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Diario exige al gobierno de Barack Obama una reforma migratoria amplia

Diario exige al gobierno de Barack Obama una reforma migratoria amplia

Mientras la Casa Blanca se congratula de "su lucha" por los inmigrantes, diario exige a Obama reforma una migratoria amplia.

Orgullo sin reforma

WASHINGTON - El día que los estadounidenses celebraron Thanksgiving, la Casa Blanca instó al nuevo Congreso que tomará posesión en enero, a adoptar más medidas destinadas a la reforma migratoria. Cuatro días después, The New York Times cuestionó la política migratoria del gobierno de George W. Bush, la tildó de represiva y exigió a Barack Obama "cambios" inmediatos para solucionar el problema de los millones de indocumentados.

En una rueda de prensa celebrada el jueves de la semana pasada en Washington, el portavoz presidencial, Tony Fratto, aludió a los esfuerzos fracasados en el Congreso para sacar adelante, en 2007, una reforma migratoria exhaustiva que apoyaba el presidente George W. Bush, algo en lo que se empleó "mucha energía y dedicación".

"Es uno de los esfuerzos de los que estamos más orgullosos en esta Administración", dijo Fratto. "Y ojalá hubiéramos podido tener éxito con el Congreso", destacó.

Adiós reforma

El esfuerzo citado por Fratto fue un proyecto de ley redactado en secreto por una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y la Casa Blanca en marzo de 2007 y discutido en el senado entre el 21 de mayo y el 28 junio.

Ese último día no hubo respaldo bipartidista y el proyecto, que incluía una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados, no reunió los 60 votos necesarios en el Senado para aprobarlo y bajar la propuesta al debate de la Cámara de Representantes.

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Aliento para 2009

Pese al fracaso, el portavoz Fratto agregó que "alentamos a cualquier futura Administración en el Congreso a tomar más medidas sobre la inmigración. Es un asunto muy importante y algo que al presidente le preocupa mucho".

El presidente electo, Barack Obama, nombró la semana pasada al académico 'Tino' Cuéllar, de la Universidad de Stanford, como líder del equipo de asesores en materia de inmigración, una decisión que los grupos pro derechos de los inmigrantes creen que ayudará a reactivar el debate sobre el asunto para 2009.

¿Cree usted que el gobierno del presidente George W. Bush hizo suficiente por lograr que el Congreso aprobara una reforma migratoria amplia, que incluyera una vía de legalización para los indocumentados? Comente aquí.

Enfoque equivocado

Pero The New York Times advirtió este lunes que el enfoque represivo -ejecutado por la administración de Bush- no servirá para limitar la inmigración indocumentada, y agregó que la selección de la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) podría ser un buen paso para enfrentar ese problema.

Napolitano "desde hace tiempo ha sido una de las voces más mesuradas" en el tema, dijo el diario.

"Como gobernadora de un estado fronterizo, ella conoce el terreno detalladamente y ha demostrado su voluntad para aplicar políticas que se ajustan a la realidad y no al revés", añadió.

Cambio de fondo

The New York Times lamentó que "por muchos años el país ha temblado de pánico cuando se trata del tema migratorio, aplicando tácticas represivas - redadas y deportaciones- para dar la sensación de control y al mismo tiempo rechazando estrategias integrales que enfrentarían el problema de raíz".

El diario criticó duramente el muro fronterizo entre Estados Unidos y México, así como las redadas en lugares de trabajo y la tendencia a otorgarle a policías locales (municipales y estatales) facultades de vigilancia antiinmigración.

Manifestó que Napolitano "sabe muy bien que la manera correcta de resguardar la frontera es ajustar la cantidad de visas a la realidad y otorgarle a la Patrulla Fronteriza los recursos que necesita para apresar a narcotraficantes y otros delincuentes".

El plan de Obama

Lo único que se conoce del plan migratorio del presidente electo Barack Obama es lo publicado en su página de internet.

La propuesta se basa en seguridad (detener el cruce de indocumentados por las fronteras y verificación de empleo), contratación de trabajadores extranjeros calificados (mejoras en los programas de visas tipo H, que incluye a profesionales con destrezas especiales y campesinos), la reunificación familiar y la legalización de indocumentados.

Según la campaña, el plan repararía el actual sistema migratorio que considera "roto", pero advierte que en ese esfuerzo las soluciones serán "duras" y "prácticas", y que éstas responderán a las necesidades actuales del país.

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Vía de legalización

La solución al problema de la inmigración indocumentada está ligada a la solución del problema económico. Y la economía estadounidense, apunta la propuesta, depende de millones de trabajadores que viven en las sombras.

