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Dolly frenó el muro fronterizo

Dolly frenó el muro fronterizo

Lo que no han podido hacer organizaciones que defienden los derechos de los indocumentados, lo hizo la naturaleza.

Trabajos en Hidalgo

McALLEN, Texas - Lo que no han podido hacer organizaciones locales y nacionales que defienden los derechos de los indocumentados y grupos de derechos civiles, lo hizo la naturaleza. Las lluvias asociadas al huracán Dolly, que la semana pasada impactó el sureste del estado de Texas, frenaron momentáneamente la construcción de un tramo del muro fronterizo.

La obra empezó a erigirse en dos segmentos pequeños en el dique fronterizo de Hidalgo que forman parte de un muro de casi 113 kilómetros (70 millas) proyectado para la parte baja del Valle del Río Grande, dijo The Associated Press.

Una de las secciones está al sur de Donna y la otra en el sur de la localidad de Granjeno.

Los segmentos corresponden al muro fronterizo total de 1,078 kilómetros (670 millas) entre Estados Unidos y México que el Congreso estadounidense le ordenó construir al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2006, trabajos que deben concluir antes de que termine este año para evitar el ingreso de indocumentados y droga.

Pero un acuerdo entre Hidalgo y el DHS amplió el plazo a marzo del 2009 para los últimos toques al sistema combinado de diques y muro.

Interrumpen las obras

Sin embargo, el fin de semana, en Hidalgo, los trabajadores interrumpieron las labores un día por el paso del huracán Dolly, pero sin que ello afecte al proyecto en general, según dijo el lunes la vocera del condado, Cari Lambrecht.

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La funcionaria señaló que desconocía cuándo se reanudarían los trabajos.

Hace una semana los contratistas seguían llevando material y equipo a la zona, justo antes de que Dolly azotara el sur de Texas con vientos de 160 kilómetros por hora (100 mph), como un huracán de Categoría Dos en la escala Saffir-Simpsom (de un total de cinco) e intensas lluvias en algunas zonas.

Zonas bajo el agua

The Associated Press agregó que si bien partes del noroeste de Hidalgo continúan bajo el agua, las inundaciones no son tan hondas en el área del río Grande donde se construye la valla.

El DHS ha enfrentado la resistencia más fuerte al muro fronterizo en el sur de Texas, donde los vínculos entre las comunidades colindantes de los dos países son estrechos y donde cientos de hectáreas del lado mexicano quedarían aislados con la valla.

Sin embargo, la oposición ha disminuido en tiempos recientes en Hidalgo, donde se anunció un acuerdo para combinar la construcción de la cerca con la necesidad de mejorar los sistemas de diques en el condado.

Historia del muro

El muro fronterizo fue aprobado el 14 de septiembre de 2006 por la Cámara de Representantes -dos semanas después de fracasado un debate migratorio que había arrancado en 2005- y ratificado el 29 del mismo mes por el Senado.

Una versión de reforma aprobada en diciembre de 2005 por la Cámara Baja incluía dos enmiendas que fueron rechazadas (el 25 de mayo de 2006) por el Senado: criminalizar la estadía ilegal en Estados Unidos y otorgar poderes extraordinarios a las policías municipales y estatales para arrestar indocumentados.

El entonces liderazgo republicano argumentó que el detenimiento del debate obedecía a razones de seguridad nacional.

El muro fronterizo, aseguró el Congreso, será erigido a un costo inicial de $1,200 millones y su construcción se centrará en las cercanías de zonas urbanas para frenar el ingreso de inmigrantes sin papeles provenientes de territorio mexicano.

Pero auditorías hechas por la Oficina de Contabilidad del Congreso (GAO) advierten que el proyecto costará otros miles de millones de dólares a los estadounidenses.

Justifican la valla

Tras la aprobación del muro en 2006, el entonces líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, y quien ocupaba la presidencia de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, dijeron en un comunicado que la legislación era "un componente clave para la seguridad" del país.

Ambos políticos agregaron que la ley del muro permitirá "atajar el flujo de la inmigración ilegal" a Estados Unidos, que "el pueblo estadounidense exige una frontera segura" y que "este Congreso republicano ha respondido" a esa demanda.

Tales afirmaciones contrastaron días más tarde con el resultado de las elecciones legislativas del 7 de noviembre, cuando los republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso.

El muro digital

Simultáneamente a la aprobación del muro de 700 millas (1,200 kilómetros) en la frontera con México, en septiembre de 2006, el DHS adjudicó un contrato inicial por $2 mil millones a la compañía Boeing para construir un muro digital dotado de cámaras de TV, sensores de movimiento y sistemas de visión nocturna, entre otras avanzadas tecnologías.

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El día que se adjudicó el contrato Chertoff anunció que el proyecto iba a ser construido en dos fases, y que la primera, un segmento de 45 kilómetros, sería levantado entre Tucson, Arizona, y México.

El área seleccionada es considerada por el gobierno como una de las principales rutas de acceso de indocumentados a Estados Unidos.

En febrero y después de tres pruebas y la aprobación de un primer tramo de 28 millas, el DHS reconoció que la primera parte del proyecto construido por Boeing tiene fallos.

La GAO dijo en un informe que el muro digital podría costar unos $30 mil millones.

El plan maestro

El gobierno de Washington asegura que el proyecto del muro forma parte del plan SBInet, y que una vez levantado se transformará en la "frontera del siglo 21".

SBInet es parte del plan de construcción de un muro en la frontera con México de 1,226 km de largo aprobado por el Congreso tras un fallido intento de reforma migratoria -en 2006- bloqueado por el entonces liderazgo republicano.

La Casa Blanca ha definido SBInet como parte esencial de un proyecto global de vigilancia que se conoce como "Escudo de Seguridad de Alta Tecnología" en las fronteras, desarrollado por el gobierno federal en respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El DHS no se rinde

Pese a los fracasos del proyecto, el pasado 9 de junio el jefe de la seguridad de Estados Unidos, Michael Chertoff, anunció la existencia de planes para ampliar la barrera digital en las fronteras con México y Canadá.

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Desde el inicio de su construcción, el muro virtual ha sido blanco de críticas por parte de la oposición demócrata, organizaciones nacionales de derechos civiles, grupos que defienden los derechos de los inmigrantes y la Oficina de Contabilidad del Congreso (GAO).

El muro virtual está equipado con torres de alta tecnología que incluyen cámaras de video con visión nocturna, sistemas de radar y sensores de movimiento, entre otros complejos programas de seguridad.

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