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Peugeot RCZ THP 2013

El RCZ sigue siendo un auto para presumir, pero ahora es algo que se hará mucho más fácil e incluso de manera involuntaria la mayoría de las veces.
31 Mar 2016 – 05:30 PM EDT
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Peugeot es una marca que nos tiene acostumbrados a autos con diseño vanguardista, que nos llaman la atención al sólo pasar de largo y que enamoran a muchos con sus líneas atrevidas, el renovado RCZ lleva un paso más allá al auto más representativo de la marca.

Más que nuevo, el RCZ 2013 sufrió una puesta al día que lo convirtió en un auto más atractivo. Las líneas generales siguen siendo las mismas para dar forma a un coupé deportivo de perfil bajo y estilo sumamente deportivo, acentuado en esta ocasión por el techo pintado en “color” fibra de carbono que hace ver todavía mejor el techo de doble burbuja.

La parte trasera está bien resuelta y los faros traseros con luces LEDs y el alerón de activación eléctrica dependiendo de la velocidad ayudan a mantener el estilo futurista del auto. Los rines de 18 pulgadas de serie le ayudan a mantener ese estilo de auto concepto y en general Peugeot ha creado un auto que llama mucho la atención.

En el interior encontramos los mismos de la versión pasada: asientos delanteros sumamente cómodos que acompañan una posición de manejo óptima para un auto de estas características. Decimos que los delanteros son cómodos porque los traseros la verdad son casi inservibles, están ahí más por un asunto de impuestos en Europa que por verdadera practicalidad, aunque cabe destacar que el hecho de tenerlos nos podría sacar de un apuro en una emergencia.

La consola central tiene los comandos a la mano pero ya se siente un poco vieja, sobre todo tomando en cuenta la actualización general del auto y que la versión europea cuenta con un nuevo diseño más fresco y con pantalla para navegador, cosas que nuestra versión de prueba no tenía. La consola pasada no está mal, pero creemos que le queda mucho mejor la nueva, sobre todo tomando en cuenta que tiene una nueva cara. La calidad de materiales y ensamble del interior es de primer nivel. El tablero está completamente forrado en piel e incluso las costuras tienen buen tacto.

Hablando de la cara, el cambio estético principal del RCZ es el frente. Con detalles sutiles pero importantes lograron darle un nuevo aspecto a un auto ya de por si llamativo. Los nuevos faros con el fondo negro y la parrilla que ahora comparte más el estilo de los nuevos modelos con la nueva tipografía de la marca francesa en la parte superior, lo hacen un auto con aspecto más deportivo y tal vez uno de los más atractivos en el mercado actual.

En el aspecto mecánico todo sigue igual (para que arreglar lo que no está roto). El motor es el cuatro cilindros de 1.6 litros turbo con 200 caballos de fuerza que gracias a una caja de resonancia especial en el sistema de inducción cuenta con un sonido grave y agradable. La transmisión es manual de 6 velocidades con relaciones cortas que llevan la potencia a las llantas delanteras.

El auto está muy bien balanceado y la dirección es muy precisa. Al ser de tracción delantera muestra algo de subviraje al límite, pero una vez que las llantas recuperan el agarre, el eje trasero se “bota” y el auto se acomoda para salir de la curva.

El RCZ sigue siendo un auto para presumir, pero ahora es algo que se hará mucho más fácil e incluso de manera involuntaria la mayoría de las veces. Su estética hace que todo mundo lo voltee a ver y su carácter deportivo lo hace un auto bastante deportivo, un excelente paquete para alguien que busca un coupé deportivo y que no quiera pagar lo que cuesta una casa para tener uno.

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