Agrega que la forma en como se pondrá término a la clandestinidad será por medio de un programa que beneficiará a aquellos que llevan tiempo en el país, carecen de antecedentes criminales, paguen una multa, aprendan inglés y se pongan al final de la cola para tramitar la residencia.

Cinco años después de conseguida la tarjeta verde (que podría dilatar entre 8 y 11 años), podrán gestionar la ciudadanía.

Reunificación familiar

La campaña de Obama recomendó modificar y ampliar la cuota anual de visados de inmigrantes regulada por el Departamento de Estado.

Al ampliar el número de visas se reducirán las esperas de cupo de visa de pedidos familiares, que actualmente en algunos casos dilata entre 12 y 18 años, dependiendo del grado de parentesco.

También recomienda acelerar el proceso de verificación de antecedentes por parte de la Oficina de Federal de Investigaciones (FBI), y con ello acortar el proceso para convertirse en residente permanente o ciudadano.

Algunos casos de petición de tarjeta verde o naturalización dilatan entre 18 meses y tres años, tiempo que impacta de manera negativa la reunificación familiar.

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Fronteras y verificación

El plan incluye personal adicional para la patrulla fronteriza, recursos adicionales para infraestructura y recursos tecnológicos de vigilancia en fronteras y puertos de entrada.

Amplía la oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (una de las 23 agencias del departamento de Seguridad Nacional -DHS-) con agentes mejor equipados y la incorporación de una tecnología e inteligencia de tiempo real.

También recomienda eliminar los incentivos que facilitan el ingreso ilegal, entre ellos mejorar el actual sistema de verificación de empleo, conocido como E-Verify.

El plan contempla un nuevo sistema de elegibilidad para que los empleadores verifiquen que sus empleados están legalmente en el país y sean elegibles para trabajar en Estados Unidos.

Redadas

Sobre las redadas, la Oficina del Presidente Electo reiteró que las redadas de inmigración son ineficaces.

A pesar de un incremento de 1 a 7 el número de batidas en los últimos años, las redadas sólo lograron detener a 3.600 inmigrantes en 2006 y causado gran daño en familias de inmigrantes, apuntó.

Recomienda revisar las políticas que ejecuta el DHS, pero no se pronuncia respecto a si serán de inmediato canceladas o no.

Debate inconcluso

En los últimos tres años el debate de la reforma migratoria ha sufrido dos importantes derrotas en el Congreso.

El primer fracaso ocurrió el 3 de junio de 2006, cuando el entonces liderazgo republicano canceló el nombramiento del Comité de Conferencia que debía armonizar dos leyes aprobadas, una por la Cámara de Representantes -el 16 de diciembre de 2005- y otra por el Senado -el 25 de mayo de 2006-.

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El proyecto de la Cámara de Representantes, respaldado principalmente por republicanos, criminalizaba la estadía indocumentada y negaba la legalización de los 12 millones de indocumentados en el país.

Divididos en grupos

El proyecto de reforma del Senado, en cambio -aprobado la tercera semana de mayo de 2006-, incluía un programa de legalización sobre la base de un sistema que dividía a la población indocumentada en tres grupos y a cada uno de ellos los trata de manera diferente.

  • Grupo 1. Lo integraban indocumentados que llevaban cinco años o más en el país. Ellos accederían a una residencia temporal de seis años y luego a la residencia permanente. Once años más tarde podrían solicitar la ciudadanía. Se beneficiarían 7.8 millones.
  • Grupo 2. Lo integraban indocumentados que llevaban más de dos años y menos de cinco en el país. Ellos deberían registrarse en un puesto fronterizo y calificarían para un permiso temporal de trabajo hasta que cumplan cinco años de estadía. Se beneficiarían 3.5 millones.
  • Grupo 3. Lo integraban indocumentados que llevaban menos de dos años en Estados Unidos, quienes no calificarían paran ningún tipo de beneficio y deberían irse del país. Afectaría a 1.4 millón.

La última batalla

La tercera semana de mayo de 2007 una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca anunciaron la elaboración de una nueva propuesta de reforma que incluía, entre otras recomendaciones, una compleja vía de legalización para indocumentados que se encontraban en Estados Unidos desde el 1 de enero de 2007 y carecieran de antecedentes criminales.

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El Senado inició el debate el 21 de mayo, pero el 28 de junio la propuesta sucumbió ante la falta de apoyo de ambos partidos.

El plan, basado también en un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin al tráfico ilegal, recomendaba una vía de legalización que anexaba una residencia temporal de tres años, verificación de identidad, multa de $13,500 por persona y un trámite consular en el país de origen para recibir la residencia permanente.

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