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Honda CR-Z CVT 2014

Este auto toma como base para su diseño al mítico CR-X, una variante notchback del Civic de la década de los 80.
9 Oct 2015 – 10:37 PM EDT
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La época de los híbridos está aquí y prácticamente todas las marcas están experimentando con opciones para hacer el mejor auto con asistencia eléctrica. Honda ya es un veterano de esta tecnología con el Accord y el Civic, pero decidieron crear algo un poco diferente, y el resultado fue el CR-Z.

Este pequeño hatchback toma como base para su diseño al mítico CR-X, una variante notchback del Civic de la década de los 80. El CR-X siempre estuvo pensado como una versión más deportiva, por lo que en esta ocasión el CR-Z tenía que ser lo mismo, pero en híbrido.

El diseño es futurista y la combinación de la parrilla, los faros delanteros y la caída del techo nos hacen darnos cuenta que este fue un auto que diseñaron para simular velocidad.

El interior es cómodo en las plazas delanteras y el diseño sigue con ese toque futurista de ciencia ficción que tanto nos gusta. Los controles son intuitivos a pesar de su diseño “extraño” y la iluminación ayuda bastante a hacernos sentir como una de esas naves de combate caricatura.

Las plazas traseras son bastante reducidas, se hubiera podido prescindir de ellas sin problema y el espacio de la cajuela es competente. Cuando los inservibles asientos traseros se abaten que da mucho más espacio en la cajuela por lo que generalmente estarán en esta posición.

El equipamiento es bueno aunque nuestra unidad de prueba no traía el navegador opcional, por lo que no tenía pantalla y el radio es el que encontrábamos en las generaciones anteriores de Honda; suena muy bien, pero ya se siente un poco viejo.

El motor que utiliza es un cuatro cilindros de 1.5 litros asistido por un motor de asistencia integrada (IMA por sus siglas en inglés) eléctrico para lograr una potencia combinada de 130 caballos de fuerza. A diferencia de la gran mayoría de los híbridos que hay en el mercado, el CR-Z utiliza su motor eléctrico solo como asistencia para el de combustión. En este auto no hay modo eléctrico y el motor eléctrico nunca funciona solo. En realidad en este auto el motor eléctrico funciona, como su nombre lo dice, como asistencia. En lugar de haberlo equipado con un súper cargador o un turbo, decidieron utilizar esta otra alternativa.

El motor eléctrico ayuda bastante en la aceleración gracias al torque que genera y le hace la vida más fácil al motor de combustión, que al no tener que forzarse tanto no gasta tanto combustible.

En el volante encontramos un botón que dice S+ y lo que hace es darnos unos 5 segundos de potencia extra del motor eléctrico, algo así como un “push to pass”, que en realidad no hace gran diferencia.

Nuestra unidad de prueba venía equipada con la caja CVT con cambios manuales y la verdad nos hubiera gustado manejar la caja manual ya que seguramente se le puede sacar mucho más jugo al motor con ella. Cabe destacar que el CR-Z es el único híbrido del mercado con caja manual.

El comportamiento dinámico del auto es aceptable, el peso extra de las baterías está bien distribuido y su comportamiento no es diferente que el de cualquier hatchback de tracción trasera. Lamentablemente su aspecto es lo único realmente deportivo que tiene. Con la caja CVT la aceleración no es precisamente espectacular y el sonido del pequeño 1.5 tampoco ayuda mucho. Una vez que llegamos a velocidad crucero el auto se siente bien aplomado y la dirección responde rápido, pero tardará más de lo esperado en llegar ahí.

El CR-Z es un auto que luce sumamente diferente ya que lo es. Su aplicación de tecnología híbrida es muy diferente a casi todo lo que podemos encontrar en el mercado y tu diseño futurista lo separa de los demás. Evidentemente su precio es un poco más alto que el de su segmento, pero estamos pagando más por algo completamente diferente y muchas veces pale la pena tomar ese riesgo.

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