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BMW 118i Urban Style 2012

Después de un ciclo de 8 años, BMW por fin estrenó la segunda generación de su auto de introducción a la marca mejorándolo en todos los aspectos.
31 Mar 2016 – 07:16 PM EDT
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Después de un ciclo de 8 años, BMW por fin estrenó la segunda generación de su auto de introducción a la marca mejorándolo en todos los aspectos.

El nuevo Serie 1 hatchback es un auto ligeramente más grande que su predecesor, con más espacio interior y de carga, y con más equipamiento.

El diseño exterior cambió drásticamente aunque se nota el ADN de la marca por todos lados. Los faros alargados y la parrilla de doble riñón siguen siendo el foco central del frente del auto. La línea lateral que hacía que el auto pareciera estar con sobre carga todo el tiempo desapareció y la parte trasera se siente mejor diseñada, creando una imagen más sólida en general.

De frente el auto se ve más ancho y bajo, logrando un efecto de más musculatura y mejor balance general. El interior no cambia mucho con respecto al diseño general que tiene la marca alemana en sus autos. Sobresale la pantalla en la consola central desde donde podemos ver todos los comandos que se manejan desde el iDrive, así como la cámara de reversa y el mapa del GPS.

Las vestiduras de nuestra versión de pruebas eran blancas con piel y tela, haciendo contraste con el tablero negro y los medidores que prenden naranja a los que BMW nos tiene acostumbrados.

La posición de manejo es buena y gracias a las muchas opciones que nos da el asiento no es tan difícil de encontrar. Se agradecería un asiento del conductor con activación eléctrica. El volante tiene ajuste de altura y profundidad con un rango bastante grande, lo que facilita también encontrar una posición de manejo óptima.

El Serie 1 puede llevar a 4 adultos sin muchos problemas, aunque sigue siendo un auto compacto y las plazas traseras se sienten un poco apretadas. Sin embargo, el espacio de carga creció considerablemente y ahora sí es funcional, aumentando la versatilidad del auto.

Probablemente el cambio más importante para esta generación, y la mejora que más agradecemos, es el nuevo motor que equipa el 118i. El cuatro cilindros en línea turbo de 1.6 litros con 170 caballos tiene una entrega progresiva. Aunque sufre un poco de turbolag, al pasar las 2 mil revoluciones por minuto los turbos empiezan a actuar y el auto se mueve con bastante soltura. La caja automática hace los cambios suaves y dependiendo de cuanto le exijamos al acelerador la caja exprimirá más o menos al motor.

Como todas las trasmisiones automáticas de BMW, cuando se pone en modo Sport se transforma por completo, haciendo los cambios más rápidos y en el momento exacto para aprovechar al máximo la potencia del motor, incluso cuando pisamos el freno la caja hace los cambios descendentes necesarios para mantener el régimen en el óptimo la mayor parte del tiempo. Cuando se cambia a manual los cambios son rápidos y precisos.

La suspensión también se puede modificar y cuenta con tres posiciones: Eco, Comfort y Sport. En Eco todo el auto se dedica a ahorrar la mayor cantidad de combustible posible mientras que Comfort es la posición por default cuando encendemos el auto. En Sport la dirección se hace más precisa al igual que la respuesta del acelerador, la suspensión se vuelve más firme y el control de tracción nos permite jugar un poco más con la potencia en las llantas traseras.

Gracias a la tracción trasera el 118i se maneja como ningún otro auto de su segmento. Es más fácil apuntarlo en las curvas y nos da una sensación de ser un auto deportivo de mayor precio aunque no lo es. Como todos los BMW el chasis tiene un buen balance y aunque presenta algo de subviraje cuando lo llevamos al límite la tracción trasera nos ayuda a llevarlo a la salida de la curva apuntando en la dirección correcta.

El Serie 1 hatchback de la generación anterior fue el primer intento de la marca por entrar en este segmento y se notaba. Parecía tener más problemas que virtudes y mucha gente lo compraba simplemente porque era el BMW para el que les alcanzaba. Todo eso cambia con el nuevo 118i. Este auto puede sostenerse por si solo gracias a su uso de tecnología de punta, comportamiento dinámico y un motor que lo pone a la par en cuanto a diversión de otros autos del segmento con más potencia, haciendo del Serie 1 hatchbak un digno representante como primer escalón de la casa BMW.

Por cierto. ¿Mencioné que se estaciona solo… de ambos lados?

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