Pruebas de Manejo

Volvo C70 T5 AT 2012

El Volvo C70 es el auto perfecto para alguien que está buscando un convertible versátil y con estilo europeo.
3 Feb 2012 – 3:25 PM EST


Volvo es una marca que busca crear vehículo tecnológicamente avanzados y que llamen la atención, dos cosas que se pueden encontrar en su modelo convertible C70.

El C70 es el único convertible y el único coupé que tiene la marca, lo que lo convierte inmediatamente en el auto más llamativo de toda la gama de la casa sueca. Sus líneas son agresivas pero tienen un estilo aerodinámico que le da cierta elegancia. Los nuevos faros y la parrilla ayudan a enaltecer la robustez de la línea de la cintura y la distancia entre ejes lo hace ver bien aplomado al suelo.

Hay muchos convertibles que sólo se ven bien con el techo abajo o arriba, pero no en ambas posiciones, este no es el caso del C70 que luce bastante atractivo en cualquiera de sus dos modalidades.

El habitáculo es un lugar sobrio pero elegante. La consola central de cascada flotante (Hecha famosa hace ya varios años por el S40) domina por completo el panel de instrumentos y todo lo demás es bastante simple. Los relojes son de fácil lectura y la pantalla del GPS se guarda en el tablero para no desentonar con el diseño interior cuando no se utiliza.

El diseño general del auto se siente muy escandinavo, tanto afuera como adentro las líneas son simples pero con propósito.

Los asientos son muy cómodos y el C70 es de los pocos convertibles que realmente permiten llevar a cuatro adultos gracias al espacio en las plazas traseras. Con el techo arriba el espacio para la cabeza en los asientos traseros no es muy generoso, pero tampoco es insoportable.

Es fácil encontrar una buena posición de manejo gracias a las muchas opciones de movimiento que tiene el asiento del conductor. La visibilidad periférica es buena incluso con el techo arriba. El pilar C estorba un poco para las maniobras de reversa pero no más de lo esperado, y la alarma de la reversa ayuda a efectuar esas maniobras sin problemas.

El espacio de carga es bueno cuando el techo está arriba, y como todos los convertibles se reduce considerablemente con el techo guardado. Mientras el techo está guardado en la cajuela el acceso a esta es inexistente. Si tenemos algo guardado en la cajuela y lo queremos sacar tendremos que subir el techo para poderlo hacer.

El C70 tiene un motor de cinco cilindros en línea turbo don 227 caballos de fuerza acoplado a una caja automática de 6 velocidades con tracción delantera. El motor es el ya viejo conocido T5 de Volvo que a pesar de sus años en el mercado sigue siendo un excelente motor. Su entrega de potencia es pareja y en el C70 nunca se siente brusca.

La puesta a punto de la suspensión está más del lado del confort, y es eso lo que no logramos entender de este auto. Es el único coupé y el único convertible de la marca, sin embargo su manejo no es, por mucho, deportivo, o por lo menos no lo que se esperaría. Sus hermanos S60 e incluso el C30 tienen un manejo más dinámico, mientras que el C70 es un cruiser en toda la extensión de la palabra.

Por momentos parece un poco como si fuera mucho más grande y pesado de lo que realmente es. La dirección se siente un poco anestesiada y aunque el motor no tiene tanta potencia el control de tracción se activa cada que pisamos con fuerza el acelerador, más por la falta de aplomo que por la misma potencia.

El Volvo C70 es el auto perfecto para alguien que está buscando un convertible versátil. Puede ser un convertible o un coupé con sólo apretar un botón, tiene buen espacio de carga y puede sentar a cuatro adultos. No, no es el auto más rápido o dinámico que tiene la marca, pero eso compensa cuando entendemos que el propósito del C70 no es llegar del punto A al punto B lo más rápido posible, sino con el mayor estilo posible…. Y si se puede acompañado, pues qué mejor.

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