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Honda Civic LX sedán 2012

Después de una muy exitosa octava generación, es momento de dar paso a la siguiente página en la historia del Honda Civic.
31 Mar 2016 – 06:57 PM EDT
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Después de una muy exitosa octava generación, es momento de dar paso a la siguiente página en la historia del icónico sedán japonés que nos presenta lo que podría ser su mejor encarnación en sus casi 40 años de historia.

El Honda Civic es un auto que ha evolucionado de manera constante durante casi 40 años para convertirse en uno de los sedanes compactos de mayor renombre en el mundo. Su estilo vanguardista y su carácter juvenil siguen vigentes en esta novena generación, pero se mejoraron algunas cosas para crear un producto más llamativo.

El diseño exterior sigue siendo uno de los puntos más fuertes de este auto. Desde la generación anterior, Honda tomo un riesgo grande con el diseño futurista y atrevido del auto, y fue un riesgo que afortunadamente les sirvió ya que separó al Civic de toda su competencia. En este nuevo modelo encontramos el mismo estilo agresivo al que ya nos tiene acostumbrado el auto.

Las partes que no acababan de convencer al público se mejoraron, el mejor ejemplo de esto son los faros traseros en la versión sedán. En la generación anterior se sentían un poco fuera de lugar ya que eran planos y largos y no conseguían armonizar del todo con el resto del auto. Para esta generación fueron cambiados por unidades redondas que asemejan más el estilo deportivo que nos presentó la versión coupé desde la generación pasada.

El frente angulado nos sigue dando la impresión de un auto con la suspensión delantera más baja que atrás, en parte gracias a sus faros alargados y su parrilla junto a la línea de la cintura que va subiendo conforme se recorre hacia la parte trasera del auto.

En el interior encontramos una nueva versión del tablero dividido que nos presentó Honda en la generación pasada. El tacómetro queda justo detrás del volante y un poco más arriba y atrás encontramos el velocímetro digital y los demás medidores.

El diseño del tablero también sigue siendo muy futurista y a diferencia de otros vehículos de la marca, en el caso del Civic encontramos un tablero bastante simplificado en el sentido de los botones con los que cuenta. No hay muchos botones pero todo está a la mano y es muy fácil de entender.

Es fácil encontrar una buena posición de manejo y los asientos son bastante cómodos. El volante cuenta con los comandos necesarios para el teléfono, control de crucero y sistema de audio. Es de diámetro reducido y tiene muy buen agarre. Siempre agradeceremos los volantes deportivo que Honda pone en la gran mayoría de sus autos.

El motor que utiliza es el cuatro cilindros en línea de 1.8 litros con 140 caballos de fuerza y nuestro modelo de pruebas utilizaba la caja automática de 5 velocidades. El motor tiene buena entrega de potencia y es más que suficiente para la conducción en ciudad, pero se siente un poco falto de caballaje cuando se compara con el resto de la competencia que ronda los 170 caballos de fuerza.

Nuestra unidad de pruebas contaba con un botón para activar el “Eco Mode” el cual reduce el torque del motor para mejorar el consumo de combustible. Lógicamente el mejor funcionamiento de este sistema lo encontramos en las autopistas, pero también ayuda en la ciudad.

Los autos de Honda se caracterizan por tener un manejo dinámico y el Civic no es la excepción. Aunque esta versión no está enfocada al manejo deportivo, el balance natural del auto nos da un manejo seguro y predecible, facilitando el control del auto en situaciones de emergencia.

En resumen, el Civic es un muy buen sedán compacto que ofrece buen equipamiento, buen manejo y comodidad a un precio accesible. Ha sido bueno durante casi cuatro décadas y por lo que vemos con esta nueva generación, planea seguir siéndolo por mucho tiempo más. 

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