hispano fue clave.

"La gente esta muy animada porque está esperando resultados de Obama en el tema de la reforma migratoria. Y si no hay un resultado en 2010, habrá un fuerte rechazo en las urnas el primer martes de noviembre del próximo año", apuntó.

Prevalece la cautela

Frank Sharry, fundador y director ejecutivo de America's Voice, dijo el martes que "aunque algunos interpretan las declaraciones de Obama como un revés para la reforma migratoria, nosotros las vemos como su compromiso de promulgar esa reforma en los próximos meses".

Y agregó: "De hecho, se trata de su declaración más específica sobre cuándo el proyecto estará listo y cuándo se iniciará el debate en los plenos camerales".

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Sin embargo, el dirigente advirtió que "las pasadas experiencias demuestran que los retrasos tienen el potencial de desviar las mejores intenciones" y citó las largas esperas que hizo el ex presidente George W. Bush (entre 2001 y 2009) que al final costó a los republicanos el control del poder en Washington.

Sharry añadió que si Obama pretende que la reforma se apruebe a comienzos de 2010, el Congreso debe comenzar a considerar propuestas legislativas antes de que finalice 2009, y que éstas incluyan "un proceso justo que promueva que los inmigrantes obtengan la ciudadanía, y un sistema justo donde todos paguen lo que les corresponde".

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