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BMW 650i Gran Coupé 2013

Entregando lujo y velocidad con un aire juvenil, en definitiva, el Serie 6 Gran Coupé es una prueba de lo bien que BMW puede hacer las cosas.
26 Sep 2013 – 05:47 PM EDT
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Sin importar el segmento, las marcas siempre intentarán ofrecer algo diferente que sus competidores, y cuando alguien lo logra, generalmente crea una tendencia que todos los demás siguen y a veces hasta mejoran. Este es el caso del BMW Serie 6 Gran Coupé, que lleva la idea del coupé de 4 puertas de lujo a otro nivel.

Este enorme auto puede parecer un Serie 6, pero en realidad se siente un poco más cercano al Seire 7, no solo por el tamaño, también por la combinación de sus elementos que lo convierten en un auto muy bien ejecutado.

En el exterior encontramos un diseño más bien deportivo, herencia directa del Serie 6, la silueta en general se siente más redondeada y el techo que cae en la parte trasera le da esa imagen de coupé. No hay que engañarnos ya que en realidad este auto es un sedán de gran tamaño.

El interior es todo lo que esperamos de un BMW de lujo. La calidad de los materiales es de primer nivel y el ensamble es envidiable por muchos fabricantes. El arreglo del habitáculo es una combinación de una cápsula para el conductor en donde todo está puesto a su disposición con gran ergonomía, los comandos son intuitivos y están al alcance en todo momento; y un espacio muy generoso para los demás ocupantes, que irán en total comodidad gracias a los excelentes asientos.

La posición de manejo óptima es fácil de encontrar gracias a los muchos reglajes con los que cuenta el asiento y a pesar de su gran tamaño, el Gran Coupé en realidad no se siente tan grande cuando se maneja.

Parte de esto se debe al motor con el que está equipado. El V8 de 4.4 litros con 450 caballos de fuerza es una verdadera maravilla. Acoplado a la nueva caja automática de 8 velocidades tiene una entrega de poder pareja e incluso enérgica cuando se le exige. La combinación del tren motriz con el sistema de suspensión regulable hace que este auto se transforme de un sedán familiar sumamente cómodo a un verdadero deportivo.

Cuando todo está puesto en “Comfort” la suspensión es suave y cómoda, la caja hace los cambios de manera casi imperceptible y la computadora hace todo lo posible para ahorrar la mayor cantidad de gasolina. En este modo, de hecho nos recuerda un poco a los grandes sedanes americanos de antaño (en el buen sentido de la palabra) con un manejo tan cómodo que parece que uno va manejando sobre nubes. Lo único que rompe esta ilusión es la firmeza de la llantas run flat que equipa la marca alemana en la mayoría de sus modelos.

Cuando se desea ser un poco más atrevido se puede cambiar el set-up a “Sport” y el auto se transforma por completo. La suspensión se hace mucho más firme permitiendo al auto tomar las curvas mucho más plano y manejando la transferencia de peso de manera muy efectiva; la caja de cambios es mucho más rápida haciendo los cambios lo más arriba del tacómetro posible para aprovechar todo el ancho de banda de potencia y los cambios descendentes son oportunos e igual de rápidos, el modo manual es muy recomendable gracias a la velocidad y programación de la caja ya que nos permite tener el control sobre el auto casi como si fuera una caja manual; y el motor entrega toda la potencia posible el mayor tiempo posible, dándole al auto las características dinámicas de un coupé deportivo.

El equipamiento base es el que se puede esperar de un auto de lujo de este nivel, aún así hay opcionales que velen mucho la pena como el sistema de sonido Bang & Olufsen que tiene una nitidez y una entrega de sonido encontrado en pocos autos actualmente. También de manera opcional esta el sistema de dirección asistida que hace que las llantas traseras giren para dar mejor radio de giro y más control al auto, tomando en cuenta la masa del vehículo y sus capacidades dinámicas, este sistema de dirección ayuda a hacer de este un auto más ágil.

El BMW 650i Gran Coupé no es un auto barato o económico, pero en ningún momento intenta ser algo así, de hecho apunta completamente en la dirección contraria para entregar un auto de lujo que sea sumamente cómodo pero también pueda tener un carácter dinámico envidiado por otros autos deportivos.

Entregando lujo y velocidad con un aire más juvenil y algo menos serio que su hermano el Serie7, en definitiva, el Serie 6 Gran Coupé es una prueba de lo bien que BMW puede hacer las cosas.

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