null: nullpx

Peugeot 208 Feline 2013

Aunque la pelea es fuerte y tiene muchas cometencia, el Peugeot 208 es un auto que ofrece algo más que solo movilidad conveniente.
15 Ago 2013 – 05:28 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

El segmento del los hatchbacks familiares es uno de los más populares alrededor del mundo en el que compiten algunos de los nombres más famosos de la industria automotriz. Dentro de esta ardua competencia, Peugeot siempre ha intentado estar a la vanguardia y el nuevo 208 lo pone un paso delante de la competencia.

Como siempre, el diseño es una parte sumamente importante como en cualquier auto de la marca francesa. El nuevo 208 presenta un estilo agresivo pero amigable. Sus faros alargados y la nueva parrilla complementan a la perfección la alta línea de la cintura que nos entrega un paquete compacto y muy bien logrado, haciendo que el auto se vea pequeño pero musculoso.

Para esta generación de la serie 200 de Peugeot, los diseñadores pusieron especial atención en el interior, creando una posición de manejo envidiable incluso por autos deportivos mucho más caros. El nuevo diseño del tablero permite tener un volante de diámetro reducido en una posición bastante baja, lo que facilita las maniobras con el pequeño auto y nos deja los medidores a nivel de horizonte para obtener una fácil lectura.

La consola central está dominada por una pantalla táctil que controla todos los sistemas del auto, desde sonido hasta clima y computadora de viaje.

Los asientos son sumamente cómodos en las cuatro plazas y aunque no parezca, los pasajeros de atrás tienen muy buen espacio y podrán hacer viajes largos sin mayores problemas.

El motor que utiliza es el cuatro cilindros de 1.6 litros con XX caballos de fuerza que ya conocemos, junto a la caja manual de 5 marchas. En el 208 el motor se comporta bastante bien e incluso se siente más potente de lo que es, seguramente debido al reducido peso del auto. Los escalonamientos de la caja están bien pensados para el uso urbano, dándonos relaciones más largas en las marchas bajas.

El 208 es un muy buen auto para la ciudad con buen comportamiento en carretera. La puesta a punto de la suspensión logra un buen balance entre manejo divertido y cómodo, recordando siempre que este es un auto familiar.

Su comportamiento al límite es predecible y el auto nunca se muestra nervioso. Evidentemente tiene subviraje, pero es predecible y fácil de corregir. A altas velocidades se mantiene bien plantado y la retroalimentación del volante es lo suficientemente buena como para saber qué está pasando en el asfalto.

Aunque la pelea es fuerte y tiene que competir contra nombres como el Honda Fit o el VW Polo, el Peugeot 208 es un auto que ofrece algo más que solo movilidad conveniente. Es un auto muy bien diseñado que atraerá a la marca a mucha gente que probablemente nunca había pensado en comprar un Peugeot antes.

Reacciona
Comparte
RELACIONADOS:Pruebas de Manejo
Publicidad