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Porsche

60 años de la muerte de James Dean sobre el “automóvil maldito”

Encuentra aquí la historia del automóvil sobre el que el joven y talentoso actor de Hollywood perdiera la vida hace más de 60 años.
9 Oct 2015 – 10:18 PM EDT
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James Dean nacido en la ciudad de Marion, estado de Indiana, había llegado a la cima de su carrera después de aparecer en tres películas que están consideradas entre las mejores de aquella década: Rebel Without a Cause (1955), East of Eden (1955) y Giant (1956).

Mientras trabajaba en Giant, Dean poseía un Porsche 356 Speedster pero como todo excéntrico quería un vehículo único, por eso adquirió una de las 90 unidades limitadas del Porsche 550 Spyder. George Barris, el creador del Batimovil de Adam West, se lo preparó especialmente incorporando asientos de tela escocesa, dos tiras rojas en la carrocería y el número 130 en las puertas, capó y tapa del maletero

Este vehículo poseía un motor central de doble carburación con 110 caballos de potencia, tracción trasera, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 143 millas por hora, algo extraordinario para aquella época. Lucía una impecable carrocería de aluminio de tan solo 1,212 libras que lo hacían extremadamente ligero y complicado de conducir, por lo que Dean lo bautizó como “ Little Bastard”.

El 30 de septiembre, al finalizar la filmación de Giant, Dean y su mecánico partieron a una competencia en Paso de Robles, California. En el cruce de dos carreteras, en la localidad de Cholame, un Ford Custom Tudor Coupé conducido por un joven impactó al Porsche 550 Spyder a gran velocidad, lo que derivó en la muerte instantánea del famoso actor a los 24 años.

Este fue el principio de una serie de extraños acontecimientos que hacen creer que el Porsche 550 Spyder “está maldito”.

Años más tarde George Barris compró el vehículo por $2,500 dólares. Los restos del automóvil se trasladaron a su taller, donde al bajarlo del camión se rompieron las cuerdas de sujeción y cayó encima de un mecánico, fracturándose ambas piernas.

El motor se vendió a Troy McHenry y la transmisión a William Eschrid, dos aficionados a las carreras. Cuando competían entre ellos, McHenry perdió el control y se golpeó contra un árbol, falleciendo de inmediato mientras que Eschrid quedó gravemente herido en la misma carrera al estrellarse en una curva.

También, dos neumáticos del “ Little Bastard” se vendieron a otro piloto, que tuvo la mala suerte de que se le reventaran provocando su salida de la carretera.

Con la seguidilla de hechos Barris decidió deshacerse de él cuando lo contactó la policía de tráfico de California para exhibirlo en cursos de seguridad vial. Cabe mencionar que el garaje que albergaba al Porsche 550 Spyder se incendió por completo y tuvo que ser trasladado a otro lugar.

Fue exhibido en un instituto de secundaria de la zona, donde se cayó de la plataforma y le rompió la cadera a un estudiante.

Barris, todavía propietario de los restos, decidió reducir los fierros a nada y mientras lo transportaba a un sitio especializado, un automóvil impactó contra el camión y el conductor murió.

En la actualidad, no se sabe que paso con los restos del Porsche 550 Spyder, conocido como el “automóvil maldito”.

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